sábado, 22 de abril de 2017

Crítica: El otro lado de la esperanza - Toivon tuolla puolen

Título: El otro lado de la esperanza - Toivon tuolla puolen
Año: 2017
Género: Drama
Duración: 100 min. 
Director: Aki Kaurismäki
Guión: Aki Kaurismäki
Sonido Tero Malmberg
Interpretes: Sherwan Haji, Sakari Kousmanen, Simon Al-Bazoon, Ilkka Koivula, Tommi Korpela, Janne Hyytiäinen, Nuppu Koivu, Hannu Kivioja, Puntti Valtonen, Varpu, Kati Outinen
Nota: 8,5
Sinopsis: Khaled llega a Finlandia huyendo de la guerra de Siria. Wikström cansado de su trabajo y de su matrimonio necesita dar un giro radical a su vida. El camino de dos personas tan diferentes acabará encontrándose en las puertas de un bar.



Crítica:
'El otro lado de la esperanza' ('Toivon tuolla puolen') es el 'Soul Kitchen' de Aki Kaurismäki, su 'Rock and Cigarretes Kitchen'. De esta manera y a pesar de las claras diferencias existentes entre la película de Fatih Akin y la del finlandés, se puede definir a la cinta que le valió el oso de oro al mejor director en el último festival de cine de Berlín.
Khaled llega a Finlandia huyendo de la guerra que está asolando su país. Un día, tras acabar su jornada laboral este se da cuenta de que algo ha pasado: Su casa ha desaparecido. Toda su familia a excepción de su hermana ha muerto en un bombardeo. No le importa si ha sido el gobierno, los rebeldes, los rusos, Al-qaeda o el Isis, Khaled ha perdido todo, su mundo ha sido devastado y su familia violentamente asesinada. La huida a un lugar mejor es su única esperanza. Eso y su hermana son las dos únicas cosas que le quedan.
Wikström está cansado de su vida. Su matrimonio ha fracasado y su negocio como vendedor de camisas no le satisface. (Resulta imposible no pensar en Jonathan y Sam, los dos vendedores mas tristes de artículos de broma que Roy Andersson mostró en su notable 'Una paloma se posó en una rama para reflexionar sobre la existencia' -'En duva satt pa en gren och funderade pa tillvaron'- al ver a Wikström. La cinta de sueco resulta mas árida y excesiva que la del finlandés, el surrealismo de la película de Andersson puede jugar por momentos en su contra, pero ambas cintas llegadas del norte de Europa poseen ciertos elementos en común como puede ser el sutil sentido del humor, la manera que tienen los actores de interpretar a sus personajes o el ritmo con el que los directores plasman sus historias en la pantalla grande. Pero mientras la película de Andersson no deja de ser una serie de relatos que intentan reflejar a la sociedad con mayor o menor acierto, la de Kaurismäki es en su conjunto una historia por lo que resulta mas compacta y coherente. Con todo, el título 'Una paloma se posó en una rama para reflexionar sobre la existencia' bien podría aplicarse a la película de Kaurismäki, ya que en el fondo lo que hace el director finlandés es analizar y reflexionar con la precisión propia de un cirujano la existencia y la forma en la que las personas reaccionan en ciertas y extremas circunstancias.) Tras ganar en una timba de póquer gran cantidad de dinero, este verá el momento de cumplir uno de sus sueños: Abrir un restaurante. (Reflexión: La cinta de Roy Andersson se alzó con el galardón a la mejor comedia en los premios del cine europeo. A pesar del humor que destilan muchas de las escenas y situaciones que el director sueco plasma en su película, esta posee una gran carga dramática y crítica. Era necesario premiar una obra como la de Andersson pero que esta ganara el premio a la mejor comedia resulta un chiste muy macabro)
Khaled y Wikström son dos personas que en sus respectivas huidas acabarán encontrándose. Uno huye de la guerra, de un país que ha sido arrasado por las bombas y que llega a Finlandia por error (Khaled deja claro que su intención no era llegar a dicho país pero la situación y las circunstancias lo llevaron a él). El otro de una vida que no le satisface y de un matrimonio que ha fracasado. Khaled y Wikström se aferran a la esperanza de que sus sueños se hagan realidad. En el caso del primero encontrar a su hermana y vivir tranquilo alejado de la guerra, en el del segundo triunfar con su restaurante. En medio de un mundo que se desmorona, de una sociedad donde los movimientos de extrema derecha están resurgiendo con fuerza, personas aparentemente antagónicas se encontrarán y se ayudaran. Todos somos iguales. Todos somos humanos. La cinta de Kaurismäki, a pesar de su gran componente dramático, es un canto a la solidaridad, a valores que hoy en día parece que están en peligro de extinción.
En el año 2009, el director turco-alemán Fatih Akin se alejó de la gran carga dramática de sus dos últimas películas de ficción ('Al otro lado' -'Auf der anderen seite' y 'Contra la pared' -'Gegen die Wand'-) para rodar una excelente comedia protagonizada por un Adam Bousdokus, guionista también de la cinta, que daba vida a Zinos Kazantsakis el dueño de un pequeño restaurante llamado 'Soul Kitchen' que intentaba sacar adelante. La película de Akin además de tener una notable banda sonora con temas de Kool & the gang, Quincy Jones,Curtis Mayfield entro otros, resultaba una obra cargada de optimismo haciendo de esta una de esas cintas que tendría que ser recetada contra el desanimo y la depresión por prescripción facultativa. Hay ciertos detalles que resultan comunes tanto a la cinta de Akin como a la de Kaurismäki: El empeño por sacar adelante un pequeño restaurante, el intento por reconvertir el lugar en algo nuevo e innovador (Si Shayn Weiss, el peculiar cocinero interpretado por Birol Ünel intenta convertir el 'Soul Kitchen' en un restaurante de diseño llegando a llamar a sus clientes 'racistas culinarios' tras ver fracasar su idea, Wikström intenta hacer de 'La jarra dorada' no solo un sitio para beber cerveza, servir albóndigas o comer pescado enlatado -Claro, tienen cocina de inducción- sino un lugar especializado en sushi donde el ingrediente principal es el wasabi capaz de acabar con el sabor salado de los arenques), la presencia de una mas que odiosa inspectora de sanidad, toda una serie de variopintos personajes que tienen como punto de encuentro ese bar o que directamente trabajan en él (Aunque en la cinta de Kaurismäki no hay una figura tan excesiva como la de Weiss, los tres empleados de 'La jarra dorada' son como poco peculiares) Pero sobre todo, si algo tienen en común 'Soul Kitchen' y 'El otro lado de la esperanza' es la importancia de la inmigración, de la multiculturalidad.
A ningún espectador que haya visto y disfrutado de la película de Akin se le tiene que pasar por alto un pequeño detalle: Todos aquellos personajes que son buenos son de origen extranjero, bien sean griegos, italianos, turcos, etc, etc..., incluso el hermano del protagonista al que da vida Moritz Bleibtreu, presidiario, jugador y timador, posee un gran corazón y será capaz de hacer cualquier cosa con tal de ayudar a su hermano y conquistar a Lucia (Anna Bederke), Son los personajes alemanes (Udo Kier, Wotan Wilke Möhring, etc, etc...) aquellos a los que Akin reserva los peores papeles de la película, convirtiéndolos en los verdaderos malvados de la historia. No hay pues en 'Soul Kitchen' la figura de un inmigrante que llega a Alemania buscando refugio pero si toda una serie de personajes que hacen de este país su hogar donde intentan prosperar y luchar por sus sueños. Kaurismäki se aleja de esta forma de tratar a los extranjeros y los nativos, para el director finlandés la bondad es inherente de la nacionalidad y ninguno de sus personajes necesita evolucionar para acabar conociendo que es la bondad, lo que si ocurre por ejemplo con la inspectora de sanidad en 'Soul Kitchen'.
Kaurismäki mezcla con notable maestría el humor y el drama y 'El otro lado de la esperanza' ('Toivon tuolla puolen') es sobre todo una cinta tremendamente crítica con la situación de los refugiados en Europa, tanto que incluso el director finlandés pone en su punto de mira a estos centrándose en la necesidad de mantener el nombre, las raíces, de no dar la espalda a quienes son por muy mal que esté la situación en su país. 'Los finlandeses fueron una vez refugiados, no se olvidarán de eso'. Mientras Alepo está siendo devastada por los constantes bombardeos, las instituciones finlandesas no creen que la situación en dicha ciudad  sea tan peligrosa como para ayudar a las personas que huyen de la guerra. Kaurismäki no solo muestra el odio y el rechazo a los inmigrantes mediante el uso de bandas de extrema derecha si no también por la manera en la que se rechaza aquello que esta ocurriendo en Siria. Por suerte, la esperanza y la solidaridad todavía se puede encontrar en muchas personas y ese es el mensaje más importante que la última cinta de Kaurismäki nos transmite y que con tanto acierto publicita a esta película.
'El otro lado de la esperanza' ('Toivon tuolla puolen') contiene todos los elementos propios del cine de Kaurismäki: Desde esa peculiar estética que tanto nos seduce como el por muchos momentos sutil sentido del humor mezclado con el drama pasando por las interpretaciones de los protagonistas, sus miradas y la manera en la que estos se mueven o dicen gran parte de los diálogos (Sirva de ejemplo la manera en la que Kati Outinen, habitual del cine del director finlandés cuenta que su sueño es irse a Mejico a bailar y disfrutar ya que su país es tranquilo, demasiado tranquilo) llegando a  esos perdedores que abundan en su película con los que el espectador acaba empatizando y que tanto ha influido a otros directores y películas algunas de ellas realmente alejadas de lo que en un principio podríamos llegar a pensar como es el caso de 'Un hada llamada Liza' ('Liza, a rókatündér') de Károly Ujj Mészáros, extraña pero fascinante película que mezcla el espíritu de 'Amelie' ('Le fabuleux destin d'Amélie Poulain') de Jean-Pierre Jeunet con elementos propios del cine de Kaurismäki. La cinta de Mészáros ha arrasado por todos aquellos festivales en donde se ha proyectado en especial en la edición del Nocturna Festival del año 2015.
Tabaco y alcohol ('Aquí la gente bebe cuanto está triste, pero mas cuando está contenta). Rock, Tradición y modernidad (Maquinas de escribir versus ordenadores portátiles). Finlandia ('Amo a este país, pero ayúdame a escapar de aquí'). Odio y esperanza. La necesidad de huir pero sin olvidar quienes somos, cuales son nuestras raíces. Nuestro nombre y nuestras acciones nos definen. En épocas sombrías donde lo mas lo mas importante parece que somos nosotros mismos, la gente la gente es capaz de sacar lo mejor de si mismos. La inmigración y la forma de sentirse parte de la sociedad e intentar conseguir ser aceptados (Impagable el consejo que Mazdak le da a Khaled -Lo siento, no pude dejar de pensar en Martin Compston en algunas de las escenas donde aparece el actor- acerca de como comportarse: No sonrías pero tampoco parezcas demasiado triste). Todo esto y mas se puede encontrar en una de las mejores cintas que podemos ver en actualmente en los cines. Karusmäki vuelve al cine de ficción por la puerta grande seis años después de 'El Havre' ('Le Havre'). De visión obligada.



