lunes, 5 de diciembre de 2016

Crítica: Dead Slow Ahead

Título: Dead Slow Ahead
Año: 2015
Género: Documental - Experimental
Duración: 74 min. 
Director: Mauro Herce
Guión: Mauro Herce y Manuel Muñoz Rivas
Fotografía: Mauro Herce
Producción: El viaje films, Nanouk films y Bocalupo films
Nota: 8,5
Sinopsis: Un carguero atraviesa el océano. La maquinaria devora el silencio. Los marineros se enfrentan a la soledad y a los infortunios.








Crítica:
La multipremiada cinta de Mauro Herce fue la cinta inaugural pero fuera de concurso de la sección oficial 'Cierzo al viento' de la última edición del festival de cine de Zaragoza. Tras la proyección de la película, el director de la misma respondió a varias preguntas de los espectadores. A la pregunta realizada por uno de ellos acerca de las motivaciones que llevaron a Herce a rodar una cinta tan diferente y experimental como esta, el director respondió que le fascinaba la idea de rodar una película en constante movimiento, una cinta que aunque tuviera un guión escrito no se supiera exactamente a donde le podía llevar ya que los sucesos que ocurrían en el carguero modificaban la idea que este tenían en la cabeza acerca de lo que quería mostrar. El movimiento no solo se refería a la historia si no también al hecho de rodar el documental en un medio de transporte que no se para en ningún momento. Herce recalcó también que quería plasmar en pantalla la forma en la que el hombre se relaciona con la naturaleza y la ha modificado. Estas dos ideas expresadas por el director junto con la forma elegida por este para plasmar la historia del carguero hacen que a muchos espectadores les sea imposible no pensar en dos documentales. Uno de ellos es 'The iron ministry' de J,P. Sniadecki, el otro es 'Workingman's death' de Michael Glawogger.
J.P. Sniadecki rodó en el año 2014 un notable documental titulado 'The iron minsitry' que se adentraba en el mundo del ferrocarril chino para realizar una profunda radiografía de la sociedad china actual. En él, Sniadecki mostraba, igual que hace Herce, un medio de transporte casi en constante movimiento y como este, de alguna manera, ha cambiado la relación del hombre con la naturaleza que le rodea. Aunque el director mostraba principalmente la forma en la que los pasajeros viajaban en diferentes trenes chinos, este, en las primeras escenas del documental, se adentraba en las entrañas de la bestia, del monstruo de metal que recorre el paisaje chino. Cuando en este mismo blog escribimos la crítica de la cinta de J.P. Sniadecki hablamos de la notable novela de Mo Yan 'El suplico del aroma del sándalo' donde el autor narraba una revuelta popular que derivaba de la construcción de la vía férrea en la provincia de Shandong y se refería al tren de la siguiente manera: 'Ese ferrocarril pesa toneladas, está hecho de hierro, y no bebe ni como hierba, ¿Cómo puede ir tan rápido? Y no corre, !sino que vuela¡ ¿Y cómo puede hacerlo? !Pensad un poco¡', algo que parece enlazar con la idea de Sniadecki para adentrarse en las entrañas del monstruo. Esta misma forma de acercarse a la bestia es usada por Herce para mostrar al carguero en el que sucede la acción de su documental y de igual manera no hay voz en off que ayude al espectador, no existe la figura de un narrador que explique que sucede en pantalla siendo el espectador parte activa de la película y siendo este quién de alguna manera tiene que poner voz a las imágenes. Es cierto que Sniadecki nos sitúa dentro de la bestia para acabar centrándose en sus pasajeros mientras que Herce continúa en las entrañas del carguero consiguiendo que su documental resulte un hipnótico acercamiento al viaje de unos marineros más propio de lo que sería el cine de terror o ciencia-ficción que el de un documental. Este punto aleja radicalmente la propuesta de Herce de la Sniadecki ya que si 'The iron ministry' es casi un acercamiento antropológico a una sociedad como la china, 'Slow dead ahead' es definida por el propio director de la siguiente manera: 'Nos adentramos en el retrato de esta pesadilla tan contemporánea, sin ningún ánimo de denuncia o panfleto sociológico. Su cometido es otro, alcanzar las imágenes más primitivas y esenciales de ese universo'.
En el año 2005, Michel Glawogger rodó el documental 'Workingman's death', una cinta que en base a cinco capítulos y un epilogo mostraba las extremas condiciones en las que muchos trabajadores realizan sus labores diarias. Mineros en Donest Basin (Ucrania), portadores de azufre en Ijen (Indonesia), carniceros en Port Harcourt (Nigeria), soldadores en Pakistán, trabajadores del acero en Liaoning (China) o un grupo de jóvenes en el conocido Landschaftspark Duisburg-Nord en Alemania. 'Dead Slow Ahead' bien podría sin ningún tipo de problema ser el séptimo episodio del documental de Glawogger o mas concretamente una pieza separada de este que lo complementa perfectamente. La atmósfera de pesadilla plasmada por Herce en su documental sirve para mostrar las extremas condiciones de trabajo al que se vieron sometidos los trabajadores (Más de 20 horas diarias moviendo trigo, según comentó el propio director) lo que sumado al alejamiento forzoso de sus familiares refuerza la idea de la dureza de las condiciones en las que estos realizan su trabajo.
Herce, director de fotografía de cintas como 'El camino' de Ishtar Yasin Gutierrez o 'El quinto evangelio de Kaspar Hauser' de Alberto Gracia entre otras, debuta en el largometraje con 'Dead Slow Ahead', un hipnótico documental envuelto en una atmósfera propia de una pesadilla (De la cinta se ha llegado a decir que es un viaje al corazón de las tinieblas) donde no sobra ninguna escena ni ningún plano. Todo está cuidadosamente estudiado, todo resulta perfecto en 'Dead Slow Ahead': Desde la soberbia fotografía de la que se encarga el propio director pasando por la forma en la que este complementa la imágenes con el sonido (Preguntado Herce sobre este punto, el director reconoce que alrededor del noventa/noventa y cinco por ciento del sonido que se escucha en el documental son sonidos propios del carguero. El resto, ese aproximadamente cinco o diez por ciento restante, ha sido tratado, editado y mezclado para recalcar ciertas atmósferas. El director pone como ejemplo la escena donde se muestra a los marineros en una especie de fiesta, escena que nada tiene que envidiar, tanto por el uso del sonido como por el de las imágenes que forman parte de ella, al cine de David Lynch) hasta el uso de las conversaciones que mantienen los marineros con sus familiares mientras la cámara muestra las entrañas de la bestia 'que los ha devorado' (Herce acierta a la hora de plasmar de esta manera dichas conversaciones haciendo de ello algo bello y revelador, mucho mas que si viéramos las caras de los marineros las mantienen) haciendo de este documental toda una experiencia onírica que ha de ser vista y disfrutada en pantalla grande.
De igual manera que J.P Sniadecki, Herce rodó grandes cantidades de metraje siendo fundamental el trabajo de edición de la película. Según el propio director esto le llevó cerca de un año, algo que demuestra la gran implicación de este para sacar adelante un proyecto tan personal y arriesgado y que se ve reflejado en el extraordinario resultado final de su película. 'Dead slow ahead' es una cinta hipnótica pero no es una película fácil ni complaciente. Su pausado ritmo y su escasez de palabras (Algo que vuelve a compartir con 'The iron ministry' o incluso con 'Drawning restrain 9' cinta dirigida por Matthew Barney y que sucede en gran parte a bordo de un ballenero) hacen de esta una cinta que no está hecha para todo tipo de público (Tras oír y leer algunas declaraciones de Mauro Herce tampoco parece que fuera esta su intención) pero con la que si se consigue conectar se disfruta mucho, bastante. Herce ha conseguido sin duda alguna una fascinante película, un placer para los sentidos que hacen de 'Dead Slow Ahead' una de las mejores cintas del año.
En 1927, Fritz Lang llevó a la pantalla grande un guión de la por entonces su mujer Thea von Harbou. La película titulada 'Metropolis' es una pieza clave tanto en la historia del cine de ciencia ficción como en lo referente al cine expresionista alemán. En ella, el director alemán narraba la historia de la sublevación, alentados por un robot con la apariencia de una joven idealista y de gran carisma llamada María, de un grupo de obreros obligados a vivir bajo tierra llevando acabo interminables y agotadoras jornadas de trabajo. Hablar de la cinta de Lang al hacerlo de la de Herce no es gratuito ni forzado. El material de prensa de la película define a esta como: 'Un retrato libre e hipnótico, a medio camino entre el documental y la (ciencia-)ficción, de esta gigantesca máquina y sus habitantes'. Esa misma gigantesca máquina y la relación con sus habitantes es la que se puede apreciar en la cinta de Lang, especialmente en las primeras escenas de la misma cuando se observa a los obreros trabajando hasta el límite de sus fuerzas. La forma de mostrar al hombre devorado por la maquina es presentada por ambos directores de manera soberbia. Resulta también inevitable pensar en ambas películas al mirar los carteles tanto de 'Metropolis' como de 'Dead Slow Ahead', ya que como se puede apreciar en la parte central se observa la misma forma geométrica, en el caso de la cinta de Lang representada como un edificio y en la de Herce como una parte de la gigantesca estructura interna del carguero.
Preguntado Herce acerca de las posibles relaciones y/o referencias con las cintas de J.P. Sniadecki y Glawogger, el director admite que ha visto 'Workingman's death' pero no 'The iron ministry' aunque es una cinta conoce. Herce comentó que lo importante para él es sacar adelante proyectos personales si bien es cierto que para poder rodar ese tipo de películas a veces hay que trabajar en películas que se escapan a esos estándares. El director de 'Dead Slow Ahead' deja de lado todo tipo de referencias ya que al grabar necesita rodar algo personal alejado de otras propuestas que puedan ser consideraras como parecidas o similares. Como espectador que asistió a la proyección solo puedo agradecer la gran cercanía y simpatía que mostró Herce para contestar a todas y cada una de las preguntas. El único pero que se puede poner es la corta duración de la mesa redonda ya que nos hubiera gustado seguir conociendo mas acerca de como se gestó y rodó esta película. 'Dead Slow Ahead' no es una cinta fácil, no es una cinta complaciente pero es sin duda alguna una de las mejores películas del año. Cautivadora, hipnótica y enigmática, la cinta de Mauro Herce es un placer para los sentidos que hay que ver y disfrutar en pantalla grande. Muy Recomendable.



