sábado, 20 de agosto de 2016

Crítica/Analisis: Relojes de hueso - The bone clocks

Título: Relojes de Hueso - The bone Clocks
Publicado en España: Abril 2016
Editor: Literatura Random House
Género: Fantasía - Drama - Thriller
Páginas: 720
Autor: David Mitchell
Nota: 7
Sinopsis: Tras una pelea con su madre, Holly tomará la decisión de irse de casa para ir a vivir con su novio. Lo que se planteaba como una bonita historia de amor cambiará radicalmente cuando esta descubra que su novio la engaña, una anciana le pida un extraño favor y su hermano pequeño Jacko desaparezca sin dejar rastro.








Crítica:
A pesar de que en el año 2012 David Mitchell llevaba a sus espaldas nada mas y nada menos que 5 novelas ('Escritos Fantasmas', -‘Ghostwritten’-, 'Number9dream', 'El atlas de las nubes' –‘Cloud Atlas’-, 'El bosque del cisne negro' –‘Black Swan Green'- y 'Mil Otoños’ –‘The Thousand Autumns of Jacob de Zoet'-) así como varios cuentos cortos y ensayos, su nombre dejó de ser desconocido para muchos gracias a que los hermanos Wachoski y Tom Tykwer adaptaron su tercera novela a la pantalla grande. A pesar del gran material de partida, estos intentaron trascender forzando la relación entre las historias y los personajes haciendo de su cinta un pedante pastiche que hizo que muchos espectadores se cerraran en banda ante la propuesta de los directores (Por desgracia y tras la primera 'Matrix', el título de renovadores del cine de ciencia ficción que pareció recaer sobre sus espaldas llevó a los Wachoski a creérselo demasiado y sus siguientes películas 'Space Racer', 'El atlas de las nubes' y la reciente 'El destino de Júpiter' –‘Jupiter Ascending’- tenían un alto concepto de si mismas algo que obviamente jugaba en contra del resultado final de las películas)
Publicada en España el pasado abril, 'Relojes de hueso' es la sexta novela de Mitchell donde este vuelve a plasmar varias de sus obsesiones (Los diversos puntos de vista de los distintos protagonistas de la novela que acaban de una manera u otra relacionándose. Esta idea resulta mucho mas clara que en 'El atlas de las nubes' o en 'Escritos fantasmas' donde el escritor inglés estructura sus novelas alrededor de diversas historias cortas. A diferencia de estas dos, en 'Relojes de hueso' y aunque el lector pueda tener la sensación de estar ante una recopilación de pequeñas historias, la presencia de un personaje común a todas ellas, Holly Skyes, y la línea narrativa que sigue el escritor hace que estas formen parte de un todo, de una historia narrada a lo largo del tiempo y desde el punto de vista de los distintos protagonistas. Estas dos últimas ideas también están presentes en otras historias de Mitchell, el paso del tiempo ya se podía observar en 'El atlas de las nubes' y los distintos narradores en, por ejemplo' 'Mil Otoños), consiguiendo dejarnos una obra sólida en líneas generales y tremendamente interesante que posee el mismo fallo que 'Escritos fantasmas'...
... y ese no es otro que la falta de fuerza de la parte inicial de la novela. Parece inevitable que muchos lectores o críticos comparen a Mitchell con el eterno candidato al premio Nóbel Haruki Murakami debido a que la forma elegida por ambos para plasmar alguna de sus historias en papel así como por la relación entre los protagonistas de las mismas parece por momentos hermanarlos ('Tokio' segunda de las historias que forman parte de 'Escritos Fantasmas' recuerda claramente el tono de muchas de las historias del escritor japonés, no solamente por situar parte de la misma en una tienda de jazz lo que deriva en la gran cantidad de referencias musicales que aparecen en la historia si no también por la relación que se establece entre Satoru y Tomoyo, lo que hace imposible que el lector no tenga la misma sensación, no sienta la misma emoción que al leer 'Sobre el encuentro de una chica cien por cien perfecta una soleada mañana del mes de abril' que forma parte del recopilatorio 'El elefante desaparece' publicado en España por Tusquets editores) Tanto es así que la primera historia que forma parte de 'Escritos fantasmas' ('Okinawa') parece ficcionar los hechos reales que el japonés narró en su libro 'Underground' sobre los ataques con gas en el metro de Tokyo por parte de los fanáticos miembros de un culto religioso pero desde el punto de vista de la persona que llevó acabo tan cruel acto. Pero 'Okinawa'  a pesar de su interesante punto de partida no posee la fuerza necesaria como para captar la atención del lector y lo mismo que ocurre con la presentación de Holly Skyes al principio de 'Relojes de Hueso'. Las comparaciones entre Mitchell y Murakami no solo acaban aquí, no debemos dejar de lado que en 'Relojes de hueso' cuando un personaje recuerda a la protagonista, este rememora sus orejas ligeramente élficas lo que hace que muchos lectores recuerden la obsesión de Murakami por las orejas femeninas. En un momento de 'La caza del carnero salvaje' (‘The Wild sheep chase’) se hace referencia al trabajo de uno de los personajes como modelo de orejas para publicidad. Esta idea también llegó al cine de la mano de Jake Paltrow en 'Young ones' gracias al encuentro entre Jerome Holm (Kodi Smith-McPhee) y Anna (Liah O'Prey) que reflejaba de manera perfecta el poder seductor de las orejas femeninas que Murakami plasma en algunas de sus novelas. Tal es el parecido entre las novelas de estos dos autores que Mitchell parece hacer una referencia explicita a la historia que el escritor japonés desarrollo en su para mi mejor novela, 'La crónica del pájaro que da cuerda al mundo' (‘The bird-up chronicle’) cuando Crispin Hershey intenta explicar que de va su nuevo libro donde hay un hombre de negocios con jet lag, un hotel laberíntico, una vidente que oye voces... "Piensa en Solaris mezclada con Noam Chomsky a través de 'La chica del dragón tatuado'. Y añádele un toquecito de 'Twin Peaks'..."
El primer capítulo de la nueva novela de Mitchell ('A hot spell, 1984'. El año parece coincidir otra vez con Murakami) puede que consiga desubicar al lector. Su tono puede acercarlo a ciertas obras de Neil Gaiman y puede que muchos tengan como fue mi caso la sensación de que se van a encontrar ante una variación de 'Mirrormask'. La cinta dirigida en el 2005 por Dave Mckean y escrita Gaiman narraba las aventuras de una joven llamada Helena Campbell que cansada de la vida que lleva y tras un accidente que sufre su madre, se adentrará en un mundo de fantasía que le llevará a replantearse aquello que quiere y desea. (La cinta de McKean aun siendo una gran película no dejaba de ser una nueva vuelta de tuerca a aquello que Jim Henson contó en la notable 'Dentro del laberinto' –‘Labyrinth’-). Esta misma idea parece ser compartida por 'Relojes de hueso'. Tras la pelea con su madre y la fuga de Holly Skyes, los extraños encuentros que esta tendrá a lo largo de ese fin de semana, incluido el regalo de su hermano pequeño: El dibujo de un laberinto que esta ha de memorizar o los saltos a 'las movidas raras de Holly Skyes' parecen reforzar la sensación de que Mitchell va a volver a plantear el mismo tipo de historia.
