martes, 31 de marzo de 2015

Crítica: Clown

Título:  Clown
Año: 2014
Género: Terror
Duración: 100 min
Director: Jon Watts
Guión: Jon Watts y Christopher D. Ford
Música: Matt Veligdan
Interpretes: Andy Powers, Laura Allen, Christian Distefano, Peter Stormare, Elizabeth Whitmere, Eli Roth, Sarah Scheffer, Chuck Shamata, Robert Reynolds, Lucas Kelly
Nota: 4
Sinopsis: Ante la ausencia de un payaso para la fiesta de su hijo un entregado padre se disfrazará utilizando un traje que ha encontrado en una extraña caja. Pero el disfraz es un demonio que lo irá convirtiendo en un implacable asesino.




Crítica:
Ver el nombre de Eli Roth en cualquier película dirigida o solo producida por él es (o era) signo de que vamos a encontrarnos con una película repleta de humor negro con abundantes escenas violentas o directamente gores pero donde sobre todo y muy especialmente vamos a encontrarnos con una película tirando a cafre (El mejor ejemplo de lo que digo es el falso trailer "Thanksgiving" que Roth dirigió para el proyecto "Grindhouse" de Quentin Tarantino y Robert Rodríguez). Aunque hay que ser honrado y reconocer que últimamente Eli Roth parece que ha tomado dos caminos un tanto diferentes a la hora de producir películas: En uno de ellos Roth parece que de una manera u otra deja en libertad a su aparente enfermiza personalidad con cintas como "Aftershock" o sus "Hostel" y en el otro y por decirlo de alguna manera este se dedica a producir un cine de terror bastante mas serio como es el caso de "El último exorcismo" ("The Last Exorcism") o "The Sacrament". Por desgracia las películas de Roth (dirigidas o producidas por el) que entrarían dentro del primer grupo acaban derivando, por lo general, en un claro quiero y no puedo donde lo que se acaba ofreciendo al espectador no esta a la altura de las expectativas y hace que la decepción al ver las cintas sea enorme. Algo que en el caso de "Clown" resulta claramente perceptible lo que puede ser debido a un gran trailer y a unas muy pero que muy bien seleccionadas imágenes de promoción)


Además de su amistad con Quentin Tarantino (El director de "Reservoir Dogs" produjo "Hostel" película donde podemos ver en una tele un fragmento de "Pulp Fiction" y con el que Roth trabajó como actor en "Malditos Bastardos" - "Inglourious Basterds" o "Death Proof". Tarantino es una figura clave para entender el auge de la carrera de Roth) parece que el director, guionista y productor americano se ha hecho ahora inseparable del chileno Nicolás López al que le produjo su tremendamente decepcionante "Aftershock" y con el que ha coproducido la cinta "The Stranger", "Aftershock" volvía a tomar elementos que parecían sacados directamente de "Hostel": Un grupo de amigos se van de viaje al extranjero (Cambiamos la terrible Europa del Este por la no menos inquietante Sudamérica) con la idea de divertirse y acabaran metidos en una violenta situación que les supera (Obviamente los motivos que generaban la violencia eran bastante diferentes en ambas cintas) y dejaba patente en lo que se ha convertido el cine que lleva la marca Roth: Películas que se creen transgresoras por su humor negro y por su violencia pero que acaban por resultar cintas demasiado domesticadas y calculadas que no arriesgan mas de lo necesario (Aunque nos hagan creer lo contrario) y que están destinadas a gustar a una gran parte del público aficionado al género de terror.


Ahora nos llega otra cinta producida por Roth y como no podía ser menos tras ver el trailer esperamos una brutal cinta llena de humor negro que sacie la necesidad de emociones fuertes y de gore del espectador mas sádico. Pero no. Por desgracia volvemos a encontrarnos con lo que parece ser el núcleo común del cine de Roth: Cuando llega el momento de hacer una de esas cintas que pasen a la historia del cine por su brutalidad o por su sadismo (O por lo menos de rodar alguna escena imposible de borrar de nuestra memoria. Lo siento creo que "Hostel" esta muy pero que muy sobrevalorada y aunque se pueda disfrutar en un primer visionado resulta imposible de ver dos veces, algo parecido con lo que ocurre con el cine de Amenabar en general, no hay nada en ella que haga que la recuerde con especial cariño) este parece asustarse y sus películas acaban por transcurrir por caminos mil veces vistos que puede que sorprendan a parte del público pero que a un aficionado al gore y al terror no le aportan nada nuevo. Y es una lastima porque este "Clown" podía haber sido esa gran y brutal cinta que muchos estaban esperando, esa película que transgrediera los límites de lo políticamente correcto, que hiciera apartar la vista de la pantalla a mas de uno y de la que se escribirían ríos de tinta en revistas especializadas, blogs y demás... pero el problema es que Roth es sobre todo y ante todo el productor de "Clown" y producir una cinta para que te la censuren y pueda ser considerada maldita puede granjearte un nombre en la historia de los malditos del cine pero no va a hacer que recuperes lo invertido y si algo tiene Eli Roth es que no tiene ni un pelo de tonto.


