domingo, 23 de octubre de 2016

Parecidos Razonables

Hace tiempo que en 'La soledad del perro guía' no escribimos nada acerca de ciertos parecidos entre diversas escenas y/o elementos de películas, series, etc, etc... Muchas veces la línea entre la inspiración, el homenaje o la simple coincidencia es tan fina que puede llevarnos a confundirnos. Otras, tal y como dice Jim Jarmusch: "Nothing is original. Steal from anywhere that resonates with inspiration or fuels your imagination. Devour old films, new films, music, books, paintings, photographs, poems, random conversations, architecture, bridges, street sings, trees, clouds, bodies of water, light and shadows,. Select only things to steal from that speak directly to your soul. If you do this, your work (and theft) will be authentic. Authenticity is invaluable; originality is non-existent. And don't bother concealing your thievery-celebrate it if you feel like it. In any case, always remember what Jean-Luc Godard said: 'It's not where you take things from - It's where you take them to'" es debido a que la originalidad no existe ya que todos de una manera u otra estamos influenciados. Nuestra intención no es influir en la opinión del lector si no mostrar ciertos parecidos que nos han llamado la atención y que este decida por si mismo si es un homenaje, una coincidencia u otra cosa...
¿Puede existir algún tipo de parecido razonable entre la violenta cinta de Nicolas Winding Refn criticada por muchos por el aparente nihilismo de la película y por que esta parece estar mas interesada en la estética que en el guión con la serie de moda del momento donde los hermanos Duffer han homenajeado a las cintas de terror y ciencia ficción de los años ochenta?. Os dejamos el tema que forma parte de la escena inicial de 'Stranger Things' de Kyle Dixon y Michael Stein y 'Wanna Fight' compuesta por Cliff Martinez. Pasen, escuchen y opinen..



miércoles, 19 de octubre de 2016

Crítica: A Dragon Arrives! - Ejdeha Vared Mishavad!

Título: A Dragon Arrives!
Año: 2016
Género: Drama - Thriller - Documental
Duración: 105 min 
Director: Mani Haghighi
Guión: Mani Haghighi
Música: Christophe Rezai
Interpretes: Amir Jadidi, Ehsan Goodarzi, Homayoun Ghanizadeh, Nader Fallah, Ali Bagheri, Kiana Tajammol, Kamran Safamanesh, Javad Ansari, Leila Arjmand
Nota: 7,5
Sinopsis: El inspector Babak Hafizi tiene una misión sencilla. Enterrar el cuerpo de un disidente que se ha suicidado. Pero cuando el viejo cementerio donde ha dado sepultura al cuerpo sufra un extraño terremoto, este pedirá ayuda a un técnico de sonido y un geólogo con la intención de averiguar si las leyendas que cuentan los habitantes de la zona son reales. Años más tarde, un director de cine planea rodar una película sobre la extraña desaparición del técnico de sonido en medio de un rodaje.