Pero hay algo que romperá todas las ideas prefijadas del lector acerca de esta novela y de la forma elegida por Mitchell para presentar a su protagonista y eso no es otra cosa que la carga política que parece poseer esta primera historia y que se verá reforzada en diversos capítulos de la novela, algo que rompe con la idea de estar ante un nuevo 'Mirrormask' o ante una novela que inicialmente parece pensada para un público adolescente. El 'trabajador socialista' donde colaboran Ian y Heidi, dos de los personajes con los que se encuentra Holly durante su aventura sirve para hablar de la política de Margaret Thatcher, la situación de los mineros en Inglaterra durante los ochenta y la guerra de clases, para dejar paso en el siguiente capítulo 'Myrrh is mine, it's bitter perfume, 1991' a la perdida de valores que el fenómeno yuppie llevó asociado recalcando ciertas ideas sobre las que Mitchell parece querer volver, en este caso se dice que el problema de Irlanda del Norte se acabará cuando haya colegios mixtos. En 'The Wedding Bash, 2004', es la guerra de Irak y la manipulación de los medios de comunicación la que copa la crítica de la novela de Mitchell (En este capítulo se hace referencia explicita a 'Rascacielos' de J.G. Ballard llevada al cine recientemente por Ben Wheatley donde los residentes de un moderno edificio acaban volviendo a su estado mas primitivo) para acabar llegando en 'Sheep's Head, 2043' a una feroz crítica contra el fanatismo religioso, algo que ya hizo por ejemplo George A. Romero en su decepcionante 'Survival of the dead' y al sistema en el que vivimos culpable de la situación actual y el cual según se dice no se podía cambiar. Es a partir de este primer capítulo y la irrupción de personajes como Hugo Lamb, Ed Brubeck y Crispin Hershey cuando la novela acaba alzando el vuelo y consiguiendo captar la atención del lector haciendo que para este sea imposible abandonar la lectura antes del final del libro.
David Mitchell llena su novela de pasajes y personajes conocidos para un lector habitual de sus novelas. No solo la relación entre Crispin Hershey y Richard Cheeseman hará que este recuerde la de Dermont Hoggins y Felix Finch, ya que tanto Chesseman como Finch destrozaron las novelas de estos lo que hace que tanto Hershey como Hoggins sientan un profundo odio y rencor hacia ambos críticos, si no que además este podrá no solo descubrir las relaciones existentes entre los personajes de 'Relojes de Hueso' (Encuentros fortuitos entre ellos o relaciones mucho mas profundas y duraderas)  si no también podrá encontrar personajes de otras historias de Mitchell en esta novela, algo que ya hizo el escritor por ejemplo con Luisa Rey, ya que tanto en 'El atlas de las nubes' como en 'Escritos fantasmas' aparece dicho personaje que además trabaja en 'Spyglass' igual que Ed Brubeck en 'Relojes de Hueso'. Es 'Mil otoños' la novela que parece estar mas presente en 'Relojes de Hueso', no solo por el nombre del restaurante al que Brendan y Holly acuden a buscar a su madre si no también por que el nombre del doctor que atiende a Holly cuando es pequeña no es otro que Marinus sumado a las constantes referencias y guiños que Mitchell hace de su propia obra (Batavia, Zoet y sus partituras, Arie Grote, el magistrado Shiroyama y el malvado Enomoto)
Si los capítulos centrados en Hugo Lamb, Ed Brubeck y Crispin Hershey funcionan perfectamente a pesar de que el lector se ve incapaz de situar correctamente la parte fantástica dentro de la historia que Mitchell esta narrando (Aunque el escritor desarrolla la historia de las extrañas voces que Holly Skyes escuchaba de pequeña, los extraños encuentros de Hugo Lamb con cierta mujer de increíble belleza y estilo, o la extraña desaparición de uno de los personajes en el hotel en el que Brubeck se hospeda para asistir a una boda, es la parte dramática la que mas pesa en estas historias -Incluyendo también a la que tiene a Crispin Hershey como protagonista- quedando el tema fantástico relegado casi a un segundo plano), es en el quito capítulo de la novela 'An horologist's Labyrint, 2025' cuando Mitchell se centra exclusivamente en este tema y es aquí donde la novela baja en interés, no porque aquello que este nos cuenta no resulte atractivo o no tenga fuerza si no porque los parecidos con cierta saga de novelas, algún libro de Stephen King y alguna historia del propio Mitchell hace que esta parte no posea la originalidad necesaria y acabe dejando en el espectador la sensación de que esta es la pata que hace que la mesa no tenga la estabilidad deseada.
Por comparación con ciertas novelas es posible que el siguiente párrafo contenga ciertos SPOILERS, desde 'la soledad del perro guía' te recomendamos que si no quieres leerlos saltes al próximo párrafo. Mitchell no solo juega con personajes de 'Mil Otoños' si no que además el germen de 'Relojes de Hueso' parece extraído directamente del cuento 'Mongolia' que forma parte de 'Escritos Fantasmas'. Es en esta historia donde el lector podrá encontrar muchas de las respuestas que la historia de Mitchell plantea y desde aquí animamos a cualquier lector que haya disfrutado de 'Relojes de Hueso' a que lean la novela que supuso el debut literario del escritor y si no que al menos lea el capítulo 'Mongolia' complementándolo con 'La montaña Sagrada'. Es una lastima el enorme parecido existente entre los horologistas, los anacoretas y la importancia del crepúsculo con los guardianes del día, los guardianes de la noche y otra vez el crepúsculo  en la serie de novelas escritas por Serguéi Lukiánenko y donde dos de ellas fueron llevadas al cine en el 2004 y 2006 por Timur Bekmambetov. Tanto es así que Marinus parece una extensión de Antón Gorodetskiy y Holly Skyes una de Svetlana cambiando los encuentros de esta con Immaculée Constantin, la gente de la radio y su gran voltaje psicotérico por el vórtice que la segunda lleva encima y que va creciendo. En ambos casos la irrupción tanto de Marinus como de Antón servirán para que ambas no caigan en las manos del enemigo. Las comparaciones entre la novela de Mitchell y las de Lukiánenko no solo que quedan en este pequeño detalle, la idea y la presencia del crepúsculo, lugar donde tanto unos como otros pueden morir es común en estas historias, ya que si en 'Relojes de Hueso' los hologoristas que mueren dentro del crepúsculo no vuelven a la vida cuarenta y nueve días después, en las novelas de Lukiánenko, la energía que se necesita para entrar y salir del crepúsculo hace que si no se controla la persona quede atrapa en él y acabe muriendo. Hay otra  novela con la que 'Relojes de hueso' guarda sorprendentes parecidos y esa no es otra que 'Revival' de Stephen King debido a la idea de ambos escritores de mostrar el camino que recorren las almas, aunque en el caso de Mitchell esta posee y alberga ciertas esperanzas mientras que en el de King resulta como poco desoladora. Tampoco debemos dejar de lado a Ballard y 'Rascacielos', la novela que Ed Brubeck cita en cierto momento para hablar acerca de la vuelta del hombre a la naturaleza mas salvaje parece adelantar aquello que el lector se acabará encontrando y la sombra de ‘La carretera’ ('The road') de Cormac McCarthy también hará su aparición en 'Relojes de hueso'.
David Mitchell es uno de los escritores mas interesantes de la literatura actual, aunque sus historias poseen elementos e ideas de otros autores como los citados Murakami o Serguéi Lukiánenko, Mitchell posee un universo propio y particular que hace de sus historias algo personal y lo aleja de autores como Alex Garland. No creo que 'Relojes de hueso' sea su mejor novela debido a que el capítulo  'An horologist's Labyrint, 2025' donde el autor se centra en la parte fantástica rompe con la parte dramática de la historia que este ha desarrollado de manera notable. En 'Relojes de hueso', Mitchell parece mas cómodo en el drama que en la parte fantástica. Personalmente me fue imposible dejar de leer 'Relojes de hueso', cuanto mas leía mas quería y a pesar de que conforme se acercaba el final este resultaba mas previsible, la novela de Mitchell me entretuvo bastante y solo deseo que 'Slade house' se edite en español para poder disfrutar de ella. Todos los personajes desarrollados por Mitchell poseen fuerza y consiguen que el lector se interese por ellos, lo que deriva en que no solo las diversas historias se sigan con interés si no que además queramos saber que ha sido de estos y eso hoy en día no es nada fácil de conseguir. Muy recomendable.


