martes, 21 de marzo de 2017

Critica: Crudo - Raw

Título: Raw - Crudo
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 99 min. 
Director: Julia Ducournau
Guión: Julia Ducournau
Música: Jim Williams
Interpretes: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Joana Preiss, Bouli Lanners, Marion Vernoux, Thomas Mustin, Jean-Louise Sbille, Marouan Iddoub
Nota: 8
Sinopsis: Tras su llegada a un colegio mayor, una introvertida joven descubrirá como crece dentro de ella la necesidad de comer todo tipo de carne.





Crítica:
En el año 2011, Julie Gayet, una de las coproductoras del debut en la pantalla grande de Julia Ducournau, protagonizó una mas que interesante distopía titulada ‘Carré Blanc’. La cinta dirigida por Jean-Baptiste Leonetti y que en España solo se pudo ver en ciertos festivales, narraba la deshumanización total de la sociedad donde los sentimientos eran relegados a un segundo plano y donde solo quién juega bien asciende alto y rápido. El suicidio, la manera elegida por la madre del protagonista para ‘ayudar’ a su hijo a sobrevivir, hará que prenda el odio dentro de él y que así sea más difícil que se deje dominar. Su mujer, interpretada por Gayet, intentará hacer que este vuelva a ser quién era, a recuperar aquello que lo hace humano.
Es cierto que la cinta de Leonetti se aleja de lo mostrado por Ducournau en su película, en ‘Crudo’ (‘Raw’) no estamos ante una sociedad distópica pero si que nos encontramos en estas ciertas ideas, ciertos elementos mas allá del nombre de Gayet en los títulos de crédito que nos lleva a trazar ciertos paralelismos entre ambas. Uno de estos elementos es esa extraña atmósfera que envuelve tanto al colegio mayor en el que se hospeda Juliette como al reformatorio en el que están Phillipe y Marie. Estos dos lugares resultarán fundamentales en la evolución de los sentimientos de estos personajes, en un caso servirá para que la protagonista de ‘Crudo’ (‘Raw’) se libere de sus ataduras, deje de lado su apocopada personalidad y forma de ser y muestre una parte de si misma que ha estado oculta durante toda su vida, en el de ‘Carré Blanc’ para que Phillipe oculte sus sentimientos. Si Phillipe crea una coraza alrededor de él, la de Juliette se desarma a tal velocidad que ni ella misma es capaz de asimilar lo que le esta sucediendo. Resulta curioso que en ambos casos, los personajes acaben convirtiéndose en una especie de bestias. ‘Son unos monstruos. Somos unos monstruos. Lo acabarás viendo’.
En la misma edición del festival de cine fantástico de Sitges en la que se presentó ‘Crudo’ (‘Raw’) también se pudo ver ‘Der Nachmahr’, cinta dirigida por Achim Bornhak y que narraba el proceso de autodestrucción de una joven que tras una visión en una fiesta se encontraba con una extraña criatura en su habitación. A pesar de las buenas intenciones de la película de Bornhak (La idea de hacer que ese monstruo sea una representación de la depresión, el hastío y la incapacidad de encontrar su lugar en el mundo de la protagonista da para crear una gran historia) resultaba lastrada por un aburrido desarrollo carente de la fuerza necesaria como para conseguir captar la atención del espectador hasta el final de la película. Es inevitable hablar de la cinta de Bornhak a la hora de hacerlo de la de Ducorunau por mostrar la evolución de los sentimientos y la autodestrucción de dos jóvenes que de alguna manera se rebelan contra lo establecido.
El punto de inflexión de ambas protagonistas, Tina en el caso de ‘Der Nachmahr’ y Juliette en el de ‘Crudo’ (‘Raw’) comienza con una fiesta. En el primer caso porque Tina se obsesionará con una extraña visión que acabará con la aparición de un raro ser en su cuarto, en el de Juliette porque esta descubrirá un mundo totalmente ajeno a ella (En la cinta de Ducournau se recalca varias veces el exquisito comportamiento y expediente académico de la chica). Tanto las película de Bonrhak como la de Ducournau no solo comparten también la idea de profundizar en los sentimientos de las protagonistas y su forma de rebelarse si no también la composición de ciertas escenas, algo que llama poderosamente la atención. Sirva de ejemplo el momento en el que Tina descubre al monstruo en la cocina comiendo compulsivamente casi en la misma postura en la que el compañero de habitación de Juliette se encuentra con esta haciendo exactamente lo mismo. Notemos además que tanto Juliette como el monstruo necesitan comer, alimentarse. Por si esta idea no quedara suficientemente clara en 'Crudo' ('Raw') es reforzada con varias frases de la protagonista que recalcan esa necesidad y el vacío que siente constantemente.
En el año 2013, David Wnendt adaptó una novela de Charlotte Roche con el título de ‘Wetlands’, excesiva y notable película que ha sido calificada por muchos como una especie de Amelie con exceso de hormonas. De igual manera que ocurría con ‘Der Nachtmahr’, ‘Wetlands’ y ‘Crudo’ (‘Raw’) comparten varías ideas de las que es imposible no hablar. Otra vez volvemos a encontrarnos con una protagonista que lleva encima una gran carga emocional derivada de la relación con sus padres (La escena inicial de la cinta de Ducournau con la madre protestando por que su hija ha encontrado carne en su comida deja patente la relación existente. La separación de los padres de Helen y la imposibilidad de aceptar que estos ya no están juntos será uno de los pilares básicos de la neurosis que sufre esta) y otra vez nos encontramos con alguna escena que bien podría formar parte de una u otra película. Sirva de ejemplo la depilación de una de las protagonistas. Ducournau se aleja del humor que Wnendt usa en gran parte de las escenas de la película lo que sirve en el caso del director alemán para diluir la dureza de aquello de lo que está hablando (La depresión y la falta de un hogar y de cariño por parte de una joven) y dotar a su historia de un tono de cuento de hadas que puede llevar a mas de un espectador a interpretar de forma errónea el final de la película.
El tono elegido por Wnendt, la manera en la que Ben y Chris Blaine muestran las apariciones de Nina en ‘Nina Forever’ (La imposibilidad de pasar página, de aceptar y superar los momentos mas duros parecen quedar en un segundo plano en la cinta de los Blaine aun siendo lo mas importante de la misma), el abundante gore de ‘X is for XXL’ fragmento dirigido por Xavier Gens para ‘The abc’s of the death’ (De él que también nos acordamos al ver la cinta de Ducournau, gracias a esa chica asiática que dice a la protagonista que es lo que tiene que hacer para poder vomitar mejor), la truculencia de 'Thanatomorphose' de Éric Falardeau (La descomposición en vida de una joven cuyos sentimientos son ignorados por las dos personas que supuestamente la desean) o los apuntes de canibalismo de ‘Crudo’ (‘Raw’) pueden ser claros ejemplos de que la forma elegida por los directores para plasmar sus ideas en pantalla puede alejar al espectador de aquello que realmente quieren contarnos. Resulta alarmante la forma en la que se ha publicitado a la película de Ducournau recalcando que durante la proyección de esta película en el festival de Toronto se produjeron varios desmayos, que prensa especializada haya escrito comentarios como: ‘El filme gira en torno a una mujer vegetariana que, tras someterse a un ritual caníbal, comienza a sentir la imperante necesidad de saciar su hambre con carne humana’ (Fíjese el lector en las palabras: ‘ritual caníbal’) o que directores de renombre como Edgar Wright tuitee que esta es una cinta solo apta para cierto tipo de estómagos, lo que consigue que el espectador se acerque a esta película con una expectativas que no se van a cumplir (En la sesión en la que estuve yo, ciertos espectadores no paraban de preguntarse si iban a ser capaces de ver entera la película. Pasado la mitad del metraje no paraban de hablar debido a que ‘Crudo’ –‘Raw’- no ofrecía aquello que esperaban). Habría que plantearse dos preguntas acerca de la publicidad que rodea a esta película: La primera de ellas es si es justo vender una cinta como esta traicionándola de esta manera, rompiendo por completo con la idea que quiere transmitir la directora. La segunda es: Si ‘Crudo’ (‘Raw’) no se hubiera vendido así, ¿Habría tenido el mismo estreno en España o hubiera ido directamente al mercado doméstico?

