jueves, 30 de junio de 2016

Cortometraje: El bosque negro de Paul Urkijo


Estamos de enhorabuena. 'El bosque negro', el notable cortometraje dirigido por Paul Urkijo se puede ver en internet de manera gratuita. Sir Hector Von Donovan se adentrará, a pesar de las advertencias, en el maldito bosque negro con la intención de encontrar a su hermano del que no sabe nada desde hace dos lunas, tras ir este a liberar a una virginal doncella cautiva por un terrible monstruo. El cortometraje de Urkijo posee una sobresaliente factura técnica y se beneficia de la por momentos hilarante interpretación de su protagonista lo que hace imposible que el espectador no se acuerde de la mítica 'Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores' ('Monty Phyton and the holy grail'). 'El bosque negro' es un muy entretenido cortometraje que sorprenderá y gustará mucho. Muy recomendable. Sin mas dilación, os dejamos con uno de los trabajos mas interesantes rodados el año pasado.

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lunes, 27 de junio de 2016

Crítica/Análisis: Cell

Título: Cell
Año: 2016
Género: Terror
Duración: 98 min.
Director: Tod Williams
Guión: Adam Alleca y Stephen King según la novela del segundo
Música: Marcelo Zarvos
Interpretes: John Cusack, Samuel L. Jackson, Isabelle Fuhrman, Stacy Keach, Owen Teague, Joshua Mikel, Anthony Reynolds, Erin Elizabeth Burns, Jeff Hallman, Mark Ashworth, Catherine Dyer
Nota: 3
Sinopsis: Una extraña señal convierte a todo aquel que usa el teléfono móvil en un ser violento y sediento de sangre. Clay Riddell se unirá a un grupo de supervivientes con una única misión: Encontrar a su hijo antes de que la señal lo transforme.


Crítica:
No hay mejor señal o al menos no hay señal mas esperanzadora que la de ver que una de las personas encargadas del guión de una película no es otro que el escritor del libro en el que se basa. Nadie mejor que el propio escritor para trasladar el espíritu de su obra a la gran pantalla. Nadie mejor que el propio escritor para coger todo aquello que fallaba en su obra y mejorarlo, relegarlo a un segundo plano o directamente quitarlo, y nadie mejor que el propio escritor para potenciar los elementos mas interesantes de su obra. Hay dos claros ejemplos sobre los que vuelvo de manera recurrente. Uno de ellos no es otro que el gran trabajo que hizo John Ajvide Lindqvist y el guión que este escribió para la cinta de Thomas Alfredson 'Let the right one in' que adaptaba la propia novela del escritor. Lindqvist fue capaz de coger su obra y centrarse en lo verdaderamente importante: La historia de amor entre Eli y Oskar, dejando de lado todos los elementos superficiales o secundarios que podían despistar al espectador y llevar a la película a ciertos puntos muertos. Sirva de ejemplo la manera en la que el escritor aborda el personaje de Hakan interpretado por Per Ragnar, enfatizando lo verdaderamente importante de la relación que se establece entre él y Eli, dejando de lado toda una serie de escenas que no aportan demasiado y solo sirven para volver de una forma un tanto recurrente e innecesaria a los sentimientos de este.


El otro claro ejemplo no es otro que el trabajo que hizo William Peter Blatty adaptando su novela 'Legión' para la película que él mismo se encargó de rodar con el título de 'El exorcista III' ('The Exorcist III'). De la misma manera en la Lindqvist descartó ciertos pasajes que no aportaban demasiado a la historia, Peter Blatty hizo lo propio con su historia relegando a un mas que justificado olvido muchas de las reflexiones del sargento Kindermann y que solo conseguían que muchos lectores pensaran si realmente merecía la pena seguir leyendo la novela de Petter Blatty. Estos son solo dos ejemplos que desde el punto de vista de la persona que escribe estas líneas muestran que detrás de dos grandes adaptaciones se encontraba el escritor de la novela en la que se basaba la película. Obviamente hay muchas mas y seguramente la persona que esté leyendo estas líneas podrá pensar en mas ejemplos: Puede que el nombre de Peter Blatty le vuelva a la cabeza gracias a 'La novena configuración' ('The ninth configuration') o se acuerde de Mario Puzzo y 'El padrino' ('The Godfahter') entre otros...


Ahora es Stephen King el que se encarga de escribir el guión de su novela 'Cerll' para la pertinente adaptación a la pantalla grande de la misma, trabajo que comparte con Adam Alleca, autor del guión del remake de 'La última casa a la izquierda' ('The last house on the left') que dirigió en el año 2009, Denis Iliadis. La novela publicada originalmente en el año 2006 y dedicada a George A. Romero y Richard Matheson era una nueva aproximación al género zombi versión infectados donde en este caso los pobres incautos se convertían en violentos seres sedientos de sangre tras oír extraños ruidos al usar su teléfono móvil. A lo largo de los años, las novelas de Stephen King han sido adaptadas al cine y/o televisión con desigual resultado. Mientras ciertos directores han sido capaces de sacar lo mejor de las obras en las que se basaban para dejarnos autenticas obras maestras ('La niebla' -'The mist-', 'El resplandor' -'The shining'- y eso a pesar de que a King no le gusta la película de Kubrick o 'Cadena perpetua' -'The Shawshank redemption'-, por citar solo tres ejemplos), otros nos han dejado aburridas y prescindibles películas ('1408', el remake de 'Carrie' que perpetró Kimberly Peirce autora de la muy interesante 'Boys don't cry' o 'La ventana indiscreta' -'The secret window'-, por citar en este caso también solo tres ejemplos). Por desgracia esta nueva aproximación al universo King, esta 'Cell' va a formar parte del grupo de los grandes despropósitos y probablemente en un lugar privilegiado. La adaptación escrita por el propio King y Alleca no solo no solventa los errores que tiene la novela original si no que además los potencia y acaba destrozando los mejores momentos de la misma.


En toda o en casi toda adaptación cinematográfica basada en un libro, novela gráfica o similar, los directores y guionistas se toman ciertas licencias, cambiando alguno de los personajes, desarrollando escenas que no estaban en la obra original, situando en otros lugares alguna de las escenas o dejando fuera de la película ciertos momentos que no aportan nada o que no son necesarios para este nuevo enfoque. Tod Williams sitúa el comienzo de su película en un aeropuerto y no en la calle. Es allí donde conocemos a Clyde Riddell en la novela de King. El protagonista, autor de una novela gráfica gracias a la cual parece haber conseguido un gran contrato, se verá envuelto en un caos sin precedentes que cambiará su vida de forma radical y también la del resto del mundo. Los primeros compases de la novela de King, el inicio del caos, resultaba demasiado deudor de la psicosis colectiva que las novelas de Sutter Crane parecían crear en las personas que las leían en la sobresaliente 'En la boca del miedo' ('In the mouth of madness') de John Carpenter. Por desgracia King parece más obsesionado en crear el caos que en narrar el caos, algo que se hace extensible a la cinta de Williams. Solo una escena de la película de Carpenter, ese ataque a John Trent (Interpretado por un Sam Neill que tres años después interpretaría un papel similar en la sorprendente y muy entretenida 'Horizonte Final' -'Event horizon'- de Paul W.S. Anderson. Neill junto con Bill 'Lost highway' Pullman forman parte de ese selecto grupo de actores que pueden trabajar en cualquier película ya que los cinéfilos les perdonamos cualquier desliz, cinematográficamente hablando) de un perturbado hacha en mano tiene mas fuerza y refleja mejor el caos que la manera en la que King inicia su novela y por tanto la forma en la que Williams hace lo propio con su película.