Lo mejor: 'Myrrh is mine, it's bitter perfume, 1991'
Lo peor: 'An horologist's Labyrint, 2025'

sábado, 13 de agosto de 2016

Crítica: The Iron Ministry

Título: The Iron Ministry
Año: 2014
Género: Documental 
Duración: 82 min.
Director: J.P. Sniadecki
Guión: J.P. Sniadecki
Sonido: J.P. Sniadecki y Ernst Karel
Productor: J.P. Sniadecki y Joshua Neves
Nota: 7
Sinopsis: Rodada durante tres años, 'The Iron Ministry' muestra las  costumbres y contradicciones de un país como China usando los trenes para ello.








Crítica:
En 'El suplico del aroma de sándalo', el escritor chino Mo Yan volvía a desarrollar con toda la crudeza y sensibilidad propia del autor y como si de una ópera clásica se tratara, la lucha de Sun Bing contra los alemanes que estaban construyendo una vía férrea en la provincia de Shandong. La historia de Mo Yan (Premio nobel de literatura en el año 2012 y autor de otras grandes novelas como 'Sorgo Rojo' llevada al cine por Zhang Yimou en 1987, 'La república del vino' o  'La vida y la muerte me están desgastando' entre otras) como no podía ser menos y a través de sus personajes principales (Sun Meiniang, Xiaojia, Qian Ding, Zhao Jia y el subprefecto Qian) volvía a reflejar una época de una manera bastante crítica. De todas las novelas del autor chino que he leído puede que esta fuera la que en un principio me costó mas y necesité mas páginas de lo que estoy acostumbrado para situar a los personajes y habituarme al vocabulario (La edición española distribuida por Kailas cuenta con Blas Piñero Martínez como traductor y este nos deja alrededor de trescientas notas para poder acércanos mas a la obra de Mo Yan. Es de agradecer el esfuerzo de Piñero para que el lector tenga referencias sobre aquello de lo que el autor esta hablando pero la idea de mantener ciertas palabras en chino como gondie -suegro-, qindie -padre natural-, gandie -padre adoptivo-, etc, etc.. puede hacer que algún lector, como fue mi caso, lo encuentre un problema hasta habituarse a ellas y situar a los personajes y las relaciones existentes entre ellos)
Aunque la rebelión de Sun Bing contra los alemanes y el tren parecía quedar relegada a un segundo plano (La novela usa el recurso del flash-back para contarle al lector cuales han sido los motivos por los que Sung Bing ha sido capturado y va a ser sometido a la tortura conocida como 'El suplico del aroma del sándalo'), Mo Yan muestra el enfrentamiento cultural que la irrupción de dicha maquina causa en la provincia de Shangdong ('Ese ferrocarril pesa toneladas, está hecho de hierro, y no bebe ni come hierba, ¿Cómo puede ir tan rápido? Y no corre, ¡sino que vuela! ¿Y cómo puede hacerlo? ¡Pensad un poco!') de la misma manera J.P. Sniadecki utiliza el tren para ofrecernos distintas conversaciones, escenas y situaciones y así hablar de la sociedad china actual y de las diferencias que hay en ella. Los viajes, las personas, sus palabras y las imágenes son usadas por Sniadecki para que el espectador conozca de primera mano la realidad de la sociedad china o al menos una parte de ella.
Igual que sucedía con 'El aroma del suplicio del sándalo', 'The Iron Ministry' tiene un arranque árido que hace de esta una propuesta por momentos excesivamente hermética. Durante los cinco primeros minutos de película, el espectador verá distintos planos del interior del tren,  momentos más cercanos al cine experimental que a un documental realizado para el gran público. Sniadecki complementa estás imágenes con el sonido que este produce en funcionamiento, lo que hace imposible que el espectador no recuerde las palabras que Mo Yan escribió en su novela ('Ese dragón de hierro va a correr por las montañas y a remover la tierra en la que vivimos nosotros, pobres campesinos. Ese artilugio destruirá nuestras casas') y este tenga la sensación de estar dentro de las entrañas de tan terrible y legendario monstruo.
No es hasta casi los veinte minutos de metraje cuando el espectador empezará a escuchar las primeras palabras (Por momentos este podrá pensar que va a encontrarse ante una nueva 'The Tribe' de Myroslav Slaboshpytski por la ausencia de diálogos y voz en off pero esta sensación acabará por desaparecer. Son varias las conversaciones que hay en 'The Iron Ministry', todas ellas realmente interesantes -El problema de las distintas religiones y culturas en china, la reticencia de la gente por seguir trabajando en las fabricas debido a sus horarios y sus bajos sueldos, la imposibilidad de comprar una casa debido a los altos precios, el anhelo de buscar algo mejor fuera del país a pesar de que el arraigo de ciertos familiares suponen un handicap para ello o la necesidad de cambiar la imagen que los chinos tienen de su sistema ferroviario- pero Sniadecki deja fuera la voz en off o cualquier recurso que sirva para facilitar el trabajo del espectador para ver su documental. El director trata a este con respeto y con sus imágenes y la edición de estas hará que el espectador tenga claro lo que este quiere explicar, llegando a conseguir que la manera elegida para mostrar las contradicciones del pueblo chino resulte sumamente interesante) y estas puestas en la boca de un niño que se encuentra tumbado en una litera situada a lado de un pasillo lleno de gente hace que muchos espectadores recuerden la notable 'Snowpiercer' de Joon-ho Boo ('Este es un tren civilizado. Podrás escupir en la boca de otros pasajeros, lo que es bueno para la absorción de proteínas.... Este es un tren que ha estado operativo durante 30 años. Si descubres un pie sobre tu cabeza sabrás que has llegado a la última estación. El cielo) no solo por el hecho de estar ante un constante viaje en tren si no además por la diferencia existente entre los distintos vagones de los trenes que el director muestra. Sniadecki usa de manera notable los distintos vagones para resaltar las diferencias entre las distintas clases sociales.
El espectador no debe llevarse a engaño y este tiene que ser consciente de que aquello que Sniadecki ha mostrado durante esos veinte primeros minutos de metraje va a ser una constante durante todo el documental: Las imágenes van a primar por encima de las palabras y aunque estas están presentes se hacen esperar. Todos y cada uno de los diálogos o entrevistas que el director muestra en su documental resultan tremendamente interesantes pero como espectador me quedé con ganas de más, y el hecho de pensar que Sniadecki pasó tres años rodando material para este documental me lleva a pensar en todo aquello que se ha quedado en la sala de montaje. 'The Iron Ministry' es una obra sumamente interesante a la par que árida lo que podrá hacer que muchos espectadores se cierren en banda ante tan llamativa propuesta y que derive en que la vida comercial de esta obra resulte un tanto limitada. Con todo, el documental de Sniadecki es una de esas películas que merecen la pena ver y que desde 'La soledad del perro guía' recomendamos abiertamente.



Lo mejor: Sniadecki consigue que su película no solo capte nuestro interés si no que además nos seduzca. 
Lo peor: No dejamos de estar ante un documental un tanto árido y hermético.

domingo, 7 de agosto de 2016

Crítica: Deshielo - The Thaw

Título: Deshielo - The Thaw
Año: 2009
Género: Ciencia Ficción - Terror - Intriga
Duración: 90 min.
Director: Mark A. Lewis
Guión: Mark A. Lewis y Michael W. Lewis
Música: Michael Lenison
Interpretes: Martha MacIsaac, Aaron Ashmore, Kyle Schimd, Steph Song, Viv Leacock, Val Kilmer, Anne Marie DeLuise, John Callander, Lamech Kadloo, Alexandra Staseson, William B. Davis
Nota: 6
Sinopsis: Tras capturar un oso polar desnutrido, un grupo de científicos descubrirán que este se estaba alimentando del cuerpo de un mamut que el deshielo ha dejado a la vista. Pero el calentamiento global no solo libera al prehistórico animal si no también a un extraño y mortal parásito.



Crítica:
Hace unos días nos despertamos con la noticia de que un brote de Antrax había causado la muerte de un niño en Rusia y varias personas habían tenido que ser hospitalizadas. Los medios de comunicación en su afán por resultar mas efectistas que veraces adornaron la noticia como calificativos como ‘bacteria zombi’ o ‘reno zombi’ por el hecho de que el deshielo había dejado al descubierto un reno que parece que había permanecido congelado cientos de años (La cantidad de tiempo varia según se lea la noticia en un periódico o en otro) y que estaba infectado con ántrax (Parece ser que hace 75 años no se registraba ninguna infección por ántrax en esa zona). En pleno auge del género zombi que estamos viviendo, para muchos periodistas fue mas fácil pensar  en esta idea (A pesar de lo equivocada de la misma) que en una pequeña pero muy entretenida película dirigida hace ya siete años por Mark A. Lewis que guarda bastantes parecidos con el caso real ocurrido en Rusia: El deshielo causado por el calentamiento global deja a la vista el cuerpo de un animal infectado por un virus o un parásito que resulta mortal tanto para animales como para las personas. Obviamente la cinta de Lewis ficcionaba esta idea llevándola al extremo algo que se aleja de forma radical de los sucedido en Rusia.