Lo mejor: La increíble fuerza de sus imágenes y como estas se complementan con los sonidos.
Lo peor: El hecho de ser una propuesta tan radical limita su vida comercial.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Crítica: La Llegada - Arrival

Título: La Llegada - Arrival
Año: 2016
Género: Ciencia Ficción - Drama
Duración: 107 min. 
Director: Denis Villeneuve
Guión: Eric Heisserer según una historia corta 'La historia de tu vida' de Ted Chiang
Música: Jóhann Jóhannsson
Interpretes: Amy Adams, Jeremy Renner, Michael Stuhlbarg, Forest Whitaker, Tzi Ma, Mark O'Brien, Abigail Pniowsky, Jadyn Malone, Julia Scarlett Dan, Larry Day, Frank Fiola
Nota: 7,5
Sinopsis: Una reputada lingüista es reclutada por el gobierno norteamericano para intentar encontrar una forma de comunicación con un grupo de extraterrestres que acaban de llegar a la Tierra.



Crítica:
Publicado en España gracias a Alamut Ediciones, el recopilatorio de historias cortas de Ted Chiang 'La historia de tu vida' posee una sustancial idea que resulta común a todas ellas: El conocimiento. Este concepto es representado en el intento de saber que hay mas allá de la cúpula que forma el cielo en 'La torre de Babilonia', en esa extraña medicina experimental que amplifica hasta limites insospechados la inteligencia de la persona a la que se le ha inyectado como ocurre en 'Conoce' (Historia que hará que mas de un lector se acuerde de películas como 'Lucy' de Luc Besson o 'Sin límites' -'Limitless'- de Neil Burger y también de novelas como 'Flores para Algernon' de Daniel Keyes y que ha sido adaptada varias veces al cine siendo la película dirigida por Ralph Nelson en 1968 con el título 'Charlie' una de las versiones mas recordadas), en el descubrimiento de que todo aquello sobre lo que hemos construido nuestra realidad es falso (No creo que ningún matemático no haya tenido nunca esa misma pesadilla) en 'Dividido entre cero', en la necesidad de hallar una forma de transmitir el nombre de los Golems de uno a otro en 'Setenta y dos letras' y ser una especie de nuevo Dios, en los logros y el uso de la ciencia metahumana en 'La ciencia humana', en el anhelo de encontrar respuestas a las apariciones divinas que se suceden de forma casi constante en 'El infierno es la ausencia de Dios', llegando finalmente al miedo a descubrir como son las personas en realidad y el uso de los intereses creados y la mas burda manipulación en '¿Te gusta lo que ves? (Documental)'. La idea de la importancia del conocimiento es representada de varias maneras por Chiang en sus historias bien sea mediante el uso de las matemáticas, el lenguaje o la religión. La antología de historias reunidas en este libro son excelentes muestras de ciencia ficción capaces de sorprender al lector en todas y cada una de ellas y aunque de alguna manera pueda costar un poco entenderlas y/o seguirlas debido al uso de ciertos conceptos, la manera elegida por el escritor para describirlos intenta resultar accesible a todo tipo de público.
El cine del canadiense Denis Villeneuve explora de manera notable la forma en la que la violencia o algún tipo de hecho que se puede considerar violento afecta a personas aparentemente normales. Empezando por esa pareja que tras varios años de amistad creen que este es el momento para estar juntos en 'Un 32 août sur terre', pasando por el sentimiento de culpa que lleva a la protagonista de 'Maelström' a una espiral de destrucción (Cinta que creemos que será obra de referencia para Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu), analizando y explorando la forma en la que las víctimas intentaron superar los brutales asesinatos cometidos por Marc Lepine en 1989 en la notable 'Polytechinique', diseccionando la manera en la que la guerra genera todo tipo de víctimas en 'Incendios' ('Incendies'. Cinta que supuso que el nombre del canadiense dejara se ser un desconocido para muchos), la manera en la que la perdida de una hija puede convertir a un hombre normal en un autentico monstruo por su necesidad de proteger a los suyos en 'Prisioneros' ('Prisioners'. Su cinta mas comercial hasta la fecha), la insatisfacción y la depresión en 'Enemy' (Su cinta mas lynchniana) o la perdida de ideales ante la mas cruda realidad en 'Sicario'. Pero hay algo que resulta llamativo en el cine que Villeneuve ha llevado a la pantalla grande y la obra de Ted Chiang y eso no es otra cosa que el uso de la ecuación '1 + 1 = 2' que ambos autores muestran en dos de sus obras, en el caso del director canadiense en 'Incendios' (Película que adapta la segunda parte de la tetralogía 'La sangre de las promesas' escrita por Wajdi Mouawad por lo que hay que reconocer la autoría de Mouawad de las frases que hacen referencia a dicha ecuación) y en el del  escritor en 'División por cero'. En los dos casos, la idea de que todo aquello que es conocido se desmorona por culpa de un axioma que se da por cierto es mostrada con notable inteligencia tanto por Chiang como por Mouawad y por tanto también por Villeneuve. Esta idea nos lleva a pensar que el hecho de que un relato de Ted Chiang se cruzara por el camino de Denis Villeneuve solo era cuestión de tiempo.
'Historia de tu vida',  relato corto en el que se basa Eric Heisserer (Autor de los guiones de 'Destino final 5' -'Final Destination 5'- de Steven Quale, la precuela de 'La cosa' -'The Thing'- de Matthijs van Heijningen Jr. y de la muy floja 'Nunca apagues la luz' -'Lights out'- de David F. Sandberg) consta simplemente de alrededor cuarenta páginas y aunque se han mantenido ciertas ideas, hay otras que han cambiado radicalmente en su salto a la gran pantalla, entre ellas las que hacen referencia al personaje interpretado por Jeremy Renner que en la cinta dirigida por Denis Villeneuve queda relegado casi a un segundo plano y a las referencias al principio de Fermat, elemento usado por el escritor para explicar la evolución de la historia y del personaje dentro de ella. 'La llegada' ('Arrival') posee cierta estructura fragmentada igual que sucede en la historia original escrita por Chiang lo que puede llevar a que el espectador (En este caso mas que el lector) tenga cierta sensación de confusión a la hora de situar cronológicamente aquello que está pasando y como está sucediendo.
Villeneuve explora no solo la carga dramática y la violencia inherente a la historia derivada de los actos y las decisiones tomadas por los protagonistas, aunque esta parece ser relegada por momentos a un segundo plano para centrarse en el lenguaje y la búsqueda de una forma de comunicación entre los humanos y los heptópodos (Manera en la que los protagonistas describen a los alienígenas por su fisionomía) algo que puede frenar a muchos espectadores ya que es posible que estos esperen una cinta de ciencia ficción comercial y accesible. 'La llegada' ('Arrival') se aleja del concepto que muchos tienen del cine hecho por y para el gran público. A pesar de una parte final que se acerca mas a esa idea de cine grandilocuente y excesivo que muchos creían que se iban a encontrar en esta película desde el principio y que, hablando de la acción y espectáculo y olvidándonos de la parte dramática que si que está muy lograda, nos deja alguno de los momentos mas flojos e hilarantes de la cinta, la película de Villeneuve es sin duda alguna una cinta que tiene múltiples lecturas e ideas que merecen ser analizadas y exploradas. 'La llegada' ('Arrival') no es de esas películas que cautivará a una parte del público siendo muy probable que la cinta de Villeneuve, sin llegar a lo que el director consiguió con su 'Enemy', levante tantas pasiones como odios (Seamos honrados, la adaptación de 'El hombre duplicado' de José Saramago resulta una cinta mucho mas árida y hermética que 'La llegada'. Es probable que muchos espectadores tengan algún tipo de pesadillas al ver a los heptópodos y recordar, a pesar de tener una pata más, a la gigantesca araña de la cinta del director canadiense)
