sábado, 26 de diciembre de 2015

Lo mejor del 2015





1 - 'The Lobster' de Yorgos Lanthimos


El año pasado desde 'La soledad del perro guía' consideramos que 'El gran hotel Budapest' ('The Grand Budapest Hotel') de Wes Anderson era la mejor película del 2014. El cine de Anderson no es apto para todo tipo de público, la especial sensibilidad del director unida a su peculiar sentido del humor puede hacernos disfrutar de sus películas pero también llevarnos a pensar que su cine es demasiado hermético y pedante. Algo parecido ocurre con el cine de Yorgo Lanthimos, todas sus propuestas sin excepción resultan herméticas y excesivas, haciendo que la opinión del público se divida de forma radical ante cada una de sus películas: Para algunos, el director griego utiliza de forma magistral el humor negro y el surrealismo para explorar y analizar a la sociedad actual, especialmente en todo aquello que hace referencia a las relaciones personales y la soledad, para otros, el cine de Lanthimos se sabe difícil y explota este hecho llegando a cotas de pedantería que juegan en contra del mensaje que tienen sus películas. Lo que es cierto es que ninguna de las cintas del griego dejan indiferente a nadie y esta 'The Lobster' no podía ser menos. Situando tal y como hizo Anderson, la acción de parte de su película en un peculiar hotel lleno de variopintos personajes, Lanthimos se acerca de forma magistral a la presión social para encontrar pareja. El director de 'Canino' se muestra del todo incisivo y no deja títere con cabeza (Si este plantea la idea de que las relaciones se construyen en base al egoísmo y la mentira, aquellas personas que deciden estar solos en contra a las normas establecidas tampoco quedan bien paradas) regalando a Colin Farrell (Que parece sacado directamente del 'Her' de Jonze) su mejor papel en años. Sin duda alguna Lanthimos nos deja una sorprendente y llamativa película que merece el puesto de honor en lo que a mejor cinta del año se refiere.





2 - 'The Look of Silence' de Joshua Oppenheimer



En el año 2012 y de la mano de Werner Herzog como productor, el director Joshua Oppenheimer nos dejó un sorprendente documental acerca del exterminio llevado a cabo por el ejercito indonesio entre 1965 y 1966 y que acabó con la vida de mas de medio millón de personas. La película recibió numerosos premios y fue elogiada por la prensa especializada pero desde este blog consideramos que el acercamiento que hizo Oppenheimer a los torturadores y asesinos que entrevistaba en su cinta estaba lejos de ser crítico con hechos que estos cometieron con total impunidad ya que al hacer que estos se interpretasen a si mismos como estrellas de cine, su documental servía casi exclusivamente para que el ego de estas personas alcanzase cotas difícilmente creíbles, lo que llevaba al espectador a plantearse una pregunta: ¿Para que yo, una persona alejada de la realidad indonesia sea consciente de la barbaridad cometida en aquel país es necesario que me muestren a los asesinos en todo su esplendor como si fueran estrellas?. Oppenheimer parece haber aprendido de sus errores o haberse dado cuenta de la injusticia cometida, ademas de la indulgencia con la que trató a los asesinos (Algo que queda demostrado en 'The look of silence' cuando de uno de los torturadores dice al hermano de una de sus víctimas que sus preguntas son mucho mas incisivas y profundas de las que le hacía Oppenheimer). El director americano enfrenta a los asesinos con las víctimas, haciendo que el hermano de uno de los torturados no solo vea la confesión de lo que le hicieron a su hermano si no que además este tiene la oportunidad de preguntar a las personas que lo torturaron por que lo hicieron y si se arrepienten. 'The look of silence' es un documental que es difícil de ver, por la brutalidad de aquello que habla, por ver como el odio esta profundamente enraizado en un país y alcanza a las propias familias y sobre todo y muy especialmente por que Oppenheimer nos muestra el sufrimiento de una familia cuyo hijo fue torturado salvajemente simplemente por no compartir ciertas ideas.




3 - 'Mad Max: Fury Road' de George Miller


Si este año Yorgos Lanthimos le regaló a Colin Farrell su mejor papel en años, el australiano George Miller hizo lo propio con Charlize Theron haciendo que esta diera vida en la gran pantalla a Imperator Furiosa que conseguía que Mad interpretado por Tom Hardy quedara relegado a un (muy digno) segundo plano. Imposible no acordarse de 'Indiana Jones y el templo maldito' ('Indiana Jones and the temple of doom') al comienzo de esta adrenalitica película que demuestra que se puede rodar una cinta de dos horas de duración que no de respiro al espectador pero que no le canse y le sature. Miller demuestra que para dar ritmo a una película no hay que cambiar de plano a cada segundo si no construir escenas con fuerza. 'Mad Max: Furia en la carretera' que parece un pseudo remake de '7 novias para 7 hermanos' ('Seven brides for seven brother') es sin duda alguna la cinta mas espectacular del año y que además se beneficia de la notable banda sonora de Junkie XL.





4 - 'Cemetery of Splendor' de Apichatpong Weerasethakul



El imposible nombre de Apichatpong Weerasethakul empezó a ser conocido por muchos gracias a su película 'Tropical Malady'. A pesar de que esta cinta se estrenó comercialmente en España, su siguiente cinta 'Syndromes and a century' no contó con el apoyo necesario para que llegara al público y fue relegada a verse solamente en diversos festivales. Fue en el 2010 cuando Weerasethakul dio su definitivo salto a la fama gracias a 'Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas' (Cinta que en España tiene mitad del título en español y mitad en inglés) que se alzó con la Palma de Oro en el Festival de cine de Cannes. Ahora tras varios cortometrajes, proyectos conjuntos con otros directores y un medio metraje un tanto decepcionante titulado 'Mekong Hotel', Weerasetahakul nos deja otra soberbia muestra de cine cuyo tono pausado hace que tal y como ocurre con el resto de películas del director estas no sea accesible a todo tipo de público especialmente aquellos que sean un poco impacientes. El director tailandés vuelve a mostrarnos a una sociedad dividida entre la tradición y la modernidad, a una sociedad profundamente espiritual donde la presencia del ejercito esta demasiado presente. 'Cemetery of splendor' es una de esas cintas que hay que sentir, una de esas cintas con las que hay que dejarse llevar. Imprescindible.




5 - 'Una paloma se posó sobre una rama a reflexionar sobre la existencia' de Roy Andersson.