La historia escrita por Mark A. Lewis y Michale W. Lewis no solo hace imposible que no nos acordemos de ella al leer lo que ha ocurrido en el norte de Rusia si no que también, y ya dentro de lo puramente cinematográfico, guarda cierto parecido con otras películas, alguna de ellas rodadas antes de la cinta de Lewis como es el caso de la mítica 'La Cosa' de John Carpenter y otras rodadas después de esta como la para muchos innecesaria precuela de la cinta Carpenter dirigida en el 2011 por Matthis Van Heijningen o la sorprendentemente entretenida 'The Bay' de Barry Levinson, cinta que de algún modo casi se podría considerar como una especie de segunda parte de 'The Thaw'.
Lewis, igual que hizo Carpenter, vuelve a mostrar a un grupo de personas aisladas en medio de un paraje inhóspito asediadas por una amenaza que les supera. Tanto en ‘The Thaw’ como en ‘La cosa’ (The Thing’), nos encontramos con un grupo de científicos que se topan con una terrible parásito (Considerémoslo como un extraterrestre o una especie de cucaracha prehistórica) que de llegar a lugares habitados podría acabar con la vida sobre la faz de la Tierra tal y como la conocemos actualmente (Esta idea esta presente en ambas películas, en el caso de la cinta de Lewis gracias a la escena de los títulos de crédito iniciales cuya composición parece extraída directamente del ‘Amanecer de los muertos’ -'Dawn of the dead'- de Zack Snyder y la manera elegida por este tanto para mostrar a ese portavoz del gobierno respondiendo a las preguntas de la prensa como algunas escenas utilizadas por este para los créditos iniciales. En el caso de ‘La cosa’ esta idea es mostrada gracias a una simulación en el ordenador donde se indica la velocidad de la propagación de la infección si esta llegara a las ciudades)
Los parecidos entre ambas películas no solo se quedan en esta idea, ya que tanto en 'The Thaw' como en 'La cosa' la amenaza que el hielo ha rebelado (Una nave alienígena que descubren los científicos noruegos o un mamut) llega a los protagonistas escondida dentro del cuerpo de un animal, en el caso de la cinta de Carpenter en un perro, en el de 'The Thaw' en un oso polar. Tanto Lewis como Carpenter muestran el proceso de infección de las personas que se encuentran en el centro de investigación y aunque en el caso de ‘The Thaw’ las señales de la infección resultan bastante claras (Otra vez parece que volvemos a encontrarnos con la moralina propia de este tipo de cine y el castigo a los personajes que practican sexo) ambos directores vuelven a mostrar las dudas que  tienen ciertos personajes ante quién puede estar infectado y quién no. Es necesario recalcar que la cinta de Lewis no juega con el misterio como lo hace Carpenter en ‘La cosa’, aquí el espectador sabe perfectamente quién y como ha sido infectado por tan extraño parásito pero el director intenta plasmar la psicosis entre los protagonistas y mostrar el germen de la duda. Esta idea pone al espectador en una posición de ventaja en contraposición con lo que ocurría en la película de Carpenter ya que en este caso el espectador tenía o podía creer que tenía la misma información que los protagonistas.
Tres estudiantes viajaran  junto con la hija de un afamado científico al centro de investigación que este posee para en un caso completar su formación y en el otro para limar asperezas con su padre gracias a que este accede a darle a ella todo el dinero de su difunta madre. No hemos de esperar grandes personajes ni elaborados perfiles psicológicos en los cuatro protagonistas de la película. Evelyn, hija del doctor Kruipen a la que da vida Martha MacIsaac ('La última casa a la izquierda' - 'Last house on the left' de Deni Iliadis o 'Dead Before Dawn 3D' de April Mulle) es el verdadero personaje fuerte de la película, una especie de Kate Lloyd (Mary Elizabeth Winstead) en 'La cosa (2011)'. Serán ellas las que se enfrenten a la amenaza cara a cara, directamente y sin rodeos, serán ellas las que mantengan la mente fría y piensen algo que parece que el resto de sus compañeros son incapaces de hacer. Pero mientras en la cinta de Van Heijningen esta resultaba del todo creíble, en 'The Thaw' esto no ocurre debido a que en esta película los guionistas consideran que por el simple hecho de ser esta hija de quién es hace que Evelyn sea poco menos que una eminente científica o algo parecido. Van Heijningen mostró, en el inicio de su película, una breve escena en la que no solo nos presentaba a la protagonista si no que además mostraba a que se dedicaba y lo valorada que era esta por parte de otros compañeros de profesión, mientras que Lewis se centra en el conflicto existente entre padre e hija llegando a creer que el hecho de que el personaje interpretado por Val Kilmer quiera mostrarle a su hija lo que ha descubierto es ya una justificación para la evolución de este personaje en la película y que al espectador le resulte creíble. Atom Galen (Aaron Ashmore. 'Regresión' de Alejandro Amenabar o la serie 'Almacén 13' -'Warehouse 13'-) tanto por las ideas que muestra al inicio de la película como por la relación que mantiene con su padre parece ser el germen de Izzy personaje interpretado por Ellen Page en la muy interesante aunque  irregular 'The East' de Zal Batmanglij. Resulta curioso como este personaje esta desarrollando en 'The Thaw' ya que inicialmente comulga con ideas ecoterroristas para acabar siendo un simple pagafantas.
Federico Fulce (Kyle Schimd) cuya apariencia física podrá recordar en algunas escenas a la de Joseph Gordon-Levitt en alguna de sus películas, parece una parodia en si mismo debido a la forma elegida por el director para mostrar la fobia que este tiene a los insectos (Algo que casi lo incapacitaría para el trabajo de campo en la profesión que ha elegido). A pesar del intento de Lewis para representar el conflicto con este personaje (Si 'La Cosa' de Carpenter no deja de ser un western situado en la Antártida, 'The Thaw' intenta jugar con ciertos elementos propios de este género. Sirva de ejemplo la escena en la que fuera de la cabaña, Federico apunta a los otros protagonistas con una escopeta) este acaba por resultar un tanto excesivo y puede acabar por saturar al espectador. Ling Cheng (Steph Song) es el único personaje femenino sin fuerza de la película (Al gran peso de Evelyn hay que sumar el de Jane interpretada por Anne Marie DeLuise) y su presencia no deja de ser simplemente la de justificar una escena de sexo en la película y mostrar al espectador la manera en la que el virus se contagia y se propaga.
Resulta agradable ver a Val Kilmer en una cinta tan interesante como esta y mas viendo los bandazos que ha dado su carrera últimamente (Ese mismo año también rodó la interesante 'Teniente Corrupto'  -'The Bad Lieutenant: Port of a Call - New Orleans' de Werner Herzog y dos años después la fallida pero apreciable e infravalorada 'Twixt' de Francis Ford Coppola) a pesar de que su nombre brilla por encima de el del resto de sus compañeros su presencia no deja ser meramente secundaria. Dos años después de 'The Thaw', Barry Levison rodó un muy interesante found footage titulado 'The Bay' que como se ha comentado anteriormente casi podría considerarse como una especie de segunda parte de 'The Thaw', como si Levison explorara que ocurriría si el parásito que el doctor Kruipen descubre y que se dedica a incubar huevos dentro de sus huéspedes llegara a un pueblecito de la costa americana. Tanto es así que una de las escenas iniciales de 'The Thaw' donde una joven es grabada mientras un amigo intenta extraerle uno de los parásitos de la frente podría formar parte de la cinta de Levison y a nadie le resultaría extraño. De la misma manera muchas de las escenas rodadas por Levison podrían haber sido utilizadas por Lewis para ese montaje inicial de su película y nadie notaria que se estaban usando escenas de otra cinta.
Lewis consigue rodar una pequeña película sin mas pretensiones que la de entretener al espectador que se ve con simpatía y se recuerda con cariño, tanto es así que el espectador le perdonará a esta sus licencias y sus escenas poco claras. Por momentos este podrá pensar que el director ha estado jugando con él y la inclusión de alguno de los personajes dentro de la historia resulta un tanto forzada a la par que increíble. 'The Thaw' no es una película que pasará a la historia del cine pero tampoco esa es su intención, su ajustada hora y media de duración resulta perfecta y su director hace avanzar a la película con ritmo haciendo que el espectador mantenga el interés de principio a fin. Muy recomendable.