Una de las mejores cintas que plantean el uso del lenguaje y las palabras para comunicarse fue rodada en el año 2007 por el argentino Esteban Sapir. Esa cinta titulada 'La Antena' resulta una soberbia muestra de cine mudo rodado en blanco y negro (Aunque muchos espectadores y medios especializados recalcaron lo arriesgado que suponía rodar en el 2011 una cinta muda en blanco y negro al referirse a 'The Artist' es justo reconocer que hay muchos directores que ya lo había hecho antes, eso sí, sin el brutal apoyo de los hermanos Weinstein) que merece ser recuperada y considerada como una obra de culto. En ella, Sapir presenta a una ciudad cuya voz ha sido rodaba pero que todavía mantiene la fuerza de las palabras. El dueño de la ciudad tiene un perverso plan para robar también las palabras y así hacerse con el control total de la misma. La forma elegida por Sapir para mostrar el uso del lenguaje demostró no solo una tremenda claridad de ideas si no un brutal dominio de la estética usando los subtítulos y las palabras como parte integrada en la historia y no como algo ajeno a ella. Algo parecido ocurre con la banda sonora compuesta Jóhann Jóhannsson centrándose especialmente en lo que se refiere al uso de la voz humana. Según reconoce el propio Jóhannsson usó un coro de voces que cantan silabas, palabras sin sentido como si fuera un lenguaje que se está formando, que está siendo desarrollado algo que casa perfectamente con la idea que tanto Villeneuve como Chiang plasman tanto en la película como en la novela corta.
'Poseía simetría radial, y cualquiera de sus miembros podía servir como brazo o como pierna. El que tenía ante mí caminaba sobre cuatro piernas, con tres brazos no consecutivos recogidos contra sus costados' de esta manera Chiang define a los heptápodos en 'Historia de tu vida' y que de alguna manera ha sido respetada en la película. Esta idea y la concepción no-lineal del tiempo de los extraterrestres parecen ser los motivos por los que el guionista Eric Heisserer recalcó en el guión que los heptápodos tenían que comunicarse mediante una escritura esférica. Pero hay una cosa que como espectador sin ningún tipo de conocimiento en lingüística me obsesiona en la manera en la que Villeneuve y Heisserer muestran la evolución de la comunicación entre los humanos y los extraterrestres en 'La llegada' ('Arrival'), En su notable documental 'Land of silence and darkness' ('Land des Schweigens und der Dunkelheit') el alemán Werner Herzog explora la forma en la que los sordociergos se relacionan con su entorno y las dificultades con las que se encuentran. En un momento dado, uno de los profesores de uno de los chicos explica la forma en la que este le enseña el significado de distintas palabras recalcando la dificultad de saber como piensa y que siente, algo que solo puede llegar a imaginar pero sin estar seguro de si lo hace realmente así o no, lo que deriva en el problema de explicar conceptos abstractos para lo que utilizan ejemplos prácticos. En la historia de Chiang este habla de la tremenda dificultad de la tarea encomendada a la protagonista: 'Éste sería mi primer intento de poner en práctica un auténtico método de descubrimiento monolingüe' y se utiliza, igual que en la cinta de Villenevue, la anécdota del Endeavour y el capitán Cook para justificar la necesidad de tener tiempo para no caer en interpretaciones erróneas de ciertas palabras y conceptos que puedan derivar en la generación de conflictos. Pero todo resulta demasiado rápido y forzado en la película ya que en el momento en el que se consigue averiguar la manera en la que los hetápodos se comunican se consigue un vocabulario de lo más extenso formado incluso por conceptos abstractos. Es cierto que Villeneuve muestra el proceso de construcción de una nueva vía de comunicación, un lenguaje y se aleja de la complejidad y densidad que en ciertos momentos muestran Chang en su historia y que lo complementa con la parte dramática de la misma, ya que si solo se hubiera quedado con la parte que hace referencia al lenguaje o hubiera profundizado mas en esta, 'La llegada' se hubiera convertido en una cinta demasiado minoritaria y probablemente aburrida.
Amy Adams parece haberle cogido el gusto a eso de participar en películas con estructura fragmentada donde se muestra el proceso de una mujer para aceptar su posición en el mundo y la asimilación de la perdida. Si estas ideas son algunas sobre las que pivota 'La llegada' (‘Arrival’) algo parecido se puede decir de la soberbia 'Animales nocturnos' ('Nocturnal Animals') de Tom Ford, una de las mejores cintas del año y que nos vuelve a mostrar a una Amy Adams en todo su esplendor. Mucho se ha hablado del gran trabajo de la actriz en la cinta de Villeneuve llegando a comentarse incluso la posibilidad de que esta esté nominada a los próximos Oscars, pero personalmente creo que sería mas justo que en caso de una posible nominación esta sea por su trabajo en la cinta de Ford. Jeremy Renner queda, por desgracia, relegado casi a un segundo plano, algo que no ocurre en la historia original (O por lo menos no de forma tan descarada) y que deja en el espectador un amargo sabor de boca al no haber aprovechado más a un actor de la categoría de Renner. Personajes como el interpretado por Tzi Ma (Cuya aparición recordará a mas de uno alguna escena de ‘Los Simpsons’) o Mark O'Brian son utilizados por Villeneuve para crear conflictos no presentados en la historia de Chiang y hacer que la cinta tenga esa tensión tan necesaria para este tipo de películas.
'La llegada' ('Arrival') es una muy interesante muestra de cine de ciencia ficción que no dejará indiferente a ningún espectador. Villeneuve se vuelve a mostrar como uno de los directores mas sólidos del momento y poseedor de una tremenda capacidad para plasmar todo tipo de historias en pantalla grande (Algo que como se ha recalcado en numerosas críticas hace que tengamos esperanzas con la secuela de 'Blade Runner' de la que se ha hecho cargo, algo que sin ningún tipo de duda es un riesgo brutal ya que esta cinta puede encumbrarlo definitivamente o suponer el principio del fin). La historia original en la que se basa la cinta de Villeneuve se titula 'Story of your life' traducida en España como 'Historia de tu vida', la película tiene por título 'Arrival' pero en castellano se le ha añadido 'La', algo que personalmente no acabo de entender ya que el título carece de 'The' algo hecho de manera consciente. Con una gran Amy Adams y una gran puesta en escena, 'La llegada' es una muy estimulante cinta aunque por momentos, al igual que sucedía con la historia en la que se basa, puede resultar un tanto hermética. Muy recomendable.




Lo mejor: Villeneuve se vuelve a mostrar como un director capaz de asumir cualquier riesgo. El gran trabajo de Amy Adams.
Lo peor: La aparición del general Shang no es lo que necesitaba esta película.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Crítica: Tell me how i die

Título: Tell Me How I Die
Año: 2016
Género: Thriller - Terror - Intriga
Duración: 107 min. 
Director: D.J. Viola
Guión: James Hibberd, Rob Warren Thomas y D.J. Viola
Música: José Villalobos
Interpretes: Virginia Gardner, Nathan Kress, Kirby Bliss Blanton, Ryan Higa, Mark Furze, Ethan Peck, William Mapother, Mark Rolston, Shaun Brown, Katie Booth, Daisun Cohn-Williams
Nota: 5
Sinopsis: La necesidad de conseguir dinero para poder continuar con sus estudios llevará a Anna a apuntarse a un extraño experimento donde un grupo de jóvenes son utilizados para probar una nueva y experimental droga.