En el siguiente párrafo se va a establecer una comparación con una película que puede llevar implícitos ciertos spoilers. Ni no deseas que algún detalle importante pueda ser revelado te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Pero hay otra película, una cinta pequeñita que pasó casi desapercibida con la que ‘Crudo’ (‘Raw’) posee ciertos paralelismos. Esa cinta dirigida por Jonas Alexander Arnby y titulada ‘Cuando despierta la bestia’ (‘When Animals dream’) narra la historia de Marie, una joven de dieciséis años cuya madre está postrada en una silla de ruedas por culpa de una extraña enfermedad de la que ella parece que empieza a tener síntomas. Marie tendrá que enfrentarse a su familia para intentar ser simplemente una chica más. El tono pausado de ambas cintas (La película de Arnby fue comparada con el ‘Déjame entrar’ –‘Lat den rätte komma in’- de Tomas Alfredson) y el peso de la familia hace que dos películas tan aparentemente diferentes como estas posean un núcleo común que parece hermanarlas.
Ciertas escenas rodadas por Ducournau parecen dejar claras las influencias de la directora a la hora de construir su película. Puede que la mas clara de ellas sea la de David Cronenberg, el maestro de la nueva carne que está presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) no solo por el hecho del uso de la carne que hace Ducournau en su historia si no también por la manera en la que Juliette se queda mirando un accidente de tráfico con el que se encuentra, similar a la de Vaughan o James y Catherine Ballard en 'Crash' o esa desolada carretera donde comienza ‘Crudo’ (‘Raw’) que parece llevar directamente a la clínica Keloid. Otra de esas influencias parece ser la de Leos Carax. Aquí no veremos al personaje interpretado por Denis Lavant moviéndose en una cinta con un traje para capturar sus movimientos si no a un caballo cabalgando sobre una superficie similar. El momento en el que los jóvenes son manchados con sangre bien podría formar parte de alguna película de Tetsuya Nakashima, e incluso el cine comercial americano reciente parece estar presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) debido a que el personaje interpretado por Ella Rumpf puede hacer que muchos se acuerden de Fairuza Balk y alguna de sus películas más famosas.
¿Quién eres? ¿Estás a gusto contigo misma? De la misma manera que en ‘Oh Boy’ de Jan Oler Gester, el encuentro entre Niko y ese anciano en un bar y la conversación que ambos mantienen da sentido a la película ('Con todos esos vidrios rotos, ya no podré ir en bicicleta'), el monólogo de la enfermera otorga a la historia una profundidad que puede pasar desapercibida en un primer momento por culpa de la manera en la que se ha publicitado esta película. El miedo, la rebelión a lo establecido, a la educación recibida, la incapacidad para expresar los sentimientos y la rabia contenida forman parte de la esencia de 'Crudo' ('Raw'). Desde ‘La soledad del perro guía’ solo podemos recomendar una cinta como esta que se beneficia del gran trabajo de su actriz protagonista (Absolutamente perfecta para el papel), advirtiendo al espectador que se acerque a ver esta película se olvide de la forma en la que se ha publicitado (El ‘What are you hungry for?’ tiene muchas mas lecturas de las que a priori podemos llegar a pensar), si no se hace así es muy probable que no se pueda disfrutar de la película de Ducournau de la manera en la que sería necesario. Muy recomendable.


Lo mejor: El trabajo de Garance Marillier. La manera en que la directora cierra la historia. 
Lo peor: Toda la publicidad alrededor de esta película puede acabar jugando en su contra.

lunes, 6 de marzo de 2017

Melanie: The girl with all the gifts - Novela y película

Título: Melanie: The girl with all the gifts
Año: 2015
Género: Drama - Terror
Duración: 111 min. 
Director: Colm McCarthy
Guión: Mike Carey según su propia novela
Música: Cristobal Tapia de Veer
Interpretes: Gemma Arterton, Glenn Close, Paddy Cosidine, Sennia Nanua, Fisako Akinade, Anamaria Marinca, Dominique Tipper, Anthony Welsh, Tessa Morris, Elise Reed
Nota: 6,5
Sinopsis: El mundo tal y como lo conocemos ha desaparecido. Una extraña enfermedad ha convertido a las personas en zombies sedientos de carne. Encerrados en una base militar los supervivientes intentan encontrar una cura que salve a la humanidad. Su única esperanza: Observar y analizar a un grupo de niños que habiendo sido infectados son capaces de tener un comportamiento normal



Crítica:
Saturación. Con esta palabra se puede definir el momento que vive actualmente el género zombi. Series como ‘The walking dead’, ‘Fear of the walking dead’, ‘iZombie’, etc, etc... novelas gráficas y cómics como los de Robert Kirkman que han servido como base para desarrollar los guiones de la serie de su mismo nombre, novelas de autores como Max Brooks, Juan de Dios Garduño, Jonathan Maberry o infinidad de películas hacen que este género esté empezando a dar muestras de agotamiento, agonizando. El acartonamiento que parece que está sufriendo juega en su contra y son cada vez menos las cintas capaces de ofrecer al espectador algo diferente, algo que se salga de lo común y de lo típico. Cuando llega a nuestras pantallas algo que se sale de la norma, que posee un plus de originalidad que la diferencia de otras propuestas similares es recibida con gran entusiasmo, quizá hasta con demasiado. ‘Melanie: The girl with all the gifts’ es una de esas cintas, una de esas películas que ofrecen algo diferente al menos en lo que a la concepción inicial de la historia se refiere porque esta acaba transitando por caminos mil veces vistos, acercándose peligrosamente a cintas como ’28 días después’ (’28 days later…’) lo que hace que esta pierda frescura y acabe dejándonos algunos momentos que no están a la altura de las ideas inicialmente planteadas.
El peso de la culpa, la aceptación de la realidad y de la propia naturaliza de las personas, en especial la de uno mismo. Estas ideas están desarrolladas de manera notable en la novela de Mike Carey que el mismo se encarga de adaptar a la pantalla grande y que por desgracia han perdido fuerza e importancia lo que deriva en que ciertas escenas y situaciones no acaben por funcionar correctamente. Nadie mejor que el propio autor de la novela para encargarse del guión de la película. Nadie mejor que la persona que escribió la historia para ser capaz de trasladar el espíritu de esta a la pantalla grande, para respetar aquello que escribió pero resulta sorprendente que en este caso aunque la película de McCarthy se mantiene fiel en líneas generales a la novela de Carey, hay ciertos y sustanciales cambios que la alejan radicalmente de ella. Vamos a intentar explicar aquellas que nos han llamado más la atención. Obviamente en las siguientes líneas se va a hablar tanto del desarrollo como del final de la película por lo que van a haber SPOILERS
La primera y como no podía ser de otra manera, hace referencia al personaje principal. No en la relación que esta tiene con Helen Justineau (Gemma Arterton) ni con la tremenda inteligencia y perspicacia que esta muestra si no en el cambio de color de piel de la protagonista (‘Se llama Melanie. Su nombre viene del griego antiguo y significa la chica negra pero en realidad tiene la piel muy clara, así que no es un nombre apropiado para ella’. Así empieza la novela de Carey y así, de esta manera, se describe a su personaje principal. Sennia Nanua que se alzó con un mas que merecido premio a la mejor actriz en el pasado festival de cine fantástico de Sitges, es una joven actriz de color lo que hace que en la película el nombre de esta se ajuste mas a su físico pero que de alguna manera hace que se pierda la fuerza de la metáfora de la dualidad, el hecho de que dos ideas aparentemente antagónicas se encuentren en el mismo cuerpo), la manera en la que la doctora Caldwell se acerca a ella (En la película de McCarthy esta, sabiendo que Melanie es la niña mas inteligente de todos los sujetos a los que observa, le propone diferentes problemas lógicos para que los resuelva, mientras que en la obra original la doctora hace de Melanie su máxima obsesión) y sobre todo por la manera en la que la culpa afecta a la chica (Este es un punto de vital importancia en la novela de Carey que sirve para justificar la manera en la que dos de los personajes principales actúan y evolucionan a lo largo de la historia y que de alguna manera sirve para que el lector reconvertido en espectador se plantee si realmente Carey ha respetado la esencia de su novela) y la forma en la que esta va despertando y tomando conciencia de su naturaleza. Merece la pena detenerse brevemente en estas dos últimas ideas ya que personalmente las considero de vital importancia. De igual manera también queremos explorar ciertos personajes, el desarrollo de la película y por supuesto el final de la misma.

I.- El peso de la culpa.

