viernes, 31 de mayo de 2013

Crítica: Las Manzanas de Adam - Adam's Apples

Título: Adam's Apples
Año: 2005
Genero: Comedia Negra - Drama
Duración: 94 min
Director: Anders Thomas Jensen
Guión: Anders Thomas Jensen
Música: Jeppe Kaas
Interpretes: Ulrich Thomsen, Mads Mikkelsen, Nicolas Bro, Paprika Steen, Ali Kazim, Ole Thestrup. Nikolaj Lie Kaas
Nota: 7
Sinopsis: Un neonazi tendrá que cumplir servicios a la comunidad en una iglesia llevada por un muy devoto sacerdote.






Crítica:
Simpática comedia negra danesa protagonizada por dos de los mejores actores que hay actualmente: Ulrich Thomsen ("Celebracion", "Hermanos") y Mads Mikkelsen ("Valhalla Rising", "La caza"), dos grandes motivos para adentrarse en universo que nos propone Anders Thomas Jensen. Un neonazi, Adam, interpretado por Ulrich Thomsen, cumplirá su condena realizando servicios a la comunidad en una iglesia llevada por un ferviente sacerdote (Mads Mikkelsen) y donde se topará con otros tres personajes cargados de problemas, totalmente incapacitados para afrontarlos, haciendo que Adam parezca la persona mas equilibrada del grupo. Y es que esta comedia negra, negrisima por momentos (Ojo al tratamiento que se da al hijo del sacerdote, o al chico pakistaní cada vez que coge una pistola ) transita otra vez por caminos ya vistos: el personaje conflictivo llegará por obligación a un lugar para cumplir condena, rodeado de personas que ocultan bastantes mas cosas de las que parece, este se enfrentará con todo aquel que intente ayudarle, para acabar transformando sus sentimientos hacia a todos aquellos que le rodean. Parece que aunque es posible conseguir rodar buenas y agradables películas como esta cada vez es mas difícil hacer algo diferente. Si algo tienen este tipo de películas, a pesar de su humor negro, es su optimismo, haciendo que acabemos de ver la película con una sonrisa en la cara y viendo el mundo de una manera distinta., y eso hoy en día tiene muchísimo merito.


No hay nada que se pueda decir que no se haya dicho ya sobre Mads Mikkelsen y Ulrich Thomsen. Toda la película se apoya en estos dos magníficos actores, capaces de sacar adelante cualquier tipo de proyecto, pero si ademas están secundados por actores que encajan perfectamente en los papeles que interpretan y la historia tiene suficientes elementos de interés, estamos ante una película casi de obligada  visión. El mayor problema que podemos encontrar es, no ya en la interpretación de Thomsen, si no en la forma en la que se ha desarrollado el personaje principal de la película. Si el reverendo interpretado por Mikkelsen se muestra como un ferviente creyente con mucho que ocultar, el personaje de Adam es mostrado como un oscuro neonazi que irá evolucionando y descubriendo la bondad, pero no acabamos de creernos esta evolución, ni la maldad de este personaje. Resulta demasiado evidente que el director y guionista ha intentado rodar una película buen rollista, dejando de lado ciertos conflictos como pudiera ser un enfrentamiento mas directo entre el neonazi y el chico pakistaní, o del neonazi con su pasado, punto este excesivamente caricaturesco. En aras de conseguir que Adam acabe cayéndonos simpático se ha evitado realizar un análisis en profundidad de dicho personaje resultando un tanto esquemático y por lo tanto no del todo creíble.  El inteligente uso que hace Jensen del humor negro no lastra ese espíritu optimista que acaba por impregnar al film si no que sirve para mostrar los miedos, las inseguridades de los personajes, pero que gracias a la labor del director acaban ganándose nuestra simpatia.


"Adam's apples" es una muy entretenida comedia negra de muy fácil visionado que nos dejara un muy buen sabor de boca durante varios días. Es difícil encontrarse una película que deje tan buen recuerdo como esta, hecho este que hace que estemos ante un film totalmente recomendable. Para todos aquellos que quieran acabar de ver una película con una sonrisa en la cara y disfrutar de dos esplendidos actores.


Lo mejor: El humor negro que envuelve a toda la película.
Lo peor: Un personaje principal un tanto esquemático.

jueves, 23 de mayo de 2013

Crítica: Maniac


Título: Maniac
Año: 2012
Genero: Thriller - Terror
Duración: 89 min
Director: Franck Khalfoun
Guión: Alexandre Aja, Grégory Levasseur y C.A. Rosenberg
Música: Rob
Interpretes: Elijah Wood, Nora Arnezeder, America Olivo, Liane Balaban, Megan Duffy, Jan Broberg
Nota: 6
Sinopsis: Frank dueño de una tienda de maniquíes establecerá una siniestra relación con Anna una joven artista. Lo que Anna no sabe es que Frank es un asesino en serie obsesionado con las mujeres






Crítica:
De la mano de uno de los directores de cine de terror mas interesantes que hay en la actualidad, Alexandre Aja (capaz de rodar películas como "Alta tensión , dignos remakes como "Mirrors" o "Las colinas tienen ojos" y divertimentos gore como "Piranha 3D"), llega el remake de la película homónima  dirigida en 1980 por William Lustig que ejerce como productor en esta nueva visión de su cinta. Con un gran Elijah Wood dando vida a Frank, el maníaco al que hace referencia el titulo de la película y al que veremos en pocos momentos, Khalfoun crea una película enfermiza y obsesiva beneficiándose del lugar donde el director sitúa la cámara: nosotros como espectadores veremos lo que Frank ve  y compartiremos sus experiencias en primera persona, produciéndonos una sensación de incomodidad y angustia como pocas veces habíamos sentido antes.