Crítica:
Resulta claro que Anna no es cinéfila. Anna no ha visto películas como 'Strange Behaviour' ('Dead Kids') de Michael Laughlin con guión de Bill Condon o 'El Resplandor' ('The Shining') de Stanley Kubrick. Tampoco ha leído la novela de Stephen King en la que se basó el director norteamericano para rodar una de las cintas cumbre del cine de terror y que ha sido denostada por el autor de la obra original. Si fuera así, la protagonista de 'Tell me how i die' hubiera sabido que no es buena idea eso de apuntarse a un experimento donde los voluntarios, a cambio de una gran cantidad de dinero, son usados para probar una nueva droga y también le hubiera llamado la atención que la empresa que lleva a cabo dichos experimentos se llame 'Hallorann' y que el lugar donde se realizan las pruebas esté ubicado en medio de las montañas. Si a eso sumamos una terrible tormenta que deja aislados a su buena suerte a los pobres incautos, las señales de que algo malo va a pasar son claramente reconocibles.
En 1981, Michael Laughlin rodó una apreciable serie B titulada 'Strange Behaviour' ('Dead Kids'). En ella, un joven llamado Pete Brady siguiendo el consejo de un amigo se apunta a un experimento mientras en el pueblo donde vive se producen extraños asesinatos. Puede que lo mas destacable de la cinta de Laughlin sea el hecho de que el guión está escrito por Bill Condon (Director de películas como 'Dioses y monstruos' -'Goods and monsters'- por la que ganó el Oscar al mejor guión original o la reciente 'La bella y la bestia' -Beauty and the beast'-) ya que el tiempo ha hecho de esta cinta una película solo apta para aquellos que son amantes del cine fantástico y de terror de los años ochenta. Ese mismo punto de partida parece ser tomado por los tres guionistas de 'Tell me how i die' para sentar las bases de su película: Tras la extraña muerte con la que abre el film, un grupo de chicos se apuntará a un experimento y como no podía ser de otra manera, nada saldrá como ellos esperaban. Si la cinta de Laughlin es un claro reflejo de una época tanto en lo que a la historia, los efectos especiales y la dirección de la película se refiere, algo parecido puede decirse de la cinta de D.J, Viola con la particularidad de estar ante una cinta rodada por y para un público mayoritariamente adolescente, un reflejo de ese cine que parece seguir las pautas de películas como 'Leyenda urbana' ('Urban Legend') de Jamie Blanks, 'Anatomía' ('Anatomie') de Stefan Ruzowitzky o la reciente 'Find Request' de Simon Verhoever, cintas donde la historia deja, por lo general, mucho que desear, produciendo en el espectador una extraña sensación ante la constante sucesión de tópicos y muy especialmente por culpa de una resolución que no acaba de ser lo suficientemente redonda, algo es que claramente visible en 'Tell me how i die' y su precipitado y desastroso final...
Es claro el paralelismo existente entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining'), no solo por el hecho de usar el nombre de Hallorann en ambas películas (En la cinta de D.J. Viola es el nombre de la empresa encargada de las investigaciones médicas y en el de la de Kubrick es el apellido del personaje interpretado por Scatman Crothers. El hecho de que el nombre del director de 'Tell me how i die' aparezca justo en el momento en que vemos por primera vez escrito el de Hallorann resulta demasiado revelador) si no también por el hecho de presentar a dos personajes protagonistas que parece que tienen el don del resplandor o algún sucedáneo. Si en el caso de 'El resplandor' ('The Shining') nos encontramos con Danny y la forma en la que este percibe no solo todo aquello que sucede en el hotel Overlook si no también el hecho de que su padre ha conseguido el trabajo de guarda del hotel, en 'Tell me how i die', D.J, Viola nos presenta a Anna, una chica que parece que tiene un sexto sentido para adivinar las bebidas que quieren los clientes de un bar así como quién lleva un carné falso y quién no, pero incapaz de percatarse del peligro que supone apuntarse al experimento. Estas percepciones sobre aquello que sucede son mostradas en ambas cintas, pero mientras Kubrick las utiliza de manera notable en su película son relegadas a un segundo plano por D.J. Viola lo que deriva en que esta idea no sea utilizada para justificar de manera conveniente algunas partes de la historia. Y ese puede que sea el mayor problema de 'Tell me how i die', todo aquello que los guionistas y el director apuntan durante la primera parte de la película acaba dejando sitio a un slasher del todo convencional donde las razones que sirven para justificar la actuación de todos y cada uno de los personajes deja bastante que desear y el juego que se establece entre presente y futuro y la duda sobre aquello que puede suceder y aquello que no, aunque apunta maneras, no está desarrollado de forma convincente y el director se muestra incapaz de aprovecharlo como sería necesario dejando una sucesión de escenas típicas y tópicas.
Los paralelismos existentes entre la cinta de Kubrick y la de D.J.Viola no se quedan simplemente en estas ideas. El hecho de encontrarnos ante un edificio asilando en la montaña durante una tormenta de nieve cuya estructura parece ser poco menos que un laberinto hace imposible que es espectador no relacione ambas películas. Si bien Kubrick rodó gran cantidad de planos que creaban esta sensación en el espectador (Llegados a este punto recomiendo el visionado del documental 'Room 237' de Rodney Ascher que a pesar de resultar en muchos momentos demasiado forzado y excesivo posee ciertas ideas realmente llamativas y sorprendentes), D.J,Viola se ve obligado a poner en boca de uno de sus personajes una frase acerca de la gran cantidad de pasillos que hay en el edificio para transmitir dicha idea. Por desgracia, 'Tell me how i die' se acaba convirtiendo en una constante carrera que aunque no aburre no consigue crear la tensión necesaria para una película de este tipo.
Obviamente, ni las intenciones ni el resultado de las películas de Kubrick y D.J. Viola son comparables, pero los paralelismos existentes entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining') hacen imposible no hablar de ambas películas al hacerlo de la de D.J. Viola. 'Tell me how i die' es una cinta destinada a un público adolescente aficionado a programas como 'Gran Hermano' y series como 'Sensación de vivir' ('Berverly Hills, 90210'). Poco se puede decir de los personajes principales. Otra vez volvemos a encontrarnos con un William Mapother que parece no encontrar su lugar desde que rodó la soberbia 'Otra Tierra' ('Another Earth') de Mike Cahill y que deambula por películas como esta o como 'El instituto Atticus' ('The Atticus Institute') de Chris Sparling donde es imposible sacar provecho a un actor de su talla. Otra vez volvemos a encontrarnos con ese personaje secundario interpretado por un actor de origen asiático cuya función es simplemente la de enfatizar ciertas ideas y resultar por momentos cargante o gracioso (Es de agradecer que esta idea sea remarcada por el propio personaje interpretado por Ryan Higa en la película algo no carente de ironía, lastima que esta idea no se haya explotado mas a lo largo de la cinta). Y otra vez volvemos a estar ante ese personaje que parece obsesionado con la guapa protagonista pero cuyas acciones están destinadas no a mostrar cierta psicopatía si no el profundo 'amor' que este siente por una persona a la que no conoce.
Con todo 'Tell me how i die' es una película que se ve bien, que no aburre demasiado y que se olvida con demasiada facilidad. Por desgracia la parte final de la cinta llena de tópicos, una resolución demasiado precipitada y demasiadas preguntas sin respuesta hacen que el resultado final no sea lo redondo que sería necesario para una película como esta. La cinta de D.J Viola es una película ideal para ver una tarde lluviosa de invierno, una cinta que no nos dé demasiados quebraderos de cabeza y como espectadores no nos exija ningún tipo de esfuerzo. Y 'Tell me how i die' para eso, resulta perfecta.



Lo mejor: La parte inicial de la película donde se apuntan ideas realmente interesantes.
Lo peor: La precipitación de la parte final de la historia. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Crítica: Un monstruo viene a verme - A monster calls

Título: Un monstruo viene a verme - A monster calls
Año: 2016
Género: Drama - Fantasía
Duración: 108 min. 
Director: José Antonio Bayona
Guión: Patrick Ness según su propia novela
Música: Fernando Velazquéz
Interpretes: Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Toby Kebbell, Ben Moor, James Melville, Oliver Steer, Dominic Boyle, Jennifer Lim, Max Gabbay, Morgan Symes
Sinopsis: Connor se siente perdido, no sabe como afrontar la enfermedad de su madre. La situación le desborda y tal es su necesidad de encontrar respuestas que pedirá ayuda a un monstruo que se esconde tras la apariencia de un viejo árbol.