Esta escena inicial no solo nos trae a la cabeza la obra de Carpenter, también lo hace la notable 'Zombies Party' ('Shaun of the dead') de Edgar Wright. La manera elegida por Williams para mostrar la dependencia que tenemos las personas de los dispositivos móviles resulta un tanto forzada y por momentos hasta exagerada y de la misma manera que una sola escena de 'En la boca del miedo' ('In the mouth of Madness') tenía mas fuerza que toda la parte inicial de la película de Williams, ocurre lo mismo con la obra de Wright. Ese breve momento que forma parte de los títulos de crédito iniciales donde los personajes cuan zombis miran el móvil todos a la vez, ese momento que dura unos pocos segundos deja mas claro que es aquello que ambos directores quieren criticar. El exceso del que hace gala Willimas en esta escena  y en varías mas, junto con algunas escenas mal planteadas (La escena de los dos protagonistas mirando un móvil que han dejado en el congelador pasará a los anales de la historia del cine por lo ridículo de la misma) y algún cameo del todo innecesario (Por muchas simpatías que levante, en 'Cell' la presencia de Lloyd Kaufman sobra) hacen que esta sea una de esas películas que parece que ha salido comedia sin pretenderlo... ¿Por que no lo pretendían, verdad...?


La caótica situación en la que se encontrará Riddell (Interpretado por un John Cusack que parece que no acaba por encontrar su sitio. Es cierto que hace un par de años rodó 'Map to the stars' a las ordenes de David Cronenberg, pero cintas como 'The factory', '2012' o 'El enigma del cuervo' -'The Raven'- hacen difícil pensar que este es el mismo actor que protagonizó 'Alta Fidelidad' -'High Fidelity'-) deriva en un fortuito encuentro con dos personas mas con las que compartirá su necesidad de luchar y sobrevivir. Tom McCourt, interpretado por Samuel L. Jackson que ya trabajó con Cusack en la desastrosa '1408' y Alice Maxwell a la que da vida Isabelle Fuhrman y que muchos espectadores recordaran por su trabajo en la sorprendente e inverosímil  'La Huérfana' ('Orphan') de Jaume Collet Serra, junto con el ya citado Riddell formarán ese grupo sobre el que se centrará Williams para narrarlos el principio del fin del mundo.


Hagamos un par de consideraciones acerca de estos dos personajes. El primero acerca de Tom McCourt (Samuel L. Jackson) personaje homosexual, algo que parece cambiar en su salto a la gran pantalla y que personalmente me parece del todo injustificable. Habría que preguntarse el porqué de este cambio. El otro es acerca de Alice Maxwell. Es cierto que la parte en la que estos tres personajes se encuentran en un edificio cambia de forma radical con respecto a la novela, algo que desde mi punto de vista es un acierto y puede que el único de toda la película ya que la parte del hotel que narra la novela siempre me ha parecido lo mas flojo de la misma, pero sacrifica la idea de mostrar a tres personajes totalmente desconocidos que deben unir sus fuerzas para sobrevivir. Este personaje, esta Alice Maxwell, introducirá ciertas ideas acerca del personaje principal que rompe con la idea mostrada por King en su novela acerca de las relaciones de Riddell con su familia.


Elipsis. Tomemos la definición de la Wikipedia. Salto en el tiempo o en el espacio. El espectador no pierde la continuación de la escena solo los pasos intermedios. Este recurso, muy utilizado en el cine, vuelve a estar presente en esta película, especialmente a la hora de mostrar el encuentro entre los tres protagonistas y Charles Ardai y el joven Jordan donde estos dos últimos introducen ciertas ideas que solo pueden ser percibidas y observadas con el paso del tiempo, tiempo que el espectador no tiene la sensación de que pase. Esta parte de la novela, que es desde mi punto de vista es lo mejor de la obra de King, resulta demasiado esquemática en la película desperdiciando alguna de las mejores ideas de la historia original. Igual que ocurría con la adaptación de 'La quinta ola' ('The 5th Wave'), parece que se ha querido mostrar un poco de todas las escenas y/o momentos mas o menos importantes de la novela, sin profundizar en ninguno y pasando por ellos demasiado rápido. A pesar de que 'Cell' (La novela) está dedicada a George A. Romero, director de 'La noche de los muertos vivientes' ('The night of the living dead') o a Richard Matheson autor de entre otras, la novela 'Soy leyenda' ('I am Legend'), esta parte de la novela original tiene mas similitudes con 'Los ladrones de cuerpos' ('The body snatchers') de Jack Finney que con la obra de los anteriores autores. De hecho cualquier espectador que haya visto la adaptación de a novela de Finney por parte de Philip Kaufman verá ciertas similitudes entre ambas obras como por ejemplo la manera en la que los 'infectados' de 'Cell' abren la boca, lo que hace imposible que alguien no se acuerde de la famosa escena final de la cinta de Kaufman.


Es una lastima que todo aquello que fallaba en la novela no solo se haya mantenido si no que además se haya visto reforzado. Es una lastima que una novela con una atmósfera por momentos tan devastadora haya saltado a la pantalla grande de una forma tan edulcorada y con un tono mas propio de una comedia que de una obra de terror (La forma en la que se mueven algunos de estos 'infectados', especialmente en la parte final de la película es simplemente irrisoria). 'Cell' es una de las películas mas flojas y decepcionantes con las que nos hemos topado en lo que va de año. Al leer la novela de Stephen King, me sorprendió negativamente la facilidad con la que los protagonistas establecen una relación entre el uso de los teléfonos móviles y la transformación que sufren las personas, de la misma manera me sorprendió como estos discuten sobre ciertas teorías acerca de lo que ellos llaman pulso, como afecta a las personas y como está evolucionado, algo que no ha cambiado en el salto de la novela a la pantalla grande lo que crea en el espectador la sensación de que este se está perdiendo algo o de que las cartas están marcadas y los protagonistas tienen mas información que el espectador. De la misma manera, la famosa frase Kashwak no-fo que aparece en muchos lugares vuelve verse en la cinta de Williams pero perdiendo fuerza y gran parte del misterio que acarrea (¿Que significa? ¿Por qué de repente aparece por todos los sitios?) y ese extraño 'infectado' que lleva una sudadera roja y acosa a los protagonistas acaba relegado a un segundo plano resultado casi una presencia meramente anecdótica.


En el siguiente párrafo se va a hablar del final de la novela y de la película. Si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Si ya has visto la cinta de Williams y has llegado hasta este punto nos gustaría que siguieras leyendo. Puede que lo mas flojo de la novela de King sea su parte final, el enfrentamiento de los protagonistas con los 'infectados' no tiene la tensión que al lector le gustaría y lo mismo se puede decir de la película. King sabe que la escena final de 'La niebla' ('The Mist') de Frank Darabont dio a la la cinta un plus de calidad dejando clavados a los espectadores en la butaca del cine, y King sabe también que las últimas páginas de su novela que de alguna manera pueden llegar a recordar a 'Cementerio de animales' ('Pet sematary') consigue que el lector sienta algo parecido a lo que sintió el espectador de 'La Niebla'. Es por eso que King y Williams intentan construir una escena final impactante pero la sobreactuación de Cusack destroza ese momento, haciendo que el espectador se quede con la sensación de que le han tomado el pelo. Resulta imposible no pensar en  'Revival', una de las últimas novelas de King, ya que la parte final de la misma sucede en una montaña cerca de un pararrayos. Aquí no hay pararrayos pero si una gigantesca antena que al igual que ocurría en 'Revival' dará al protagonista la respuesta a alguna de las preguntas que durante gran parte de la película/novela se ha planteado.


Todo en esta película es un absoluto despropósito. La insulsa dirección de Williams, el flojo y desastroso guión de King y Alleca, la sobreactuación de Cusack, los esquemáticos personajes de Jackson, Furhman y Teague, la ridícula forma de la que están planteadas ciertas escenas (Lo del bar donde paran los protagonistas no tiene nombre), etc..., etc... Pero si hay algo que cabrea al espectador y mucho es lo aburrida que resulta esta película, la sensación que tiene este de estar perdiendo el tiempo de manera injustificada cuando podría estar leyendo un libro, tomando una cerveza o paseando... Aburrida y prescindible, 'Cell' es una de las cintas mas flojas de lo que llevamos de año.


Lo mejor: Perfecta muestra de como no hay que adaptar una novela al cine.
Lo peor: Prácticamente todo.

sábado, 25 de junio de 2016

Crítica: Expediente Warren: El caso Enfield - The Conjuring 2

Título: Expediente Warren: El Caso Enfield - The Conjuring 2
Año: 2016
Género: Terror
Duración: 134 min.
Director: James Wan
Guión: James Wan, David Leslie Johnsons, Carey y Chad Hayes
Música: Joseph Bishara
Interpretes: Patrick Wilson, Vera Farmiga, Madison Wolfe, Frances O'Connor, Lauren Esposito, Benjamin Haigh, Patrick McAuley, Franka Potente, Bonnie Aarons, Simon Delaney, Simon McBurney
Nota: 6
Sinopsis: Tras la exposición mediática por el caso de Amityville, Lorraine Warren decide que lo mejor es no aceptar más casos durante un tiempo. Pero los extraños fenómenos que está sufriendo una familia les hará viajar a Londres para intentar averiguar si todo es un fraude o si de verdad estos están siendo acosados por un espíritu.


