lunes, 19 de diciembre de 2016

Las Cinco mejores películas del año




1 - 'Anomalisa de Charlie Kaufman y Duke Johnson

Igual que John Malkovich entró en su propia mente en la película que supuso el debut como guionista en la pantalla grande de Charlie Kaufman, Michel Stone protagonista de 'Anomalisa' hace lo propio pero esta vez en su aislamiento y soledad. La cinta dirigida a cuatro manos por Duke Johnson y el propio Kaufman es una bella historia rodada con la técnica del stop motion y tal es la profundidad de la misma que los muñecos consiguen transmitir toda una gama de sentimientos y hacer que su humanidad traspase la pantalla. La linealidad o la aparente falta de excentricidad de la misma parece alejar a esta película de otras propuestas escritas por Kaufman, algo que no debe llevar a engaño al espectador ya que 'Anomalisa' es una película profunda y compleja. El número limitado de actores que prestan su voz a los personajes que simboliza el deseo de Michel Stone por encontrar una voz diferente y el hecho de que la gente que rodea al protagonista tenga la misma cara refuerzan la idea de que 'Anomalisa' es una de esa historias que posee múltiples capas que hay que ir descubriendo para profundizar en la manera elegida por los directores para hablar de la soledad y el hastío. Sin duda alguna, la cinta dirigida por Duke Johnson y Charlie Kaufman es una magnifica película que merece ocupar el puesto mas alto en la lista de las mejores películas del año.




2 - 'La Bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra' ('The Witch') de Robbert Eggers


Lo peor que le pudo ocurrir a la cinta de Robbert Eggers fue que se publicitara como si de una película de terror al uso se tratara lo que propició que muchos espectadores se sintieran francamente decepcionados con esta cinta. Por mucho que 'La Bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra' narre la historia de una familia que expulsada de su comunidad por culpa de su ferviente y radical sentimiento religioso, se instalará en el claro de un bosque donde vive una malvada bruja que secuestrará al hijo menor de la misma, la cinta de Eggers es mucho mas que eso. 'La Bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra' es un fiel reflejo de una época, de toda una serie de documentadas leyendas y hechos históricos algo que el espectador podrá percibir en la cuidadosa puesta en escena complementada con una soberbia fotografía y por el uso del lenguaje, ya que Eggers pone en boca de los protagonistas palabras y expresiones de dicha época lo que hace que ver esta película en versión original con subtítulos sea un autentico placer. No solo el trabajo detrás de las cámaras de Eggers resulta notable, la debutante en la pantalla grande Anya Taylor-Joy deslumbra mostrando la evolución de su personaje (Su gran interpretación en esta película ha catapultado su carrera, la interesante pero previsible 'Morgan' o lo nuevo de Shyamalan 'Split' parecen augurar un gran futuro para la actriz), Ralph Ineson (Cuya voz y su dicción son absolutamente increíbles) y Kate Dickie resultan del todo creíbles como esos padres que se intentan aferrar a su fe a pesar de que esta se va quebrando poco a poco y que a su vez muestran que la mentira es parte fundamente de su relación (La crítica a la religión está mas que presenten en esta película), llegando a un Harvey Scrimshaw que saca delante de manera notable su trabajo interpretando al hermano menor de Thomasin (Anya Taylor-Joy. No incluyo a los dos hermanos pequeños ya que su interpretación no tiene nada que envidiar a la de Noah Wiseman en 'The Babadook') pero tampoco debemos dejar de lado la gran banda sonora compuesta por Mark Korven con algunos temas que nos pueden evocar a ciertos clásicos del cine de terror y la excelente fotografía de Jarin Blaschke. Si en la muy interesante 'Demon' de Marcin Wrona el espectador podía tener la sensación de estar viendo pinturas a las que se las ha dotado de movimiento, lo mismo se puede decir de algunas escenas de 'La Bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra'.








3 - 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfield Lane) de Dan Trachtenberg

El 2016 fue el año de los rodajes sorpresa. A lo largo del año se descubrió que Adam Wingard había rodado una secuela de la infumable 'El proyecto de la Bruja de Blair' ('The Blair Witch project') de Eduardo Sanchez y Daniel Myrick, que Dan Berk y Robert Olsen también habían rodado una secuela de 'Stake Land' de Jim Mickle con el titulo de 'The Stakelander' y que Dan Trachtenberg había vuelto al universo de 'Monstruoso' ('Cloverfield') cinta dirigida  en el 2008 por Matt Reeves y que supuso un soplo de aire fresco en un género herido de muerte como es el found footage, con 'Calle Cloverfield 10' ('Cloverfield Lane 10'). Si las cintas de Wingard, Berk y Olsen decepcionaron incluso a los seguidores mas fieles de las películas originales ('Blair Witch' es a 'El proyecto de la bruja de Blair' lo mismo que 'Desperado' a 'El Mariachi', mientras que 'The stakelander es una cinta carente de interés donde las nuevas aventuras de los protagonistas de la película original parecen no aportar nada nuevo a lo que ya contó Mickle en su momento), todo lo contrarió ocurrió con 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfield lane'). La cinta dirigida por un desconocido para muchos Dan Trachtenberg situaba a sus protagonistas en el mismo universo de la cinta de Reeves pero su historia era independiente de esta. El director no solo se alejó de su predecesora en lo que al argumento de la historia se refiere, Trachtenberg también dejó de lado tanto el found footage para centrarse en una estructura clásica, como la espectacularidad y los monstruos para centrarse en los personajes haciendo de esta película todo un tour de force entre sus tres protagonistas: Un soberbio John Goodman (Se habló en su momento de una posible nominación a los Oscars. El cine por desgracia tiene mala memoria y hace mucho que se estrenó esta película por lo que no tenemos muchas esperanza de que así sea), una Mary Elizabeth Winstead cuyo trabajo fue comparado con el de Sigourney Weaver en 'Alien' y un secundario John Gallagher Jr que complementa perfectamente a los dos protagonistas principales. 'Calle Cloverfield 10' es una película donde la tensión y la intriga empapan a cada uno de los fotogramas (La cinta fue comparada también con el cine de Hitchcock) haciendo de esta una película claustrofobica que juega con la idea de saber, de averiguar quién es el verdadero monstruo. Si son los alienigenas que parece que están atacando a la Tierra o aquellas personas con las que te ves obligado a convivir. Si Carles Torrens jugó en 'Pet' con la ambigüedad acerca de quién es la presa y quién el cazador, Trachtenberg hace algo parecido pero sin la llamativa necesidad de engañar al espectador. (Al menos no de la misma manera en la que lo hace Torrens, porque seamos sinceros, 'Calle Cloverfield 10' también juega por momentos con las cartas marcadas)




4 - 'The Handmaiden' de Park Chan-wook

Decir que con 'The Handmaiden', Park Chan-wook vuelve por sus fueros es simplemente despreciar esa maravilla titulada 'Stoker', película que aun contando con una actriz como Nicole Kidman no se supeditó a esta y la esencia del director surcoreano es visible en todos y cada uno de sus fotogramas. La estética, los personajes destrozados emocionalmente y la tremenda oscuridad de la historia hacen de 'Stoker' una película para recuperar y disfrutar. Tras la experiencia americana y poner en imágenes un guión de Wentworth Miller, Park Chan-wook adapata la novela 'Falsa identidad' ('Fingersmith') de Sarah Waters llevandola a una Corea ocupada por los japoneses (El ambiente victoriano en el que ocurre la novela es mostrado por el director en esa extraña casa que tiene mezcla de arquitectura asiática e inglesa) y tal y como sucede en la novela original, la película vuelve a estar dividida en tres partes que son usadas por el director para narrar los diferentes puntos de vista de los personajes. Esta idea es utilizada de manera soberbia por Park Chan-wook para mostrar un mismo hecho desde diferentes perspectivas llevando al espectador a un rompecabezas cuya solución irá encontrando conforme avance el metraje. 'La doncella' ('The Handmaiden') es una cinta seductora y juguetona (El director y guionista seduce al espectador, lo lleva a donde el quiere para desubicarlo, para romperle todos los esquemas preestablecidos) pero no erótica (De la misma manera que no consideramos que 'Love' de Gaspar Noe sea cine pornográfico, 'La doncella' -'The Handmaiden'- por mucho que se muestre alguna escena de amor o se lean fragmentos del Marques de Sade y similares no es motivo suficiente para ser calificada de esa manera), con una (como no podía ser de otra forma) cuidadosa puesta en escena que nos deja escenas realmente bellas (Visualmente, el 2016 ha sido un buen año. A 'La doncella' hay que sumar 'La Bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra'  o 'Dead Slow Ahead') y cuatro grandes actores que consiguen hacer creíble el juego de intrigas y engaños que se establecen entre ellos. Sin duda alguna, 'The Handmaiden' y su notable banda sonora compuesta por Yeong -wook Jo (Alguno de los temas nos puede traer a la memoria la banda sonora de 'Dracula de Bram Stoker') hacen de esta una de las grandes películas del año. Solo hay un pero, y ese no es otro que la canción con la que se acompañan los títulos de créditos finales, una canción no apta para diabetos. Desde aquí hay que reconocer el gran trabajo de 'La Aventura' a la hora de distribuir y subtitular una película como esta, donde el uso del color sirve para que el espectador sepa si un personaje habla en chino o en coreano





5 - 'Dead Slow Ahead' de Mauro Herce.