Desde hace tiempo pensaba que los premios no tenían capacidad ya de sorprenderme por desgracia este año me he dado cuenta de que estaba equivocado. Y es que la última película de Roy Andersson 'Una paloma se posó sobre una rama a reflexionar sobre la existencia' se alzo con el premio a la mejor comedia en los premios del cine europeo, algo que personalmente me preocupa por que si bien es cierto que algunas de las escenas que el director sueco nos muestra consiguen que se nos escape alguna risa, su película esta protagonizada por toda una serie de perdedores, de personas que deambulan sin rumbo que acerca a esta cinta mas al drama que a la comedia. La película de Andersson parece hermanda con el cine de Kaurismaki, siendo esta una cinta fácilmente disfrutable por los seguidores del director finlandés.'Una paloma se posó sobre una rama a reflexionar sobre la existencia' cierra la trilogía acerca del sentido de la vida que el director inició con 'Canciones del segundo piso' y continuó con 'La comedia de la vida', cintas que no son necesarias ver para poder disfrutar y entender esta película que aunque se centra (por decirlo de alguna manera) en la vida de los dos vendedores mas tristes de artículos de broma esta compuesta de diversas escenas sin aparente conexión ente ellas y que plantean situaciones a cada cual mas absurda. Notable, inteligente y diferente.








viernes, 25 de diciembre de 2015

Crítica: Yo, él y Raquel - Me and Earl and the dying girl


Título: Yo, él y Raquel - Me and Earl and the dying girl
Año: 2015
Género: Drama
Duración: 105 min.
Director: Alfonso Gomez-Rejon
Guión: Jesse Andrews según su propia novela.
Música: Brian Eno y Nico Muhly
Interpretes: Thomas Mann, RJ Cyler, Olivia Cooke, Nick Offerman, Conni Britton, Molly Shannon, Jon Bernthal, Katherine Hughes, Masam Holden, Bobb'e J. Thompson, Gavin Dietz
Nota: 6
Sinopsis: Tras enterarse de que Rachel tiene leucemia, la madre de Greg obligará a este a que la llame y la ayude en tan difíciles momentos.





Crítica:
Hay que hacer varias consideraciones acerca de la una cinta como 'Yo, él y Raquel' ('Me and Earl and the dying girl'). La primera de ellas es obviamente acerca de la traducción del título en España que sorprendentemente se ha convertido en algo demasiado blanco, demasiado benevolente y naif, algo que parece indicarnos que la distribuidora ha pensado que esta era la mejor manera de hacer que esta cinta llegara de forma masiva a un público adolescente, edulcorando y prostituyendo la idea que maneja la película: Un joven adolescente que se encuentra totalmente perdido en su último año de instituto se verá obligado a acompañar a una chica de su misma escuela a la que se le ha diagnosticado leucemia. Greg, que así se llama este chico, demuestra que sus únicos intereses son pasar completamente desapercibido en las clases, ver películas extranjeras y rodar con su mejor amigo sus propias versiones de esas películas. Su incapacidad para relacionarse con la gente, para conocer como funciona el mundo fuera de las películas que ve y de la exótica comida que su padre le prepara hacen de el una persona incapaz de tomar decisiones por si mismo (Tal y como Rachel le echa en cara en la película. Todo lo que hace Greg es porque otra persona o bien le ha obligado o bien le ha animado a hacerlo pero nunca por decisión propia) escudándose en el humor (Algo que puede hacer que el personaje interpretado por Thomas Mann se gane nuestra antipatía al principio de la película) para suplir sus problemas para relacionarse con otras personas y su falta de sensibilidad para tratar a una persona con leucemia (No solo se refiere a Rachel como una chica moribunda si no que además habla de su amistad como condena. Es por eso que cambiar el título en castellano rompe con todo aquello que Jesse Andrews quiere transmitir. El título de la novela original publicada por primera vez en Estados Unidos en el 2012 también ha sufrido este cambio en España, primero como 'Un final para Rachel' y después como 'Yo, él y Raquel', parece ser que la editora Nube de Tinta tampoco confiaba en que el título original ayudara a las ventas). Tampoco debemos olvidarnos de que la protagonista de esta película se llama Rachel y no Raquel que es su traducción en español. ¿Alguien se imagina que el personaje de Al Pacino en 'El Padrino' - 'The Godfather' en lugar de llamarse Michael Corleone fuera Miguel Corleone? Pues eso mismo es lo que han hecho al traducir el nombre de la protagonista. La forzada rima se ha hecho gracias a una licencia imperdonable.


La siguiente consideración que hay que hacer es acerca de los parecidos que guarda esta película con 'Rebobine, por favor' ('Be kind rewind') de Michel Gondry (Director de la soberbia 'Eternal sunshine of the spotless mind', otra de esas cintas que también sufrió en sus propias carnes los cambios de título en la traducción al español, en este caso la película de Gondry se tituló en España 'Olvídate de mi') y con 'Las ventajas de ser un marginado' ('The perks of being a wallflower') de Stephen Chbosky. Con la primera por motivos mas que obvios ya que Greg y su amigo Earl, al igual que hacían Jerry (Jack Black) y Mike (Mos Def), se dedican a rodar sus propias versiones de películas aunque por razones muy distintas. Si en la cinta de Gondry sus protagonistas no se les ocurre mejor idea que rodar las películas del videoclub en el que trabaja Mike después de haberlas borrado por error, en la cinta de Gómez-Rejón estos lo hacen simplemente por diversión como muestra de su amor al cine algo inculcado por el padre del protagonista (Nótese también que tanto en 'Rebobine, por favor' como 'Yo, él y Raquel' la pareja protagonista que se dedica a grabar sus propias versiones de películas famosas están formadas por un chico blanco y un afroamericano. Hasta en este detalle la cinta de Gómez-Rejón parece tomar como referencia a la de Gondry)



Y con la segunda, con 'Las ventajas de ser un marginado'. 'Yo, él y Raquel' comparte que ambas películas son adaptaciones de novelas en las que sus autores han participado. Si Andrews se encarga de escribir el guión de la cinta dirigida por Gómez-Rejón, Chbosky hacía lo propio con su novela pero en esta ocasión era el mismo el encargado de ponerse detrás de las cámaras. Pero no solo esta idea era común a ambas películas, tanto la cinta de Chbosky como la de Gómez-Rejón nos presentan a una serie de adolescentes que arrastran diversos traumas (Incapacidad para superar un accidente, para aceptar su condición sexual, enfrentarse a una terrible enfermedad) y se encuentran fuera de lo que podríamos definir como normal dentro de los estereotipos que el cine americano nos ha ido vendiendo a lo largo del tiempo (Jugadores de fútbol americano, animadoras, rebeldes sedientos de sexo o incluso marginados pero tratados siempre de una forma excesivamente superficial y esquemática. Obviamente toda regla tiene sus excepciones). Si en 'Las ventajas de ser un marginado', el trío protagonista no solo conocen si no que disfrutan con música alejada de lo comercial como es el caso de los Dexys Midnight Runners (Que nos deja uno de los momentos mas tiernos de la película), New Order o The Smiths entre otros (Aunque sigo pensando que lo del 'Heroes' de Bowie es de juzgado de guardia) en 'Yo, él y Raquel', Gómez-Rejón nos presenta a dos adolescentes apasionados por el cine extranjero con especial interés por las películas de Werner Herzog (No solo veremos referencias a 'Aguirre, la cólera de Dios' - 'Aguirre, der Zorn Gottes', o imágenes de 'Mi enemigo íntimo' - 'Mein Liebster Feind' que analiza la extrema relación entre el director alemán y Klaus Kinski, si no que además Thomas Mann imita de manera increíble a Herzog cuando este escribe su solicitud para ingresar en una universidad. Tal es la presencia de Herzog en la cinta de Gómez-Rejón que el trailer de la película esta narrado como si de un documental del director alemán se tratase)


