viernes, 28 de febrero de 2014

Crítica: Milorcrorze - Mirokurôze

Título: Milocrorze - Mirokurôze
Año: 2011
Genero: Comedia
Duración:  90  min
Director: Yoshimasa Ishibashi
Guión: Yoshimasa Ishibashi
Música: Yuko Ikoma, Osami Kubota y Yoshimasa Ishibashi
Interpretes: Takayuki Yamada, Anna Ishibashi, Sayaka Fukita, Mieko Harada, Mayuko Isawa, Maiko, Keiji Mutô, Eiji Okuda
Nota: 7,5
Sinopsis:  Tres historias relacionadas con el amor: la de un chico obsesionado por la pérdida, la de un extravagante consejero sentimental y la de un joven que hará todo lo posible por recuperar a su amada que ha sido secuestrada. Tres estrambóticas historias llenas de humor y momentos del todo surrealistas.




Crítica:
Extravagante y fascinante a partes iguales esta propuesta cinematográfica de Yoshimasa Ishibashi. "Milcrorze" narra con muchísimo humor tres historias relacionadas con el amor, todas ellas interpretadas con gran acierto por Takayuki Yamada al que ya vimos en películas como "13 Asesinos" ("Jûsan-nin no shikaku") de Takashi Miike. Tres historias capaces de tener su personalidad propia, funcionar perfectamente como episodios individuales y no desencajar en el conjunto de la película. "Milocrorze" juega durante su hora y media de duración en el filo de una navaja, el juego que propone Ishabashi con su arriesgada mezcla de géneros podría pasar de lo sublime a lo ridículo en un abrir y cerrar de ojos y aunque obviamente hay momentos mas logrados que otros, el director japonés logra salir airoso del reto y nos regala con "Milocrorze" una película realmente entretenida y que se pasa volando.


"Milocrorze" se abre con la surrealista historia de Overeneli Vreneligare, un niño enamorado de una chica con la que se ha encontrado en un parque. Esta primera historia tanto por la forma en la que esta contada como por el uso del humor y por la saturación de colores de la que hace gala nos hacen recordar "Citizen Dog" ("Mah Nakorn"), soberbia cinta de Wisit Sasanatieng injustamente tratada por los distribuidores en España  cuyo visionado se ha limitado a unos pocos festivales y que une magistralmente el humor mas surrealista con una típica historia de amor para conseguir una fascinante mezcla que hace de esta cinta una película realmente adictiva difícil de olvidar (Es ver los cinco primeros minutos y no querer dejar de verla). Ishibashi no logra lo que consiguió su colega Sasantieng con "Citizen Dog" pero se acerca bastante y el primer fragmento de "Milocrorze" resulta un sorprendente inicio capaz de captar nuestra atención y que consigue dejarnos con ganas de más.


La segunda historia, la mas hilarante de las tres y donde su protagonista se muestra totalmente desatado se beneficia claramente de una increíble banda sonora (La música de "Milocrorze" fue creada por tres personas, un compositor de música para películas, un especialista en Jazz y por el propio director que compuso personalmente la música que baila Besson en este fragmento. Para Ishibahsi la música venia antes que la imagen y por momentos en "Milorcrorze" el gozo auditivo llega antes que el visual). La historia de este consejero sentimental que ayuda a jóvenes enamorados a conseguir captar la atención de sus amadas es de lo más divertido que he visto en mucho tiempo. Esos consejos y esos bailes con los que nos deleita el protagonista consiguen arrancarnos la risa y en algún momento incluso la carcajada. Por un lado es una pena que la duración de esta historia sea la mas corta de las tres pero por otro lado la desmesura de la misma nos lleva a pensar que alargar el chiste le hubiera hecho perder la gracia.