Desde su primer fotograma 'Dead Slow Ahead' de Mauro Herce nos conquistó. La forma de acercarse a las entrañas de ese monstruo, de ese buque que navega por el océano, la manera elegida por el director para jugar con las imágenes y el sonido para hacer de ese viaje toda una pesadilla es sin duda alguna una de las propuestas mas arriesgadas y sugerentes que hemos visto este año. Por desgracia la cinta de Herce se ha quedado sin una mas que merecida nominación a los premios Goya como mejor documental. Es cierto que muchos espectadores no dejaran de pensar en 'The iron ministry' de J.P Sniadecki (Ambos documentales comparten varias ideas, ambos documentales muestran a medios de transporte en constante movimiento, muestran la manera en la que el hombre ha modificado la naturaleza que le rodea y en ambos documentales no existe la voz de un narrador. Es cierto que en el documental de Sniadecki las conversaciones de los viajeros dan forma a la realidad de la sociedad china y en el de Herce las conversaciones de los tripulantes del buque con sus seres queridos sirven para comprender lo duro que supone para estos estar tanto tiempo embarcados, pero en ambos casos es el espectador el que de alguna manera ha de ser el que ponga voz a los documentales) y en 'Workingman's Death' de Michael Glawogger ya que 'Dead Slow Ahead' bien podría considerarse como una especie de capítulo más de la cinta de Glawogger o mas concretamente como un documental que complementa a 'Workingman's Death'. 'Dead Slow ahead' no es una obra fácil ni complaciente pero es una documental en el que si se consigue entrar, seducirá al espectador. Una gran obra que merece la pena ser vista en pantalla grande y a todo volumen.





Menciones  Especiales

Animales Nocturnos' ('Nocturnal Animals') de Tom Ford.


El diseñador Tom Ford vuelve a deslumbrar con el que ya es su segundo largometraje. Si en la película que supuso su debut en la pantalla grande fue el propio director el que se encargó de escribir el guión que adaptaba una novela de Christopher Ishwerwood, en 'Animales Nocturnos' ('Nocturnal Animals') Ford vuelve a encargarse del guión adaptando esta vez la novela 'Tres Noches' ('Tony y Susan') de Austin Wright. 'Animales nocturnos' ('Nocturnal Animals')  cuenta tres historias en una: La de Susan, su protagonista, atrapada en un matrimonio y una vida que siente que la asfixia y que se sustenta en mentiras, la del libro que esta recibe y está escrito por su ex-pareja (Lo que hará que esta se replantee su vida y la importancia de las decisiones tomadas) y la forma en la que Susan recuerda la relación con este y la manera en la que esta acabó debido tanto por la incapacidad de él a la hora de aceptar las críticas como por la diferencia existente entre ambos en lo que a aspiraciones profesionales se refiere. Son múltiples los cambios que Ford introduce con respecto a la novela en la que se basa, la mayoría de ellos mejoran a la obra de Wright, otros la empeoran, pero la sensación general es que esta es una de esas películas que están por encima de la novela que adaptan. Susan es una mujer independiente que ha crecido bajo una gran presión familiar y donde su madre se niega a aceptar un matrimonio que considera abocado al fracaso por la falta ambición de Edward, mientras que en la novela es una mujer que sacrificó su carrera profesional para cuidar de su familia y cuya madre no solo apoyaba su matrimonio con Edward si no que además sintió que esta decidiera separarse. Son tantos los cambios en lo que a la historia de Susan y Edward se refiere que hay algunos que podrían considerarse casi como una traición a la novela de Wright, ya que en esta la protagonista no sabe el motivo del título de la novela (Algo que si ocurre en la película de Ford) y es ella quién tras recibir un e-mail de Edward indicándole que ha escrito un libro y le gustaría que lo leyera, le pide a este que le envíe el manuscrito para hacerlo. Incluso la manera elegida por Ford para que el espectador establezca inicialmente un paralelismo entre Susan y Tony Hastings la aleja de la obra de Wright, ya que en la novela, Susan no deja de ver a Hastings como una extensión de Edward. Obviamente la obra de Wright abarca mas historia de lo que lo hace la película de Ford, pero que ciertas partes de la historia se hayan quedado fuera de la película ha sido todo un acierto. Es una lastima la manera en la que Ford se quita de en medio al personaje interpretado por Michael Shannon lo que hace que al espectador se le quede un cierto regusto amargo, pero la increíble capacidad de crear escenas y atmósferas por parte del director hacen que cualquier error se nos pueda pasar por alto o incluso podamos llegar a perdonarlo (Sobre el personaje de Shannon habría que hablar y mucho). Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson, Isla Fisher, un pequeño papel de Laura Linney, de Jena Malone, de Michael Sheen, Karl Glusman, la excelente banda sonora compuesta por Abel Korzeniowski, una sobresaliente puesta en escena y una gran dirección de actores hacen de 'Animales Nocturnos' ('Nocturnal Animals') una gran sorpresa que nos cautivó, nos sedujo y que creemos que sin duda alguna es una de las mejores películas del año...



sábado, 10 de diciembre de 2016

Las cinco mayores decepciones del 2016

A continuación os dejamos una lista de las cinco películas que desde nuestro punto de vista  y por diversos motivos han sido las cinco mayores decepciones del 2016. Como siempre esta lista es del todo subjetiva donde hemos valorado lo que las cintas nos transmitieron o si estas estaban a la altura de lo que esperábamos de ellas.




1 - 'Cell' de Tod Williams

Seamos sinceros, el material de partida, la novela escrita por Stephen King no es ni largo una de las mejores obras del escritor. La historia escrita por King posee una primera parte en la que este está mas interesando en crear el caos que en mostrar el caos y que recuerda demasiado a la soberbia y tremendamente infravalorada ‘En la boca del miedo’ (‘In the mouth of madness’) de John Carpenter, un desarrollo que siendo lo mas interesante de la misma resulta demasiado deudor de ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ (‘The body snatchers’) a pesar de que esta está dedicada a George A. Romero y Richard Matheson y una parte final del todo precipitada y carente de interés. Por desgracia aunque el propio King se ha encargado de la adaptación de su propia obra al cine junto con Adam Alleca, la película no solo potencia lo peor de la novela llegado a momentos casi mas propios de una parodia que del cine supuestamente serio que esperamos de una película como esta, si no que además relega a un segundo plano las mejores ideas de esta lo que hace que la sensación de desasosiego en el espectador se acreciente cada minuto que pasa. Este año se han rodado grandes cintas como ‘The greasy strangler’ o ‘Swiss army man’ que por lo excesivo y radical de sus propuestas pueden ser consideradas WTF (What the fuck?), ‘Cell’ también la podemos definir de la misma manera… Pero mientras las cintas de Jim Hosking y de Dan Kwan y Daniel Scheinert hacían de esta idea su gran baza a favor consiguiendo llamar la atención del espectador (En el mejor de los sentidos) reinventándose casi constantemente, Tod Williams solo consigue transmitir la sensación de que no sabía a donde quería llevar la historia que tenía entre manos. ‘Cell’ es sin duda alguna una de las grandes decepciones de la temporada.




2 - 'The Neon Demon' de Nicolas Widing Renf


La prestigiosa ‘Cahiers du cinema’ ha considerado que la última película de Nicolas Widing Renf es la tercera mejor película del año. En un pequeño blog como ‘La soledad del perro guía’ la elegimos como una de las grandes decepciones del año. Los motivos para nosotros son claros, ‘The Neon Demon’ es un bonito papel de regalo, un envoltorio que nos deslumbra y que consigue captar nuestra atención pero que una vez que hemos quitado el papel descubrimos que no hay nada, que todo es vacío, frío y banal como las modelos que muestra Widing Renf en su película. A pesar de tener algunas escenas realmente impactantes y escabrosas, de su cuidadosa puesta en escena y de una banda sonora increíble, ‘The Neon Demon’ no refleja como nos gustaría el proceso de perdida de inocencia del personaje principal, la manera en que un mundo cruel la devora poco a poco, algo que si conseguían transmitir Kevin Kolsch y Denis Widmyer en la muy interesante ‘Starry Eyes’. Es probable que la palabra que mejor defina al último trabajo de Widing Renf sea el de pretenciosa. El director de cintas tan notables como ‘Drive’, ‘Broson’ o ‘Solo Dios perdona’ (‘Only good forgives’) ha querido rodar un perverso cuento de hadas que se ha quedado en un simple fuego de artificio.