Lo mejor: Lo entretenida que resulta la película.
Lo peor: Los personajes resultan demasiado esquemáticos. La necesidad de Lewis de volver a usar el Deus ex-machina.

lunes, 1 de agosto de 2016

Crítica: Equals

Título: Equals
Año: 2015
Género: Drama - Fantasía - Distopía 
Duración: 101 min.
Director: Drake Doremus
Guión: Drake Doremus y Nathan Parker
Música: Dustin O'Halloran y Sascha Ring
Interpretes: Nicholas Hoult, Kristen Stewart, Guy Pearce, David Selby, Jacki Weaver, Kai Lennox, Bel Powley, Kate Lyn Sheil, Tom Stokes, Toby Huss, Scott Lawrence
Nota: 6
Sinopsis: Los sentimientos han sido erradicados. Las personas son todas iguales. Una misteriosa enfermedad sin cura hace que las personas que la padecen vuelven a sentir, lo que hará que dos de ellas acaben enamorándose.





Crítica:
Aquellas personas que sufren el síndrome conocido como SOS y se saltan las normas establecidas bien podría considerarse que están, de algún modo, infringiendo el código 46 o alguna ley similar. La utópica sociedad en la que viven los protagonistas de ‘Equals’ posee también ciertas similitudes con la que Phillip Noyce mostró en 'The Giver' cinta destinada claramente a un público adolescente basada en la novela de Lois Lowry. La relación que se establece entre los dos protagonistas en medio de una sociedad deshumanizada por la ausencia total de sentimientos hace que muchos espectadores puedan acordarse de la notable 'Perfect Sense' de David Mackenzie aunque en este caso lo que ocurría era la progresiva perdida de los sentidos de las personas. Como viene siendo habitual últimamente, ciertas películas con puntos de partida realmente interesantes parecen tomar demasiados elementos de otras y mezclándolos con mayor o menor ingenio, presentarlos como si de algo nuevo se tratara. 
En pleno auge de cintas basadas en novelas y dirigidas a un público adolescente,  Phillip Noyce rodó en el año 2014 'The Giver' una distopía con una estética que parecía extraída directamente del 'Pleasantville' de Gary Ross y que posee ciertas similitudes con la cinta de Doremus. A pesar de que ambas historias acaban transitando caminos distintos (La película de Noyce se sabe destinada a cierto tipo de público e intenta subirse al carro de todas esas adaptaciones que con mayor o menor éxito han sido llevadas al cine, tanto es así que el momento de 'The giver' en la que a los protagonistas se les asignan sus futuros trabajos hace imposible que algún espectador no se acuerde de 'Divergente' -'Divergent'- de Neil Burger, mientras que ‘Equals’ tanto por su estética aséptica, como por su buscada frialdad y su ritmo lento parece destilar en ciertos momentos un tufillo pretencioso que parece acercarla a un público moderno y hipster) estas poseen ciertas y significativas similitudes: No solo en ambos casos estamos ante sociedades que por diversos motivos han tenido que empezar de cero dejando de lado todo aquello que nos hace humanos para conseguir una supuesta sociedad ideal e igualitaria (En un caso todo tipo de sentimientos, en el otro la posibilidad de mentir, el miedo, el odio, la envidia, etc.. etc…. En estas dos supuestas idílicas sociedades se elimina todo aquello que puede crear algún tipo de conflicto entre las personas y por lo tanto su humanidad) si no que además ciertas reglas impiden la correcta y natural relación entre las personas (Si en 'Equals' está prohibido que las personas tengan relaciones sexuales y los hijos son concebidos mediante el uso de la inseminación artificial, en el otro las estrictas normas impiden cualquier contacto físico entre ellas fuera de lo que se considera sus casas). Tampoco debemos dejar de lado necesidad de Nia y Silas en 'Equals' y de Jonas y Finoa en 'The Giver' por saltarse las reglas de tan estricta sociedad o el hecho de que en ambas películas los protagonistas tienen nombre pero no apellidos. Ideas que no hacen si no reforzar las similitudes entre ambas películas.
Pero hay una película con la que 'Equals' comparte bastantes mas similitudes, tantas que parece que Nathan Parker basándose en la idea original de Doremus ha cogido la historia que Frank Cottrell Boyce escribió y que Michael Winterbottom llevó a la pantalla grande en el 2003 con el título de 'Código 46' ('Code 46'). En ambos casos las historias están contadas desde el punto de vista del personaje masculino (Nicholas Hoult o Tim Robbins) centrándose en la atracción de estos por un misterioso y seductor personaje femenino (Kristen Stewart o Samantha Morton) usando como excusa una extraña enfermedad que hace que la gente vuelva a tener todo tipo de sentimientos o el mal funcionamiento del virus de la empatía que consume el personaje interpretado por Tim Robbins con la idea de averiguar quien ha falsificado ciertos documentos oficiales. Y si en un caso nos encontrábamos con la figura de la esfinge que todo lo controla, en el otro estamos ante ese 'Colectivo' parece funcionar casi de la misma manera. Tal es el parecido entre ambas películas que hay ciertos detalles que parecen haber sido extraídos directamente de una para ponerlos en la otra. Si en la cinta dirigida por Winterbottom nos encontrábamos con la escena en la que William Geld (Tim Robbins) perseguía a Maria Gonzáles (Samantha Morthon), en la de Doremus es Silas (Nicholas Hoult) el que parece hacer algo similar a Geld y aunque aquí no se establece una conversación en un tren, si que es en este mismo medio de transporte donde este personaje al igual que Geld deja claro (Por si había alguna duda) la irresistible atracción que siente por Nia (O por María según sea el caso). Si algo llamó la atención en la cinta de Winterbottom fue la manera en la que este usaba el lenguaje mezclando palabras de diversos idiomas. Aunque Doremus se aleja de esta idea, resulta llamativo que el lenguaje vuelva a estar presente en esta película, ya que es Silas quien en su trabajo dibuja aquello que Nia ha descrito. Si en un caso este servia para mostrar una cierta globalización, en el otro el lenguaje y las palabras son usadas por Silas para acercarse a Nia.
Los paralelismos entre ambas cintas no acaban aquí. En el siguiente párrafo vamos a profundizar en esta idea lo que lleva implícitos ciertos SPOILERS. Por favor, si no deseas leerlos te recomendamos encarecidamente que saltes al siguiente párrafo. Es realmente llamativa la similitud existente entre ambas historias, tanto en lo que al desarrollo de los personajes principales se refiere como en la idea de usar un embarazo como justificación para llevar a ambas historias a su desenlace.  Volvamos otra vez a la idea de que en ambas cintas son los personajes masculinos los que se sienten atraídos por los femeninos y son estos los que fuerzan ese encuentro. Si bien es cierto que Maria Gonzales (Samantha Morthon) se muestra inicialmente mas receptiva que Nia (Kristen Stewart), estas serán las personas que acabaran sufriendo finalmente por la relación. Si, es cierto que tras la desaparición tanto de Maria como de Nia debido al embarazo que sufren ambas y que es una clara violación de las reglas establecidas, William y Silos se lanzan a la desesperada para dar con el paradero de estas pero serán estos quien tras ciertas drásticas decisiones acabaran de alguna manera alejándose de ellas, asilando sus sentimientos. Tal es el parecido entre ambas cintas que llegados a este punto los espectadores tendrán la sensación de que, en este caso cambiando el sexo del personaje, aquello que le sucede a Silas será prácticamente similar a lo que le ocurre a Maria con el virus con el que ha sido infectada para rechazar a William. En ambos casos los recuerdos persisten, en ambos casos sigue existiendo la necesidad de estar juntos pero los elementos externos a la pareja los acabará distanciando.
En el año 2011, David Mackenzie director de la notable 'Starred up', se puso detrás de las cámaras para plasmar en imágenes un guión escrito por Kim Fupz Aakeson en el que se narraba la historia de amor de dos personas en medio de una epidemia global que iba dejando a las personas sin sentidos. Puede que al lector le llame la atención que hable aquí de 'Perfect Sense' cinta protagonizada por Ewan Mcgregor y Eva Green pero creo que esta posee ciertas similitudes con 'Equals', no solo porque ambas enfermedades tienen el mismo acrónimo. 'SOS' (‘Severe olfactory syndrome’ en el caso de la cinta de Mackenzie y ‘Switched on syndrome’ en el caso de la de Doremus) si no y muy especialmente porque nos encontramos otra vez ante dos protagonistas cuyos sentimientos parecen haber sido extirpados. Si en 'Equals', Silas y Nia viven en una sociedad que ha conseguido erradicar todo tipo de sentimientos, en 'Perfect Sense' dos hechos traumáticos (La incapacidad de Susan para tener hijos y la forma de actuar de Michael con su ex-novia cuando esta mas lo necesitaba) parecen marcar su incapacidad para relacionarse con el otro sexo y tener una pareja estable (La escena en la que el personaje interpretador por Ewan Mcgregor echa de su casa a la chica con la que acaba de acostarse porque este es incapaz de dormir con alguien en la misma casa deja clara esta idea). En ambos casos la falta de sentimientos en la que viven los protagonistas o la imparable perdida de sentidos que van sufriendo estos, hará que sus caminos se encuentren y en cierta medida se complementen. Es claro que en ‘Equals’ es la enfermedad la que acerca a los protagonistas, mientras que esta los aleja en ‘Perfect Sense’ (Ver la escena en la que Michel pierde su capacidad auditiva) pero es esta misma enfermedad la que vuelve a acercarlos. Tanto Doremus, como Winterbottom o Mckenzie consiguen que las escenas en las que sus dos protagonistas están solos tengan la suficiente fuerza como para ser creíbles. Si en ‘Equals’ vemos a Silos y Nia en el apartamento de este (Y aquí está uno de los grandes fallos de la cinta. En una sociedad tan controlada resulta extraño que nadie la vea a ella entrar y salir todos los días del apartamento de Silos, algo que juega en contra de la verosilimitud de la película), si en ‘Código 46’ nos encontramos con la escena en la que Maria a pesar de que su cuerpo rechaza a William su mente lo desea, en ‘Perfect Sense’ y acompañados de una soberbia canción ‘No voice was raised’ de Castanets. Mckenzie consigue plasmar con una natural increíble ese momento en el que toda pareja se abre a la otra sin considerar las consecuencias de sus palabras. 
Es apreciable el intento de Kristen Stewart por alejarse de la saga de 'Crepúsculo' ('Twilight') que le lanzó a definitivamente al estrellato escogiendo cierto tipo de películas poco comerciales y arriesgadas ('Camp X-Ray' de Peter Sattler, 'Clouds of Sils Maria' de Oliver Assayas o 'Anesthesia' de Tim Blake Nelson entre otras) pero es una lastima que Doremus en su faceta de director no le haya dicho a esta que la falta de sentimientos no ha de mostrarse con una casi constante cara de asco. Mientras su compañero de reparto resulta mas centrado y capaz de mostrar toda una gama de sentimientos y de la carencia de estos sin problema, ella falla en algunos momentos a la hora de reflejar la falta de estos. Bien acompañados por un Guy Pearce cuya presencia va ganando peso conforme avanza la película y por una Jackie Weaver cuyo papel acabará haciendo que recordemos a la mítica 'Cuando el destino nos alcance' ('Soylent Green') de Richard Fleischer, 'Equals' nos deja la sensación de que Doremus ha contado con grandes actores a los que en algunos momentos no ha sabido aprovecharlos correctamente.
'Equals' es una cinta de ritmo pausado lo que puede hacer que un espectador impaciente no consiga conectar con ella. 'La película de Doremus se muestra aséptica tanto en lo que a sentimientos se refiere (Al menos al inicio de la misma) como en su estética. Aunque su intención es buena, la forma elegida por Doremus para plasmar la historia de Nathan Parker en imágenes hace que esta parezca destinada a un público tirando a moderno y hipster lo que también puede hacer ciertos espectadores se muestren excesivamente críticos con la propuesta del director. A pesar de todas las fuentes de las que parece nutrirse esta película (A las ya comentadas habría que sumar 'The lobster' de Yorgos Lanthimos por la manera en la que los personajes reaccionan al suicidio de una persona y que nos remite directamente a la mujer sin corazón que interpreta Angeliki Papoulia en la cinta de Lanthimos o incluso 'Lost in translation' porque no dejamos de estar ante dos personajes solitarios que se encuentran y por el hecho de que tanto Doremus como Sofia Coppola muestran a sus personajes ante un gran ventanal por donde se observa la ciudad para acrecentar la sensación de soledad que estos sufren) 'Equals' es una muy interesante distopía que se ve bien y se disfruta. Y si a Alex Garland le permitimos que coja ideas de otras películas, ¿Por que no hacer lo mismo con Doremus y Parker?


Lo mejor: El interesante punto de partida. La estética y los cuidados planos escogidos por Doremus para contar la historia de Parker
Lo peor: Su aparente frialdad puede acabar traspasando la pantalla. Stewart confunde la indiferencia con la cara de asco.

domingo, 24 de julio de 2016

Crítica/Análisis: Stranger Things

Título: Stranger Things
Año: 2016
Género: Ciencia Ficción - Drama 
Duración: 50 min / 8 episodios
Director: The Duffer Brothers y Shawn Levy
Guión: The Duffer Brothers, Jessie Nickson-Lopez, Justin Doble, Paul Ditcher, Jessica Mecklenburg, Alison Tatlock
Música: Kyle Dixon y Michael Stein
Interpretes: Winona Ryder, David Harbour, Finn Wolfhard, Millie Bobby Brown, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Matthew Modine, Joe Keery, Cara Buono
Nota: 8,5
Sinopsis: Tras jugar una partida de rol, el pequeño Will Byers desaparece sin dejar rastro. Su familia, sus amigos y la policía se volcaran en búsqueda pero oscuras fuerzas y extrañas conspiraciones no se lo pondrán nada fácil..



