sábado, 27 de febrero de 2016

Crítica: Anomalisa

Título: Anomalisa
Año: 2015
Género: Drama - Animación 
Duración: 90 min.
Director: Charlie Kaufman y Duke Johnson
Guión: Charlie Kaufman
Música: Carter Burwell
Interpretes: David Thewlis, Jennifer Jason Leigh y Tom Noonan
Nota: 9,5
Sinopsis: Michel Stone es un profesional de éxito. Adorado y venerado por muchos por sus consejos para que el trato con el cliente sea lo mejor posible para maximizar los beneficios de las empresas, su vida personal es un completo desastre. El peso del pasado y su necesidad de huir harán que una noche se replantee su vida.




Crítica:
Igual que John Malkovich entró en su propia mente en la película que supuso el debut como guionista en la pantalla grande de Charlie Kaufman, Michel Stone hace lo propio pero esta vez en su aislamiento y soledad. La necesidad de huir que tiene el protagonista de 'Anomalisa' se convierte en una autentica pesadilla donde la búsqueda de una persona diferente en un mundo 'donde toda la gente tiene la misma cara y la misma voz' será lo único que este crea que podrá salvarle. Si Joel Barish anhelaba quedarse con algún recuerdo de su relación con Clementine Kruczynski, Michael Stone vive atormentado por ellos, por la forma en la que abandonó a una antigua pareja y obsesionado sobre porqué constantemente intenta huir. Bajo la aparente complejidad de las historias que Kaufman maneja (Que nadie se deje llevar a engaño ante la aparente simplicidad de 'Anomalisa', la cinta de Kaufman y Johnson tiene mucho mas fondo del que uno puede llegar a pensar en un principio. Linealidad no es sinónimo de simplicidad), este analiza con la precisión de un cirujano las relaciones de pareja, los miedos y la forma de enfrentarse a los problemas. Sus películas van mas allá de ser meras historias de una duración determinada para plasmar en pantalla la forma en la que las personas se enfrentan a sus vidas, al anhelo de encontrar a otra personas y al miedo o bien de perderlas o bien al compromiso y porque no reconocerlo claramente también refleja el egoísmo del que hacemos gala en nuestras relaciones.


En el año 2007, Esteban Sapir dirigió una sorprendente y sobresaliente cinta titulada 'La Antena'. La película con una estética muy deudora del cine expresionista alemán, tenía un gran trasfondo político y social: En una ciudad donde el dueño de la misma les ha robado la voz a todos los ciudadanos, este planea quitarles también las palabras. Solo una mujer conocida como 'La Voz' y su hijo pueden hablar. En un mundo donde las personas han perdido la capacidad de comunicarse usando su voz, estas dos personas pueden resultar vitales para acabar con el plan de robar las palabras. La necesidad de que alguien pueda expresarse puede servir para que la ciudad salga de su letargo. Esa misma necesidad: La de encontrar a alguien diferente para salvar a toda una ciudad o a una simple persona se vuelve a mostrar en 'Anomalisa' y prácticamente de la misma manera: Usando la voz como elemento diferenciador. Si bien es cierto que en la película de Sapir todo el mundo es mudo, en la de Kaufman y Johnson todos tienen la misma voz, lo que no deja de ser en ambos casos una muestra de la perdida de la individualidad. (Volviendo a 'Como ser John Malkovich' -'Being John Malkovich'- hemos de notar otra vez el parecido de esta película con 'Anomalisa', ya que en la cinta de Spike Jonze todas las personas que ve el actor que da título a la película solo hablan diciendo una palabra: 'Malkovich' con la misma voz. Otra vez en el mundo interior de los personajes creados por Kaufman todos hablan igual, como antes, se vuelve a perder la individualidad). 'La Voz', su hijo y Lisa son como los cantantes brasileños los únicos que en toda Sudamérica cantan en portugués, son en palabras de la protagonista de 'Anomalisa': Una anomalía.


El espectador que se enfrente a 'Anomalisa' tampoco ha de dejarse engañar por el hecho de estar ante una cinta de animación del tipo stop motion. Kaufman y Johnson son capaces de conseguir que sus muñecos transmitan verdaderos sentimientos y donde la naturalidad de muchas de las escenas es simplemente asombrosa. Efectivamente estamos ante la película mas humana del año. Sirva de muestra un botón: La escena de sexo entre los dos protagonistas de tan natural asusta. Todos los detalles están cuidados al detalle: La manera en la que él tira del pelo de ella, la forma en la que esta se golpea la cabeza con la cama, la petición de ser mas suave (Al menos al principio) y la necesidad imperiosa de oír una voz distinta que haga que todo se olvide para centrarse en el momento. Los fantasmas interiores de Stone se materializan externamente demostrando que por mucho que se huya los problemas siempre te alcanzan a menos que te enfrentes a ellos. El miedo al compromiso de los personajes de Kaufman (Joel Barisch incapaz de asumir la idea de tener un hijo con Clementine, Stone huyendo de toda relación que se torna seria) es mostrado con una sinceridad aplastante que deja tanto en el caso de 'Anomalisa' como en el de 'Olvídate de mí' ('The eternal sunshine of the spotless mind') dos soberbias (Por motivos muy diferentes) escenas finales.


Kaufman y Johnson utilizan, como no podía ser menos, solo a tres actores para interpretar todos los papeles de la película. David Thewlis que es conocido por muchos por haber interpretado a Remus Lupin en la saga de películas de Harry Potter protagonizó una pequeña joya titulada 'Asediada' ('Besieged') de Bernardo Bertolucci en 1998. Si su personaje en 'Anomalisa' se obsesiona con la única persona que tiene una voz diferente, en la cinta del italiano este hace lo propio con su criada a la que se acercará gracias a una de las mas bonitas muestras de amor vistas en una película. En ambos casos dos aparentes triunfadores en sus respectivos campos (En los negocios o en la música) demuestran una gran incapacidad para hacer lo mismo con sus vidas (No dejemos pasar por alto que el protagonista de 'Anomalisa' es un experto dando consejos relacionados con la atención al cliente, con escuchar a los demás y tratarlos correctamente, algo que este es incapaz de extrapolar a sus relaciones). Jennifer Jason Leigh protagonista de 'Los odiosos ocho' ('The hateful eight') presta su voz a Lisa siendo capaz de mostrar la fragilidad e inocencia de esta haciendo de su personaje alguien tremandamente entrañable y Tom Noonan al resto de personajes. Noonan será recordado por muchos espectadores por haber interpretado a ese extraño personaje que seguía los pasos de Caden Cotard (Philip Seymor Hoffman) en la cinta que supuso el debut de Charlie Kaufman como director 'Synecdoche, New York', película denostada por muchos por su ritmo lento y su exceso de duración pero que es sin duda alguna una de las cintas mas estimulantes vistas en mucho tiempo.