Pero los paralelismos entre la cinta de Gómez-Rejón y la de Chbosky no solo se quedan aquí. Hay un detalle en ambas películas que llama cuando menos la atención. Si en 'Las ventajas de ser un marginado', Tom Savini (Encargado del maquillaje y de los efectos especiales de cintas como 'Zombie' - 'Dawn of the dead' de George A. Romero, cinta de la que el protagonista de esta película lleva un parche de esta película en la chaqueta. La década de los ochenta fue fructífera para Savini y también realizó los efectos especiales cintas como 'El día de los muertos' - 'Day of the Dead', 'Maniac' o 'Viernes 13' - 'Friday the 13th' entre otras) tiene un pequeño papel como un profesor al que el protagonista tiene bastante aprecio, en 'Yo, él y Raquel' es Jon Bernthal que interpretaba a Shane Walsh en la serie 'The Walking Dead' basada en los comics de Robert Kirkman, el que da vida a un profesor por el que el protagonista siente poco menos que veneración. Ambas películas tienen una llamativa relación con los muertos vivientes, no solo por contar con actores que han participado activamente en películas (Tom Savini también trabajó delante de las cámaras en 'Zombie') o series que han marcado un antes y un después en el género (Aunque no soy amante de la adaptación de los comics de Kirkman a la pequeña pantalla, reconozco que la serie ha conseguido acercar el fenómeno zombie a gran cantidad de público, llegando incluso a saturar el mercado) si no porque ambos interpretan papeles muy parecidos.


Si algo tiene 'Yo, él y Raquel' es una gran cantidad de referencias a otras películas que harán de esta una película fácilmente disfrutable para los espectadores más cinéfilos. Gómez-Rejón no solo nos muestra los títulos y escenas de las películas rodadas por los protagonistas si no que además juega a lo largo de toda la película con diversas ideas y escenas extraídas de otras películas. El momento mas destacado de 'Yo, él y Raquel' es el claro homenaje que hace el director a 'Taxi Driver' de Martin Scorsese que nos deja el mejor guiño visto en una película en mucho tiempo y que será difícil de superar: Greg llama a Rachel por culpa de la presión de su madre que esta en la habitación de alado mientras este esta viendo 'Taxi Driver' justo en el momento en el que Travis Bickle llama a Betsy para invitarla a salir e ir al cine mientras la cámara se mueve para enfocar no a su madre pero si a su taxi. En ambas cintas los protagonistas, personas con serios problemas para comunicarse, hablan por teléfono con chicas mientras la figura de 'sus madres' esta presente.


'Yo, él y Raquel' viene a sumarse a esta ola reciente que parece sufrir el cine hecho por y para adolescentes en los que se trata el tema del cáncer de manera clara y directa (En muchos casos forzando el sentimentalismo de maneras que no son muy justas para con el espectador). 'Ahora y siempre' ('Now is good') de Ol Parker y con Dakota Fanning como protagonista conseguía mejorar la floja novela de Jenny Downham (Este es uno de esos casos en los que la película es mejor que la novela en la que se basa) o 'Bajo la misma estrella' ('The Fault in our star') de Josh Boone con Shailene Woodley en su papel principal adaptando la novela del mismo nombre de John Green que tenia los mismos aciertos y fallos que esta. 'Yo, él y Raquel' es una cinta correcta pero no aporta nada nuevo, nada que por ejemplo estas dos cintas no nos hayan ofrecido ya. Pero tampoco debemos de olvidarnos de la dramática 'Si decido quedarme' ('If I stay') de R.J Cutler a la hora de ver la cinta de Gómez-Rejón. Si bien la película de Cutler no aborda el tema del cáncer como si hacían las de Parker y Boone esta nos presenta al igual que hace Gómez-Rejón unos padres entrañables y cercanos (En 'Yo, él y Raquel' es el padre ya que la madre parece ser mucho mas controladora que el, en 'Si decido quedarme' son el padre y la madre los que se ganan nuestras simpatías) donde ambos transmiten su pasión a sus hijos (El cine extranjero en un caso, la música en el otro. Solo ha que fijarse en la conversación que tienen el padre de Mia y su hermano acerca de la música que este puede escuchar en el coche o la versión de los Smashing Pumpkins que tocan en la película).


En el siguiente párrafo cierta idea se puede considerar spoiler, avisamos por si acaso pero creemos que es bastante claro ante que tipo de película estamos. Es de agradecer la forma en la que Gómez-Rejón nos cuenta la historia, intentando ser sincero con el espectador aunque acabe cayendo en los tópicos de este tipo de películas forzando la escena del hospital, momento ya de por si triste y dramático pero que con una cuidadosa y estudiada puesta en escena consigue hacernos pensar que si un espectador no llora no tiene corazón (Reflexión en voz alta: Algunos podrán pensar que este comentario es un spoiler, pero teniendo en cuenta que la edición del libro en español se titulaba 'Un final para Rachel', ¿no es la persona encargada de traducir el libro la persona que se ha hecho lo que se llama un 'La semilla del diablo'? Para aquellos lectores que no vivan en España hay que decir que la cinta de Polanski 'Rosmary's Baby' se tradujo en este país como 'La semilla del diablo' echando por el suelo todo tipo de misterio e intriga).


Gómez-Rejón se beneficia del trío protagonista de su película. Si Thomas Mann consigue que en algunos momentos no simpaticemos con el, tenemos que reconocer que es perfecto para el papel. De igual manera RJ Cyler resulta del todo creíble como amigo de Greg, pero mi debilidad en esta película (Y en muchas otras) es Olivia Cooke una actriz que a pesar de haberse visto involucrada en algún desastre fílmico como en el caso de 'Ouija' de Stiles White o 'The Quiet ones' de John Pogue (En el primer caso tal fue el desastre rodado por White que Cooke poco podía hacer, en el segundo la joven actriz americana era lo mejor de la cinta de Pogue) nos ha dejado cintas tan interesantes como esta 'Yo, él y Raquel' o 'La señal' ('The Signal') de William Eubank y que en la cinta de Gómez-Rejón vuelve a brillar con luz propia. Cooke es otra de esas actrices a las que no hay que perder de vista.


En resumen, 'Yo, él y Raquel' es una buena cinta pero que ha sido excesivamente alabada por muchos críticos puede que por su aroma indie o puede que por la forma que tiene de tratar el tema del cine no comercial. La película de Gómez-Rejón se ve muy bien, es correcta y consigue emocionarnos pero dista de ser una de las diez mejores películas de este año posiblemente porque el director se tenía que haber alejado mas del recuerdo de 'Rebobine, por favor' que aunque es una cinta simpática es una de las mas flojas de Gondry. Para ver y disfrutar y a ser posible con un paquete de Kleenex cerca.



Y aunque no tiene nada que ver con 'Yo, él y Raquel' ponemos el enlace del vídeo de un imitador de Werner Herzog leyendo '¿Donde esta Wally?'


Lo mejor: Cooke y la escena del hospital.
Lo peor: El recuerdo de 'Rebobine, por favor' juega en contra de esta película.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Las cinco mayores decepciones del 2015

A continuación os dejamos una lista de las cinco películas que desde nuestro punto de vista han sido las cinco mayores decepciones de este año por diversos motivos. Como siempre esta lista es del todo subjetiva donde hemos valorado lo que las cintas nos transmitieron o si estas estaban a la altura de lo que esperábamos de ellas.




