martes, 31 de mayo de 2016

Crítica: What we become

Título: What we become - Sorgenfri
Año: 2015
Género: Terror - Drama
Duración: 80 min.
Director: Bo Mikkelsen
Guión: Bo Mikkelsen
Música: Martin Pedersen
Interpretes: Benjamin Engell, Marie Hammer Boda, Troels Lyby, Mille Dinesen, Ole Dupont, Mikael Bikkjaer, Therese Damsgaard, Ella Solgaard, Rita Angela, Diana Axelsen, Sonny Lahey
Nota: 6
Sinopsis: Los vecinos del barrio de Sorgenfri son aislados en sus casas por culpa de un extraño y desconocido virus que está infectando a las personas. La falta de información y de comida junto con la forma en la que el ejército está llevando el tema hará que la situación se vuelva insostenible.




Crítica:
¿Qué somos? ¿En que nos hemos convertido? ¿Como hemos llegado a esta situación? La cinta escrita y dirigida por Martin Mikkelsen aborda en cierta medida estas preguntas. El título original de la película, 'Sorgenfri', hace referencia a un barrio de Copenhague y por una vez el título en inglés que se ha elegido para la cinta encaja perfectamente con la idea de todo aquello que este quiere tratar.


En 1997, Michael Haneke dirigió una de sus películas mas conocidas: 'Funny Games'. En ella, un par de jóvenes hastiados de la vida consideraban que la mejor manera de divertirse era torturar a una familia que había decidido ir a pasar un tranquilo fin de semana a su casa de campo situada en la orilla de un idílico lago. El director alemán rodó una brutal cinta, tanto por las escenas que este usaba para mostrar la extrema crueldad de los secuestradores como por lo inexplicable de los actos que estos llevaban a cabo. Obviamente 'What we become' no es 'Funny Games', no hay esa brutalidad ni ese sadismo sin sentido del que hacía gala la cinta del director alemán pero si que comparte con la película de este algunos puntos en común. Uno de ellos es la forma elegida por  Mikkelsen para mostrar el título de su película en lo que a los créditos iniciales de la cinta se refiere. Si 'Funny games' se abría con una secuencia en la que mientras los protagonistas iban de viaje jugaban a adivinar quien había compuesto ciertas piezas de música clásica, momento que Haneke rompía de forma radical con una canción de estilo hardcore mientras se veía el título de la película, en 'What we become' Mikkelsen hace algo parecido: Tras una breve e impactante escena inicial, este romperá la calma en la que los primeros nombres de los títulos de crédito nos han envuelto, con el título de la película y una música que sin llegar a ser la de la cinta de Haneke es igualmente estridente. No solo esta idea enlaza a ambas películas, el hecho de estar ante un grupo de personas que son retenidas en contra de su voluntad dentro de sus casas sin que estos comprendan los motivos también es común a 'Funny Games' y 'What we become' a pesar de que obviamente la justificación para tales reclusiones es muy distinta.


Mikkelsen explora el inicio del caos, como una idílica urbanización se ve afectada por un terrible virus que convierte a la gente en zombis. El director se centra en sus personajes (Que nadie espere una cinta violenta o gore a pesar de ciertas escenas e imágenes que se pueden ver por la red) y en los límites a los que estaríamos dispuestos a llegar para defender a los nuestros o simplemente por defendernos a nosotros mismos. Uno de los premios más extraños entregados en las diversas ediciones del festival de cine fantástico de Sitges fue el que recibió la cinta argentina 'Fase 7' al mejor guión original (Otros premios extraños para la persona que escribe estas líneas son, por ejemplo, los de mejor película a 'Surveillance' de Jennifer Lynch o 'Red State' de Kevin Smith). La película escrita y dirigida por Nicolas Goldbart es una interesante aunque desigual cinta que narra la cuarentena a la que se ven sometidos los vecinos de un edificio residencial por culpa de un descontrolado virus mortal (La cinta se rodó en pleno auge de la pandemia del virus H1N1). 'Fase 7' hacía inevitable que nos acordáramos de '[Rec]', pero no por la violencia o solo sustos efectistas de esta si no por la idea de encerrar a los protagonistas en un edificio y por la amenaza que se cierne sobre ellos. Esta misma idea está también presente en 'What we become': El aislamiento, el encierro que sufren los protagonistas en el lugar que para ellos tendría que ser más seguro y que se vuelve un entorno realmente amenazador: Su propia casa. Es recurrente en el cine mostrar la transformación de este lugar en algo agobiante, opresor y terrorífico. Las extrañas cintas de vídeo que aparecían en la puerta de la casa del matrimonio formado por Fred Madison (Bill Pulman) y Renee (Patricia Arquette), lo mismo que le ocurría a George y Anne Laurent en 'Caché' de Michael Haneke, el secuestro que sufrían los protagonistas de la ya citada 'Funny Games' del mismo director o los de 'Secuestrados' de Miguel Ángel Vivas. Son mil y un ejemplos en los que el lugar que se considera mas seguro se convierte en una autentica pesadilla. No hay en la cinta de Mikkelsen ningún atisbo del humor y de la socarronería presente en la película de Goldbart (Sigo pensando que es una lastima que el personaje interpretado por Jazmín Stuart no tenga mas protagonismo), algo que aunque conseguía que alguna de las escenas de esta película nos arrancaran una sonrisa derivaba en que el tono de la misma resultara demasiado desigual.


Es muy difícil escribir sobre una película de temática zombie sin nombrar a George A. Romero o Dan O'Bannon y más cuando en este caso el director de 'What we become' ha tenido a uno de ellos como claro referente. En este caso nos quedamos con el director neoyorquino y dos de sus cintas: Su mítica 'La noche de los muertos vivientes' ('The night of the living dead') y la que a día de hoy es su última gran película 'La Tierra de los muertos vivientes' ('Land of the living dead'. Por mucho que apreciemos el trabajo de Romero hay que reconocer que sus dos últimas cintas 'Diary of the dead' y 'Survival of the dead', sin perder parte de la carga crítica que contienen todas sus películas, no tienen la calidad esperada). Hay, al menos, dos ideas comunes en 'What we become' con estas dos cintas y ambas resultan bastante obvias. La primera es la fascinación de los no-muertos por los fuegos artificiales, las flores del cielo como se denominan en la cinta de Romero (Cuando vi esta película en el cine me fue imposible no pensar en la cinta de Takeshi Kitano 'Hana-bi' porque esta palabra se usa para referirse a los fuegos artificiales y literalmente significa flor de fuego). La segunda hace referencia a la manera en la que Mikkelsen muestra a ese matrimonio obsesionado con defender a su hija pequeña lo que hace que nos acordemos de Harry y Helen Cooper y su hija Karen en 'La noche de los muertos vivientes'.


Como no podía ser menos el espíritu Kirkman y su 'The Walking dead' también está presente en 'What we become'. Las escenas donde los protagonistas van viendo que ha sucedido nos remiten directamente a la serie basada en los comics escritos por este y por tanto en la famosa serie de televisión. Incluso muchos espectadores podrán llegar a pensar en la reciente 'Extinction', no por el conflicto entre existente entre los protagonistas como sucedía en la cinta de Miguel Ángel Vivas si no por la escena donde estos consiguen algo de comida enfrentándose a la terrible amenaza que les acecha. En muchas de estas películas la subtrama amorosa que suele presentarse acaba saturando al espectador y distrayéndole de lo verdaderamente importante. Mikkelsen se muestra totalmente acertado al mostrar ciertas pinceladas pero sin considerarlo el eje central de la película ya que este explora como se sienten los distintos miembros de las familias que aparecen en la película y no solo los hormonados adolescentes. 'What we become' es una película que se ve bien y se sigue con interés. Hay que recalcar que la cinta de Mikkelsen se aleja del gore y la violencia para acercarse a sus personajes lo que puede derivar en que muchos seguidores de este tipo de películas se puedan sentir un tanto decepcionados (Si por ejemplo pensamos en  'La tierra de los muertos vivientes' de Romero observaremos que la gran carga crítica de la película -La cinta es una metáfora del gobierno de George Bush y la política americana- está aderezada con bastantes escenas violentas y un exceso de gore que hace disfrutar al amante de ese tipo de cine, algo que no ocurre en la película de Mikkelsen). 'What we become' es una cinta pequeña que se ve muy bien. Recomendable.


Lo mejor: La cinta se ve bien y entretiene. 
Lo peor: Volver a usar el manido recurso de las cintas de vídeo para mostrar lo bonito que era todo antes.

sábado, 28 de mayo de 2016

Crítica: Odödliga - Immortal - Eternal Summer

Título: Odödliga - Immortal - Eternal Summer
Año: 2015
Género: Drama - Crimen
Duración: 106 min.
Director: Andreas Öhman
Guión: Andreas Öhman
Música: David Engellau y Love Martinsen
Interpretes: Madeleine Martin, Filip Berg, Torkel Petersson, Fanny Ketter, Mats Qviström, Hedda Stiernstedt, Mathilda von Essen, Sarah Askelöf
Nota: 4
Sinopsis: Cuando Isak conozca a Em su vida dará un giro radical. La obsesión de este por la chica y los graves problemas que esta arrastra llevará a ambos a vivir una violenta aventura.