Crítica:
Por desgracia parece que ni muertos nos vamos a librar de esta maldita crisis, porque muy mal tiene que estar el más allá para que un espíritu reclame como suya una casa tan cochambrosa como en la que viven los protagonistas de esta película. Muy mal tiene que estar la situación actual en lo referente a historias de terror para que James Wan ruede una continuación de la exitosa ‘Expediente Warren’ (‘The Conjuring’) plasmando en imágenes un guión que aunque entretiene no solo no ofrece nada nuevo en cuanto a casas encantadas y posesiones se refiere si no que además este posee demasiadas similitudes a otras películas recientes como es el caso de ‘Insidious: Capítulo 3’ (‘Insidious: Chapter 3’) de Leigh Whanell y producida por el propio Wan.

A pesar de habernos dejado una película tan excesiva y fácilmente disfrutable como ‘Fast & Furious 7’ (‘Furious 7’) que es, desde el punto de vista de la persona que escribe estas líneas, la mejor película de la saga, Wan ha rodado toda una serie de cintas de corte mas o menos clásico, algo que se puede volver a apreciar en su nueva película. Su brutal ‘Sentencia de muerte’ –‘Death Sentence’- no deja de ser un homenaje a las películas protagonizadas por, por ejemplo, Charles Bronson. Su ‘Insidious’ poseía una soberbia primera parte donde el director iba creando una atmósfera terrorífica y malsana capaz de inquietar a cualquier espectador y lo mismo ocurría con la notable ‘Expediente Warren’ –‘The conjuring’-, cinta que sorprendió a propios y extraños y consiguió hacer olvidar al espectador el mal sabor de boca que ese mismo año le dejó Wan con su muy floja ‘Insidious: Capítulo 2’ –‘Insidious: Chapter 2’-. Y es que un exceso de explicaciones rompían con la magia de la cinta original. A veces, las preguntas que se dejan sin contestar son mas interesantes y estimulantes que las malas respuestas.

'Expediente Warren: El caso Enfield' (The conjuring 2')  comparte con su predecesora no solo a sus dos protagonistas (Lorraine y Ed Warren) si no también y muy especialmente ese tono calmado con el que Wan va introduciendo a los espectadores en la historia, presentando a los nuevos personajes y dosificando toda una serie de sustos. (Alguno de ellos realmente conseguido. Esta es una película que hay que ver en pantalla grande. La composición de ciertas escenas por parte de Wan es simplemente soberbia. Sirva de ejemplo el momento en el que uno de los chicos va a beber agua a la cocina. La imagen de este, vista desde fuera de la casa posee una notable fuerza y consigue crear en el espectador la sensación deseada. A pesar de cierto virtuosismo técnico del que hace gala Wan, parece que este presume demasiado de él y en ciertos momentos no aporta nada en la película, salvo marear y distraer al espectador. Esos movimientos de cámara rompen de manera notable con la sobria forma que ha tenido el director de rodar el resto de las escenas de su película). La banda sonora compuesta por Joseph Bisahra (El mismo que puso la música a, entre otras,  'Insidious', 'Expediente Warren' o este mismo año a ese pseudo remake de 'Cementerio de Animales' que lleva por título 'The other side of the door') sirve de perfecto complemento a las imágenes rodadas por Wan. Igual que ocurría con el sobresaliente score compuesto por Mark Korven para 'The Witch' de Robbert Eggers donde alguno de los temas nos recordaban a la banda sonora de 'El exorcista' -'The exorcist'-, el uso de ciertas voces en alguno de los temas (Como es el caso por ejemplo de 'Soaring Phenomena') nos puede remitir a ciertas bandas sonoras de películas de terror clásicas como podría ser el caso de la música que Jerry Goldsmith creó para 'La profecía' -'The Omen'.

No comulgo con la manera en la que Wan caracteriza a algunos de los espíritus que deambulan por sus películas. Personalmente creo que 'Insidious' falla de manera estrepitosa debido a la forma elegida por el director para mostrar el más allá y a los fantasmas que aparecen en la película y eso es algo que vuelve a repetirse en 'Expediente Warren: El caso Enfield'. La escena inicial de la película que parece que sirve para que el espectador se reencuentre con la pareja protagonista y que está situada en la famosa casa de Amityville (La historia de los extraños sucesos que ocurrían en la casa fue llevada a la pantalla grande por Stuart Rosenberg en 1979 bajo el título original de 'The Amityville horror'. La cinta protagonizada por Margot Kidder, Rod Steiger y James Brolin, obtuvo una nominación a los Oscars gracias a la banda sonora de Lalo Schifrin dio origen a toda una saga de cintas que volvían una y otra vez a los hechos sucedidos en dicho lugar. En el año 2005, Andrew Douglas dirigió un nuevo acercamiento al mito de Amityville con un estilo mas propio de la MTV que de una cinta de terror clásica), muestra a un niño cuya presencia no deja de ser un guiño a 'Insidious' y donde la caracterización de este nos hace pensar lo peor. Es de agradecer que Wan se aleje de esta imagen para dejarnos con 'La Monja' un muy interesante personaje al que creemos que se le podía haber sacado mas juego, algo que suponemos que sucederá en el spin-off que parece que se va a rodar próximamente. Esperemos que este no se sume al desastre que supuso 'Anabelle'. Por desgracia, ese Crooked man al que da 'vida' el español Javier Botet donde un exceso de efectos digitales hacen imposible que sus apariciones den miedo a nadie (Casi en algún momento podemos llegar a pensar en 'Beetlejuicie' y a algún espectador igual hasta se le escapa una malintencionada risa) y ese anciano que parece extraído directamente de 'Insidious: Capítulo 3' nos lleva a pensar que esta película vuelve a reflejar lo mejor del cine de Wan pero también lo peor, y después de 5 películas de terror (A las dos partes de la saga 'Insidious' y a las dos de 'Expediente Warren' sumamos 'Silencio desde el mal' -'Dead Silence') creemos que los malos hábitos de los que en ciertos momentos hace gala el director ya son muy difíciles, por no decir imposibles, de corregir.

Pero hay algo en esta película que me aleja de ella. De 1983 a 1987, se grabaron 97 episodios de la serie 'El equipo A' ('The A-Team'), en la presentación de la misma se escucha una frase que acababa mas o menos de la siguiente manera: 'Hoy, todavía buscados por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna, si tiene usted algún problema y se los encuentra, quizás pueda contratarlos'. Lorraine y Ed Warren no dejan de ser la versión paranormal del equipo comandado por Hannibal Smith, cambiemos eso de 'buscados por el gobierno' por 'agobiados por la presión mediática', y mantengamos eso de 'si se los encuentra, quizás pueda contratarlos' que parece ser común tanto a los Warren como al famoso equipo A. Recordemos que en la serie de televisión, Hannibal y sus compañeros, defendían a pobres incautos que era amenazados cruelmente, esa idea, ese concepto es trasladado por Wan a sus películas, volvemos a encontrarnos con familias que son amenazadas por seres del más allá. Y otra vez la idea de que quizás puedas contratarlos (Vía disfraz de lagarto de Hannibal o por la ayuda de la iglesia) vuelve a estar presente. Hay otro detalle que resulta sumamente curioso, en todos los episodios de 'El equipo A', los malos, en lo que suponemos un alarde de inteligencia y originalidad, encerraban a los protagonistas en un garaje, en un almacén y similares donde estos daban rienda suelta a su gran capacidad creativa y a su destreza manual. Sorprende que Ed Warren haga alarde de su gran capacidad con las herramientas y lo mismo que lucha contra malvados entes, arregla un grifo, una lavadora o una tubería que pierde agua constantemente (En esta escena es absolutamente imposible que ningún seguidor de 'Los Simpsons', no se acuerde del episodio de los canteros y la famosa tubería que inunda el sótano de la casa de la amarilla familia). Parece que Hannibal y su troupe perdió con Ed Warren a un gran activo para su equipo.