La cinta dirigida por Jon Watts a pesar de algunas buenas escenas (La idea de mostrar esos juegos infantiles como si de las películas de "Alien" se tratara es realmente genial. Nadie volverá a ver ese tipo de juegos con los mismos ojos después de ver esta película) acaba por resultar tediosa y aburrida que esta mas cercana del "Bad Milo" de Jacob Vaughan que de la gamberrada que muchos esperaban (Si bien es cierto que la cinta de Vaughan podía tener una cierta lectura como metáfora de los miedos del protagonista y de la relación con su padre y que en esta el demonio surgía de dentro del cuerpo de este para resolver "ciertos problemas", en la cinta de Watts se huye de todo tipo de simbolismo y es el demonio el que absorbe al protagonista tras ponerse un extraño disfraz que ha encontrado en una caja. Ambas películas comparten ciertas ideas como la del embarazo de las protagonistas o la presencia de Peter Stormare gran actor cuando no sobreactua. En "Clown" nos encontramos ante una de sus interpretaciones mas digeribles no como ocurría en "Bad Milo" o por ejemplo en la reciente y pretenciosa "Mall" de Joseph Hahn. La cinta de Hahn resultó un infumable bodrio que tenía un alto concepto de si misma y a la que sumando una torpe dirección hacia que esta especie de vidas cruzadas resultara una muy aburrida película ya que todo en "Mall" juega en contra del resultado final de la misma)


"Clown" tiene un punto de partida tan interesante como poco original y ese no es otro que el miedo de muchos a los payasos. Todos recordamos al temible Ronald McDonald, a todos nos viene a la cabeza "It" y la famosa frase "Aquí abajo todos flotan y tu también flotaras" y todos conocemos a alguien que reconoce que de pequeño tenía miedo a los payasos. Otra vez volvemos a estar ante la demonización de un símbolo que ha de traer la felicidad, algo parecido a lo que hizo Dick Maas en su decepcionante "Saint" o Jalmari Helander en "Rare Export". Es claro, sobre todo, el parecido de la cinta de Watts con la de Helander ya que en ambas los niños serán el oscuro objeto del deseo de Santa Claus o de ese terrorífico payaso y lo que es peor, tanto "Rare Export" como "Clown" y a pesar de la aparente oscuridad y de la gran caracterización del payaso confirme avanza la película poseen un cierto toque infantil - sobre todo la cinta de Helander que parece destinada al público adolescente, y si, aunque suene extraño estoy diciendo que "Clown" posee ciertos elementos que me resultan infantiles, puede que ese niño del motel me sobre y que crea que ciertas escenas están resueltas de manera muy inocente lo que hace que me reafirme en esta idea -  Pero lo que podría parecer riesgo y bestialidad por parte de Jon Watts y Chritopher D. Ford acaba diluyéndose como si estos tuvieran miedo de ser demasiado claros a la hora de jugar con conceptos que pueden herir la sensibilidad del espectador dando la sensación de que tiran la piedra y esconden la mano no vaya a ser que alguien se ofenda por llevar la broma demasiado lejos, lo que hace que ese espíritu gamberro y soez que parece que tiene la película no sea mas que una simple operación de marketing.


Personalmente estoy en contra de este supuesto cine transgresor que no nos ofrece nada que no hayamos visto ya, estoy en contra de que parezca que se van a traspasar las líneas de lo políticamente correcto para ofrecernos mas de lo mismo. Desde ese punto de vista "Clown" es una cinta realmente decepcionante donde solo se salvan algunas escenas. La cinta de Watts no funciona ni como cinta gore, ni de terror ni como gamberrada (O por lo menos no es lo que yo entiendo por cine gamberro). "Clown" podrá gustar a los aficionados menos exigentes al género, a todos aquellos que sigan pensando que Roth es un director/productor gamberro (Igual que ocurrió con muchas críticas de "Aftershock" con "Clown" volverá a pasar lo mismo y se volverá a hablar de esta cinta como "otra gamberrada de Roth". La marca Eli Roth ya se ha hecho un hueco entre muchos aficionados y críticos). Por desgracia para mi este "Clown" es una de las grandes decepciones de la temporada que me acabó aburriendo bastante y de la que siempre tuve la sensación de que funcionaria muy bien en un corto o en un medio metraje pero no en un largo. Una lastima.