La tercera historia narra la desesperada búsqueda por parte de su protagonista, Tamon, del amor arrebatado por unos secuestradores que parecen los moradores de las arenas de "Star Wars". Aquí Ishibashi vuelve a apropiarse del espíritu de "Citizen Dog" para el arranque de la historia hecho este que vemos claramente en la escena de las floristería, pero el director japonés se aleja pronto de ella para mezclar el humor, el drama y el cine de samuráis en la historia de mas calado de las tres que componen "Milocrorze". Ishibashi nos deja una gran escena de lucha, un gran plano donde se usa de manera mas que notable la cámara lenta para recalcar la espectacularidad de la pelea, una escena que nada tiene que envidiar a esa gran lucha en un pasillo de "Old boy". Pero si algo hay en "Milocrorze" es desmesura y esta escena es un claro ejemplo de ello, momento soberbio lastrado por la excesiva duración de la escena que hacen que el espectador acabe tan deslumbrado como cansado. Esta escena no es un plano secuencia rodado en una sola toma, un decorado de 30 metros dividido en 4 partes sirvió al director japonés para rodar esta escena en cuatro tomas diferentes. El propio director reconoce que lo complicado no fue el rodaje en si, si no la preparación de la escena, el estudio, el análisis de la coreografía y la situación de los actores dentro de la misma.


Ishibashi conecta las tres historias de "Milorcroze" de manera desigual.  Mientras la segunda y tercera historias protagonizadas por Besson y Tamon están relacionadas mediante una escena que nos hace saltar de una a otra, la relación existente entre la primera y la segunda no deja de ser meramente anecdótica usando para ello el gato de Overeneli Vreneligare. Y es que estéticamente juntar la historia de este joven chico con la de Besson resultaba, según el propio director, un trabajo realmente complicado cosa que no ocurría entre las otras dos historias donde era mas fácil que ambas historias tuvieran un punto común hablando desde el punto de vista estético. "Milocrorze" es una película realmente entretenida, un placer auditivo y estético que se beneficia de un actor en estado de gracia que se enfrenta a un complicado reto: representar a tres personajes que son un reflejo de la propia personalidad del director. Ishibashi arriesga y sin ningún tipo de dudas sale ganado, "Milocrorze" es una gran película que merece la pena ver y disfrutar.




Lo Mejor: Los bailes de Bussan ese extravagante consejero sentimental
Lo Peor: La desmesura puede, a veces, jugar en su contra.

domingo, 23 de febrero de 2014

Crítica: Aquella casa al lado del cementerio

Título: Aquella casa al lado del cementerio
Año: 1981
Genero: Terror - Gore
Duración:  87  min
Director: Lucio Fulci
Guión: Lucio Fulci, Giorgio Mariuzzo y Dardano Sacchetti
Música: Walter Rizzati
Interpretes: Katherine MacColl, Paolo Malco, Ania Peroni, Giovanni Frezza, Silvia Collatina, Dagmar Lassander, Giovanni de Nava, Daniela Doria, Gianpaolo Saccarola
Nota: 6
Sinopsis: El Doctor Norman Boyle se trasladará con su familia de Nueva York a un pequeño pueblo de Boston para seguir con la investigación de su amigo el doctor Petersen que se suicidó después de matar a su amante. Pronto la familia Boyle descubrirá que en la casa donde vivió Petersen suceden extraños fenómenos..




Crítica:
Lucio Fulci es una de esas personalidades cinematográficas cuya carrera merecería un profundo análisis y una retrospectiva en cualquier festival especializado en cine de terror que se precie. Leyenda dentro de este género y dentro del gore, el director italiano dejó patentes muestras de su talento gracias a pequeñas cintas de terror que a pesar de ser obras imperfectas resultan películas ciertamente entrañables para todos los amantes del género. A pesar de la gran cantidad de títulos dirigidos por Fulci, este es conocido por muchos por "Zombie 2" ("Nueva York bajo el terror de los zombies") vendida en muchos países como una segunda parte de "Zombie" ("Dawn of the dead") de George A. Romero a pesar de no tener nada que ver con esta. La cinta de Fulci dejaba patente su manera de entender el cine de terror y el uso de los elementos gore dentro de la historia, el director italiano nos dejó en esta cinta una de las escenas cumbres dentro del cine de zombies: la pelea entre un muerto viviente y un tiburón.  El cine de Fulci no solo se benefició de la publicidad conseguida gracias a vender esta película como una segunda parte apócrifa de la cinta que Romero dirigió un año antes, como queda más que patente en  "Aquella casa al lado del cementerio" Fulci también tomaba otros elementos del cine de terror reciente para llevarlos a su terreno y usarlos para dar rienda a sus obsesiones, en este caso Fulci no tomó como referencia a Romero si no a Kubrick y "El resplandor" ("The shining") que al igual que en el caso de "Dawn of the dead" también fue dirigida un año antes que "Aquella casa al lado del cementerio".