Si al ver 'Expediente Warren' ('The conjuring') muchos nos acordamos de 'Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario' ('Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe') por la importancia que Wan daba a cierto armario en algunas escenas de la película, en esta segunda parte ocurre lo mismo pero con la sobrevalorada 'What we do in the shadows' (La aparente originalidad de la cinta dirigida por Taika Waititi y Jemaine Clement se cae por su propio peso si recordamos que, por ejemplo, Vincent Landoo rodó en el año 2010 'Vampires' una película con un punto de partida muy parecido al de 'What we do in the shadows') y la hilarante escena de la visita de los policías a la casa. Wan añade a su película un momento que deliberadamente busca la sonrisa del espectador y lo consigue, a pesar de que muchos pensaremos que dicha escena, al igual que 'What we do in the shadows' no es tan original como se nos quiere hacer creer.

Wan vuelve de forma recurrente a mostrar ciertas imágenes que parecen ser un clásico en su cine, donde el protagonista se encuentra en un primer plano y detrás de el se ve un fantasma. Estas escenas aunque poco originales siguen conservando su fuerza. De la misma manera, el director retoma ciertas ideas mostradas en cintas clásicas de terror para llevarlas a su terreno. Si en la fantástica 'Poltergeist' (La buena, la de Tobe Hooper) se ve un amenazador árbol, Wan hace lo propio en su película aunque en este caso debido a su poca originalidad, esta idea no ayuda demasiado a la película.

Patrick Wilson y  Vera Farmiga vuelven a mostrarse correctos y solventes en sus roles. Es un placer volver a ver a Franka Potente en la pantalla grande (La actriz cuya carrera internacional pareció arrancar gracias a 'The Bourne identity' y 'Blow', rodó en su Alemania natal, varias películas realmente interesantes que merecen como mínimo un visionado. 'Lola Rennt', 'Anatomía' o 'La princesa y el guerrero' son algunas de ellas) pero el gran descubrimiento de esta película no es otro que el de Madison Wolfe, actriz sobre el que cae gran peso de la trama de la película y que aunque su trabajo puede resultar un tanto limitado por estereotipos de este tipo de papeles consigue que el espectador se la crea sin problemas. 'Expediente Warren: El caso Enfield' es una interesante película, que se ve bien y donde hay algún susto muy logrado. Por desgracia Wan se mueve por caminos muy vistos en lo que a casas encantadas y posesiones se refiere (¿Realmente era necesario rodar esta película después de 'Insidious: Capítulo 3'?) y ello a pesar de que todavía se puede hacer algo que sorprenda al espectador (Ahí está 'La casa del fin de los tiempos' de venezolano Alejandro Hidalgo. El director subió a twitter una foto de un guión que le había llegado hacía poco tiempo, ese guión no era otro que el de 'Insidious: Chapter 4' escrito por un tal Leigh Whannell. Ojo con Hidalgo, director al que no hay que perder de vista). En definitiva, 'Expediente Warren: El caso Enfield' es una muy interesante película pero inferior a la primera parte. El listón estaba demasiado alto y Wan intenta repetir la formula para conseguir el mismo resultado, y como espectadores hemos de exigir un poco mas.


Lo mejor: El uso de la música y de los efectos sonoros para asustar al espectador. Alguna de las apariciones de La Monja.
Lo peor: La falta de originalidad de la historia hace que en ciertos momentos la sigamos sin la tensión necesaria

domingo, 19 de junio de 2016

Crítica: Green Room

Título: Green Room
Año: 2015
Género: Thriller - Acción - Terror
Duración: 95 min.
Director: Jeremy Saulnier
Guión: Jeremy Saulnier
Música: Brooke y Will Blair
Interpretes: Anton Yelchin, Imogen Poots, Joe Cole, Patrick Stewart, Alia Shawkat, Callum Turner, David W. Thompson, Mark Webber, Macon Blair, Eric Edelstein, Brent Werzner, Kai Lennox
Nota: 7
Sinopsis: Un grupo de punk es testigo de un crimen. El grupo de skinheads para los que han tocado deciden que lo mejor quitarse de en medio a todo aquel que haya visto lo que ha sucedido



Crítica:
Conocido por muchos como Mr. Oizo, Quentin Dupieux parece haberle cogido el gusto a eso de titular sus películas usando una sola palabra. 'Steak', 'Rubber', 'Wrong', 'Realité'. Fue en el año 2013 cuando en lo que se supone un alarde creativo sin límites y un salto al vacío sin red, el director francés decidió usar nada más y nada menos que dos palabras para el título de su nueva película. 'Wrong Cops' supuso un tremendo bajón creativo en la carrera de Dupieux. El director intentó alargar el éxito de su cine excesivo y sin sentido que le caracteriza y que tan buen resultado le había dado hasta ese momento pero un guión sin gracia, unos personajes carentes de fuerza y la sensación de estar ante una serie de anécdotas mal hilvanadas hicieron de esta su peor película. Tal fue el batacazo que Dupieux, siendo fiel a su concepto de cine extraño e irreverente, creó algo parecido a una historia y con 'Realité' no solo se congració con sus seguidores mas acérrimos (Entre los que me encuentro) y si no también con su obsesión de usar una sola palabra para el título de sus películas. Jeremy Saulnier también parece haberle cogido el gustillo a eso de usar un número fijo de palabras para los títulos de sus largometrajes pero con la diferencia de que el director americano parece estar evolucionando hacía títulos más coloristas (Que no alegres) que los del francés.



Saulnier debutó en el largometraje con la tremendamente irregular comedia negra 'Murder Party'. La cinta narraba la historia de un pobre desdichado aceptaba una extraña invitación para una fiesta de Halloween donde un grupo de jóvenes lo tomaban como rehén y discutían acerca de como matarlo de una manera que se pudiera considerar como arte y así conseguir una suculenta beca. El director y guionista parecía tomar como base la desafortunada frase del compositor alemán Karlheinz Stockhausen acerca de los atentados del 11 de septiembre en la que este consideraba dichos atentados como la mayor obra de arte jamás creada. Anders Ronnow Klarlund reconoce que usó esta frase para desarrollar su soberbia 'The secret society of fine arts' en la que un grupo de estudiantes usaban el terrorismo con la idea de acercar el arte a las personas. Una idea parecida podemos encontrar también en 'Sound of noise' de Ola Simonsson y Johannes Stjärne Nilsson y ese grupo de personas que van tocando diferentes piezas musicales por toda la ciudad. Tanto la cinta de Klarlund como la de Saulnier toman como base el crimen, el terrorismo para transformarlo en arte, si bien es cierto que la cinta del primero resulta estéticamente sorprendente y posee una fuerza tremenda, la del segundo es demasiado irregular y es solo la parte final la que puede llegar al espectador gracias a que la violencia y la crítica al mundo del arte despuntan y nos dejan los momentos mas brillantes de esta película.


'Murder Party' posee varios elementos en común con 'Green Room': Ambas comparten la idea de presentar a una o varias personas que tras acudir a un concierto o fiesta han sido retenidas contra su voluntad con la idea de acabar con su vida (El punto de partida tanto de 'Murder Party' como el de 'Green Room' es sin duda alguna lo mas flojo y forzado de las dos películas). Y en ambos casos él o los desafortunados protagonistas se encontrarán con una victima, en ambos casos mujeres, que complicará y mucho su situación (En uno por ser testigos y en el otro por haber llevado un pastel con pasas). Aunque 'Murder party' se mueve dentro de la comedia negra, (Por momentos parece que Saulnier va a hacer un guiño a 'Despedida de Soltero' cambiando un burro por un perro e incluso a 'Cita a ciegas') es interesante ver como el director trata dos temas similares en dos películas con pretensiones tan distintas. En ningún momento el humor y la tensión de la cinta que supuso el debut en la pantalla grande del director acaba por funcionar, resultando todo demasiado torpe y chapucero, mientras que en 'Green Room' este se muestra capaz de trasmitir al espectador una tensión que no lo abandonará durante gran parte del metraje. Pero hay muchos mas detalles, pequeños eso si, que hacen que al ver la última película de Saulnier el espectador se acuerde de 'Murder party' y esos detalles no son otros que la presencia de un cartel que avisa de la presencia de un perro peligroso, el uso de extintores, la presencia de la bandera confederada, si en 'Green Room' nos encontramos con un bate de béisbol guardado en bolsas de plástico cual bonito recuerdo, en 'Murder party' uno de los protagonistas guarda de igual manera el palo de un helado que comió la chica de la que está profundamente enamorado y otra vez, los secuestradores esperarán la llegada del jefe -Darcy interpretado por Patrick Stewart en un caso y Alexander, Alex Barnett, en el otro- para que les indique o que les ayude a continuar las tareas a realizar.