Lo mejor: La manera en la que Kaurismäki nos va atrapando poco a poco.
Lo peor: A cierto tipo de público le puede costar entrar en la película.

domingo, 2 de abril de 2017

Sobre 'Nocturama' de Bertrand Bonello. Crítica y análisis

Título: Nocturama
Año: 2016
Género: Drama - Thriller
Duración: 130 min. 
Director: Bertrand Bonello
Guión: Bertrand Bonello
Música: Bertrand Bonello
Interpretes: Finnegan Oldfield, Vicent Rottiers, Hamza Meziani, Manal Issa, Martin Petit-Guyot, Jamil McCraven, Laure Valentinelli, Ilias Le Doré, Rabah Nait Oufella, Robin Goldbronn
Nota: 8
Sinopsis: Tras hacer explotar varias bombas por todo París, un grupo de jóvenes hastiados de la saciedad se esconderán en un centro comercial hasta que las cosas se calmen.




Crítica:
'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quieren que avives el debate'.
'Esto no es entretenimiento, tampoco es una declaración política ni es noticia'. Esta frase forma parte de la soberbia 'The secret society of fine arts' de Anders Ronnow Klarlund, película donde un grupo de artistas underground intentan salvar a una sociedad que se según ellos se ha adormecido por culpa de diversos espectáculos, reality shows y por el materialismo, mediante el uso de la violencia, mediante diversos actos terroristas que intentan mostrar y liberar la belleza. Ronnow Klarlund tomó como base para construir su película, la polémica frase dicha por el compositor alemán Karlheinz Stockhausen donde este describía a los atentados del once de septiembre como la mayor obra de arte jamás creada y que como no podía ser de otra manera, causó enorme conmoción y polémica.
Creo que es necesario hablar de la cinta de Ronnow Klarlund al hacerlo de 'Nocturama' de Bertrand Bonello, ya que en ambos casos un grupo de jóvenes encuentran en la violencia su arma para despertar conciencias, para avisar a la sociedad del proceso de alineación y adormecimiento al que se está viendo sometida y sobre el que nadie está haciendo nada para evitarlo. Tanto 'The secret society of fine arts' como 'Nocturama' son dos cintas polémicas, dos películas que colocan al espectador en una posición incomoda y sobre las que hay que hablar y profundizar olvidándose de análisis vacíos y superficiales ya que esto alejaría a los espectadores de aquello de lo que realmente quieren hablar los directores y guionistas. Por desgracia, la forma elegida tanto por Klarlund como por Bonello para abordar el hastío de la juventud y la necesidad de esta para hacer, forzar, obligar a que las cosas cambien y a que la sociedad tome conciencia de la situación en la que se encuentra es extrema y radical haciendo que muchos espectadores se puedan cerrar en banda ante ambas propuestas.
Hay dos ideas mas que hay que tener en cuenta a la hora de hablar de 'The secret society of fine arts' y 'Nocturama'. La primera de ellas no es otra que el hecho de que la cinta de Ronnow Klarlund se aleja de la carga política para centrarse en el arte y la supuesta belleza de los actos que llevan a cabo los protagonistas  (La película que se inspira en la forma en la que Chris Marker rodó 'La Jetée' -En algunos países, la película fue editada en dvd junto con el cortometraje de Marker-, tomando como base para la narración una serie de fotografías que en este caso fueron tratadas digitalmente para crear en el espectador una falsa sensación de movimiento y profundidad) mientras que en la película de Bonello existe, además del hastío, de la rabia y de la impotencia de una juventud sin futuro, un componente claramente político y crítico, algo que el espectador podrá apreciar no solo en el hecho de que dos de los protagonistas estudien ciencias políticas, en ciertas frases y diálogos que estos mantienen a lo largo de la película (Todo funciona con la precisión del mecanismo de un reloj y cada palabra encierra un trasfondo mucho mas profundo de lo que en un principio podemos llegar a pensar)  y sobre todo en el lugar donde estos colocan todas y cada una de las bombas lleno de simbolismo.
La otra idea hace referencia a las consecuencias de los actos que los protagonistas llevan a cabo en ambas películas. Si los de 'The secret society of fine arts' no quieren que sus acciones causen víctimas, en los de 'Nocturama' este hecho no parece estar del todo claro. Si bien alguno de ellos muestra sus miedos acerca de cuantas víctimas han podido causar, mientras que otro le responde que la idea era que no hubiera ninguna, el resto de sus compañeros no parecen tener demasiado aprecio por la vida de las personas. No debemos dejar de lado que este hecho no es más que otra forma elegida por Bonello para mostrar el amplio espectro de personas y sensibilidades que forman parte de ese grupo terrorista. Jóvenes de todas las clases sociales, con diferentes niveles culturales, de todas las razas, personas que aparentemente no tienen nada en común encuentran en su hastío, en su falta de esperanza y futuro, un motivo que los une y los acerca. Los protagonistas de ‘Nocturama’ descubren un nexo en común mucho más fuerte que todo aquello que aparentemente les puede separar, que les puede distanciar. La descomposición a la que se está viendo la sociedad actual consigue que estos se junten. El mal que ellos perciben es común a todos.
'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quieren que avives el debate'. Esta frase con la que he empezado esta crítica y que es dicha por uno de los personajes de 'Nocturama', sienta las bases de aquello sobre lo que Bertrand Bonello habla en su película. 'Tras la decadencia, el renacimiento. ¿Y al morir el renacimiento, qué sucede?' Los pocos flasbacks que forman parte de la cinta no profundizan en las motivaciones de los jóvenes para cometer los atentados pero la fuerza de alguno de sus diálogos deja entrever la complejidad de la película, la metáfora que ha intentado crear Bonello acerca de esos jóvenes hastiados y sin futuro, o mejor dicho, con un futuro del que reniegan ('Ambos acabaremos como nuestros padres'). Si Gaspar Noé puso en boca de Murphy en 'Love' frases que parecen explicar su propia filosofía acerca de la vida y del cine, Bonello usa la voz de dos de sus protagonistas para de alguna manera exponer aquello de lo que trata su cinta.