Por mucho que Fulci utilice en su cinta una frase de Henry James o que cite a Lovercfrat como inspiración para desarrollar "Aquella casa al lado del cementerio", la influencia de "El resplandor" ("The shining") queda patente sobre todo en el inicio de la cinta. Ambas películas toman el mismo punto de partida: El viaje de una familia a un lugar en medio de la nada (El hotel Overlook en las montañas o la casa Freudstein convenientemente alejada del pueblo) para habitar casas que han sido construidas sobre o a lado de cementerios y donde suceden extraños fenómenos. Pero donde sobre todo coinciden ambas cintas es en que los hijos de los protagonistas, Danny en "El resplandor" y Bob en "Aquella casa al lado del cementerio" tienen amigos a los que solo ellos pueden ver u oir (Tony en el caso de Danny y Amy en el caso de Bob) y que avisan a ambos niños de que no deben ir al hotel o a la casa y todo esto mientras los padres de estos están reunidos por motivos de trabajo (Jack el padre de Danny haciendo la entrevista de trabajo y en el caso de Bob mientras su padre esta hablando con un colega sobre el trabajo de investigación que va a realizar)


Tras un arranque como este (Incluso se nos cuenta el viaje en coche de la familia protagonista) cualquier espectador es capaz de preguntarse si vamos a estar ante un simple pseudo remake de la cinta de Kubrick o si vamos a estar ante una cinta que tomando elementos de otros va a ser capaz de marcar su propio terreno. La respuesta es que Fulci como ya había hecho en otras de sus obras es capaz  de dotar a su cinta de personalidad propia, de tomar todas esas escenas e ideas y llevarlas a su terreno manejando dichos elementos a su antojo. Aún así las referencias a "El resplandor" de Kubrick son mas que patentes durante varios momentos de la cinta (El extraño diseño de las escaleras en la casa que nos recuerdan a aquellas en las que Wendy se enfrenta a Jack Torrance bate en mano, la sangre que mana de la tumba al igual que lo hacia de los ascensores en el hotel Overlook, el uso por parte del niño de un coche de juguete para recorrer brevemente ciertos lugares de la casa o esos primeros planos del protagonista que parecen evocar a las caras que ponía Jack Nicholson durante algunos momentos.) pero todo esto que podría hundir a cualquier película es manejado con notable maestría por Fulci para que su cinta levante las mas profundas simpatías entre los amantes del cine de terror.


Pero nuestra posible veneración al trabajo de Fulci no debe hacernos perder la perspectiva y ver que el director italiano vuelve a caer en los mismos fallos que aunque dan a sus cintas un encanto especial no dejan de ser fallos: Escenas mal resueltas (Tras encontrarse a la niñera limpiando un inmenso charco de sangre la protagonista parece quedarse muy tranquila cuando al preguntar a esta que esta haciendo la niñera responde que ha hecho café o la reacción la madre cuando se da cuenta de que la foto que tenían en Nueva York es de la misma casa donde van a vivir quedándose tan tranquila porque su marido le dice que hay muchas casas parecidas por la zona), personajes cuyas motivaciones no acabamos de comprender (Especialmente el personaje de la extraña, muy extraña niñera y que por momentos parece la hermana menor de la que Richard Donner nos presentó en "La profecía" - "The Omen") o el uso de ciertos movimientos de cámara y de ciertos planos, especialmente cuando el director se empeña en mostrarnos las miradas de los protagonistas, que  no hacen si no que se nos escape una sonrisa de la boca.


"Aquella casa al lado del cementerio" o cualquiera de las otras cintas de Fulci (Recomiendo "El mas allá" - "The Beyond") no es una cinta con un ritmo acelerado, el director italiano se toma su tiempo en contarnos la historia hecho este que puede hacer que mas de uno acostumbrado a frenéticos montajes (Por desgracia hoy en día muchos directores creen que dar ritmo a una película es cambiar de plano cada segundo), a cintas con sustos desde el minuto uno o con un gore brutal (Los efectos especiales en 1981 no son los mismos que hoy en día y hace que para muchos estos efectos hayan envejecido mal o puedan resultar un tanto cutres) pueda cansar a mas de uno. Tampoco estamos ante una de esas cintas que marcan cátedra en lo que a interpretación se refiere, pero con todo "Aquella casa al lado del cementerio" es una cinta fácilmente disfrutable por parte de los amantes del cine de terror y del gore, una de esas cintas de terror que parece que están sacadas directamente de un ejemplar de "Creepy" o de "Dossier Negro", una de esas cintas que nos van ganando poco a poco. Su modestia y su falta de pretensiones son su mayores virtudes y una vez que acaba "Aquella casa al lado del cementerio" solo sabemos que queremos que otra cinta de Fulci caiga en nuestras manos para poder disfrutarla.