Seis años más tarde Saulnier sorprendió a medio mundo con su segunda película 'Blue Ruin'. La cinta protagonizada por Macon Blair (Actor que ha trabajado en las tres cintas del director. De igual manera  Brooke y Will Blair autores de la banda sonora de esta película han trabajado con Sauliner en todas sus películas) contaba la historia de venganza por parte de un hombre cuya vida se vio arruinada tras el asesinato de sus padres. Si se podían establecer ciertos paralelismos entre 'Murder Party' y 'Green Room' se puede hacer lo mismo con 'Blue Ruin'. Aunque alguna de las ideas comunes a ambas cintas es mejor que no las desarrollemos ahora, si que volvemos a encontrarnos con una escena absolutamente igual en ambas películas en la que los protagonistas caminan armados por un bosque, con la importancia que tienen las rejillas o los buzones de las puertas e incluso con que la parte final de 'Blue Ruin' y 'Green Room' son demasiado parecidas. Pero hay algo mas llamativo a ambas cintas y eso no es otra cosa que ante la aparente solidez de la película, la historia tiene ciertas lagunas difíciles de explicar, lo que sumado a que en la composición de ciertas escenas el director y guionista parece haber dado mas importancia al efectismo que a la coherencia de la misma. A pesar de ciertos fallos, Saulnier en esos seis años en los que no se puso detrás de las cámaras para dirigir, dio un salto cualitativo y cuantitativo tanto a la hora de crear historias como a la hora de encontrar el pulso necesario para rodar estas con el ritmo necesario. De la comedia negra descerebrada que apuntaba maneras críticas con el mundo del arte, Saulnier saltó a una historia dura como pocas donde el director mostraba, al principio de la misma, que no es necesario saturar al espectador con explicaciones innecesarias ya que será la propia película acabe explicando todas las motivaciones de los protagonistas.


'Green Room' es una cinta que juega con todos los elementos propios del cine de terror donde un grupo de jóvenes llegan por muy diversos motivos (Se pierden, huyen de algo o de alguien, etc... etc...) a un pueblo o cabaña en medio del bosque donde la gente que habita ese lugar (Que por lo general suelen tener sus facultades mermadas y son hiperviolentas. Y si además son caníbales pues mejor que mejor) se convertirán en su peor pesadilla. Son múltiples los ejemplos de cintas dentro de este tipo de cine que nos pueden venir a la cabeza pero hay dos películas de las que es difícil por no decir imposible no acordarse al ver 'Green Room'. Una de ellas es sin lugar a dudas el 'Frontier(s)' de Xavier Gens y la otra es 'Habitación sin salida' ('Vacancy') de Nimród Antal.


En el año 2007, Xavier Gens debutó en el largometraje con 'Frontier(s)' una brutal película que narraba la huida, tras unos graves disturbios en la capital francesa, de unos jóvenes que acaban llegando a una granja en medio de la nada habitada por un grupo de neonazis (Ese mismo año Maury y Bustillo rodaron la sorprendente y muy salvaje 'A L'interieur' que también usaba para ciertas partes de su historia disturbios en Francia) La idea de situar a dos grupos ideológicamente opuestos y que uno de ellos sea de extrema derecha es compartida por ambas películas. Pero mientras Gens se va mas hacia la violencia y el gore, Saulnier juega de manera notable con la tensión, consiguiendo que esta vaya in crescendo y aunque también tiene sus momentos violentos y salvajes (Alguna escena nos puede llegar a recordar a 'Blue Ruin') se aleja claramente de la propuesta de Gens.


Sorprendentemente también en el año 2007, Nimród Antal se puso detrás de las cámaras para dirigir una muy entretenida cinta titulada 'Habitación sin salida' ('Vacancy'). La película protagonizada por Kate Beckinsale y Luke Wilson narraba la historia de un matrimonio que se veía obligado a parar una noche en un motel donde descubrían que tenían todas las cartas para ser las víctimas de una película snuff. Tanto 'Green Room' como 'Habitación sin salida' comparten el hecho de situar a sus protagonistas en un lugar cerrado del cual tienen que huir ya que si no lo hacen acabaran siendo asesinados, pero también hay otro detalle común a ambas cintas y ese no es otro que la gran lógica que parecen seguir los protagonistas durante gran parte del metraje (En este punto hay que hacer un pequeño comentario. En la cinta de Antal, tanto los buenos como los malos demuestran una gran inteligencia, mientras que en la película de Saulnier solo son los buenos los que se muestran lógicos y capaces de mantener la cabeza fría en momentos tan delicados. Por mucho que el personaje por Patrick Stewart intente organizar y planificar que hay lo que hacer y como hacerlo, el espectador tiene la sensación de estar ante un grupo de chapuceros y torpes que son incapaces de entrar en una habitación que no tiene salida y acabar con todo el que está dentro)


Tampoco debemos dejar de lado la reciente y claustrofobica 'Calle Cloverfield 10' ('10 cloverfield lane') ya que ambas cintas juegan con la idea de presentar a sus protagonistas retenidos contra su voluntad en un bunker subterráneo o en el bar donde han actuado. Tanto Dan Trachtenberg como Saulnier muestran igual que hizo Antal en su cinta, a unos protagonistas capaces de pensar con bastante claridad en momentos de tanta tensión (Se ha llegado a decir, no sin justificación, que el personaje interpretado por Mary Elizabeth Winstead es una especie de nueva teniente Ripley) y en ambos casos los directores plasman en imágenes historias que analizadas con profundidad revelan ciertos errores (O licencias) lo que puede llevar al espectador a pensar que se han construido ciertas escenas dejando de lado un tanto la lógica y la coherencia para crear tensión (A todos nos viene a la cabeza por ejemplo el traje que los protagonistas están cosiendo en la cinta de Trachtenberg). Pero mientras 'Calle Cloverfield 10' intenta jugar con la ambigüedad para que el espectador no tenga claras las intenciones de Howard (John Goodman), 'Green Room' posiciona claramente a sus personajes incluso desde antes del comienzo del conflicto central de la película. Con una idea común, personajes encerrados sin aparente posibilidad de escape, dos directores muestran dos formas distintas de crear un ambiente tenso y claustrofóbico.


A pesar de que 'Green Room' comparte algunas ideas con las anteriores cintas del director, a pesar de que algún fallo de guión que también es común al trabajo anterior del director o de lo que podríamos definir como efecto Malamadre (Ejem), esta es una de las grandes cintas del año. La película de Saulnier es una de esas películas que tienen justificada la fama que la precede. 'Green Room' es una cinta que hará que el espectador esté en tensión durante gran parte de su metraje y donde las escenas de acción y algún momento tirando a gore sorprenderá e incomodará a más de uno. Patrick Stewart versus Anton Yelchin, la nueva generación de 'Star Trek' versus la precuela de la mítica saga de películas. La pareja protagonista del remake de 'Noche de miedo' ('Fright night') cambia a los vampiros por los neonazis. El reparto de esta película resulta simplemente perfecto: Una Imogen Poots que seguimos creyendo que es una de las grandes actrices jóvenes que hay actualmente a pesar de algún desliz a la hora de escoger algunos papeles, Alia Shawkat que tras coprotagonizar otra de las cintas que mas aplausos levantaron en la pasada edición del festival de cine de Sitges ('The final girls') da vida sin ningún tipo de problema a la bajista del grupo punk y lo mismo ocurre con el resto de miembros del grupo, no nos cuesta para nada verlos en esos roles. Es claro que estos son los personajes sobre los que el director y guionista ha profundizado dejando simplemente perfilados el resto, lo que implica que aunque el trabajo de Stewart es tremendo, el grupo de neonazis resulte por momentos un tanto caricaturesco.