1 - 'Tag' de Sion Sono



Decepcionante a mas no poder, la cinta de Sion Sono se convierte en todo un espectáculo gore con exceso de violencia gratuita algo que el director japonés cree entretendrá a su público olvidándose de construir una historia que enganche y sea mínimamente coherente. 'Tag' fue presentada en el pasado Festival de cine internacional de Sigtes causando revuelo por su impresionante escena inicial pero acabó aburriendo sobremanera hasta a los fans mas entregados del director. La cantidad no es sinómino de calidad algo de lo que Sono debería darse cuenta lo antes posible antes de que el autor de cintas como 'Love Exposure' o 'Why don't you play in hell?' acabe cayendo en un vacío creativo del que le podría ser muy difícil salir. Decepcionante y aburrida solo se pueden salvar algunas escenas y su modélico inicio algo que por desgracia Sono no supo aprovechar para hacer de esta la gran película que muchos esperábamos.




2 - 'Eliminado' ('Unfriended') de Levan Gabriadze



El género conocido como found footage agoniza (y sus variantes. Se podría discutir si se puede incluir esta 'Eliminado' en este género o no ya que los límites del found footage no siempre están claros). Cintas como ' La horca' ('The Gallows') de Travis Cluff y Chris Lofing, 'The Pyramid' de Grégory Levasseur o esta 'Eliminado' demuestran que se ha exprimido demasiado a la gallina de los huevos de oro rodando cintas muy flojas destinadas a un público mayoritariamente adolescente. (Salvo de la quema a 'Project Almanac' de Dean Israelite que sin ser una gran película si que, aunque es demasiado deudora de la estética que podríamos definir como MTV, resulta muy entretenida a pesar de sus incongruencias). 'Eliminado' se planteaba como una vuelta de tuerca al género, como una forma de ofrecer algo diferente pero por desgracia su interesante punto de partida acaba haciendo aguas a los diez minutos de película y es que la historia que Levan Gabriadze no da para mas allá que un corto o un mediometraje haciendo que sus 83 minutos se hagan tremendamente aburridos y pesados. Si Sono utilizaba el pretexto de la posición de la mujer en la sociedad japonesa para justificar su innecesaria y excesiva 'Tag' (La situación de la mujer japonesa merece un mejor y mas profundo análisis) aquí es la idea del bulling y del excesivo uso de las redes sociales lo que Gabriadze utiliza para construir una de las cintas de terror mas aburridas de este año.




3 - 'Regresión' de Alejandro Amenabar


La última cinta del español Alejandro Amenabar esta a años luz, en lo que a calidad se refiere, del 'Tag' de Sion Sono y del 'Eliminado' de Levan Gabriadze pero se merece estar en este particular podio debido a la gran decepción que supuso. Si 'Los Otros' resultaba una cinta con demasiados paralelismos con 'El sexto sentido' ('The Sixth Sense') de M. Night Shyamalan o si 'Mar adentro' tuvo la mala suerte de coincidir en el tiempo con el 'Million Dollar Baby' de Clint Eastwood, esta 'Regresión' resulta demasiado deudora del 'Sinister' de Scott Derrickson tanto por su atmósfera como por el hecho de compartir protagonista (Ethan Hawke) y de explorar la forma en la que la psicosis y la obsesión hacen mella en este. El tono excesivamente lento y una historia que promete mas de lo que ofrece hacían que el espectador acabara esta película con una gran sensación de sopor. A pesar de ver que la cárcel donde se grabó alguna escena de 'Regresión' es la misma que la que usó John Carpenter para su mítica 'En la boca del miedo' ('In the mouth of the madness') algo que podía llamar la atención de los seguidores del director norteamericano, la cinta de Amenabar resultaba una muy aburrida e impersonal película.



4 - 'Extinction' de Miguel Ángel Vivas


Si algo bueno tenia la última película de Miguel Ángel Vivas era un tremendo trailer que conseguía despertar el interés del espectador para ver que había conseguido hacer el director de una de las mejores home survival rodadas en los últimos años 'Secuestrados' con la novela de Juan de Dios Garduña. Por desgracia el exceso de metraje de esta película, se va casi hasta las dos hora de duración, no consigue dar coherencia a la historia dejándonos escenas demasiado forzadas como la irrupción del personaje interpretado por Clara Lago necesario para hacer avanzar a una historia que estaba en punto muerto (Algo que por ejemplo no ocurría, al menos de manera tan descarada, en la novela original), un montaje que dejaba mucho que desear y unos efectos especiales digitales que llamaban demasiado la atención y no en el buen sentido. Si la cinta de Amenabar resultaba demasiado deudora de 'Sinister', la cinta de Vivas guardaba demasiados paralelismos con el 'Soy leyenda' de Francis Lawrence, '28 days later' de Danny Boyle y '30 días de oscuridad' de David Slade pero todo mezclado sin pasión haciendo de esta cinta otra de esas aburridas películas que han encontrado hueco en la cartelera. 



5 - 'Tomorrowland' de Brad Bird




Si en el año 2010 Leonardo DiCaprio rodó dos veces prácticamente la misma película con 'Shutter Island' de Martin Scorsese y 'Origen' ('Inception') de Christopher Nolan, en el 2015 volvimos a vivir algo parecido con esta 'Tomorrowland' y 'El destino de Júpiter' ('Jupiter Ascending') de los otrora prometedores hermanos Wachowski. Si los parecidos entre ambas películas eran claramente visibles (La joven chica que será elegida para salvar otro mundo, el 'soldado' que ha sido apartado de su mundo y vive aislado en la Tierra en una granja que será atacada...) estas compartían también una patente falta de alma y pasión. Y es que tanto la película de Bird como la de los Wachowski carecían de esa garra y de esa fuerza necesaria para transmitir entusiasmo e interés al espectador por aquello que esta viendo. 'Tomorrowland' parecía jugar también con elementos extraídos de la saga de 'Men in Black' y lo que era mas preocupante, la escena del extintor parecía extraída directamente del 'Irreversible' de Gaspar Noé algo que hacia que esta película tuviera un momento demasiado adulto para el público al que iba destinada esta cinta pero que en general resultaba demasiado infantil para los adultos, lo que hizo que la película de Bird se quedara en tierra de nadie, aburriera hasta a las ovejas y fuera un fracaso en taquilla.



sábado, 19 de diciembre de 2015

Lee Hardcastle. El genio de la animación gore


El nombre de Lee Hardcastle empezó a ser conocido para muchos gracias al corto 'T is for Toilet' escogido para formar parte de la película 'The abc's of the death'. Su fragmento fue uno de los grandes destacados de una cinta demasiado irregular que junto a grandes cortometrajes, como el de Hardcastle, el de Xavier Gens, el de Marcel Sarmiento o el de Nacho Vigalongo entre otros, nos encontrábamos con otros prescindibles y tremendamente aburridos. Hardcastle dejaba patente que la animación puede dar mucho juego y ser mas salvaje y gore que mucha de las películas que podemos ver actualmente en los cines.