3 - 'Escuadrón Sucida' ('Suicide Squad') de David Ayer

Se han escrito ríos de tinta acerca de la cinta de David Ayer. Son muchos los que la defienden como un espectáculo hecho por y para entretener al público pero también son muchos los que directamente la detestan. Para bien y para mal, ‘Escuadrón suicida’ ('Suicide Squad') no ha dejado indiferente a nadie y gracias a su brutal campaña publicitaria, a las expectativas creadas y a las incendiarias declaraciones de Jared Leto, la cinta de Ayer fue catapultada hasta a los primeros puestos de la taquilla mundial. Son muchas las ideas que nos vienen a la cabeza al pensar en ‘Escuadrón suicida’ desde el poco provecho que el director sacó al personaje del Joker pasando por el hecho de convertir a Harley Quinn en un mero reclamo sexual o la caótica forma de presentar a los personajes (Desigual en tiempo y en interés dando la sensación de que para algunos personajes como Deadshot había muchos que decir y para otros como Killer Croc ya no había tiempo para contar su historia. Quizás hubiera sido mejor titular esta película como ‘Deadshot, Harley Quinn y amigos’). Pero hay algo que exasperó a mas de uno y eso no fue otra cosa que el deslavazado guión y el caótico montaje que transmitían la sensación que o bien a David Ayer le venia muy grande esta película o que las presiones que parece que este sufrió jugaron en contra del resultado final de la película. Aunque se deja ver y no aburre demasiado (No como lo hace por ejemplo ‘Batman V Superman’) la extraña sensación que nos dejó ‘Escuadrón suicida’ hace que consideremos que el primer acercamiento de Ayer como director de películas de superhéroes es una de las grandes decepciones de la temporada. Una lastima.


4 - 'Nunca apagues la luz' ('Lights out') de David F. Sandberg

¿Será Eric Heisserer el nuevo Brian Helgeland ganador de un Oscar y un Razzie el mismo año? ¿Serán ‘La llegada’ (‘Arrival’) y ‘Nunca apagues la luz’ (‘Lights out’) sus ‘L.A. Confidencial’ (‘L.A. Confidential’) y ‘Mensajero del futuro’ (‘The Postman’) respectivamente? La transformación de un cortometraje en largometraje es un proceso cuanto menos traumático. Una idea que puede funcionar perfectamente en pocos minutos no tiene porque hacerlo en hora y media porque para ello hay que construir una historia que tenga fuerza y que enganche. Hay ejemplos como ‘Oculus’ (‘El espejo del mal’) de Mike Flanagan que demuestran que es posible coger una idea, una anécdota y crear toda una película alrededor de ella, pero otras como ‘Mamá’ de Andrés Muschietti o esta ‘Nunca apagues la luz’ (‘Lights out’) de David F. Sandberg sientan las bases de cómo nunca hay que adaptar un cortometraje. El guión escrito por Heisserer toma demasiados elementos de otras películas como ‘El bosque de los suicidios’ (‘The Forest’) de Jason Zada como para encontrar su sitio, su hueco. Tal es la cantidad de tópicos, de escenas mil veces vistas y de situaciones harto ridículas que hacen en este caso no haya decepción si no que directamente la consideremos como una de las peores películas del año. Si ‘Anabelle’ no nos gustó, el hecho de que sea Sandberg quién se encargue de su segunda parte consigue que la pereza nos pueda y que esta vaya a ser una de esas cintas que dejaremos aparcadas.



5 - 'Batman V Superman' de Zack Snyder


Igual que sucedió con ‘Escuadrón suicida’, ‘Batman V Superman: El amanecer de la justicia’ levantó tantas pasiones como odios. Y tal y como ocurrió con la cinta de David Ayer, la de Zack Snyder nos dejó una muy extraña sensación en el cuerpo solo que en este caso reforzada con el tremendo sopor que sentimos durante su mas que excesivo metraje. Con una historia que nos recuerda demasiado a la de ‘Capitán América: Civil War’ (‘Captain America: Civil War’), Snyder (Si, el mismo que nos dejó cintas como ‘Amanecer de los muertos’ –‘Dawn of the dead’- o ‘Watchmen’) rodó una película mas interesada en ser un nexo de unión entre la saga de ‘Batman’, ‘El hombre de acero’ (‘Man of steel’) y ‘Justice League’ que en enganchar e interesar al espectador. Tal es el despropósito general que no solo el final de la pelea entre los dos superhéroes es realmente ridículo si no que además los motivos que llevan a que ambos se enfrenten no acaban de convencernos. Una Wonder Woman metida con calzador, un sobreactuado Lex Luthor (¿De verdad es obligatorio que todos los actores que interpretan a este personaje lo hagan de forma tan excesiva? Y si la respuesta es sí solo podemos decir una cosa: Por favor fijaos en el trabajo de Gene Hackman), una Lois Lane capaz de poner de los nervios al espectador más entregado y una historia que no convence dan forma a la por ahora última cinta de Snyder. Por desgracia el director se encuentra en una espiral de cine grandilocuente y elefantiásico que parece dejar de lado las historias y los personajes por el efectismo y donde su pretenciosidad le aleja del público. ‘Batman V Superman: El amanecer de la justicia’ que juega con elementos que parecen extraídos de ‘Watchmen’ es sin duda alguna un perfecto tratamiento contra el insomnio.



Mención Especial

'Blair Witch' de Adam Windgard

La sorpresa se destapó en la última edición de la Comic-Con, la película que había rodado Adam Wingard era la secuela de la famosa cinta 'El proyecto de la bruja de Blair' ('The Blair witch project') dirigida en 1999 por Eduardo Sánchez y Daniel Myrick y que supuso un antes y un después en el uso de la publicidad en el cine. La gran campaña publicitaria que acompaño a 'El proyecto de la bruja de Blair' consiguió que una mediocre cinta se convirtiera en una de las películas más rentables de la historia del cine. Un año después, Joe Belinger rodó la segunda parte de la película, cinta denostada y despreciada por muchos, tanto que 'Blair Witch' ha sido definida como la verdadera secuela de la película de Sánchez y Myrick. Wingard y su guionista habitual Simon Barret dejaron en su cinta una mezcla de segunda parte y remake. 'Blair Witch' es a 'El proyecto de la bruja de Blair' lo mismo que 'Desperado' a 'El Mariachi'. Por desgracia solo la parte final de la película de Wingard consigue captar nuestra atención y el resto de la misma es un aburrido viaje por el bosque de un grupo de jóvenes que buscan respuestas a la desaparición de la hermana de uno de ellos. La cantidad de ideas no aprovechadas, la sensación de que el guión escrito por Barret ha tenido demasiado presente a la saga de 'Encuentros Paranormales' ('Grave Encounters') y el sopor que produce la primera hora de película hacen que 'Blair Witch' merezca una mención especial en la lista de películas mas decepcionantes de l año. La cinta de Wingard no está a la altura de las expectativas que se crearon alrededor de ella. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Crítica: Dead Slow Ahead

Título: Dead Slow Ahead
Año: 2015
Género: Documental - Experimental
Duración: 74 min. 
Director: Mauro Herce
Guión: Mauro Herce y Manuel Muñoz Rivas
Fotografía: Mauro Herce
Producción: El viaje films, Nanouk films y Bocalupo films
Nota: 8,5
Sinopsis: Un carguero atraviesa el océano. La maquinaria devora el silencio. Los marineros se enfrentan a la soledad y a los infortunios.