Por desgracia Kaufman acaba siendo esclavo de si mismo y este vuelve a utilizar ciertas ideas como para querer dejar su sello, su impronta. Es cierto que hemos hablando de los paralelismos existentes entre 'Como ser John Malkovich', '¡Olvídate de mi!' y 'Anomalisa' pero estos pueden quedar un tanto diluidos o pasar de alguna manera inadvertidos al espectador (Al menos en un primer visionado de la película), pero el encuentro de Stone con el director del hotel y sus secretarias es una vuelta al universo cien por cien Kaufman que aunque necesaria para explicar ciertas ideas (Nos hicieron para ti) resulta un tanto extraño en la forma. Si hasta ese momento 'Anomalisa' era una cinta que desprenda aroma Kaufman resultando bastante comedida pero contundente, en esa escena este parece volver al exceso del que hacían gala alguna de las escenas de 'Como ser John Malkovich', lo que puede llamar un tanto la atención del espectador.


'Anomalisa' es una de las grandes cintas del año. Junto con 'La juventud' (''Youth') de Paolo Sorrentino es una de esas películas que hay que saborear y disfrutar, dejarse llevar y pensar acerca de lo que Kaufman y Johnson nos han querido contar con ella. Sin duda alguna, esta es una de esas cintas que calaran muy hondo en el espectador y no lo dejaran indiferente. Simplemente soberbia.


Lo mejor: La manera elegida por Kaufman y  Johnson para hablar de la soledad y el miedo al compromiso. 
Lo peor: Que la 'aparente simplicidad' de la película no deje de ver su enorme trasfondo.

viernes, 19 de febrero de 2016

Crítica: El bosque de los suicidios - The Forrest

Título: El bosque de los suicidios - The Forest
Año: 2016
Género: Terror - Drama
Duración: 93 min.
Director: Jason Zada
Guión: Nick Antosca, Sarah Cornwell y Ben Ketai
Música: Bear McCreary
Interpretes: Natalie Dormer, Taylor Kinney, Eoin Macken, Yukiyoshi Ozawa, Noriko Sakura, Stephanie Vogt, Yuho Yamashita, Terry Diab, Rina Takasaki, Lidija Antonic, Nadja Mazalica
Nota: 4
Sinopsis: La última vez que alguien vio a Jess, la hermana gemela de Sara, fue caminando por el bosque Aokigahara, lugar al que van a morir todos aquellos que se quieren suicidar. El especial vínculo existente entre las hermanas hará que esta sienta que Jess sigue viva y decidirá ir a Japón a buscarla.



Crítica:
Uno de los consejos más valiosos que aprendí viendo una película lo extraje de 'Hombre lobo americano en Londres' ('An american werewolf in London', John Landis, 1981) donde una lugareña avisaba a dos inocentes excursionistas que no tenían que apartarse del camino y acercarse a los páramos, algo que recuerdo cada vez que voy al Ikea. Jason Zada guionista de 'The houses October built' que se pudo ver en el Festival de cine fantástico de Sitges en el 2014 y se alzó con el premio a la mejor película en la Mignight X-Treme, debuta en la dirección de largometrajes (Antes de 'The Forest', Zada había dirigido tres cortometrajes: 'Take this lollipop', 'Scenes from an Unmade movie: Job' y 'Size') haciendo suya la famosa frase de la película de John Landis pero cambiando la taberna 'El cordero degollado' ('The Slaughtered Lamb') por una típica casa japonesa y a una anciana inglesa por una joven japonesa. Es claro que aunque en 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') no hay ningún hombre lobo que ataque a los protagonistas, el espectador si que verá a toda una serie de extrañas presencias que acecharan a la protagonista, haciendo (Como no podía ser menos) de sus miedos su mejor arma para atacarla.


Aunque la historia no puede ser más predecible (Una mujer descubre que su hermana gemela ha desaparecido en Japón en un bosque que es conocido por todos por ser el lugar al que van las personas que quieren morir y no ser encontradas según insisten algunos de los personajes de la película. El vínculo existente entre las dos hermanas gemelas llevará a Sara a pensar o más bien a sentir que esta no está muerta por lo que se trasladará al país asiático para buscarla), el inicio de la película resulta sorprendentemente prometedor gracias a ese montaje que sirve para introducirnos en la historia, mostrando la llegada de Sara a Japón así como la forma en la que esta se entera de la desaparición de su hermana. La manera en la que Zada plasma las breves imágenes que vemos de la ciudad de Tokio se acerca a la forma en la que lo hizo Sofia Coppola, tanto es así que la imagen de Sara en la habitación de su hotel hace que nos acordemos del personaje interpretado por Scarlett Johansson. Obviamente, Zada no es Coppola, ni 'The Forest' juega en la misma liga que 'Lost in Translation' (Y obviamente ni lo intenta), pero ciertas imágenes que muestran ambos directores producen en el espectador sensaciones muy similares.


A pesar de que el ritmo de la película es por momentos excesivamente lento (O más bien sería más justo decir que la manera que tiene el director de introducirnos en la historia puede resultar un tanto aburrida para un espectador impaciente), Zada consigue captar la atención del espectador, haciendo que este siga las peripecias de la protagonista con creciente interés... hasta que el director se va por los caminos más trillados de este tipo de películas: Todo lo que hemos visto hasta este momento no es más que una mera introducción (Mas o menos entretenida o interesante) para abandonar a dos personas en un entorno amenazador como puede ser un bosque.