Crítica:
El 'Malas Tierras' ('Badlands') de los catálogos de moda, el 'Asesinos Natos' ('Natural born killers') para los seguidores de la banda colombiana Morat (Si, esa que sigue la estela de grupos como 'Mumford & Sons'), ‘La huida’ (‘The gateway’) de la generación youtuber, el vacío existencia de la juventud y el miedo a no encontrar a nadie llevado al extremo de la máxima cursilería, desarrollado sin el menor sentido (Madeleine Martin no consigue en ningún momento hacernos creer que su Em es una de esas mujeres capaces de hacer que alguien pierda la cabeza por ella, por mucho que un tipo tan anodino y asqueado de su vida como Isak cuyo mejor amigo parece ser su padre, conozca a esta de una forma bastante llamativa). No niego que la intención de Öhman fuera buena (Mostrar a una juventud perdida, incapaz de encontrar su camino) pero la manera escogida por este para plasmar esta idea esta mas cercana a las páginas de un catálogo de H&M que a una pseudometáfora del hastío de la juventud actual. Los protagonistas, en su huida y en la espiral de violencia apta para todos los públicos en la que se acaban introduciéndose, están siempre vestidos de forma impecable a la par que juvenil y fresca, lo que sumado a ciertos planos donde prima la estética chic rompe con aquello que el director y guionista quiere contarnos ya que es muy difícil que sintamos que los protagonistas de alguna manera nos representan. Y oye, que si estos cometen algún robo y matan a alguien.. pues que tampoco pasa nada... ¿no? Que todo es por culpa de los traumas infantiles y por haber crecido en familias desestructuradas que ha derivado en la incapacidad de los protagonistas para encontrar un hueco en la sociedad.. así que nada.. corramos en tupido velo y otra cosa mariposa.. que en el fondo son buenos chicos.. y guapos.. y la ropa les queda superbien..


Es inevitable no pensar en las cintas antes citadas ('Malas Tierras' de Terrence Malick y 'Asesinos Natos' de Oliver Stone. La cinta de Malick influenció demasiado, para bien y para mal, a Quentin Tarantino. El director americano es alabado por su cultura cinematográfica pero también es duramente criticado por la manera en la que coge escenas de ciertas películas y las pasa por su peculiar filtro, algo parecido a lo que hace Alex Garland con sus guiones. La huella de 'Malas Tierras' es claramente visible tanto en 'Asesinos Natos' como en 'Amor a quemarropa' –‘True Romance’-, cinta basada también en un guión de Tarantino y dirigida por Tony Scott y que comparte también con la película de Malick el uso de la canción 'Gassenhauer' en la banda sonora de ambas cintas. La canción además acompaña a los títulos de crédito iniciales de ambas películas) y en otras como 'Thelma & Louise' de Ridley Scott (No olvidemos el momento en el que la protagonista de la cinta de Öhman juega con un pequeño coche y en la que esta parece realizar un homenaje a la famosa escena final de la película de Ridley Scott) o ‘La huida’ de Sam Peckinpah ya que todas estas películas comparten con 'Odödliga'  la idea de presentar a una pareja de protagonistas que por un motivo u otro empezaran una dramática y violenta huida. Pero las comparaciones no solo se quedan en esta idea, tanto en 'Malas Tierras' como en 'Asesinos natos' como en la cinta de Öhman, un incendio parece ser el elemento disparador que lleva a los protagonistas a un futuro incierto (Aunque en el caso de las películas de Malick y Stone este fuego envuelve a las propias familias de los protagonistas) y 'Odödliga' comparte con la película de Ridley Scott la idea de presentar al personaje femenino como el personaje fuerte de la historia y tomar una posición que en muchos momentos parece haber sido para Hollywood terreno exclusivo para hombres.



Es una lastima la forma elegida por Öhman para desarrollar su historia y por tanto a sus personajes, tanto en lo que a los protagonistas se refiere como a los secundarios que aparecen en ella. Sorprendentemente, es Felicia (Fanny Ketter) el personaje que apunta mejores maneras, el que nos deja un agridulce sabor de boca ya que sentimos que no se ha sabido aprovechar la parte de la trama que le afecta a ella y que el director acaba desarrollando de una manera excesivamente tópica. Em no deja de ser una persona egoísta y caprichosa capaz de cabrearse si quién está con ella no actúa, se comporta o dice lo que esta quiere y desea. Por mucho que el director y guionista justifique este comportamiento con un pasado traumático, el personaje interpretado por Madeleine Martin es capaz de poner de los nervios al espectador más entregado y se nos hace difícil pensar que nadie pueda soportar hacer un viaje con ella a ningún sitio. Él, Isak, carece de la mínima personalidad para plantearse de forma seria aquello que esta viviendo (Y no me refiero a esas escenas prefabricadas que quedan muy bien en pantalla pero que no son nada creíbles) y vuelve a dejar patente que muchos hombres (Si no todos) se mueven mas por las hormonas que por el sentido común. Pero los padres de ambos jóvenes no salen mejor parados. El de él, el de Isak, no deja de ser el típico estereotipo de padre enrollado que sale de marcha con sus amigos, que ha ocupado el rol de amigo antes que el de padre con lo que la relación que tiene con su hijo es mas débil de lo que cree. Los de ella, los de Em parecen mas centrados en su hija 'valida' y no en la traumatizada. No me gusta usar la palabra 'valida' pero es la sensación que tuve al ver esta película, al ver a esos padres que están mas preocupados por su coche que por su hija, mas preocupados por la carrera musical de Felicia que de los problemas que arrastra Em. No hay atisbo de crítica en los actos que cometen los protagonistas (Robos tirando a cutres y poco creíbles y algún asesinato por el camino) y toda la culpa parece recaer en las familias en las que estos han crecido, familias desestructuradas donde los padres, por mucho que crean que se han esforzado (Yéndose de marcha con su hijo, tatuándose su nombre en el brazo o dejándose un dineral en psicólogos) han sido incapaces de estar a la altura de las verdaderas necesidades de sus hijos.


Dejemos de lado los personajes de esta película, dejemos de  lado sus planos prefabricados para vender ropa y llegar a un público principalmente adolescente  y centrémonos en la idea fundamental de esta película: El vacío existencial y el hastío que parecen vivir muchos jóvenes hoy en día, una sociedad obsesionada con la vida en pareja y la necesidad/obligación de encontrar a alguien con quién compartir su vida (Algo que parece enlazar de alguna manera con la idea desarrollada en la fantástica ‘Liza, the fox fairy’ y en la soberbia ‘The Lobster’). La huida de los protagonistas es mostrada por Öhman como un juego, una simple diversión. Incluso los atracos que estos comenten  son mostrados como una aventura más y a pesar del crimen que estos llevan a cabo, el todo idílico del viaje puede llevar a pensar al espectador en la idealización y la justificación de las acciones de los protagonistas, algo que resulta altamente preocupante en una película que por estética y por tono parece destinada a un cierto tipo de público.


Pero hay otra cinta en la que no pude dejar de pensar al ver 'Odödliga' y esa no fue otra que 'Ahora y siempre' ('Now is good'). La película de Ol Paker cuenta como la de Öhman una huida pero no representada por un viaje si no por el intento de una chica con cáncer terminal por escapar de la realidad en la que vive y hacerlo según sus reglas y sin que nadie ni ninguna enfermedad la controle. Otra vez volvemos a encontrarnos con el miedo de la protagonista a no encontrar a nadie, a no conocer el amor, pero en este caso estamos ante un miedo real y no ante algo que parece meramente un capricho. Y otra vez volvemos a encontrarnos con la figura de un padre que sin saber como tratar a su hijo/a se acerca a este/a como si fuera un amigo mas lo que supone que sea rechazado de forma radical (Aunque en un caso Paddy Considine nos deja un entrañable personaje mientras que Torkel Petersson no consigue ganarse nuestra simpatía). El anhelo de libertad de los personajes de ambas cintas es representado en ‘Ahora y siempre’ por la forma en la que Tessa corre por el centro comercial y en ‘Odödliga’ en la montaña rusa y las ferias en el de Em e Isak.