Entre sus obras que se pueden ver sin ningún tipo de restricción (Mas allá del tema de la edad) en su canal de youtube, podemos destacar aquellas dedicadas a resumir grandes películas, entre las que destacan las de:

 'The Raid' de Gareth Evans


'La cosa' ('The Thing') de John Carpenter


'Posesión Infernal 2' ('Evil Dead II') de Sam Raimi



o aquellas que intentan contar las películas en sesenta segundos. Como seria el caso de:

'Cabeza Borradora' ('Erasehead') de David Lynch



'El exorcista' ('The Exorcist') de William Friedkin



'Zombies Party' ('Shaun of the dead') de Edgar Wright



'Posesión Infernal' ('Evil Dead') de Sam Raimi



Hardcastle tampoco deja de lado parodias de grandes películas o series y lo demuestra con videos como:

'Minion ways to die'


'The Simpsons meets You're next'



O incluso una escena descartada del montaje final de 'Frozen' dirigida por John Carpenter




Desde 'La soledad del perro guia' recomendamos explorar y profundizar tanto en el canal de youtube de Lee Hardcastle como en su web http://leehardcastle.com/ para descubrir y disfrutar del gran trabajo del Hardcastle.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Crítica: The Lobster - Langosta

Título: The Lobster - Langosta
Año: 2015
Género: Drama - Romántico - Comedia Negra - Distopía
Duración: 118 min.
Director: Yorgos Lanthimos
Guión: Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou
Interpretes: Colin Farrell, Rachel Weisz, Angeliki Papoulia, Ariane Labed, John C. Reilly, Léa Seydoux, Michel Smiley, Ben Whishaw, Jessica Barden, Olivia Colman, Ashley Jensen
Nota: 9,5
Sinopsis: En un futuro cercano esta prohibido vivir sin pareja. Los solteros han de ir a un hotel donde en cuarenta y cinco días han de encontrar pareja, de no hacerlo serán convertidos en un animal de su elección y abandonados en el bosque.





Crítica:
El griego Yorgos Lanthimos dejó de ser un desconocido gracias a su tercer largometraje. 'Canino' ('Kynodontas') arrasó allá donde fue exhibido. La cinta se alzó con dos premios en el festival de cine de Cannes, fue nominada al Oscar como mejor película extranjera y ganó cinco premios de la academia del cine griego (Dicen las malas lenguas que esta, una de las mas firmes candidatas a alzarse con el premio a la mejor película en el festival de cine fantástico de Sitges en su edición numero cuarenta y dos, se encontró con el frontal rechazo del presidente del jurado, el director Neil Marshall, a premiar una cinta como esta). La propuesta del director griego de aislar a los hijos de una familia de clase alta (o medio alta) de la sociedad para que estos crezcan dentro de un entorno controlado fue comparada con 'El castillo de la pureza' de Arturo Ripstein en particular y con el cine de Buñuel en general, algo que fue usado por los detractores de la película para criticar la falta de originalidad de la misma. Si algo dejaba claro 'Canino' (Como ocurre con todo el cine del director griego) es que es una de esas obras que levantan tantas pasiones como odios, una de esas cintas en las que o se entra en el juego que el director propone o su visionado puede convertirse en una experiencia francamente insoportable. Lanthimos lleva a su cine al extremo, fuerza sus ideas y el humor negro de forma que la frontera entre lo sublime y lo ridículo muchas veces se difumina. Solo los grandes directores son capaces de hacer algo así y salir airosos del envite. Lanthimos consigue hacerlo casi sin despeinarse.


Dos años después Lanthimos rodó 'Alps' considerada por muchos como un claro bajón creativo del director griego. La cinta que desde mi punto de vista fue recibida con bastante dureza debido al gran éxito que tuvo su anterior película. Parece que parte del público y de la crítica especializada esperaba que tras 'Canino', Lanthimos volviera a rodar una obra maestra. Puede que la presión fuera demasiado grande y 'Alps' aun no teniendo la calidad de 'Canino' si posee esa incisiva mirada propia tanto del director como de su guionista habitual Efthymis Filippou. 'Alps' diluye el humor negro dentro del drama hasta hacerlo por momentos casi imperceptible (Aunque haberlo haylo) vuelve a tratar el tema de la constante búsqueda de la felicidad de los protagonistas haciendo de esta una obra a recuperar y este, sin duda, es el mejor momento.


Ahora nos llega la nueva película del director griego que a pesar del reconocimiento internacional de sus últimas obras no deja de ser un tipo de cine que puede ser considerado minoritario, algo que el gran reparto internacional de 'The Lobster' tampoco va a cambiar. Y es que aunque la cinta de Lanthimos cuenta con un plantel de actores con los que cualquier director del mundo estaría dispuesto a trabajar (Y este es uno de los motivos por los que esta película encontrará un cierto respaldo por parte del público en lo que a taquilla refiere), la cinta del director griego sigue siendo igual de hermética e inaccesible como sus dos anteriores cintas (La sensación de estupor que percibí en el cine donde vi 'The Lobster' es solo comparable al sentimiento que generó en parte del público la proyección de 'Una paloma se posó en una rama a reflexionar sobre la existencia'). En un futuro distópico esta completamente prohibido vivir solo. Los solteros son obligados a recluirse en un hotel durante cuarenta y cinco días con la idea de encontrar pareja en ese tiempo. De no hacerlo serán convertidos en el animal que deseen y abandonados en el bosque. Pero no todo son dificultades, durante la estancia de los huéspedes se realizaran cacerías de solteros que permitirán aumentar el número de días que estos dispondrán para buscar pareja.


Sería un grave error intentar situar la historia de Lanthimos en un lugar específico en el tiempo. 'The Lobster' es una cinta atemporal, aquello de lo que habla el director griego ya esta presente de alguna manera entre nosotros solo que este al igual que hace con su cine lo lleva al extremo. Las obsesiones que ya mostraba Lanthimos en sus anteriores películas vuelven a estar presentes 'The Lobster'. Otra vez el director griego vuelve a situar parte de la historia en un hotel como ya hizo en 'Kinetta', otra vez este vuelve a hablar de aislamiento, del miedo a la soledad, de la necesidad (impuesta o no), de estar rodeado, de estar con alguien. En 'Canino' los hijos de la familia protagonista sienten la imperiosa necesidad de descubrir que hay mas allá de los muros de su casa (Estar rodeados de su familia no disminuye el sentimiento de aislamiento si no que lo aumenta), de huir de aquello que les cercena su libertad del mismo modo que el personaje interpretado por Colin Farrell en 'The Lobster' intenta huir de todo aquello que le coarta su libertad para elegir, obligándole de una manera u otra a tomar decisiones que no comparte. En 'Alps' el miedo a enfrentarse a la perdida, el miedo a la soledad lleva a un grupo de gente a hacerse pasar por los familiares fallecidos de las personas, lo que se convierte en un camino bidireccional ya que tanto los 'actores' como los familiares encuentran cierto consuelo, del mismo modo que en 'The Lobster' ese miedo a la soledad hace que los personajes construyan una nueva personalidad en base a una mentira que tienen que mantener y representar (Las repentinas hemorragias nasales, la total falta de empatía por otras personas, etc, etc...) Lanthimos se muestra extremadamente cruel en lo que a las relaciones de pareja se refiere, es cierto que 'The Lobster' muestra cierta esperanza pero el director griego se encarga de dejar claro que la vida en pareja se construye en base a una mentira (Idea que queda reforzada no solamente gracias al personaje interpretado por Ben Whishaw si no también y muy especialmente en la relación existente entre los directores del hotel) y en muchos casos siendo excesivamente superficiales (Para que una pareja funcione estos han de 'compartir' algo como una cojera o un problema de miopía. El romanticismo no queda relegado a un segundo plano si no que directamente ha muerto).