Da igual que excusa nos cuenten, en el fondo todas estas cintas parecen estar cortadas por el mismo patrón: Un grupo de chicos se pierden en el bosque al investigar la leyenda de la bruja de Blair (La cinta de Sánchez y Myrick marcó, para bien y para mal, un antes y un después en la historia del cine. No por crear un nuevo género, ya que el conocido como found footage que en muchos casos tiene demasiados elementos en común con el mockumentary ya había dado patentes muestras de enorme calidad algunos años antes del estreno de esta película, 'Holocausto Caníbal' - 'Cannibal Holocaust' de Ruggero Deodato y 'Ocurrió cerca de su casa' - 'Man Bites dog'- de Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoit Poelvoorde son dos claros ejemplos de cintas anteriores a 'El proyecto de la Bruja de Blair' - 'The Blair witch project', sino por la brutal campaña publicitaria que consiguió que una mediocre cinta de terror se convirtiera en una de las películas más rentables de la historia del cine y en una obra de culto desde casi antes de su estreno) o porque buscan prueba de la existencia de un Bigfoot en 'Willow Creek' (La desastrosa cinta de Bobcat Goldthwait nos dejaba un muy aburrido y soporífero comienzo que servía para conocer a los protagonistas y la razón de su búsqueda. Zada consigue alejarse del tedio que producía la cinta de Goldthwait algo que es realmente de agradecer. La "gran escena" donde los protagonistas son acosados por extrañas presencias acompañadas de toda una serie de sonidos y ruidos, no solo resultaba aburrida y carente de emoción sino que además se hacía demasiado larga como si el efecto de 'la carrera de vainas' de 'Star Wars: Episodio I La amenaza fantasma'  -'Star Wars: Episode I The phantom menace' llegará al found footage), o dos amigos que se van al bosque a cazar para descubrir que son ellos la presa ya que serán cazados por espíritus atormentados en 'The Hunted' (Otra desastrosa y soporífera película esta vez dirigida por Josh Stewart en lo que suponía su debut detrás de las cámaras. Stewart es conocido por muchos espectadores por haber sido el protagonista de 'The Collector' y 'The Collection' ambas dirigidas por Marcus Dustan). Tal es la saturación de historias donde un grupo de personas se pierden en medio de un bosque que nos lleva a pensar que estamos ante un tipo de relatos que están agonizado (Algo parecido a lo que ocurre con el found footage. Tal ha sido la cantidad de películas rodadas pertenecientes a este género que la calidad ha ido cayendo de manera considerable y preocupante. A día de hoy para encontrar una buena cinta del tipo found footage hay que tragarse muchas obras realmente flojas. Nótese que todos los ejemplos antes mencionados son cintas que se inscriben dentro del género del found footage)


Una vez que Zada sitúa a su película, este se centra en intentar ofrecer todo aquello que el espectador espera de una película como esta. Por desgracia todos los intentos del director para que las aventuras de Sara y un chico al que acaba de conocer (Otra vez como en la reciente 'Jeruzalem' de los hermanos Paz, un encuentro fortuito hará que la o las protagonistas según sea el caso, realicen el resto del viaje con un guapo joven con el que han coincidido, en un avión o en un bar. Así, sin conocerlo ni nada, sin saber si lo que cuenta es cierto o una burda mentira para acabar compartiendo una noche de placer) resulta tremendamente decepcionante. Todo el buen trabajo que hasta ese momento había hecho Zada, este lo tira por la borda al desarrollar una historia que no aporta absolutamente nada nuevo ni interesante. Por mucho que la construcción de la parte inicial captara nuestra atención con escenas realmente llamativas como es por ejemplo la visita de la protagonista a una especie de morge improvisada, llegando a que nos planteáramos la idea de que esta vez sí que íbamos a estar ante algo diferente o estimulante todo acaba quedándose en nada ya que Zada vuelve a transitar otra vez por caminos mil veces recorridos que ni si quiera se alejan del sendero y se adentran en los páramos llenando su película de sustos obvios con estética, como no podía ser menos, japonesa. En 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') el espectador es incapaz de creerse el proceso psicótico que va sufriendo poco a poco la protagonista así como el trauma que sufre la hermana de esta (Es todo tan predecible en esta película que realmente es eso lo que asusta) y Zada se ve en la obligación de mostrar constantemente a diversos suicidas (Ahorcados o ahogados) llegando incluso a dejarnos un momento que nos puede llevar a pensar que vamos a estar ante una cinta con un cierto parecido con películas como 'The Descend' de Neil Marshall.


Por desgracia, 'El bosque de los suicidios', condenada por sus clichés, resulta demasiado tópica. Tanto es así que hasta el personaje de Jess es una perfecta muestra de lo estereotipada que es esta película (Cabañas en el bosque, niñas japonesas vestidas con uniformes escolares, etc, etc...). Aquella hermana traumatizada por un hecho del pasado, aquella hermana adicta a los tranquilizantes tiene, como no podía ser menos, un look que muchos pensarán que es un tanto gótico. Como decía el personaje interpretado por Katherine Parkinson en 'It crowd': "Los góticos también son personas". Cansa ya la imagen que muestra el cine de las personas traumatizadas a pesar de que, como es en este caso, la hermana 'triunfadora' guarda una gran tristeza en su interior. Con un prometedor arranque, Zada acaba decepcionando consiguiendo que al espectador le de igual si Jess se acabó suicidando o no. 'El bosque de los suicidios' es una película que hemos visto mil veces antes y que no aporta nada nuevo. Una gran decepción.



Lo mejor: El inicio de la película que sirve para introducirnos en la historia que Zada nos va a contar
Lo peor: Lo previsible y aburrido que se acaba volviendo la propuesta de Zada.

domingo, 14 de febrero de 2016

Crítica: Blacktrack

Título: Blacktrack
Año: 2015
Género: Terror - Drama - Thriller
Duración: 90 min.
Director: Michael Petroni
Guión: Michael Petroni
Música: Dale Cornelius
Interpretes: Adrien Brody, Sam Neill, Robin McLeavy, Bruce Spence, George Shevstov, Jenni Baird, Chloe Bayliss, Anna Lise Phillips, Malcolm Kennard, Emma O'Farrell, Olga Miller
Nota: 4,5
Sinopsis: Al acercase el aniversario de la muerte de su hija, el psicólogo Peter Bower será acechado por la presencia de una extraña niña. Cuando este ponga en tela de juicio su salud mental decidirá viajar a su pueblo natal para reencontrase con su pasado y enfrentarse a un terrible hecho sucedido hace 20 años.