Khalfoun no se anda con medias tintas, es directo y brutal en su retrato de un joven traumatizado por su relación con su madre y de esta con los hombres. El ambiente enfermizo que envuelve a Frank y a la película resulta perfecto para mostrarnos la perturbada personalidad del protagonista. La esperanza de encontrar a alguien que le pueda ayudar a salir del abismo en el que se encuentra desaparece al instante, Frank no tiene posibilidad de redimirse, no hay lugar para la duda.  El retrato que hacen los guionistas del personaje principal es claro; estamos ante un psicópata y como tal en cualquier momento puede surgir su lado mas atroz. Los ataques que protagoniza Elijah Wood no andan muy lejos de la brutalidad mostrada por Gaspar Noe en "Irreversible", especialmente en la escena del parking o el ataque a la representante de Anna. Antes de acercarnos a la película de Khalfoun tenemos que saber lo que vamos a ver y no hacerlo simplemente porque el protagonista es Elijah Wood, si no podemos salir realmente escaldados.  Wood ha demostrado en muchas ocasiones lo buen actor que es, después de rodar la trilogía de "El señor de los anillos" su imagen va a estar para siempre marcada por su interpretación de Frodo Bolson, hecho que puede ser un lastre para su carrera pero Elijah quiere marcar distancias con ese papel y desde luego con su interpretación en "Maniac" lo consigue, para Eliah hay vida después de "El Señor de los anillos"


Pero el ritmo de "Maniac" es un tanto errático  Una primera parte centrada en la obsesión del personaje de Elijah Wood por las mujeres, mostrando una serie de persecuciones y asesinatos  hacen que a la película le cueste asentarse y coger fuerza. Es posible que esta primera parte guste a todos aquellos fanáticos de películas de psicópatas como "Henry relato de un asesino" pero para el resto puede suponer un arranque demasiado lento y dubitativo donde da la sensación que los guionistas no tenían mucho que contar y se han dedicado a rellenar metraje. Khalfoun envuelve a su película con una estética propia de las películas de los años ochenta, no debemos olvidar que estamos ante un remake de una película rodada al principio de esa decada.  "Maniac" se beneficia de una gran banda sonora compuesta por Rob, tenemos suerte de poder disfrutar de este resurgimiento de la música de los ochenta gracias a bandas sonoras como esta, como la de "Drive" o grupos como Kavinsky.  Si el uso de la música compuesta por Rob casa perfectamente con las imágenes rodadas por Khalfoun no debemos olvidar el uso que hace este de la canción "Goodbye Horses" de Q Lazzarus, es imposible escuchar esta canción sin recordar el baile de Buffalo Bill en "El silencio de los corderos" y esa incomoda sensación que nos puso a todos en el cuerpo..



Resulta agradable que dos películas recientes tan diferentes como "Las ventajas de ser un marginado" y "Maniac" los protagonistas vayan a ver una de las  mejores películas de terror de todos los tiempos como es "El gabinete del Doctor Caligari". Pero sin llegar a ser la mítica escena de "Taxi Driver" donde Travis Bickle invita a su querida Betsy, mostrando sus problemas para relacionarse con las mujeres, en "Maniac" del director, a través de esta escena nos muestra también las dificultades de Frank para acercarse a las mujeres, siendo obsesivas sus constantes miradas a Anna y no ha la película de Weine. "Maniac" es una película muy dura, disfrutable por todos aquellos amantes al genero de terror y psicopatas, para personas con el estomago sensible mejor abstenerse, puede resultar una experiencia bastante desagradable.





Lo mejor: La crudeza de la historia. La Banda sonora.
Lo peor: A la historia le cuesta asentarse.

domingo, 19 de mayo de 2013

Crítica: Upstream Color


Título: Upstream Color
Año: 2013
Genero: Drama - Ciencia Ficción
Duración: 96 min
Director: Shane Carruth
Guión: Shane Carruth
Música: Shane Carruth
Interpretes: Amy Seimetz, Shane Carruth, Andrew Sensenig, Thiago Martins, Kathy Carruth, Meredith Burke
Nota: 7
Sinopsis: La vida de Kriss y Jeff quedará irremediablemente unida después de haber sido infectados por un extraño gusano. Sus vivencias y su compenetración que llegará hasta sus mas profundos recuerdos les servirán para sacar adelante sus destrozadas vidas.