Crítica:
¿Puede una película mezclar elementos propios del thriller, del teatro, de los documentales, puede jugar con el espectador para que este se plantee si la historia que le están contando es cierta o no y ser a su vez su propio y ‘falso’ 'Como se hizo' sin resultar ridícula, pedante o saturar al espectador? La respuesta es que si, y esa respuesta tiene el título de 'A Dragon Arrives!', hipnótica y cautivadora película de Mani Haghighi que se apoya en una soberbia puesta en escena, una fotografía absolutamente increíble y en una estupenda banda sonora compuesta por Christophe Rezai (Músico al que he conocido gracias a esta película y cuyas composiciones he estado escuchando últimamente. Tengo que recocer que me fascina). La propuesta de Haghighi es extrema y radical, o gusta o se detesta, o el espectador cae cautivado ante la historia de esos tres hombres que investigan los extraños terremotos que se producen en un antiguo cementerio sobre el que corren mil y una historias y al que los habitantes de los pueblos cercanos no quieren ni acercarse o bien le parece una pedante tomadura de pelo. Yo soy de los primeros, de los que entraron completamente en el juego que Haghighi ofrece y 'A Dragon Arrives!' me parece una de las propuestas cinematográficas más estimulantes vistas en mucho tiempo. (Nota: Haghighi cuenta la aventura que supuso trasladar el barco que aparece en la película al desierto, algo que parece querer emular a lo que hizo Werner Herzog en su soberbia ‘Fritzcarraldo’. La idea de grabar un verdadero ‘como se hizo’ –de ahí que antes haya entrecomillado la palabra ‘falso’- supone para Haghighi una forma de romper la magia, de romper la línea entre realidad y ficción de ahí que no vayamos a ver el viaje del barco, algo que mercería ser contando una película. Desde ‘La soledad del perro guía’ queremos recomendar ‘La conquista de lo imposible’ de Werner Herzog donde el director cuenta las vivencias del rodaje de ‘Fritzcarraldo’. Una lectura obligatoria para los seguidores del cineasta alemán)
'A Dragon Arrives!' es ante todo un juego y como tal se la ha de tomar el espectador. Haghighi presenta su película como si esta estuviera basada en hechos reales, algo que el espectador ha de coger entre pinzas. 'Hace unos 15 años oí una historia de un técnico de sonido que estaba grabando un documental acerca de antiguas cuevas en el sur de Irán. El chico estaba grabando el sonido de las gotas de agua que caían. El sonido era tan fascinante que este se fue poco a poco alejando hasta que tropezó con una grieta que había en la cueva y cayó en ella. Tras dos días buscándolo, el resto del equipo dio con él y este tras ser salvado afirmó que se había topado con una extraña criatura que le había enseñado alemán. Por supuesto nadie le creyó hasta que empezó a recitar una poesía de Hölderlin (Poeta alemán nacido en 1770 y fallecido en 1843) con fluidez. Nunca he conocido a este hombre, ni he conocido a nadie que lo conociera, ni a gente que realmente creyera esta historia...’. Estas palabras de Haghighi son el germen de 'A Dragon Arrives!' (Cinta que originalmente el director quería que se titulara 'Enter the Dragon' pero el hecho de compartir título con la mítica cinta de Bruce Lee podría jugar en contra de la película iraní) y como el lector que haya visto la película podrá observar, Haghighi ha tomado un relato que parece tener mucho de leyenda para crear una toda una historia alrededor de ella que además sirve para reflejar un país en una época convulsa (La acción de 'A Dragon Arrives!' sucede un día después del asesinato del primer ministro iraní)
Haghighi juega constantemente en el filo de la navaja. Su propuesta radical y extrema parece por momentos estar mas pendiente de la imagen y del sonido que de la historia cuyo poder de seducción y su capacidad de ir reinventándose a si misma es casi constante (Múltiples narradores, escenas retrospectivas dudosa, relatos interrumpidos, etc, etc...) a pesar de que esta está excesivamente alargada y de que la parte final de la película puede acabar cansando un tanto al espectador. 'A Dragon Arrives!' no es una cinta condescendiente con el espectador, la manera elegida por Haghighi para mezclar géneros, jugar con ideas y con la verdad (Se podría establecer un paralelismo entre la historia en la que se basa Haghighi para su película y la posición del espectador con respecto a esta. 'A medida que cae a través de la película, el espectador tendrá que decidir que puede creerse y que no creerse'. La idea de usar la palabra 'tumble' para referirse a la posición del espectador al ver la película establece un claro paralelismo entre la caída que sufrió el técnico de sonido y a la que se refiere el director en sus declaraciones. Si el se topó con un dragón, nosotros nos encontraremos con una enigmática e hipnótica película), con las escenas y la música hace que este necesite entrar en la propuesta del director iraní para disfrutar de ella como es necesario, si esto no ocurre es fácil que el espectador no solo desconecte si no que pueda considerar que 'A Dragon Arrives!' es una pedante tomadura de pelo.