Crítica:
El año pasado, Uli Edel nos dejó una mas que apreciable cinta de terror titulada 'Pay the ghost' que se basaba en una obra de Dan Kay y que guardaba ciertos parecidos con la novela 'Harbour' de John Ajvide Lindqvist (Autor conocido por muchos por su novela 'Déjame entrar' y que sirvió de base para la excelente película del mismo título de Tomas Alfredson). En ella, el director alemán nos contaba la extraña desaparición de un niño la víspera de Halloween y como un año después el padre de este, incapaz de superar la perdida, empezaba a observar extraños fenómenos que le llevaban a pensar que su hijo quería comunicarse con el. Ahora nos llega 'Blacktrack', cinta escrita y dirigida por Michael Petroni, director de 'Till human voices wake us' con Guy Pearce y Helena Bonham Carter y autor de los guiones de 'El rito' ('The Rite'), 'Posesión' ('Possession') o 'La ladrona del libros' ('The book thief') entre otros (Algo que ya nos debe de poner en guardia, ya que los guiones de este para películas de terror o misterio son cuanto menos de una calidad discutible) y protagonizada por Adrien Brody y Sam Neill. Por desgracia ya no hay nada que nos haga pensar que Brody es la misma persona que ganó un Oscar por 'El pianista' ('The Pianist'). El actor americano parece una sombra del que fue y en 'Blacktrack' nos cuesta creernos cada una de sus reacciones y no digamos ya verlo trabajar como psicólogo. Sam Neill es otro de esos actores que como Bill Pullman tras trabajar en 'Carretera Perdida' ('Lost Highway') puede rodar cualquier tipo de película y siempre seguirá conservando nuestro cariño (A pesar de que con cintas como esta nos lo ponga muy, pero que muy difícil) El protagonista de 'Parque Jurásico' ('Jurassic Park') nos ha dejado grandes películas pero entre las que personalmente destaco dos: 'En la boca del miedo' ('In the mouth of madness') de John Carpenter y que comparte con el 'Regresión' de Alejandro Amenabar la misma cárcel (El póster de 'Blacktrack' que acompaña a esta crítica también guarda ciertos parecidos con el de la película de Amenabar) y 'Horizonte final' ('Event Horizon') sin duda alguna la mejor película de Paul W.S. Anderson y donde, aunque Neill no dejaba de realizar una interpretación que sin duda alguna se podía considerar como una extensión de la ya realizada en la cinta de Carpenter, esta resultaba de lo mas entretenida y estimulante.


'Blacktrack' cuenta la historia del psicólogo Peter Bower que al acercarse el aniversario de la muerte de su hija en un accidente de tráfico recibirá la visita de una extraña niña que le hará plantearse la realidad que percibe y le llevará a viajar a su pueblo natal para tratar de poner paz en su turbulento pasado y así poder continuar con su vida. Es claro el paralelismo existente entre la cinta de Petroni y la de Edel ya que en ambos casos el aniversario de la muerte o de la desaparición de sus hijos únicos llevará a los padres de estos a percibir que hay algo mas, que o bien su hijo quiere ponerse en contacto con el o bien que el pasado necesita encontrar descanso. A pesar de que Petroni muestra a la mujer de Bower, es este como en el caso de la cinta de Edel el que parece incapaz de superar la perdida debido a que en ambos casos la culpa de lo sucedido recae sobre sus hombros debido a que lo sucedido fue por un despiste que ellos cometieron (Las presencias femeninas que parecen relegadas a un segundo plano, sobre todo en la cinta de Petroni, afrontan los hechos de una manera totalmente distinta a como lo hacen sus parejas, la frase que dice el personaje interpretado por Sarah Wayne Callies deja clara esta idea)


Es inevitable pensar también en 'Amenaza en la sombra' ('Don't look now') de Nicolas Roeg y protagonizada por Donald Sutherland y Julie Christie al observar ciertas ideas y detalles en la película de Petroni. En la cinta de Roeg, el matrimonio formado por Laura y John Baxter viajará a Venecia para que el trabaje en la restauración de una iglesia. Un par de hermanas, una de ellas invidente y con poderes, le harán saber a Laura que su hija, fallecida en un trágico accidente se intenta comunicar con ellos, además les advertirán del peligro que corren quedándose en la ciudad. Otra vez volvemos a encontrarnos con la traumática perdida de un hijo y con la manera en la que los padres de enfrentan a tan difícil momento, pero lo que mas llama la atención es que en ambos casos las hijas de los protagonistas llevan una especie de chubasquero en el momento del accidente a lo que hay que sumar que las extrañas presencias que perciben los padres de las víctimas llevan abrigos con capucha (En un caso azul, en el otro roja). Este detalle que podría ser considerado como insignificante nos lleva a pensar que Petroni de una manera u otra ha querido homenajear a la obra de Roeg, Hay otros detalles que refuerzan esta idea, ya que si en 'Amenaza en la sombra' ('Don't look now') el director nos mostraba la pelota que llevaba la niña cuando se ahogó o si el personaje interpretado por Sutherland se encuentra un muñeco tirando en la orilla de un canal en Venecia, Petroni muestra de una manera casi insistente otro muñeco con el que se topa el protagonista. Por desgracia 'Blacktrack' se encuentra a años luz de la sutileza y de la capacidad de Roeg para crear ambientes y sensaciones haciendo que esta película parezca seguir la estela de cintas como 'Expediente 39' ('Case 39') y películas similares.


Igual que Anders regresó a Domarö en 'Harbour', Bower vuelve a su pueblo natal para intentar buscar algo de paz y poner las cosas en su sitio. Es este momento en el que Petroni da un giro a su película y donde el espectador se da cuenta de que el director y guionista va a jugar de la misma manera que hizo M. Night Shyamalan en 'El sexto sentido' ('The sixth sense') es decir: De manera tramposa, llevándole a este por el camino que el quiere aunque eso signifique ir en contra de una mínima coherencia o lógica. Por desgracia Petroni no tiene la capacidad de Shyamalan y todo en su película resulta sorprendentemente predecible y falto de inspiración. Si no se ha leído ninguna sinopsis de esta cinta y se tiene la suerte de ver esta película sin saber nada de ella como fue mi caso, sabremos perfectamente que ocurre al principio de la historia. Podrá descolocarnos la manera que tiene Petroni de enlazar la historia de Bower con su pasado pero superado esto, sabremos perfectamente quién o quienes fueron los culpables del suceso que traumatiza al protagonista, algo que realmente nos desconcierta ya que no sabemos ante que tipo de película nos encontramos: Carece del misterio suficiente como para calificarla de película de intriga (Ya que es algo que le puede venir muy grande) y esas apariciones que parecen extraídas directamente del cine japonés reciente resultan demasiado cutres e incapaces de incomodar o asustar a ningún espectador.


El espectador puede llegar a pensar en 'Spider' de David Cronenber al ver como Petroni muestra a una persona destroza psicológicamente debido a un hecho traumático sucedido en su pasado que regresa a casa donde ser crió (Ojo, el protagonista de la película de Cronenberg tiene un grave trastorno mental mientras que el de la cinta de Petroni muestra una absoluta incapacidad para superar y aceptar la perdida) y la manera en la que este plasma en pantalla el primer recuerdo de Bower. Igual que hacía Cronenberg en su cinta, este parece que de alguna manera esta presente en dicho recuerdo aunque no de manera tan 'activa' como en 'Spider'. Por desgracia y como parece ser habitual en esta película todo queda relegado a un segundo plano para contarnos una historia sin interés y sin ningún tipo de misterio que acaba transitando por caminos, o mejor dicho por raíles, mil veces vistos. 'Blacktrack' es una película que no funciona en ningún momento y que pensamos que su visionado quedará relegado a un pase un fin de semana tras el telediario ya que estamos mas ante una tv-movie que a una película para ver en la gran pantalla.