Lo mejor: La escena del parque infantil.
Lo peor: Bajo el disfraz no hay nada nuevo.

viernes, 27 de marzo de 2015

Sección de Cortometrajes

A continuación os dejamos una serie de cortos que consideramos que bien sea por su calidad o por la fama que han ido adquiriendo gracias a la cantidad de premios que han ido ganando merece la pena verlos y disfrutarlos. Esperemos que os lo paséis tan bien como nosotros viéndolos...



Sequence de Carles Torrens



El nombre de Carles Torrens empezó a ser conocido para muchos gracias al que fue su debut en el largometraje "Emergo" también conocida por muchos como "Apartment 143" cinta basada en un guión de Rodrigo Cortes ("Concursante", "Buried", "Luces Rojas"). Dos años después de esta película Torrens nos dejó este gran cortometraje que ha arrasado por todos aquellos festivales donde se ha presentado. "Sequence" no deja de ser una película resumida en 20 minutos casi perfectos si no fuera por algún pequeño bajón que sufre el corto durante el desarrollo de alguna escena un tanto alargada. Su calidad técnica, su historia (Digna de tebeos como "Dossier Negro" o "Creepshow") hacen que "Sequence" sea uno de los mejores cortos que podamos ver actualmente y todo un disfrute para los amantes del género.


Y para todos los espectadores que disfrutan con las curiosidades decir que el bar donde trabaja el protagonista de "Sequence" parece ser el mismo al que acude el personaje interpretado por Bradley Cooper en "El vagón de la muerte" ("The Midnight meat train") de Ryûhei Kitamura. En la imagén se puede apreciar el nombre del bar, al ver tanto el corto como la película la duda se disipa.



Monguis  de Isaac Berrokal


"Monguis" es excesivo, es cafre, es brutal pero sobre todo es un gran entretenimiento mal rollero. Isaac Berrokal no engaña a nadie y desde las primeras imágenes deja claro a que tipo de público va dirigido el corto. Si entras en el y compartes su peculiar sentido del humor adelante, si no mejor déjalo y dedica tu tiempo a ver otra cosa. Lo que esta claro es que estos "Monguis" no van a dejar indiferente a nadie.


martes, 17 de marzo de 2015

Crítica: Perdiendo el Norte

Título:  Perdiendo el Norte
Año: 2015
Género: Comedia romantica
Duración: 102 min
Director: Nacho G. Velilla
Guión: Nacho G. Velilla, Antonio Sánchez, David S. Olivas y Oriol Capel
Música: Juanjo Javierre
Interpretes: Yon González, Julián López, Blanca Suárez, Miki Esparbé. José Sacritán, Úrsula Corberó, Malena Alterio, Javier Cámara, Carmen Machi
Nota: 4
Sinopsis: Hugo y Braulio son jóvenes y estan sobradamente preparados. Pero hay un problema: Viven en España y la tasa de paro entre los jóvenes hace que la búsqueda de trabajo sea prácticamente imposible. Al ver un programa sobre las ventajas de vivir en Alemania se lanzarán a la aventura...



Crítica:
Si algo se puede decir de la última película de Nacho G. Velilla es que es tan bien intencionada como fallida, tan inocente como previsible y tan (en principio) crítica como moralmente reprobable. Tras dos de sus mejores cintas, dos grandes dramas que no dejaban indiferente a nadie Fatih Akin sorprendió a medio mundo rodando una simpática cinta que transmitía tan buenas sensaciones que era capaz de levantar el ánimo del más decaído. "Soul Kitchen" resultó un divertido entretenimiento que fue considerado como una obra menor en su filmografía  donde este mezclaba el humor con el romance y todo ello mezclado con una grandisima banda sonora. (Y esto a pesar de haber recibido el premio especial del jurado en el Festival de Cine de Berlín en el 2009. Pero el hecho de ser una comedia y ser premiada en un festival internacional que se celebra en el propio país de producción de la cinta ya es suficiente para que muchos la consideren una película menor. Siempre se ha criticado que en el Festival de Cine de Berlín se premie a películas alemanas, en el de Venecia a cintas italianas y en San Sebastián a cintas españolas pero esto no ha de ser una merma a la hora de valorar a las películas. A todo esto hay que sumar que muchos espectadores y críticos creen que el drama esta muy por encima de la comedia lo que hace que mucha gente ya este condicionada al ver una película según sea su género. Al hablar de sus películas estoy considerando sus largos de ficción. Entre "Contra la pared" - "Gegen die Wand", "Al otro lado" - "Auf der Andere Seite" y "Soul Kitchen", Akin rodó el excelente documental "Crossing the Bridge: The Sound of Istanbul" y varios cortos para películas colectivas como en el caso de "New York, I love you").