'Green Room' es una de las grandes cintas de la temporada, que merece la pena y mucho ser vista y disfrutada. La evolución de Saulnier detrás de las cámaras es tremenda y con solo tres películas es un director muy a tener en cuenta. Muy recomendable.


Lo mejor:  La creciente tensión de la historia. El ritmo que Saulnier imprime a la película.
Lo peor: El punto de partida parece un tanto forzado. 'Green Room' parece un compendio de ideas y escenas de las anteriores películas del director.


miércoles, 15 de junio de 2016

Crítica: Idol - The Idol - Ya Tayr El Tayer

Título: Idol - The Idol - Ya Tayr El Tayer
Año: 2015
Género: Drama - Biografía - Musical
Duración: 100 min.
Director: Hany Abu-Assad
Guión: Hany Abu-Assad y Sameh Zoabi
Música: Hani Asfari
Interpretes: Tawfeek Barhom, Nadine Labaki, Hiba Attalah, Ahmed Al Rock, Kais Attalah, Ahmad Qasem, Saber Shreim, Dima Awawdeh, Ashraf Barhom, Maisa Abd Elhadi, Ali Suliman
Nota: 6,5
Sinopsis: Mohammed Assaf es un joven al que le gusta la música y desea participar en el concurso 'Arab Idol', Pero solo hay un problema, vive en Gaza y el programa se rueda en Egipto



Crítica:
En el año 2009, Havana Marking dirigió un muy interesante documental titulado 'Afghan Star'. En él, Marking contaba el gran impacto que tuvo un programa de televisión en la sociedad afgana tras el paso de los talibanes y bajo el peso y el control de la religión y sus férreas normas. La directora no solo se quedaba con el aspecto musical y lo exótico que para muchos podría resultar el tema tratado si no que profundizaba en una sociedad herida, dividida por los enfrentamientos entre las diferentes etnias que viven en el país, donde una mujer no puede bailar ni quitarse el pañuelo que le cubre la cabeza y todo ello para trascender y dar una visión que se aleja de la imagen que dan los telediarios y los periódicos del país asiático, poniendo en boca de los propios afganos la realidad en la que viven día a día.


Hany Abu-Assad director nominado al Oscar por 'Paradise Now' (Autentica joya del cine reciente que debería ser vista por todo el mundo) y 'Omar', se vuelve a poner detrás de las cámaras para dirigir 'Idol’ ('Ya Tayr El Tayer') película que narra la historia real (Aunque la propia cinta nos advierte al principio que algunos hechos han podido ser dramatizados o directamente inventados ya que estos no sucedieron exactamente como nos cuenta la película. Una de esas escenas claramente nos remite al 'Argo' de Ben Affleck. De la misma manera que el director americano creó tensión en algunos momentos de su cinta, Abu-Assad vuelve a jugar con elementos similares para crear una sensación parecida aunque obviamente sin la espectacularidad de la cinta de Affleck. Aunque Abu-Assad también juega con el efectismo, los personajes y la denuncia priman en su película) de Mohammed Assaf  un joven enamorado de la música cuyo mayor anhelo es poder participar en 'Arab Idol'. El hecho de vivir en Gaza bajo el embargo y el control al que está sometido el país por parte de Israel hará que viajar a Egipto sea poco menos que una quimera.


Abu-Assad divide su película en dos partes muy diferenciadas, tal vez demasiado y donde el doblaje en español hace que estas se sigan de manera desigual. Es en la primera parte donde el criminal doblaje consigue que el espectador establezca demasiada distancia con aquello que el director le está contando (Si, diereis que por qué no vi una película como esta en versión original. La respuesta es muy fácil. Porque quería verla y en mi ciudad solo la proyectaban doblada). La historia de esfuerzo y lucha por parte de Mohammed, su hermana y sus dos amigos para conseguir instrumentos y tocar no consigue emocionarnos todo lo que debería. Por mucho empeño que ponga el director con elementos ajenos a la música para intentar emocionar al espectador, este puede mostrarse demasiado frío y distante con esta parte de la película (Los momentos 'Verano Azul' tampoco ayudan demasiado). Es en esta primera parte donde Abu-Assad sienta las bases de todo aquello que sucederá mas adelante, en especial en lo que a las relaciones entre los personajes y los motivos por los que para Assaf es tan importante cantar en el concurso se refiere.


Tras la infancia de los protagonistas, el director se centra en los esfuerzos de Assaf para cantar y escapar de Gaza. Es aquí donde Abu-Assad se muestra más crítico con la situación del país. La mirada inocente de unos niños ha dejado paso a la visión realista de un adolescente que se da cuenta de la situación real que vive su país. El juego ha sido sustituido por la más cruda realidad. Igual que Marking hizo en 'Afghan Star', igual que Bahman Ghobadi hizo en 'Nadie sabe nada de gatos persas' ('Kasi az gorbehaye irani khaber nadareh'. La cinta de Ghobadi narraba la historia de Negar y Ashkan y su incansable búsqueda de mas miembros para su grupo musical. El anhelo de estos no será participar en 'Arab Idol' si no escapar a Europa y proseguir su carrera musical. Ghobadi mostraba toda una gama de estilos musicales que suenan en Irán y que son desconocidos para muchos debido sobre todo a que solo la música tradicional puede ser tocada en directo. La necesidad de Negar y Ashkan nos recuerda por varios motivos a la de Assaf. Una tierra donde no hay futuro y la presión religiosa hacen que estos necesiten salir de su país para poder conseguir sus sueños), Abu-Assad utiliza la música para aproximarse a la realidad de un país


La cámara  del director muestra con crudeza un país desolado, las ruinas por las que se mueven los protagonistas, la necesidad de esperar para poder utilizar una maquina de diálisis, etc... etc... pero si hay un momento que impacta en el espectador es la manera en la que Abu-Assad  muestra el paso del tiempo y como el conflicto palestino-israelí ha ido recrudeciéndose poco a poco y para ello el director utiliza a dos jóvenes con varios miembros amputados: Uno de ellos es visto desde la mirada de los niños, el otro desde el punto de vista de un Assaf adolescente. Esa imagen parece acabar de despertar al protagonista y abrirle lo ojos ante la barbarie que está viviendo. La necesidad de escapar de la realidad que siente tanto este como todo un pueblo lleva a que un programa de televisión sea la puerta que facilita dicha evasión. Al inicio de 'Afghan Star' se dice que para muchos jóvenes paquistaníes, ese programa de televisión donde el público puede votar a su cantante favorito fue su primer contacto con la democracia. E igual que en este documental se habla sobre la forma en la que 'Afghan Star' sirvió para que un país dividido en diversas etnias se unieran y hablaran un mismo idioma, en 'The Idol' es un joven cantante el que con su aparición en un programa de televisión parecido pone voz a todo un pueblo. Tanto la obra de Marking como la de Abu-Assad muestran desde el documental y desde la biografía ficcionada como un programa sirvió para dar aliento a un pueblo oprimido.