Lo mejor: A pesar de lo previsible, el comienzo consigue captar nuestro interés
Lo peor:  Lo flojo y decepcionante que resulta el conjunto.

sábado, 13 de febrero de 2016

Crítica: Bobby Z - The death and life of Bobby Z

Título: Bobby Z - The death and life of Bobby Z
Año: 2007
Género: Thriller - Acción - Drama
Duración: 97 min.
Director: John Herzfeld
Guión: Bob Krakower y Larry Schapiro según la novela de Don Winslow
Música: Tim Jones
Interpretes: Paul Walker, Laurence Fishburne, Olivia Wilde, Jason Flemyng, Keith Carradine, Joaquim de Almeida, J.R Villareal, Jason Lewis, Jacob Vargas, Josh Stewart, M.C. Gainey
Nota: 4,5
Sinopsis: Tim Kerney es un perdedor. Tras el asesinato de Stinkdog de la hermandad aria y una condena a cadena perpetua, un pacto con el agente Gruzsa podrá librarle de la cárcel. Kerney solo tiene que hacer una cosa: En un intercambio de rehenes tendrá que hacerse pasar por el mítico traficante Bobby Z.



Crítica:
Me es absolutamente imposible no hablar en esta crítica sin hacerlo de la novela original escrita por Don Winslow debido a los sustanciales cambios que ha sufrido la historia escrita por este en su salto al cine y del prólogo de la misma escrito por Rodrigo Fresan, debido tanto a la forma en la que aborda el tema del doble como por su manera de tratar la adaptación de la novela al cine a lo que hay que sumar que es un prólogo que cuenta demasiado del libro. Afortunadamente soy una persona que no suele leer prólogos antes de la novela exceptuando el caso de las obras de Nabokov, y en este caso la decisión de hacer esto fue bastante acertada... Así que vayamos por partes...


Don Winslow dejó de ser un gran desconocido para muchos lectores gracias a su novela 'El poder del perro' ('The power of the dog') donde el autor narraba la lucha contra los cárteles de las drogas mejicanos y los oscuros juegos de intereses de los gobiernos involucrados para anteponer sus intereses particulares sobre los generales (En la notable 'Sicario' de Denis Villeneuve, uno de los protagonistas comenta al personaje interpretado por Emily Blunt eso de que esta está demasiado preocupada por no traspasar la línea de lo que es correcto o ético cuando esta se mueve como y cuando quieren los círculos de poder. Esta idea está presente en la historia de Winslow como en 'El cártel', notable novela del autor que siendo una continuación de las aventuras de Art 'Killer' Keller resulta muy superior a 'El poder del perro'). Winslow ha tenido desigual suerte en lo que a las adaptaciones de sus novelas al cine se refiere. En el año 2007, John Herzfeld director de '15 minutos' ('15 minutes') o la interesante '2 días en el valle' ('2 days in the valley') cinta con la que conocimos a Charlize Theron, dirigió la decepcionante 'Bobby Z' ('The death and life of Bobby Z') cinta de la que nos vamos a ocupar mas adelante. Cinco años después, en el 2012, el muchas veces excesivo Oliver Stone adaptó 'Salvajes' ('Savages') pero esta vez contando con el propio autor en tareas de guionista (Algo que no ocurrió en la cinta de Herfeld) dejándonos una notable y excesiva cinta cuyo tono resultaba perfecto para contar las aventuras de esos amigos que se enfrentaban a un cártel mejicano de la droga. (Según se puede observar en la cuenta oficial de Don Winslow en Twitter, su por ahora última novela 'El cártel' será llevada al cine en el 2017 por Ridley Scott, director que es capaz de lo mejor: 'Alien'  y de lo peor 'La Teniente O'Neil' - 'G.I. Jane', pero que consideramos otro director mas que apropiado para plasmar el universo Winslow en la gran pantalla).


'Bobby Z' ('The death and life of Bobby Z') juega con la idea del doble como muchos autores han hecho tanto en la literatura como en el cine. Hay ciertos puntos que resultan sorprendentes al leer el prólogo escrito por Fresan, ya que a pesar de la gran cantidad de datos que ofrece este no hace referencia a Nabokov, autor que en muchas de sus novelas juega con la idea del doble y cuya obra 'Desesperación' ('Despair') nos viene a la cabeza al ver la cinta de Herzfeld debido a que este comete el mismo error que tuvo Rainer Werner Fassbinder al adaptar la novela del escritor ruso al cine: Su personaje protagonista y su supuesto doble están interpretados por distintos actores lo que resta credibilidad a ambas películas (Si en 'Bobby Z', el traficante que da título a la película esta interpretado por Paul Walker y por un Jason Lewis que a pesar de todo el maquillaje que puede llevar encima no consigue que creamos que alguien va a pensar que son la misma persona, en la película de Fassbinder, es Dick Bogarde quién interpreta a Hermann Hermann y su supuesto doble por Klaus Löwitsch, lo que rompía con la idea de llevarnos a pensar si realmente ambos personajes se parecen o si todo no es mas que la deformación de la realidad de un personaje claramente ególatra). Pero hay algo que personalmente me llamó todavía mas la atención a la hora de leer el prólogo de Fresan y eso no es otra cosa que las referencias a 'Inseparables' ('Dead Ringers') de David Cronenberg. Es claro que el director canadiense juega con la idea del doble (Beverly y Elliot Mantle están ambos interpretados Jeremy Irons) ya que los protagonistas se intercambian para Beverly pueda acostarse con las mujeres que Elliot seduce, pero en este caso hablamos de dos hermanos gemelos algo que difiere de los mostrado por Winslow en 'The death and life of Bobby Z', por Nabokov en 'Desesperación' ('Despair') o como en otros de los ejemplos mostrados por Fresan en su prólogo ya que se pierde la idea de la confusión entre dos persona sin ningún tipo de parentesco.