La culpa. Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado. Este es el sentimiento que atormenta a Helen Justineau y a Melanie. Este es el sentimiento que sirve para hacer que la historia avance, para que la forma de actuar de ambos personajes y su manera de relacionarse con el resto resulte natural (o al menos lo intente) algo que se aprecia con mas claridad en la novela que en la película.
Melanie

‘Dime un número entre el uno y el veinte’ le dice la doctora Caldwell en un momento dado a Melanie. ‘Trece’ responde esta. La aparente simplicidad de la respuesta de la chica le descubre a esta una autentica pesadilla. La culpa por haber dicho ese número llevará a Melanie a aceptar su sino y ofrecerse voluntariamente a la doctora. La respuesta a la pregunta que la carcome y que ya intuye sabe que solo tendrá forma cuando esta se ponga en sus manos. Estas escenas que forman parte de la película no están en la obra original de Carey. Melanie no se sacrifica si no que es Caldwell la que considera que el sujeto mas inteligente de todos aquellos a los que observa es vital para su investigación. El peso de la culpa no recae sobre Melanie hasta bien avanzada la novela, hasta el momento en el que esta no toma conciencia de su propia naturaleza e inventándose una historia sobre aquello que observa consigue trasmitir de una manera un tanto inocente sus miedos al resto de sus compañeros (Tal y como recalca el sargento Parks, la historia que Melanie les cuenta posee demasiados agujeros como para ser cierta). La huida sin ningún tipo de esperanza ni posibilidad de éxito de Kieran Gallagher así como de la doctora Caldwell llevará a la chica a plantearse ciertas preguntas a las que no es fácil responder, haciendo que la parte final de la novela posea más fuerza y coherencia que la de la película, haciendo, en definitiva, que las ideas acerca de la caja de Pandora y la mitología griega fluyan de manera lógica.
Helen

En el año 2011, Mike Cahill dirigió la notable ‘Otra Tierra’ (‘Another Earth’). La película narraba la historia de la aparición de un planeta exactamente igual que la Tierra y la manera en la que este insólito hecho afectaba a las personas. Tras su envoltorio de ciencia ficción low-cost, la historia de Cahill hablaba del peso de la culpa y de la manera que tienen las personas de enfrentarse a ella. ¿Habrá en la otra Tierra una persona igual que yo? ¿Esta persona habrá tomado decisiones más acertadas que las que tomé yo en su momento? ¿Será su vida mejor que la mía? Estas preguntas eran en realidad el tema principal de la película y sobre ellas pivotaba la historia de Rhonda y John Burroughs (Esta idea es también extensible a la muy interesante ‘Coherence’ de James Ward Byrkit) Es imposible no establecer una relación entre la Helen Justineau de la novela de Carey con la Rhonda de Cahill. Ambos personajes poseen un nexo común en sus vidas que hace que en un caso una defienda a los niños que son sometidos a terribles experimentos y en otro que se acerque a la persona de John Burroughs. Dos accidentes de tráfico, dos maneras de que su mundo colapse y se venga abajo como una torre de naipes. La culpa por el error cometido que tuvo trágicas consecuencias deriva en la forma en la que ambas se relacionan con el mundo y con su entorno. Si en un caso el mundo tal y como lo conocemos ha terminado por un extraño virus que convierte a la gente en zombis, en el otro, la aparición de un planeta igual que el nuestro ha conseguido lo mismo aunque obviamente en este caso de una manera bastante diferente. ‘Helen Justineau está pensando en niños muertos. No puede, o no quiere, restringirlo más’. Justineau hace suya una causa perdida, se redención pasa por salvar a la única persona que puede, a Melanie, al fantasma de la niña que una vez dejó en la cuneta de una carretera.
Kieran

'Siempre ha tenido una suerte de mierda, desde el mismo día en que nació (...) Soy un cobarde y un montón de basura sin valor, pero si me das otra oportunidad, no volveré a abandonarte'. Así se refiere el autor a la vida anterior de Kieran Gallagher antes de llegar a la base donde se sitúa parte de la acción. La culpa, el pasado y la constante obsesión por la mala suerte que rodea cada una de las decisiones que Gallagher ha tomado en su vida, determinan de manera irreversible sus miedos y por tanto el devenir del personaje.
II. La aceptación de su propia naturaleza

Melanie

No debemos olvidar que a pesar de la extrema inteligencia de Melanie, esta es una niña pequeña que no ha conocido, o mejor dicho que no recuerda como era la vida más allá de las cuatro paredes que conforman su celda. Carey muestra en su novela el proceso de aceptación de la realidad por parte de la chica, la manera en la que esta se da cuenta de que no es más que aquello que tanto odian y tanto temen sus compañeros. A pesar del sacrificio que ella hace al ponerse las esposas y la máscara, la manera en la que esta va asimilando quién es realmente es narrado por el autor en base a diversas situaciones y reflexiones haciendo que el momento que supone su punto de no retorno sea el encuentro de esta con los jóvenes salvajes en los que ve que hubiera sido de ella si no hubiera vivido toda casi toda su vida en su celda. Este hecho junto con el peso de la culpa y la extrema crueldad que observa en los humanos le llevará a que sus acciones estén del todo justificadas haciendo que las explicaciones que esta le da al sargento Parks y que esta recibe de la doctora Caldwell consigan que el final de la novela resulte mas coherente que el de la película. Esto que puede resultar extraño ya que ambas escenas finales son prácticamente similares es derivado de que en la película de McCarthy este tiene un tono más propio de una fábula mientras que en la obra de Carey este posee una justificación más allá que la aparente que muchos espectadores pueden acabar teniendo.
III.- Los chatarreros.

Los chatarreros son unos personajes que aparecen en la novela de Carey y que no están presentes en la película. Estos, que parecen extraídos de 'La Carretera' de Cormac McCarthy son un grupo de personas que tras el Colapso decidieron intentar sobrevivir por su cuenta alejados de las grandes ciudades y en un estado semisalvaje siendo el principal motivo de que la base donde viven los protagonistas caiga en manos de los hambrientos. Son tres amenazas las que se ciernen sobre estos en la novela: Los hambrientos, los chatarreros y los niños salvajes.
IV.- Los niños (salvajes).

Motivo por el cual Melanie toma conciencia realmente de quién es. Es una lastima que la manera elegida por McCarthy para mostrar el enfrentamiento de esta con los niños resulte tan alejada de la violencia y salvajismo utilizado por Carey en su novela lo que deriva en que la película nos deje uno de los momentos mas prescindibles de la misma. Si bien es cierto que en 'Logan' el personaje interpretado por Hugh Jackman reniega inicialmente de Laura (Dafne Keen) este acabará protegiéndola anteponiendo su seguridad a la de ella lo que hace inevitable que pensemos en la relación existente entre Helen Justineau y Melanie (La idea de la ropa que las niñas quieren ponerse también supone un nexo común entre ambas cintas) Entre los niños que aparecen en la película hay que distinguir dos tipos: Aquellos que comparten cautiverio con Melanie y los que viven de manera salvaje en las calles de la ciudad. Los primeros sometidos a todo tipo experimentos vuelven a traernos a la memoria la cinta de James Mangold y que tan buenas criticas le han reportado: Otra vez nos encontramos con la idea de niños que son usados en experimentos y que son considerados como una propiedad o bien del gobierno o bien de una empresa privada. Ambos casos son similares ya que los niños han nacido con la peculiaridad que los hace diferentes: O bien la aparente resistencia al virus o bien algún tipo de mutación (La sombra de 'Hijos de los hombres' -'Children of Men'- de Alfonso Cuarón también eclipsa por momentos a la cinta de Mangold que por si había alguna duda es la misma persona que dirigió 'En la cuerda floja' -'Walk the line'- biografía de Johnny Cash). Los segundos con una estética en la película mas propia de la saga de 'Mad Max' representan aquello en lo que Melanie se hubiera convertido si no hubiera sido capturada siendo niña. La fuente de su desesperación y tristeza es a la misma vez la de su esperanza. Esta idea reforzada en la novela queda un tanto diluida en la película, lo que supone una verdadera lastima.
V.- Kieran

La manera en la que Carey sitúa la historia de Melanie en el tiempo gracias a la lectura por parte del sargento Parks de un informe de Gallagher: 'Por ejemplo hoy, al recibir el informe de Gallagher. Gallagher, K., soldado, 24 de julio de 2097, 17:36. En el transcurso de una incursión de limpieza rutinaria...' y la forma en la que este explica cuando sucedió el colapso de la humanidad sirve para presentar a un personaje adulto (Kieran Gallagher) cuya existencia se ha visto limitada por culpa del colapso de la sociedad ('Gallagher es uno de sus soldados mas jóvenes. Si había nacido ya cuando se produjo el Colapso, estaría mamando de la teta de su madre'). De igual manera que Melanie, Gallagher ha vivido en una especie de celda y como esta este va descubriendo el mundo anterior al colapso ('Sí, ya lo sabía -miente Gallagher. Ha oído la palabra, pero nunca había visto uno' cita que hace referencia el descubrimiento de los protagonistas de un autobús de dos pisos) pero mientras la chica demuestra una madurez impropia para su edad, a él le sucede todo lo contrario ('Es el único soldado que tienen, con la excepción de Gallagher, que es demasiado joven para tener opinión y no digamos para hacer planes'). Tampoco debemos olvidar el paralelismo existente entre las familias de Melanie y Gallagher. En el primer caso esta es la segunda generación infectada, hija de una madre hambrienta que le dio a luz (La idea de que los niños salvajes devoraron a sus madres desde dentro queda resulta mas una hipótesis que una realidad como lo parece en la película) en el segundo según se dice 'El soldado Kieran Gallagher sabe todo lo que hay que saber de los monstruos, porque proviene de una familia donde son mayoría' (Aquí podríamos volver a encontrarnos con la frase publicitaria de 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfiled lane'), aquella que decía eso de que  'Los monstruos tienen muchas formas'). Carey en su novela muestra a dos personajes diferentes que van descubriendo el mundo que los rodea y que de esta manera van perdiendo la inocencia que les queda.
VI.- La doctora