En 1978, George A. Romero rodó 'Dawn of the dead', cinta que conoció en el 2004 un remake dirigido por Zack Snyder pero sin la carga crítica de esta (La escena de los protagonistas viendo las noticias en 'Nocturama' nos remite directamente a la cinta de Snyder). Y es que si algo tienen las películas de muertos vivientes de Romero es el componente crítico de las mismas: El miedo al comunismo, a la guerra fría, el fanatismo religioso, el poder de los medios de comunicación y la sobresaturación de noticias, los gobiernos autoritarios, etc, etc.. Tanto los protagonizas de ‘Dawn of the dead’ como los de la de ‘Nocturama’ encuentran refugio en el mismo sitio: Un centro comercial. El lugar por excelencia del consumismo, del hedonismo, de todo aquello que como sociedad nos aliena. Esta idea llama especialmente la atención en la cinta de Bonello (También en la de Romero, por supuesto pero sobre esta ya se han escrito ríos de tinta) ya que ese grupo de terroristas, ese grupo de jóvenes que anhela que la sociedad despierte de su letargo, se esconde en el lugar que representa todo aquello contra lo que se supone que están luchando.  El encierro voluntario de los jóvenes en dicho lugar deja escenas tremendamente críticas como esa en la que uno de los protagonistas se encuentra con un maniquí vestido con su misma ropa y refuerza la idea de estar ante una película donde lo que importa no es tanto la coherencia y la lógica de los actos de lo chicos (Tras los atentados todos se reúnen en un centro comercial del centro de París. Su único plan es esconderse y esperar. Algo tan poco elaborado que parece improvisado), si no el hecho de que nos planteemos ciertas preguntas, algunas incomodas, sobre aquello que estamos viendo, 'También puedes agregar una teoría arriesgada. Algo políticamente incorrecto o inaceptable. Algo que no guste. Quiero que avives el debate' podría decir Bonello sin ningún tipo de problema.
‘Nocturama’ posee dos partes claramente diferenciadas. Una, la inicial, absolutamente soberbia donde Bonello muestra a ese grupo de jóvenes se van encontrando y moviendo por la ciudad. La escasa información que el director y guionista muestra de estos y el notable pulso para rodar escenas (Todas y cada una de las escenas situadas en el metro y los andenes del mismo poseen una fuerza increíble) consiguen captar irremediablemente la atención del espectador. Los elementos propios del thriller que Bonello maneja son usados por este con notable maestría y si no fuera porque los protagonistas son adolescentes, las imágenes que el director muestra bien podrían ser usadas en cualquier tipo de película que trate el tema del terrorismo. El inicio de ‘Nocturama’ es a todos los niveles absolutamente modélico, digno de ser estudiado y analizado. La otra, la parte que plantea el nudo y el desenlace de la película está centrada en todo el encierro de los protagonistas en el centro comercial y las diversas maneras que tienen estos de enfrentarse tanto a sus actos como a sus consecuencias y al entorno que los rodea. La gran carga crítica de la idea que maneja Bonello continúa presente durante gran parte del metraje y solo la manera en la que el director y guionista muestra las reacciones de los personajes ante hechos que suceden al mismo tiempo deja en el espectador un regusto amargo. La sombra de Paul Thomas Anderson y su soberbia ‘Magnolia’ es capaz de eclipsar a cualquier película. La cinta de Thomas Anderson es sin duda alguna uno de los mejores ejemplos acerca de como el montaje ayuda a crear ritmo en una película.
En 1970, Michelangelo Antonioni dirigió la polémica ‘Zabriskie Point’ cinta que tras un rotundo fracaso de crítica y público acabó convirtiéndose en una obra de culto. Una película que mostraba el descanto de una generación y que acababa con toda una declaración de intenciones donde su protagonista Daria (Daria Harlprin) mira una serie de explosiones que destrozan la casa de su jefe Lee Allen (Rod Taylor). Esa misma rabia, ese mismo desencanto, esa desesperación y esa necesidad de cambiar el orden establecido que muestran los personajes de la cinta de Antonioni puede ser extrapolable a los de la película de Bonello. 'Sin duda. Tenía que pasar. Y pasó'.
'Nocturama' es una película arriesgada,  provocadora y valiente como pocas que muestra a un grupo de jóvenes que cansados de la realidad que les rodea y del futuro que les espera. La idea de rebelarse contra lo establecido la hemos podido ver recientemente en 'Crudo' ('Raw'), otra de esas películas que no dejan indiferente a nadie. La cinta de Bonello no es la 'Victoria' de Sebastian Schipper, no está rodada en un único plano como esta, pero también cuenta el viaje sin retorno durante una noche de un grupo de jóvenes. Espero y deseo que el espectador vea 'Nocturama' pensando sobre aquello que el director ha querido contar, que no se quede en la superficie y profundice. La película de Bonello exige ese trabajo para poder valorarla en su justa medida. Muy recomendable.



Lo mejor: El enigmático inicio de la película. El trabajo de los actores.
Lo peor: Cierta inocencia en la forma de actuar de los personajes resta un poco de fuerza a la metáfora.

martes, 21 de marzo de 2017

Critica: Crudo - Raw

Título: Raw - Crudo
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 99 min. 
Director: Julia Ducournau
Guión: Julia Ducournau
Música: Jim Williams
Interpretes: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Joana Preiss, Bouli Lanners, Marion Vernoux, Thomas Mustin, Jean-Louise Sbille, Marouan Iddoub
Nota: 8
Sinopsis: Tras su llegada a un colegio mayor, una introvertida joven descubrirá como crece dentro de ella la necesidad de comer todo tipo de carne.