'Bobby Z' ('The death and life of Bobby Z') es una cinta francamente decepcionante. No por el hecho de no estar dirigida por alguien como Quentin Tarantino o los hermanos Cohen si no por lo flojo que resulta el conjunto. El tono de la novela original demuestra que el mejor director posible para adaptar la obra de Winslow hubiera sido Oliver Stone, ya que el ritmo con el que el director americano rueda sus películas, sus montajes y su sentido del exceso y el espectáculo, resultarían perfectos para la película tal y como pudimos apreciar en 'Salvajes' ('Savages'). Queda claro que Herzfeld intenta jugar a ser Stone (Aunque la cinta de Oliver Stone es posterior a 'Bobby Z', el cine del director americano ha influenciado a muchos directores) pero sin llegar a conseguirlo. Esa escena inicial donde conocemos a One Way cuya presencia queda relegada a este momento desapareciendo completamente de la película, algo que rompe completamente con la forma en la que Winslow desarrolla a este personaje en su novela, el uso de la pantalla dividida para intentar hacer que la película tenga mas ritmo o el frenético montaje inicial consigue que Herzfeld capte nuestra atención.


El director y los guionistas plasman en el inicio de la película lo verdaderamente importante para conocer a ese fracasado de nombre Tim Kerney (Herzfeld muestra el 'problema' de Kerney con los aspersores pero algo que en la novela es casi una constante obsesión aquí, al igual que ocurre con One Way, queda relegado a un segundo plano), lo que lleva a que el espectador que haya leído la novela en la que se basa la película piense que va a encontrarse ante una fiel adaptación y hasta la parte final de la misma eso es mas o menos cierto (A pesar, por ejemplo, de algunos cambios en lo que a algunos de los personajes se refiere. Si Brian Cervier, la C suena más como una K que como una S, es una persona obesa y gordo como un cerdo, en la película esta interpretado por Jason Flemyng actor que se aleja y mucho de esta descripción, es Kit el personaje en el que se observa una mayor diferencia. El personaje interpretado por J.K. Villareal pasa a doblar del chico de la novela, de 6 años que tiene en la historia de Winslow a los 12 que tiene en la película de Herzfeld lo que deriva en que la relación existente entre Kerney/Bobby Z y el chico resulte diametralmente opuesta en la novela y en la película. Es cierto que en la cinta de Herzfeld, Kerney/Bobby Z vuelve a plantear a Kit la idea de tomarse todo lo que esta ocurriendo como si de un juego o una aventura se tratase pero en ningún momento este pierde los papeles con el crío ni le chilla como lo hace el personaje interpretado por Paul Walker en la película. Kerney/Bobby Z intenta que Kit no se traumatice con nada por el bienestar del chico anteponiendo las necesidades de este a las suyas propias. La forma en la que el protagonista de la película trata al crío difiere en muchos momentos demasiado de la manera en la que Winslow mostró esta relación)


El mayor problema de la adaptación de la novela de Winslow al cine no son las licencias que el director y los guionistas se toman, algo que resulta inevitable en la mayoría de los casos (A las ya mencionadas hay que sumar la forma en la que estos muestran al personaje de 'El monje' -interpretado por Josh Stewart protagonista de la muy interesante 'The Collector' de Marcus Dustan y que en el año 2013 debutó detrás de las cámaras con la muy floja 'The Hunted'- y sus relaciones con el resto de los personajes o a Wayne LaPerriere, sumando al hecho de las grandes y vitales diferencias existentes entre la parte final de la película y la novela de Winslow), es lo cutre que resultan las escenas de acción lo que deriva en que el conjunto de la película transmita una extraña sensación de estar ante una cinta low-cost donde partiendo de un gran punto de partida (La novela de Winslow) se ha rodado una película sin fuerza y sin pasión. Son muchas las escenas de acción que dejan mucho que desear en esta película, tal es el despropósito que Herzfeld tiene que utilizar la táctica del casco para que no se noten los dobles. Uno de los momentos mas adrenaliticos de la novela, aquel en el que Kerney/Bobby Z y Kit se esconden en una roca en medio del desierto ante el acoso de los hombres de Don Huertero resulta de lo mas decepcionante, siendo una escena del todo aburrida y desaprovechada. Lo mismo ocurre con el encuentro de los protagonistas con Boom Boom y Johnson, momento que parece ser clave en el devenir de la película y donde el director y los guionistas parecen llegar a pensar que ya no hace falta seguir siendo fiel a la novela (Es inevitable pensar en las obsesiones de Winslow, igual que hizo con Nora Hayden y Sean Callan llevándolos a una cabaña aislada en medio de la nada, este vuelve a hacer lo mismo con Kerney/Bobby Z y Kit).


Pero si una escena se lleva el premio al momento más artificial y lamentable de esta película (Honor que hasta ahora tenáa la escena del intercambio de rehenes en la frontera) ese no es otro que el encuentro de los protagonistas en una caravana. Herzfeld no presta demasiada atención a los detalles (Si Johnson tiene 30 días para dar con el paradero de Kerney/Bobby Z en la novela, en la película solo tiene 3 días. Este detalle no dejaría de ser algo meramente insignificante si no fuera porque las terribles heridas de Elizabeth -Olivia Wilde- sanan misteriosamente en ese tiempo, al menos el vestido que esta luce al final de la película gracias al cual volvemos a ver su espalda nos muestra que ya no solo no hay heridas si no que tampoco cicatrices) lo que deriva en que la  escena de la caravana con el fondo artificial y esa decoración mas propia de una sitcom que de una película haga que el espectador establezca distancia con la película y se acabe de dar cuenta que a Herzfeld hace tiempo que su película se le ha ido de las manos. (La idea de estar ante escenarios que son claramente decorados no siempre juega en contra de la película. Un claro ejemplo de esto es 'White Bird in a Blizzard' de Gregg Araki donde ese sótano llama demasiado la atención del espectador ya que parece mas un escenario de una obra de teatro que de una película. Lo importante de la cinta de Araki que es este hecho no hace que el espectador se aleje de su propuesta si no que por el tono de la película este lo vea como un elemento mas para ambientar ese cuento pesadillesco que narra la manera en la que una joven afronta la desaparición de su madre)


'Bobby Z' ('The death and life of bobby z') es una cinta demasiado decepcionante, tanto si se ha leído la novela en la que se basa como si no se ha hecho, ya que el espectador tendrá la sensación de que se pasa de forma demasiado esquemática por muchas escenas (Algo parecido a lo que ocurre con 'La quinta ola' - 'The 5th wave'- aunque si  llegar al extremo de esta). La cinta de Herzfeld no deja de ser un producto fabricado a la medida de un Paul Walker que ya había protagonizado dos entregas de la saga 'The fast and the furious: A todo gas', 'Timeline' o 'Inmersión letal' ('Into the blue'), Acompañado por una Olivia Wilde que ese mismo año empezaría a ser conocida gracias a su trabajo en la serie 'House' y por unos muy desaprovechados Laurence Fishburne y Joaquim de Almeida, el espectador tendrá la sensación de que Herzfeld tuvo un gran reparto al que no supo sacar provecho. Todo en esta película acaba resultando desastroso: personajes a los que no se les dedica tiempo en pantalla e incluso escenas mal resueltas (Si el final de la novela de Winslow es de lo mas flojo de la historia, Herzfeld esta a la altura y nos deja una parte final que tendría que ser estudiada en todas las escuelas de cine para mostrar como no se debe rodar el clímax final de una película). Aunque se deja ver, 'Bobby Z' decepciona y mucho.