Hay muchas películas rodadas para un público adolescente que tienen mucha calidad. La ya citada ‘Ahora y siempre’, ‘Bajo una misma estrella’ (‘The Fault in our stars’) de Josh Boone, ‘El Club de los cinco’ (‘The Breakfast Club’) de John Hughes y mil y un ejemplo más… Cintas que se ven con interés y que a pesar de ciertas trampas y de lo típico de algunos personajes tratan al espectador con respeto. Por desgracia ‘Odödliga’ resulta demasiado esclava de su estética de catalogo de modas y lastrada por un guión y unos personajes que no acaban por interesarnos en ningún momento. Esta es, desde el punto de vista de la persona que escribe estas líneas, una cinta prescindible y tremendamente aburrida. Y ahora me voy a comprar ropa que no se porqué pero tengo unas ganas locas....


Lo mejor: La banda sonora
Lo peor:  La estética y los personajes principales.

lunes, 23 de mayo de 2016

Crítica: They look like people

Título: They look like people
Año: 2015
Género: Drama - Intriga - Misterio
Duración: 80 min.
Director: Perry Blackshear
Guión: Perry Blackshear
Sonido: Jordan King
Interpretes: MacLeold Andrews, Evan Dumouchel, Margaret Ying Drake, Mick Casale, Elena Greenlee
Nota: 5,5
Sinopsis: Wyatt cree que la gente que le rodea no son humanos si no terribles y extrañas criaturas. Al reencontrase con su viejo amigo Christian, Wyatt se debatirá entre contarle la terrible conspiración que acecha a la humanidad o mantener el secreto y protegerlo.





Crítica:
Con solo dos películas Shane Carruth tiene en Perry Blackshear un claro admirador de su estilo y de la idea que este tiene de mezclar elementos propios del cine de ciencia ficción, intriga y/o misterio para profundizar temas que en cierto modo se alejan de la historia que se podría considerar como principal. Si en 'Upstream color', Carruth nos dejó una cinta por momentos incomprensible en la que este narraba una atípica historia de amor en la que dos personas con pasados traumáticos se encontraban y conectaban, Blackshear habla de la esquizofrenia y de la incapacidad de superar el pasado (Idea esta que parece ser recurrente en el reciente cine de ciencia ficción 'low cost'. A pesar de no estar muy de acuerdo con el término 'low cost' hay que reconocer que ciertas películas que se han podido ver últimamente, no tienen un gran presupuesto y la falta de efectos especiales se sustituye con el ingenio y con unas poderosas historias. Tanto 'Another Earth' de Mike Cahill y esa vuelta de tuerca a la noche del cometa que es 'Coherence' de James Ward Brykit, muestran la incapacidad de sus dos protagonistas Rhoda -Brill Marling- y Em -Emily Baldoni- de aceptar las decisiones y los hechos del pasado que las han llevado a la situación en la que actualmente se encuentran. Resulta sorprendente que ambas cintas usen el concepto del doble para expresar esta idea. Es difícil no acordarse también de 'Die Tür' de Anno Saul, película que parece que fue tomada como base por Ernesto Díaz Espinoza para su corto 'C is for Cycle' de la película colectiva 'The abc's of the death'. La notable cinta del director alemán basada en la novela de Akif Pirincci, vuelve, como hacían Cahill y Brykit a tratar el peso de las decisiones erróneas y el doble para desarrollar una historia tan dramática como interesante)...


... ya que las relaciones que mantenían se han roto. Si bien es cierto que esta idea está más desarrollada en el caso de Christian que en el de Wyatt. Blackshear solo muestra imágenes de la relación de Wyatt con su ex-, algo que sirve para alimentar la paranoia que sufre este, pero profundiza mas en Christian (En lo que a su ex-pareja se refiere) de una manera que creemos que a su 'maestro' Carruth no le disgustaría precisamente. Si en 'Upstream Color' el director americano usaba de forma recursiva el 'Walden' de Thoreau repitiendo en algunos momentos de la película varios fragmentos de la novela –algo que hacía que tuviéramos la sensación de que por no haber leído a este autor la película se nos escapaba completamente-, en 'They look like people', Christian escucha de manera compulsiva una cinta de autoayuda que parece grabada por su expareja. Aunque Mara -Margaret Ying Drake- entra en su vida, la idea de la incapacidad de superar relaciones pasadas está presente por la forma en la que este escucha constantemente la cinta. Blackshear analiza la esquizofrenia que sufre Wyatt, pero no solo este personaje sufre algún tipo de trastorno. Si bien en este caso, este sufre un trastorno psiquiátrico, Mara tiene uno de tipo neurológico que le lleva a escuchar en ciertos momentos alguna melodía igual que le sucedía a su madre. Es inevitable no pensar en el caso desarrollado en el capítulo 'Reminiscencia' que Oliver Sacks desarrolló en su libro 'El hombre que confundió a su mujer con un sombrero' donde este contaba el caso real de una anciana que empezó a escuchar una canción que le cantaba su madre cuando esta era pequeña. El trastorno que Mara y su madre comparten parece ser el mismo que el de la paciente de la que habla Sacks y en el caso de 'The look like people' sirve para que el protagonista sienta conectar con alguien. No hay que dejar de lado que los tres protagonistas de la película (Sandy interpretada por Elena Greenlee no deja de ser un personaje muy secundario) arrastran algún tipo de trauma (La esquizofrenia de Wyatt, la manera en la que Mara escucha esas melodías, la incapacidad de superar la perdida y la falta de confianza en si mismo de Christian), lo que nos lleva a pensar que el título de esta película es bidireccional: Para Wyatt la gente que le rodea está infectada a pesar de su apariencia humana, pero tanto este como Christian y Mara intenta salir adelante con sus traumas y su incapacidad para aceptar ciertas situaciones, fingen aparentar normalidad de la que no disfrutan (Aunque en el caso de Wyatt sea mas difícil conseguirlo) en un mundo donde lo diferente es señalado y rechazado.


Por mucho que las sinopsis de esta película hagan referencia a como ve a la gente el protagonista de esta cinta, el espectador ha de alejarse de ciertos referentes como las novelas 'Los ladrones de cuerpos' de Jack Finney (Y sus correspondientes versiones cinematográficas) o 'Los sin nombre' de Ramsey Campbell (Balagueró tomó como base esta novela para la película que supuso su debut en la pantalla grande. Aunque este se mantiene fiel a ciertas ideas desarrolladas por Campbell en su novela -la llamada de la hija a que se creía muerta, la existencia de una secta-, otras muchas fueron cambias por el director catalán en lo que se puede considerar todo un acierto. En la obra original de Campbell este consideraba a los miembros de la secta como meros envoltorios donde no había atisbo de las personas que antes eran, este hecho enlaza de alguna manera con los personajes de la novela de Finney y también con la psicosis que sufre Wyatt) y películas como 'They Live' de John Carpenter (La cinta de Blackshear carece de la gran carga crítica de la película de Carpenter -Considerara por el filosofo Slavoj Zizek como una de las grandes obras maestras olvidadas del Hollywood de izquierdas- comparte con esta la idea de un personaje principal que considera que el mundo esta habitado por extraterrestres. Si en 'They Live' el protagonista se daba cuenta de esto gracias a una gafas que encontraba por casualidad, en 'They look like people' las llamadas de teléfono que recibe este sirven para confirmar esta situación) o 'Broken' de Sean Ellis (El título de esta película sería perfecto para la cinta dirigida por Blackshear ya que refleja el estado de su protagonista principal. Ellis que deslumbró a medio mundo con su 'Cashback' nos dejó en su segunda película una cinta que se acercaba, otra vez, a la idea del doble y que guardaba cierto parecido con algunos de los elementos expuestos por Finney en su novela. La película que fue vapuleada en su momento, es una de esas cintas que hay que recuperar). La historia de Blackshear está mas cercana al drama que a la ciencia ficción o el misterio: Lo importante no es saber si aquello que ve Wyatt es cierto o no, lo importante es ver como este se relaciona con la gente que conoce y pone patas arriba su existencia y la de los que le rodean (Algo parecido ocurre con 'I'm a cyborg but that's ok' de Park Chan-Wook, no importa tanto si la protagonista es un cyborg o no, si no como esta se comporta con la gente y como hace participe a los demás de lo que ella siente y cree).


A pesar de la corta duración de esta película, 'They look like people' se toma su tiempo para desarrollar la historia y acercarse a sus personajes. Se aleja de la complejidad del cine de Carruth pero se acerca a él en la forma pausada escogida por el director para hacer evolucionar a  la historia, lo que hace que esta no sea una película fácil ni complaciente para el espectador (Sobre todo si este es impaciente o si se cree que está ante una cinta de ciencia ficción). Si en 'Primer' Aaron (Shane Carruth) y Abe (Dave Sullivan) desarrollan su maquina del tiempo, primero en el garaje de su casa y luego en un almacén, en 'They look like people', el sótano de la casa de Christian es usado como base de operaciones de Wyatt (Otra idea más que acerca a Blackshear al cine de Carruth). Son múltiples los planos de esta película que nos pueden lleva a pensar en 'Antoher Earth' (así como la textura de ciertas imágenes) y otras cintas similares incluyendo algún efecto que puede hacernos acordarnos de cortos como 'Lights out' y que juega en contra del resultado final de la cinta. La película de Blackshear se encuadra en un universo conocido por muchos con un aroma que puede resultar demasiado indie lo que puede frenar a mas de uno (Sirva de ejemplo la escena de los tres protagonistas esperando en  la sala de un hospital).