Pero si Lanthimos se muestra extremadamente cruel en lo que a las relaciones de pareja se refiere, aquellos que consideran que estar solo es mejor tampoco salen bien parados. Ese grupo liderado por una cruel Léa Seydoux cuyos ideales son diametralmente opuestos a los impuestos por La Ciudad, muestra un egoísmo y un celo hasta límites insospechados. Si Lanthimos mostraba que las relaciones de pareja se construyen alrededor de una serie de mentiras, la vida en soledad lo hace en base a los celos. No es que haya que elegir estar sin pareja, es que nadie puede tener aquello que yo no poseo. Otra vez el director griego se muestra totalmente pesimista a la hora de abordar la diferencia entre tener pareja o no.


Lanthimos sabe del pesimismo que impregna a su película e intenta contrarrestrarlo haciendo del humor negro una forma de hacer que el mensaje de la historia que nos esta contando sea mas digerible para el espectador. Como ya se ha comentado anteriormente, el director griego juega en el filo de la navaja haciendo que si bien al espectador se le escape no ya una sonrisa si no incluso una sonora carcajada, este se sienta del todo desconcertado al no saber como posicionarse ante la cinta de Lanthimos. Ese hotel al que acuden los protagonistas esta mas cerca de la visión decadente del Piriápolis que Stoll y Rebella mostraron en su soberbia 'Whisky' que del glamour de 'El gran hotel Budapest' de Wes Anderson, algo que queda claro en la escena del baile de 'The Lobster' que hace imposible acordarnos del momento karaoke de la cinta uruguaya. Es difícil quedarse con una frase o con una escena de 'The Lobster', la cinta de Lanthimos esta plagada de momentos que se quedan grabados en la memoria del espectador y que demuestran que esta es una de esas cintas en las que no se ha dejado nada al alzar. 'Si la pareja se muestra incapaz de superar sus problemas se les asignará.. un hijo. Algo que ayuda y mucho a superar los problemas. El director griego en su faceta de guionista junto con Filippou hace que sus película sea una cinta extremadamente crítica con las relaciones de pareja (Y con la falta de comunicación algo que ya mostró en 'Alps'. Si en la anterior cinta de Lanthimos nos encontrábamos con una conversación donde ella tenía que repetir todos los tipo de lámparas que el tiene en su tienda, en 'The Lobster' el personaje interpretado por Whishaw explica a su pareja y a su 'hija' los pesos y las diferencias entre los balones de baloncesto masculino y femenino). Puede que el mayor problema de esta película sea el exceso del que hace gala Lanthimos, no ya tanto a al hora de construir la historia o de dosificar el humor negro en la película si no, y muy especialmente, por la larga duración de la misma. Si el director griego hubiera hecho que 'The Lobster' durara un poco menos estaríamos ante una obra maestra absoluta. En una película de dos horas de duración con una historia tan extrema es difícil que esta no sufra ningún bajón de ritmo o que tras la premisa inicial a los guionistas les sea imposible mantener el interés del espectador. La constante capacidad de reinvención de la historia de Lanthimos y Filippou consiguen hacer que el interés se mantenga constante pero el rimo de la película sufre un cierto bajón llegada la hora y media de metraje debido a la sensación de que el director ha alargado innecesariamente una parte de la historia.


Resulta llamativo que dos películas recientes como son esta 'The lobster' y 'Her' traten el tema de las relaciones de pareja y la dificultad para encontrar a la persona adecuada desde óptica distintas (En la cinta de Lanthimos las personas son encerradas en un hotel y son forzadas a encontrar pareja, en la de Spike Jonze el protagonista se enamorará de un sistema operativo) pero sus personajes principales comparten la misma estética: gafas y bigote. La notable y excesivamente moderna cinta de Jonze caía en el mismo error que Lanthimos: Rodar una película de una duración excesiva que podía jugar en contra de aquello que el director quería contarnos. A diferencia de lo que ocurría con 'Her', la capacidad de sorprender al espectador es constante en 'The Lobster' lo que consigue que este no llegue a la parte final de esta película cansado y un tanto aburrido.


Lanthimos se muestra fiel no solo a la esencia de su cine, a ese humor tan característico que nos deja momentos realmente soberbios como la escena de la fiesta de la música tecno en el bosque y la justificación de porque se escucha ese tipo de música, si no también a la construcción de ciertas escenas: Otra vez como ya ocurría en 'Canino' volvemos a encontrarnos con escenas donde los protagonistas mantendrán relaciones sexuales 'extrañas' o simuladas. Si la cinta que dio fama mundial a Lanthimos el padre de familia llevaba a una mujer para que mantuviera relaciones sexuales con su hijo, o en 'Alps' uno de los miembros del equipo mantiene o simula escenas de sexo con varias personas, en 'The Lobster' es la criada del hotel la que hace que el protagonista tenga una erección para que así este se pueda centrar mejor en sus objetivos. Resulta llamativa la obsesión de Lanthimos en mostrarnos el patetismo de sus personajes utilizando diversas fiestas y diversos bailes, algo que podemos encontrar también en sus tres últimas películas.


Lanthimos se rodea de un reparto de lujo para esta película ofreciéndole a Colin Farrell su mejor papel en mucho tiempo. Acompañado de unas soberbias Rachel Weisz (Que complementa su papel con el de narradora de la historia) y Léa Seydoux, de Michel Smiley (Protagonista de la polémica 'Kill List' de Ben Weatley que parece una pseudo versión de 'A serbian film' de Srdjan Spasojevic y que daba vida a Tyres O'Flaherty en la mítica 'Spaced' cuyos momentos bailando tecno podrían formar parte de 'The Lobster' sin ningún problema), Ben Whishaw (Que vuelve a coincidir este año con Léa Seydoux tras 'Spectre'), una joven Jessica Barden cuyo trabajo hace que esta sea otra actriz a seguir. Lanthimos se mantiene fiel a si mismo y vuelve a contar con Angeliki Papoulia, protagonista de 'Canino' y 'Alps', dando vida a la mujer sin corazón y con Ariane Labed que también colaboró con el director en 'Alps'.


'The Lobster' es sin duda una de las mejores cintas de este año. Lanthimos consigue dejarnos una soberbia película que nos muestra una sociedad distópica no tan lejana y distante a la actual. Si Winterbottom nos dejó con su 'Código 46' una notable cinta romántica, Latnthimos hace lo propio de una manera realmente pesimista. Si algo comparten ambas películas no es solo lo acertado de sus propuestas o su gran elenco, si no también una poderosa escena final que de un modo u otro no dejará indiferente a los espectadores. De obligatoria visión.