Crítica:
No he puesto nota. No quiero que esto sea una crítica al uso, quiero que estas líneas sean unos apuntes acerca de la novela de Patrick Ness, de la película de José Antonio Bayona y de otras cintas que tratan de alguna manera el tema del cáncer. Quiero simplemente que estas líneas sean mi árbol, el viejo tilo que veo cada noche desde la ventana de la habitación de mi casa.
Son mil y uno los sentimientos que me vienen a la cabeza al pensar en el libro de Patrick Ness que José Antonio Bayona ha llevado a la pantalla grande. No comparto la idea mostrada por el director en alguna de sus películas donde parece que ciertas partes de la historia están preparadas para hacer que el espectador se emocione, forzándolo a ello y no consiguiéndolo de forma natural, algo que sentí muy especialmente en ‘Lo imposible’ (‘The impossible’) y que vuelvo a sentir en ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’). La película de cuyo guión se ha encargado el propio Patrick Ness ha dejado de lado ciertas ideas referentes al cáncer como la forma en la que la persona que sufre la enfermedad se siente y se enfrenta a ella. Si, es cierto, tanto la novela como la película están narradas desde el punto de vista del hijo de la protagonista, pero no hemos de dejar de lado que esta chilla a su hijo en cierto momento de la novela algo que Bayona no muestra en la película, lo que lo sumado a otros detalles dan una visión demasiado edulcorada, demasiado romántica de la enfermedad. Nadie se enfrenta a sus últimas horas con tanta dignidad, nadie se muere de manera tan dulce (Algo que inevitablemente hace que recuerde la frase que dice Don Alonso a Luis Perezagua acerca de la muerte de su padre: ‘Se está muriendo divinamente, te lo juro. Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo’) De igual manera que ocurría con la adaptación de la novela de John Green ‘Bajo la misma estrella’ (‘The Fault in our stars’) llevada a cabo por Josh Boone, la cinta de Bayona posee ciertas ideas ya reflejadas en la novela en la que se basa que no ayudan. Puede que el hecho de que el monstruo se presente siempre a la misma hora tenga mas fondo del que parece, pero hace que muchos pensemos en George Lutz y ‘Terror en Amityville’ (‘The Amityville horror’). Por desgracia la realidad es mas dura. Y sin dejar de lado que ‘Un monstruo viene a verme’ es un libro que puede servir para que las personas sepan como enfrentarse a tan difíciles momentos, creo que en su salto a la gran pantalla, hay ciertas ideas que me alejan de la película de Bayona. Y lo digo porque se que siente Connor. Lo digo porque yo una vez fui Connor O'Malley.
El momento mas duro de mi vida no fue cuando me enteré de que mi padre tenía cáncer. No fue cuando nos tuvimos que enfrentar a las sesiones de quimioterapia y radioterapia. No, el momento mas duro fue cuando el médico nos dijo que como mucho le quedaba un mes de vida. Cuando toda la incansable lucha contra una enfermedad tan brutal llegaba a su fin. Cuando todo el esfuerzo, cuando todas las lagrimas derramadas no servían de nada mas. Cuando la esperanza se desvanecía, cuando sabes que ya no hay marcha atrás y que el final está a la vuelta de la esquina. Ese momento no se puede comparar con ningún otro que haya vivido hasta ahora y espero que si tengo que volver a enfrentarme a algo así sea lo más tarde posible. Los familiares que nos enfrentamos al cáncer tenemos que recorrer nuestro propio camino, tenemos que ser capaces de asimilar aquello ante lo que nos encontramos y nos vamos a encontrar. Cada uno necesita su tiempo, cada uno necesita hallar consuelo donde pueda o donde lo encuentre. Cada uno tiene su monstruo, su tejo que de alguna forma le ayuda. Todos, en el fondo, somos Connor.
No tengo ni idea de si por haber vivido lo mismo que el protagonista de la película no conseguí empatizar con la manera en la que Bayona presenta a este personaje y su historia, algo que personalmente no acabo de entender ya que otras cintas como ‘Ahora y siempre’ (‘Now is good’) de Ol Paker, siendo una cinta con un corte romántico y destinada en principio a un público adolescente, me llegó mucho mas, me emocionó mucho mas, algo que ocurrió porque la manera en la que el padre de la protagonista interpretado por Paddy Considine reconoce que la enfermedad de su hija y la actitud de esta le supera me pareció mas real que el buen rollismo zen de la madre de Connor, y porque su final, sus dos últimas escenas aún explotando cierto sentimentalismo me siguen emocionando cada vez que las veo, me ponen los pelos como escarpias, consiguen que se me escapen las lagrimas, algo que con ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’) no me ocurre.
Es difícil enfrentarse a ciertas noticias, es difícil y muy duro el camino que cada uno tiene que recorrer para asimilar aquello que va a suceder. No hay formulas mágicas, no hay trucos, nadie va a sacar un conejo de la chistera para descubrir que lo que está sucediendo no es mas que un mal sueño o para decirte como te has de sentir, que has de hacer y que has de decir. Hay libros como el de Patrick Ness que sirven para mostrar un acercamiento desde la vista de un niño, no a la enfermedad en sí, si no a los sentimientos de este, a la necesidad que tiene de que todo acabe, de que su madre deje de sufrir y a la manera en la que este se siente por pensar de esta manera. Otros como ‘La rueda de la vida’ de Elisabeth Kübler-Ross pueden ayudar a muchos a enfrentarse a la perdida de un ser querido y otros como ‘Amor: Medicina milagrosa’ de Bernie Siegel que narran historias de personas que se curaron de enfermedades terminales han de ser manejados con cuidado ya que pueden, de alguna manera, crear falsas esperanzas o expectativas de la misma manera que le ocurre a Connor cuando se aferra a la idea de que el tilo va a ayudar a su madre creyendo a pies juntillas que la esperanza es la mitad de la curación. Sobre este punto he de hacer una pequeña aclaración. La esperanza forma parte de la curación, es necesaria para enfrentarse al cáncer pero obviamente no es lo único que se necesita para ganar la batalla. No debemos olvidar que el monstruo dice que es la mitad de la curación, la otra mitad muchas veces y por desgracia se escapa a nuestro control.
Entiendo perfectamente a Connor, entiendo todas y cada una de las etapas por las que el personaje interpretado magistralmente por Lewis MacDougall va pasando y las historias que el monstruo le va contando para ayudarle. De igual manera que Bastian recorre su propio camino por fantasía enfrentándose a sus miedos siendo capaz de llevar el agua de la fuente del agua de la vida a su padre para ayudarle, el monstruo lleva, de alguna manera, agua de la misma fuente para que el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls') sea capaz de enfrentarse a sus miedos y afrontar la perdida. Después de saber que a mi padre le quedaba como mucho un mes de vida, pensaba en que cada día podía ser el último. Cuando por las mañanas escuchaba a mi madre andar por el pasillo solo podía pensar: 'Por favor, que no sea hoy'. La necesidad de crear un escudo que me protegiera de aquello que irremediablemente iba a pasar, me hacía sentir tan culpable como el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls'). La sensación de egoísmo era algo que me devoraba por dentro, que me carcomía, que me hacía sentir culpable pero al mismo modo pensaba que era la única manera de afrontar aquello que sabía que iba a escuchar, aquellas palabras que esperaba no tener que oír nunca. Es sorprendente la ironía que a veces desprenden las cosas, es sorprendente que entre mil y un libros que he leído, la última historia que leí antes de que falleciera mi padre fue 'Vuelta a empezar' de George Langeland, una historia que llegó en el momento justo y que me ayudó mas de lo que nadie jamás pudiera llegar a pensar. Incluso cuando se ha perdido toda esperanza, uno tiene la necesidad de seguir creyendo en algo. En lo que sea.
A pesar de las buenas intenciones de Bayona es una lastima la manera en la que el director remarca ciertas ideas de manera innecesaria sobre todo en lo que a ese forzado epilogo se refiere, algo que no está en el libro y que no entendemos porqué se ha decidido usar para cerrar la película. Puede que al espectador que vea esta película doblada se le escape el hecho de que quién pone la voz al monstruo no es otro que Liam Neeson, puede que a muchos se nos escape también el hecho de que en las fotos en la que sale la abuela, es el actor quién está a su lado. Dos detalles que dicen mucho acerca de la historia y de sus intenciones. Puede que estas dos ideas pasen desapercibidas y por eso Bayona recalque la presencia del monstruo en la parte final de la película. Si ya la manera elegida por este en el hospital rompe de manera dramática el clímax final de la película (Lo que verdaderamente emociona no es este momento si no la conversación entre Connor y su abuela en el coche) la forma de recalcar esta presencia intentando reforzar una cierta idea de que esta película es una especie de fábula acaba siendo una forma de menospreciar al espectador. La novela de Patrick Ness parece jugar con elementos propios de cintas como 'Dentro del Laberinto' ('Labyrinth') de Jim Henson o de su remake no declarado 'La máscara de cristal' ('Mirrormask') de Dave McKean haciendo que la línea entre ficción y realidad muchas veces se confunda y no se sepa hasta que punto los protagonistas están de verdad hablando con un enorme tejo, frente al rey de los goblins o ante la princesa de las sombras, algo que Bayona parece dejar de lado (No hay hojas en el cuarto de Connor tampoco hay ramas...) para forzarlo en su epilogo. Una lastima.
'Un monstruo viene a verme' es una película hecha por y para llegar al gran público, si a eso sumamos la brutal campaña publicitaria que ha rodeado a esta cinta, el éxito está mas que asegurado. La película de Bayona tiene una impecable factura técnica lo que hace que el hecho de que algún efecto especial resulte demasiado chapucero llame negativamente la atención del espectador. 'Un monstruo viene a verme' se beneficia del gran trabajo de sus protagonistas especialmente el de Lewis MacDougall y Sigourney Weaver, algo que sirve para dar un plus de calidad a esta cinta. A pesar de todo lo dicho creo que la cinta de Bayona es una buena película aunque reconozco que a mi esta cinta no consiguió ni llegarme ni emocionarme.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Crítica: Blair Witch

Título: Blair Witch
Año: 2016
Género: Terror - Found Footage
Duración: 89 min. 
Director: Adam Wingard
Guión: Simon Barret
Música: Adam Wingard 
Interpretes: James Allen McCune, Callie Hernandez, Corbin Reid, Brandon Scott, Wes Robinson, Valorie Curry,
Nota: 5
Sinopsis: En 1994, tres estudiantes, Heather Donahue, Michael Williams y Joshua Leonard desaparecieron misteriosamente en el bosque de Burkittsville mientras grababan un documental sobre el mito de la bruja de Blair. 20 años después, James, hermano de Heather descubre en Internet un vídeo en el que cree ver a su hermana. Este será el detonante para volver al bosque de Burkittsville e intentar averiguar que fue de la chica y sus compañeros.