Lo mejor: El montaje inicial donde se nos cuenta la historia de Kerney
Lo peor:  Las escenas de acción, realmente flojas.

jueves, 4 de febrero de 2016

Crítica: Jeruzalem

Título: Jeruzalem
Año: 2015
Género: Terror - Found Footage
Duración: 94 min.
Director: Doron y Yoav Paz (The Paz Brothers)
Guión: Doron y Yoav Paz
Interpretes: Danielle Jadelyn, Yael Grobglas, Yon Tumarkin, Tom Graziani, Itsko Yampulski, Fares Hananya, Tom Graziani, Steven Hilder, Howard Rypp, Yoav Koresh, Mel Rosenberg
Nota: 5
Sinopsis: Existen tres puertas que conducen al infierno: Una en el desierto, otra en el mar y la tercera en Jerusalén. Un par de turistas americanas descubrirán que cambiar el destino de su viaje en el último momento no ha sido una buena idea...





Crítica:
'Google glass'  patrocina el remake-fusión de 'Monstruoso' ('Cloverfield') de Matt Reeves y '[Rec]' de Jaume Balagueró y Paco Plaza. Esta podría ser la mejor definición de la segunda película de The Paz Brothers (Parece que eso de firmar las películas con lo de 'brothers' esta de moda: The Pang Brothers: Oxide Pang Chun y Danny Pang Phat, The Goetz Brothers: Kevin y Michael, The Mo Brothers: Kimo Stamboel y Timo Tjahjanto, los hermanos Wachowski, las gemelas Jen y Sylvia Soska. Ahora son Doron y Yoav Paz los que se unen a este pequeño y selecto grupo de.. "hermanos") tras 'Phobidilia' que ambos dirigieron en el año 2009 (Ahora que parece que tanto se habla de '10 Cloverfield lane' como pseudo secuela o spin off de la cinta que supuso el espaldarazo definitivo de Reeves tras haber dirigido varios episodios de la serie 'Felicity', se podría decir que 'Jeruzalem' es, como ocurre con la cinta dirigida por Dan Trachtenberg, una película que sucede en el mismo universo que 'Monstruoso' y a nadie nos resultaría demasiado extraño)


Existen tres puertas que conducen al infierno: Una en el desierto, otra en el mar y la tercera en las catacumbas del subsuelo de París... Si algo tiene la cinta de los hermanos Paz es la constante sensación de déjà vú que nos dejan todos y cada uno de los fotogramas de esta película. A las ya mencionadas 'Monstruoso' ('Cloverfield') y '[Rec]' hay que sumar 'Así en la Tierra como en el infierno' ('As above, so below') de John Erick Dowdle, cinta con la que la película de los Paz comparte la idea de una puerta que conduce directamente a las puertas del infierno así como toda una serie de escenas que transcurren en diversas catacumbas y cuevas que bien podríamos cambiar de una película a otra y nadie notaria la diferencia. Aunque en 'Jeruzalem' no hay ninguna escena tan desastrosa como la reacción de los protagonistas al encontrarse un teléfono que suena en medio de una cueva, volvemos a encontrarnos con una protagonista cuyo recuerdo familiar pesa demasiado. La familiar vuelve a estar presente y con mucha fuerza en la cinta de los Paz.


Existen tres puertas que conducen al infierno: Una en el desierto, otra en el mar y la tercera en Jerusalén. Un par de turistas americanas descubrirán que cambiar el destino de su viaje en el último momento no ha sido buena idea... y es que escuchar solo a las hormonas puede ser peligroso como muy bien nos ha intentado explicar el cine de terror durante varias décadas y parece que no hemos enterado todavía. Rachel (Yael Grobglas) acompañará a su amiga Sarah (Danielle Jadelyn) a un viaje a Tel Aviv para que esta consiga pasar página y superar el terrible año que han pasado ella y su familia. Como suele ocurrir en todos los viajes (Al menos en los que se reflejan en las películas) estas se sentarán al lado del joven guapo, atractivo y con don de gentes al que decidirán acompañar a Jerusalén.


Podemos dividir a 'Jeruzalem' en dos partes bien diferenciadas. La primera no deja de ser una muy típica presentación de los protagonistas de la historia (El espectador no ha de esperar profundidad en los personajes, ni esa es la intención de los Paz ni este es este tipo de película. Con todo no debemos dejar de ser mínimamente críticos con los cuatro personajes principales, al menos y muy especialmente con Kevin -Yon Tumarkin- ese joven americano estudiante de antropología que parece querer competir con Fifield -Sean Harris- de 'Prometheus' por ser el peor profesional de la historia del cine. No solo no nos creemos que el personaje interpretado por Tumarkin tenga dichos conocimientos si no que además su evolución dentro de la historia deja mucho que desear, siendo su presencia un mero elemento para introducir ciertas ideas dentro de la película sin que estas canten demasiado) y que funciona perfectamente como propaganda turística de la ciudad (No dejo de pensar en las ganas que tengo de ir a ese bar donde hay un grupo tocando en directo donde bien podría estar Zach Condon y su banda y no pasaría nada), mientras que la segunda es la que aparentemente ofrece todo aquello que el espectador espera de una película como esta aunque por desgracia el resultado no deja de ser un tanto decepcionante.