Lo mejor: La capacidad de la historia de seducir y captar la atención del espectador.
Lo peor: Lanthimos alarga innecesariamente la historia.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Crítica: Sinister 2

Título: Sinister 2
Año: 2015
Género: Terror
Duración: 97 min.
Director: Ciarán Foy
Guión: Scott Derrickson y C. Robert Cargill
Música: Tomandandy
Interpretes: James Ransone, Shannyn Sossamon, Robert Daniel Sloan, Dartanian Sloan, Lea Coco, Tate Ellington, John Beasly, Lucas Jade Zumann. Laila Haley, Nicholas King, Jaden Klein
Nota: 4,5
Sinopsis: Después de haber sido sospechoso del asesinato de la familia Oswalt, el policía que ayudaba a Ellison Oswalt a escribir su nuevo libro seguirá buscando aquellas casas donde se pueda encontrar la terrible presencia de Mr. Boogie




Crítica:
En el año 2012 Scott Derrickson dirigió una notable cinta de terror que tuvo una excelente acogida tanto por parte del público como de la crítica especializada. Esa película titulada 'Sinister' parece haber marcado tanto a otros realizadores (Ahí está el 'Regresión' de Alejandro Amenabar, cinta con la que no solo comparte a su actor protagonista Ethan Hawke si no que además ambas exploran la evolución de la obsesión de los personajes interpretados por el actor haciendo que el trabajo de este en la cinta de Amenabar parezca una simple extensión del que este hizo en 'Sinister') como al propio Derrickson (Su 'Líbranos del mal' - Deliver us from evil' seguía el camino iniciado por 'Sinister', si bien es cierto que esta guardaba ciertos parecidos con el 'Seven' de David Fincher. En este caso el director se centraba, no en como un personaje se obsesionaba con una idea si no en como la psicosis y la obsesión puede ser compartida por varios personajes)


Ahora tres años después y como no podía ser menos llega la segunda parte de 'Sinister' pero esta vez la cinta producida por Derrickson que vuelve a escribir el guión de la película con C. Robert Cargill y donde este cede el mando a Ciarán Foy director de una interesante 'Citadel', parece no haber encontrado el respaldo ni del público ni de la crítica. Y es que por desgracia esta segunda parte intenta jugar a un juego muy peligroso de que sale mal parada: Pretender mantenerse en cierto modo fiel a su predecesora (El protagonista de 'Sinister 2' es el policía que ayudaba a Oswalt a escribir el libro que este tenía entre manos y que lo tenía que devolver a lo mas alto en las listas de ventas. En esta nueva historia este, obsesionado por la muerte de su amigo, continúa investigando los extraños fenómenos paranormales que acabaron con la vida de Oswalt y de toda su familia. Hay que dejar claro que 'Sinister 2' se aleja de forma radical de la manera en la que Derrickson exploraba la forma en la que Oswalt de obsesionaba con las cintas encontradas en el ático de su casa) pero ofrecer algo que la diferencie de esta, hacer que el espectador no vea esta película como una mera copia de su predecesora y es aquí donde 'Sinister 2' fracasa estrepitosamente.


Y lo hace porque Derrickson y Cargill parecen querer hacer que 'Sinister' se convierta en una saga de éxito, en la nueva 'Saw'. Donde todo lo que en la primera parte era un intento de meter el miedo en el cuerpo del espectador gracias a una muy estudiada ambientación apoyándose en la extraordinaria banda sonora de Christopher Young acaba convirtiéndose, como ya ocurrió en las distintas entregas de la saga inicia por James Wan y Leigh Whannell, en el exceso por el exceso mismo, donde la sutileza a la hora de intentar perturbar al espectador se transforma en una cierta crueldad a la hora de mostrar algunas imágenes. (Conforme avanza el metraje de la cinta iremos viendo que los crímenes cometidos por los críos van subiendo de tono en lo que a sadismo se refiere mostrando imágenes de ratas perforando el estomago de sus víctimas o taladros acercándose a la boca de estas). 'Sinister 2' parece poner o querer poner al espectador en una posición harto complicada, hacer lo mismo que hizo 'Saw VI' (Cinta que fue censurada en España) donde este se podía poner en el lugar del asesino y no de las víctimas (Recordemos que en 'Saw VI' las víctimas son los trabajadores de una empresa de seguros médicos que se dedican a aprobar o denegar las solicitudes de los pacientes. La denegación de una de estas peticiones derivará en la muerte del enfermo) idea que queda reforzada con alguno de los personajes de 'Sinister 2'.


Pero este no es el único problema de esta película. La falta de sutileza de sus imágenes se convierte en una mera sucesión de escenas tópicas, de sustos predecibles y de una historia que no acaba por interesar al espectador haciendo que lo que nos cuenta Ciarán Foy este mas cercano a la muy floja 'Exorcismo en Georgia' ('The Haunting in Connecticut 2: Ghost of Georgia') que por ejemplo a 'Expediente Warren' ('The conjuring') o a la original 'Sinister'. Estas tres cintas sitúan la acción en casas aisladas, habitadas por familias con niños pequeños que verán como distintos fantasmas perturbaran su existencia. Mientras la cinta de Wan conseguía meter el miedo en el cuerpo del espectador, la de Tom Elkins resultaba un insulso intento por explotar el 'éxito' de 'Exorcismo en Connecticut' ('The haunting in Connecticut') con una cinta que nada tenía que ver con su predecesora. La misma sensación de sopor, la misma sensación de déjà vu que nos dejaba la película de Elkins se aprecia en la cinta de Foy sazonada además por una historia de amor insufrible y del todo forzada.


Pero lo que mas llama la atención es la similitud existente entre esta película y la serie 'Perdidos' ('Lost', otra de esas series que dejando de lado su final, han sido llamadas a marcar época tanto en el cine como en la televisión). Si en la original 'Sinister' nos encontrábamos con el cameo de Vincent D'Onofrio como un profesor que ayudara a Ellison Oswalt en su investigación, aquí es el actor Tate Ellington el que realiza un papel similar (El hecho de que el profesor Jonas no aparezca en esta película es simplemente que desapareció sin dejar rastro, o mas bien el cheque no tenía los suficientes ceros para que un actor como D'Onfrio se viera en vuelto en una película como esta) dejándonos uno de esos momentos que parecen extraídos directamente de la serie creada por J.J Abrams, Jeffrey Lieber y Damon Lindelof: Gracias a un antiguo aparato de radio es posible captar un extraño mensaje donde se escuchan una serie de números. Por desgracia 'Sinister 2' se puede resumir como una floja mezcla entre 'Sinister', 'Exorcismo en Georgia', 'Saw' y por supuesto 'Perdidos'.


James Ransone que daba vida a uno de los personajes mas sosos y planos de la primera parte se erige en el gran protagonista de esta película y aunque su personaje parece tener un poco mas de enjundia no es el protagonista que esta película necesitaba. Acompañado por una Shannyn Sossamon que aunque nos ha dejado papeles interesantes como en 'The Day' no ha sabido explotar su carrera de forma exitosa sobre todo tras 'Las reglas del juego' ('The rules of attraction') y por dos insufribles hermanos gemelos (¿En serio? ¿Otra vez gemelos?) nos hacen pensar que el casting de esta cinta no ha sido del todo acertado. Con todo (La perdida de intriga de esta película es alarmante, la forma de representar a ese niño que muestra las películas de terror a los protagonistas parece extraído directamente de 'El pueblo de los malditos' - 'Village of the damned' o de 'Los chicos del Maiz' - 'Children of the Corn'), 'Sinister 2' se puede ver  (sobre todo si el espectador no exige mucho) gracias a que su hora y media de duración se pasa rápido y donde el director nos deja una última escena del todo previsible y carente de la fuerza necesaria en una cinta como esta.