Crítica:
En 1990 y de la mano de David Lynch y Mark Frost llegó a la pequeña pantalla una serie que marcó un antes y un después en la historia de la televisión, esa serie titulada 'Twin Peaks' no solo sigue estando presente hoy en día porque está anunciado su regreso para el próximo año si no también porque su alargada sombra sigue eclipsando a muchas de las series y películas que se ruedan. Puede resultar extraño empezar escribiendo acerca de Lynch, Frost y su 'Twin Peaks' a la hora de hablar de 'Stranger Things' cuando es obvio que hay otras referencias mas claras en la serie creada por los Duffer Brothers (Matt y Ross Duffer) pero es que el revuelo formado alrededor de 'Stranger Things' nos hace pensar que esta no va a ser otra serie mas, otra serie que se verá, se disfrutará y simplemente se recordará con cariño. Igual que ocurrió con 'Twin Peaks' parece que 'Stranger things' se ha convertido desde el momento de su estreno en netflix en el fenómeno del año y está destinada a ocupar un sitio de honor en lo que a series se refiere.
La similitudes entre ambas series no solo se quedan en esta idea ya que tanto 'Twin Peaks' como 'Stranger Things' centran sus historias en un traumático suceso que ha sufrido uno de los miembros de un pequeño pueblo americano (La muerte de la popular Laura Palmer -siempre nos olvidamos de la pobre Ronette Pulaski- o la desaparición de un retraído chaval cuando regresaba a su casa tras jugar una partida de rol con sus amigos) que afectará a toda la comunidad, especialmente y como no podía ser de otra manera a su familia (Centrándose en el sufrimiento de la madre y la extraña reacción del padre) y a sus amigos y conocidos. Incluso ciertos personajes resultan excesivamente iguales. Si en el caso de 'Twin Peaks' nos encontrábamos con Donna y el rebelde pero de buen corazón James Hurley, en 'Stranger Things' estamos ante Nancy Wheeler y el hermano outsider e incomprendido del chico desparecido, Jonathan Byers. Otra vez volvemos a encontrarnos ante la dualidad entre la joven educada y el supuesto gamberro a los que les une conocer a alguno de los desaparecidos y su necesidad de encontrar una respuesta a lo que ha ocurrido.
Aunque me declaro fan absoluto de 'Twin Peaks' hay que reconocer que la serie decayó en el momento en el que se desveló el nombre de la persona que mató a Laura Palmer (Parece ser que hubo demasiadas presiones para resolver el misterio tan pronto). El interés de 'Twin Peaks' se centró demasiado averiguar quién y por qué asesinó a la chica y aunque los guionistas intentaron explorar las oscuras relaciones entre los personajes y la manera en la que los habitantes del pueblo que daba nombre a la serie ocultaban sus secretos, a está le costó alejarse de Laura y hacer que el resto de las historias tuvieran suficiente interés para seguir enganchando al espectador. Esta sensación o mejor dicho, el miedo de que a 'Stranger Things' le pueda ocurrir lo mismo está presente en algunos momentos de la serie. Es claro que los guionistas están intentando crear unos personajes con peso y donde su pasado marque a su presente y a su forma de actuar (Las explicaciones de Nancy sobre la relación de sus padres, la distante presencia de los padres de Jonathan y Will, el traumático pasado de Jim Hopper) La parte fantástica no puede dejar de lado a la carga dramática de la historia ya que si no es así se corre el riesgo de que cuando se resuelvan ciertos misterios, el espectador pierda el interés.
En pleno revival ochentero en el que parece que estamos inmersos, bien sea por nostalgia bien sea por falta de ideas nuevas, 'Stranger Things' hace de ello su mejor arma y la utiliza con enorme inteligencia, algo que en algunos casos los espectadores mas críticos lo podrán llegar a definir como una burda manipulación. La serie creada por los Duffer Brothers juega en la misma liga que el 'Super 8' de J.J. Abrams (Tanto la serie como la película poseen ciertas similitudes tanto en lo que se refiere al núcleo central de su historia como en la composición de algunas de sus escenas. Un accidente, una extraña criatura que se esconde cerca del pueblo donde viven los protagonistas, un policía que no cree aquello que le están contando, una oscura conspiración y un grupo de críos que se enfrentará a todo aquello que se les ponga por delante con tal de entender lo que está ocurriendo. Pero por mucho que 'Stranger Things' pueda mejorar en ciertos momentos a la cinta de Abrams -Ya se han oído voces diciendo que la serie de los Duffer es lo lo que quiso ser 'Super 8' y no pudo llegar a conseguir-, hay momentos en la película de Abrams claramente superiores como por ejemplo la forma elegida por el director de la nueva entrega de Star Wars para mostrar la relación entre los dos jóvenes protagonistas. Hablando en términos sentimentales se podría considerar que la serie se acerca a estos de una manera mucho mas inocente que en la película de Abrams y que por momentos esta está mas cerca de la forma en la que Elliot se acerca a su compañera de clase en 'E.T' que a esa escena de insuperable belleza entre Joe y Alice)...
...y se aproxima al, para muchos, intento fallido que Maury y Bustillo rodaron para recrear ese tipo de cine que tanto nos hizo disfrutar en los años ochenta con su 'Aux yeux des vivants' (La película de los directores franceses aun siendo para la persona que escribe estas líneas una muy apreciable cinta de terror, consiguió dejar a muchos espectadores con una muy extraña sensación ya que esta parecía quedarse en tierra de nadie: Demasiado adulta para un público infantil -A pesar de no ser una cinta gore, esta posee ciertas escenas violentas que no la hacen recomendable para ciertas edades- y demasiado infantil para un público adulto -Muchos espectadores se acercaron a esta película pensando que se iban a encontrar con otra 'Livide' o con otra 'A L'Interieur', pero a pesar de que la cinta posee un malvado que apuntaba muy alto, este acaba por no ser aprovechado del todo lo que implicaba que muchos espectadores se quedaran con la miel en los labios- En el momento de su estreno en algunos festivales, la cinta de los directores franceses fue comparada con clásicos de los años ochenta como 'Cuenta conmigo' -'Stand by me'- por la forma de mostrar la amistad de los tres protagonistas. Además esta poseía algunas escenas que recordaban a cintas de aquella época como era el caso de 'E.T')
Si algo tiene 'Stranger Things' es la gran cantidad de referentes con los que cuenta la serie, lo que hace que esta sea una autentica delicia para todos los amantes del cine de terror y ciencia ficción. Hay que reconocer que 'Stranger Things' juega por momentos en el filo de una navaja ya que su gran cantidad de referencias y guiños puede llevar a mas de uno a pensar que estamos ante el conocido como 'efecto Alex Garland': Coger ideas y escenas de otras películas, mezclarlas con mas o menos gracia y envolverlas con un bonito papel de regalo para en el fondo volver a ofrecer mas de lo mismo. Es clara y meridiana la influencia de las obras de Stephen King. Resulta imposible no acordarse de 'Cuenta conmigo' ('Stand by me'), 'It', 'Carrie' o incluso la nefasta adaptación llevada acabo por Lawrence Kasdan de 'El cazador de sueños' ('Dreamcatcher'. Tanto por la relación de amistad entre los personajes como por el extraño comportamiento de Eleven y Duddits, así como por la forma de Jonesy para escapar de la amenaza que se cierne sobre el y sus amigos) al ver la relación entre los cuatro jóvenes protagonistas (Aunque no es una película basada en una historia de Stephen King, en 'Los Goonies' estos dicen una frase que pasó a la historia del cine: 'Un goonie nunca dice muerto'. Esta frase parece ser sustituida en 'Stranger Things' por 'Un amigo nunca miente'. Solo el tiempo dirá si esta calará tan hondo como la de la cinta dirigida por Richard Donner) y los poderes de Eleven. Pero tampoco podemos dejar de lado otras obras del escritor norteamericano como 'El misterio de Salem's Lot' ('Salem's Lot') por la manera en la que su joven protagonista, Mark Petrie interpretado por Lance Kerwin, se enfrenta a una amenaza mucho mas grande de lo que el jamas podría llegar a imaginar (En este caso el paralelismo se puede establecer entre Petrie y Jonathan Byers). Tal es la influencia de Stephen King en 'Stranger Things' que incluso en una escena de uno de los capítulos un personaje está leyendo uno de sus libros. King ha reconocido en Twitter que la serie tiene lo mejor de sus obras, comentario que ha escrito como un elogio y no como una crítica aunque algunas personas lo han visto como una muestra de celos por parte del escritor.
Pero no solo King está presente en 'Stranger things', otras de las mas claras influencias de esta serie, como no podía ser de otra manera, es Steven Spielber y su 'E.T' (Cualquier espectador reconocerá varias escenas de la película del director norteamericano en 'Stranger Things' como por ejemplo la manera en la que Will se acerca a la casita de madera que hay al lado de su casa), 'Poltergeist' (La cinta producida y escrita por Spielberg fue dirigida por Tobe Hooper aunque las malas lenguas dicen que fue el primero quién realmente la dirigió. En este caso no solo la aproximación a la desaparición del chico podrá hacer que el espectador se acuerde de la película de Hooper -Es probable que Will se encuentre con Carol Anne allá donde esté- si no que además se hace una referencia explicita a la misma) y 'Tiburón' ('Jaws') de la cual el espectador podrá ver un póster en el cuarto de uno de los protagonistas junto con algún que otro detalle que es mejor no desvelar ahora.
El maestro de la nueva carne y de los mad doctors por excelencia también parece estar presente en 'Stranger Things', ya que tanto la imagen del personaje interpretado por Matthew Modine puede hacer que muchos espectadores se acuerden del director canadiense como por la sensación de que la sombra de 'Scanners' sigue siendo demasiado alargada y por momentos puede eclipsar a esta serie. Incluso Dan O'Bannon parece tener un pequeño hueco en 'Stranger Things' ya que no solo hay un personaje que se apellida igual (Recordemos esa maravilla titulada 'El terror llama a su puerta' donde todos los protagonistas se apellidan igual que directores de cintas de terror y donde estos estudiaban en la Corman University) si no que además uno de los guiños mas destacables de la serie hace referencia a una de las películas de las que O'Bannon fue guionista y que a día de hoy sigue siendo un clásico indiscutible de la ciencia ficción.
Tampoco debemos olvidarnos de 'La cosa' ('The Thing') de John Carpenter de la cual no solo veremos constantemente el póster de la película en el sótano donde los protagonistas juegan al rol, si no que además en otro momento otro de los protagonistas está viendo la película. Y lo mismo ocurre con 'Evil dead' de la cual también podemos observar un póster en otro de los cuartos así como otra explicita referencia a lo truculento que resulta el mismo. Es posible que algunos espectadores recuerden la cabaña a la que Ash y sus amigos van a pasar un idílico fin de semana al ver al casa donde vive el joven desaparecido y su familia aunque esta, obviamente, mas grande y mas limpia (Y sin libros encuadernados con carne en su sótano), tanto es así que mas de uno podrá llegar pensar en que la forma en la que cierto vehículo (Que no es de la misma marca que el conduce Ash) se acerca a la casa parece extraída directamente de la película de Sam Raimi.
En el siguiente párrafo se van establecer ciertos paralelismos y comparaciones que afectan a aspectos importantes de la trama, si no deseas leerlo te recomendamos encarecidamente que saltes al siguiente. Hay varias referencias que afectan de forma importante al devenir de la historia de 'Stranger Things'. A alguno de los lectores podrá haberle sorprendido que no se haya nombrado todavía a la saga de 'Star Wars', películas de las que se hacen varias referencias a lo largo de la serie. No solo se nombra a algunos de sus personajes varias veces si no que el comportamiento de uno de ellos es comparado con el de Lando Calrissian al final de 'El imperio contraataca' ('The empire strikes back'). Incluso la anteriormente citada 'El terror llama a su puerta' ('Night of the creeps') aparece levemente en 'Stranger things'. Pero si algo llama la atención en una serie de una atmósfera tan ochentera eso no es otra cosa que la manera en la que esta ha cogido ciertos elementos de 'Silent Hill' (Los motivos para nombrar el videojuego que fue adaptado de forma notable por Christophe Gans con guión de Roger Avary en el 2006 son mas que obvios), 'Fringe' (Cambiemos los experimentos de Walter Bishop y William Bell por el MK-Ultra -Investigación real llevada acabo por la CIA al que se sometieron personas como Theodore Kaczynski conocido como 'Unabomber' o Ken Kesey autor de la novela 'Alguien voló sobre el nido del cuco' - 'One Flew over the cuckcoo's nest', entre otros- Cambiemos también el cortexiphan por el LSD y tendremos que Eleven no deja de ser una pequeña Olivia Dunham capaz de abrir una puerta entre dos universos paralelos. Si en la serie creada por Abrams, Orci y Kurtzman nos encontrábamos con la importancia de los tanques de privación sensorial, 'Stranger Things' no solo no se queda atrás si no que supera esta idea con una de las escenas mas hilarantes e imposibles de toda la serie. Walter Bishop estaría muy orgulloso de estos chavales), e incluso 'Even Horizont' (El paralelismo entre la película de Paul W.S. Anderson y la serie son claros. Si en la cinta protagonizada por Sam Neill un motor ultrasecreto era capaz de abrir un agujero negro gracias al cual se abría una especie de puerta, en 'Stranger Things' nos encontramos con que ese motor no es más que una pequeña niña. Si en 'Even Horizont' ese portal conectaba nuestro mundo con el infierno, en la serie creada por los Duffer Brothers, esta idea parece volver a repetirse..) para fusionarlos de una manera que no solo no chirría si no que además funciona y entretiene.
Es cierto que 'Stranger Things' posee demasiadas escenas prefabricadas para justificar otras (La conversación de los policías al borde del acantilado es una de ellas), es cierto que la trama es previsible, es cierto que es un placer volver a ver a Winona Ryder a pesar de que en algunos momentos pensamos que está sobreactuada y no nos la acabamos de creer (No es el único actor al que le ocurre esto), es cierto que el doblaje al español de los críos vuelve a ser simplemente criminal, es cierto que la evolución del personaje interpretado por Joe Keery no tiene una evolución lógica entre el primer y segundo episodio en particular y en la serie en general y también es que cierto que algunos efectos especiales resultan un tanto chapuceros pero eso también hace que estos tengan el encanto especial de la época que la serie está intentando reflejar. Pero sobre todo es cierto que 'Stranger Things' es una serie con mucho encanto, que cautiva y engancha al espectador. La serie creada por los Duffer Brothers se beneficia de una gran historia y de una soberbia banda sonora repleta de grandes canciones que harán las delicias de mas de uno (Los temas con sintetizadores nos recuerdan el trabajo de Sinoia Caves en la banda sonora de 'Beyond the black Rainbow' otra cinta de estética ochentera, muy influenciada por Cronenberg y con ideas que parece que fueron cogidas por Garland para su 'Ex-machina'). Pero con todo sus pros y sus contras, la serie de los Duffer Brothers es una obra de obligada visión cuyos ocho escasos episodios la hacen todavía más adictiva. Desde 'La soledad del perro guía' os recomendamos que, os guste o no el cine de la década de los ochenta, veáis esta magnifica serie, no os arrepentiréis.