Haghighi intenta plantear 'la verdad' de su historia de la manera mas fiel a la realidad, tanto es así que el director usa escenas de 'The Brick & the mirror' ('Khesht va Aveneh', dirigida por Ebrahim Golestan abuelo de Haghighi en 1965, el mismo año en el que sucede la acción de 'A Dragon Arrives!') para ilustrar ciertas partes de su película como mostrar que el técnico de sonido trabajó en esa cinta (Son múltiples las escenas de gran belleza que hay en 'A Dragon Arrives!', puede que una de las mas fascinantes sea la de ver al personaje interpretado por Kiana Tajammol interponiéndose sobre las imágenes proyectadas de 'The Brick & the mirror') Según palabras del propio director: 'Necesitaba un instrumento para crear una historia mas personal y mas creíble en su veracidad y nada mejor que 'The Brick & The mirror' para hacerlo'.
La forma que tiene Haghighi  de hacer que la línea entre realidad y ficción sea tan fina que muchas veces se confunda no solo se hace visible gracias a la manera en la que el director utiliza elementos propios del documental o incluso propios de un 'como se hizo' en su película si no también en pequeños detalles que pueden pasar por alto a la mayoría de los espectadores como es el caso del Chevrolet Impala en el que viaja el protagonista de la película. Según el propio Haghighi: 'Chevrolet nunca fabricó un Impala naranja, así que o bien alguien lo ha pintado o bien no es un impala' Esta frase se puede hacer extensible a su película: 'O bien Haghighi ha pintado y maquillado la historia en la que este se basa para rodar su película o simplemente esta nunca existió'. Por momentos Haghighi  parece seguir la línea marcada por Jafar Panahi en 'El espejo' ('Ayneh') en la que este narraba el camino de vuelta de una niña iraní desde el colegio hasta su casa, llegado un momento la niña se cansa de ser la protagonista de la película y se revela contra el director, negándose a seguir participando en el filme lo que deriva en que esta continúe sola su viaje a casa y las cámaras la sigan sin que lo sepa. En su película Panahi confronta la ficción con la aparente realidad para establecer un juego entre aquello que es cierto y aquello que no y así reflejar la realidad de un país. Esta misma idea esta presente de alguna manera en 'A Dragon Arrives!', Haghighi juega con los conceptos de que es verdad y que es mentira de una manera que puede resultar menos obvia para el espectador que en el caso de 'El espejo' pero cuya intención parece por momentos similar.
El primer pase de 'A Dragon Arrives!' en el pasado festival de cine fantástico de Sitges fue tras la proyección de la notable 'Under the Shadow' de Babak Anvari (Aunque desde muchos sitios se destacó que la sala estaba llena para ver la cinta de Anvari a pesar de la hora -la proyección fue a las 8:30 de la mañana- no dejó de ser preocupante que para ver la película de Haghighi el cine estuviera medio vacío, algo sobre lo que habría que reflexionar largo y tendido). En ella, el director iraní narraba la vida de Sideh (Excelente Narges Rashidi) que tras haberse mostrado activa políticamente durante la revolución cultural se le impedía volver a los estudios y continuar con la vida que ella tanto anhelaba. Al ver la película es inevitable pensar que la cinta guarda ciertos parecidos arguméntales con 'The Babadook' de Jennifer Kent. La acción situada en los años ochenta, tiempo después de la de 'A Dragon Arrives!' volvía a reflejar una época y una sociedad aunque como ocurría con 'El espejo' de una manera mas clara y directa que la cinta de Haghighi. Si en 'Under the shadows', Sideh no recibe ni recibirá la aprobación para continuar con sus estudios, en 'A Dragon Arrives!', el Savak (Organización de inteligencia y seguridad nacional) detiene a los tres protagonistas por llevar a acabo extrañas investigaciones. Para Haghighi, la Savak 'sigue siendo a día de hoy una forma para mostrar la paranoia en la psique iraní' de la misma manera que los Djinn se presentan en la cinta de Anvari. Si Haghighi habla de la cultura del terremoto, Anvari lo hace de la cultura de las bombas.