Pero en "Soul Kitchen" hay un detalle que a muchos se nos puede pasar por alto: Aunque la cinta es una producción alemana y esta rodada en Hamburgo, los personajes buenos son todos de origen extranjero: Desde esa pareja de hermanos griegos (A pesar de que uno de ellos esta en la cárcel, Akin se esfuerza en mostrar que este tiene buen corazón), pasando por esa camarera italiana, la masajista turca o ese entrañable vecino de nombre Sócrates, mientras que los personajes que podríamos definir como malos son todos ellos alemanes: La inspectora de hacienda o el agente inmobiliario entre otros... Aunque Fatih Akin nos presentaba "Soul Kitchen" una amable comedia, la película poseía una clara crítica a la sociedad alemana. Ahora llega "Perdiendo el Norte" cinta de Nacho G. Velilla que parece tomar algunos elementos de la película de Akin. Aunque cambia el epicentro de la historia y donde conoceremos a los personajes no será en el Soul Kitchen si no en un restaurante turco de Berlín son tremendamente claros los paralelismos entre ambas cinta,s ya que por ejemplo Velilla cambia al entrañable Sócrates de la película de Akin por el personaje interpretado por un gruñón José Sacristán que irá poco a poco ganándose al espectador y aunque por diferentes motivos los directores nos presentan en ambas cintas a dos protagonistas que se encuentran perdidos en medio de situaciones que les sobrepasan. No se nos debe pasar por alto que en "Perdiendo el Norte" volvemos a encontrarnos con esa idea de que los personajes buenos son de origen extranjero, a lo que hay que añadir que  ambas cintas se mueven dentro de la comedia romántica buen rollista. Pero donde Akin ponía frescura y ritmo, Nacho G. Velilla se muestra excesivamente torpe y tosco dejándonos algún buen chiste pero regalándonos toda una serie de escenas a las que no ha sabido sacarles provecho. Muchas de ellas mal resueltas como la visita de los padres del protagonista a Alemania lo que hace que el tono general de la película este mas cerca de un flojo episodio de televisión que de un largo pero que sobre todo hace que nos planteemos si detrás de "Perdiendo el Norte" esta el trabajo de nada mas y nada menos que cuatro guionistas.


Los referentes de "Perdiendo el Norte" no solo se quedan en las similitudes con la cinta de Fatih Akin también nos vienen a la cabeza las películas de Daniel Zarandieta "Encontrados en NYC" y David Pinillos "Bon Appétit". Con la cinta de Zarandieta no solo tiene en común el hecho de usar el título de la película para expresar la situación y la forma de sentir de los protagonistas, aunque los conceptos "perdiendo" y "encontrados" son antagónicos los desarrollos de las cintas son similares y ambas acaban discurriendo por los típicos caminos de las películas románticas.  Pero las cintas de Zarandieta y Velilla comparten también unos secundarios que ponen el punto humorístico de la cinta y que acaban siendo lo mejor de la película. Si en "Encontrados en NYC" tenemos a esos dos amigos frikis del protagonista, en "Perdiendo el Norte" el director vuelve a sacar el máximo provecho de un Julián López que vuelve a demostrar como ya hizo en "Que se mueran los feos" que es un autentico roba escenas, de Miki Esparbé (Aunque sobre actuado por momentos reconozco que disfruté mucho con su interpretación) y de Javier Cámara que nos deja la mejor frase de toda la película. Por si fuera poco "Encontrados en NYC" y "Perdiendo el Norte" recurren ambas a la idea de la hermana de alguien como objeto de deseo de algún personaje. Si todo esto no fuera suficiente para hablar de la aparente poca originalidad de la historia que Velilla quiere plasmar en imágenes ahí esta también la cinta de David Pinillos. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea del emigrante español que busca trabajo en el extranjero y otra vez estamos ante esa relación amorosa en la que la chica (Parece que siempre es ella la eterna sufridora en este tipo de películas) mantiene una tormentosa relación con un lugareño. Todas estas ideas comunes con "Soul Kitchen", "Encontrados en NYC" y "Bon Appétit" hacen que a nivel de historia, "Perdiendo el Norte" no ofrezca nada, absolutamente nada que no hayamos visto antes, ¿Era realmente necesaria una cinta tan poco original y tan floja? ¿Había que aprovechar el buen momento que vive el cine español lo que implicaría demasiada rapidez para trabajar en la historia que nos quieren contar?. Por desgracia la cinta de Velilla que podía apostar fuerte por el humor y por el trabajo de todos sus actores (Y digo todos y no solo los secundarios) no consigue ofrecer lo que se espera de ella y ni Velilla como director ni el grupo de cuatro guionistas que hay detrás del guión consiguen que la cinta alce el vuelo y que la buena taquilla de esta sea visto mas como un efecto secundario del éxito de "Ocho Apellidos Vascos" que de los propios méritos de la película.