Esta primera parte que se lleva casi la mitad del metraje de la película no cansa, no abure y no ofende porque los Paz ruedan con pulso consiguiendo entretener y sobre todo captando el interés del espectador, pero haciendo que por momentos este se acuerde del 'Afflicted' de Derek Lee y Clif Prowse donde un par de amigos deciden viajar a Europa y por culpa de un fatídico encuentro su viaje cambiará de forma radical (Hay que ser honrado y reconocer que la forma de acercarse a ese encuentro vital para el desarrollo de las historias difiere mucho en ambas películas aunque en ambos casos el tema hormonal esta mas que presente. Si bien en la cinta de los Paz estamos ente un simple cambio de planes: Viajar de Tel Aviv a Jerusalén, en la película de Lee y Prowse nos encontramos ante el proceso de vampirización de uno de los protagonistas). Pero ambas películas comparten un par de ideas más. La primera de ellas es la de encontrarnos ante cintas que se inscriben dentro del género conocido como found footage (Lo mismo que ocurre con 'Monstruoso' y '[Rec]') si bien es cierto que por momentos la alargada sombra de 'Eliminado' ('Unfriended') amenaza de forma preocupante a esta película (Si la cinta de Levan Gabriadze transcurre toda como si viéramos la pantalla de un ordenador donde se abren diversas pantallas que llevan al espectador a algunas páginas web, al facebook, a chats, al skype, etc, etc... -Algo parecido a lo que hizo Nacho Vigalondo con su irregular 'Open Windows'-, la de los hermanos Paz recurre en ciertos momentos a la misma idea gracias al publirreportaje de las google glass aunque estos lo hacen de una manera menos saturante y con ciertos puntos humorísticos). La segunda de ellas es que tanto 'Afflicted' como 'Jeruzalem' juegan con la idea de mostrar ciertas escenas como si fueran partes de un videojuego. Si las escenas de Lee y Prowse resultaban ciertamente entretenidas y sorprendentes, las rodadas por los Paz están mas cerca de lo que  hizo Andrej Bartkowiak en 'Doom' y además sin el factor sorpresa que tenia 'Afflicted' ya que ese juego con el que se entretiene la protagonista al principio de la película nos hace pensar en eso de que si una pistola sale en una película en algún momento alguien hará uso de ella...


Es cuando empieza la segunda parte de la película cuando la sensación de decepción se acrecienta en el espectador. Y es que no deja de ser frustrante que después de haber dedicado mas de medio metraje de la película a la presentación de los personajes y al pseudo documental turístico que hemos visto, los Paz acaben rodando un remake de 'Monstruoso' (Igual que sucedía en la película de Reeves, los Paz nos cuentan el intento de huida de una ciudad sitiada por parte de un grupo de jóvenes. Si en 'Monstruoso' era un  monstruo a lo Godzilla lo que atacaba a Nueva York, en 'Jeruzalem' son una serie de poseídos alados y gigantes los que campan a sus anchas por la ciudad sagrada. No es esta la única idea que comparten las películas de los Paz y Reeves: La forma en la que ambos muestran las infecciones que se producen debido a las picaduras de extraños insectos o de arañazos de los posesos son prácticamente iguales) que además toma varias escenas prestadas de '[Rec]' (Es absolutamente imposible que ningún espectador no se acuerde, en al menos dos momentos, de la cinta dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza. Por mucho que podamos hablar de inspiración o que podamos justificar que hoy en día es difícil ser original, los dos planos prácticamente iguales, como mínimo llaman nuestra atención)


En el año 2010 se presentó en diversos festivales la película 'Rabies' ('Kalevet') de Aharon Keshales y Navot Papushado que fue promocionada como la primera película de terror israelí (Película protagonizada también por Yael Grobglas). Cinco años después los irsaelis  Doron y Yoav Paz se ponen detrás de las cámaras para rodar otra cinta de terror que intenta sumarse a ese carro publicitario pero alejándose de lo que hicieron Keshales y Papushado con la película que supuso su debut en la pantalla grande donde estos intentaban analizar los efectos de la violencia en la sociedad actual. Hablar del cine de Keshales y Papushado y de el de los hermanos Paz no solo es por el hecho de que los cuatro directores comparten nacionalidad si no también por la forma en la que estos muestran el conflicto político en Israel. Si Doron y Yoav Paz usan al ejercito israelí y a uno de los amigos de las protagonistas para enseñar de alguna manera la tensión que se vive en dicho país, Keshales y Papushado lo hacen mediante el recurso del humor negro como hicieron en el brillante episodio que rodaron para 'The abc's of the death 2' (Sin duda alguna el mejor fragmento de todos los que componían esta antología) o en su alabada 'Big Bad Wolves' donde muestran a una sociedad enfrentada. Los cuatro directores plasman en pantalla dicho conflicto, no lo esconden aunque mientras los Paz lo enseñan sin más, Keshales y Papushado por la ironía con la que lo hacen sobre todo en 'Big Bad Wolves' dejan entrever una feroz crítica.


Si 'Seven' de David Fincher marcó un antes y un después en la historia del cine moderno especialmente en su concepción de los títulos de crédito iniciales, algo parecido podemos decir de 'Dawn of the Dead' el mas que digno remake de Zack Snyder de la cinta de Romero y eso es algo que los hermanos Paz saben e intentan aprovechar dejándonos un prometedor inicio demasiado deudor del trabajo de Snyder. 'Jeruzalem' es una cinta que coge demasiadas ideas de otras películas para pasarlas por el peculiar filtro de los directores pero sin aportar nada que haga que vayamos a recordar esta película durante mucho tiempo (Incluso 'El exorcista' de Friedkin parece estar presente en la cinta de los Paz gracias a la escena donde la protagonista persigue a una extraña persona tapada con un velo negro por las calles de Jerusalén lo que nos remite directamente al momento en el que el Padre Merrin recorre la ciudad cruzándose con varias mujeres vestidas exactamente igual). La concepción de ciertas escenas parecen extraídas de los videojuegos (A la ya comentada antes hay que sumar el momento del manicomio que hace que nos acordemos por ejemplo de las aventuras gráficas) pero no consiguen que el espectador se involucre en la película como sería necesario. Por desgracia ciertas interpretaciones como la de ese loco que se cree el rey David acaban por exasperarnos dejándonos un claro ejemplo de porque para interpretar a una persona con problemas mentales no hay que sobreactuar. A favor de esta película podemos destacar su final que aunque previsible tiene su encanto así como el hecho de que esta una cinta que se ve bien (La película de los Paz recibió el premio del público en el Festival de Cine de Jerusalén...si es cierto, puede que el público no fuera muy objetivo). En contra lo poco original de la película algo que puede hacer que muchos espectadores se planteen si realmente merece la pena volver a ver otra vez lo mismo. Desde mi punto de vista, si, porque pasé hora y media entretenido y era lo que buscaba de una película así y tampoco hay que pedir más. Para ver, disfrutar y olvidar.


Lo mejor: El final. La película se ve bien y entretiene.
Lo peor:  No deja de ser otra película que ya hemos visto antes.