Crítica:
La multipremiada cinta de Mauro Herce fue la cinta inaugural pero fuera de concurso de la sección oficial 'Cierzo al viento' de la última edición del festival de cine de Zaragoza. Tras la proyección de la película, el director de la misma respondió a varias preguntas de los espectadores. A la pregunta realizada por uno de ellos acerca de las motivaciones que llevaron a Herce a rodar una cinta tan diferente y experimental como esta, el director respondió que le fascinaba la idea de rodar una película en constante movimiento, una cinta que aunque tuviera un guión escrito no se supiera exactamente a donde le podía llevar ya que los sucesos que ocurrían en el carguero modificaban la idea que este tenían en la cabeza acerca de lo que quería mostrar. El movimiento no solo se refería a la historia si no también al hecho de rodar el documental en un medio de transporte que no se para en ningún momento. Herce recalcó también que quería plasmar en pantalla la forma en la que el hombre se relaciona con la naturaleza y la ha modificado. Estas dos ideas expresadas por el director junto con la forma elegida por este para plasmar la historia del carguero hacen que a muchos espectadores les sea imposible no pensar en dos documentales. Uno de ellos es 'The iron ministry' de J,P. Sniadecki, el otro es 'Workingman's death' de Michael Glawogger.
J.P. Sniadecki rodó en el año 2014 un notable documental titulado 'The iron minsitry' que se adentraba en el mundo del ferrocarril chino para realizar una profunda radiografía de la sociedad china actual. En él, Sniadecki mostraba, igual que hace Herce, un medio de transporte casi en constante movimiento y como este, de alguna manera, ha cambiado la relación del hombre con la naturaleza que le rodea. Aunque el director mostraba principalmente la forma en la que los pasajeros viajaban en diferentes trenes chinos, este, en las primeras escenas del documental, se adentraba en las entrañas de la bestia, del monstruo de metal que recorre el paisaje chino. Cuando en este mismo blog escribimos la crítica de la cinta de J.P. Sniadecki hablamos de la notable novela de Mo Yan 'El suplico del aroma del sándalo' donde el autor narraba una revuelta popular que derivaba de la construcción de la vía férrea en la provincia de Shandong y se refería al tren de la siguiente manera: 'Ese ferrocarril pesa toneladas, está hecho de hierro, y no bebe ni como hierba, ¿Cómo puede ir tan rápido? Y no corre, !sino que vuela¡ ¿Y cómo puede hacerlo? !Pensad un poco¡', algo que parece enlazar con la idea de Sniadecki para adentrarse en las entrañas del monstruo. Esta misma forma de acercarse a la bestia es usada por Herce para mostrar al carguero en el que sucede la acción de su documental y de igual manera no hay voz en off que ayude al espectador, no existe la figura de un narrador que explique que sucede en pantalla siendo el espectador parte activa de la película y siendo este quién de alguna manera tiene que poner voz a las imágenes. Es cierto que Sniadecki nos sitúa dentro de la bestia para acabar centrándose en sus pasajeros mientras que Herce continúa en las entrañas del carguero consiguiendo que su documental resulte un hipnótico acercamiento al viaje de unos marineros más propio de lo que sería el cine de terror o ciencia-ficción que el de un documental. Este punto aleja radicalmente la propuesta de Herce de la Sniadecki ya que si 'The iron ministry' es casi un acercamiento antropológico a una sociedad como la china, 'Slow dead ahead' es definida por el propio director de la siguiente manera: 'Nos adentramos en el retrato de esta pesadilla tan contemporánea, sin ningún ánimo de denuncia o panfleto sociológico. Su cometido es otro, alcanzar las imágenes más primitivas y esenciales de ese universo'.
En el año 2005, Michel Glawogger rodó el documental 'Workingman's death', una cinta que en base a cinco capítulos y un epilogo mostraba las extremas condiciones en las que muchos trabajadores realizan sus labores diarias. Mineros en Donest Basin (Ucrania), portadores de azufre en Ijen (Indonesia), carniceros en Port Harcourt (Nigeria), soldadores en Pakistán, trabajadores del acero en Liaoning (China) o un grupo de jóvenes en el conocido Landschaftspark Duisburg-Nord en Alemania. 'Dead Slow Ahead' bien podría sin ningún tipo de problema ser el séptimo episodio del documental de Glawogger o mas concretamente una pieza separada de este que lo complementa perfectamente. La atmósfera de pesadilla plasmada por Herce en su documental sirve para mostrar las extremas condiciones de trabajo al que se vieron sometidos los trabajadores (Más de 20 horas diarias moviendo trigo, según comentó el propio director) lo que sumado al alejamiento forzoso de sus familiares refuerza la idea de la dureza de las condiciones en las que estos realizan su trabajo.
Herce, director de fotografía de cintas como 'El camino' de Ishtar Yasin Gutierrez o 'El quinto evangelio de Kaspar Hauser' de Alberto Gracia entre otras, debuta en el largometraje con 'Dead Slow Ahead', un hipnótico documental envuelto en una atmósfera propia de una pesadilla (De la cinta se ha llegado a decir que es un viaje al corazón de las tinieblas) donde no sobra ninguna escena ni ningún plano. Todo está cuidadosamente estudiado, todo resulta perfecto en 'Dead Slow Ahead': Desde la soberbia fotografía de la que se encarga el propio director pasando por la forma en la que este complementa la imágenes con el sonido (Preguntado Herce sobre este punto, el director reconoce que alrededor del noventa/noventa y cinco por ciento del sonido que se escucha en el documental son sonidos propios del carguero. El resto, ese aproximadamente cinco o diez por ciento restante, ha sido tratado, editado y mezclado para recalcar ciertas atmósferas. El director pone como ejemplo la escena donde se muestra a los marineros en una especie de fiesta, escena que nada tiene que envidiar, tanto por el uso del sonido como por el de las imágenes que forman parte de ella, al cine de David Lynch) hasta el uso de las conversaciones que mantienen los marineros con sus familiares mientras la cámara muestra las entrañas de la bestia 'que los ha devorado' (Herce acierta a la hora de plasmar de esta manera dichas conversaciones haciendo de ello algo bello y revelador, mucho mas que si viéramos las caras de los marineros las mantienen) haciendo de este documental toda una experiencia onírica que ha de ser vista y disfrutada en pantalla grande.
De igual manera que J.P Sniadecki, Herce rodó grandes cantidades de metraje siendo fundamental el trabajo de edición de la película. Según el propio director esto le llevó cerca de un año, algo que demuestra la gran implicación de este para sacar adelante un proyecto tan personal y arriesgado y que se ve reflejado en el extraordinario resultado final de su película. 'Dead slow ahead' es una cinta hipnótica pero no es una película fácil ni complaciente. Su pausado ritmo y su escasez de palabras (Algo que vuelve a compartir con 'The iron ministry' o incluso con 'Drawning restrain 9' cinta dirigida por Matthew Barney y que sucede en gran parte a bordo de un ballenero) hacen de esta una cinta que no está hecha para todo tipo de público (Tras oír y leer algunas declaraciones de Mauro Herce tampoco parece que fuera esta su intención) pero con la que si se consigue conectar se disfruta mucho, bastante. Herce ha conseguido sin duda alguna una fascinante película, un placer para los sentidos que hacen de 'Dead Slow Ahead' una de las mejores cintas del año.
En 1927, Fritz Lang llevó a la pantalla grande un guión de la por entonces su mujer Thea von Harbou. La película titulada 'Metropolis' es una pieza clave tanto en la historia del cine de ciencia ficción como en lo referente al cine expresionista alemán. En ella, el director alemán narraba la historia de la sublevación, alentados por un robot con la apariencia de una joven idealista y de gran carisma llamada María, de un grupo de obreros obligados a vivir bajo tierra llevando acabo interminables y agotadoras jornadas de trabajo. Hablar de la cinta de Lang al hacerlo de la de Herce no es gratuito ni forzado. El material de prensa de la película define a esta como: 'Un retrato libre e hipnótico, a medio camino entre el documental y la (ciencia-)ficción, de esta gigantesca máquina y sus habitantes'. Esa misma gigantesca máquina y la relación con sus habitantes es la que se puede apreciar en la cinta de Lang, especialmente en las primeras escenas de la misma cuando se observa a los obreros trabajando hasta el límite de sus fuerzas. La forma de mostrar al hombre devorado por la maquina es presentada por ambos directores de manera soberbia. Resulta también inevitable pensar en ambas películas al mirar los carteles tanto de 'Metropolis' como de 'Dead Slow Ahead', ya que como se puede apreciar en la parte central se observa la misma forma geométrica, en el caso de la cinta de Lang representada como un edificio y en la de Herce como una parte de la gigantesca estructura interna del carguero.
Preguntado Herce acerca de las posibles relaciones y/o referencias con las cintas de J.P. Sniadecki y Glawogger, el director admite que ha visto 'Workingman's death' pero no 'The iron ministry' aunque es una cinta conoce. Herce comentó que lo importante para él es sacar adelante proyectos personales si bien es cierto que para poder rodar ese tipo de películas a veces hay que trabajar en películas que se escapan a esos estándares. El director de 'Dead Slow Ahead' deja de lado todo tipo de referencias ya que al grabar necesita rodar algo personal alejado de otras propuestas que puedan ser consideraras como parecidas o similares. Como espectador que asistió a la proyección solo puedo agradecer la gran cercanía y simpatía que mostró Herce para contestar a todas y cada una de las preguntas. El único pero que se puede poner es la corta duración de la mesa redonda ya que nos hubiera gustado seguir conociendo mas acerca de como se gestó y rodó esta película. 'Dead Slow Ahead' no es una cinta fácil, no es una cinta complaciente pero es sin duda alguna una de las mejores películas del año. Cautivadora, hipnótica y enigmática, la cinta de Mauro Herce es un placer para los sentidos que hay que ver y disfrutar en pantalla grande. Muy Recomendable.