Crítica:
En 1999, Eduardo Sanchéz y Daniel Myrick sorprendieron al mundo con una muy mediocre y sobrevalorada cinta. La película titulada 'El proyecto de la bruja de Blair' ('The Blair Witch project') supuso un antes y un después no en lo que a la calidad del cine de terror se refiere si no al inteligentisimo uso de la publicidad que se hizo. La campaña publicitaria para la película de Sánchez y Myrick consiguió que una cinta destinada a pasar por las taquillas con mas pena que gloria se convirtiera en todo un éxito llegando a ser considerada una de las películas mas rentables de la historia del cine. Como no podía ser menos, un año después se estrenó la secuela titulada 'El libro de las sombras: B W 2' ('Book of Shadows: Blair Witch 2') que decepcionó tanto a los seguidores de la cinta original como a todos aquellos que consideramos que 'El proyecto de la bruja de Blair' mas allá de ser un fenómeno digno de ser estudiado en todas las universidades donde se imparten clases de publicidad y marketing es una cinta cinematograficamente hablando de una calidad muy limitada, tanto que parece que la película dirigida por Joe Berlinger (Director junto con Bruce Sinofsky de uno de los documentales mas soberbios jamas rodados: 'Paradise Lost: The child murders at Robin Hood Hills' así como de las dos secuelas de este 'Paradise lost: Revelations' y 'Paradise Lost: Purgatory') intentó explotar esta idea de una manera francamente decepcionante. La historia escrita por el propio Berlinger y Dick Beebe se manejaba con soltura a la hora de tomar elementos propios del cine documental (La cinta fue rodada el mismo año que 'Paradise Lost: Purgatory' y cuatro años después de la primera parte del documental) pero fracasaba estrepitosamente a la hora de crear una historia y unos personajes con fuerza. La idea de profundizar en la psicosis colectiva derivada de un suceso traumático que afectó a toda una comunidad (Berlinger intenta de alguna manera enlazar 'Paradise Lost: The child murders at Robin Hood Hills' con ciertas ideas mostradas en su acercamiento al fenómeno de la bruja de Blair. Vista de esta manera, el sentimiento de decepción al ver como el director y el guionista se aleja de lo planteado inicialmente para convertir a su película en una sucesión de tópicos se agiganta a pasos acelerados. Incluso la cinta parece incluso tomar elementos propios de 'Twin Peaks' y recalcar eso de que: 'Los búhos no son lo que parecen'. Si Berlinger mostró en su documental la manera en la que Damien Echols fue detenido por su afición a lo oculto y lo gótico, el director recalcó esa misma idea en 'El libro de las sombras: B W 2'. "El gran pasatiempo nacional. Culpar a una bruja". Sin conseguir hacernos olvidar la mediocridad de la cinta de Berlinger, sería necesario recuperarla no ya como segunda parte de 'El proyecto de la bruja de Blair' si no como un acercamiento a la psicosis colectiva que supusieron los asesinatos de Robin Hood Hills), la idea de enfrentar la realidad con la ficción  y analizar como afectó a la gente el fenómeno causado por 'El proyecto de la bruja de Blair', a pesar de resultar una mas que interesante propuesta fue narrada sin fuerza ni garra.
Adam Wingard director de la muy interesante 'Tú eres el siguiente' ('You're the next') y de la apreciable pero irregular 'A horrible way to die' entre otras, sorprendió en la última edición de la Comic-con al desvelar de que iba realmente su nuevo proyecto. Wingard y su guionista habitual Simon Barret (Si, el mismo que propagaba el terrible virus que iba descomponiendo en vida a la protagonista de 'Contracted' de Eric England) no era mas que una nueva secuela de la cinta de Sánchez y Myrick (Tal fue el rechazo de los fans hacia la película de Berlinger que desde el momento en el que se supo que Wingard había rodado una nueva secuela de 'El proyecto de la bruja de Blair', estos consideraron a la cinta de Wingard como la verdadera segunda parte de la película de Sánchez y Myrick. La manera en la que se desterró a ''El libro de las sombras: B W 2' -'Book of Shadows: Blair Witch 2'- es prácticamente similar a la forma en la que la saga de 'The fast and the furious: A todo gas'  relegó al ostracismo a 'A todo gas: Tokio Race'. Pero en el caso de la saga iniciada con la cinta de Rob Cohen, la conexión que se estableció con el público a partir de la cuarta entrega consiguió que esta volviera a reconciliarse con el resto de las películas de la saga, algo que no creemos que ocurra con la cinta de Berlinger vistos los resultados de crítica y público de la película de Wingard). Como no podía ser menos, la proyección del trailer de la película levantó gran expectación y por desgracia, la película no esta a la altura de lo esperado siendo recibida con bastante frialdad en el pasado festival de cine fantástico de Sitges.
20 años después, James Donahue, obsesionado con la desaparición de su hermana y sus dos amigos encuentra en Internet un vídeo donde cree verla a ella. Tras contactar con la persona que subió la grabación a la red, este convencerá a tres amigos para ir al bosque de Burkittsville con la intención de averiguar que ocurrió con su hermana y sus amigos. A pesar de estar ante una película que toma como base los sucesos narrados por Sánchez y Myrick en 'El proyecto de la bruja de Blair', la cinta dirigida por Wingard y escrita por Barret solo se puede definir de una manera: 'Blair Witch' es a 'El proyecto de la bruja de Blair' lo mismo que 'Desperado' a 'El Marichi'. Es decir una especie de remake oculto bajo la apariencia de una secuela. Wingard y Barret cuentan exactamente lo mismo que Sánchez y Myrick solo que con mas medios (Algo que se observa por ejemplo en el uso de nuevos cachivaches como los drones o las mini cámaras que usan los protagonistas), algo parecido a lo que hizo Robert Rodriguez cuando este todavía dirigía buen cine y se dejaba de cintas tan mediocres como las de la saga de 'Spy Kids' o 'Machete'.
Igual que ocurría con 'Ouija: El origen del Mal', el hecho de que 'Blair Witch' sea parte de una saga limita en cierta manera la capacidad para innovar ya que la historia ha de mantenerse de alguna manera fiel a, en este caso, su predecesora (Sobre todo en el caso de la cinta de Wingard, tras la enorme decepción que supuso el intento de Berlinger por explorar otros caminos menos transitados en el cine hecho por y para la taquilla), lo que deriva en que la película de Wingard vuelva otra vez a mostrarnos esas carreras cámara en mano que solo consiguen marear al espectador (Y distraerlo de lo que verdaderamente importa y quiere ver en una película como esta), a mostrarnos a un grupo de excursionistas que se pierden en medio de un bosque y a los que los asustan los ruidos que escuchan por la noche (Por desgracia el momento en el que los protagonistas encerrados en su tienda de campaña empiezan a oír todo tipo de ruidos nos remite directamente no ya a 'El proyecto de la bruja de Blair' si no a la nefasta y tremandamente aburrida 'Willow Creek' de Bobcat Goldthwait, al menos aquí, Wingard no nos regala una eterna escena mostrando todo tipo de reacciones de los protagonistas. Nota: Excursionistas, si vais al bosque en busca de un Bigfoot como en el caso de la cinta de Goldthwait, por favor, no os asustéis al escuchar el sonido de la naturaleza. Si os da tanto miedo oír ciertos ruidos, quedaos en vuestra casa tapados con una mantita y viendo una buena película. La de Goldthwait, no) y a volver a encontrarnos ante una película cuya primera hora no ofende pero no ofrece absolutamente nada nuevo, una primera hora donde no pasa nada digno de mención para eso si, dejarnos unos últimos veinte minutos donde la cosa se pone interesante... pero.. ¿era realmente necesario volver a Burkittsville para que de una película que dura 89 minutos solo nos interese una cuarta parte del metraje?
Hay que ser honrado y reconocer que el guión escrito por Simon Barret, dentro del acartonamiento propio de la historia, intenta ofrecer (o al menos apuntar) ideas nuevas. Por desgracia estas solo quedan apuntadas y no desarrolladas de manera satisfactoria dejando en el espectador la sensación de que si esta cinta no hubiera sido una secuela mas de 'El proyecto de la bruja de Blair' habría tenido mas libertad para desarrollarlas. Es una lastima que no se profundice en el conflicto generado entre los protagonistas debido a la bandera confederada que tiene uno de ellos en su casa, es una lastima que no se dedique mas tiempo al corte que una de las chicas se hace en un pie y es una lastima que Wingard y Barret se muestren (En principio) tan torpes a la hora de jugar con el tiempo y como afecta a los protagonistas ya que esta idea podía haber dado mucho mas de si. Desde este blog siempre hemos criticado la obsesión del cine llegado desde Estados Unidos por recalcar ciertas ideas que resultan mas que obvias, es de agradecer que el director y guionista de esta película no acaben cayendo en eso, por lo menos en lo que a cierto detalle se refiere algo que como espectador agradezco profundamente.
'Blair Witch' no solo explota los clichés propios de la cinta de Sánchez y Myrick (Directores cuya carrera después de la película que los lanzó a la fama deja mucho que desear, siendo el fragmento 'A Ride in the park' que Eduardo Sánchez dirigió para 'V/H/S 2' casi lo mas destacable que han rodado desde entonces) si no también otros que hemos visto en películas de terror recientes como es el caso de 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') de Jason Zada. Ambas cintas comparten demasiadas ideas. Si en el caso de la cinta de Zada, Sara (Natalie Domer) se adentra en el bosque Aokigahara conocido como el bosque de los suicidios para dar con el paradero de su hermana desaparecida, en 'Blair Witch' es James Donahue quién irá al bosque de Burkittsville para hacer exactamente lo mismo. Tal es el parecido entre ambas historias que otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de que hay que pasar una noche en el bosque para que algo ocurra, otra vez volvemos a estar ante el hecho de encontrarnos con una protagonista en una cueva (o similar) y otra vez, como no podía ser menos, volvemos a estar ante la importancia de una casa para el devenir de la historia. Si la cinta de Zada resultó una muy aburrida y decepcionante película, con la de Wingard ocurre prácticamente lo mismo. Pero si para Zada esta era su primera película detrás de las cámaras (En lo que a largometrajes se refiere), para Wingard, director de 'Tú eres el siguiente', rodar una película como esta supone un claro error en su filmografía lo que nos lleva a pensar si realmente Wingard es la persona adecuada para rodar 'Death Note'.
'Blair Witch' es una cinta francamente decepcionante, Su visionado no ofende, se pasa rápido pero no ofrece absolutamente nada nuevo. Por desgracia las ideas que Barret y Wingard que parecen querer desarrollar se quedan en simples apuntes, haciendo de esta película una cinta que sigue a pies juntillas las líneas marcadas por 'El proyecto de la bruja de Blair'. 'Blair Witch' solo consigue transmitir algo diferente al sopor y al aburrimiento durante los últimos veinte minutos, pero llegados a este punto como espectadores nos da igual si James encuentra a su hermana o no. El found footage está, sin duda alguna, herido de muerte. (Spoiler. Nota: Ahora que todos estamos tan sensibles con el tema de los spoilers quiero lanzar una pregunta al aire. ¿Hay algo que se pueda considerar mas spoiler que decir que una película es un found footage?)