Lo Mejor: La maestría de Fulci para coger elementos de otros y llevarlos a su terreno.
Lo Peor: Ciertas situaciones mal explicadas o desarrolladas.

domingo, 16 de febrero de 2014

Crítica: Cabin Fever Patient Zero

Título: Cabin Fever: Patient Zero
Año: 2014
Genero: Terror - Gore - Infectados
Duración:  91  min
Director: Kaare Andrews
Guión: Jake Wade Wall
Música: Kevin Rielp
Interpretes: Sean Astin, Currie Graham, Ryan Donowho, Brando Eaton, Jillian Murray, Mitch Ryan, Solly Duran, Lydia Hearst
Nota: 4,5
Sinopsis: En una remota isla del Caribe un grupo de científicos esta estudiando a un paciente que parece inmune a un brutal virus que devora la carne de los infectados. Unos jóvenes que quieren celebrar una despedida de soltero se verán envueltos en medio de una pesadilla que nunca pudieron llegar a imaginar.




Crítica:
La saga iniciada por Eli Roth y continuada por Ti West tiene en esta tercera parte la primera de las precuelas programadas donde de la mano del director Kaare Andrews y el guionista Jake Wade Wall se intenta explicar como se originó y propagó el terrible virus que devora la carne de toda aquella persona infectada por el. Si algo tenían la cinta dirigida por Roth como la de West era un malsano sentido del humor, una extraña mezcla de cine gore con comedia que hacia de ambas cintas unas películas que podían descolocar a los espectadores. La cinta dirigida por Ti West, que personalmente me parece muy entretenida y festiva, es vilipendiada por muchos de los seguidores del original por su exceso de humor (A veces no del todo conseguido ya que el personaje del policía acaba por saturar) y por situar la cinta en un baile de graduación de un instituto americano (Aunque hay grandes cintas de terror situadas en este tipo de bailes como "Carrie" de Brian De Palma u otras cintas que sin llegar al nivel de esta resultan altamente entretenidas como "Dance of the Death"). Pero "Cabin Fever 2: Spring Fever" no era mas  que un elefantiásico ejercicio de humor negro y de gore, hecho por y para divertir al personal, cogiendo las pautas marcadas por Roth en su debut cinematográfico y llevandolas al exceso.


Ahora llega "Cabin Fever: Patient Zero" precuela de ambas cintas y donde lo primero que echamos de menos es ese sentido del humor propio de sus predecesoras y que las hacían diferentes del resto de propuestas de similares características. La cinta de Andrews se pone desde el inicio demasiado seria, casi cayendo en la pretenciosidad, no se atisba es humildad y esa sencillez que había en las cintas de Roth y West. Andrews y Wade Wall hacen que nos acordemos de "Rec 3 Génesis" ya que curiosamente ambas películas comparten varios puntos como ser la tercera parte de una exitosa saga y ambas ser precuelas. Además tanto "Cabin Fever: Patient Zero" como "Rec 3 Génesis" sitúan su acción en el entorno de una boda, la primera y de la que aquí nos ocupamos en una despedida de soltero y la segunda en la cena de celebración. Pero lo más decepcionante de ambas cintas es que tanto la película dirigida por Andrews como la dirigida por Paco Plaza no ofrecen lo que prometen. Al ser precuelas esperamos que nos ofrezcan ciertas respuestas a las preguntas que surgieron a lo largo de la saga, ¿Que es el virus?, ¿De donde surge?, ¿Porque se propaga hasta un pueblecito de los Estados Unidos?. Aunque en el caso de la cinta de Andrews se ofrecen ciertas respuestas, estas por tópicas resultan del todo decepcionantes, para llegar a ciertas conclusiones no era necesario perder hora y media de nuestras vidas. Curiosamente en los dos casos una cuarta película promete responder a todo aquello a lo que no se nos contestó en estas cintas por lo que parece que por desgracia estamos ante un par de intentos por alargar el negocio antes que por contar algo minimamente interesante.