Resulta sorprendente ver a una actriz como Glenn Close en una cinta como esta. Su doctora Caldwell es sin duda alguna el personaje mas antipático de toda la película, el único que no va desarrollando sentimientos por la pequeña Melanie ya que antepone su deber, su investigación a cualquier otra cosa. Otra vez la cinta de James Mangold 'Logan' nos viene a la cabeza. Si Gabriela (Elizabeth Rodríguez) intenta proteger a Laura (Dafne Keen) de la misma manera que parece hacerlo Helen Justineau con Melanie, el doctor Rice (Richard E. Grant) y la doctora Caldwell se refieren a los niños como sujetos, como meros elementos por y para investigar con ellos intentando que las personas que trabajan con ellos no los vean como niños si no como proyectos para que estos no sientan ningún tipo de empatía por ellos. 
VII.- El sargento Parks

Si para Helen Justineau su máxima obsesión parece ser la de proteger a Melanie, la del sargento Parks, más allá de llevar a sus cuatro compañeros hasta Beacon es Helen Justineau. ‘-¡Ella me quiere! –le suelta-. ¡Por eso me acarició el pelo! ¡Porque me quiere y quiere estar conmigo! ¡Y usted solo la pone triste y por eso le odia! ¡Le odia tanto como si fuese un hambriento!’ Estas palabras puestas en boca de Melanie para atacar a Parks sirven para dejar claros los sentimientos de este. Carey se sirve de la situación extrema que viven los cinco protagonistas para mostrar la evolución de los sentimientos de Parks con respecto a Melanie y la forma en la que Helen Justineau va descubriendo que tras férreos principios se encuentra una persona herida que sólo quiere sobrevivir.
VIII- El desarrollo de la historia

'Melanie: The girl with all the gifts' posee un prometedor arranque, uno de esos que hacen que pensemos que nos vamos a encontrar con un soplo de aire fresco en el género zombi. Es una lastima que en el salto a la gran pantalla, la novela de Carey haya perdido parte del pasado y del trasfondo de sus personajes haciendo que la cinta de McCarthy acabe pareciéndose demasiado a películas como '28 días después' ('28 days later...') de Danny Boyle o su secuela '28 semanas después' ('28 weeks later') de Juan Carlos Fresnadillo. La idea de esa hambrienta que pasea un carrito con un bebé, ese hambriento que postrado en una cama observa constantemente fotografías de su pasado (Escena que forma parte de la novela pero no de la película) y la forma en la que estos hechos afectan a la investigación de la doctora Caldwell acaba por diluirse en medio de la historia. Ese virus, ese hongo que invade al huésped convirtiéndolo en un hambriento es mostrado casi desde el principio en la novela mientras que en la película esta idea parece quedar en un segundo planto hasta bien avanzada la cinta, cuando parece ser necesario revitalizar a la historia con nuevas ideas que la alejen del tedio en el que parece estar sumiéndose.
IX.- El final

La película de McCarthy posee una escena final que aunque idéntica a la de la novela de Carey deja en el espectador una sensación un tanto extraña. El mismo año que Sennia Nanua ganó el premio a la mejor actriz en el festival de cine fantástico de Sitges, Carles Torrens presentó la muy interesante 'Pet' que se alzó (sorprendentemente) con el premio al mejor guión original. Es inevitable hablar de ciertos paralelismos entre la película de Torrens y la de McCarthy algo que hace que se establezca cierta distancia con la novela de Carey. Seth (Dominic Monaghan) se obsesiona con Holly (Ksenia Solo) antigua compañera de instituto con la que se encuentra en un autobús (Escena que hace inevitable que el espectador no piense en la sobresaliente 'Swiss Army Man' de Dan Kwan y Daniel Scheinert) a la que secuestrará y encerrará en una jaula con la intención de salvar a esta de sus fantasmas. La película que abusa de los giros de guión inverosímiles y forzados sorprende al espectador con el cambio de roles de los personajes protagonistas llevando a que sea Holly la que acaba encerrando a Seth. El final de la cinta de Torrens plantea diferentes dudas en el espectador pero este ha de pensar que lo que el director muestra en la escena final de su película no es más que la representación física de la forma en la que Holly mantiene a raya a sus fantasmas. Seth ha conseguido salvar a Holly. Este cambio de papeles también se puede observar en la película de McCarthy; inicialmente es Melanie la persona encerrada en una celda y Helen Justineau quién quiere a toda costa salvarla para finalmente ser esta la que acabará encerrada en un vehículo militar. Los roles tanto en la película como en la novela de Carey también cambian y lo que en la cinta de McCarthy se puede ver como un gesto de amor de Helen hacía Melanie y viceversa (Sacar a la niña de la celda, proteger a la profesora del terrible virus que se esparce por el aire sin control) se convierte en la novela en un gesto de claro egoísmo (Helen protege a Melanie para mantener a raya a sus fantasmas, Melanie protege a Helen para que enseñe a los niños salvajes, para que los eduque y sentar las bases de una nueva civilización. En ambos casos el interés personal está por encima de el de la otra persona, de la persona a que se supone que tanto quieren)

'Melanie; The girl with all the gifts' es una de esas películas que van de mas a menos. Su prometedor comienzo y las buenas ideas que Carey como autor de la novela y del guión de la película plantea se van desinflando conforme avanza la historia, algo que es más visible en la cinta de McCarthy que en la novela original. Con todo y a pesar de cierto bajón de ritmo que sufre la película bien avanzado su metraje y de que esta acaba pareciéndose demasiado al acercamiento al mundo de los infectados de Danny Boyle, esta es una de esas cintas que merecen la pena ser vistas, y si encima esta película tiene la soberbia actuación de Sennia Nanua mas motivos para dedicar poco menos de dos horas de nuestras vidas para ver las aventuras de Melanie y sus compañeros.




Lo mejor: El gran punto de partida de la novela y de la película.
Lo peor: La cinta de McCarthy acaba transitando por caminos mil veces vistos lo que deriva en que esta acabe perdiendo fuerza.

domingo, 26 de febrero de 2017

Crítica: Sarmasik - Ivy

Título: Sarmasik - Ivy
Año: 2015
Género: Drama
Duración: 104  min. 
Director: Tolga KaraÇelik
Guión: Tolga KaraÇelik
Música: Ahmet Kenan Bilgic
Interpretes: Nadir Saribacak, Hakan Karsak, Kadir Cermik, Özgûr Emre Yildirim, Osman Alkas, Seyithan Özdemir, Omer Acar,
Nota: 6,5
Sinopsis: Cuando la compañía propietaria de un carguero se declarare en bancarrota, seis marineros se verán obligados a quedarse en él hasta que la situación se aclare. Sin pasaportes, sin posibilidad de ir a puerto y con unos suministros que irán menguando, el paso del tiempo sumado a la inactividad y la incertidumbre hará que entre los hombres vayan surgiendo las diferencias.



Crítica:
El año pasado Mauro Herce presentó la sobresaliente ‘Dead Slow Ahead’, un documental que viajaba al interior de la bestia, al interior de un carguero que ‘devoraba’ a sus tripulantes. Según palabras del propio director: “Hemos imaginado que rodábamos el último navío de la humanidad; uno donde su tripulación no se ha dado cuenta del fin del mundo y sigue ejecutando acciones mecánicas, subordinadas a las necesidades de ese monstruo de acero flotante que alimentan hasta la inconsciencia. Nos adentramos en el retrato de esta pesadilla tan contemporánea sin ningún ánimo de denuncia o panfleto sociológico”. 
Ese mismo año la naviera surcoreana Hanjin Shipping quebró dejando a sus ochenta y cinco barcos a la deriva ante la imposibilidad de atracar en muchos puertos debido entre otros motivos al miedo de que estos no pagaran las tasas portuarias. Según se llega a comentar en este caso alguno de los puertos cercanos donde estaban los barcos abandonados se negaron a suministras comida y agua a los trabajadores. En marzo del 2015, el Ocean Sparkle atracó en el puerto de Algeciras. Durante cuatro meses los marineros se vieron atrapados, sin cobrar, con escasez de comida y agua y con la imposibilidad de volver a sus casas. Son múltiples aunque desconocidos para muchos de nosotros, los casos de cargueros abandonados donde los trabajadores se encuentran ante situaciones desesperadas que los acaban llevando al límite. 
La película de KaraÇelik y la de Herce muestran a ese carguero como un monstruo de acero. “El naviero nos comió, nos digirió y nos cagó” dice uno de los protagonistas de ‘Sarmasik’. Ese fin del mundo del que habla Herce, esas acciones mecánicas subordinadas a la bestia son claramente extrapolables a la cinta de KaraÇelik. Las entrañas del monstruo que fueron mostradas con notable maestría por Herce (De la misma manera que J.P Sniadecki plasmaba el interior de los trenes, de esos engendros que rompen con la tradición y el paisaje chino en la también soberbia ‘El ministerio de hierro’ –‘The iron ministry’-) son usadas también por KaraÇelik para acercar al espectador al proceso de desesperación que van sufriendo poco a poco los protagonistas de su película. No solo alguno de los planos de ambas cintas resultan similares si no también y muy especialmente el uso que hacen ambos directores de la música y el sonido, lo que hace inevitable no pensar en una película al ver la otra.