Crítica:
Shane Carruth licenciado en matemáticas al que su trabajo como ingeniero no le llenaba, decidió gastar 7000 dolares para financiar su primera película "Primer", excelente muestra de ciencia ficción que sorprendió al mundo por su complejidad y que le reportó el premio especial del jurado en el festival de Sudance del 2004. Carruth demostró  con "Primer" que para hacer ciencia ficción no hace falta grandes presupuestos, no hace falta grandes efectos especiales, lo mas importante es tener una historia que contar. A Carruth se le puede echar en cara que su primer trabajo fuera excesivamente críptico con una primera parte con demasiado lenguaje técnico y con un desarrollo de la historia con viajes en el tiempo que hizo que mas de uno acabará por no entender nada de nada. Pero las propuestas mas exigentes con el espectador son las mas estimulantes y al igual que lo que logró Vincenzo Natalli con "Cube", la película de Carruth supuso un soplo de aire fresco para las anquilosadas propuestas que sobre este genero llegaban desde el otro lado del charco.


Nueve años después Carruth presenta su segunda película "Upstream Color" que sigue las lineas marcadas de su anterior trabajo: una historia de ciencia ficción que puede resultar excesivamente hermética haciendo que durante gran parte del metraje no acabemos de entender quien es quien y cual es su papel real dentro del conjunto de la historia. No vamos a encontrar en "Upstream Color" una película complaciente con el espectador, Carruth al igual que hizo con su primera película no va a ponernos la cosa fácil  el director y guionista no pierde el tiempo para explicarnos algo, solo al principio contará un poco que efectos tiene el gusano en el organismo, lo que hará que nos enfrentemos a su película de una manera excesivamente cruda.


La idea de base de "Upstream Color" es cuando menos original: un gusano hace que se pueda controlar a la persona que tiene dicho organismo en su cuerpo. Dos personas afectadas por el (Kriss y Jeff), después de que su vida quede en ruinas, establecerán una relación especial donde nunca quedará claro si son ellos los que se sienten atraídos el uno por el otro o por la relación que se establece entre los animales que son ahora portadores del parásito.  Pero si esto ya nos parece llamativo Carruth riza el rizo presentándonos a un ladrón  obsesionado con "Walden" de Thoreau que utiliza los gusanos para controlar a sus victimas y un extraño personaje que mediante el uso de música compuesta por sonidos grabados por el mismo extrae los gusanos de las victimas para implantárselos a los cerdos de su granja pudiendo así ser participe de la vida de las personas que han llevado el parásito dentro. Pero bajo toda esta complejidad y tras todos los personajes de "Upstream color" nos queda un regusto a déjà-vu, no son gusanos lo que toma Tim Robbins en "Código 46" sino virus de empatía, hecho que nos llevará a dudar de si el amor que siente por Samantha Morton es real o solo un efecto secundario de dicho virus. Si en "Código 46" el acercamiento entre los personajes principales se producía en el metro, en "Upstream color" este se produce en el tren, pero mientras en la película de Winterbottom el medio de transporte tenia un componente simbólico en la historia como base del sueño de Morton, en "Upstream color" no deja de ser un elemento decorativo mas.


Si algo se puede echar en cara a Carruth es  el alto concepto que se tiene de si mismo a la hora de plantear y desarrollar la historia de "Upstream color". La obsesión del guionista por el "Walden" de Thoreau (aquí nadie se va a vivir dos años y dos meses al bosque pero si que han de reconstruir sus propias vidas) hace que la sensación de que se nos escapan demasiados detalles para entender lo que Carruth quiere transmitirnos este presente durante gran parte del metraje, regalándonos escenas que nos descolocan totalmente como el momento en el que Kriss se dedica a recoger piedras de una piscina mientras recita fragmentos del libro de Thoreau. Parece mas que recomendable leer "Walden" antes de ver "Upstream color" solo así podremos tener la sensación de que hablamos el mismo lenguaje que el director y podemos entrar en el juego que nos propone sin desventajas, pudiendo entender la relación entre la película y ciertos fragmentos de la obra de Thoreau como: "Somos conscientes de que hay un animal en nosotros cuyo despertar está en razón directa al letargo de nuestra naturaleza. Aquel es reptil y sensual, y quizá no lo podemos expulsar completamente; es como los gusanos que están instalados en nuestro cuerpo, aunque estemos vivos y sanos. Es posible que podamos alejarnos de ese animal, pero jamás podremos cambiar su naturaleza. Temo que él mismo pueda gozar de cierta salud que le es propia; temo que nosotros podamos estar bien, pero no puros". "Walden" es pieza fundamental para poder entender la película de Carruth.


Con todo estamos ante una muy interesante propuesta cinematográfica de un director/guionista/compositor muy a tener en cuenta y del que nos gustaría ver una colaboración con Brit Marling, guionista de dos grandes películas como  "Otra Tierra" y "Sound of my voice" que mezclando drama con ciencia ficción parecen tener lazos en común con la pelicula de Carruth. "Upstream color" una muy recomendable película para todos aquellos a los que les gusten los retos, el resto mejor abstenerse.