Es cierto que Abu-Assad toca el tema del fanatismo religioso un tanto de refilón. Si en 'Afghan Star', Marking entraba de lleno en el tema debido a que una de sus protagonistas, tras ser eliminada del concurso, no solo cantó si no que además bailó (Algo que está prohibido. En el documental se muestran varias entrevistas en las que se critica a Setara por culpa de una forma de actuar que no se ajusta con lo que el país espera. Esa manera de actuar no es otra que dar unos pasos de baile en algunas de las actuaciones y ser una persona de mente abierta) y se quitó el pañuelo que le cubría la cabeza (Amenazada de muerte, esta se tuvo que esconder en una casa alquilada en Kabul hasta que el dueño se negó a seguir dándole cobijo para luego refugiarse en casa de sus padres. Ismael Khan ex-gobernador de Herat salió en televisión días después de la actuación de Setara para criticar el programa y lo que este representaba) o si en 'Nadie sabe nada sobre gatos persas'  Ghobadi muestra la dificultad para tocar ciertos tipos de música debido a una muy estricta interpretación de ciertos preceptos religiosos y a los castigos a los que se pueden ver sometidos aquellos que incumplen la ley (Los jóvenes que muestra la película se ven obligados a tocar en muy diversos sitios, alguno de ellos realmente curioso. También podemos recordar lo que ocurrió en el año 2014 en este mismo país con unos jóvenes que grabaron un vídeo con la canción ‘Happy’ de Pharrel Williams), en 'The Idol' esta idea está representada en la evolución y la forma de pensar de uno de los amigos del protagonista. Abu-Assad acaba haciendo evolucionar a su historia como si de un cuento de hadas se tratase donde la alegría y la felicidad acaban por hacerse un gran hueco en la película (Aunque lo que lo que nos cuenta el director es gran medida real, no deja de tener un cierto tono de cuento de hadas lo que deriva en que este suavice a ciertos personajes, llegando a idealizar el poder de la música. A pesar de las escenas reales que Abu-Assad muestra y que hacen imposible que el espectador no se emocione, el hecho de que ese amigo disfrute de la música de Assaf en contra de sus creencias resulta demasiado forzado y buen rollista)


Por desgracia el doblaje de los niños en la primera parte de la cinta me impiden tener una mejor valoración de una película como esta. Sin olvidar la gran carga crítica de la cinta, 'The Idol' tiene muchos elementos que hace que esta película se acerque a un bonito (Pero triste) cuento de hadas que deja en el espectador un gran sabor de boca y hace que este salga del cine con una sonrisa en la cara. Sería ideal que después de ver esta película los espectadores pudieran complementarla con 'Afghan Star' tanto por el tema que trata (Las escenas del Assaf llegando a los caóticos castings parecen sacadas directamente del documental de Marking) como por la crítica a la situación de ambos países y la necesidad de la gente que vive en ellos de escapar de la dura realidad en la que viven. 'The Idol' nos deja dos grandes sorpresas, una de ellas es su protagonista Tawfeek Barhom actor que ha participado en 'Enas Allos Kosmos' de Christopher Papakaliatis y 'Farewell Baghdad' de Nissim Dayan y al que no nos cuesta ver como ese joven que anhela cantar pero cuyos miedos se apoderan de él, y Dima Awawdeh. Las escenas que comparten ambos actores llenan de ternura al espectador y hacen que este se quede con ganas de que Barhom y Awawdeh compartan mas momentos en pantalla. 'The Idol' es una gran película, una de esas cintas que hay que ver y hacerlo en versión original. Muy recomendable.


Lo mejor:  La segunda parte de la historia, cuando el protagonista ha crecido y la cinta gana en interés 
Lo peor: El doblaje de los niños, de juzgado de guardia.

Actuación en 'Arab Idol'



Trailer 'Afghan Star'




Trailer 'Nadie sabe nada de gatos persas'

domingo, 12 de junio de 2016

Crítica: Victoria

Título: Victoria
Año: 2015
Género: Drama - Thriller
Duración: 138 min.
Director: Sebastian Schipper
Guión: Sebastian Schipper, Olivia Neergaard-Holm y Eike Frederik Schulz
Música: Nils Frahm
Interpretes: Laia Costa, Frederick Lau, Franz Rogowski, Burat Yigit, Max Mauff, André Hennicke, Hans-Ulrich Laux, Anna Lena Klenke, Phillip Kubitza, Martin Goeres, Eike Frederik Schulz
Nota: 8
Sinopsis: Victoria es una joven española que lleva un tiempo viviendo y trabajando en Berlín. Sin amigos y sin encontrar su sitio en la ciudad, conocerá, una noche de marcha, a un grupo de cuatro jóvenes que le ofrecerán todo ello que ella añora: Amistad, diversión y aventura.


Crítica:
Esta es la historia de una chica que cae de un edificio de 50 pisos. Para tranquilizarse mientras cae al vacío no para de decirse: 'Hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien...' Pero lo importante no es la caída, es el aterrizaje...


Hace unos días hablamos en este mismo blog de la película sueca 'Odödliga' ('Immortal', 'Eternal Summer') dirigida en el 2015 por Andreas Öhman con un estilo mas propio de un catálogo de moda que de una cinta que hablara del hastío y la sensación que tienen muchos jóvenes al no encontrar su sitio en la sociedad, sintiéndose incomprendidos y totalmente perdidos. Aunque la intención de Öhman podría considerarse buena, un guión demasiado típico, una estética inapropiada y unos protagonistas que no acabábamos de creernos en sus papeles jugaban en contra del resultado final de la película y nos dejaba una cinta demasiado irregular y del todo fallida. Ese mismo año, Sebastian Schipper rodó 'Victoria', película que guarda ciertos parecidos con la película de Öhman por presentarnos a una protagonista que también se siente desubicada, fuera de lugar, aunque los motivos de Victoria para sentirse así difieren mucho de los de Em. Mientras la primera es una joven española que parece que ha ido a Alemania a buscarse la vida (Muchos espectadores podrán ver en Victoria una pequeña muestra de aquello que está sucediendo actualmente en la sociedad española. A pesar de la tan publicitada recuperación económica, los contratos basura y temporales siguen haciendo que muchos jóvenes tengan que emigrar a otros países, en especial a Alemania con la esperanza de forjarse un futuro mejor, pero una vez allí se dan cuenta de que no todo es tan bonito como creían. La irregular 'Perdiendo el Norte' de Nacho G. Velilla pone el punto cómico a tan triste situación. Schipper profundiza en su protagonista usando un piano para mostrarnos los sentimientos del personaje y su fragilidad, su necesidad de ser escuchada y comprendida en medio de una ciudad donde nadie parece preocuparse por ella, pero el director huye de la idea de hacer de esta cinta una película que critique los motivos por los que su protagonista está en Berlín para centrarse en la amistad de cuatro personas, especialmente de dos de ellas), la segunda es una chica que vive en una familia acomodada y que a pesar del apoyo de sus padres para que esta supere sus traumas, a estos parece preocuparles mas su coche que el hecho de que su hija Em se haya escapado de casa.


A nivel técnico también hay que hacer una consideración acerca de ambas películas. Si Öhman optó para su 'Odödliga' por una estética de catálogo de H&M o Stradivarius, Schipper rueda su película en lo que parece ser un plano secuencia. Algunos espectadores podrán quedarse deslumbrados por la forma elegida por el director alemán para rodar su película, mientras que otros podrán pensar que el virtuosismo del que hace gala Schipper no era necesario para la película (Recordemos por ejemplo el caso de 'Birdman' donde Alejandro G. Iñarritu usaba también el plano secuencia para rodar toda su película con la idea de mostrar el agobio y la creciente paranoia que sufría el protagonista. Pero mientras Iñarritu conseguía cansar al espectador, Schipper consigue introducir a este en su historia de manera natural, haciendo del espectador un amigo mas del grupo y consiguiendo que este se olvide completamente de intentar averiguar donde están los cortes o como se ha editado dicho plano secuencia). En definitiva tanto Öhman como Schipper narran la historia sin vuelta atrás de unos jóvenes que no encuentran su sitio en la sociedad y donde la estética es parte fundamental de la película. Pero mientras en un caso resulta demasiado artificial, en el otro esta consigue que el espectador entre en la película, haciéndole participe de las aventuras de Victoria y sus nuevos amigos.


Centrándose en la forma elegida por Schipper para rodar su película hay otro detalle que consideramos de vital importancia y no es otro que la manera en la que Schipper utiliza los diálogos, la música y el silencio para hacer que su película, rodada en forma de un único plano secuencia, parezca estar dividida por ficticios capítulos que muestran la evolución de los personajes y la relación entre ellos a lo largo de la historia. La música que baila la protagonista en la escena inicial de la película deja paso a los diálogos que se establecen entre los protagonista para después ser sustituidos otra vez por la música que impide que el espectador oiga lo que dicen estos pero en ningún momento este tiene la sensación de necesitar las palabras para entender que hacen o que están sintiendo (El trabajo de los protagonistas, en especial de Laia Costa -Esperemos que el cine español le ofrezca trabajos dignos de la calidad de la actriz y no anuncios de cerveza disfrazados de cortometrajes- y Frederick Lau ayuda y mucho a esto) para volver a las palabras, a la música y con toda la brusquedad posible hacer que el espectador se encuentre con el mas absoluto y desolador silencio.