Hay algo preocupante y crispante en la cinta de Velilla y eso no es otra cosa que la reiteración de conceptos e ideas sobre la inmigración y la situación del país. Un mensaje tan repetido que acaba por saturar al espectador ya que la idea que se supone que quiere transmitir el director y los guionistas ha quedado clara desde el principio. (El hecho de usar la crisis como motor de la película no hace que la cinta sea película crítica, tampoco estamos ante una cinta que intente reírse de la crisis para hacernos olvidar nuestros problemas durante un rato. Por desgracia la sensación de oportunismo es la única que nos viene a la cabeza a la hora de ver "Perdiendo el Norte").  Tal es la obsesión por recalcar lo obvio que el director se ve en la necesidad de usar el alzheimer como metáfora de todo aquello de lo que nos habla. (España como país es ese anciano con alzheimer que olvida su propia historia). Llama la atención que tras esta saturación de escenas que hablan todo el rato de lo mismo motivo por el cual buena parte del público puede pensar que estamos ante una cinta crítica con la crisis y con el sistema, esta nos acaba dejando una tremenda pulla a la plataforma antidesahucios.  Escena que debido a la carcajada que provoca en gran parte del público puede hacer que pase desapercibida pero que nos deja un preocupante mensaje: La culpa de la crisis la tiene la gente. Solo una escena, solo unos pocos segundos tiran por la borda todo el aparente mensaje con el que Velilla nos ha taladrado durante toda su película. Una lastima.


Hablando de los actores no hay mucho mas que decir aparte de lo que ya se ha comentado acerca del trabajo de los secundarios (Hay que salvar también el trabajo de Carmen Machi y José Sacristán)  por lo menos de forma positiva. Úrsula Corberó vuelve a repetir su lamentable papel en la horrorosa "XP 3D" y con todos mis respetos creo que si Corberó quiere despegar como actriz debe despedir a su agente o no escuchar a las personas que le aconsejan interpretar estos papeles de esta manera, su trabajo es una de las peores cosas de la película. Pero no es mejor lo que podemos decir de los protagonistas: Yon González y Blanca Suárez nos regalan una de las peores escenas que hemos visto en mucho tiempo donde ella solloza forzadamente intentando buscar la risa o la complicidad del espectador y solo consigue que este sienta autentica vergüenza ajena. Su compañero parece ponerse a su altura ambos nos dejan una de esas escenas que es mejor ver y olvidar. Es claro que sus personajes se mueven por caminos trillados y mil veces vistos dentro de las comedias románticas lo que los limita mucho a la hora de brillar (No asi como los secundarios que parecen mas libres) pero sus interpretaciones por desgracia en algunos momentos son bastante justitas. Tema aparte el de los cameos, si por ejemplo en la notable pero injustamente tratada "Casting" de Jorge Naranjo los cameos jugaban un tanto en su contra (Llega un momento en el que parece que estemos ante el efecto Torrente... A ver quién es el próximo famoso que sale en pantalla) en "Perdiendo el Norte" pasa algo parecido pero no por su cantidad sino por el hecho en si de la misma aparición "estelar". No hay nada que justifique la presencia de Alberto Chicote en la cinta, nada mas allá de ser una de las estrellas del grupo atresmedia que a la postre no deja de ser una de las productoras de la película (Aquí volvemos a plantearnos una pregunta.. ¿Si la presencia de Chicote es un guiño a la productora de la película, la pulla a la plataforma anti desahucios lo es a la línea editorial de la misma?


"Perdiendo el Norte" es una cinta que se beneficia de la buena salud del cine español, de tener detrás una productora que nos puede machacar o directamente saturar con publicidad de la película (Aunque hay que agradecer que esta cinta no este producida por Telecinco Cinema si no volveríamos a estar ante otra de sus salvajes campañas publicitarias). Con unos secundarios que se comen directamente a los protagonistas de la película, "Perdiendo el Norte" conectará con una parte del público al que hará pasar un buen rato, pero al resto esta cinta le parecerá una muy muy floja comedia totalmente prescindible.



Lo mejor: Los secundarios a excepción de Úrsula Corberó 
Lo peor: Los sollozos de Blanca Suaréz

miércoles, 4 de marzo de 2015

Crítica: Ex Machina

Título: Ex Machina
Año: 2015
Género: Ciencia Ficción - Drama
Duración: 108 min
Director: Alex Garland
Guión: Alex Garland
Música: Geoff Barrow y Ben Salisbury
Interpretes: Domhnall Gleeson, Oscar Isaac, Alicia Vikander, Sonoya Mizuno, Corey Johnson, Chelsea Li
Nota: 6
Sinopsis: Un joven programador ganará un concurso para conocer al jefe de su empresa y colaborar así con en el un proyecto de inteligencia artificial.