Gran parte del peso de la cinta de Haghighi recae sobre sus tres protagonistas. Amir Jadidi da vida a ese detective que teniendo entre manos una misión aparentemente sencilla (Enterrar el cuerpo de un disidente que se ha ahorcado pocos días antes de cumplir su castigo) caerá cautivado por las leyendas locales lo que le llevará a investigar el motivo del extraño terremoto que sufrió el cementerio tras dar sepultura al cuerpo del disidente (Haghighi recalca que la cultura iraní es una cultura centrada en los terremotos. 'Nunca se sabe cuando van a golpear y siempre se tienen presentes de alguna manera'). Jadidi que anteriormente había participado en cintas como 'Sidzah' de Hooman Seyadi y 'Rokhe Divaneh' de Abolhassan Davoodi se muestra del todo solvente en su papel. El estilo que muestra el actor nos remite directamente al cine negro americano de los años cuarenta y cincuenta. El director de teatro Homayoun Ghanizadeh (Ha dirigido 'The beauty Queen of Leeane' o 'Caligula' donde parece ser que el director potenció la violencia y  la carga dramática de la historia) da vida a ese geólogo con extraños métodos para averiguar el motivo de los terremotos (Como anécdota el espectador podrá quedarse con el hecho de ver a este comer tierra, pero su presencia nos deja grandes escenas como el momento musical que nos regalan los tres protagonistas, el uso de luces que iluminan el desierto en medio de la noche o esos globos que sirven para que Haghighi nos deje una escena que hace imposible que no nos acordemos de 'Up' de Pete Docter y Bob Peterson) aunque su presencia es en principio la menos importante de las tres (Jadidi da vida al detective que inicia la investigación y Ehsan Goodarzi interpreta al técnico de sonido sobre él que parece que Hahghighi ha tomado como base para su historia). Y que decir de Ehsan Goodarzi poeta que trabaja por primera vez como actor y que resulta perfecto para el papel y que nos deja sin ninguna duda dos de las escenas mas bellas y tiernas de esta película: El momento en el que acuna un bebé o la forma en la que este graba los sonidos del personaje interpretado por Kiana Tajammol mientras esta está convaleciente en la cama tras un accidente. La idea de que este escuche la grabación con la respiración de la chica es un momento a la altura de aquel en el que Drácula le decía a Mina que había cruzado océanos de tiempo hasta encontrarla. Tajammol que ha destacado profesionalmente en el mundo de la fotografía (Parte de sus imágenes se pueden ver por ejemplo en su cuenta de instagram que desde aquí recomendamos visitar) nos deja un pequeño pero importante papel lo que deriva en que el espectador se quede con ganas de que esta salga mas en pantalla.
Otro aspecto a destacar es la gran banda sonora compuesta por Christophe Rezai autor de la música de películas como 'Dar donya ye to saat chand ast?' de Safi Yazdanian o 'Mahi va gorbeh' de Shahram Mokri y que consigue que sus composiciones no solo complementen perfectamente a las imágenes de Hahghighi si no que incluso estén un paso por delante de ellas. Según palabras del director, Rezai pensó en melodías del sur de irán para la película pero este buscaba algo mas cañero, algo mas en la línea de los Nine Inch Nails (Si, este es el grupo con el que Hahghighi comparó la música que quería para su película). La música compuesta por Rezai para 'A Dragon Arrives!' es absolutamente soberbia, una de esas bandas sonoras que esperemos que algún día se edite para poder comprarla y tenerla en un hueco privilegiado en nuestra colección privada.
Aunque Hahghighi juega de manera soberbia con los tiempos, la contraposición entre realidad y ficción tomando elementos propios del documental y de los making off de las películas, y a pesar de contar con una historia capaz de captar el interés del espectador y de desubicarlo completamente por la forma en la que esta está narrada, si que se tiene la sensación de que la imagen y la música están por encima de la historia dejándonos una parte final un tanto alargada que puede hacer que mas de un espectador acabe desconectando de la extrema y arriesgada propuesta de Hahghighi. Con todo 'A Dragon Arrives!' es una cinta de un poder hipnótico y seductor como pocas, si el espectador consigue entrar en la película de Hahghighi, este caerá atrapado de una manera comparable a como lo hizo con 'Beyond the black rainbow' de Panos Cosmatos (Otra arriesgada cinta con una excelente fotografía y composición que se apoyaba en la gran banda sonora de Sinoia Caves y que como ocurre con la película de Hahghighi resulta un tanto alargada en su parte final). 'A Dragon Arrives!' es una excelente cinta, una de esas películas que desde 'La soledad del perro guía' no nos cansaremos de recomendar porque sabiendo el arriesgado juego que el director propone con su película, guste o no, seguro que no deja a nadie indiferente y eso en el arte ya es como mínimo algo digno de mención. 