Lo mejor: Los últimos veinte minutos.
Lo peor: La primera y aburrida hora que no ofrece nada nuevo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Crítica: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil

Título: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil
Año: 2016
Género: Terror - Drama
Duración: 99 min. 
Director: Mike Flanagan
Guión: Mike Flanagan y Jeff Howard
Música: The Newton Brothers
Interpretes: Annalise Basso, Elizabeth Resaer, Lulu Wilson, Henry Thomas, Parker Mack, Doug Jones, Chelsea Gonzalez, Lincoln Melcher, Nicholas Keenan, Michael Weaver, Ele Keats
Nota: 6
Sinopsis: La familia Zander hace negocio con la necesidad de la gente de encontrar consuelo en lo que a sus familiares fallecidos se refiere, pero cuando un aparentemente inocente tablero de ouija entre en la casa con la idea de usarlo en sus sesiones, una terrible presencia acechará a la familia...



Crítica:
Si juntamos la horrible sensación que nos dejó 'Ouija' de Stiles White, la enorme decepción que supuso 'Before I wake' de Mike Flanagan y la saturación de películas de la misma temática o parecida que se han estrenado en los últimos años, 'Ouija: El origen del mal' ('Ouija: Origin of Evil') es una de esas películas que producen en el espectador un terrible sopor y vagancia, llevándole a este a pensar si realmente merece la pena pagar el precio de una entrada para ver una película como esta o esperar a que esta esté en plataformas digitales como netflix o filmin para hacerlo. Poco se puede decir de la cinta que dirigió Stiles White que pueda servir para que el espectador se anime a pasar por taquilla. La película producida por el maestro de las explosiones y la pirotecnia visual envuelta en una bandera americana, Michael Bay, llevó a la pantalla grande una historia escrita por Julien Snowden y Stiles White que se basaba en el juego distribuido por la todopoderosa Hasbro  (Si, a pesar de que el tablero de ouija se utiliza desde tiempos inmemoriales y que la primera patente data de mas o menos 1890, Hollywood parece que esta mas interesado en seguir la línea de llevar juegos a la pantalla grande a pesar del nefasto resultado de películas como 'Battleship' o 'Pixels', película rodada un año de la de White y que desperdiciaba una brillante idea para convertirse en otro espectáculo sin sentido ni gracia preparado para el lucimiento de su estrella principal Adam Sandler y su escudero Kevin James que en rodar cintas mas o menos originales y respetuosas con aquello que adaptan) e intentaba aprovecharse del éxito de cintas como 'Expediente Warren: The Conjuring' ('The Conjuring') o 'Insidious' con una propuesta destinada principalmente a un público juvenil pero sin ningún tipo de fuerza, garra e interés. 'Ouija' es sin lugar a dudas una de las películas de terror mas flojas y decepcionantes que se han visto en mucho tiempo y a pesar de contar con la prometedora Oliva Cooke ('Yo, él y Raquel', -'Me, Earl and the dying girl'-) o la archiconocida Lin Shayne ('Insidious'. La actriz que ha sido secundaria en mil y una películas coincidió con Cooke en la notable 'La señal' -'The Signal'- de William Eubank) esta se convertía en todo un impersonal ejercicio de cine que explotaba todo tipo de clichés en base a un muy flojo guión (Con un reparto de jóvenes y desconocidos actores y una soberbia puesta en escena, ese mismo año, David Robert Mitchell rodó la soberbia 'It follows', lo que demuestra que cuando hay un guión bien construido, cuando se sabe hacia donde se quiere llevar a la historia y sobre todo cuando una película esta pensada para contar algo y no de cara a la taquilla, se consiguen obras tan remarcables como esta)
Es el nombre de Mike Flanagan el único motivo que puede despertar del hastío y del sopor eterno al espectador y hacer que esta película le llame la atención. A pesar de que Flanagan había dirigido varios largometrajes ('Makebelieve', 'Still Life', 'Ghost of Hamilton street' y 'Absentia') no fue hasta su quinta película cuando su nombre empezó a ser conocido por muchos. 'Oculus: El espejo del mal' ('Oculus') supuso un salto cuantitativo y cualitativo en su cine y la historia de esos dos hermanos interpretados por Karen Gillan y Breton Thwaites (Actor que protagonizó junto a Olivia Cook, 'La señal' -'The Signal'-) gustó y cautivó allá por donde fue exhibida. A pesar de ser considerada por muchos como un claro ejemplo del fenómeno hype, 'Oculus: El espejo del mal' es ante todo una notable muestra de cine de terror fácilmente disfrutable donde Flanagan juega perfectamente con las atmósferas y con la dualidad del presente y el pasado. Pero todo aquello que apuntó el director en esta película saltó por los aires por culpa de la desastrosa 'Before I Wake' (Sorprende que esta cinta formara parte de la sección oficial a concurso del pasado Festival de cine fantástico de Sitges y otras tan interesantes y estimulantes como 'Under the Shadow' de Babak Anvari o 'A Dragon Arrives!' de Mani Haghighi, no). A pesar del gran reparto con el que Flanagan contaba (Kate Bosworth -'El protector: Homefront'-, Thomas Jane -'La niebla'. 'The mist'- y Jacob Tremblay, autentica revelación de la notable aunque tramposa 'La habitación' -'Room'- de Lenny Abrahamson y que supuso el principal apoyo para que Brie Larson ganara el Oscar a la mejor actriz protagonista), el flojo guión de la película escrito por el propio Flanagan y Jeff Howard (Que ha colaborado con el director en el guión de cuatro películas: 'Oculus: El espejo del mal'. 'Ouija: El origen del mal', 'Before i wake' y la que será la próxima cinta de Flanagan: 'Gerald's game') con una historia demasiado deudora del cine asiático de terror no acababa de enganchar al espectador lo que sumado a un epilogo excesivamente cursi que dejaba poco a la imaginación (Otra vez nos encontramos ante el mal endémico de muchas películas de terror americanas: El exceso de explicaciones y la reiteración de escenas) hizo de esta la cinta mas floja del director. 'Before I wake' fue ante todo (y curiosamente) un perfecto ejercicio contra el insomnio cuya mayor justificación parecía demostrar que Flanagan era el director perfecto para ponerse detrás de las cámaras para dirigir la precuela de 'Ouija' (Algo parecido a lo que hizo Guillermo del Toro con 'Blade II' y 'Hellboy')
El mal sabor de boca que nos dejó Flanagan con 'Before I wake' se quita en parte con 'Ouija: El origen del mal' que sin ser una obra notable si que consigue que el espectador pase un buen rato en la butaca del cine gracias sobre todo al buen hacer de los actores principales y a una historia que siendo recurrente en alguna de las últimas obsesiones del cine del director sabe dosificar los sustos si bien es cierto que puede que muchos espectadores se queden con ganas de mas. Por desgracia a esta cinta le ocurre lo mismo que a 'Before I wake', el exceso de efectos digitales juega en contra del resultado final de la película y a pesar de que alguna escena intenta crear una sensación de miedo o incomodidad en el espectador, esta solo consigue arrancarle una sonora carcajada.