Crítica:
Hay personajes e historias que merece la pena sacar de la oscuridad y llevarlas a un plano más luminoso, ideas que pueden dar mucho juego y que respetando la esencias de las mismas son llevadas a un terreno de luz y de claridad, una forma de coger algo ya visto y darnos una perspectiva, al menos en principio, diferente. Alex Garland parece obsesionado con esta idea, ya lo hizo con el guión de "Sunshine" y ahora lo hace con el que supone su debut en la pantalla grande como director: "Ex Machina".


Garland se dio a conocer en el año 2000 gracias a la adaptación al cine de su novela "The Beach" de la mano del siempre excesivo Danny Boyle (Director tremendamente interesante pero cuyo cine queda muchas veces lastrado por su abuso de ciertos elementos visuales y musicales hecho que en muchos casos juega en contra del resultado final de sus películas. Aún así su cine para bien y para mal ha marcado a muchos y algunas de sus escenas han quedado grabadas en el subconsciente colectivo. Es inevitable no pensar en el baño de "Trainspotting" a la hora de ver "Enter the Void" de Gaspar Noé o "Wetlands" de David Wnendt a pesar de que las tres cintas resultan muy diferentes y las historias y por tanto sus desarrollos no tienen absolutamente nada que ver). Dos años después llegó su primer guión cinematográfico que volvió a llevar a la pantalla grande el propio Boyle y que catapultó al guionista definitivamente a la fama. "28 días después" se convirtió en una cinta clave en el resurgimiento de género zombie a pesar de que en esta película no había ningún muerto viviente. Aunque esta visión de los infectados era cuando menos interesante la cinta resultaba excesivamente desigual por culpa de dos partes demasiado diferenciadas. La primera donde el guionista y el director ponían las bases de la historia y presentaban a los personajes resultaba tensa y tremendamente interesante (De hecho se puede ver que el comic y por lo tanto la serie de "The Walking Dead" de Robert Kirkman toma como punto de partida de la historia el mismo que el de la cinta de Boyle y Garland: El protagonista despierta en un hospital abandonado sin saber que ha pasado, poco a poco ira descubriendo que el mundo que conocía ha desaparecido para siempre) para acabar convirtiéndose en una especie de pseudo metáfora sobre el nuevo orden y los militares resultado bastante floja en comparación con la primera. (Personalmente prefiero "28 semanas después", la notable cinta de Juan Carlos Fresnadillo utiliza de manera tremendamente inteligente la idea de los infectados para desarrollar toda una metáfora acerca del mal que anida dentro del propio núcleo familiar)


Fue en el 2007 cuando Garland mostró por primera vez su obsesión por cambiar la oscuridad por la claridad. Ese año el escritor y guionista escribió el guión de "Sunshine" que fue llevado otra vez a la pantalla grande por Danny Boyle. En el Garland narraba la odisea de una expedición espacial al llevar a cabo una arriesgada misión: Hacer explotar unas bombas nucleares en el Sol para que este se reactivara  y poder así evitar la congelación de la Tierra. Esta idea cambiaba la percepción de muchos de la ciencia ficción espacial, ya que la mayoría de nosotros estamos acostumbrados a ver cintas oscuras y tenebrosas donde la amenaza puede surgir de entre las sombras, el espacio exterior es un lugar sin luz en el que hay que tener miedo a lo desconocido pero ahora en "Sunshine" el terror podía surgir de lo más luminoso... (Algo así como lo que ocurría en "Scream 2" donde otra vez el personaje de Jamie Kennedy volvía a comentar ciertas ideas y ciertos clichés propios de las cintas de terror, uno de ellos era que los crímenes siempre o casi siempre suceden por la noche o en sitios oscuros. Kevin Williamson y Wes Craven consiguieron seguir riéndose de todos estos tópicos mostrando un crimen a plena luz del día). Pero es aquí donde el trabajo de Garland empezó a mostrar otra terrible obsesión, la de coger elementos e ideas de otras historias para escribir sus propios guiones. Y es que si algo tenía "Sunshine" era que ante todo parecía una versión luminosa de "Horizonte Final" ("Even Horizont") de Paul W.S. Anderson