Lo mejor: La relación entre Kriss y Jeff
Lo peor: El alto concepto que Carruth se tiene de si mismo

Crítica: El impostor - The imposter


Título: The Imposter - El Impostor
Año: 2013
Genero: Documental
Duración: 99 min
Director: Bart Layton
Música: Anne Nikitin
Interpretes: Frédéric Bourdin, Nancy Fisher, Carey Gibson, Bryan Gibson, Beverly Dollarhide, Phillip French, Codey Gibson
Nota: 7
Sinopsis: 1994, San Antonio, Texas. El joven Nicholas Barcaly de 13 años de edad desaparece sin dejar rastro. 3 años después la familia recibe una llamada desde España indicando que han encontrado a Nicholas. Pero el chico no es Nicholas sino Frédéric Bourdin de 23 años fingiendo ser quien no es.






Crítica:
Verbal Kint decía en "Sospechosos Habituales" que el mejor truco del diablo fue hacer creer al mundo que no existía y luego desapareció. Podemos adaptar la frase para Frédéric Bourdin y decir que el mejor truco del diablo fue hacer creer al mundo que no existía y luego apareció. Layton presenta una sorprendente historia sobre un joven que quiso desaparecer y surgir como la persona que no era robando la identidad de un chico americano desaparecido tres años antes. El director nos presenta la historia de Bourdin en base a entrevistas a los protagonistas de la historia real y usando recreaciones de los hechos que llevaron a Bourdin a hacerse pasar por Nicholas Barcaly. Las recreaciones de la historia original tienen varios puntos en común con "Sospechosos Habituales"  película que supuso debut en el cine de Bryan Singer.  Partiendo de ese momento en el que la mirada de Bourdin se va moviendo entre las distintas fotografías y carteles colgados en las paredes del mismo modo que lo hacia David Kujan al final de la película de Singer, pasando por el uso de la música en el momento en el que Bourdin se queda solo en una habitación para, haciéndose pasar por un policía  comunicar a la familia de Barcaly que habían encontrado con su hijo y acabando en ese momento en el que todos los policías están esperando el fax con los datos de quien es realmente la persona que se hace pasar por Nicholas Barcaly, por momentos pensamos que lo que van a recibir los policías es el  retrato robot de Keyser Söze. Una historia como la que Layton tiene entre manos no necesita de tantas referencias a la película de Singer, el material es lo suficientemente sorprendente como para tener un espacio único y propio sin necesidad de buscar otros referentes.


"El impostor" se mueve en varios niveles, por un lado estamos ante una persona que se dedica a suplantar a diversas personas con la idea, supuestamente, de conseguir una vida mejor (Igual que por momentos se nos viene a la cabeza "Sospechosos habituales" también es inevitable pensar en "Vidas Ajenas" de D.J Caruso con Agelina Jolie y aunque aquí no nos encontramos con un asesino en serie como pasaba en la película de Caruso si que nos encontramos con una persona con un gran trastorno psicológico). Por otro lado estamos ante la necesidad de una familia de encontrar a hijo/hermano desaparecido, la necesidad de creer o querer creer una mentira, hecho este que llevará a la historia a niveles todavía mas sorprendentes. Y por último la ineptitud de toda una serie de personas que son incapaces de verificar si la persona que ha aparecido dice ser quien realmente es, justificando que al ser un menor lo importante era resolver el caso rápido (Es curioso que la mentira durara tanto tiempo ya que Bourdin es morenos con ojos oscuros y Barcaly rubio y de ojos azules y al final lo que le sorprende a un detective privado es la forma de las orejas)  Layton da una visión global de estos tres aspectos, intentando ahondar en que motivó a las personas involucradas en la historia a tomar las decisiones que tomaron. "El impostor" se beneficia de las entrevistas que el director le hace a los protagonistas de la historia en especial a Bourdin, llena de matices, de miradas y de medias sonrisas que dejan entrever mucho mas de lo que este nos cuenta. Layton se maneja con maestría a la hora de enlazar la entrevista de Bourdin con las recreaciones de los hechos sobreponiendo a la escena lo que dice Bourdin o viceversa pero fallando en la parte que intenta recrear la parte de la historia que sucedió en España, resultando excesivamente artificiosas y restando interés en lo que nos esta contando, haciendo que la primera parte del documental se le haga al espectador un tanto cuesta arriba. Con todo estamos ante otra gran muestra de la buena salud que tiene el cine documental, genero que no hay que cansarse de recomendar ya que nos ofrece propuestas realmente interesantes y estimulantes. Muy Recomendable.



Lo mejor: Bourdin hablando sobre su experiencia.
Lo peor: La parte de la historia que sucede en España.

domingo, 12 de mayo de 2013

Crítica: Stoker

Título: Stoker
Año: 2013
Genero: Drama - Thriller
Duración: 99 min
Director: Park Chan-Wook
Guión: Wentworth Miller
Música: Clint Mansell
Interpretes: Mia Wasikowska, Nicole Kidman, Matthew Goode, Phyllis Somerville, Jackie Weaver, Alden Ehrenreich
Nota: 8,5
Sinopsis: La vida de India dará un giro radical tras la muerte de su padre en un accidente el día de su decimoctavo cumpleaños y la irrupción de su tío Charles en su existencia.