Crítica:
En el año 2011, Julie Gayet, una de las coproductoras del debut en la pantalla grande de Julia Ducournau, protagonizó una mas que interesante distopía titulada ‘Carré Blanc’. La cinta dirigida por Jean-Baptiste Leonetti y que en España solo se pudo ver en ciertos festivales, narraba la deshumanización total de la sociedad donde los sentimientos eran relegados a un segundo plano y donde solo quién juega bien asciende alto y rápido. El suicidio, la manera elegida por la madre del protagonista para ‘ayudar’ a su hijo a sobrevivir, hará que prenda el odio dentro de él y que así sea más difícil que se deje dominar. Su mujer, interpretada por Gayet, intentará hacer que este vuelva a ser quién era, a recuperar aquello que lo hace humano.
Es cierto que la cinta de Leonetti se aleja de lo mostrado por Ducournau en su película, en ‘Crudo’ (‘Raw’) no estamos ante una sociedad distópica pero si que nos encontramos en estas ciertas ideas, ciertos elementos mas allá del nombre de Gayet en los títulos de crédito que nos lleva a trazar ciertos paralelismos entre ambas. Uno de estos elementos es esa extraña atmósfera que envuelve tanto al colegio mayor en el que se hospeda Juliette como al reformatorio en el que están Phillipe y Marie. Estos dos lugares resultarán fundamentales en la evolución de los sentimientos de estos personajes, en un caso servirá para que la protagonista de ‘Crudo’ (‘Raw’) se libere de sus ataduras, deje de lado su apocopada personalidad y forma de ser y muestre una parte de si misma que ha estado oculta durante toda su vida, en el de ‘Carré Blanc’ para que Phillipe oculte sus sentimientos. Si Phillipe crea una coraza alrededor de él, la de Juliette se desarma a tal velocidad que ni ella misma es capaz de asimilar lo que le esta sucediendo. Resulta curioso que en ambos casos, los personajes acaben convirtiéndose en una especie de bestias. ‘Son unos monstruos. Somos unos monstruos. Lo acabarás viendo’.
En la misma edición del festival de cine fantástico de Sitges en la que se presentó ‘Crudo’ (‘Raw’) también se pudo ver ‘Der Nachmahr’, cinta dirigida por Achim Bornhak y que narraba el proceso de autodestrucción de una joven que tras una visión en una fiesta se encontraba con una extraña criatura en su habitación. A pesar de las buenas intenciones de la película de Bornhak (La idea de hacer que ese monstruo sea una representación de la depresión, el hastío y la incapacidad de encontrar su lugar en el mundo de la protagonista da para crear una gran historia) resultaba lastrada por un aburrido desarrollo carente de la fuerza necesaria como para conseguir captar la atención del espectador hasta el final de la película. Es inevitable hablar de la cinta de Bornhak a la hora de hacerlo de la de Ducorunau por mostrar la evolución de los sentimientos y la autodestrucción de dos jóvenes que de alguna manera se rebelan contra lo establecido.
El punto de inflexión de ambas protagonistas, Tina en el caso de ‘Der Nachmahr’ y Juliette en el de ‘Crudo’ (‘Raw’) comienza con una fiesta. En el primer caso porque Tina se obsesionará con una extraña visión que acabará con la aparición de un raro ser en su cuarto, en el de Juliette porque esta descubrirá un mundo totalmente ajeno a ella (En la cinta de Ducournau se recalca varias veces el exquisito comportamiento y expediente académico de la chica). Tanto las película de Bonrhak como la de Ducournau no solo comparten también la idea de profundizar en los sentimientos de las protagonistas y su forma de rebelarse si no también la composición de ciertas escenas, algo que llama poderosamente la atención. Sirva de ejemplo el momento en el que Tina descubre al monstruo en la cocina comiendo compulsivamente casi en la misma postura en la que el compañero de habitación de Juliette se encuentra con esta haciendo exactamente lo mismo. Notemos además que tanto Juliette como el monstruo necesitan comer, alimentarse. Por si esta idea no quedara suficientemente clara en 'Crudo' ('Raw') es reforzada con varias frases de la protagonista que recalcan esa necesidad y el vacío que siente constantemente.
En el año 2013, David Wnendt adaptó una novela de Charlotte Roche con el título de ‘Wetlands’, excesiva y notable película que ha sido calificada por muchos como una especie de Amelie con exceso de hormonas. De igual manera que ocurría con ‘Der Nachtmahr’, ‘Wetlands’ y ‘Crudo’ (‘Raw’) comparten varías ideas de las que es imposible no hablar. Otra vez volvemos a encontrarnos con una protagonista que lleva encima una gran carga emocional derivada de la relación con sus padres (La escena inicial de la cinta de Ducournau con la madre protestando por que su hija ha encontrado carne en su comida deja patente la relación existente. La separación de los padres de Helen y la imposibilidad de aceptar que estos ya no están juntos será uno de los pilares básicos de la neurosis que sufre esta) y otra vez nos encontramos con alguna escena que bien podría formar parte de una u otra película. Sirva de ejemplo la depilación de una de las protagonistas. Ducournau se aleja del humor que Wnendt usa en gran parte de las escenas de la película lo que sirve en el caso del director alemán para diluir la dureza de aquello de lo que está hablando (La depresión y la falta de un hogar y de cariño por parte de una joven) y dotar a su historia de un tono de cuento de hadas que puede llevar a mas de un espectador a interpretar de forma errónea el final de la película.
El tono elegido por Wnendt, la manera en la que Ben y Chris Blaine muestran las apariciones de Nina en ‘Nina Forever’ (La imposibilidad de pasar página, de aceptar y superar los momentos mas duros parecen quedar en un segundo plano en la cinta de los Blaine aun siendo lo mas importante de la misma), el abundante gore de ‘X is for XXL’ fragmento dirigido por Xavier Gens para ‘The abc’s of the death’ (De él que también nos acordamos al ver la cinta de Ducournau, gracias a esa chica asiática que dice a la protagonista que es lo que tiene que hacer para poder vomitar mejor), la truculencia de 'Thanatomorphose' de Éric Falardeau (La descomposición en vida de una joven cuyos sentimientos son ignorados por las dos personas que supuestamente la desean) o los apuntes de canibalismo de ‘Crudo’ (‘Raw’) pueden ser claros ejemplos de que la forma elegida por los directores para plasmar sus ideas en pantalla puede alejar al espectador de aquello que realmente quieren contarnos. Resulta alarmante la forma en la que se ha publicitado a la película de Ducournau recalcando que durante la proyección de esta película en el festival de Toronto se produjeron varios desmayos, que prensa especializada haya escrito comentarios como: ‘El filme gira en torno a una mujer vegetariana que, tras someterse a un ritual caníbal, comienza a sentir la imperante necesidad de saciar su hambre con carne humana’ (Fíjese el lector en las palabras: ‘ritual caníbal’) o que directores de renombre como Edgar Wright tuitee que esta es una cinta solo apta para cierto tipo de estómagos, lo que consigue que el espectador se acerque a esta película con una expectativas que no se van a cumplir (En la sesión en la que estuve yo, ciertos espectadores no paraban de preguntarse si iban a ser capaces de ver entera la película. Pasado la mitad del metraje no paraban de hablar debido a que ‘Crudo’ –‘Raw’- no ofrecía aquello que esperaban). Habría que plantearse dos preguntas acerca de la publicidad que rodea a esta película: La primera de ellas es si es justo vender una cinta como esta traicionándola de esta manera, rompiendo por completo con la idea que quiere transmitir la directora. La segunda es: Si ‘Crudo’ (‘Raw’) no se hubiera vendido así, ¿Habría tenido el mismo estreno en España o hubiera ido directamente al mercado doméstico?

En el siguiente párrafo se va a establecer una comparación con una película que puede llevar implícitos ciertos spoilers. Ni no deseas que algún detalle importante pueda ser revelado te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Pero hay otra película, una cinta pequeñita que pasó casi desapercibida con la que ‘Crudo’ (‘Raw’) posee ciertos paralelismos. Esa cinta dirigida por Jonas Alexander Arnby y titulada ‘Cuando despierta la bestia’ (‘When Animals dream’) narra la historia de Marie, una joven de dieciséis años cuya madre está postrada en una silla de ruedas por culpa de una extraña enfermedad de la que ella parece que empieza a tener síntomas. Marie tendrá que enfrentarse a su familia para intentar ser simplemente una chica más. El tono pausado de ambas cintas (La película de Arnby fue comparada con el ‘Déjame entrar’ –‘Lat den rätte komma in’- de Tomas Alfredson) y el peso de la familia hace que dos películas tan aparentemente diferentes como estas posean un núcleo común que parece hermanarlas.
Ciertas escenas rodadas por Ducournau parecen dejar claras las influencias de la directora a la hora de construir su película. Puede que la mas clara de ellas sea la de David Cronenberg, el maestro de la nueva carne que está presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) no solo por el hecho del uso de la carne que hace Ducournau en su historia si no también por la manera en la que Juliette se queda mirando un accidente de tráfico con el que se encuentra, similar a la de Vaughan o James y Catherine Ballard en 'Crash' o esa desolada carretera donde comienza ‘Crudo’ (‘Raw’) que parece llevar directamente a la clínica Keloid. Otra de esas influencias parece ser la de Leos Carax. Aquí no veremos al personaje interpretado por Denis Lavant moviéndose en una cinta con un traje para capturar sus movimientos si no a un caballo cabalgando sobre una superficie similar. El momento en el que los jóvenes son manchados con sangre bien podría formar parte de alguna película de Tetsuya Nakashima, e incluso el cine comercial americano reciente parece estar presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) debido a que el personaje interpretado por Ella Rumpf puede hacer que muchos se acuerden de Fairuza Balk y alguna de sus películas más famosas.
¿Quién eres? ¿Estás a gusto contigo misma? De la misma manera que en ‘Oh Boy’ de Jan Oler Gester, el encuentro entre Niko y ese anciano en un bar y la conversación que ambos mantienen da sentido a la película ('Con todos esos vidrios rotos, ya no podré ir en bicicleta'), el monólogo de la enfermera otorga a la historia una profundidad que puede pasar desapercibida en un primer momento por culpa de la manera en la que se ha publicitado esta película. El miedo, la rebelión a lo establecido, a la educación recibida, la incapacidad para expresar los sentimientos y la rabia contenida forman parte de la esencia de 'Crudo' ('Raw'). Desde ‘La soledad del perro guía’ solo podemos recomendar una cinta como esta que se beneficia del gran trabajo de su actriz protagonista (Absolutamente perfecta para el papel), advirtiendo al espectador que se acerque a ver esta película se olvide de la forma en la que se ha publicitado (El ‘What are you hungry for?’ tiene muchas mas lecturas de las que a priori podemos llegar a pensar), si no se hace así es muy probable que no se pueda disfrutar de la película de Ducournau de la manera en la que sería necesario. Muy recomendable.