El tono escogido por el director y ciertas escenas que no aportan demasiado (Por momentos el espectador podrá creer que se han alargado de manera innecesaria ciertas partes de la historia. Tal vez Blackshear tuviera una buena idea para un mediometraje pero un largo parece algo excesivo) hacen que esta película me costase (A pesar de que me declaro fan de este tipo de cine y a pesar de la gran cantidad de premios que ha recibido esta película) lo que me lleva a pensar que puede que mucha gente se acabe aburriendo mucho con la cinta de Blackshear. No me atrevo a recomendar una película como esta, tiene ideas y elementos a su favor pero hay otros que juegan en su contra (La forma que tiene el director de mostrar la paranoia de Wyatt está por momentos muy conseguida pero, especialmente en la parte final de la película, resulta muy chapucera y forzada). Que cada uno decida si este tipo de cine es el que le gusta. 'They look like people' a pesar de ser una cinta de una corta duración, no es una película complaciente con el espectador. El que avisa no es traidor...




Lo mejor: Las imágenes de la pesadilla de Wyatt con Christian. La forma en la que el director muestra a Christian escuchando la cinta de autoayuda en el metro.
Lo peor: .Ciertas escenas están alargadas y no aportan nada como el momento en el que los protagonistas se dedican a jugar con calcetines. La escena final carece de la fuerza necesaria

miércoles, 18 de mayo de 2016

Crítica: The Witch: A New-England Folktale

Título: The Witch
Año: 2015
Género: Drama - Misterio - Terror
Duración: 92 min.
Director: Robbert Eggers
Guión: Robbert Eggers
Música: Mark Korven
Interpretes: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Ellie Grainger, Lucas Dawson, Julian Richings, Bathsheba Garnett, Sarah Stephens, Wahab Chaudhry,
Nota: 8
Sinopsis: Una familia apartada de la comunidad en la que viven por culpa de su fanatismo religioso, decidirá instalarse cerca de un bosque. Ni las cosechas serán buenas, ni la caza les será favorable, pero todo empeorará cuando el hijo pequeño desaparezca y la oscuridad que vive en los bosques se cierna sobre ellos.


Crítica:
Es una lastima que no tenga mas bagaje cultural en ciertos temas, es una lastima que solo haya leído 'Los demonios de Loudun' de Aldous Huxley y no 'Las brujas de Salem' ('The Crucible') de Arthur Miller, es una lastima que a pesar de disfrutar de una cinta como 'The Witch' tenga la sensación de que hay mil detalles que se me escapan. Me gustaría saber mas sobre todas las leyendas y el folclore que rodea aquella época para apreciar en su justa medida una película como esta. La cinta de Eggers, aunque en muchos lugares se vende como una cinta de terror es mucho más que eso. El espectador que se enfrente a esta película ha de pensar que no va a encontrarse con la cinta que probablemente espere; Eggers se toma su tiempo para contarnos la historia de esa familia que desterrada intenta empezar una vida nueva alejada de la comunidad. 'The Witch' es una película donde lo importante es la atmósfera y los personajes dejando de lado los sustos o el efectismo. La historia escrita por Eggers intenta reflejar con la mayor verosimilitud posible una época (Al final de la película se nos indica que se ha intentado respetar la forma de hablar de entonces, algo que hace que ver esta cinta en versión original sea todo un desafío) y una manera de pensar donde muchas veces la fe y la sin razón se dan la mano.


A nivel técnico, 'The Witch' es una autentica maravilla. La fotografía de Jarin Blaschke es simplemente soberbia (Sirva de muestra por ejemplo, la escena de la familia sentada alrededor de la mesa dispuestos a cenar) y personalmente me llevó a pensar en el trabajo de Pawel Flis en 'Demon' de Marcin Wrona, ya que me resultaba imposible pensar si por momentos estaba viendo cuadros y no una película. La maestría de Blaschke junto con la de Eggers nos dejan impresionantes escenas que perdurarán en la memoria colectiva de los espectadores durante mucho tiempo (Lo de el cuervo es simplemente insuperable). Lo mismo podemos decir de la banda sonora compuesta por Mark Kroven para esta película. Esta, que se apoya en dos composiciones tradicionales ('Isle of Wright' y 'Standish'), arranca con un tema 'What went we' de una tremenda delicadeza que hace imposible que uno no recuerde el trabajo de Nick Cave y Warren Ellis  para alguna de sus películas o el de Jeff Grace para 'Stake Land', para pasar luego a una serie de temas musicales donde primará el uso de ciertas voces para crear en el espectador una sensación de incomodidad o miedo (Véase por ejemplo 'Banished'). Por momentos el espectador puede llegar a pensar que el tema 'Night of the electric Insects' de George Crumb, que formaba parte de la banda sonora del 'El exorcista' ('The exorcist') podría sonar en cualquier momento de la película de Eggers. La música que usó Friedkin para su película parece ser un claro referente para alguno de los temas que Kroven ha compuesto para 'The Witch', la manera en la que por ejemplo evoluciona 'A witch stole Sam' hasta su eclosión final resulta muy parecida a 'Polymorphia' y lo mismo que ocurría con el tema de Crumb, 'Windharp' también podría acompañar a ciertas escenas de 'The Witch' y a nadie nos resultaría extraño. 


Tras ser expulsados de la comunidad en la que viven por su exacerbado sentimiento religioso, una familia se instalará en un claro al lado de un bosque. La tierra se mostrará árida y las cosechas serán malas, la caza no tratará mejor a la familia, la desesperación se irá adueñando de ellos pero todo irá a peor cuando Thomasin se lleve a jugar a su hermano pequeño Sam y este desaparezca misteriosamente. Eggers muestra el fanatismo religioso como uno de los mayores peligros que acechan a la familia y no esa bruja que parece que habita en el bosque (‘Los monstruos tienen muchas formas’ reza el poster de ’10 Cloverfield lane’. ‘El mal toma muchas formas’ dice el de ‘The Witch’. Dos películas recientes donde sus protagonistas viven, por un motivo u otro, aislados del resto de mundo y que están amenazados por extrañas presencias ajenas a ellos comparten la idea de que los verdaderos monstruos están realmente entre ellos) El verdadero terror se esconde dentro de los personajes y cuanto mas adultos son estos, mayor parece la traición que comenten a sus creencias (La hipocresía del padre al no reconocer sus errores, las mentiras de este, el odio que siente la madre por Thomasin siendo incapaz de perdonarla) convierte a esta cinta en una película que se centra en los miedos y las debilidades de las personas por encima del supuesto terror con el que se intenta (mal) vendernos esta película ¿Es lícito hacer creer al público que se va a encontrar en 'The Witch' una película de terror sin advertir que esto no deja de ser algo secundario en la trama?. Vi la película el pasado día 13 de mayo, fecha en que se estrenó comercialmente en España. El público, mayoritariamente adolescente, no hizo ningún comentario durante la proyección de la película pero al acabar uno de ellos gritó: '¡Vaya mierda de película!', a lo que otro le contestó: ¡Estoy contigo compañero!'. 'The Witch' es una gran película pero no es una cinta para todo tipo de espectadores, enfrentarse a la cinta de Eggers pensando que es una película donde se va a pasar mucho miedo es llevar al espectador a la más absoluta de las decepciones y probablemente al sopor más absoluto. 


Muchos espectadores podrán pensar en las obras ya citadas de Huxley y Miller al ver esta película (Si, es cierto, la obra del autor de 'Un mundo feliz' sucede en el monasterio francés de Loudun en 1634 donde el padre Urbain Grandier fue acusado de brujería -El caso fue llevado al cine por el director polaco Jerzy Kawalerowicz y después por Ken Russell-, mientras que la obra de Miller escrita en 1952 reflejaba los conocidos como juicios de Salem de 1692. La cinta de Eggers no solo utiliza abundante material de aquella época para documentarse y desarrollar la historia cuenta 'The Witch' si no que además vuelve otra vez a mostrar la idea de la acusación de brujería y de llevar acabo supuestos pactos con el demonio) y también en otras tan dispares como 'El Bosque' ('The Village') de M. Night Shyamalan por la idea de situar la historia en 'una época histórica similar' (Manejar este comentario con todo el cuidado del mundo) sumado al hecho de que los protagonistas viven en un claro cerca de un bosque donde habitan extrañas presencias que suponen una terrible amenaza para ellos, sin olvidar por supuesto su exacerbado fervor religioso. 