Pero no solo "Rec 3 Génesis" nos viene a la cabeza al ver "Cabin Fever Patient Zero", "World war Z" película de zombies hecha por y para el lucimiento de Brad Pitt también esta presente. Esas conversaciones entre el paciente cero y el doctor Edwards nos hacen imposible no acordarnos de la conversación entre Pitt y David Morse acerca de como se originó el virus. Ambas cintas siguen líneas distintas, ambas escenas están planteadas de diferentes maneras pero hay una esencia común a ambas que hace que por momentos las dos películas se hermanen. La seriedad, la solemnidad al tratar al personaje interpretado por Sean Astin nos lleva a pensar que Andrews y Wade Wall han querido volar demasiado alto dando a su cinta un trasfondo dramático del todo innecesario. Pero aún con todo eso, la historia del paciente cero tiene mucho mas interés que la de esos chicos que quieren correrse una juerga antes de la boda de uno de ellos. Estas dos historias que obviamente acabaran por coincidir resultan del todo desiguales, la primera pretenciosa pero interesante, la segunda aburrida y carente de interés, por desgracia esta segunda historia acaba por cansarnos y por mucho que encontremos algún momento realmente agradable, desde el punto de vista gore (Aunque ya lo hayamos visto mucho antes, y es que las películas que vienen a la cabeza no se quedan solo en las ya antes mencionadas, la notable "Excision" hermana mayor de "May, quieres ser mi amigo" ("May") esta mas que presente en la escena del cunnilingus que el hermano del protagonista le hace a su novia) resulta del todo decepcionante y aburrida. Personajes planos y vacíos, algo del todo lógico en este tipo de cintas, pero que no son usados por parte del director como meros títeres para regalarnos lo que queremos ver al acércanos a una cinta de la saga de Cabin Fever: gore, simple y llanamente gore del bueno.


La historia que cuenta "Cabin Fever: Patient Zero" no brilla precisamente por su originalidad  o por su sentido ya que todo parece estar preparado para justificar lo injustificable (¿Entras a tratar a un paciente infectado con un virus mortal sin ningún tipo de protección?). Pero lo que es peor: después de ver esta cinta  el espectador acaba con mas preguntas que respuestas y con la sensación  de que has vuelto a ver la misma historia con distinto envoltorio y que por momentos el director tenia que llenar metraje presentándonos a unos personajes cuyas vivencias no nos interesan absolutamente nada. Como seguidor de la saga de "Cabin Fever" esperaba más de esta cinta, esperaba respuestas que no fueran obvias, esperaba gore y esperaba mucho humor negro. Y en "Cabin Fever: Patient Zero" no he encontrado nada de eso.





Lo Mejor: La escena inicial de la película. 
Lo Peor: No aporta nada nuevo

lunes, 10 de febrero de 2014

Crítica: Nurse 3D

Título: Nurse 3D
Año: 2013
Genero: Thriller
Duración:  84  min
Director: Douglas Aarniokoski
Guión: Douglas Aarniokoski y David Loughery
Música: Anton Sanko
Interpretes: Paz de la Huerta, Katrina Bowden, Judd Nelson, Kathleen Turner, Corbin Bleu, Boris Kodjoe,  Niecy Nash, Adam Herschman, Katia Peel, Martin Donovan
Nota: 2,5
Sinopsis: Durante el día Abby Russell es una dulce enfermera interesada por el bien de los pacientes y en ayudar a las nuevas enfermeras que se incorporan en plantilla, pero por la noche se transforma en una terrible asesina que busca castigar a hombres infieles. La obsesión de Russell por una novata hará que su perfecta coartada corra peligro...





Crítica: 
Lamentable película que mezcla el thriller de sobremesa con erotismo de saldo junto con gore de andar por casa y por donde se arrastran actores que en el pasado tuvieron mucho que decir y que ahora por desgracia malviven dando vida a personajes secundarios en películas que dejan mucho que desear: Judd Nelson el que fuera uno de los protagonistas de la gran película de John Hughes "El Club de los cinco" ("The Breakfast Clud") o Martin Donovan (Conocido sobre todo por sus trabajos con Hal Hartley y al que ya vimos hace poco pasar con mas pena que gloria por la también muy decepcionante "Silent Hill 2: Revelation"). Pero el caso mas sangrante y doloroso es ver el cameo de Katheleen Turner, actriz que nos regaló a todos aquellos que crecimos en los ochenta dos joyas como "Tras el corazón verde" ("Romancing the Stone") y "La joya del Nilo" ("The Jewel of the Nile")  y que además en la década de los noventa nos dejó una gran colaboración con John Waters en la notable "Los asesinatos de mamá" ("Serial mom"). Habría que analizar si su carrera cinematográfica actual es debida a una mala elección de papeles por parte de Turner durante los 90 y principios del 2000 (Hubo fallos y muchos como "Detective con medias de seda") o porque por desgracia Hollywood es una amante cruel y despiadado que desprecia injustamente a grandes actrices cuando ya no son tan jóvenes y guapas... El caso de Turner no es el único que nos viene a la cabeza...