Lo mejor: La increíble fuerza de sus imágenes y como estas se complementan con los sonidos.
Lo peor: El hecho de ser una propuesta tan radical limita su vida comercial.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Crítica: La Llegada - Arrival

Título: La Llegada - Arrival
Año: 2016
Género: Ciencia Ficción - Drama
Duración: 107 min. 
Director: Denis Villeneuve
Guión: Eric Heisserer según una historia corta 'La historia de tu vida' de Ted Chiang
Música: Jóhann Jóhannsson
Interpretes: Amy Adams, Jeremy Renner, Michael Stuhlbarg, Forest Whitaker, Tzi Ma, Mark O'Brien, Abigail Pniowsky, Jadyn Malone, Julia Scarlett Dan, Larry Day, Frank Fiola
Nota: 7,5
Sinopsis: Una reputada lingüista es reclutada por el gobierno norteamericano para intentar encontrar una forma de comunicación con un grupo de extraterrestres que acaban de llegar a la Tierra.



Crítica:
Publicado en España gracias a Alamut Ediciones, el recopilatorio de historias cortas de Ted Chiang 'La historia de tu vida' posee una sustancial idea que resulta común a todas ellas: El conocimiento. Este concepto es representado en el intento de saber que hay mas allá de la cúpula que forma el cielo en 'La torre de Babilonia', en esa extraña medicina experimental que amplifica hasta limites insospechados la inteligencia de la persona a la que se le ha inyectado como ocurre en 'Conoce' (Historia que hará que mas de un lector se acuerde de películas como 'Lucy' de Luc Besson o 'Sin límites' -'Limitless'- de Neil Burger y también de novelas como 'Flores para Algernon' de Daniel Keyes y que ha sido adaptada varias veces al cine siendo la película dirigida por Ralph Nelson en 1968 con el título 'Charlie' una de las versiones mas recordadas), en el descubrimiento de que todo aquello sobre lo que hemos construido nuestra realidad es falso (No creo que ningún matemático no haya tenido nunca esa misma pesadilla) en 'Dividido entre cero', en la necesidad de hallar una forma de transmitir el nombre de los Golems de uno a otro en 'Setenta y dos letras' y ser una especie de nuevo Dios, en los logros y el uso de la ciencia metahumana en 'La ciencia humana', en el anhelo de encontrar respuestas a las apariciones divinas que se suceden de forma casi constante en 'El infierno es la ausencia de Dios', llegando finalmente al miedo a descubrir como son las personas en realidad y el uso de los intereses creados y la mas burda manipulación en '¿Te gusta lo que ves? (Documental)'. La idea de la importancia del conocimiento es representada de varias maneras por Chiang en sus historias bien sea mediante el uso de las matemáticas, el lenguaje o la religión. La antología de historias reunidas en este libro son excelentes muestras de ciencia ficción capaces de sorprender al lector en todas y cada una de ellas y aunque de alguna manera pueda costar un poco entenderlas y/o seguirlas debido al uso de ciertos conceptos, la manera elegida por el escritor para describirlos intenta resultar accesible a todo tipo de público.
El cine del canadiense Denis Villeneuve explora de manera notable la forma en la que la violencia o algún tipo de hecho que se puede considerar violento afecta a personas aparentemente normales. Empezando por esa pareja que tras varios años de amistad creen que este es el momento para estar juntos en 'Un 32 août sur terre', pasando por el sentimiento de culpa que lleva a la protagonista de 'Maelström' a una espiral de destrucción (Cinta que creemos que será obra de referencia para Guillermo Arriaga y Alejandro González Iñárritu), analizando y explorando la forma en la que las víctimas intentaron superar los brutales asesinatos cometidos por Marc Lepine en 1989 en la notable 'Polytechinique', diseccionando la manera en la que la guerra genera todo tipo de víctimas en 'Incendios' ('Incendies'. Cinta que supuso que el nombre del canadiense dejara se ser un desconocido para muchos), la manera en la que la perdida de una hija puede convertir a un hombre normal en un autentico monstruo por su necesidad de proteger a los suyos en 'Prisioneros' ('Prisioners'. Su cinta mas comercial hasta la fecha), la insatisfacción y la depresión en 'Enemy' (Su cinta mas lynchniana) o la perdida de ideales ante la mas cruda realidad en 'Sicario'. Pero hay algo que resulta llamativo en el cine que Villeneuve ha llevado a la pantalla grande y la obra de Ted Chiang y eso no es otra cosa que el uso de la ecuación '1 + 1 = 2' que ambos autores muestran en dos de sus obras, en el caso del director canadiense en 'Incendios' (Película que adapta la segunda parte de la tetralogía 'La sangre de las promesas' escrita por Wajdi Mouawad por lo que hay que reconocer la autoría de Mouawad de las frases que hacen referencia a dicha ecuación) y en el del  escritor en 'División por cero'. En los dos casos, la idea de que todo aquello que es conocido se desmorona por culpa de un axioma que se da por cierto es mostrada con notable inteligencia tanto por Chiang como por Mouawad y por tanto también por Villeneuve. Esta idea nos lleva a pensar que el hecho de que un relato de Ted Chiang se cruzara por el camino de Denis Villeneuve solo era cuestión de tiempo.
'Historia de tu vida',  relato corto en el que se basa Eric Heisserer (Autor de los guiones de 'Destino final 5' -'Final Destination 5'- de Steven Quale, la precuela de 'La cosa' -'The Thing'- de Matthijs van Heijningen Jr. y de la muy floja 'Nunca apagues la luz' -'Lights out'- de David F. Sandberg) consta simplemente de alrededor cuarenta páginas y aunque se han mantenido ciertas ideas, hay otras que han cambiado radicalmente en su salto a la gran pantalla, entre ellas las que hacen referencia al personaje interpretado por Jeremy Renner que en la cinta dirigida por Denis Villeneuve queda relegado casi a un segundo plano y a las referencias al principio de Fermat, elemento usado por el escritor para explicar la evolución de la historia y del personaje dentro de ella. 'La llegada' ('Arrival') posee cierta estructura fragmentada igual que sucede en la historia original escrita por Chiang lo que puede llevar a que el espectador (En este caso mas que el lector) tenga cierta sensación de confusión a la hora de situar cronológicamente aquello que está pasando y como está sucediendo.
Villeneuve explora no solo la carga dramática y la violencia inherente a la historia derivada de los actos y las decisiones tomadas por los protagonistas, aunque esta parece ser relegada por momentos a un segundo plano para centrarse en el lenguaje y la búsqueda de una forma de comunicación entre los humanos y los heptópodos (Manera en la que los protagonistas describen a los alienígenas por su fisionomía) algo que puede frenar a muchos espectadores ya que es posible que estos esperen una cinta de ciencia ficción comercial y accesible. 'La llegada' ('Arrival') se aleja del concepto que muchos tienen del cine hecho por y para el gran público. A pesar de una parte final que se acerca mas a esa idea de cine grandilocuente y excesivo que muchos creían que se iban a encontrar en esta película desde el principio y que, hablando de la acción y espectáculo y olvidándonos de la parte dramática que si que está muy lograda, nos deja alguno de los momentos mas flojos e hilarantes de la cinta, la película de Villeneuve es sin duda alguna una cinta que tiene múltiples lecturas e ideas que merecen ser analizadas y exploradas. 'La llegada' ('Arrival') no es de esas películas que cautivará a una parte del público siendo muy probable que la cinta de Villeneuve, sin llegar a lo que el director consiguió con su 'Enemy', levante tantas pasiones como odios (Seamos honrados, la adaptación de 'El hombre duplicado' de José Saramago resulta una cinta mucho mas árida y hermética que 'La llegada'. Es probable que muchos espectadores tengan algún tipo de pesadillas al ver a los heptópodos y recordar, a pesar de tener una pata más, a la gigantesca araña de la cinta del director canadiense)