Crítica:
Si el sello de Kim Jae-woon quedaba diluido en su debut americano "El ultimo desafío" por un flojo guion y por estar ante un producto pensando por y para  Schwarzenegger cabria pensar que en la aventura americana de Park Chan-Wook con Nicole Kidman en el reparto fuera a ocurrir exactamente lo mismo: un gran director asiático doblegado por una floja historia preparada para el lucimiento de una estrella. Park Chan-Wook tiene entre manos una historia mil veces vista en el cine: tras la muerte del padre de la protagonista, un familiar del que ella desconocía su existencia irrumpe en su vida con la intención de quedarse, siendo este una oscura presencia que despertará todo tipo de sentimientos. Pero el director surcoreano coge la historia y la lleva a su terreno, a un terreno enfermizo y malsano donde este se maneja a la perfección mostrando personajes torturados y sacando a la luz su lado mas oscuro y morboso, despertando sus mas bajos instintos  para llevarlos a situaciones limite. La filmografía de Park Chan-Wook esta plagada de personajes psicológicamente torturados: Ese cura de "Thirst" que transformado en vampiro tendrá que aprender a lidiar con su sed de sangre y sexo, Oh Dae-su y Lee Woo-jin, secuestrado y secuestrador en "Old boy", emocionalmente destrozados, llevando a ambos a tomar drásticas decisiones, Lee Geum-ja protagonista de "Sympathy for Lady Vengance" que tras pasar un tiempo en la cárcel por encubrir a un asesino de niños servirá en bandeja la venganza a los padres de las victimas, los protagonistas de "Sympathy for Mr vengance" ese padre vengándose de la persona que ha dejado morir, por un descuido, a su hijo que lo había secuestrado para pagar con el rescate un trasplante o incluso en "Soy un ciborg" Park Chan-Wook nos presenta a una chica ingresada en un manicomio porque piensa que es un robot. Viendo los antecedentes el retrato que hace el director surcoreano de India, su madre y su tio Charles sigue la linea de los personajes que arrastran  una gran trauma emociona,l rasgos propios del cine del director surcoreano.


Visualmente portentoso y ayudado por la excelente banda sonora de Clint Mansell, Park Chan-Wook envuelve a "Stoker"en una atmósfera que revaloriza el resultado final. Para aquellos que seguimos al director surcoreano no será una novedad la calidad técnica de la película pero para todos aquellos que se acerquen por primera vez al particular universo de violencia de Park Chan-Wook se verán, en el mejor de los sentidos, abrumados por la capacidad del director para crear escenas difícilmente olvidables (Vienen a la cabeza muchos momentos de "Stoker" como India y su tío tocando el piano juntos, India duchándose, o esa visita del policía a la casa con un gran uso de la cámara . Si un actor destaca por encima de todos es Mia Wasikowska, su composición de un personaje con aparente fragilidad, devora a todos sus compañeros de reparto, a un Matthew Goode que siendo correcto no consigue transmitirnos esa arrolladora personalidad que trastoca el mundo de India y de su madre, y una Nicole Kidman que se desenvuelve perfectamente como madre de la protagonista. 


El mayor problema de "Stoker" es la historia. No dejamos de estar ante una historia que parece sacaba de cualquier telefilm que podemos ver en la sobremesa de cualquier cadena de televisión  Tampoco debemos olvidar ciertas ideas presentadas en el guion que no tienen mucha lógica  es imposible pensar que nunca haya hablado con su padre de los regalos que esta recibe en sus cumpleaños. Los mas críticos podrán decir que "Stoker" no son mas que fuegos artificiales, una envoltura perfecta para algo que no tiene excesivo fondo. Pero los grandes directores son aquellos que son capaces de coger algo mil veces visto y darle una entidad propia que hace que se desmarque de otras propuestas parecidas. Y Park Chan-Wook lo consigue.


"Stoker" es una gran película de un director que ha sabido mantenerse fiel a si mismo, tanto estéticamente como en el retrato que hace de los personajes. Con una grandisima Wasikowska y una excelente banda sonora nos encontramos con una de las propuestas mas estimulantes que se pueden ver actualmente en la cartelera.

                                           Canción de Emily Wells - Becomes The colour

                             

Trailer


Lo mejor: El estilo visual de Park Chan-Wook
Lo peor: La historia es totalmente previsible.

jueves, 9 de mayo de 2013

Crítica: The Lords of Salem


Título: The Lords of Salem
Año: 2012
Genero: Terror
Duración: 101 min
Director: Rob Zombie
Guión: Rob Zombie
Música: John 5 y Griffin Boice
Interpretes: Sheri Moon Zombie, Bruce Davison, Jeff Daniel Phillips, Judy Geeson, Dee Wallace, Maria Conchita Alonso
Nota: 5
Sinopsis: Heidi Hawthorne recibe una caja de madera que contiene un vinilo de un grupo llamado The Lords. La música de este grupo abrirá una puerta al pasado de Salem influyendo en Heidi y en el resto de mujeres nacidas en el pueblo.