Lo mejor: El trabajo de Garance Marillier. La manera en que la directora cierra la historia. 
Lo peor: Toda la publicidad alrededor de esta película puede acabar jugando en su contra.

lunes, 6 de marzo de 2017

Melanie: The girl with all the gifts - Novela y película

Título: Melanie: The girl with all the gifts
Año: 2015
Género: Drama - Terror
Duración: 111 min. 
Director: Colm McCarthy
Guión: Mike Carey según su propia novela
Música: Cristobal Tapia de Veer
Interpretes: Gemma Arterton, Glenn Close, Paddy Cosidine, Sennia Nanua, Fisako Akinade, Anamaria Marinca, Dominique Tipper, Anthony Welsh, Tessa Morris, Elise Reed
Nota: 6,5
Sinopsis: El mundo tal y como lo conocemos ha desaparecido. Una extraña enfermedad ha convertido a las personas en zombies sedientos de carne. Encerrados en una base militar los supervivientes intentan encontrar una cura que salve a la humanidad. Su única esperanza: Observar y analizar a un grupo de niños que habiendo sido infectados son capaces de tener un comportamiento normal



Crítica:
Saturación. Con esta palabra se puede definir el momento que vive actualmente el género zombi. Series como ‘The walking dead’, ‘Fear of the walking dead’, ‘iZombie’, etc, etc... novelas gráficas y cómics como los de Robert Kirkman que han servido como base para desarrollar los guiones de la serie de su mismo nombre, novelas de autores como Max Brooks, Juan de Dios Garduño, Jonathan Maberry o infinidad de películas hacen que este género esté empezando a dar muestras de agotamiento, agonizando. El acartonamiento que parece que está sufriendo juega en su contra y son cada vez menos las cintas capaces de ofrecer al espectador algo diferente, algo que se salga de lo común y de lo típico. Cuando llega a nuestras pantallas algo que se sale de la norma, que posee un plus de originalidad que la diferencia de otras propuestas similares es recibida con gran entusiasmo, quizá hasta con demasiado. ‘Melanie: The girl with all the gifts’ es una de esas cintas, una de esas películas que ofrecen algo diferente al menos en lo que a la concepción inicial de la historia se refiere porque esta acaba transitando por caminos mil veces vistos, acercándose peligrosamente a cintas como ’28 días después’ (’28 days later…’) lo que hace que esta pierda frescura y acabe dejándonos algunos momentos que no están a la altura de las ideas inicialmente planteadas.
El peso de la culpa, la aceptación de la realidad y de la propia naturaliza de las personas, en especial la de uno mismo. Estas ideas están desarrolladas de manera notable en la novela de Mike Carey que el mismo se encarga de adaptar a la pantalla grande y que por desgracia han perdido fuerza e importancia lo que deriva en que ciertas escenas y situaciones no acaben por funcionar correctamente. Nadie mejor que el propio autor de la novela para encargarse del guión de la película. Nadie mejor que la persona que escribió la historia para ser capaz de trasladar el espíritu de esta a la pantalla grande, para respetar aquello que escribió pero resulta sorprendente que en este caso aunque la película de McCarthy se mantiene fiel en líneas generales a la novela de Carey, hay ciertos y sustanciales cambios que la alejan radicalmente de ella. Vamos a intentar explicar aquellas que nos han llamado más la atención. Obviamente en las siguientes líneas se va a hablar tanto del desarrollo como del final de la película por lo que van a haber SPOILERS
La primera y como no podía ser de otra manera, hace referencia al personaje principal. No en la relación que esta tiene con Helen Justineau (Gemma Arterton) ni con la tremenda inteligencia y perspicacia que esta muestra si no en el cambio de color de piel de la protagonista (‘Se llama Melanie. Su nombre viene del griego antiguo y significa la chica negra pero en realidad tiene la piel muy clara, así que no es un nombre apropiado para ella’. Así empieza la novela de Carey y así, de esta manera, se describe a su personaje principal. Sennia Nanua que se alzó con un mas que merecido premio a la mejor actriz en el pasado festival de cine fantástico de Sitges, es una joven actriz de color lo que hace que en la película el nombre de esta se ajuste mas a su físico pero que de alguna manera hace que se pierda la fuerza de la metáfora de la dualidad, el hecho de que dos ideas aparentemente antagónicas se encuentren en el mismo cuerpo), la manera en la que la doctora Caldwell se acerca a ella (En la película de McCarthy esta, sabiendo que Melanie es la niña mas inteligente de todos los sujetos a los que observa, le propone diferentes problemas lógicos para que los resuelva, mientras que en la obra original la doctora hace de Melanie su máxima obsesión) y sobre todo por la manera en la que la culpa afecta a la chica (Este es un punto de vital importancia en la novela de Carey que sirve para justificar la manera en la que dos de los personajes principales actúan y evolucionan a lo largo de la historia y que de alguna manera sirve para que el lector reconvertido en espectador se plantee si realmente Carey ha respetado la esencia de su novela) y la forma en la que esta va despertando y tomando conciencia de su naturaleza. Merece la pena detenerse brevemente en estas dos últimas ideas ya que personalmente las considero de vital importancia. De igual manera también queremos explorar ciertos personajes, el desarrollo de la película y por supuesto el final de la misma.

I.- El peso de la culpa.

La culpa. Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado. Este es el sentimiento que atormenta a Helen Justineau y a Melanie. Este es el sentimiento que sirve para hacer que la historia avance, para que la forma de actuar de ambos personajes y su manera de relacionarse con el resto resulte natural (o al menos lo intente) algo que se aprecia con mas claridad en la novela que en la película.
Melanie

‘Dime un número entre el uno y el veinte’ le dice la doctora Caldwell en un momento dado a Melanie. ‘Trece’ responde esta. La aparente simplicidad de la respuesta de la chica le descubre a esta una autentica pesadilla. La culpa por haber dicho ese número llevará a Melanie a aceptar su sino y ofrecerse voluntariamente a la doctora. La respuesta a la pregunta que la carcome y que ya intuye sabe que solo tendrá forma cuando esta se ponga en sus manos. Estas escenas que forman parte de la película no están en la obra original de Carey. Melanie no se sacrifica si no que es Caldwell la que considera que el sujeto mas inteligente de todos aquellos a los que observa es vital para su investigación. El peso de la culpa no recae sobre Melanie hasta bien avanzada la novela, hasta el momento en el que esta no toma conciencia de su propia naturaleza e inventándose una historia sobre aquello que observa consigue trasmitir de una manera un tanto inocente sus miedos al resto de sus compañeros (Tal y como recalca el sargento Parks, la historia que Melanie les cuenta posee demasiados agujeros como para ser cierta). La huida sin ningún tipo de esperanza ni posibilidad de éxito de Kieran Gallagher así como de la doctora Caldwell llevará a la chica a plantearse ciertas preguntas a las que no es fácil responder, haciendo que la parte final de la novela posea más fuerza y coherencia que la de la película, haciendo, en definitiva, que las ideas acerca de la caja de Pandora y la mitología griega fluyan de manera lógica.
Helen