Una de las mejores cintas que plantean el uso del lenguaje y las palabras para comunicarse fue rodada en el año 2007 por el argentino Esteban Sapir. Esa cinta titulada 'La Antena' resulta una soberbia muestra de cine mudo rodado en blanco y negro (Aunque muchos espectadores y medios especializados recalcaron lo arriesgado que suponía rodar en el 2011 una cinta muda en blanco y negro al referirse a 'The Artist' es justo reconocer que hay muchos directores que ya lo había hecho antes, eso sí, sin el brutal apoyo de los hermanos Weinstein) que merece ser recuperada y considerada como una obra de culto. En ella, Sapir presenta a una ciudad cuya voz ha sido rodaba pero que todavía mantiene la fuerza de las palabras. El dueño de la ciudad tiene un perverso plan para robar también las palabras y así hacerse con el control total de la misma. La forma elegida por Sapir para mostrar el uso del lenguaje demostró no solo una tremenda claridad de ideas si no un brutal dominio de la estética usando los subtítulos y las palabras como parte integrada en la historia y no como algo ajeno a ella. Algo parecido ocurre con la banda sonora compuesta Jóhann Jóhannsson centrándose especialmente en lo que se refiere al uso de la voz humana. Según reconoce el propio Jóhannsson usó un coro de voces que cantan silabas, palabras sin sentido como si fuera un lenguaje que se está formando, que está siendo desarrollado algo que casa perfectamente con la idea que tanto Villeneuve como Chiang plasman tanto en la película como en la novela corta.
'Poseía simetría radial, y cualquiera de sus miembros podía servir como brazo o como pierna. El que tenía ante mí caminaba sobre cuatro piernas, con tres brazos no consecutivos recogidos contra sus costados' de esta manera Chiang define a los heptápodos en 'Historia de tu vida' y que de alguna manera ha sido respetada en la película. Esta idea y la concepción no-lineal del tiempo de los extraterrestres parecen ser los motivos por los que el guionista Eric Heisserer recalcó en el guión que los heptápodos tenían que comunicarse mediante una escritura esférica. Pero hay una cosa que como espectador sin ningún tipo de conocimiento en lingüística me obsesiona en la manera en la que Villeneuve y Heisserer muestran la evolución de la comunicación entre los humanos y los extraterrestres en 'La llegada' ('Arrival'), En su notable documental 'Land of silence and darkness' ('Land des Schweigens und der Dunkelheit') el alemán Werner Herzog explora la forma en la que los sordociergos se relacionan con su entorno y las dificultades con las que se encuentran. En un momento dado, uno de los profesores de uno de los chicos explica la forma en la que este le enseña el significado de distintas palabras recalcando la dificultad de saber como piensa y que siente, algo que solo puede llegar a imaginar pero sin estar seguro de si lo hace realmente así o no, lo que deriva en el problema de explicar conceptos abstractos para lo que utilizan ejemplos prácticos. En la historia de Chiang este habla de la tremenda dificultad de la tarea encomendada a la protagonista: 'Éste sería mi primer intento de poner en práctica un auténtico método de descubrimiento monolingüe' y se utiliza, igual que en la cinta de Villenevue, la anécdota del Endeavour y el capitán Cook para justificar la necesidad de tener tiempo para no caer en interpretaciones erróneas de ciertas palabras y conceptos que puedan derivar en la generación de conflictos. Pero todo resulta demasiado rápido y forzado en la película ya que en el momento en el que se consigue averiguar la manera en la que los hetápodos se comunican se consigue un vocabulario de lo más extenso formado incluso por conceptos abstractos. Es cierto que Villeneuve muestra el proceso de construcción de una nueva vía de comunicación, un lenguaje y se aleja de la complejidad y densidad que en ciertos momentos muestran Chang en su historia y que lo complementa con la parte dramática de la misma, ya que si solo se hubiera quedado con la parte que hace referencia al lenguaje o hubiera profundizado mas en esta, 'La llegada' se hubiera convertido en una cinta demasiado minoritaria y probablemente aburrida.
Amy Adams parece haberle cogido el gusto a eso de participar en películas con estructura fragmentada donde se muestra el proceso de una mujer para aceptar su posición en el mundo y la asimilación de la perdida. Si estas ideas son algunas sobre las que pivota 'La llegada' (‘Arrival’) algo parecido se puede decir de la soberbia 'Animales nocturnos' ('Nocturnal Animals') de Tom Ford, una de las mejores cintas del año y que nos vuelve a mostrar a una Amy Adams en todo su esplendor. Mucho se ha hablado del gran trabajo de la actriz en la cinta de Villeneuve llegando a comentarse incluso la posibilidad de que esta esté nominada a los próximos Oscars, pero personalmente creo que sería mas justo que en caso de una posible nominación esta sea por su trabajo en la cinta de Ford. Jeremy Renner queda, por desgracia, relegado casi a un segundo plano, algo que no ocurre en la historia original (O por lo menos no de forma tan descarada) y que deja en el espectador un amargo sabor de boca al no haber aprovechado más a un actor de la categoría de Renner. Personajes como el interpretado por Tzi Ma (Cuya aparición recordará a mas de uno alguna escena de ‘Los Simpsons’) o Mark O'Brian son utilizados por Villeneuve para crear conflictos no presentados en la historia de Chiang y hacer que la cinta tenga esa tensión tan necesaria para este tipo de películas.
'La llegada' ('Arrival') es una muy interesante muestra de cine de ciencia ficción que no dejará indiferente a ningún espectador. Villeneuve se vuelve a mostrar como uno de los directores mas sólidos del momento y poseedor de una tremenda capacidad para plasmar todo tipo de historias en pantalla grande (Algo que como se ha recalcado en numerosas críticas hace que tengamos esperanzas con la secuela de 'Blade Runner' de la que se ha hecho cargo, algo que sin ningún tipo de duda es un riesgo brutal ya que esta cinta puede encumbrarlo definitivamente o suponer el principio del fin). La historia original en la que se basa la cinta de Villeneuve se titula 'Story of your life' traducida en España como 'Historia de tu vida', la película tiene por título 'Arrival' pero en castellano se le ha añadido 'La', algo que personalmente no acabo de entender ya que el título carece de 'The' algo hecho de manera consciente. Con una gran Amy Adams y una gran puesta en escena, 'La llegada' es una muy estimulante cinta aunque por momentos, al igual que sucedía con la historia en la que se basa, puede resultar un tanto hermética. Muy recomendable.