Lo mejor: Es de fácil visionado.
Lo peor: Ha perdido toda su sutileza para convertirse en una cinta mas del montón.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Crítica: La mirada del Silencio - The Look of silence

Título: The Look of Silence
Año: 2014
Género: Documental
Duración: 103 min.
Director: Joshua Oppenheimer
Guión: Joshua Oppenheimer
Música: Seri Banang y Mana Tahan
Fotografía: Lars Skree
Nota: 9,5
Sinopsis: Tras el acercamiento que hizo Oppenheimer al genocidio llevado a cabo en Indonesia durante los años sesenta, el director vuelve a explorar la magnitud de la masacre desde el punto de vista de los familiares de las víctimas.






Crítica:
En un momento de 'The look of silence' una de las personas que llevaron a cabo la matanza del río Snake, ante las constantes e incisivas preguntas que le hace el hermano de una de las víctimas, le echa en cara a este que le hace preguntas mucho mas profundas de las que Joshua Oppenheimer le hizo nunca. Fui muy crítico con la anterior película del director, 'The act of killing' ya que me resultó un muy curioso y llamativo análisis sobre la locura humana (El hecho de que el nombre de Werner Herzog estuviera presente en los créditos de la película como productor ejecutivo ya hacia presagiar algo acerca de ante que tipo de documental estábamos) pero que en el fondo era una obra que no dejaba de ser un perfecto producto para que los protagonistas vieran agrandado su ego (Recordemos que estos fueron los encargados de llevar a cabo una brutal matanza donde fueron asesinadas cerca de medio millón de personas por el simple hecho de ser comunistas o ser acusadas de serlo). La forma elegida por Oppneheimer y los protagonistas del documental para recrear los crímenes que llevaron a cabo (Considerándose protagonistas de películas clásicas de Holllywood sin importar el género: Desde cine negro pasando por el western y llegando incluso al musical) resultaba como mínimo exótica pero relegaba el análisis de la culpa a un segundo plano. Aunque en ciertos momentos se tocaba el hecho de las pesadillas que alguno de los protagonistas tenían, no existía o no parecía existir ningún intento por parte Oppenheimer para llevar a estos al extremo e intentar llegar a analizar como les afectan los actos que cometieron. Las palabras de ese genocida dichas al hermano de una de sus víctimas refuerzan esta idea. Oppenheimer parece que se mostró demasiado agradable (Idea con la que volveremos a encontrarnos casi al final de 'The look of silence', esta vez en boca de los familiares de un asesino ya fallecido) para conseguir lo que quería. A pesar de mi reticencia inicial para ver este documental decidí verlo y he de reconocer que Oppenheimer expía todos sus fantasmas y su culpa (A pesar de jugar de forma tramposa con el espectador y hacer que el protagonista parezca justificar al principio del documental la forma elegida por Oppenheimer para rodar 'The act of killing' al decir que los asesinos tal vez actúan de esa manera porque se sienten culpables de lo que hicieron) y nos deja uno de los más impactantes documentales que podemos ver actualmente y que por desgracia trasciende a Indonesia haciendo que muchas las frases e ideas que se dicen en el documental para justificar lo que se hizo sean extrapolables a otros genocidios y otras guerras, algunas de ellas demasiado cercanas a nosotros.


Tras su aproximación a los asesinos, Oppenheimer hace justicia con las víctimas, con aquellos a los que les fue arrebatado de su lado un ser querido de la forma mas salvaje y cruel acercándose a su dolor, para ello el director americano nos presenta a un hombre de cuarenta y cuatro años cuyo hermano mayor, al que no llegó a conocer, fue asesinado acusado de ser comunista. Este no solo hablará con sus padres acerca de lo que supuso para ellos la perdida de uno de sus hijos en tan crueles circunstancias (Dejándonos impactantes momentos como ese en el que su madre reconoce abiertamente que de no haber tenido otro hijo se hubiera vuelto completamente loca) si no que también lo hará con los encargados de llevar a cabo las matanzas en las que acabaron con la vida de miles de personas entre ellas su hermano. El resultado no puede ser más impactante y desgarrador. Todas aquellas preguntas que queríamos que se hubieran puesto encima de la mesa las hace el hermano de una de las víctimas algo que vista la situación actual de país, aquellos que llevaron a cabo las matanzas tienen cargos políticos de relevancia y socialmente son respetados y temidos hace que este documental tenga un valor añadido debido a la exposición pública no solo de este si no de toda su familia incluidos sus hijos (Tal y como se puede observar en 'The look of silence' la justificación de los asesinatos de los acusados de ser comunistas se explica en las escuelas lo que hace que luchar contra ciertas ideas sea realmente muy difícil ya que socialmente están bastante aceptadas por la mayoría)


'The look of silence' esta plagado de impactantes revelaciones y conversaciones que hace que este documental no sea de fácil visionado. El hecho de que Oppenheimer haga que su protagonista vea varias grabaciones que hizo con las personas que llevaron a cabo tan brutal genocidio demuestra el valioso material que el director americano tenía entre manos y refuerza la idea que hubiera sido el y no el protagonista de este documental el que hubiera tenido que ser mas incisivo a la hora de tratar ciertos temas (El hecho de que los asesinos cuenten que los comunistas acudían a ellos para pedirles que los mataran daba para un análisis profundo y demoledor). Por desgracia Oppenheimer parece que vuelve a caer (Al menos en ciertos momentos) en el mismo fallo que su anterior documental: Si en 'The act of killing' el director parecía mas interesado en que los asesinos se mostraran como estrellas de Hollywood, en 'The look of silence' a este parece que le interesa mucho, tal vez demasiado, la idea de que estos creyeran que beber la sangre de sus víctimas evitaba que se volvieran locos. En una sociedad tan espiritual y con tantas creencias hubiera sido bueno que el director, vista la importancia que este da a esta idea, hubiera explicado porque los asesinos creían que al beber la sangre de sus víctimas no se volverían locos, algo que para todos los que desconocemos la cultura indonesia queda simplemente como algo extravagante.


Oppenheimer se toma su tiempo para situarnos dentro de la historia que nos esta contando, la forma pausada elegida por el director hace que como espectadores podamos pensar que al documental le cuesta un tanto centrase en aquello que nos quiere contar, algo que podría jugar en contra de este pero que hace que la brutalidad acerca de lo que nos van a hablar se haga algo mas digerible gracias a que el director sabe dosificar lo que nos esta contando. Igual que ocurre con el cine del tailandes Apichantong Weerasethakul que nos ha dejado otra de las mejores cintas del año 'Cementery of splendour', como espectadores tendremos la sensación de que 'The look of silence' posee gran cantidad de metáforas (Las pruebas de vista que se realizan a algunos de los entrevistados, la escena del padre del protagonista casi sordo y ciego perdido en una habitación sin poder encontrar la salida....) algunas de las cuales igual no llegamos a entender debido al poco conocimiento que tenemos de la cultura indonesia. 'The look of silence' es sin ningún tipo de dudas uno de los mejores documentales del año, una de esas obras de obligada visión y que se tendría que ver en los institutos para analizar con los alumnos como afecta la violencia y la manera en la que ciertas personas son capaces de justificar brutales asesinatos.



Lo mejor: La valentía del protagonista para enfrentarse a las personas que participaron en el asesinato de su hermano entre ellos su propio tío en una de las escenas mas impactantes de la película.
Lo peor: La benevolencia con la que Oppenheimer parece que trató a los asesinos de su anterior documental.