Hay otras historias que el espectador puede recordar al ver 'The Witch'. La forma amenazadora del bosque, con sus árboles y especialmente el momento en el que Caleb se adentra en él, luchando contra las ramas que le impiden el paso pueden traer a la memoria la versión de 'Posesión Infernal' ('Evil Dead') de Fede Álvarez por culpa de la escena en la que Mia se encuentra en medio del bosque atrapada por las ramas de los árboles. La cinta de Eggers no se olvida tampoco del tono del cuento clásico, la cabaña en el bosque y esa bruja que lleva (Como no podía ser menos) una capa roja plasma de manera soberbia la imaginiería de todos aquellos cuentos que con un poso de fábula resultaban demasiado terríficos (Muchos de ellos nos han llegado muy edulcorados y suavizados. Muchos dicen que es debido a la forma en la que Disney los adaptó al cine, otros simplemente creen que es por culpa de la forma, cada vez más preocupante, de ser políticamente correctos. Es probable que todos tengan parte de razón).


Debido a que en este párrafo se establece una comparación con una película, lo que aquí se comenta se podría considerar como spoiler. Si crees que es mejor no leerlo, te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Hay una película reciente con la que es absolutamente inevitable no establecer comparaciones y esa no es otra que 'The Lords of Salem' de Rob Zombie. La cinta protagonizada por Sheri Moon Zombie está situada en la actualidad y su tono es muy parecido al que usó Ti West para su celebrada 'House of devil' pero comparte con la película de Eggers la sensación de que a ambos directores la historia se les acaba yendo de las manos. Si en el caso de 'The Lords of Salem', Zombie que se había mostrado muy contenido se deja llevar en la parte final de su película mostrando todos los excesos y vicios propios del director, en el de Eggers la sutilidad con la que había plasmado su historia en pantalla deja paso a una resolución un tanto precipitada -Algo similar a lo que ocurría en la anteriormente citada 'Demon'- y que comparte con Zombie la idea de la escena final de la película (Algo de lo que me gustaría hablar mas en profundidad pero creo que por ahora no es el momento).


'The Witch', guste o no, es una de las grandes películas de la temporada. Una cinta que no dejará indiferente a nadie: O gustará por la forma que tiene el director de reflejar una época y de plasmar como el fanatismo religioso puede ser realmente peligroso, sumado a la soberbia fotografía y banda sonora o se detestará profundamente (Muchos de los detractores de esta película se quejan de que la atmósfera con la que Eggers envuelve a su película puede llevar al espectador a pensar que algo grande va a suceder y que por desgracia no pasa). Desde 'La soledad del perro guía' recomendamos esta película dejando claro que no estamos ante una cinta de terror al uso, no es una película donde el espectador vaya a saltar de la butaca. Eggers se centra en sus personajes, sacándoles el máximo provecho a todos (La abundancia de primeros planos de Thomasin - Anya Taylor-Joy -  son aprovechados por el director de manera notable para crear en el espectador una sensación un tanto extraña por culpa de la mirada de esta y de sus ojos en los cuales es difícil observar la pestaña inferior. Soberbios los padres de esta, interpretados por Ralph Ineson y Kate Dickie. Harvey Scrimshaw es otra de las grandes sorpresas de esta película y de los hermanos pequeños de Thomasin mejor no hablamos porque al menos a mi me pusieron de los nervios). 'The Witch' es una grandisima película. Muy Recomendable.


Lo mejor: La fotografía, la banda sonora, la contención de la historia y el gran trabajo de Eggers tras las cámaras. 
Lo peor: El final no es todo lo redondo que nos gustaría. 

sábado, 14 de mayo de 2016

Crítica: The Tribe

Título: The Tribe - Plemya
Año: 2014
Género: Drama
Duración: 126 min.
Director: Myroslav Slaboshpytskyi
Guión: Mayroslav Slaboshpytskyi
Sonido: Oleg Golveshkin, Maskym Onomarchuk, Victor Shcleglov y Serhiy Stepansky
Interpretes: Hryhoriy Fesenko, Yana Novikova, Rosa Babiy, Oleksandr Dsiadevych, Yaroslav Biletskiy, Ivan Tishko, Oleksandr Osadchyi, Oleksandr Sydelnykov, Olkesandr Panivan
Nota: 7,5
Sinopsis: Un joven sordomudo es aceptado en una escuela para chicos igual que él. Este se enfrentará a sus compañeros, se enamorará y conocerá a un grupo de criminales y su 'tribu' en la que acabará ingresando como un mas del clan.


Crítica:
'Esta es una película en lenguaje de signos. No hay subtítulos, no existe la voz de un narrador, porque para el amor y el odio no necesitas traducción'. Esta frase es la que se utiliza en algunos trailers de esta película para publicitara. 'The Tribe' no es una película fácil para el espectador. La cinta de Slaboshpytskyi no es una película que podamos definir como 'cine mudo' ya que hay diálogos aunque nosotros como espectadores (Hablo de la gran mayoría de nosotros) desconozcamos el lenguaje de signos y hay sonido (Si miramos por ejemplo la definición en la wikipedia de cine mudo veremos que dice: que es un tipo de cine donde no hay sonido sincronizado, especialmente diálogos y consiste únicamente en imágenes). Tampoco debemos dejar de lado que el cine mudo utiliza los intertítulos para complementar a la película y explicar al espectador lo que sucede en pantalla, algo que por supuesto no vamos a encontrar en ‘The Tribe’. La cinta de Slaboshpytskyi es una cinta árida debido tanto a la forma elegida por el director y guionista para narrarnos las aventuras de ese chico que llega a esa escuela donde ha de adaptarse como a las imágenes que este utiliza, siendo alguna de ellas de una desgarradora crudeza.


Slaboshpytskyi se muestra sincero con el espectador desde el comienzo de su película. Dos largos planos secuencia le enseñan a este ante que tipo de cinta se encuentra. La primera escena de la película donde conoceremos al protagonista de la misma es simplemente magistral: Utilizando el sonido de la calle, el director 'anula' la aparente conversación que este mantiene con una mujer preguntándole como llegar al internado donde va a estudiar, haciendo que se establezca una distancia con las palabras para centrar al espectador en el sonido. Slaboshpyskyi consigue que este se enfrente a la historia que quiere contarle haciéndole participe de alguna manera de la discapacidad de sus protagonistas ya que el espectador ‘pierde la capacidad de escuchar las palabras’ desde el comienzo de la película. (La idea de que esta película no tenga ni subtítulos ni ninguna voz que ayude a explicar la acción causa bastante controversia, no hace falta más que ver por ejemplo ciertos comentarios que acompañan a algunos trailers en youtube. También hay mucha gente que cree que el director pone al espectador en una situación de desventaja frente a su película, ya que este puede conducir a la persona que está viendo esta película por el camino que el quiere sin demasiados problemas)




Dejando de lado la manera elegida por Slaboshpytskyi para filmar su película, el espectador ha de centrarse en la historia que este tiene entre manos, historia de una gran crudeza que posee momentos y detalles realmente hermosos junto con otros de una violencia brutal. 'The Tribe' narra la historia de un joven que llega a un internado para chicos sordomudos en el que conocerá a un grupo de criminales y se enamorará de una compañera, este acabará ingresando en el grupo siendo uno más y compartiendo con estos su forma de vida. La cinta de Slaboshpytskyi habla de amor, de odio, de violencia, prostitución y proxenetismo, de una manera clara y directa, sin rodeos y sin edulcorar absolutamente nada. Es imposible no pensar en al menos tres películas europeas al ver 'The Tribe', estas cintas son: '4 meses, 3 semanas y 2 días' ('4 luni, 3 saptamani si 2 zile') de Cristian Mungiu protagonizada por una increíble Anamarina Marinca, 'El tiempo de los gitanos' ('Dom za vesanje') de Emir Kusturica y 'Klip' de Maja Milos (De hecho si hiciéramos una lista de películas que hay que ver antes de 'The Tribe' estas tres cintas ocuparían puestos de honor.) No podemos dejar de pensar en la cinta del aragonés Pablo Aragües, ‘Novatos’, al ver ‘The Tribe’. Aunque la película de Slaboshpytskyi y la de Aragües tienen desarrollos diferentes ya que las historias que ambos directores manejan acaban alejándose –El primero cuenta la manera en la que un joven ingresa en una banda de criminales al llegar a un internado mientras que el segundo narra el problema al que se enfrentan muchos jóvenes al llegar a un colegio mayor-, tanto ‘The Tribe’ como ‘Novatos’ comparten la idea del desprecio al recién llegado y lo que es mas sorprendente: El enfrentamiento ante aquellos que o bien le han hecho la vida imposible a este o bien le han dado la espalda de manera violenta. Ambas cintas tienen ideas y elementos comunes (Lo cutre que resulta el lugar donde los protagonistas de instalan o la escena de estos comiendo en el comedor ante el desprecio de sus compañeros), pero por desgracia la cinta de Aragües se queda a años luz de ‘The Tribe’ y ni el trabajo de Nicolás Coronado consigue salvar a la película.