Crítica:
Hay varios elementos en común entre "The lords of Salem" de Rob Zombie y  "The house of the devil" de Ti West. Una de ellas  son esos títulos de crédito que se congelan de repente para mostrarnos una escena de la película junto al titulo de la misma (en ambas películas queda patente la influencia del cine de terror de los 70 y 80), otra es la presencia de la que siempre será la madre de Elliott en "E.T", Dee Wallance, y la última y mas importante es la historia. En ambas películas nos encontramos con una chica joven que por diversos motivos, ya sea por contestar a un anuncio en el que se solicita niñera o por recibir un extraño disco, será pieza fundamental en un diabólico plan. Es imposible olvidarse de la película de Ti West mientras se ve la de Rob Zombie, tanto por los elementos comunes de la historia como por la atmósfera que envuelve a ambas películas. Tampoco nos podemos olvidar, por motivos mas que obvios, de "La semilla del Diablo" de Polanski.  Pero mientras en "The house of the devil" Ti West se muestra contenido durante todo el metraje, de Rob Zombie no podemos decir lo mismo, no lo consigue.  Y decimos no lo consigue porque durante gran parte de la película Zombie no muestra los excesos típicos de su cine como ocurría en "La casa de los mil cadáveres  o en "Los renegados del diablo", excesos que pueden agradar a los seguidores del cine de Rob Zombie, pero para aquellos que no acabamos de conectar con sus propuestas cinematográficas acaban por saturarnos. Aunque hay que reconocer que su versión del "Halloween" de Carpenter resulta una agradable aunque fallida propuesta. El problema es que Rob Zombie parece que no sabe o no quiere contenerse y acaba por desmelenarse en la parte final de la película con escenas marca de la casa que solo consiguen llamar la atención por lo excesivo de las mismas (esos curas masturbándose  o por lo ridículo (ese demonio que parece el hijo de vomiton de la serie "búscate la vida" o la escena de la protagonista sobre una cabra disecada como si estuviera en un rodeo) pero en ningun momento consigue perturbarnos cosas que si había logrado hasta ese momento. Rob Zombie será un gran director cuando aprenda a controlarse, hasta ese momento  sus películas solo podrán llegar a sus seguidores mas fieles, el resto, y a pesar de que sus películas tengan ideas muy interesantes, encontraremos demasiados elementos para que sus propuestas no acaben por llegarnos.



El problema de la historia que nos presenta el director no es que no sea novedosa,  el problema es esa obsesión de Rob Zombie tiene por marcar y remarcar la relación entre el reverendo Jonathan Hawthorne  y la protagonista de la película . El intento obsesivo del director por unirnos el presente y el pasado de Salem por medio de estos dos personajes es excesivamente forzado resultando irritante. Esta obsesión por el pasado hace que Rob Zombie deje de lado el presente desaprovechando a los personajes que hay alrededor de la protagonista: ni esos compañeros de trabajo de los que el director se deshace porque parece que llega un momento en que le sobran, ni ese escritor entrevistado en el programa de radio que a pesar de escribir un libro sobre los juicios de Salem parece que no sabe mucho del tema. Es una lastima que Rob Zombie no saque mas partido de todos estos personajes. Pero si esto es un handicap para la película, hay que reconocer en cambio el buen trabajo que ha hecho Rob Zombie a la hora de escoger la música, estamos ante una gran banda sonora utilizada con maestría en la película.


Lo mejor: Esa bruja que da muy mal rollo..
Lo peor:  El exceso marca de la casa. La obsesión por la relación entre los Hawthorne.

domingo, 5 de mayo de 2013

Crítica : La Matanza de Texas 3D

Título: La matanza de Texas 3D
Año: 2013
Genero: Terror
Duración: 92 min
Director: John Lussenhop
Guión: Adam Marcus, Debra Sullivan y Kirsten Elms
Música: John Frizzell
Interpretes: Alexandra Daddario, Dan Yeager, Trey Songz, Thom Barry, Scott Eastwood, Keram Malicki-Sánchez
Nota: 3
Sinopsis: Tomando como punto de partida el final "La matanza de Texas" de Hooper, la película narra la venganza de los lugareños contra la familia de caníbales que han torturado a un grupo de jóvenes  Pero no todos los miembros de la familia han muerto y solo es cuestión de tiempo que la historia se repita.