En el año 2011, Mike Cahill dirigió la notable ‘Otra Tierra’ (‘Another Earth’). La película narraba la historia de la aparición de un planeta exactamente igual que la Tierra y la manera en la que este insólito hecho afectaba a las personas. Tras su envoltorio de ciencia ficción low-cost, la historia de Cahill hablaba del peso de la culpa y de la manera que tienen las personas de enfrentarse a ella. ¿Habrá en la otra Tierra una persona igual que yo? ¿Esta persona habrá tomado decisiones más acertadas que las que tomé yo en su momento? ¿Será su vida mejor que la mía? Estas preguntas eran en realidad el tema principal de la película y sobre ellas pivotaba la historia de Rhonda y John Burroughs (Esta idea es también extensible a la muy interesante ‘Coherence’ de James Ward Byrkit) Es imposible no establecer una relación entre la Helen Justineau de la novela de Carey con la Rhonda de Cahill. Ambos personajes poseen un nexo común en sus vidas que hace que en un caso una defienda a los niños que son sometidos a terribles experimentos y en otro que se acerque a la persona de John Burroughs. Dos accidentes de tráfico, dos maneras de que su mundo colapse y se venga abajo como una torre de naipes. La culpa por el error cometido que tuvo trágicas consecuencias deriva en la forma en la que ambas se relacionan con el mundo y con su entorno. Si en un caso el mundo tal y como lo conocemos ha terminado por un extraño virus que convierte a la gente en zombis, en el otro, la aparición de un planeta igual que el nuestro ha conseguido lo mismo aunque obviamente en este caso de una manera bastante diferente. ‘Helen Justineau está pensando en niños muertos. No puede, o no quiere, restringirlo más’. Justineau hace suya una causa perdida, se redención pasa por salvar a la única persona que puede, a Melanie, al fantasma de la niña que una vez dejó en la cuneta de una carretera.
Kieran

'Siempre ha tenido una suerte de mierda, desde el mismo día en que nació (...) Soy un cobarde y un montón de basura sin valor, pero si me das otra oportunidad, no volveré a abandonarte'. Así se refiere el autor a la vida anterior de Kieran Gallagher antes de llegar a la base donde se sitúa parte de la acción. La culpa, el pasado y la constante obsesión por la mala suerte que rodea cada una de las decisiones que Gallagher ha tomado en su vida, determinan de manera irreversible sus miedos y por tanto el devenir del personaje.
II. La aceptación de su propia naturaleza

Melanie

No debemos olvidar que a pesar de la extrema inteligencia de Melanie, esta es una niña pequeña que no ha conocido, o mejor dicho que no recuerda como era la vida más allá de las cuatro paredes que conforman su celda. Carey muestra en su novela el proceso de aceptación de la realidad por parte de la chica, la manera en la que esta se da cuenta de que no es más que aquello que tanto odian y tanto temen sus compañeros. A pesar del sacrificio que ella hace al ponerse las esposas y la máscara, la manera en la que esta va asimilando quién es realmente es narrado por el autor en base a diversas situaciones y reflexiones haciendo que el momento que supone su punto de no retorno sea el encuentro de esta con los jóvenes salvajes en los que ve que hubiera sido de ella si no hubiera vivido toda casi toda su vida en su celda. Este hecho junto con el peso de la culpa y la extrema crueldad que observa en los humanos le llevará a que sus acciones estén del todo justificadas haciendo que las explicaciones que esta le da al sargento Parks y que esta recibe de la doctora Caldwell consigan que el final de la novela resulte mas coherente que el de la película. Esto que puede resultar extraño ya que ambas escenas finales son prácticamente similares es derivado de que en la película de McCarthy este tiene un tono más propio de una fábula mientras que en la obra de Carey este posee una justificación más allá que la aparente que muchos espectadores pueden acabar teniendo.
III.- Los chatarreros.

Los chatarreros son unos personajes que aparecen en la novela de Carey y que no están presentes en la película. Estos, que parecen extraídos de 'La Carretera' de Cormac McCarthy son un grupo de personas que tras el Colapso decidieron intentar sobrevivir por su cuenta alejados de las grandes ciudades y en un estado semisalvaje siendo el principal motivo de que la base donde viven los protagonistas caiga en manos de los hambrientos. Son tres amenazas las que se ciernen sobre estos en la novela: Los hambrientos, los chatarreros y los niños salvajes.
IV.- Los niños (salvajes).

Motivo por el cual Melanie toma conciencia realmente de quién es. Es una lastima que la manera elegida por McCarthy para mostrar el enfrentamiento de esta con los niños resulte tan alejada de la violencia y salvajismo utilizado por Carey en su novela lo que deriva en que la película nos deje uno de los momentos mas prescindibles de la misma. Si bien es cierto que en 'Logan' el personaje interpretado por Hugh Jackman reniega inicialmente de Laura (Dafne Keen) este acabará protegiéndola anteponiendo su seguridad a la de ella lo que hace inevitable que pensemos en la relación existente entre Helen Justineau y Melanie (La idea de la ropa que las niñas quieren ponerse también supone un nexo común entre ambas cintas) Entre los niños que aparecen en la película hay que distinguir dos tipos: Aquellos que comparten cautiverio con Melanie y los que viven de manera salvaje en las calles de la ciudad. Los primeros sometidos a todo tipo experimentos vuelven a traernos a la memoria la cinta de James Mangold y que tan buenas criticas le han reportado: Otra vez nos encontramos con la idea de niños que son usados en experimentos y que son considerados como una propiedad o bien del gobierno o bien de una empresa privada. Ambos casos son similares ya que los niños han nacido con la peculiaridad que los hace diferentes: O bien la aparente resistencia al virus o bien algún tipo de mutación (La sombra de 'Hijos de los hombres' -'Children of Men'- de Alfonso Cuarón también eclipsa por momentos a la cinta de Mangold que por si había alguna duda es la misma persona que dirigió 'En la cuerda floja' -'Walk the line'- biografía de Johnny Cash). Los segundos con una estética en la película mas propia de la saga de 'Mad Max' representan aquello en lo que Melanie se hubiera convertido si no hubiera sido capturada siendo niña. La fuente de su desesperación y tristeza es a la misma vez la de su esperanza. Esta idea reforzada en la novela queda un tanto diluida en la película, lo que supone una verdadera lastima.
V.- Kieran

La manera en la que Carey sitúa la historia de Melanie en el tiempo gracias a la lectura por parte del sargento Parks de un informe de Gallagher: 'Por ejemplo hoy, al recibir el informe de Gallagher. Gallagher, K., soldado, 24 de julio de 2097, 17:36. En el transcurso de una incursión de limpieza rutinaria...' y la forma en la que este explica cuando sucedió el colapso de la humanidad sirve para presentar a un personaje adulto (Kieran Gallagher) cuya existencia se ha visto limitada por culpa del colapso de la sociedad ('Gallagher es uno de sus soldados mas jóvenes. Si había nacido ya cuando se produjo el Colapso, estaría mamando de la teta de su madre'). De igual manera que Melanie, Gallagher ha vivido en una especie de celda y como esta este va descubriendo el mundo anterior al colapso ('Sí, ya lo sabía -miente Gallagher. Ha oído la palabra, pero nunca había visto uno' cita que hace referencia el descubrimiento de los protagonistas de un autobús de dos pisos) pero mientras la chica demuestra una madurez impropia para su edad, a él le sucede todo lo contrario ('Es el único soldado que tienen, con la excepción de Gallagher, que es demasiado joven para tener opinión y no digamos para hacer planes'). Tampoco debemos olvidar el paralelismo existente entre las familias de Melanie y Gallagher. En el primer caso esta es la segunda generación infectada, hija de una madre hambrienta que le dio a luz (La idea de que los niños salvajes devoraron a sus madres desde dentro queda resulta mas una hipótesis que una realidad como lo parece en la película) en el segundo según se dice 'El soldado Kieran Gallagher sabe todo lo que hay que saber de los monstruos, porque proviene de una familia donde son mayoría' (Aquí podríamos volver a encontrarnos con la frase publicitaria de 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfiled lane'), aquella que decía eso de que  'Los monstruos tienen muchas formas'). Carey en su novela muestra a dos personajes diferentes que van descubriendo el mundo que los rodea y que de esta manera van perdiendo la inocencia que les queda.
VI.- La doctora