‘Dead slow ahead’ es presentada por su director como un documental que toma elementos propios de la ciencia ficción algo que da a la película una entidad que la aleja de ser considerada como un documental al uso. El espectador que vea que en ciertas páginas web especializadas que se describe a ‘Sarmasik’ como una película que combina elementos propios del drama, del thriller o de la ciencia ficción debe acercarse a la cinta de KaraÇelik teniendo claro que esta es una película pausada, que se toma su tiempo no solo para presentar a sus personajes si no también para mostrar el tedio y el sopor que estos sufren ante la situación en la que se encuentran. ‘Sarmasik’ es una película netamente dramática que se acerca a una realidad desconocida para muchos y que solo la quiebra de grandes navieras como la Hanjin Shipping lleva a las páginas de los periódicos.
Tras la quiebra de la naviera propietaria del carguero, seis de sus tripulantes tendrán que quedarse abordo para que mientras se soluciona el contencioso con el dueño del barco este se siga manteniendo en condiciones. La incipiente escasez de comida, agua, el aislamiento al que se ven sometidos, la incertidumbre ante el futuro y el miedo a no cobrar lo que les deben les llevará a estos a una situación límite. A pesar de estar ante una película que parece tener un trasfondo crítico que nos permite llegar a pensar en directores como Ken Loach, KaraÇelik se aleja de esta premisa (Algo que sorprende porque el director parece querer jugar con esta intención no solo por el hecho de presentar a unos protagonistas que llevan varios meses sin cobrar –Idea reforzada gracias a varios diálogos mantenidos por varios de ellos y que se observa especialmente en la conversación que mantiene el personaje interpretado por Kadir Cermik con su familia en otro de esos momentos que nos remite directamente a la cinta de Herce-, si no también por Nadir –Hakan Karsak- cuya familia va a ser expulsada de su casa motivo por el cual pide libertad para poder ir a reunirse con ellos) para centrarse en como la situación límite afecta a las personas. KaraÇelik profundiza en los seis protagonistas de manera desigual, mientras en algunos casos este crea un pasado para alguno de ellos que justifica su presencia en el barco, mientras que en otros da pinceladas acerca de la familia de estos, en otros el espectador se queda con ganas de saber un poco mas acerca de los protagonistas, de saber como sus situaciones personales les lleva a posicionarse de la manera en la que lo hacen.
La manera elegida por el director y guionista para presentarnos a los seis protagonistas puede llevar al espectador a pensar que se va a encontrar ante otro tipo de película, ante una cinta que va a potenciar el componente fantástico debido a la manera en la que estos se quedan mirando a esa extraña presencia que parece que los está observando, idea que se refuerza con un extraño plano que es posible que a muchos espectadores o bien les pase desapercibido o bien les deje una rara sensación en el cuerpo. De igual manera que el componente social de la historia queda relegado a un segundo plano, el director hace lo mismo con ese aparente componente fantástico de la historia para centrarse en el lento paso del tiempo y como este afecta a las personas. KaraÇelik no entra en detalle a mostrar los días que los marineros llevan encerrados hasta bien entrada la película, momento hasta el que el director utiliza otros elementos como la evolución de la herida en el ojo de uno de los protagonistas para que el espectador sea consciente del tiempo.
En el siguiente párrafo se va a hablar explícitamente del final de la película. Si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente. El título de la cinta de KaraÇelik, ‘Sarmasik’ hace referencia a la hedera conocida comúnmente como hiedra, planta trepadora que es mostrada en el plano que cierra la presentación de los protagonistas y que pone sobre aviso a muchos de los espectadores. En 1995, Emir Kusturica dirigió la excelente ‘Underground’, película que narraba el conflicto de la antigua Yugoslavia desde el fin de la segunda guerra mundial hasta el estallido de la guerra fraticida a principios de los noventa. El surrealismo con el que Kusturica dota a muchas de sus películas nos dejó en ‘Underground’ un soberbio epilogo donde los protagonistas se vuelven a reunir alrededor de una mesa donde están celebrando una fiesta mientras la tierra donde se encuentran se separa del resto y uno de los protagonistas recita uno de los monólogos mas emocionantes vistos en mucho tiempo. Es claro que en la cinta de Kusturica ese reencuentro, esta reunión, esta fiesta donde se perdona pero no se olvida sucede cuando sus protagonistas han fallecido. Debido a la manera en la que KaraÇelik muestra la evolución de la historia resulta imposible no pensar en el final de ‘Underground’ al ver ‘Sarmasik’. La extraña desaparición de Kart (Seyithan Özdemir), la forma en la que Nadir (Hakan Karsak) se corta las venas o el brutal ataque a Ismail (Kadir Cermik) sumado al plano de la hedera en lo que aparentemente parece ser un cementerio lleva a pensar que al final el carguero, el monstruo ha devorado el alma de sus tripulantes convirtiéndolos en parte de él, en parte del fantasma varado sin presente ni futuro. La hedera asociada a la inmortalidad, a la vida, la muerte y el renacimiento sustituye a la sangre de los protagonistas dejándonos los planos más hermosos de toda la película y a la vez los más desconcertantes.
'Sarmasik' dedicada a Herman Meville ('Moby Dick'), a Joseph Conrad ('El corazón de las tinieblas' -'Heart of Darkness') y a Samuel Taylor Coleridge ('La canción del viejo marinero', 'La balada del viejo marinero') es una cinta difícil, una de esas películas de las que si te atrapan te enganchan hasta el final pero cuyo desarrollo puede hacer que mas de un espectador desconecte de la propuesta de KaraÇelik. El director turco parece querer sustituir a las ranas que Can Evrenol usaba en su decepcionante 'Baskin' por los caracoles que van tomando presencia poco a poco en 'Sarmasik' y que sirven igual que ocurre con la hiedra para desubicar al espectador (Me fue imposible no pensar en la cinta de Evrenol al ver la de KaraÇelik no solo por el uso de los animales si no también por que la manera en la que este presenta en un bar a Beybaba, el capitán del barco, que me remitió directamente a 'Baskin' a pesar de que ambas cintas están alejadas tanto en intenciones como en resultados). No me atrevo a recomendar una película como 'Sarmasik' por ser una cinta árida que no pone las cosas fáciles al espectador aunque espero que algún día se pueda disfrutar de una sesión doble con la cinta de KaraÇelik y la de Mauro Herce, dos propuestas arriesgadas pero como mínimo estimulantes e interesantes.

Trailer



Soundtrack 'Sarmasik -Ivy'


Lo mejor: La innegable belleza de la hiedra.
Lo peor: Su ritmo lento y que en muchos sitios se venda esta película como una cinta con elementos propios del thriller y la ciencia ficción hará que muchos espectadores se sientan defraudados.

domingo, 19 de febrero de 2017

Crítica: La gran muralla - The great Wall

Título: La gran muralla - The great wall
Año: 2016
Género: Aventura - Fantasía
Duración: 103 min. 
Director: Zhang Yimou
Guión: Carlo Bernard, Doug Miro y Tony Gilroy según una historia de Max Brooks, Edward Zwick y Marshall Herskovitz
Música: Ramin Djawadi
Interpretes: Matt Damon, Pedro Pascal, Andy Lau, Tian Jin, Willem Dafoe, Hanyu Zhang, Lu Han, Kenny Lin, Eddie Peng, Xuan Huang, Ryan Zheng, Karry Wang, Cheney Cheng
Nota: 5
Sinopsis: Huyendo de sus perseguidores, un par de mercenarios europeos llegaran a la gran muralla china donde descubriran que esta fue construida para defenderse de una terrible amenaza