Lo mejor: Villeneuve se vuelve a mostrar como un director capaz de asumir cualquier riesgo. El gran trabajo de Amy Adams.
Lo peor: La aparición del general Shang no es lo que necesitaba esta película.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Crítica: Tell me how i die

Título: Tell Me How I Die
Año: 2016
Género: Thriller - Terror - Intriga
Duración: 107 min. 
Director: D.J. Viola
Guión: James Hibberd, Rob Warren Thomas y D.J. Viola
Música: José Villalobos
Interpretes: Virginia Gardner, Nathan Kress, Kirby Bliss Blanton, Ryan Higa, Mark Furze, Ethan Peck, William Mapother, Mark Rolston, Shaun Brown, Katie Booth, Daisun Cohn-Williams
Nota: 5
Sinopsis: La necesidad de conseguir dinero para poder continuar con sus estudios llevará a Anna a apuntarse a un extraño experimento donde un grupo de jóvenes son utilizados para probar una nueva y experimental droga.


Crítica:
Resulta claro que Anna no es cinéfila. Anna no ha visto películas como 'Strange Behaviour' ('Dead Kids') de Michael Laughlin con guión de Bill Condon o 'El Resplandor' ('The Shining') de Stanley Kubrick. Tampoco ha leído la novela de Stephen King en la que se basó el director norteamericano para rodar una de las cintas cumbre del cine de terror y que ha sido denostada por el autor de la obra original. Si fuera así, la protagonista de 'Tell me how i die' hubiera sabido que no es buena idea eso de apuntarse a un experimento donde los voluntarios, a cambio de una gran cantidad de dinero, son usados para probar una nueva droga y también le hubiera llamado la atención que la empresa que lleva a cabo dichos experimentos se llame 'Hallorann' y que el lugar donde se realizan las pruebas esté ubicado en medio de las montañas. Si a eso sumamos una terrible tormenta que deja aislados a su buena suerte a los pobres incautos, las señales de que algo malo va a pasar son claramente reconocibles.
En 1981, Michael Laughlin rodó una apreciable serie B titulada 'Strange Behaviour' ('Dead Kids'). En ella, un joven llamado Pete Brady siguiendo el consejo de un amigo se apunta a un experimento mientras en el pueblo donde vive se producen extraños asesinatos. Puede que lo mas destacable de la cinta de Laughlin sea el hecho de que el guión está escrito por Bill Condon (Director de películas como 'Dioses y monstruos' -'Goods and monsters'- por la que ganó el Oscar al mejor guión original o la reciente 'La bella y la bestia' -Beauty and the beast'-) ya que el tiempo ha hecho de esta cinta una película solo apta para aquellos que son amantes del cine fantástico y de terror de los años ochenta. Ese mismo punto de partida parece ser tomado por los tres guionistas de 'Tell me how i die' para sentar las bases de su película: Tras la extraña muerte con la que abre el film, un grupo de chicos se apuntará a un experimento y como no podía ser de otra manera, nada saldrá como ellos esperaban. Si la cinta de Laughlin es un claro reflejo de una época tanto en lo que a la historia, los efectos especiales y la dirección de la película se refiere, algo parecido puede decirse de la cinta de D.J, Viola con la particularidad de estar ante una cinta rodada por y para un público mayoritariamente adolescente, un reflejo de ese cine que parece seguir las pautas de películas como 'Leyenda urbana' ('Urban Legend') de Jamie Blanks, 'Anatomía' ('Anatomie') de Stefan Ruzowitzky o la reciente 'Find Request' de Simon Verhoever, cintas donde la historia deja, por lo general, mucho que desear, produciendo en el espectador una extraña sensación ante la constante sucesión de tópicos y muy especialmente por culpa de una resolución que no acaba de ser lo suficientemente redonda, algo es que claramente visible en 'Tell me how i die' y su precipitado y desastroso final...
Es claro el paralelismo existente entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining'), no solo por el hecho de usar el nombre de Hallorann en ambas películas (En la cinta de D.J. Viola es el nombre de la empresa encargada de las investigaciones médicas y en el de la de Kubrick es el apellido del personaje interpretado por Scatman Crothers. El hecho de que el nombre del director de 'Tell me how i die' aparezca justo en el momento en que vemos por primera vez escrito el de Hallorann resulta demasiado revelador) si no también por el hecho de presentar a dos personajes protagonistas que parece que tienen el don del resplandor o algún sucedáneo. Si en el caso de 'El resplandor' ('The Shining') nos encontramos con Danny y la forma en la que este percibe no solo todo aquello que sucede en el hotel Overlook si no también el hecho de que su padre ha conseguido el trabajo de guarda del hotel, en 'Tell me how i die', D.J, Viola nos presenta a Anna, una chica que parece que tiene un sexto sentido para adivinar las bebidas que quieren los clientes de un bar así como quién lleva un carné falso y quién no, pero incapaz de percatarse del peligro que supone apuntarse al experimento. Estas percepciones sobre aquello que sucede son mostradas en ambas cintas, pero mientras Kubrick las utiliza de manera notable en su película son relegadas a un segundo plano por D.J. Viola lo que deriva en que esta idea no sea utilizada para justificar de manera conveniente algunas partes de la historia. Y ese puede que sea el mayor problema de 'Tell me how i die', todo aquello que los guionistas y el director apuntan durante la primera parte de la película acaba dejando sitio a un slasher del todo convencional donde las razones que sirven para justificar la actuación de todos y cada uno de los personajes deja bastante que desear y el juego que se establece entre presente y futuro y la duda sobre aquello que puede suceder y aquello que no, aunque apunta maneras, no está desarrollado de forma convincente y el director se muestra incapaz de aprovecharlo como sería necesario dejando una sucesión de escenas típicas y tópicas.
Los paralelismos existentes entre la cinta de Kubrick y la de D.J.Viola no se quedan simplemente en estas ideas. El hecho de encontrarnos ante un edificio asilando en la montaña durante una tormenta de nieve cuya estructura parece ser poco menos que un laberinto hace imposible que es espectador no relacione ambas películas. Si bien Kubrick rodó gran cantidad de planos que creaban esta sensación en el espectador (Llegados a este punto recomiendo el visionado del documental 'Room 237' de Rodney Ascher que a pesar de resultar en muchos momentos demasiado forzado y excesivo posee ciertas ideas realmente llamativas y sorprendentes), D.J,Viola se ve obligado a poner en boca de uno de sus personajes una frase acerca de la gran cantidad de pasillos que hay en el edificio para transmitir dicha idea. Por desgracia, 'Tell me how i die' se acaba convirtiendo en una constante carrera que aunque no aburre no consigue crear la tensión necesaria para una película de este tipo.
Obviamente, ni las intenciones ni el resultado de las películas de Kubrick y D.J. Viola son comparables, pero los paralelismos existentes entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining') hacen imposible no hablar de ambas películas al hacerlo de la de D.J. Viola. 'Tell me how i die' es una cinta destinada a un público adolescente aficionado a programas como 'Gran Hermano' y series como 'Sensación de vivir' ('Berverly Hills, 90210'). Poco se puede decir de los personajes principales. Otra vez volvemos a encontrarnos con un William Mapother que parece no encontrar su lugar desde que rodó la soberbia 'Otra Tierra' ('Another Earth') de Mike Cahill y que deambula por películas como esta o como 'El instituto Atticus' ('The Atticus Institute') de Chris Sparling donde es imposible sacar provecho a un actor de su talla. Otra vez volvemos a encontrarnos con ese personaje secundario interpretado por un actor de origen asiático cuya función es simplemente la de enfatizar ciertas ideas y resultar por momentos cargante o gracioso (Es de agradecer que esta idea sea remarcada por el propio personaje interpretado por Ryan Higa en la película algo no carente de ironía, lastima que esta idea no se haya explotado mas a lo largo de la cinta). Y otra vez volvemos a estar ante ese personaje que parece obsesionado con la guapa protagonista pero cuyas acciones están destinadas no a mostrar cierta psicopatía si no el profundo 'amor' que este siente por una persona a la que no conoce.
Con todo 'Tell me how i die' es una película que se ve bien, que no aburre demasiado y que se olvida con demasiada facilidad. Por desgracia la parte final de la cinta llena de tópicos, una resolución demasiado precipitada y demasiadas preguntas sin respuesta hacen que el resultado final no sea lo redondo que sería necesario para una película como esta. La cinta de D.J Viola es una película ideal para ver una tarde lluviosa de invierno, una cinta que no nos dé demasiados quebraderos de cabeza y como espectadores no nos exija ningún tipo de esfuerzo. Y 'Tell me how i die' para eso, resulta perfecta.



Lo mejor: La parte inicial de la película donde se apuntan ideas realmente interesantes.
Lo peor: La precipitación de la parte final de la historia. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Crítica: Un monstruo viene a verme - A monster calls

Título: Un monstruo viene a verme - A monster calls
Año: 2016
Género: Drama - Fantasía
Duración: 108 min. 
Director: José Antonio Bayona
Guión: Patrick Ness según su propia novela
Música: Fernando Velazquéz
Interpretes: Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Toby Kebbell, Ben Moor, James Melville, Oliver Steer, Dominic Boyle, Jennifer Lim, Max Gabbay, Morgan Symes
Sinopsis: Connor se siente perdido, no sabe como afrontar la enfermedad de su madre. La situación le desborda y tal es su necesidad de encontrar respuestas que pedirá ayuda a un monstruo que se esconde tras la apariencia de un viejo árbol.