Lo mejor: La tremenda capacidad que tiene la película de jugar con el espectador. Su fotografía. Su banda sonora.
Lo peor: La parte final de la película resulta un tanto alargada







Y aunque se aleja de la música que Rezai ha compuesto para 'A Dragon Arrives!' nos gustaría compartir alguna de sus composiciones.






sábado, 15 de octubre de 2016

Crítica: Pet

Título: Pet
Año: 2016
Género: Drama - Thriller
Duración: 94 min 
Director: Carles Torrens
Guión: Jeremy Slater
Música: Zacarías M. de la Riva
Interpretes: Ksenia Solo, Dominic Monaghan, Jennette McCurdy, Nathan Parsons, Denise Garcia, Janet Song, Alasdair Martin, Irene Roseen, Gary J. Tunnicliffe, Harmony McElligott
Nota: 6,5
Sinopsis: Seth es un introvertido joven que trabaja en un centro veterinario. Cuando se encuentre en el autobús con Holly una antigua compañera de instituto, este se obsesionará con ella. Pero debido al rechazo sistemático de la chica, Seth buscará otras maneras para llegar a ella...




Crítica:
Juan Antonio Rivera en su notable ensayo 'Lo que Sócrates diría a Woody Allen' acercaba ciertas ideas y conceptos propios de la filosofía al lector usando para ello ejemplos extraídos del cine. Rivera que ganó el premio Espasa ensayo en el 2003, se mostraba del todo acertado a la hora tanto de desarrollar las ideas que quería explicar con las películas que usaba para ello (Cintas de todas las épocas y géneros. Sirvan de ejemplo: 'Matrix', 'Ciudadano Kane' - 'Citizen Kane'-, 'El hombre del brazo de oro' -'The man with the golden arm'-, 'Blade Runner', etc, etc...) como a la hora de poner título a los diferentes capítulos de su libro con lo que conseguía captar irremediablemente la atención del lector ('16. La preferencia ética por vivir en un mundo real I. Matrix, Desafío total', '4. Fabricar fobias. La naranja mecánica', etc, etc...). 'Lo que Sócrates diría a Woody Allen' arrancaba con un capítulo dedicado a la adaptación cinematográfica de la novela de John Fowles 'El coleccionista' ('The Collector') que dirigió William Wyler en 1965 con Terence Stamp y Samantha Eggar en sus papeles principales. En ese capítulo titulado '1. Lo que no se puede conseguir a fuerza de voluntad I. El coleccionista', Rivera analiza en profundidad la relación entre Freddie y Miranda así como la evolución del espectador con respecto a los personajes y su posición inicial ante la historia. Muchas de esas ideas están de alguna manera presentes en 'Pet' ya que la cinta de Carles Torrens y escrita por Jeremy Slater puede ser considerada como una versión sádica y perversa de la novela de Fowles.
Si la idea de Freddie al secuestrar a Miranda es la de intentar conseguir que esta se enamore de él, la de Seth es salvar a la chica de su vida y como consecuencia de ello, que esta también se enamore de él. Tanto Freddie como Seth conocen a las personas con las que se han obsesionado desde hace tiempo (Desde la escuela o del instituto) y en ambos casos los personajes interpretados de manera notable por Terence Stamp y Dominic Monaghan muestran una absoluta incapacidad para relacionarse con la gente de una manera normal. Cambiemos las mariposas por los perros, si Freddie se siente atraído por coleccionar mariposas, Seth se encuentra ante la imposibilidad de tener un perro (Su sueldo de nueve dolares la hora le impide buscarse un piso donde dejen al inquilino tener animales, con ese sueldo según dice el personaje, le sorprende incluso tener luz) y en ambos casos bien Miranda o bien Holly se convertirán en una mariposa mas para la colección o una mascota a la que Seth ha de cuidar. Queda claro que en ambos casos la intención inicial de los personajes dista mucho de la violación (Tal y como indica Rivera en su ensayo), ya que la deformada realidad en la que viven les lleva a pensar que van a ser capaces de conseguir que las chicas cambien sus sentimientos hacia ellos y por tanto también su vida. Dejando de lado la inmoralidad del hecho de secuestrar tanto a Miranda como a Holly, estas son para Freddie y Seth lo más importante que tienen en sus vidas, y estos harán todo lo posible para que las chicas no sufran ningún tipo de daño.