Crítica:
A pesar de que el guión de la nueva película de Zhang Yimou está escrito por Carlo Bernad, Doug Miro y Tony Gilroy (Nombre que refuerza la idea de que esta cinta está hecha por y para la medida de su estrella principal: Matt Damon. Recordemos que Gilroy director de la notable 'Michael Clayton' ha sido el guionista de las tres primeras películas centradas en la figura de Jason Bourne protagonizadas por el actor, así como del frustrado intento por relanzar la saga con un nuevo protagonista con 'El legado de Bourne’ –‘The Bourne legacy’-), hay que fijarse en dos de las tres personas que están detrás de la historia que se ha tomado como base para el guión de esta película ya que 'La gran muralla' (‘The great wall’) parece tener mucho de algunas de las cintas dirigidas o libros escritos anteriormente por estos. Uno de ellos es Edward Zwick, el otro Max Brooks.
Edward Zwick dirigió en el año 2003 la película 'El último Samurai' (‘The last Samurai’) en la que se narraba la historia de Nathan Algren (Tom Cruise) al que el peso de la culpa por decisiones pasadas junto con otros motivos le llevará a unirse al ejercito japonés para ayudarlos en su lucha. La cinta de Zwick comparte, como no podía ser de otra manera, con 'La gran muralla' (‘The great wall’) varias ideas. La primera de ellas es la de encontrarnos ante una película fabricada para el lucimiento de su estrella principal, en el caso de la película de Zwick, Tom Cruise y en el de la de Zhang Yimou la de Matt Damon. La segunda de ellas es la de situar su historia en un país asiático (Japón o China según sea el caso) y la tercera es la de presentar una historia que en líneas generales resulta demasiado parecida: En ambas, los protagonistas que cuentan con un pasado un tanto turbio se verán rodeados por los que consideran sus enemigos y en un acto de valor se ganarán el respeto de estos. El curso de los hechos les llevará a luchar junto a ellos convirtiéndose en héroes gracias arriesgar su vida por unos principios que no son los suyos.
Max Brooks es conocido por haber escrito 'Zombie: Guía de supervivencia' (‘The zombie survival guide’) y 'Guerra mundial Z' (‘World War Z’) que sufrió una mas que decepcionante adaptación a la pantalla grande de la mano de Marc Foster y fue protagonizada por Brad Pitt siendo como en el caso de 'El último Samurai' (‘The last Samurai’) o 'La gran muralla' (‘The great wall’) otra de esas películas hechas por y para el lucimiento de su estrella principal. Brooks escribió también una pequeña novela titulada 'La marcha zombie' (‘Closure, Limited; And other zombie tales’) que parece un recopilatorio de cuatro relatos desechados de la novela que le lanzó a la fama. Una de las historias que forman parte del mismo se titula: 'La gran muralla: Una historia de la guerra Zombi' donde siguiendo la forma en la que este escribió 'Guerra Mundial Z', Liu Huafeng narra la manera en la que se vio involucrada en la reconstrucción de ciertas partes de la gran muralla para frenar el avance de los muertos vivientes. 'Las bengalas verdes indicaban que se estaba produciendo un asalto; la roja, que el enemigo estaba atacando en tropel. Las rojas no habían sido muy habituales hasta entonces (...) Salí a toda velocidad de la cueva y seguí corriendo hasta llegar a mi sección, justo a tiempo de ver cómo esas putrefactas cabezas y manos asomaban por las murallas sin acabar'. Estas frases que forman parte de la historia de Liu Huafeng pueden ser usadas para narrar las aventuras de William en su defensa de la gran muralla y su enfrentamiento con esas criaturas sobrenaturales que les atacan. Como muchos espectadores habrán observado, la manera en la que las bestias atacan la muralla y la de los zombies resulta prácticamente calcada, si bien en la película de Zhang Yimou se puede llegar a pensar que es algo que puede tener mas o menos sentido, en la de Foster, esas hordas de muertos vivientes trepadores supuso un duro golpe para aquellos seguidores de los zombies clásicos. Tras saber que detrás de la historia en la que se basa el guión de la película o del propio guión están Tony Gilroy, Edward Zwick y Max Brooks no resulta para nada sorprendente los caminos por los que se mueve la cinta de Zhang Yimou donde la labor de este parece haber quedado relegada a la preciosista puesta en escena. La poesía que desprendían ‘las cintas de acción’ del director chino como pueden ser ‘Hero’ (‘Ying xiong’) o 'La casa de las dagas voladoras' ('Shi mian mai fu') brilla por su ausencia, algo que resulta del todo decepcionante.
Dos mercenarios europeos (Matt Damon y Pedro Pascal, si, ese mba que en la muy entretenida 'Bloodsucking bastards' de Brian James O'Connell y que sabía perfectamente cual era la mejor manera de mejorar la productividad de sus subordinados también ha participado en series como ‘Narcos’ y ‘Juego de Tronos’ –‘Game of Thrones’- donde daba vida a Oberyn Martell) huyendo de sus perseguidores se toparan con la gran muralla china. Capturados, vivirán el terrible ataque por parte de una extrañas criaturas conocidas como Taotie a las que uno de ellos dio muerte varios días antes (Según podemos leer en chinaknwoledge.de: 'El taotie es una bestia demoníaca china que se utilizó para el diseño de vasijas de bronce de los periodos Shang y Zou, se dice que el taotie era originariamente el descendiente de una persona sin talento llamada Jinyun, codicioso en todos los aspectos fue denominado 'glotón' termino con el que se refiere a los taotie. En el libro Lüshi chunqiu se hace referencia a estas criaturas que interesadas por devorar a los humanos eran incapaces de tragárselos con lo que solo conseguían herirse a si mismas'). Su heroica actuación durante el asedio les llevará a ser liberados y respetados por la orden sin nombre. Los mercenarios se verán envueltos en una lucha que les supera y donde su amistad se verá en serio peligro ya que los intereses de uno y otro no parecen converger.
Los en total seis nombres que ha participado de una u otra manera en la concepción de la historia o del guión de esta película no han conseguido que esta funcione y que no se quede simplemente en una mera sucesión de situaciones típicas y tópicas de este tipo de películas. Por un lado parece que no dejamos de estar ante una nueva versión del ataque al abismo de Helm que rodó Peter Jackson para su trilogía de 'El señor de los anillos' ('Lord of the rings') donde lo estilizado de los trajes de los elfos es sustituido por el preciosismo de los escudos que visten los miembros de la hermandad sin nombre. Por otro lado el tema principal de la historia, el enfrentamiento con los taotie, acaba derivando en una historia de monstruos al uso y cintas como 'Aliens: El Regreso' ('Aliens') de James Cameron o incluso 'Slugs, muerte viscosa' ('Slugs') de Juan Piquer Simón están presentes en varios momentos de la película. 'Keep cool' ('You hua hao hao shuo') supuso un radical cambio en la manera en la que el director chino rodaba sus películas (De la tranquilidad al puro nervio) algo que llamó y mucho la atención, a pesar de que este ya apunto maneras con el corto que formó parte de la película 'Lumière y compañía'. Algo parecido ocurrió con 'Hero' rodada dos años después del éxito de 'Tigre y Dragón' ('Wo hu cang long') de Ang Lee y lo mismo se podría decir ahora de esta 'La gran muralla' ya que aunque es una cinta de acción se aleja de las anteriores películas de ese género que rodó el director. Personalmente nunca pensé que iba a ver al director de 'La linterna roja' ('Da hong deng long gao gao gua'), 'Ni uno menos' ('Yi ge dou bu neng shao') o la soberbia 'Sorgo Rojo' ('Hong gao liang') rodar una cinta con escenas más propias del cine de Cameron.
El resto de historias secundarias que conforman 'La gran muralla' ('The greal wall') tampoco acaban por funcionar. El anhelo de Ballard (Willem Dafoe) y Tovar (Pedro Pascal) de escapar con la pólvora negra se contagia de la decepción general en la se va transformando la película y si Zhang Yimou acaba convirtiendo su película en una cinta de monstruos al uso, las aventuras de Ballard y Tovar parecen un descarte de 'Django Desencadenado' ('Django Unchained') que de la película que ahora estamos tratando. La relación entre Tovar y William (Matt Damon) que debería servir junto con el acercamiento de este último a Lin Mae (Tian Jing) para dar un trasfondo humano a la historia solo sirve para distraer al espectador llegando incluso al punto de que lo que el director nos está contando no solo no son aporta absolutamente nada a la historia principal si no que además distrae.
Da igual que sea cada 23 primaveras como ocurre en 'Jeepers Creepers' o cada sesenta años cuando las bestias despiertan y comienzan su caza, si el guión de 'La gran muralla' ('The great wall') no posee garra (Parece que esta ha sido cercenada casi desde el primer fotograma), no posee chispa y todo parece prefabricado para justificar el desarrollo de la película es muy difícil por no decir imposible que un director como Zhang Yimou consiga trasmitir algo al espectador. 'La gran muralla' ('The great wall') es un gran espectáculo visual que hay que ver en pantalla grande pero donde las aventuras de William y la lucha contra los taotie acaban por saturar al espectador llevándolo casi al tedio, algo totalmente decepcionante al ver una película como esta. Si se ha dicho que M. Night Shyamalan se ha reconciliado con su cine con 'Múltiple' ('Split'), esperamos que Zhang Yimou se aleje de propuestas como 'La gran muralla' ('The great wall') y vuelva al cine que nos gusta, vuelva a 'Sorgo rojo' ('Hong gao liang'), a 'La linterna roja' ('Da hong deng long gao gao gua') e incluso a 'Amor bajo el espino blanco' ('Shan zha shu zhi lian'). 'Regreso a casa' ('Gui lai') pese a ser una muy interesante cinta dramática nos dejaba la sensación de que el director chino había rodado la película con el piloto automático puesto algo que también se puede decir de 'La gran muralla' ('The great wall'). Como espectador, de Zhang Yimou espero mas, mucho mas... Una decepción.