Lo mejor: La mezcla de todos los referentes, guiños y homenajes funciona a la perfección. La banda sonora.
Lo peor: En algunos momentos, ciertas interpretaciones no acaban por resultar creíbles. La historia puede resultar previsible.

'Outro'


'Heroes' - Peter Gabriel


'Elegia' - New Order



'Should i stay or should i go' - The Clash



80's VHS tape trailer



lunes, 18 de julio de 2016

Crítica: Election: La noche de las bestias - The Purge: Election Year

Título: Election: La noche de las bestias - The Purge: Election Year
Año: 2016
Género: Thriller - Acción
Duración: 105 min.
Director: James DeMonaco
Guión: James DeMonaco
Música: Nathan Whitehead
Interpretes: Frank Grillo, Elizabeth Mitchell, Mykelti Williamson, Joseph Julian Soria, Betty Gabriel, Terry Serpico, Edwin Hodge, Kyle Secor, Brittany Mirabile, Kyle Secor
Nota: 6
Sinopsis: Los intereses económicos y la constante eliminación de las minorías étnicas ponen en el punto de mira la tan famosa purga. Charlie Roan, candidata a la presidencia de Estados Unidos, tendrá que luchar por su vida cuando todo el mundo se convierta en un objetivo y ella en una amenaza de todo aquello que defienden los padres fundadores de la patria. Pero tranquilos, Leo Barnes se encarga de protegerla.