Resulta sorprendente ver a una actriz como Glenn Close en una cinta como esta. Su doctora Caldwell es sin duda alguna el personaje mas antipático de toda la película, el único que no va desarrollando sentimientos por la pequeña Melanie ya que antepone su deber, su investigación a cualquier otra cosa. Otra vez la cinta de James Mangold 'Logan' nos viene a la cabeza. Si Gabriela (Elizabeth Rodríguez) intenta proteger a Laura (Dafne Keen) de la misma manera que parece hacerlo Helen Justineau con Melanie, el doctor Rice (Richard E. Grant) y la doctora Caldwell se refieren a los niños como sujetos, como meros elementos por y para investigar con ellos intentando que las personas que trabajan con ellos no los vean como niños si no como proyectos para que estos no sientan ningún tipo de empatía por ellos. 
VII.- El sargento Parks

Si para Helen Justineau su máxima obsesión parece ser la de proteger a Melanie, la del sargento Parks, más allá de llevar a sus cuatro compañeros hasta Beacon es Helen Justineau. ‘-¡Ella me quiere! –le suelta-. ¡Por eso me acarició el pelo! ¡Porque me quiere y quiere estar conmigo! ¡Y usted solo la pone triste y por eso le odia! ¡Le odia tanto como si fuese un hambriento!’ Estas palabras puestas en boca de Melanie para atacar a Parks sirven para dejar claros los sentimientos de este. Carey se sirve de la situación extrema que viven los cinco protagonistas para mostrar la evolución de los sentimientos de Parks con respecto a Melanie y la forma en la que Helen Justineau va descubriendo que tras férreos principios se encuentra una persona herida que sólo quiere sobrevivir.
VIII- El desarrollo de la historia

'Melanie: The girl with all the gifts' posee un prometedor arranque, uno de esos que hacen que pensemos que nos vamos a encontrar con un soplo de aire fresco en el género zombi. Es una lastima que en el salto a la gran pantalla, la novela de Carey haya perdido parte del pasado y del trasfondo de sus personajes haciendo que la cinta de McCarthy acabe pareciéndose demasiado a películas como '28 días después' ('28 days later...') de Danny Boyle o su secuela '28 semanas después' ('28 weeks later') de Juan Carlos Fresnadillo. La idea de esa hambrienta que pasea un carrito con un bebé, ese hambriento que postrado en una cama observa constantemente fotografías de su pasado (Escena que forma parte de la novela pero no de la película) y la forma en la que estos hechos afectan a la investigación de la doctora Caldwell acaba por diluirse en medio de la historia. Ese virus, ese hongo que invade al huésped convirtiéndolo en un hambriento es mostrado casi desde el principio en la novela mientras que en la película esta idea parece quedar en un segundo planto hasta bien avanzada la cinta, cuando parece ser necesario revitalizar a la historia con nuevas ideas que la alejen del tedio en el que parece estar sumiéndose.
IX.- El final

La película de McCarthy posee una escena final que aunque idéntica a la de la novela de Carey deja en el espectador una sensación un tanto extraña. El mismo año que Sennia Nanua ganó el premio a la mejor actriz en el festival de cine fantástico de Sitges, Carles Torrens presentó la muy interesante 'Pet' que se alzó (sorprendentemente) con el premio al mejor guión original. Es inevitable hablar de ciertos paralelismos entre la película de Torrens y la de McCarthy algo que hace que se establezca cierta distancia con la novela de Carey. Seth (Dominic Monaghan) se obsesiona con Holly (Ksenia Solo) antigua compañera de instituto con la que se encuentra en un autobús (Escena que hace inevitable que el espectador no piense en la sobresaliente 'Swiss Army Man' de Dan Kwan y Daniel Scheinert) a la que secuestrará y encerrará en una jaula con la intención de salvar a esta de sus fantasmas. La película que abusa de los giros de guión inverosímiles y forzados sorprende al espectador con el cambio de roles de los personajes protagonistas llevando a que sea Holly la que acaba encerrando a Seth. El final de la cinta de Torrens plantea diferentes dudas en el espectador pero este ha de pensar que lo que el director muestra en la escena final de su película no es más que la representación física de la forma en la que Holly mantiene a raya a sus fantasmas. Seth ha conseguido salvar a Holly. Este cambio de papeles también se puede observar en la película de McCarthy; inicialmente es Melanie la persona encerrada en una celda y Helen Justineau quién quiere a toda costa salvarla para finalmente ser esta la que acabará encerrada en un vehículo militar. Los roles tanto en la película como en la novela de Carey también cambian y lo que en la cinta de McCarthy se puede ver como un gesto de amor de Helen hacía Melanie y viceversa (Sacar a la niña de la celda, proteger a la profesora del terrible virus que se esparce por el aire sin control) se convierte en la novela en un gesto de claro egoísmo (Helen protege a Melanie para mantener a raya a sus fantasmas, Melanie protege a Helen para que enseñe a los niños salvajes, para que los eduque y sentar las bases de una nueva civilización. En ambos casos el interés personal está por encima de el de la otra persona, de la persona a que se supone que tanto quieren)

'Melanie; The girl with all the gifts' es una de esas películas que van de mas a menos. Su prometedor comienzo y las buenas ideas que Carey como autor de la novela y del guión de la película plantea se van desinflando conforme avanza la historia, algo que es más visible en la cinta de McCarthy que en la novela original. Con todo y a pesar de cierto bajón de ritmo que sufre la película bien avanzado su metraje y de que esta acaba pareciéndose demasiado al acercamiento al mundo de los infectados de Danny Boyle, esta es una de esas cintas que merecen la pena ser vistas, y si encima esta película tiene la soberbia actuación de Sennia Nanua mas motivos para dedicar poco menos de dos horas de nuestras vidas para ver las aventuras de Melanie y sus compañeros.




Lo mejor: El gran punto de partida de la novela y de la película.
Lo peor: La cinta de McCarthy acaba transitando por caminos mil veces vistos lo que deriva en que esta acabe perdiendo fuerza.

domingo, 26 de febrero de 2017

Crítica: Sarmasik - Ivy

Título: Sarmasik - Ivy
Año: 2015
Género: Drama
Duración: 104  min. 
Director: Tolga KaraÇelik
Guión: Tolga KaraÇelik
Música: Ahmet Kenan Bilgic
Interpretes: Nadir Saribacak, Hakan Karsak, Kadir Cermik, Özgûr Emre Yildirim, Osman Alkas, Seyithan Özdemir, Omer Acar,
Nota: 6,5
Sinopsis: Cuando la compañía propietaria de un carguero se declarare en bancarrota, seis marineros se verán obligados a quedarse en él hasta que la situación se aclare. Sin pasaportes, sin posibilidad de ir a puerto y con unos suministros que irán menguando, el paso del tiempo sumado a la inactividad y la incertidumbre hará que entre los hombres vayan surgiendo las diferencias.