En el 2012 llegó su siguiente guión "original" para un largometraje (Dos años antes adaptó la novela de Kazuo Ishiguro "Nunca me abandones" que llevó al cine Mark Romanek), ese guión acabó convirtiéndose en la película de Pete Travis "Dredd". En este caso el trabajo de Garland y por tanto la cinta de Travis a pesar de recibir notables críticas fue comparada y con razón con "The Raid" de Gareth Evans. La cinta de Evans ha marcado un antes y un después en la historia del cine de acción reciente y comparte con la película de Travis no solo la misma idea (Un grupo de policías que se encuentran atrapados en un edificio repleto de criminales deberán ir accediendo planta a planta hasta el último piso para atrapar al malo y así poder salir sanos y salvos) si no también escenas demasiado similares (Cualquiera que haya visto las dos películas tendrá clara la imagen de los tiroteos en las plantas que dan al patio de luces). El trabajo de Garland resultaba muy interesante (Aunque también se beneficiaba del nefasto recuerdo de la cinta protagonizada por Sylvester Stallone) pero por desgracia este era ante todo muy poco original. Ahora nos llega el debut de Alex Garland como director para ello este adapta un guión propio y otra vez como no podía ser menos volvemos a encontrarnos con una muy interesante cinta que parece llevar a la película de Panos Cosmatos "Beyond the Black Rainbow" de la oscuridad a la luz y que sorprendentemente guarda demasiados parecidos con "The Machine" de Caradog W. James (Y digo sorprendentemente porque "The Machine" es una producción inglesa rodada en el 2013 que ha recibido varios premios. Una película demasiado reciente y conocida por el público aficionado a la ciencia ficción como para que ambas películas compartan  escenas e ideas iguales y nadie se de cuenta.)


"Ex Machina" parte de una premisa tremendamente interesante: Un prometedor programador es elegido mediante sorteo para conocer al jefe de su empresa y colaborar con él  durante una semana en un proyecto de inteligencia artificial. Garland plantea su película como un thriller psicológico con elementos propios de una partida de ajedrez y como tal el espectador sabe de antemano que algún personaje (o quizás todos) no esta siendo totalmente sinceros y este tendrá que descubrir las celadas y los sacrificios que hace Garland para ir  haciendo avanzar a la historia de la manera que el quiere. Si algo tiene "Ex Machina" es que esta es clara en su planteamiento y en su desarrollo, el espectador sabe ante que tipo de cinta está y aunque sepamos que ciertas cartas pueden estar marcadas el desarrollo de la historia no ofende al espectador y a pesar de su ritmo un tanto lento el visionado de la película resulta realmente agradable. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea del mago y como este distrae al público gracias a una atractiva acompañante o a desviar el punto de atención de la persona que esta mirando. Esta idea es comentada por los protagonistas de la película y ya fue usada muy recientemente aunque de una manera totalmente distinta en cintas como "Luces Rojas" ("Red Lights") de Rodrigo Cortes o  en "Ahora me ves..." ("Now you see me...") de Louis Leterrier.


Igual que ocurre con los hermanos Wachowski, Alex Garland parece un artesano capaz de tomar múltiples ideas y referencias de otras cintas y vendérnoslo como algo novedoso, aunque es de agradecer que Garland no intente hacer de su cinta una película compleja mediante el uso de complicadas o rimbombantes frases o conceptos difíciles de entender por muchos de nosotros. Estos momentos aparecen de manera muy peligrosa en "Ex Machina" y nos hacen pensar que por desgracia nos vamos a encontrar con una cinta que se aleje del espectador y acabe perdiendo el interés de este por lo que esta viendo pero son cortados rápidamente por parte del personaje interpretado por Oscar Isaac. Son claras las similitudes con "The Machine" de Caradog W. James, en ella el director y guionista inglés presenta una historia con bastantes (demasiados) puntos en común con la de Garland: Un científico contrata a una joven ingeniera para que trabaje con el en una base militar en el desarrollo de una inteligencia artificial. Tanto en "Ex Machina" como en "The Machine" volvemos a encontrarnos con la figura de un "novato" que de un modo u otro es reclutado por un científico para desarrollar en un complejo que cuenta con las mas sofisticadas medidas de seguridad una inteligencia artificial que tendrá cuerpo de mujer y ejercerá una extraña fascinación en los protagonistas que los llevará a replantearse su posicionamiento ante ellas. Pero sobre todo si hay algo que llama especialmente la atención entre "The Machine" y "Ex Machina" no es todo lo anteriormente mencionado si no el hecho de que ambas películas nos presenten a unos robots o cyborgs según sea el caso que son incapaces de comunicarse. Este hecho, el planteamiento de estos conceptos y el desarrollo de los mismos en ambas cintas es prácticamente similar por lo que cualquier espectador que haya visto "The Machine" antes que la película de Garland se sentirá tremendamente decepcionado ante la falta de originalidad de la cinta del inglés.


Pero las similitudes entre la película de Garland y otras cintas no solo se queda aquí. Justo en este momento entra en escena "Beyond the Black Rainbow" película que supuso el debut en pantalla grande del hijo del director de "Acorralado"  ("First Blood") Panos Cosmatos. La hipnótica cinta de Cosmatos fue comparada por muchos con "2001: Una odisea del espacio" ("2001: A space Odyssey") por su estética y por su complejidad a la hora de entender que es lo que el director nos esta intentando contar, aunque personalmente creo que "Beyond the Black Rainbow" guarda ciertas similitudes con "Sunshine" ya que ambas toman elementos de "Horizionte Final" ("Even Horizont") para desarrollar sus historias. Pero si en la cinta de Boyle había luz en la de Cosmatos hay oscuridad y mal rollo que deriva en una atmósfera enfermiza y el director de origen griego nos deja una cinta de ciencia ficción de estética ochentera que parece verse influenciada por el cine del primer Cronenberg.