Douglas Aarniokoski nos presenta en "Nurse 3D" una película hecha por y para el lucimiento de Paz de la Huerta, actriz cuyo nombre empezó a ser conocido para gran parte del público gracias a su trabajo en "Broadwalk Empire" serie producida entre otros por Martin Scorsese pero que no era desconocida para muchos gracias a su trabajo en "Enter the Void" (La gran película de Gaspar Noé, una de esas cintas que hay que recuperar y a ser posible en pantalla grande. El viaje hipnótico que nos presenta el director argentino afincado en Francia, tan pretencioso como fascinante, es una de esas obras que es capaz de enganchar al espectador durante casi tres horas y que por motivos muy distintos a "Irreversible"  nos impacta y se nos queda en la memoria por mucho tiempo)  o por su breve papel en "4:44 Last day on Earth" de un Abel Ferrara en horas bajas, incapaz de sacarle juego a la prometedora premisa de su historia y desaprovechar a un por lo general siempre excelente Willem Dafoe. De la Huerta parece que ha cavado su propia tumba cinematográficamente hablando con "Nurse 3D", su interpretación de esa seductora enfermera psicópata obsesionada con una novata no resulta ni seductora ni convincente como psicópata. Su caracterización que igual que el resto de la cinta intenta ser una parodia (Queda claro en los títulos de crédito iniciales con la soberbia canción de Ida Maria "I eat boys like you for breakfast") resulta cargante tanto por los movimientos de esta como por su forma de hablar, algo tan exasperante que para el espectador es imposible verla como una parodia de todos esos personajes que hemos visto una y mil veces en cientos y cientos de películas. Por mucho que el director haya querido dotar a su cinta de un tono humorístico este no consigue que el chiste nos haga gracia y la presencia de Paz de la Huerta parece un mero elemento al que hay que desnudar a la mínima oportunidad posible. Si a alguien le quedaba alguna duda sobre el encastillamiento de De la Huerta como actriz, "Nurse 3D" lo deja bastante claro.


Pero si la actuación de la protagonista deja mucho que desear, la historia que nos cuenta Aarniokoski tampoco es que se salve de la quema. Durante cerca de una insufrible hora el director se muestra incapaz de contarnos algo minimamente interesante o entretenido, no hay nada remarcable, no hay escenas impactantes, no hay grandes interpretaciones (Si la de Paz de la Huerta es muy floja, la de Niecy Nash es del todo exasperante), no hay buenos diálogos, no hay absolutamente nada que nos haga querer seguir viendo esta película y por si todo esto fuera poco una machacona voz en off que se repite una y otra vez para contarnos lo que piensa la protagonista  acaba por torturarnos y que hace que sea realmente un misterio como alguien (entre los que me encuentro) sea capaz de acabar de ver esta cinta. El director parece darse cuenta de que todavía no ha ofrecido nada de lo que prometía, el erotismo es muy pero que muy flojo, la sangre resulta escasa (Solo dos muertos en la primera hora) y el supuesto humor que impregna a la cinta deja mucho pero mucho que desear, así que este parece ponerse festivo durante la parte final de su cinta y ¡Oh! acordarse de que esta en una película en 3D e intentar sacarle jugo a este formato usando el gore y la sange ya que mediante el uso del cuerpo de femenino este se ha mostrado totalmente incapaz de aprovechar una herramienta como el 3D . Una parte final desmadrada con toques sangrientos y donde el director parece ofrecernos todo aquello que queremos ver en una cinta como esta no justifica tragarse algo tan aburrido y tan tedioso como lo que hemos tenido que ver para llegar hasta aquí. "Nurse 3D" es una de las cintas mas flojas y aburridas que he visto, a su lado "Machete Kills" parece una obra maestra. Lamentable.