Lo mejor: La capacidad de Zhang Yimou para jugar con la estética.
Lo peor: Todo resulta demasiado prefabricado para ser un producto para el lucimiento de su estrella principal. A pesar de estar ante una película de una correcta duración, esta se nos acaba haciendo larga. El momento toreo, de vergüenza ajena.

domingo, 12 de febrero de 2017

Xiu Xiu - Twin Peaks - Bajo los cerezos en flor

Parecía inevitable que la música compuesta por Angelo Badalamentti para 'Twin Peaks' no se cruzara en el camino de Xiu Xiu banda formada por Jamie Stewart en el año 2002 (Actualmente cuenta con en sus filas con el propio Stewart, Shanya Dunkelman y Angela Seo) y que toma su nombre de la película 'Xiu Xiu; The sent girl down' dirigida y producida por Joan Chen que también se encarga del guión de la misma que adapta una novela de Geling Yan. A pesar de la dilatada carrera cinematográfica de la actriz esta es recordada por muchos por su trabajo en la serie de David Lynch donde daba vida a Jocelyn Packard. El tono abiertamente experimental de la banda no solo complementa perfectamente a la música de Badalamentti si no que además consigue algo que parecía imposible: dotar a las canciones de un fondo todavía mas oscuro y perturbador, algo que se puede apreciar especialmente en 'Laura Palmer's Theme' y 'Falling'. A continuación os dejamos el link para que podáis escuchar y disfrutar de la excelente versión de la música de 'Twin Peaks' compuesta por Xiu Xiu.





El pasado día 10 de febrero, el ciclo Retina nos dio la oportunidad de disfrutar en directo de la actuación de la banda mientras se proyectaba la cinta 'Bajo los cerezos en flor' ('Sakura rio mori no mankai no shita') de Masahiro Shinoda a la que ponían banda sonora. Acostumbrados por lo general a un cine mas comercial, la cinta de Shinoda que adapta la novela 'Ango Sakaguchi' de Taeko Tomioka es una obra que a cierto tipo de espectador occidental puede hacerle establecer algún tipo de distancia por culpa de su ritmo, su concepción de la poesía y el uso de las metáforas. 'Bajo los cerezos en flor' es una obra de gran belleza y truculencia, algo que en mi caso hizo que me fuera imposible no pensar en cintas como 'The Stroller in the Attic' también conocida como 'Watcher in the Attic' ('Edogawa Ranpo ryôki-kan: Yaneura no sanposha') de Noburu Tanaka por la enfermiza relación 'amorosa' que se acaba estableciendo entre los dos protagonistas principales. A pesar de que la cinta de Tanaka resulta claramente inferior a la de Shinoda, el final de la cinta posee una fuerza absolutamente brutal dejando una de las mejores escenas para cerrar una película.


Reconozco que como espectador me costó entrar en la propuesta de Xiu Xiu, puede que alguna de las piezas compuestas por la banda hacen que la distancia entre la película, la música y el espectador se acreciente pero conforme avanza el metraje y la música, esta consiguió atraparme, gracias a momentos absolutamente sublimes, dejándome la sensación de haber asistido a un propuesta realmente seductora. Solo se puede poner un par de peros, uno de ellos es achacable a la puesta en escena de la banda y se centra en la manera en la que acaba la proyección de la película. La cinta producida por la Toho Company y por la Geiensha Company no posee grandes títulos finales por lo que una vez acabada la película se mostró el proyector VLC mientras el grupo seguía tocando, algo que rompe completamente la atmósfera creada. La segunda, no achacable ni a la banda, ni a la organización es una reflexión que todos tenemos que hacernos a la hora de ver un concierto. ¿Realmente es necesario grabar tanto con el móvil? ¿No es mejor disfrutar de la experiencia en directo? Las sensaciones a través de la pantalla de un móvil son artificiales. Dejadnos, por favor, disfrutar del directo...

Con todo no debemos perder de vista lo notable que resulta la propuesta de Xiu Xiu, no apta para todo tipo de públicos pero que posee una fuerza increíble. Muy recomendable.



sábado, 11 de febrero de 2017

Crítica: xXx: Reactivated - xXx: The return of Xander Cage

Título: xXx: Reactivated - xXx: The return of Xander Cage
Año: 2017
Género: Acción - Thriller
Duración: 107 min. 
Director: D.J, Caruso
Guión: F. Scott Frazier
Música: Brian Tayler y Robert Lydecker
Interpretes: Vin Diesel, Donnie Yen, Deepika Padukone, Kris Wu, Ruby Rose, Tony Jaa, Samuel L. Jackson, Toni Collette, Nina Dobrev, Rory McCann, Hermoine Corfield, Tony Gonzalez
Nota: 6
Sinopsis: Tras la muerte de Augustus Gibbons, Xander Cage será reclutado de nuevo para dar con un grupo de expertos terroristas que han robado un artefacto conocido como 'La caja de Pandora' capaz de controlar todas las comunicaciones mundiales. Y de usar satélites como misiles... ahí queda eso...