"Beyond the Black Rainbow" cuenta la extraña historia de Elena la que parece ser única paciente del Instituto Arboria. Barry Nyle uno de los doctores mas extraños y perturbadores de la historia del cine intentará de tratarla para dar con la raíz de todos sus males. Tanto la cinta de Cosmatos como la de Garland comparten la idea de usar un espacio casi único (El Instituto Arboria en el caso de "Beyond the black Rainbow" o la casa del jefe del protagonista en el caso de "Ex Machina") además del uso de pocos actores con dialogo. Pero hay varios elementos todavía mas claros que hacen que ambas cintas estén relacionadas: Uno de ellos son esas conversaciones que tienen los protagonistas a través de un cristal (En las dos películas las dos chicas están encerradas y los personajes masculinos hablaran con ellas en una sala donde ambos estarán separados por un cristal. Tanto en la cinta de Cosmatos como en la de Garland las protagonistas desean romper de alguna manera esa barrera), en ambas cintas se producen varios extraños apagones o cambios en las proyecciones que se ven en diversas pantallas y en ambos casos los motivos parecen ser los mismos. A todo esto hay que sumar la idea de ver a los protagonistas con dibujos o fotografías que les son arrebatados violentamente. Pero "Ex Machina" no es "Beyond the Black Rainbow" y donde Cosmatos creaba una hipnótica cinta difícil de entender, Garland nos deja una en apariencia fría película accesible a todo el mundo. Todo queda explicado en "Ex Machina", nada nos va a crear ningún género de dudas una vez que aparezcan los títulos de crédito finales, al fin y al cabo no dejamos de estar ante una cinta que busca un público bastante amplio.


En una cinta como esta es vital el trabajo de los actores principales. Domhnall Gleeson, hijo de Brendan Gleeson que trabajó en  "28 días después", resulta perfecto como ese joven programador que se verá abrumado por una situación que le sobrepasa, por conocer al jefe de su empresa, por colaborar estrechamente con el y por la dudas que se generarán en el. El guatemaltco Oscar Isaac parece reivindicar un papel en la próxima cinta a lo "Boggie Nights" después de la genial escena del baile con uno de los robots, momento tan extraño como divertido y da vida a ese jefe tan cercano como extraño (Queda claro que tanto su papel como su empresa son una crítica a ese buen rollismo que parece que nos quieren vender desde ciertas compañías de Silicon Valley y en especial al creciente poder de google) consiguiendo resultar tan cercano como perturbador. Pero la gran sorpresa es Alicia Vikander que da vida a Eve y que a pesar de las aparentes limitaciones de su papel, dar vida a una robot limita un tanto las muestras afectivas, consigue todo aquello que no lograba Caity Lotz en "The Machine" y es que en este caso si que conseguimos creernos a la actriz sueca como un elemento seductor capaz de crear todo tipo de dudas en las personas que viven a su alrededor.



Hay algo que merece destacar en "Ex Machina" y eso es la banda sonora compuesta por Geoff Barrow y Ben Salisbury. El dúo que compuso el notable disco "Drokk: Music inspired by Mega-City One" que se inspiraba en la anterior cinta para la que Garland escribió un guión: "Dredd" pone la música para su nueva película. Barrow y Salisbury crean una gran banda sonora con temas que podrían haber sido compuestos sin ningún problema por John Murphy ("28 días después", "Sunshine"...) y a nadie nos hubiera resultado extraño (Como ejemplo podemos fijarnos en el tema "Falling") . Resulta imposible imaginarse la cinta de Garland sin la música compuesta por estos. El cine inglés vuelve a demostrar que son capaces de dejarnos excelentes bandas sonoras para sus películas de terror y ciencia ficción, ahí esta el trabajo del propio Murphy para "28 días después" o el de The Free Association para "Code 46".


Alex Garland nos deja en "Ex Machina" una gran cinta de ciencia ficción que resulta lastrada por los numerosos y claros referentes que hay en su película lo que hará que un aficionado al género vea esta cinta con mucho interés pero tenga la sensación de que no hay nada nuevo bajo el sol. La película se beneficia del gran trabajo de todos los actores, de una soberbia banda sonora y de una notable puesta en escena. Para ver con calma, "Ex Machina" resulta ciertamente entretenida



Lo mejor: La banda sonora. El trabajo de los actores. El pulso del director para conseguir que sigamos su historia con interés.
Lo peor: La sensación de haber visto esta película antes. Su falta de originalidad juega en su contra.