En los tres siguientes párrafos se habla de las comparaciones con las películas antes citadas, esto puede derivar en ciertos spoilers. La cinta de Maja Milos, 'Klip' alcanzó gran fama no por la calidad de la película si no por lo escabroso de la misma centrándose sobre todo en las escenas de sexo (Se llegó a hablar de que la directora había rodado sexo explicito con menores). En ella, Milos contaba la historia de una adolescente perdida en una realidad que la supera. Esta chica de nombre Jasna empezaba una relación enfermiza con Djole que la trataba como un mero objeto sexual. La sensación de opresión que siente la chica con su familia y su vida en general hacía que esta creyera que su única salida era Djole. En 'The Tribe' no hay familias, no parece existir ese tipo de opresión pero si que nos encontramos con una relación un tanto enfermiza entre los protagonistas donde el dinero y la prostitución tienen un gran peso específico en la misma. Es cierto que ese primer encuentro sexual entre los protagonistas muestra el paso de la indiferencia (o del odio) al amor (Ella, del mismo modo que Julia Roberts en ‘Pretty Woman’ no quiere besos en la boca, pero la manera en la que se siente al estar con Sergei consigue que esta venza esa reticencia) pero también es cierto que la forma que tiene este de acercarse a ella es como si esta fuera un mero objeto mas. No la seduce, la compra. Si Jasna empieza una relación enfermiza con Djole, no menos enfermiza es la de Sergei con Anya donde ambos entienden de manera distintas esos encuentros que comparten.



Antes de que el ego de Emir Kustirica lo devorase (No hay mas que ver el inicio de su documental ‘Maradona by Kusturica’) este nos dejó grandes películas llegando a su momento álgido en 1995 con la celebrada ‘Underground’. Siete años antes, este rodó ‘El tiempo de los gitanos’ ('Dom za vesanje') otra notable película donde la colaboración del director con el músico Goran Bregovic (Ambos parecen ser la versión europea del tandem Iñarritu-Arriaga) nos dejó escenas realmente soberbias. La historia de Perhan (Davor Dujmovic) acaba poseyendo ciertas similitudes con la de Sergei y Anya. Esa persona que acoge a las chicas bajo su ‘protección’ no deja de ser una extensión de Ahmed (Bora Todorovic) ya que cualquier espectador podrá observar que ambos comparten las mismas oscuras intenciones para llevar a estas a Italia (Curiosamente en ambos casos el país es el mismo). La mendicidad que muestra Slaboshpytskyi en su cinta, con esos momentos donde los sordomudos van en el tren vendiendo diversos adornos bien podría formar parte de la película de Kusturica sin que a nadie le resultara extraño.


En el año 2007, Cristian Mungiu rodó una impactante y soberbia cinta acerca de los abortos ilegales en la Rumanía de los años ochenta. La película que como ‘The Tribe’ se tomaba su tiempo estaba narrada con pulso y se beneficiaba del soberbio trabajo de su protagonista Anamarina Marinca (Sigo sin entender como una actriz como esta acabó involucrada en una película como ‘Europa Report’ de Sebastián Cordero). La crudeza de la historia de Slaboshpyskyi no tiene nada que envidiar a la de Mungiu y este nos deja uno de los momentos más impactantes de toda la película. Si, ‘The Tribe’ posee ciertas escenas donde nos es difícil no apartar la mirada de la pantalla y este es uno de esos momentos. (La naturalidad con la que esta rodada esta escena, igual que hacia Mungiu en su película, con el movimiento de cámara siguiendo a la dueña del piso y la forma tan medida y estudiada de grabar ese momento junto con la gran interpretación de Yana Novikova hacen de esta una escena que quedará grabada en la memoria del espectador).


La forma elegida por Slaboshpyskyi para rodar su película puede jugar tanto a favor como en contra de la película. Lo exótico de la misma (Estar rodada en lenguaje de signos sin subtítulos ni voz en off) puede hacer que esta encuentre un hueco en los cines y el mercado domestico haciendo de esta una obra idolatrada por modernos y estudiosos del cine (Muchas veces nos encontramos con obras veneradas por muchos porque parece que así ha de ser y esta película tiene todas las cartas para eso. Hemos de ser sinceros, 'The tribe' impacta y mucho, pero la historia que tiene el director entre manos no brilla, al menos en su fondo, por la originalidad de la misma. Para valorar justamente esta película hemos de dejar de lado su forma y centrarnos en el resto de elementos de forman parte de la historia) pero que se encuentre con el rechazo de muchos espectadores que no acaben de conectar con la propuesta del director ucraniano (Algo parecido a lo que puede suceder con 'The Assassin' de Hsiao-Hsien Hao) por el esfuerzo que esta exige en el espectador (En ciertos momentos este puede sentirse confuso ante lo que sucede en pantalla algo parecido ocurre en 'Final cut: Hölgyeim és uraim'. La cinta rodada por György Pálfi narra una historia sorprendentemente simple debido a la complejidad elegida por su director para contarla: Esta está narrada usando diversos planos de diferentes películas lo que por momentos exige un esfuerzo en el espectador para no perderse y situarse ante unos protagonistas cuyos rostros van cambiando constantemente) y por el uso de ciertos planos secuencia que pueden frenar a mas de uno. Con todo, 'The Tribe' es una grandisima película, en la que si se entra no se puede dejar de ver hasta el final. Dejando de lado la forma escogida por Slaboshpyskyi para rodar su película, esta tiene elementos suficientes para enganchar y  para que esta llegue al espectador. Para bien y para mal, 'The Tribe' impacta y no deja indiferente a nadie. Muy recomendable, eso sí, abstenerse espectadores impacientes.


Desde 'La soledad del perro guía' queremos aprovechar la ocasión para recomendar un impresionante documental que se acerca a los sordo-mudo-ciegos. 'El país del silencio y oscuridad' ('Land of silence and darnkess') rodado por Werner Herzong en 1971 es una de esas películas de obligada visión. Algunos de los lectores del blog podrán pensar que los protagonistas de 'The Tribe' se alejan de los del documental de Herzog debido a que estos no son ciegos. Obviamente es cierto, pero creemos que este es un gran momento para acercarse a la obra de Herzog.


Lo mejor:  El pulso de Slaboshpyskyi para rodar su película de una manera tan arriesgada y que no aburra ni canse al espectador.
Lo peor: Lo arriesgado de la propuesta puede provocar que muchos espectadores se acerquen a esta película sin ser muy conscientes de a que se van a enfrentar.

miércoles, 11 de mayo de 2016

El cine de Julien le Goff


Desde 'La soledad del perro guía' os queremos presentar a Julien le Goff un director que con pocos trabajos nos ha llamado y mucho la atención. 'Home' es un corto impactante y salvaje como pocos. Una desoladora y trágica metáfora del nihilismo y de la perdida de valores de la sociedad actual. Esta es la primera obra de Julien le Goff y los espectadores podrán reconocer ciertos elementos propios del cine de Haneke por la forma directa y sin edulcorantes con la que le Goff muestra la violencia. Sin mas preámbulos, os dejamos con 'Home' advirtiendo de que esta no es una obra para todo tipo de públicos y que estamos seguros de que para bien o para mal no os va a dejar indiferentes. Nota: Por desgracia no hemos podido encontrar una versión con subtitulos en inglés o español pero consideramos que esta obra tiene la calidad cinematografica suficiente para verla, establecer una reflexión acerca de la violencia en el cine y daros a conocer a un director que creemos que no hay que perder de vista.



Incluimos también otras tres obras del director que consideramos igualmente interesantes por la manera que tiene este de tratar la imagen y el sonido (Algo que se puede también apreciar en 'Home', donde le Goff parece no dejar nada al azar y todo parece estar perfectamente cuidado y medido). Tres obras breves pero realmente estimulantes.

Hagakure - A visual poem



Once 



A printing office






lunes, 9 de mayo de 2016

Adelanto: 'Meg' de John Turteltaub con Jason Statham


Tras el abandono de Eli Roth del proyecto para adaptar la novela de Steve Alten 'Meg' a la pantalla grande, parece que el director elegido no es otro que Jon Turteltaub y el guión será reescrito por Dean Geogaris. A  pesar de no compartir la idea de cine espectáculo y sangriento que Roth plasma en muchas de sus películas y producciones, este o Alexandre Aja hubieran sido las mejores elecciones para trasladar la muy floja novela de Alten a la pantalla grande. Turteltaub es el típico director capaz de sacar adelante con solvencia cualquier proyecto que caiga en sus manos pero cuya carrera siempre se ha mantenido dentro de los límites de lo políticamente correcto dirigiendo cintas de corte infantil como 'Tres pequeños ninjas' ('3 Ninjas'), romántico como 'Mientras dormías' ('While you were sleeping') o aventuras como las dos cintas de la saga 'La búsqueda' ('National Treasure') protagonizada por Nicolas Cage, algo que parece estar lejos de lo que Alten escribe en 'Meg'. Porque seamos sinceros, la adaptación de la novela de Alten no puede ser tomada en serio, necesita de un director que sea del todo excesivo y que muestre en toda su crudeza los ataques del megalodon, algo parecido a lo que hizo Aja con su 'Piranha 3D' y donde Roth tenía un pequeño papel.