Otra vez una azotea. En 1996, el francés Mathieu Kassovitz dirigió 'La Haine', cinta que le catapultó a la fama y donde este narraba un día en la vida de tres jóvenes que viven en los suburbios de la capital francesa en medio de unas revueltas causadas por que la policía ha dejando en coma a un joven tras una paliza (Kassovitz se inspiró en la muerte de Makome M'Bowole que estando esposado a un radiador en una comisaría fue alcanzado por un disparo). Si la cinta de Schipper posee varios paralelismos con la de Öhman, también los tiene con la de Kassovitz ya que en ambos casos tanto 'Victoria' como 'La Haine' comparten el hecho de contar lo que sería un día en la vida de sus protagonistas así como presentar a estos como personas excluidas de la sociedad. Llama la atención que tanto Kassovitz como Schipper sitúen parte de su historia en una azotea a la que acuden sus protagonistas, recurso utilizado por el francés en un par de ocasiones y que al que Victoria desea volver. La cinta de Kassovitz se iniciaba con una frase que ha pasado a la historia del cine y que hemos usado al comienzo de esta crítica/análisis para referirnos a la cinta de Schipper. Si la sociedad que refleja Kassovitz en su película se hunde y por tanto sus personajes también, ocurre lo mismo con Victoria y el resto de los protagonistas de la cinta alemana. Y aunque aquí no hay un reloj que marca el paso del tiempo, como espectadores notamos como el segundero va avanzando poco a poco para hacer que los protagonistas se encuentren con su destino.


'Victoria' se beneficia del gran trabajo y de la gran química que desprenden sus dos protagonistas. Ella, Laia Costa, desconocida para muchos, cuyo trabajo hasta la fecha si exceptuamos la archifamosa y revienta taquillas 'Palmeras en la nieve' se había centrado en la televisión ('Polseres Vermelles', 'Cites' o 'Carlos, Rey Emperador'), él, Frederick Lau, con una larga trayectoria cinematografíca, ha participado en cintas como 'Oh Boy' de Jan Ole Gerster (Otra cinta que nos viene a la cabeza al ver 'Victoria', no solo por el hecho de que la cinta de Gerster narre un día un la vida de un joven berlines que no encuentra su lugar en el mundo, si no también y muy especialmente por que la reflexión final de esta película, esa conversación que tiene Niko con ese anciano con el que se encuentra en un bar y que da sentido a la cinta de Gerster, bien podría tenerla Victoria y a nadie le resultaría demasiado extraño), 'La Ola' de Dennis Gansel o 'The Countess' de Julie Delpy. Son los momentos que ambos actores comparten en pantalla los que nos hacen olvidar lo forzado de la premisa inicial de esta película (Por muy desesperada que esté Victoria, por mucho alcohol que esta haya bebido, a mi personalmente me cuesta creer que esta se vaya con cuatro completos desconocidos que no transmiten precisamente mucha confianza). La escena que Costa y Lau tienen delante de un piano bien vale el visionado de esta película.


'Victoria' es una notable cinta película que merece la pena y mucho ser vista y disfrutada. Schipper se muestra capaz de enganchar al espectador con la historia que tiene entre manos y consigue que este mire a sus personajes con simpatía y ternura. Lau y Costa brillan por encima de sus compañeros de reparto. Si hay que poner un pero, este se referiría a la escena en la que ese mafioso se encuentra con los protagonistas en un garaje, hay algo en ese punto de inflexión de la película que no acaba de encajar ni con el tono anterior de la misma ni con el posterior y eso a pesar de la delicadeza que muestra el personaje interpretado por Lau con Victoria. No os perdáis una cinta como esta. Muy recomendable.


Lo mejor: El gran trabajo de Lau y Costa. El pulso de Schipper para que el ritmo de su cinta no decaiga en ningún momento.
Lo peor: La escena del gangster en el garaje no acaba de funcionar como sería necesario.

jueves, 9 de junio de 2016

ObuxoFest: Bases Concurso Cortometrajes y Videominutos.


El último fin de semana de Agosto, todos los amantes del cine de terror, fantastico y extraño tienen una cita obligada en Javierrelatre (Huesca). Como viene siendo habitual, el festival promete toda una serie de experiencias para todos aquellos que busquen emociones fuertes. Desde 'La soledad del perro guía' os iremos informando de todas las novedades que se vayan produciendo. Aunque se pueden consultar las bases para el concurso de cortometrajes y videominutos en la página web del festival (www.obuxo.net) procedemos publicarlas para que os animéis y enviéis vuestras obras a un pequeño festival que posee un encanto muy especial.

                                    Bases del Concurso Internacional de Cortometrajes.

Participantes: Podrán participar cuantos realizadores/as nacionales e internacionales que lo deseen presentado un máximo de dos obras por realizador/a. Sólo se admitirán cortos producidos desde enero del 2015.

Condiciones: Las producciones se podrán presentar a través de la plataforma Movibeta o mediante en envío de links privados de vimeo. En el caso de elegir la segunda opción se deberá enviar un mail obuxofest@hotmail.com indicando el link del vídeo y el password si fuera necesario para su visionado. El festival confirmará la correcta recepción del mail y de los datos necesarios para ver el cortometraje. La temática ha de estar inscrita dentro de los géneros fantástico, terror y extraño, entendiéndose por extraño cualquier apuesta narrativa alternativa. La duración máxima aceptada será de 30 minutos. Las obras presentadas en otro idioma que no sea el castellano deberán ir acompañadas de subtítulos en castellano. Las copias recibidas pasarán a formar parte de la organización.

Inscripción: El plazo límite de la inscripción será el 9 de Julio del 2016

Jurado: El fallo del jurado será inapelable. El jurado se reserva el derecho a declarar los premios desiertos.

Aceptación: Todos los participantes, por el hecho de serlo, aceptan estas bases.

Premios: Primer premio Obuxo: 600 Euros. Segundo premio Obuxo: 400 euros.



El Obuxofest no es un festival al uso, no es un festival donde el espectador tenga una actitud pasiva, es por eso que una de las actividades que mas llaman la atención y mas se disfrutan es el rally de vídeominutos. Con una temática que se desvelará el primer día del festival y con la obligación de que el cortometraje tenga una duración de un minuto y esté rodado en Javierrelatre el fin de semana que dura el festival, el jurado se encuentra cada año con la tremenda dificultad de premiar obras tremendamente originales y sorprendentes.



                                                   Bases del vídeominuto.

Participantes: Podrán participar cuantos realizadores nacionales e internacionales lo deseen y podrán presentar tantas obras como quieran. Solo se admitirán cortometrajes realizados durante el transcurso del festival.

Condiciones técnicas: Aunque no es una condición indispensable, preferiblemente se aceptarán copias en archivo de vídeo .Mov o .Avi en un pendrive. La copia se entregará al responsable situado en la mesa enfrente del bar, el domingo 28 de agosto del 2016 antes de las 11 de la mañana.

Inscripción: No es necesaria ninguna inscripción previa. No obstante, el viernes 26 de agosto del 2016 durante la gala de inauguración del festival, se harán públicas la temática y las condiciones que deben reunir las obras a presentar (Tema, una palabra en concreto, un objeto...) haciendo que todo aquel que considere un reto la temática del videominuto pueda grabar su corto sin problemas.

Selección: Se seleccionarán todas aquellas obras presentadas antes de las 11 de la mañana del domingo 28 de agosto del 2016 y que cumplan las condiciones anunciadas en la gala inaugural del festival y que se podrán consultar con posterioridad en caso de que sea necesario.

Jurado: El fallo del jurado será inapelable. El jurado se reserva el derecho de declarar el premio desierto.

Aceptación: Todos los participantes por el hecho de serlo aceptan estas bases.

Premio: Pack Experiencia Sorpresa, 


Desde 'La soledad del perro guía' os animaos a que el último fin de semana de agosto os acerquéis a Javierrelatre. En pleno pirineo aragonés disfrutareis no solo de cine si no también de grandes actividades paralelas. ¿Quién puede resistirse a acampar a lado de la iglesia del pueblo sobre el antiguo cementerio.....?