Lo Mejor:  La canción de Ida Maria en los títulos de crédito.
Lo Peor: Todo lo demas

martes, 4 de febrero de 2014

Crítica: Old Boy

Título: Old Boy
Año: 2013
Genero: Thriller
Duración:  104  min
Director: Spike Lee
Guión: Mark Protosevich
Música: Roque Baños
Interpretes: Josh Brolin, Elizabeth Olsen, Samuel L. Jackson, Sharlto Copley, Michael Imperioli, Pom Klementieff, Max Casella, Linda Emond, Elvis Nolasco
Nota: 4
Sinopsis: Joe Doucett recupera la libertad tras ester 20 años encerrado en una habitación. Si quiere volver a ver a su hija con vida, su secuestrador le pide que responda a dos preguntas: ¿Quién es la persona que le secuestró? y  ¿Por qué lo hizo?




Crítica: 
Si dices 3 veces "Spike Lee" delante de un espejo, el director afroamericano volverá a dirigir el remake de una película coreana. Estoy seguro que después de haber visto su "Old Boy" nadie de los que nos consideramos fans del cine de aquel país seremos  capaces de repetir tres veces su nombre delante de un espejo. Si el año pasado Park Chan Wook debutó en el cine americano dirigiendo "Stoker" una historia del todo común, mil veces vista pero que el director de cine surcoreano fue capaz de llevar a su terreno haciendo de esta un malsano ejercicio de estilo fácilmente disfrutable por todos los fans del director, Spike Lee se muestra incapaz de dotar a su "Old Boy" de la mas mínima personalidad, de moldear la historia de venganza para llevarla a su terreno, de hacerla suya. Parece que hayan pasado siglos de "La última noche" ("25th hour") o de la también muy impersonal pero tremendamente entretenida "Plan Oculto" ("Inside man") por no hablar de las notables primeras obras del director, tras ver su última película incluso nos cuesta creer que todas estas cintas estén dirigidas por la misma persona.


Es difícil sorprender con el remake de la obra cumbre de la filmografía de Park Chan Wook por lo que la primera y obligada pregunta sería: ¿Era necesario un remake?. A la vista de los resultados la respuesta es que no. Si no hay nada nuevo que contar, si no hay nada que aportar al original es mejor dejar la obra tal y como esta y no destrozarla. Si se hace algo ha de ser con la intención de mejorarlo y si eso es difícil o prácticamente imposible mejor dejarlo, estoy seguro de que hay miles de historias con el potencial suficiente pudriéndose en los despachos de grandes ejecutivos esperando a que alguien les dedique un poco de tiempo. La segunda pregunta obligada sería ¿Era Spike Lee la persona adecuada para dirigir esta película? Por mucho que la carrera de Lee haya sufrido altibajos mezclando grandes películas como "La última noche" ("25th hour") o "Haz lo que debas" ("Do the right thing") junto con otras de escasa calidad como "Girl 6" o "Ella me odia" ("She hate me"), este siempre ha demostrado su solvencia dentro del thriller y del drama, especialmente en aquellas películas con una gran carga de crítica social y  donde había un análisis de la situación de los afroamericanos en Estados Unidos pero parece que coger un guión que parece mas un encargo que otra cosa y cuyo referente es una de las películas que, gusten o no, han impactado a todo el mundo que la ha visto, no parece  la mejor manera para que este desarrolle sus propias ideas.