No hay nada en 'Ouija: El origen del mal' que brille por su originalidad. No solo el hecho de ser una precuela limita en cierta manera a la historia si no también la saturación de cintas de temática parecida hace que todo resulte demasiado conocido para el espectador y por momentos incluso acartonado. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de que parte del clímax de la película sucede en un sótano, elemento común a las películas de terror como bien se puede apreciar en 'Expediente Warren: The conjuring' o en la segunda parte de esta 'Expediente Warren: El Caso Enfield' ('The Conjuring 2') dirigida también por James Wan (La influencia del director que debutó en la pantalla grande con 'Saw' está mas que presente en 'Ouija: El origen del mal'. La manera elegida por Flanagan para mostrar esa terrible presencia que amenaza a los protagonistas, especialmente cuando esta se encuentra detrás de estos, así como el diseño de la misma parece directamente extraído de 'Insidious') con todo resulta realmente apreciable la forma en la que Flanagan homenajea a clásicos como 'El Exorcista' ('The Exorcist'. La imagen del sacerdote que llevando un maletín se acerca a la casa para pararse delante de ella y contemplarla nos remite directamente a la llegada del Padre Merrin a la casa donde este tendrá que practicarle un exorcismo a Regan MacNeil. De la misma manera que Wes Craven y Kevin Williamson jugaron en 'Scream 2' con la idea de que en las películas de en los slashers todos los asesinatos suceden de noche y no de día, Flanagan y Howard parece que quieren hacer lo mismo llevando al Padre Merrin de la oscuridad a la luz) o 'El Exorcista III' ('The Exorcist III'. La cinta dirigida por William Peter Blatty es sin duda alguna la verdadera secuela de la película de William Friedkin, donde este no solo dejó fuera del guión aquellas partes mas flojas de la novela si no que además nos dejó varios momentos realmente terroríficos que forman parte del imaginario colectivo, algo que el espectador que vea 'Ouija: El origen del mal' detectará sin ningún tipo de problema) con lo que el director consigue ganarse el cariño de muchos aficionados al género de terror.
Tal y como ocurría en 'Oculus: El espejo del mal', 'Hush' y 'Before i wake', Flanagan y Howard  vuelven a situar el núcleo central de la historia en una casa, y otra vez el guión vuelve a tener un gran componente dramático donde se enfatiza la ausencia de alguno de los miembros familiares, persona que ha fallecido en trágicas circunstancias y que como no podía ser de otra manera, traumatiza al resto de los miembros del núcleo familiar. Si en 'Oculus' nos encontrábamos ante dos hermanos, Kaylie y Tim y el asesinato de su madre, en 'Before I Wake' era la ausencia del hijo perdido que falleció ahogado en la bañera, en 'Ouija: El origen del mal' es el padre de familia el que murió atropellado por un conductor borracho. En los tres casos, la perdida supone un detonante para la historia, para entender a los personajes y la necesidad de estos de encontrar respuestas y consuelo (Volver a la casa donde sucedió todo, adoptar a un chico cuya anterior familia de acogida intentó acabar con su vida o creer que el espíritu que intenta comunicarse es el padre de las niñas protagonistas de la película), idea que parece estar también presente en la muy decepcionante 'Blair Witch' de Adam Wingard. Tal es el parecido de algunos pasajes de 'Before I wake' y 'Ouija: El origen del mal' que en ambos casos los protagonistas se aferran a la necesidad de volver a saber del hijo o del marido fallecido en trágicas circunstancias. Si en 'Oculus: El espejo del mal' primaba por encima de todo la parte fantástica de la historia, en 'Before I Wake' y 'Ouija: El origen del mal' es la parte dramática la que tiene mas peso especifico en la historia.
Pero los parecidos entre 'Ouija: El origen del mal' y otras obras del director no se quedan en lo anteriormente descrito. 'Oculus: El espejo del mal' no solo destacó por la gran capacidad de Flanagan para crear atmósferas si no también y muy especialmente por la manera en la que este jugaba con el presente y el pasado, consiguiendo mezclar los tiempos en pantalla de manera mas que notable. Si Tarantino deslumbró con 'Reservoir dogs' y 'Pulp Fiction', obras que se apoyaban en notables guiones y en la estructura no lineal, fragmentada, de las historias, este rodó después 'Jackie Brown' cinta que es considerada por muchos como la película menos tarantiniana de la filmografía del director. El homenaje al género blaxploitation poseía en este caso una estructura básicamente lineal excepto en ciertos e importantes momentos. Tarantino aunque parecía alejarse de ciertas ideas mostradas en sus dos primeras películas volvía, cuando lo consideraba necesario, a aquello en lo que se manejaba mejor: A jugar con la estructura no lineal de la historia. Algo parecido ocurre con Flanagan, ya que este parece tener que volver a jugar con los tiempos para poder justificar ciertas escenas y hacer evolucionar a la historia. 'Ouija: El origen del mal' posee ciertos elementos que hacen que el guión de la historia parezca un compendio de ideas y escenas desarrolladas por Flanagan y Howard en sus anteriores historias.
'Ouija: El origen del mal' es una muy entretenida cinta de terror donde prima mas la parte dramática que la propia del cine de espíritus y posesiones lo que puede derivar en que mas de un espectador se sienta ligeramente decepcionado. A pesar de mostrar ciertas ideas que pueden dar mucho de si, Flanagan se muestra demasiado comedido, demasiado correcto algo que juega en contra del resultado final de la película porque a esta le hubiera venido muy bien algo mas de descontrol. Por desgracia hay escenas que no acaban de funcionar y el uso de ciertos efectos digitales, igual que ocurrió en 'Before I wake' no ayudan a transmitir miedo o terror al espectador. 'Ouija: El origen del mal' es un resumen de las obsesiones mostradas por Flanagan y Howard en sus anteriores guiones (Hay que hacer hincapié también en el constante uso de hospitales psiquiátricos) que sin ser una obra notable es una película muy entretenida y que se ve muy bien. Quien quiera pasar un buen rato en el cine y olvidar el nefasto recuerdo de 'Ouija' encontrará en la cinta de Flanagan una muy digna película.



Lo mejor: Flanagan consigue hacernos olvidar el nefasto recuerdo de la cinta de Stiles White
Lo peor: La constante sensación de déjà vu

domingo, 23 de octubre de 2016

Parecidos Razonables

Hace tiempo que en 'La soledad del perro guía' no escribimos nada acerca de ciertos parecidos entre diversas escenas y/o elementos de películas, series, etc, etc... Muchas veces la línea entre la inspiración, el homenaje o la simple coincidencia es tan fina que puede llevarnos a confundirnos. Otras, tal y como dice Jim Jarmusch: "Nothing is original. Steal from anywhere that resonates with inspiration or fuels your imagination. Devour old films, new films, music, books, paintings, photographs, poems, random conversations, architecture, bridges, street sings, trees, clouds, bodies of water, light and shadows,. Select only things to steal from that speak directly to your soul. If you do this, your work (and theft) will be authentic. Authenticity is invaluable; originality is non-existent. And don't bother concealing your thievery-celebrate it if you feel like it. In any case, always remember what Jean-Luc Godard said: 'It's not where you take things from - It's where you take them to'" es debido a que la originalidad no existe ya que todos de una manera u otra estamos influenciados. Nuestra intención no es influir en la opinión del lector si no mostrar ciertos parecidos que nos han llamado la atención y que este decida por si mismo si es un homenaje, una coincidencia u otra cosa...

¿Puede existir algún tipo de parecido razonable entre la violenta cinta de Nicolas Winding Refn criticada por muchos por el aparente nihilismo de la película y por que esta parece estar mas interesada en la estética que en el guión con la serie de moda del momento donde los hermanos Duffer han homenajeado a las cintas de terror y ciencia ficción de los años ochenta?. Os dejamos el tema que forma parte de la escena inicial de 'Stranger Things' de Kyle Dixon y Michael Stein y 'Wanna Fight' compuesta por Cliff Martinez. Pasen, escuchen y opinen..