La obra de Steve Alten (6 novelas forman parte de la saga del terrible megalodon. 'Meg' publicado originalmente en 1997 y editado en España 11 años después, 'Meg, la fosa', 'Aguas primitivas', 'Meg: Hell's Aquarium', 'Meg: Origins' y 'Meg: Nigthstalkers'. Ahora que estamos todos tan sensibles con el tema spolier y que llega a cotas de histerismo con 'Juego de tronos' tenemos que hacer una pequeña reflexión. ¿No hay mayor spoiler para esta película que saber que esta forma parte de una saga de, por ahora, 6 libros?) por mucho que esta se convirtiera en un bet-seller en Estados Unidos, no tiene la calidad suficiente para considerarse una buena obra. Por mucho que la todopoderosa Warner Bros esté detrás del proyecto, muchos de los capítulos de la novela parecen escritos para que una productora como Asylum llevará este proyecto a las pantallas. (Lo que nos lleva a plantearnos una pregunta. ¿Si no estuviéramos metidos en esta avalancha de tiburones voladores, zombies, poseídos, nazis, etc..etc... alguien se habría planteado adaptar esta novela al cine?)


'Meg' cuenta la historia de Jonas Taylor que debido a un trágico incidente que causó dos muertos ha dedicado los últimos años de su vida a justificar de alguna manera que lo que ocurrió fue debido a una especie que aunque se cree extinta, todavía vive en las profundidades marinas. Masao Tanaka un antiguo conocido de este le pedirá ayuda para recuperar unos aparatos que sirven para medir los movimientos de las placas téctonicas y que de repente han dejado de funcionar (¿¡Que sorpresón, no!?). Taylor no solo se tendrá que enfrentar a sus miedos, a todos aquellos que están en contra de que alguien con un pasado tan traumático se vuelva a lanzar al agua si no también al hecho de que todo aquello que le ha atormentado durante los últimos años es cierto: el megalodon existe. En contra de lo que sucede con muchas de estas novelas, ni la historia ni la forma de escribir de Alten consiguen engancharnos desde el principio (Muchos lectores nos habremos topado con libros que sin ser maravillas nos habrán enganchado gracias a la manera que tienen los escritores de contarnos la historia. Para mi, uno de los ejemplos mas claros de esto es el libro 'Bajo la misma estrella' de John Green), solo conforme avanza la historia el lector (o al menos ese fue mi caso) conecta con las aventuras de Taylor y su archienemigo el megalodon. solo conforme la novela se va desmelenando, va interesando lo que Alten cuenta en 'Meg', solo cuando esta se acerca a 'Pirahna 3D' (El barco magnate hace que nos sea imposible no pensar en el barco en el que Derrick Jones - Jerry O'Connell-, el hijo de Julie Forester -Elizabeth Shue-  y algunas modelos se escapan para rodar unos vídeos erótico-festivos) se empieza a disfrutar de verdad de este libro.


En el siguiente párrafo se establecen comparaciones de la novela de Alten con un par de películas lo que puede ser considerado como spoiler. Si no deseas saber de antemano lo único reseñable del libro te recomendamos que no lo leas. Es inevitable pensar en varias películas al leer 'Meg'. Aunque fue rodada dos años después de la publicación del libro en Estados Unidos, 'Deep Blue Sea' de Renny Harlin nos hace pensar en el centro de investigación Masao Tanaka. A la referencia ya citada de 'Piranha 3D' hay que sumar que la parte final del libro parece un festín de sangre que nada tiene que envidiar de la cinta de Aja. Pero hay dos muy claras referencias en 'Meg' que no pueden pasar desapercibidas al lector, estas no son otras que 'Viaje alucinante' ('Fantastic Voyage') de Richard Fleischer y esa especie de remake ochentero que fue 'El chip prodigioso' ('Innerspace') por la forma en la que el protagonista Jonas Taylor acaba enfrentándose al megalodon.


Por ahora poco se sabe del reparto de la película salvo que Jason Statham interpretará al protagonista de la misma. No creemos que Turteltaub  sea capaz de hacer lo que hizo Spielberg con la novela de Peter Benchley  en 'Tiburón' ('Jaws'). La historia de Alten no puede tomarse en serio de ninguna de las maneras y eso ha de notarse en su salto a la pantalla grande. Esperemos que los productores se den cuenta de ello y nos dejen en 'Meg' un completo sin sentido, plagado de gore, de situaciones irreales y donde a ser posible no se dedique mucho tiempo a la típica y tópica historia de amor y ambiciones con las que Alten rellena muchas de las páginas de su libro y que no nos interesa lo mas mínimo.


domingo, 8 de mayo de 2016

Crítica: Triple 9

Título: Triple 9
Año: 2016
Género: Thriller - Acción - Drama
Duración: 115 min.
Director: John Hillcoat
Guión: Matt Cook
Música: Atticus Ross, Leopold Ross, Bobby Krlic y Claudia Sarne
Interpretes: Chiwetel Ejiofor, Casey Affleck, Anthony Mackie, Woody Harrelson, Aaron Paul, Kate Winslet, Clifton Colins Jr., Michelle Ang, Norman Reedus, Luis Da Silva Jr., Gal Gadot
Nota: 6
Sinopsis: Una banda de criminales y policías corruptos deciden asesinar a un policía para poder llevar a cabo su golpe mas ambicioso.





Crítica:
En la escena inicial de 'The Proposition' (Sin duda alguna la mejor película hasta la fecha de John Hillcoat), Charlie Burns (Guy Pearce) y su hermano pequeño Mike (Richard Wilson) son capturados por el sargento Stanley (Ray Winstone). Pero no son ellos a quién este busca, si no al hermano mayor de ambos, a Arthur Burns, uno de los criminales más sádicos que todavía anda suelto por la inhóspita Australia. Gracias al soberbio dialogo escrito por el cantante Nick Cave (El guión de esta película y de la siguiente cinta del director 'Sin Ley' - 'Lawless' lleva la firma de Cave aunque en el último caso citado este es una adaptación de una novela de Matt Boundurant. 'Ghost... of the civil dead', cinta que supuso el debut en pantalla grande de Hillcoat tenía también a Cave como uno de los autores del guión), a dos actores en estado de gracia (Es imprescindible ver esta película en versión original. En 'La soledad del perro guía' somos fervientes defensores de las versiones originales y a pesar del gran trabajo de muchos dobladores recomendamos ver las cintas en versión original para poder apreciar todos los matices de las interpretaciones de los actores) y a la banda sonora compuesta por el propio Cave y Warren Ellis (Soberbia la música que ambos autores crearon para esta película), Hillcoat nos dejaba una de esas secuencias que perduran en la memoria de cualquier espectador.


- No diga nada Mr. Burns, escúcheme. No diga ni una palabra. Imagine que hay una manera de salvar a su hermano pequeño Micky de la horca. Imagine que le doy un caballo y un arma (...) Imagine que le digo que puedo darle la ocasión de quitarse de encima la culpa que tan evidentemente arrastra. Ahora imagine que me pregunta qué quiero que haga.

- ¿Quiere que mate a mi hermano?