Lee traslada la historia de Corea a Estados Unidos y toma como base para su cinta, no la novela gráfica escrita por Garon Tsuchiya e ilustrada por Nobuaki Minegishi (A pesar de que hay elementos en el "Old Boy" de Lee sacados directamente de la novela gráfica) si no la película de Park Chan Wook (Por si había alguna duda, esto se nos recalca en los títulos de crédito iniciales). El director americano se sabe mirado con lupa por toda una legión de fieles seguidores por ello incluye ciertos guiños a la obra original del director coreano: Esas alas de ángel que lleva una vendedora asiática al principio de la cinta igual que las que Oh Dae-su compra para su hija, ese pulpo al que el personaje interpretado por Josh Brolin se queda mirando fijamente (Clara referencia a la escena donde el protagonista de la cinta original se come un pulpo vivo) o la pelea en le pasillo (Una de las escenas cumbres de la obra de Park Chan Wook, soberbia pelea, difícil de imitar, hecho este que queda patente en la cinta de Lee. Momento esperado por todos con gran expectación y con el que acabamos francamente decepcionados). Tampoco vemos en la cinta de Spike Lee esa tortura y esa degradación moral que arrastraban todos y cada uno de los personajes del original. Por muchos que nos encontremos ante la misma historia, tanto la forma en la que esta ha sido desarrollada con elementos que nos distraen mas que ayudan (Esa foto de Samuel L. Jackson en el cuarto donde Joe Doucett esta encerrado o la aparición espectral del primero para dejarnos claro que al protagonista se le esta yendo la cabeza) o con escenas mal resueltas (Toda la investigación de Doucett acerca de quién y por que le ha secuestrado. Mientras en el original, Park Chan Wook te mantenía en tensión durante todo el rato intentando averiguar como alguien es capaz de encerrar a otra persona durante tantos años, el desarrollo que hace Lee resulta mil veces visto y sin chispa, por momentos parece que el personaje de Elizabeth Olse neste buscando averiguar quien era y que pasó con Samara antes de saber quien encerró a Joe Doucett. Esa visita a la directora del colegio donde estudió este es una clara muestra de la falta de personalidad de la cinta) hacen de esta película una de esas cintas que acaban por saturarnos y por cansarnos porque como espectadores nos cuesta entrar en lo que Lee nos esta contando.


Tanto Josh Brolin como Elizabeth Olsen están correctos como la persona que ha estado secuestrada durante 20 años y la chica que le ayuda (Hecho este, el que ella le ayude, no del todo bien desarrollado por lo menos en la versión estrenada en cines. El propio Josh Brolin ha reconocido que  el montaje original de la cinta de cerca de tres horas hacen de "Old Boy" una película mucho mejor que la que hemos podido ver y es probable que muchos de estos detalles mal explicados o mal desarrollados se entiendan mejor en la versión original de la cinta). Pero lo que no tiene nombre es la interpretación de Sharlto Copley. El excesivo amaneramiento que reflejan todos y  cada uno de sus movimientos, esa impostada clase, esa incapacidad para transmitirnos la tortura que lleva encima desde hace años hacen de la interpretación de Copley una de las mas extrañas y chirriantes que hemos visto en mucho tiempo. No estamos ante un villano de altura, no es uno de esos personajes que llenan la pantalla y que con su presencia hacen grande a una película (No hago mas que acordarme del padre de la última de las victimas en "Big Bad Wolves") El recuerdo del personaje interpretado por Yu Ji-tae eclipsa del todo al de Copley. Parece que Lee ha sido aquí donde ha querido marcar distancias con el original y por desgracia el resultado no podía haber sido peor. El director americano también ha dejado de lado ese humor negro del que hacia gala la cinta original así como la poesía patente en todas las cintas de Park Chan Wook para intentar centrarse en un estilo, por decirlo de alguna manera, mas clásico y sobrio. La cinta del director coreano dejaba una sensación de incomodidad en los espectadores al comprobar lo psicológicamente destrozados que estaban todos los personajes y que dejaba escenas de esas que se graban en la memoria por mucho tiempo pero Lee se muestra incapaz de todo eso, con su cinta solo consigue que los espectadores entremos en un profundo sopor.


En el 2004 tras ganar "Old Boy " en Cannes el premio especial del jurado presidido este por Quentin Tarantino, un crítico español dijo que esta era la película que a Tarantino le gustaría dirigir y que nunca será capaz de rodar. Es por todos sabido el enfrentamiento entre Spike Lee y Tarantino debido a la imagen que da el segundo de los afroamericandos en su cine y del abuso que hace este de la palabra nigger. Parece que llegaron a una especie de tregua que llevó a Tarantino a hacer un auto paródico cameo en "Girl 6" pero las diferencias entre ambos volvieron a quedar patentes especialmente tras el estreno de "Django Desencadenado". Parece que Spike Lee, al igual que Doucett, ha buscado venganza en el mismo terreno en el que se maneja Quentin Tarantino a la perfección, intentando hacer la película que siempre quiso hacer este y que nunca rodará. Por desgracia para Spike Lee el ansia de venganza le ha cegado y ha sido derrotado en un terreno que probablemente no era el suyo. Una verdadera lastima.



Lo Mejor:  La tortura a Samuel L. Jackson
Lo Peor: Sharlto Copley