Crítica:
No..no es broma, parece ser que tres personas han perpetrado el guión de este nuevo acercamiento al universo creado por Tobe Hooper  y Kim Henkel en 1974.  Si ya por desgracia la saga "La matanza de Texas" acabó agonizando con horrorosas secuelas (Recordemos especialmente " La matanza de Texas: La nueva generación" con Renée Zellweger y Matthew McConaughey), la reciente obsesión por los remakes, segundas partes, precuelas y revisitaciones de clásicos consigue llevar el cine de terror a niveles ridiculos y en particular a esta saga (Aunque no es la única que ha llegado a cotas lamentables, ahí esta "Jason X" y por desgracia con David Cronenberg actuando en ella). Y es que hemos visto ya demasiadas variaciones sobre grandes películas de terror y todas y cada una de ellas están cortadas por el mismo patrón por lo que ninguna aporta nada nuevo. Esta "Matanza en Texas 3d" arranca justo en el final de la película original, hecho que nos lleva a pensar que esta vez la historia puede ser distinta, que esta vez los guionistas y el director van a ser capaces de ofrecernos algo nuevo. Pero este sentimiento se evapora en menos de 10 minutos, en cuanto el director nos presenta a los personajes y pone los cimientos a la historia que nos van a contar nos damos cuenta que no hay nada nuevo bajo el sol.  No estamos ante una película de terror con momentos memorables (el gore es mas bien escaso),  tampoco estamos ante un sano ejercicio cinematográfico que homenajea al original. Que el policía se apellide Hooper no es suficiente para homenajear a "La matanza de Texas", para eso hace falta algo mas, hace falta demostrar el amor por el material original. En este punto hay que recordar "El terror llama a su puerta" donde los protagonistas se apellidan igual que directores de cine de terror, resultando un sano y entretenido homenaje a las películas de terror y ciencia ficción. Se nota que sus creadores sentían el cine al que homenajeaban. Por desgracia ese sentimiento no se percibe en "La matanza de Texas 3D".


John Lussenhop director de la entretenida  "Ladrones" ("Takers") es incapaz de dotar a  "La matanza de Texas 3D" de personalidad propia. Pero si "Ladrones" era una película fácilmente disfrutable, "La matanza de Texas" es tremendamente aburrida, los 90 minutos de duración de la misma se hacen excesivamente largos porque ademas de que no hay nada que contar se hace sin gracia.. Sin deparar ninguna sorpresa, un clímax final bastante flojo pone punto y seguido a esta película  y digo punto y seguido porque hay elementos para continuar la saga si la taquilla responde. Pero esta película ha conseguido algo que parecía imposible, a su lado una de las películas de terror más decepcionantes de los últimos años como es "The house at the end of the street" parece una obra maestra. De las interpretaciones de los actores mejor no hablamos.


Lo mejor: El policía y su gatillo fácil.
Lo peor:  El resto.

Crítica: Qué pelo más guay


Título: Qué pelo más guay
Año: 2012
Genero: Comedia - Ciencia Ficción
Duración: 92 min
Director: Borja Echeverría
Guión: Borja Echeverría , Rulo Pardo y Santiago Molero.
Música: Iván Ruiz
Interpretes: Rulo Pardo, Santiago Molero
Nota: 4
Sinopsis: Una maleta con droga. Una peluquería abandonada. Dos gansters de medio pelo y un baño que permite viajar en el tiempo.






Crítica:
Adaptación al cine de una obra de teatro del grupo Sexpeare. En la presentación de la película su director, Borja Echeverría, define a "Qué pelo más guay" como una mezcla entre "La vida de Brian" (por el humor típico de los Monty Python), "Regreso al futuro" y "Pulp Fiction".  Pero el resultado es excesivamente irregular y dista mucho del humor de los Monty Phyton, de "Regreso a futuro" y de "Pulp Fiction". La aventura de dos gansters de pacotilla que quieren vender una maleta llena de droga esta mas cerca de ser la visión patria de bajo presupuesto de "Frequently asked questions about time travell" de Gareth Carrivick protagonizada por Chris O'Dowd que de los referentes que indica el director. Si en la película de Carrivick nos encontrábamos con un grupo de amigos en un pub ingles donde un baño les permite viajar en el tiempo, en "Qué pelo más guay" nos encontramos con dos gansters, Fran y Eddie, que tienen que hacer una entrega de droga en una abandonada peluquería y donde curiosamente un baño les permitirá viajar en el tiempo.


El mayor problema de "Qué pelo más guay" es su tremenda irregularidad tanto en el humor, como en las interpretaciones y en el guión.  Chistes sin demasiada gracia, repetitivos, junto a otros realmente logrados,  diálogos que parecen homenajear a la películas de Tarantino pero sin la chispa de las películas de este, la sobreactuación por parte de los actores en algunos momentos intentando arrancarnos una sonrisa con sus tics (claro ejemplo el camarero) y un guión que partiendo de la misma idea de la película de Carrivick acaba resultando muy flojo.