Crítica:
El año pasado Mauro Herce presentó la sobresaliente ‘Dead Slow Ahead’, un documental que viajaba al interior de la bestia, al interior de un carguero que ‘devoraba’ a sus tripulantes. Según palabras del propio director: “Hemos imaginado que rodábamos el último navío de la humanidad; uno donde su tripulación no se ha dado cuenta del fin del mundo y sigue ejecutando acciones mecánicas, subordinadas a las necesidades de ese monstruo de acero flotante que alimentan hasta la inconsciencia. Nos adentramos en el retrato de esta pesadilla tan contemporánea sin ningún ánimo de denuncia o panfleto sociológico”. 
Ese mismo año la naviera surcoreana Hanjin Shipping quebró dejando a sus ochenta y cinco barcos a la deriva ante la imposibilidad de atracar en muchos puertos debido entre otros motivos al miedo de que estos no pagaran las tasas portuarias. Según se llega a comentar en este caso alguno de los puertos cercanos donde estaban los barcos abandonados se negaron a suministras comida y agua a los trabajadores. En marzo del 2015, el Ocean Sparkle atracó en el puerto de Algeciras. Durante cuatro meses los marineros se vieron atrapados, sin cobrar, con escasez de comida y agua y con la imposibilidad de volver a sus casas. Son múltiples aunque desconocidos para muchos de nosotros, los casos de cargueros abandonados donde los trabajadores se encuentran ante situaciones desesperadas que los acaban llevando al límite. 
La película de KaraÇelik y la de Herce muestran a ese carguero como un monstruo de acero. “El naviero nos comió, nos digirió y nos cagó” dice uno de los protagonistas de ‘Sarmasik’. Ese fin del mundo del que habla Herce, esas acciones mecánicas subordinadas a la bestia son claramente extrapolables a la cinta de KaraÇelik. Las entrañas del monstruo que fueron mostradas con notable maestría por Herce (De la misma manera que J.P Sniadecki plasmaba el interior de los trenes, de esos engendros que rompen con la tradición y el paisaje chino en la también soberbia ‘El ministerio de hierro’ –‘The iron ministry’-) son usadas también por KaraÇelik para acercar al espectador al proceso de desesperación que van sufriendo poco a poco los protagonistas de su película. No solo alguno de los planos de ambas cintas resultan similares si no también y muy especialmente el uso que hacen ambos directores de la música y el sonido, lo que hace inevitable no pensar en una película al ver la otra.

‘Dead slow ahead’ es presentada por su director como un documental que toma elementos propios de la ciencia ficción algo que da a la película una entidad que la aleja de ser considerada como un documental al uso. El espectador que vea que en ciertas páginas web especializadas que se describe a ‘Sarmasik’ como una película que combina elementos propios del drama, del thriller o de la ciencia ficción debe acercarse a la cinta de KaraÇelik teniendo claro que esta es una película pausada, que se toma su tiempo no solo para presentar a sus personajes si no también para mostrar el tedio y el sopor que estos sufren ante la situación en la que se encuentran. ‘Sarmasik’ es una película netamente dramática que se acerca a una realidad desconocida para muchos y que solo la quiebra de grandes navieras como la Hanjin Shipping lleva a las páginas de los periódicos.
Tras la quiebra de la naviera propietaria del carguero, seis de sus tripulantes tendrán que quedarse abordo para que mientras se soluciona el contencioso con el dueño del barco este se siga manteniendo en condiciones. La incipiente escasez de comida, agua, el aislamiento al que se ven sometidos, la incertidumbre ante el futuro y el miedo a no cobrar lo que les deben les llevará a estos a una situación límite. A pesar de estar ante una película que parece tener un trasfondo crítico que nos permite llegar a pensar en directores como Ken Loach, KaraÇelik se aleja de esta premisa (Algo que sorprende porque el director parece querer jugar con esta intención no solo por el hecho de presentar a unos protagonistas que llevan varios meses sin cobrar –Idea reforzada gracias a varios diálogos mantenidos por varios de ellos y que se observa especialmente en la conversación que mantiene el personaje interpretado por Kadir Cermik con su familia en otro de esos momentos que nos remite directamente a la cinta de Herce-, si no también por Nadir –Hakan Karsak- cuya familia va a ser expulsada de su casa motivo por el cual pide libertad para poder ir a reunirse con ellos) para centrarse en como la situación límite afecta a las personas. KaraÇelik profundiza en los seis protagonistas de manera desigual, mientras en algunos casos este crea un pasado para alguno de ellos que justifica su presencia en el barco, mientras que en otros da pinceladas acerca de la familia de estos, en otros el espectador se queda con ganas de saber un poco mas acerca de los protagonistas, de saber como sus situaciones personales les lleva a posicionarse de la manera en la que lo hacen.
La manera elegida por el director y guionista para presentarnos a los seis protagonistas puede llevar al espectador a pensar que se va a encontrar ante otro tipo de película, ante una cinta que va a potenciar el componente fantástico debido a la manera en la que estos se quedan mirando a esa extraña presencia que parece que los está observando, idea que se refuerza con un extraño plano que es posible que a muchos espectadores o bien les pase desapercibido o bien les deje una rara sensación en el cuerpo. De igual manera que el componente social de la historia queda relegado a un segundo plano, el director hace lo mismo con ese aparente componente fantástico de la historia para centrarse en el lento paso del tiempo y como este afecta a las personas. KaraÇelik no entra en detalle a mostrar los días que los marineros llevan encerrados hasta bien entrada la película, momento hasta el que el director utiliza otros elementos como la evolución de la herida en el ojo de uno de los protagonistas para que el espectador sea consciente del tiempo.
En el siguiente párrafo se va a hablar explícitamente del final de la película. Si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente. El título de la cinta de KaraÇelik, ‘Sarmasik’ hace referencia a la hedera conocida comúnmente como hiedra, planta trepadora que es mostrada en el plano que cierra la presentación de los protagonistas y que pone sobre aviso a muchos de los espectadores. En 1995, Emir Kusturica dirigió la excelente ‘Underground’, película que narraba el conflicto de la antigua Yugoslavia desde el fin de la segunda guerra mundial hasta el estallido de la guerra fraticida a principios de los noventa. El surrealismo con el que Kusturica dota a muchas de sus películas nos dejó en ‘Underground’ un soberbio epilogo donde los protagonistas se vuelven a reunir alrededor de una mesa donde están celebrando una fiesta mientras la tierra donde se encuentran se separa del resto y uno de los protagonistas recita uno de los monólogos mas emocionantes vistos en mucho tiempo. Es claro que en la cinta de Kusturica ese reencuentro, esta reunión, esta fiesta donde se perdona pero no se olvida sucede cuando sus protagonistas han fallecido. Debido a la manera en la que KaraÇelik muestra la evolución de la historia resulta imposible no pensar en el final de ‘Underground’ al ver ‘Sarmasik’. La extraña desaparición de Kart (Seyithan Özdemir), la forma en la que Nadir (Hakan Karsak) se corta las venas o el brutal ataque a Ismail (Kadir Cermik) sumado al plano de la hedera en lo que aparentemente parece ser un cementerio lleva a pensar que al final el carguero, el monstruo ha devorado el alma de sus tripulantes convirtiéndolos en parte de él, en parte del fantasma varado sin presente ni futuro. La hedera asociada a la inmortalidad, a la vida, la muerte y el renacimiento sustituye a la sangre de los protagonistas dejándonos los planos más hermosos de toda la película y a la vez los más desconcertantes.
'Sarmasik' dedicada a Herman Meville ('Moby Dick'), a Joseph Conrad ('El corazón de las tinieblas' -'Heart of Darkness') y a Samuel Taylor Coleridge ('La canción del viejo marinero', 'La balada del viejo marinero') es una cinta difícil, una de esas películas de las que si te atrapan te enganchan hasta el final pero cuyo desarrollo puede hacer que mas de un espectador desconecte de la propuesta de KaraÇelik. El director turco parece querer sustituir a las ranas que Can Evrenol usaba en su decepcionante 'Baskin' por los caracoles que van tomando presencia poco a poco en 'Sarmasik' y que sirven igual que ocurre con la hiedra para desubicar al espectador (Me fue imposible no pensar en la cinta de Evrenol al ver la de KaraÇelik no solo por el uso de los animales si no también por que la manera en la que este presenta en un bar a Beybaba, el capitán del barco, que me remitió directamente a 'Baskin' a pesar de que ambas cintas están alejadas tanto en intenciones como en resultados). No me atrevo a recomendar una película como 'Sarmasik' por ser una cinta árida que no pone las cosas fáciles al espectador aunque espero que algún día se pueda disfrutar de una sesión doble con la cinta de KaraÇelik y la de Mauro Herce, dos propuestas arriesgadas pero como mínimo estimulantes e interesantes.

Trailer



Soundtrack 'Sarmasik -Ivy'


Lo mejor: La innegable belleza de la hiedra.
Lo peor: Su ritmo lento y que en muchos sitios se venda esta película como una cinta con elementos propios del thriller y la ciencia ficción hará que muchos espectadores se sientan defraudados.