- Quiero que mates  tu hermano


En 'Triple 9'  el guionista Matt Cook (En el que es su primer trabajo para un largometraje. Su anterior guión fue para el cortometraje 'The River' de David Broyles. Kieran Darcy-Smith se encarga en 'The Duel' de poner en imágenes otro de los guiones escritos por Cook. La cinta protagonizada entre otros por Woody Harrelson se estrenará a lo largo de este año en Estados Unidos) no utiliza este diálogo pero bien podría haberlo adaptado sin ningún problema. Cambiemos al sargento Stanley por Irina Vlaslov (Kate Winslet), a Charlie Burns por Michel Atwood (Chiwetel Ejiofor) a Mike Burns por el hijo de este y la idea de matar al hermano de Burns por un robo de tremenda dificultad que implicará la muerte de un policía. Tal y como ocurría en las tres anteriores películas de Hillcoat (La ya citada 'The proposition', 'The Road' y 'Lawless') el director australiano vuelve a explorar el poder de la familia y la forma en la que, cuando esta se ve amenazada, reaccionan los miembros de la misma (Algo parecido sucede en la filmografía del canadiense Denis Villeneuve. Aunque dejando de lado el tema familiar, sus películas no dejan de ser una forma de explorar como la violencia afecta a las personas)


Si en 'The proposition' nos encontrábamos con los hermanos Burns donde uno de ellos, Charlie, se debatía entre si salvar a su hermano pequeño matando a su hermano mayor o intentar salvarlos a ambos a pesar de la gravedad de los crímenes de Arthur (Las dudas entre aquello que esta bien o no vuelven a estar presentes en 'Triple 9'. 'The code on the street... is never black or white' reza la frase publicitaria que acompaña al póster de la película), si en 'The Road' estábamos ante la titanica lucha por la supervivencia de un padre y su hijo en un mundo post apocalíptico lleno de amenazas o si en 'Lawless', el director narraba la historia de los hermanos Boundurant productores y traficantes de alcohol durante la conocida como ley seca, en 'Triple 9' estamos ante nada mas y nada menos que (al menos) tres familias involucradas en la historia de atracos y venganzas que Hillcoat plasma en imágenes (Digo 'al menos' ya que como no podía ser menos, en toda película de este tipo que nos llega desde Estados Unidos parece que es necesario recalcar de una u otra manera que la policía es también una familia): Una de ellas formada por  Michel Atwood (Chiwetel Ejiofor), Elena Vlaslov (Una Gal Gadot cuyo trabajo en esta película no pasa de ser un simple cameo), el hijo de ambos y la hermana de esta, Irina Vlaslov (Kate Winslet), otra centrada en Chris Allen (Casey Affleck) y su tío Jeffrey (Woody Harrelson) y la última de ellas formada por Gabe Welch (Aaron Paul) y su hermano Russell (Norman Reedus).


Pero algo falla en la que es la primera cinta de John Hillcoat sin el que parecía su más fiel colaborador: Nick Cave (En 'Ghost... of the civil dead' este no solo colaboraba en el guión de la película, Hillcoat le reservó un papel y además compuso la banda sonora junto con Blixa Bargeld y Mick Harvey. La siguiente cinta del director 'To have & to hold' volvió a contar con los tres músicos para la banda sonora de la misma. 'The proposition' llevaba a la gran pantalla un guión de Cave y este compuso el score de la película junto con Warren Ellis. Hillcoat volvió a contar con Cave y Ellis para la banda sonora de su adaptación de McCarthy en 'The Road' y por último Cave adaptó la novela de Matt Boundurant y este otra vez estuvo acompañado por Ellis para componer la música de la película) y que al menos en el tema musical parece haber sido sustituido por, entre otros, Atticus Ros (Ros es conocido por ser el productor de grupos como Nine Inch Nails, How to destroy angels o Korn y por haber ganado junto con Trent Reznor el Oscar a la mejor banda sonora por su trabajo para 'La red social' - 'The social network'- de David Fincher. La música que Ros junto con Leopold Ross, Bobby Krlic y Claudia Sarne han compuesto, resulta perfecta para acompañar a la historia que Hillcoat tiene entre manos. La banda sonora de esta película recordará bastante a alguna de las composiciones que este ha creado junto con Reznor para las películas en las que ambos han trabajado juntos. Y obviamente también del trabajo que este ha hecho con Leopold Ross para otras cintas). Es cierto que el director se ha rodeado de un elenco de actores por el que muchos directores matarían, también es cierto que la historia empieza con fuerza y mantiene enganchado al espectador durante gran parte de su metraje, pero 'Triple 9' tiene una duración del todo excesiva (La película se va hasta las casi dos horas de duración) lo que implica que el espectador llegue a su acto final un tanto cansado, lo que obviamente juega en contra del resultado final de la película.


'Triple 9' parece querer acercarse a cintas como 'The Town. Ciudad de ladrones' de Ben Affleck (Siempre se ha dicho que Casey Affleck es mucho mejor actor que su hermano Ben. Dejando de lado todos los odios y todas las pasiones que levanta el trabajo de este delante de las cámaras, hay que reconocer que detrás de ellas lo hace bastante bien. La ya citada 'The Town. Ciudad de ladrones', 'Argo' y sobre todo 'Gone Baby gone' son tres muy buenas películas que merecen y mucho, ser vistas y disfrutadas), pero esta se acerca mas a películas como 'Contraband' de Baltasar Kormákur y 'Ladrones' ('Takers') de John Luessenhop, ya que la cinta de Hillcoat comparte con estas la sensación de tener una buena idea entre manos que no se ha sabido desarrollar todo lo bien que sería necesario (Hablando de lo que a guión se refiere). Las películas  de Kormákur, Luessenhop y Hillcoat se ven bien, entretienen pero el espectador puede llegar a tener la sensación de que manejando historias que se inscriben dentro del género thriller, estas están cortadas por el mismo patrón e incluso dirigidas de una forma demasiado parecida, como si esta solo se pudiera plasmar en pantalla de una única manera. La personalidad que Hillcoat mostró en sus anteriores obras parece haber quedado diluida ante una historia demasiado típica y cuyo desarrollo hará que el espectador tenga la sensación de esta película ya la había visto antes.


Es de agradecer que 'Triple 9'  deje de lado la típica historia de amor que suele mostrarse en muchos thrillers y que solo sirve para distraer al espectador (Por ejemplo, la relación existente entre los personajes interpretados por Ben Affleck y Rebecca Hall en 'The Town. Ciudad de ladrones', me pareció y con mucho, lo más flojo de la película). La pareja formada por Michael Atwood y Elena Vlaslov no ocupa casi tiempo en pantalla (La mayor preocupación de este no es Elena si no el hijo que tienen ambos en común) y lo mismo ocurre con Chris Allen y su mujer Michelle (Teresa Palmer, actriz a la que muchos recordaran por haber interpretado a Samsara en el remake de 'Le llaman Bodhi' - 'Point Break'- o por haber sido el fruto de la obsesión de R. en 'Memorias de un zombie adolescente' - 'Warm Bodies'). De las cuatro actrices que tiene diálogo (Gadot, Palmer, Michelle Ang y Kate Winslet) solo el personaje interpretado por la última tiene enjundia y peso especifico en la trama ya que los otros tres no dejan de ser simples secundarios. Parece que el género conocido como 'Heist movie' sigue siendo lamentablemente y salvo excepciones, un lugar predeterminado para los hombres.


'Triple 9' es una entretenida cinta que aúna los atracos con los dilemas morales que tienen los protagonistas ante aquello que tienen que hacer. Bajo la aparente maldad y vileza de sus protagonistas, todos (casi sin excepción) dejan clara una mas que preocupante inocencia (Resulta imposible creer como se la cuelan a ciertos personajes). Este sentimiento se puede hacer extensible a muchas de las escenas de la película como por ejemplo el atraco a ese lugar tan aparentemente inexpugnable o al inexplicable hecho de porqué cierto personaje lleva una nota en la cartera (Matt Cook debería volver a ver 'L.A. Confidential' de Curtis Hanson y aprender como se ha de utilizar a 'Rollo Tomasi'). La cinta de Hillcoat vuelve a mezclar la violencia y la familia y como no podía ser menos también está presente aunque de una forma que puede pasar un tanto desapercibida, la religión (Si los Vlaslov son rusos-israelíes y tanto el hijo del protagonista como los guardaespaldas de Irinia llevan el famoso kipá, la familia Allen es católica, algo que se puede ver tanto en la cruz que cuelga del cuello del personaje interpretado por Casey Affleck como en la pared de la casa de este)


El mayor punto a favor de esta cinta es el impresionante reparto con el que Hillcoat cuenta: Chiwetel Ejiofor al que todo el mundo recuerda de '12 años de esclavitud' ('12 years of slavery') de Steve McQueen o de otra 'heist movie' como era 'Plan Oculto' ('The Man inside') de Spike Lee y del que queremos destacar su gran trabajo en 'Negocios ocultos' ('Dirty Pretty Things') de Stephen Fears, un mas que solvente Casey Affleck, un Aaron Paul que se esfuerza por borrar el recuerdo de Jesee Pinkman (Momento traumático en la carrera de todo actor el dejar de lado el papel que le lanzó a la fama. Will Smith es uno de los mas claros ejemplos de que esto es posible pero muchos otros, véase la serie 'Sensación de Vivir' - 'Berverly Hills 90210'- se quedaron por el camino), una Kate Winslet a la que el estilismo no le favorece mucho (Por lo menos a su papel), un Woody Harrelson pasado de rosca que parece que se lo ha pasado genial rodando esta película o un Clifton Collins Jr. al que quizá este papel le ayude a que mucha gente le ponga nombre a ese actor que ha visto en numerosas películas y series (No nos olvidemos que Norman Reedus, Gal Gadot o Anthony Mackie también forman parte del reparto de esta cinta). 'Triple 9' es una entretenida aunque irregular película que se ve bien pero que vistos los trabajos anteriores de Hillcoat esperábamos mas...


Lo mejor:  El prometedor arranque de la película.
Lo peor: Esperábamos mas de Hillcoat y de un reparto como este.