Es de agradecer que con todos estos elementos que lastran a la película  los guionistas introduzcan ideas que  consiguen que la película gane enteros, por ejemplo presentándonos a un personaje que puede saltar en el tiempo y a otro que puede saltar en la película  Los saltos de Fran (Santiago Molero) fuera de la película son de lejos lo mejor de "Qué pelo más guay". Es una lastima que partiendo de ideas tan buenas y sabiendo explotar alguna de ellas de manera excelente (el uso del metalenguaje)  haya demasiados elementos que restan interés a la película. Echeverría reconoce múltiples influencias de diversas películas lo que me hace recordar, entre otras, "Las posibles vidas de Mr. Nobody" de  Jaco Van Dormael. Ese Andy Warhol diciendo Remember de la misma manera que el Dr. Feldheim o esa escena de "Qué pelo más guay" donde el movimiento de la cámara nos muestra que estamos viendo una obra de teatro, al igual que lo que pasaba con el personaje de Sarah Polley en la película de Van Dormael en la escena en la que se cuenta su encuentro con su antiguo amor en una peluquería. Durante el visionado de "Qué pelo más guay" tenemos la sensación de que los guionistas han cogido ideas de diversas películas y lo han mezclado sin demasiado acierto. Que el resultado final nos pueda parecer más o menos simpático no quita que a películas así haya que pedirles mucho más.Una lastima.



Lo mejor: Los viajes fuera de la película de uno de sus protagonistas.
Lo peor:  El desigual sentido del humor. La sobreactuación de los actores.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Crítica: Una pistola en cada mano



Título: Una pistola en cada mano
Año: 2012
Genero: Drama
Duración: 95 min
Director: Cesc Gay
Guión: Cesc Gay y Tomás Aragay
Música: Jordi Prats
Interpretes: Eduard Fernández, Luis Tosar, Javier Cámara, Candela Peña, Eduardo Noriega, Alberto San Juan, Clara Segura
Nota: 6,5
Sinopsis: La crisis de los cuarenta desde diversos puntos de vista masculinos. Los diferentes encuentros entre los protagonistas analizan como piensan los hombres a la hora de afrontar los problemas.






Crítica:
"Nadie nos dijo que iba a ser tan duro... ni un manual de instrucciones ni nada". En esta frase dicha por uno de los protagonistas en uno de los diversos encuentros que se producen en "Una pistola en cada mano" podemos encontrar un perfecto resumen de lo que sienten todos y cada uno de los personajes masculinos que aparecen en la película. Cesc Gay divide "Una pistola en cada mano" en 6 encuentros (Fernández y Sbaraglia, Javier Camara y Clara Segura, Luis Tosar y Ricardo Darín, Noriega y  Peña, Watling y Alberto San Juan, Jordi Mollà y Cayetana Guillen-Cuervo) mas una fiesta que sirven para que los personajes nos cuenten como se sienten con respecto a sus parejas, sus miedos y la vida en general. Puede parecer que los personajes femeninos quedan en un segundo plano, esto no nos debe llevar a pensar en que son meros convidados de piedra en  la película. Su presencia, sus replicas a los personajes masculinos constatan la vital importancia que tienen estas en el desarrollo de la historia. Las cuatro actrices que aparecen en "Una pistola en cada mano" (Clara Segura, Cayetana Guillen Cuervo, Leonor Watling y Candela Peña) resultan totalmente naturales y creíbles en sus respectivos papeles, siendo el contrapunto necesario para el desarrollo de la historia.


La estructura excesivamente teatral de la que Cesc Gay dota a "Una pistola en cada mano" puede resultar un lastre para la película. Soy de la opinión de que el teatro tiene su espacio propio y el cine el suyo, por lo que creo que cada historia debe de ser desarrollada en el medio en el que mas juego se le pueda sacar a la historia.. En el caso de "Una pistola en cada mano" la sensación de estar viendo una obra de teatro filmada nos lleva a plantearnos si realmente el medio adecuado para esta historia era el cine. Pero dejando de lado esto observamos cierta artificialidad en alguno de los encuentros hecho que hace que las diversas historias se sigan de manera desigual. Cuesta ver al personaje de Luis Tosar hablando y aconsejando al personaje de Ricardo Darín, en cambio la conversación entre Javier Cámara y su ex-mujer o entre Alberto San Juan y Leonor Watling  resultan del todo creíbles.


Personajes masculinos perdidos que crean en su madurez problemas que no se ven, que proyectan todos sus miedos e inseguridades en los personajes femeninos, que son carne de psicoanalista o que demuestran que no son tan amigos como ellos creen guardando mil y un secretos. Cesc Gay nos muestra toda una gama de sentimientos que tienen un grupo de hombres de mas de cuarenta años totalmente insatisfechos con sus respectivas vidas y celosos del éxito de sus parejas o ex-parejas. Gay deja patente la inmadurez de estos, dejando claro que hacerse mayor no va ligado con aprender a afrontar los problemas. Estamos ante un muy interesante acercamiento a los sentimientos de los hombres cuando son incapaces de llevar las riendas de su vida y cuando se dan cuenta de que "no pueden devolver años". Las decisiones tomadas en el pasado ya no se pueden cambiar por lo que solo su aceptación puede servir para seguir adelante.


Lo mejor: La historias de Javier Cámara y Clara Segura, de Noriega y Candela Peña y la de Alberto San Juan y Leonor Watling..
Lo peor:  La historia de Ricardo Darín y Luis Tosar.