Crítica:
No he puesto nota. No quiero que esto sea una crítica al uso, quiero que estas líneas sean unos apuntes acerca de la novela de Patrick Ness, de la película de José Antonio Bayona y de otras cintas que tratan de alguna manera el tema del cáncer. Quiero simplemente que estas líneas sean mi árbol, el viejo tilo que veo cada noche desde la ventana de la habitación de mi casa.
Son mil y uno los sentimientos que me vienen a la cabeza al pensar en el libro de Patrick Ness que José Antonio Bayona ha llevado a la pantalla grande. No comparto la idea mostrada por el director en alguna de sus películas donde parece que ciertas partes de la historia están preparadas para hacer que el espectador se emocione, forzándolo a ello y no consiguiéndolo de forma natural, algo que sentí muy especialmente en ‘Lo imposible’ (‘The impossible’) y que vuelvo a sentir en ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’). La película de cuyo guión se ha encargado el propio Patrick Ness ha dejado de lado ciertas ideas referentes al cáncer como la forma en la que la persona que sufre la enfermedad se siente y se enfrenta a ella. Si, es cierto, tanto la novela como la película están narradas desde el punto de vista del hijo de la protagonista, pero no hemos de dejar de lado que esta chilla a su hijo en cierto momento de la novela algo que Bayona no muestra en la película, lo que lo sumado a otros detalles dan una visión demasiado edulcorada, demasiado romántica de la enfermedad. Nadie se enfrenta a sus últimas horas con tanta dignidad, nadie se muere de manera tan dulce (Algo que inevitablemente hace que recuerde la frase que dice Don Alonso a Luis Perezagua acerca de la muerte de su padre: ‘Se está muriendo divinamente, te lo juro. Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo’) De igual manera que ocurría con la adaptación de la novela de John Green ‘Bajo la misma estrella’ (‘The Fault in our stars’) llevada a cabo por Josh Boone, la cinta de Bayona posee ciertas ideas ya reflejadas en la novela en la que se basa que no ayudan. Puede que el hecho de que el monstruo se presente siempre a la misma hora tenga mas fondo del que parece, pero hace que muchos pensemos en George Lutz y ‘Terror en Amityville’ (‘The Amityville horror’). Por desgracia la realidad es mas dura. Y sin dejar de lado que ‘Un monstruo viene a verme’ es un libro que puede servir para que las personas sepan como enfrentarse a tan difíciles momentos, creo que en su salto a la gran pantalla, hay ciertas ideas que me alejan de la película de Bayona. Y lo digo porque se que siente Connor. Lo digo porque yo una vez fui Connor O'Malley.
El momento mas duro de mi vida no fue cuando me enteré de que mi padre tenía cáncer. No fue cuando nos tuvimos que enfrentar a las sesiones de quimioterapia y radioterapia. No, el momento mas duro fue cuando el médico nos dijo que como mucho le quedaba un mes de vida. Cuando toda la incansable lucha contra una enfermedad tan brutal llegaba a su fin. Cuando todo el esfuerzo, cuando todas las lagrimas derramadas no servían de nada mas. Cuando la esperanza se desvanecía, cuando sabes que ya no hay marcha atrás y que el final está a la vuelta de la esquina. Ese momento no se puede comparar con ningún otro que haya vivido hasta ahora y espero que si tengo que volver a enfrentarme a algo así sea lo más tarde posible. Los familiares que nos enfrentamos al cáncer tenemos que recorrer nuestro propio camino, tenemos que ser capaces de asimilar aquello ante lo que nos encontramos y nos vamos a encontrar. Cada uno necesita su tiempo, cada uno necesita hallar consuelo donde pueda o donde lo encuentre. Cada uno tiene su monstruo, su tejo que de alguna forma le ayuda. Todos, en el fondo, somos Connor.
No tengo ni idea de si por haber vivido lo mismo que el protagonista de la película no conseguí empatizar con la manera en la que Bayona presenta a este personaje y su historia, algo que personalmente no acabo de entender ya que otras cintas como ‘Ahora y siempre’ (‘Now is good’) de Ol Paker, siendo una cinta con un corte romántico y destinada en principio a un público adolescente, me llegó mucho mas, me emocionó mucho mas, algo que ocurrió porque la manera en la que el padre de la protagonista interpretado por Paddy Considine reconoce que la enfermedad de su hija y la actitud de esta le supera me pareció mas real que el buen rollismo zen de la madre de Connor, y porque su final, sus dos últimas escenas aún explotando cierto sentimentalismo me siguen emocionando cada vez que las veo, me ponen los pelos como escarpias, consiguen que se me escapen las lagrimas, algo que con ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’) no me ocurre.
Es difícil enfrentarse a ciertas noticias, es difícil y muy duro el camino que cada uno tiene que recorrer para asimilar aquello que va a suceder. No hay formulas mágicas, no hay trucos, nadie va a sacar un conejo de la chistera para descubrir que lo que está sucediendo no es mas que un mal sueño o para decirte como te has de sentir, que has de hacer y que has de decir. Hay libros como el de Patrick Ness que sirven para mostrar un acercamiento desde la vista de un niño, no a la enfermedad en sí, si no a los sentimientos de este, a la necesidad que tiene de que todo acabe, de que su madre deje de sufrir y a la manera en la que este se siente por pensar de esta manera. Otros como ‘La rueda de la vida’ de Elisabeth Kübler-Ross pueden ayudar a muchos a enfrentarse a la perdida de un ser querido y otros como ‘Amor: Medicina milagrosa’ de Bernie Siegel que narran historias de personas que se curaron de enfermedades terminales han de ser manejados con cuidado ya que pueden, de alguna manera, crear falsas esperanzas o expectativas de la misma manera que le ocurre a Connor cuando se aferra a la idea de que el tilo va a ayudar a su madre creyendo a pies juntillas que la esperanza es la mitad de la curación. Sobre este punto he de hacer una pequeña aclaración. La esperanza forma parte de la curación, es necesaria para enfrentarse al cáncer pero obviamente no es lo único que se necesita para ganar la batalla. No debemos olvidar que el monstruo dice que es la mitad de la curación, la otra mitad muchas veces y por desgracia se escapa a nuestro control.
Entiendo perfectamente a Connor, entiendo todas y cada una de las etapas por las que el personaje interpretado magistralmente por Lewis MacDougall va pasando y las historias que el monstruo le va contando para ayudarle. De igual manera que Bastian recorre su propio camino por fantasía enfrentándose a sus miedos siendo capaz de llevar el agua de la fuente del agua de la vida a su padre para ayudarle, el monstruo lleva, de alguna manera, agua de la misma fuente para que el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls') sea capaz de enfrentarse a sus miedos y afrontar la perdida. Después de saber que a mi padre le quedaba como mucho un mes de vida, pensaba en que cada día podía ser el último. Cuando por las mañanas escuchaba a mi madre andar por el pasillo solo podía pensar: 'Por favor, que no sea hoy'. La necesidad de crear un escudo que me protegiera de aquello que irremediablemente iba a pasar, me hacía sentir tan culpable como el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls'). La sensación de egoísmo era algo que me devoraba por dentro, que me carcomía, que me hacía sentir culpable pero al mismo modo pensaba que era la única manera de afrontar aquello que sabía que iba a escuchar, aquellas palabras que esperaba no tener que oír nunca. Es sorprendente la ironía que a veces desprenden las cosas, es sorprendente que entre mil y un libros que he leído, la última historia que leí antes de que falleciera mi padre fue 'Vuelta a empezar' de George Langeland, una historia que llegó en el momento justo y que me ayudó mas de lo que nadie jamás pudiera llegar a pensar. Incluso cuando se ha perdido toda esperanza, uno tiene la necesidad de seguir creyendo en algo. En lo que sea.
A pesar de las buenas intenciones de Bayona es una lastima la manera en la que el director remarca ciertas ideas de manera innecesaria sobre todo en lo que a ese forzado epilogo se refiere, algo que no está en el libro y que no entendemos porqué se ha decidido usar para cerrar la película. Puede que al espectador que vea esta película doblada se le escape el hecho de que quién pone la voz al monstruo no es otro que Liam Neeson, puede que a muchos se nos escape también el hecho de que en las fotos en la que sale la abuela, es el actor quién está a su lado. Dos detalles que dicen mucho acerca de la historia y de sus intenciones. Puede que estas dos ideas pasen desapercibidas y por eso Bayona recalque la presencia del monstruo en la parte final de la película. Si ya la manera elegida por este en el hospital rompe de manera dramática el clímax final de la película (Lo que verdaderamente emociona no es este momento si no la conversación entre Connor y su abuela en el coche) la forma de recalcar esta presencia intentando reforzar una cierta idea de que esta película es una especie de fábula acaba siendo una forma de menospreciar al espectador. La novela de Patrick Ness parece jugar con elementos propios de cintas como 'Dentro del Laberinto' ('Labyrinth') de Jim Henson o de su remake no declarado 'La máscara de cristal' ('Mirrormask') de Dave McKean haciendo que la línea entre ficción y realidad muchas veces se confunda y no se sepa hasta que punto los protagonistas están de verdad hablando con un enorme tejo, frente al rey de los goblins o ante la princesa de las sombras, algo que Bayona parece dejar de lado (No hay hojas en el cuarto de Connor tampoco hay ramas...) para forzarlo en su epilogo. Una lastima.
'Un monstruo viene a verme' es una película hecha por y para llegar al gran público, si a eso sumamos la brutal campaña publicitaria que ha rodeado a esta cinta, el éxito está mas que asegurado. La película de Bayona tiene una impecable factura técnica lo que hace que el hecho de que algún efecto especial resulte demasiado chapucero llame negativamente la atención del espectador. 'Un monstruo viene a verme' se beneficia del gran trabajo de sus protagonistas especialmente el de Lewis MacDougall y Sigourney Weaver, algo que sirve para dar un plus de calidad a esta cinta. A pesar de todo lo dicho creo que la cinta de Bayona es una buena película aunque reconozco que a mi esta cinta no consiguió ni llegarme ni emocionarme.