Crítica:
'The Purge has fallen: Election Year'. Este debería ser el verdadero título de esta película ya que resume perfectamente la historia que James DeMonaco se ha encargado de escribir y de plasmar en imágenes. Aunque esta es ya la tercera entrega de la saga y por tanto esta película se mantiene, en líneas generales, bastante fiel a sus predecesoras, especialmente a 'Anarchy: La noche de las bestias' ('The purge: Anarchy') tanto por la historia como por su especial estética, aquello que nos cuenta DeMonaco no deja de ser prácticamente lo mismo que lo que contó Babak Najafi en 'London Has Fallen', cambiando por ejemplo a los terroristas islámicos por los padres fundadores de la patria y cambiando también el cargo y el sexo de la persona a proteger. Por desgracia, el carisma y la socarronería del personaje interpretado por Gerard Butler aquí brilla por su ausencia algo que inevitablemente juega en contra del resultado final de la película.
A la saga 'The Purge', especialmente a lo que se refiere a la continuidad entre la primera y la segunda películas, le ocurre algo parecido a 'Monstruoso' ('Cloverfield') de Matt Reeves y 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfield lane') de Dan Tratchtenberg. Las historias suceden en un mismo universo, las películas tienen puntos en común (La presencia de extraños seres venidos de lo mas profundo del universo... -Eso parece... Ojo que no den un giro a lo 'The Mist' de Frank Darabont- o la libertad que existe durante toda una noche para cometer todo tipo de crímenes) pero estas transitan por caminos muy diferentes. Si 'Monstruoso' fue una de las últimas muestras de que el found footage podía dar mucho juego dejándonos una cinta realmente entretenida (Para muchos esta es una de las grandes cintas de ciencia ficción de los últimos años), 'Calle Cloverfield 10' hace del miedo, la paranoia y la claustrofobia sus mejores herramientas y la película se convirtió desde el momento de su estreno en una de las grandes cintas del año. Algo que parece casi lo contrario de lo que ocurre con las películas de DeMonaco y no me refiero a la calidad de las mismas. Si 'The purge: La noche de las bestias' jugaba con el miedo y la claustrofobia de la familia encerrada en su casa, las otras dos películas de la saga se centran en la acción pura y dura, situando a sus protagonistas en medio de la ciudad y obligándolos a correr y esconderse si quieren salvar sus vidas.
'The Purge: La noche de las bestias' protagonizada por Ethan Hawke y Lena Headey no dejaba de ser una cinta de acción que se movía dentro de los clichés propios de las home invasión con la particularidad de que DeMonaco utilizaba la excusa de la libertad por parte de los ciudadanos americanos para cometer todo tipo de crímenes durante una noche. La cinta que se convirtió en un éxito de taquilla resultaba moralmente reprobable: Casi sin atisbo de crítica, los ricos se dedicaban a perseguir a los pobres, especialmente a las minorías étnicas, para acabar con ellas. Como no podía ser menos, la familia Sandin que daba cobijo sin saberlo a un hombre, acababa dándose cuenta de la bestialidad de la famosa purga. Aquí viene uno de los problemas que se pueden observar en las cintas de DeMonaco: Muchos de los protagonistas se dan cuenta del error que supone la purga, no porque ellos crean que esta mal si no porque ellos mismos lo han sufrido en sus propias carnes (Los Sandin en la primera película de la saga o Charlie Roan en 'Election: La noche de las bestias'. ¿Pensarían los Sandin lo mismo si no se les hubiera colado ese intruso en su casa? ¿Charlie Roan querría acabar con la purga si no fuera por lo que le pasó siendo joven?) Otros de los problemas de las películas de DeMonaco también se podían observar en esta cinta: Sus películas parecen tomar demasiados referentes de otras películas (Al ver 'The Purge: La noche de las bestias', es imposible que el espectador no piense en 'Funny Games' de Michael Haneke o en 'Los Extraños' de Bryan Bertino) y la lógica y la coherencia de ciertas escenas es sacrificada por el efectismo y por la necesidad de sorprender al espectador (Lo que deriva en que el famoso Deus ex-machina esté presente en mas de una escena porque si no de otra manera es imposible hacer que la historia avance)
Un año después, DeMonaco volvió a ese mismo universo para repetir el éxito de la anterior película y dotar a su cinta de un trasfondo crítico. Parece que a DeMonaco no le debieron gustar mucho algunas críticas recibidas acerca de los temas que trataba su película e hizo que la historia no solo se mostrara crítica con los motivos que justifican la purga (Acabar con las minorías étnicas, enfermos y los pobres para ahorrar gastos o el descontrolado poder económico, ideas que se apuntan en 'Anarchy: La noche de las bestias' y que son analizadas con mas en profundidad en 'Election: La noche de las bestias') si no que hizo que dichas minorías tuvieran mas peso especifico en la película, aunque sorprendentemente estos volvían a tener que ser defendidos por el un blanco (Ejem). El director, como ya ocurrió en su anterior película, volvió a tomar elementos de otras cintas para construir su historia. Es inevitable pensar en que las peripecias de Leo Barnes y sus compañeros no dejaban de ser una especie de versión salvaje de 'Jo, que noche' ('After hours') de Martin Scorsese, pero hay tres películas en las que cualquier espectador aficionado al cine de terror y acción pensará al ver 'Anarchy: La noche de las bestias'. Una de ellas es 'Would you Rather?' de David Guy Levy por la idea de presentar a ese anciano enfermo que acude a una fiesta en la que será sacrificado para que su familiar reciba dinero, otra es 'Raze' de Josh C. Waller por que ambas muestran como ciertas personas son secuestradas y han luchar por sus vidas en un espectáculo solo para ricos, y la tercera (Que es posterior a 'Anarchy: La noche de las bestias' por lo que lo correcto es decir que fue esta la película que se inspiró en la cinta de DeMoncano y no al revés) no es otra que 'Bound To Vengance' de José Manuel Cravioto ya que ambas presentan a dos protagonistas (Leo Barnes interpretado por Frank Grillo y Eve a la que da vida Tina Ivlev en el otro) cuyo mayor deseo no es otro que vengarse de la persona que les arrebató parte de sus vidas.
Ahora y sin las aparentes prisas que hubo por rodar una secuela, llega la tercera parte de la saga que vuelve a contar las aventuras de Leo Barnes, al da vida otra vez Frank Grillo, en los días previos a la purga anual y como no podía ser menos centrándose en la famosa noche de marras. DeMonaco sigue la línea que el mismo trazó en 'Anarchy: La noche de las bestias' con una estética por momentos excesiva y del todo ilógica (En una noche en la que puedes cometer cualquier crimen, ¿Te paseas por la ciudad con un coche iluminado con miles de lucecitas blancas? ¿Acaso no sabes que tú también puedes ser objetivo de otras personas que quieran cometer un asesinato? Estéticamente queda muy bien ver el coche avanzar por la calle, pero ¿Por que no se ponen directamente una diana en el techo del vehículo y acabamos antes? Igual estoy siendo muy crítico y he de agradecer que en la noche de la purga, los asesinos no solo deseen matar inocentes si no que además dediquen parte de su tiempo a poner focos para que veamos todo bien como podemos observar en la escena de la guillotina o la de la joven bailando a lado de un árbol) y poniendo mas importancia en la crítica a la sociedad inhumana en la que viven los protagonizas y que ahora si que podría ser considerada como una metáfora de la sociedad actual. Tal es el giro que imprime DeMonaco a su película que esta vez, el gran héroe blanco es quién tiene que ser ayudado en su huida por personas afroamericanas.
Dejando de lado que como espectadores podamos disfrutar mas o menos de las cintas de DeMonaco, dejando de lado que estemos de acuerdo en como el director y guionista ha ido metiendo poco a poco en sus películas su crítica al sistema y de si lo vemos correcto o no (Aquí se podría abrir un debate. ¿DeMonaco usa todo lo referente al asesinato de minorías étnicas, al negocio que supone la purga y a la situación de poder de ciertas élites porque de verdad quiere que su cinta sea por lo menos algo crítica o simplemente lo que busca es que a esta película no se la considere como una cinta mas que solo busca el exceso por el exceso mismo y hace de la violencia gratuita su mayor punto a favor. Hemos de observar la evolución de las cintas de la saga de 'The Purge' y podemos darnos cuenta por ejemplo de que estas están desarrollándose de la misma manera que las de la saga 'Saw', cada nueva entrega intenta ir un poco más allá, en lo que a términos de violencia se refiere, que la anterior. De hecho 'Election: La noche de las bestias' tiene un punto en común con 'Saw VI' cinta injustamente censurada en España: El seguro retira la cobertura de la tienda de uno de los protagonistas en un caso, en el otro no cubre los gastos sanitarios del padre de otro de ellos. Situaciones como estas hacen que el espectador se posicione sin ningún lugar a dudas de lado de estos personajes), 'Election: La noche de las bestias' tiene un gran problema y ese no es otro que tras su prometedor y brutal inicio, la película no ofrece nada nuevo, y si alguien ha visto antes 'Objetivo: Londres' ('London has fallen') ya ha visto esta película. Puede que incluso muchos espectadores lleguen a pensar en el 'Red State' de Kevin Smith y el larguísimo e insoportable monólogo de Michael Parks... parece que DeMonaco tiene mucho de Alex Garland.
Pero 'Election: La noche de las bestias' no solo tiene puntos en común con la cinta de Babak Najafi (El guardaespaldas del presidente americano o de una candidata a ocupar dicho puesto y su protegido/a han de huir por toda la ciudad para evitar que los maten. Si en un caso todo Londres estaba tomado por terroristas y policías sobornados, en el otro hay cientos de personas deseando matar a quién se le cruce en el camino y si además de eso sumamos a un grupo de neonazis a los que les pagan por dar con el paradero de los protagonistas, el lío está servido. Si en la cinta de Najafi estos hacían un alto en un piso franco de alta seguridad -ejem-, en la otra lo hacen en una tienda de barrio que en lo que a seguridad se refiere es prácticamente similar para luego tener que seguir huyendo por la ciudad) si no con la propia 'Anarchy: La noche de las bestias' ya que la estructura de la historia es prácticamente la misma: Varios personajes sin ninguna relación acaban confluyendo en un mismo sitio, viéndose en la necesidad de ayudarse para poder así sobrevivir. Si en 'Objetivo: Londres' teníamos ese piso franco, en 'Election: La noche de las bestias' esa tienda, en 'Anarchy: La noche de las bestias' tenemos la casa de la amiga de Eva (Carmen Ejogo). Si en 'Election: La noche de las bestias' los protagonistas se topan con ese peligroso neonazi líder de un escuadrón de élite, en 'Anarchy: La noche de las bestias' nos estos hacen lo propio con ese extraño personaje que tiene afición por disparar una metralleta desde un camión. Y si en un caso teníamos a Carmelo, en el otro está Dante Bishop. Parece que DeMonaco ha cogido su propia película, la ha maquillado un poco ha puesto un poquito mas de esto por aquí, un poquito menos de esto por allá.. et voila! tenemos otra vez la misma película con una apariencia distinta.
'Election: La noche de las bestias' cuenta con una soberbia banda sonora. La película empieza a ritmo de T-Rex y termina con el famosísimo 'I'm afraid of Americans' de David Bowie con lo que DeMonaco consigue el espectador empiece con la tensión necesaria y acabe de la misma manera. Es una lastima lo previsible que es la historia que este tiene entre manos. Todo resulta demasiado obvio, tanto que a los diez minutos cualquier espectador no solo sabrá como va a acabar la película si no además que personajes van a vivir o van a morir y como van a hacerlo. DeMonaco ha hecho del cliché su sello personal en esta película. Pero hemos de ser sinceros, 'Election: La noche de las bestias' es una cinta que hace que el espectador pase hora y media entretenido en la butaca del cine a pesar de sus considerables bajones de ritmo y de la poca lógica de ciertas situaciones y reacciones de los protagonistas. Personalmente y a pesar de los muchos fallos de esta película, esta es la cinta que mas me ha gustado de la saga pero me pregunto que va a hacer ahora DeMonaco ya que la formula da la sensación de estar agotadándose y de 'The purge' parece avocada a seguir el mismo camino que 'Saw':El exceso por el exceso mismo.... 



Lo mejor: La notable banda sonora. Brittany Mirabile, espiritu 100% 'The purge'
Lo peor: Lo poco que vemos al personaje de Betty Gabriel recortada en mano. Lo previsible que resulta todo.

I'm afraid of Americans


20th Century Boy