Crítica:
Siempre he defendido que la saga iniciada en el año 2001 con 'The fast and the furious: A todo gas' ('The fast and the furious') dirigida por Rob Cohen es digna de estudio. Dejando de lado la mayor o menor calidad de las películas que forman parte de ella, pocas veces una cuarta parte ha conseguido no solo levantar el vuelo (Algo digno de mención ya que esta estaba dirigida por Justin Lin, la misma persona que llevó a la saga a sus cotas mas bajas de calidad con 'A todo gas: Tokio Race' -'The fast and the furious: Tokio drift'-) si no que entrega a entrega (A partir de la cuarta película por supuesto) ha conseguido superarse en lo que a la concepción del espectáculo y el exceso se refiere, haciendo de cada nueva película un divertido desprecio a las leyes de la lógica y de la física. James Wan, director de 'Fast & Furious 7' ('Furious Seven') consiguió no solo reunir un reparto lleno de caras conocidas si no además y muy especialmente rodar una de las cintas mas entretenidas que se han visto en mucho tiempo. Sería imposible pensar en 'John Wick' de Chad Stahelski sin 'The Raid' de Gareth Evans, en 'Casino Royale' de Martin Campbell sin fijarse en la manera en la que Paul Greengrass rodó 'El mito de Bourne' ('The Bourne supremacy') y por mucho que duela a los mas puristas, sería imposible pensar en una película como 'xXx: Reactivated' ('xXx: The Return of Xander Cage') sin 'Fast & Furious 7' ('Furious 7').
Un año después del sorprendente éxito de ''The fast and the furious: A todo gas' ('The Fast and the furious') el propio Rob Cohen volvió a ponerse detrás de las cámaras para rodar una entretenida cinta de acción titulada 'xXx' donde el director volvía a contar con Vin Diesel como protagonista que esta vez daba vida a un experto en deportes extremos reclutado para formar parte de un grupo especial (Y secreto por supuesto) del gobierno y así llevar a cabo como no podía ser menos una peligrosa misión. Un Samuel L. Jackson pre-Nick Furia y la sorprendente presencia de Asia Argento eran reclamos mas que suficientes para que el espectador pasara por taquilla. Por desgracia y aun considerando a esta película como una cinta muy entretenida esta se quedó lejos de lo conseguido por su hermana mayor, y si Diesel no participó en '2 Fast 2 Furious - A todo gas 2' ('2 Fast 2 Furious') de John Singleton y su presencia en 'A todo gas: Tokio Race' (The fast and the furious: Tokio drift') no pasó de ser un simple cameo que servia para justificar que la cinta de Lin formaba parte de la saga de películas iniciadas por Cohen (La presencia de Han -Sung Kang- debió de ser insuficiente para los productores) hizo lo propio con 'xXx 2: Estado de Emergencia' ('xXx: State of the Union') de Lee Tamahori (El director neozelandés que tras su sorprendente 'Guerreros de Antaño' -One were warriors'- saltó al mercado americano, no se prodiga mucho detrás de las cámaras desde el escándalo sexual en el que se vio envuelto en el año 2006). Si en la cinta de Singleton, Diesel cedió todo el protagonismo a Paul Walker y Tyrese Gibson, en el de la de la película de Tamahori fue Ice Cube quién ocupó el lugar de este.
Pero algo falló y 'xXx 2: Estado de Emergencia' ('xXx: State of the Union') se convirtió en el 'Tokio Race' de la saga y las aventuras de Xander Cage, Darius Stone y Augustus Gibbons quedaron relegadas al mas oscuro de los ostracismos. 12 años después de la cinta de Tamahori y tras el éxito de la saga de 'The Fast and the furious: A todo gas' ('The fast and the furious') volvemos a encontrarnos en la pantalla grande con ese reclutador de especialistas en deportes extremos que ha de hacer frente a una nueva amenaza que como no puede ser de otra manera hace peligrar la paz mundial. Perdón, ¿he escrito 'nueva amenaza'? Vin Diesel, Tony Jaa, Brian Tayler, sagas iniciadas por Rob Cohen, etc.., etc... ¿Por qué no entonces coger 'El ojo de Dios' de 'Fast & Furious 7' ('Furious Seven') cambiarle el nombre por 'La caja de Pandora' y hacerlo pasar por algo nuevo? ¿Acaso no están haciendo ya lo mismo con 'xXx: Reactivated' ('xXx: The Return of Xander Cage') sin el mínimo reparo? ¿Podemos considerar a la película de D.J. Caruso como una especie de remake encubierto de la película de James Wan envuelta en un bonito y seductor papel de regalo destinado a cierto tipo de público, como un spin-off de las aventuras de Toretto y compañía o directamente como una burda manera de explotar el éxito de estas para reactivar (Por una vez el título en español -ejem- resulta mas acertado que el original) una saga de la que ya casi nadie se acordaba?
Por si los nombres comunes a ambas películas y sagas no fueran suficiente, por si acaso el hecho de cambiar el nombre de ‘El ojo de Dios’ a ‘La caja de Pandora’ no resultara demasiado obvio, F. Scott Frazier vuelve de alguna manera a usar el concepto de familia tan presente en la saga de ‘The fast and the furious: A todo gas’ (‘The fast and the furious’ – Recordemos que la frase que publicita a la octava película de la saga no es otra que ‘La familia no existe’) en 'xXx: Reactivated' ('xXx: The Return of Xander Cage') para justificar las relaciones que se crean entre los protagonistas. Los lazos que existen entre ellos poco tienen que envidiar a los que se construyeron entre Toretto, Brian O’Conner, Leticia Ortiz y el resto de los integrantes del grupo, tanto es así que el momento en el que vemos a todos juntos hace imposible que no pensemos en alguna de las escenas de 'Fast & Furious 7' ('Furious Seven').
Pero aunque ‘xXx: Reactivated’ (‘xXx: The return of Xander Cage’) ha surgido a la sombra de 'Fast & Furious 7' ('Furious Seven') y de que esta vuelve a mostrar un absoluto desprecio por todo tipo de leyes físicas y de la lógica mas elemental resultando una cinta bastante entretenida, la película de D.J Caruso se queda muy lejos de lo que consiguió James Wan en su cinta por culpa de un guión que no acaba por funcionar en ningún momento (Obviamente no hay que pedir a esta película la profundidad de una obra de Shakespeare ni nada parecido pero hay algunas ideas que no están bien desarrolladas lo que implica en que todo resulte demasiado forzado. Frazier sabe perfectamente donde empieza la historia que quiere contarnos y tiene muy claro a donde quiere llegar, pero el camino que hay entre medio de esos dos puntos no le interesa demasiado salvo que la historia sea una simple justificación para convertirse en una transición entre las diversas escenas de acción. Desde ese punto de vista y sin ser excesivamente exigentes, el guión escrito por este juega con las intrigas, el compañerismo y las traiciones de una manera que resulta del todo inverosímil. Si, es cierto, exactamente lo mismo se podría decir de la cinta de Wan pero en esta el sentido del espectáculo de la película acababa por eclipsar los fallos de la historia consiguiendo que el espectador no se planteara las incongruencias de la misma, algo que no que ocurre con 'xXx: Reactivated' - 'xXx: The return of Xander Cage'-)...
....y por que desde el punto de vista de la persona que escribe estas líneas, la elección de D.J. Caruso no es la mejor para dirigir un sin sentido como este. Caruso que suele rodar solventes e interesantes thrillers, suyos son ‘La conspiración del pánico’ (‘Eagle Eye’) o ‘Disturbia’, también nos ha dejado infumables cintas como ‘The dissapoinments room’, no consigue transmitirnos la locura y el sentido del exceso como lo hacía Wan. Es cierto que hay escenas de acción y peleas espectaculares que gustaran y mucho a los amantes del género pero estas parece que no acaban por arrancar del todo, dejando al espectador la sensación de que ese gran momento que todos esperamos no acaba por llegar (Sirva de ejemplo la escena del avión que parece que vuelve a estar inspirado en una de las películas de la saga iniciada por Cohen en este caso ‘Fast & Furious 6’ –‘Furious 6’–. A Justin Lin, las películas que rodó con Toretto de protagonista parece que van a marcar su cine ahí está su ‘Star Trek: Mas allá’ –‘Star Trek: Beyond’’–  el uso que este hace de una moto y la presencia de Joe Taslim, rodó el clímax final de su película en un avión despegando, Caruso parece hacer lo propio en otro avión. Pero mientras el primero nos dejó un momento de esos que por diversos motivos se quedan grabados en la memoria de los espectadores aficionados a este tipo de películas, el segundo parece no saber como dar un final redondo y espectacular a ese momento dejando en el espectador un cierto sabor agridulce)
Tampoco el intento de Caruso y Frazier por hacer una película que no se tome demasiado en seria a si misma acaba por funcionar. A pesar de su prometedor arranque (En este sentido, claro) con Augustus Gibbons y Neymar donde el director y guionista explotan muy acertadamente la idea de contar con el mismo actor que interpreta a Nick Furia y por mucho que Caruso intente mostrarse festivo e irreverente, todo parece demasiado forzado para llegar a un cierto tipo de público. ‘xXx: Reactivated’ parece demasiado planificada a todos los niveles (Acción, banda sonora, etc, etc…) como para tener un mínimo de personalidad propia.
Hay que hacer un par de consideraciones acerca del reparto. La primera es volver a recalcar la idea de que esta película es una cinta prefabricada para llegar a cierto tipo de público, especialmente al del mercado asiático y para ello la cinta de D.J.Caruso cuenta con un reparto plagado de actores de aquellos países: Un actor chino (Donnie Yen) al que recientemente pudimos ver en 'Rouge One: Una historia de Star Wars' ('Rouge One) conocido por su trabajo en la saga 'Ip man' de Wilson Yip y que es un autentico placer ver en acción, otro actor chino (Kris Wan) en pleno salto al mercado americano (Wan ha trabajado recientemente con Luc Besson en 'Valerian y la ciudad de los mil planetas' -'Valerian and the city of a thousand planets'-) y que interpreta al personaje mas ridículo de toda la película, una actriz nacida en Copehnague pero de origen indio y que ha desarrollado su carrera en Bollywood (Deepika Padukone), un actor tailandés (Tony Jaa) que nos dejó hace ya unos años la increíblemente entretenida 'Ong Bak' y que hace dos protagonizó la notable 'El despertar de los dragones (SPL2') ('SPL 2: A time for consequencies') y trabajó en 'Fast & Furious 7' ('Furious 7'). Australia, Bulgaria, Inglaterra, Estados Unidos... son múltiples las nacionalidades o lugares de origen de los actores que forman parte del reparto de esta película. La segunda hace referencia al poco provecho que se saca de algunos secundarios. Ruby Rose, actriz que ha tenido dos de sus películas en cartel en España al mismo tiempo, una esta y la otra 'Resident Evil: Capítulo Final' ('Resident Evil: The final chapter') da vida a uno de esos personajes que apuntan (y nunca mejor) dicho bastante alto pero queda eclipsado por el protagonista principal o Rory McCann conocido por muchos por ser Sandor Clenage en 'Juego de Tronos' ('Game of Thrones') cuyo protector dental tiene mas interés que él. Tony Collete nuestra querida Muriel parece no encontrar su sitio en ningún momento y lo que en principio podría ser considerada como una exótica presencia acaba por lastrar toda y cada una de las escenas donde aparece la actriz. Una lastima.
El título original de esta película deja claras las intenciones de esta, 'xXx: Reactivated' ('xXx: The Return of Xander Cage') es una película hecha por y para la medida de su actor principal, Vin Diesel, de la misma manera que la saga de 'Mission: Impossible' se ha ido convirtiendo en un producto rodado para el lucimiento casi exclusivo de Tom Cruise. Solo Donnie Yen consigue hacer sombra a Diesel y por momentos hasta casi devorarlo. Aunque la película de D.J. Caruso se ve bien y se disfruta mucho, el espectador se queda con la sensación de que la película no acaba de arrancar y que ese gran momento que está esperando no acaba por llegar.  'xXx: Reactivated' ('xXx: The Return of Xander Cage') es una película que disfrutaran los amantes del cine de acción, el resto mejor abstenerse.



Lo mejor: Donnie Yen y la primera escena donde lo vemos a él y a Tony Jaa en acción
Lo peor: Todo resulta demasiado preparado y prefabricado lo que deriva en que a esta película le falte chispa. Una desubicada Toni Collette