Rivera recalca en su libro la ambigüedad del espectador al ver la cinta de Wyler, de como este empieza a sentir cierta simpatía hacia Freddie y un sentimiento adverso hacia Miranda, algo que también se puede apreciar en la cinta de Torrens. El espectador entrará en un juego donde sus simpatías hacia los personajes irán cambiando casi constantemente lo que consigue que 'Pet' no solo se siga con interés si no que además esta película nos atrape y nos enganche. (El gran trabajo de los dos protagonistas especialmente el de Solo es un pilar fundamental para conseguir algo tan difícil como esto). 'Pet' juega de manera notable con la posición del espectador con respecto a la historia y a sus personajes aunque la forma de hacerlo no sea ni limpia ni justificable. El guión de Jeremy Slater (Autor también de el de cintas como el de esa especie de remake encubierto de 'Cementerio viviente' -'Pet sematary'- titulado 'El efecto Lázaro' -'The Lazarus Effect'- o el de la vilipendiada 'Cuatro Fantásticos' -'Fantastic four'- de Josh Trank) revienta la lógica y la coherencia de la historia. 'Pet' es una de esas historias donde todo vale, donde se pueden mostrar escenas e ideas absolutamente injustificables, donde un mínimo análisis de la historia demuestra la cantidad de vacíos y agujeros que tiene la historia. Slater como guionista y Torrens como director se toman todo tipo de licencias para llevar a la película donde ellos quieren aunque eso juegue en contra del resultado final de la misma, ya que aunque esta nos guste, nos entretenga y nos mantenga en tensión, como espectadores tenemos la sensación de que se ha jugado con nosotros de una manera digamos que poco limpia.
Dejando de lado los mas que claros paralelismos entre 'Pet' y 'El coleccionista' ('The Collector'), es fácil pensar que también existen ciertas similitudes entre la cinta de Torrens y 'Swiss Army Man' de Dan Kwan y Daniel Scheinert. Si Hank (Soberbio Paul Dano) es un náufrago que se encuentra en una isla desierta sin ningún tipo de esperanza, Seth mira constantemente un póster de una isla que tiene en su casa. Si Hank se acuerda constantemente de una chica a la que ve en el autobús, Seth se reencuentra con Holly en el mismo medio de transporte. Si Sarah se decida a escribir mientras viaja, Holly hace exactamente lo mismo. Tanto Hank como Seth son dos náufragos que se encuentran irremediablemente atascados en medio de una isla desierta (Real o metafórica) y se obsesionan con una chica con la que coinciden en el autobús, y en ambos casos los dos personajes muestran una absoluta incapacidad para relacionarse con la gente. Pero mientras Dan Kwan y Daniel Scheinert saltan de lo soez a lo sublime casi de forma natural, Torrens busca impactar y sorprender al espectador. El director catalán deja de lado la profundidad de los diálogos de 'Swiss Army Man' y la imagineria propia del cine de Michel Gondry que usan los Daniels para su película, para rodar una historia donde lo importante es el perverso juego que se establece entre los dos protagonistas.
‘Pet’ posee una primera parte excesivamente lenta, cuya previsibilidad y su extraño tono puede frenar al espectador ya que por momentos este no podrá de dejar de pensar que está ante una nueva versión de 'El coleccionista' mas cercana a un telefilme que a un largometraje rodado para la gran pantalla, lo que sumado al hecho de que en 'Pet' hay un extraña atmósfera que recuerda al soberbio cortometraje 'Only Solomon Lee' de 'Alex Lora impide que este sepa como posicionarse, al menos inicialmente, ante la película de Torrens. Es cuando la historia se pone juguetona, cuando esta desprecia todo tipo de lógica y coherencia (Aunque son múltiples los ejemplos que se pueden poner es mejor no hacerlo ni aquí ni ahora y que sea el espectador el que vaya descubriendo los vacíos y las trampas de la historia) cuando Torrens consigue captar la atención del espectador y mantenerlo en vilo hasta el final. El director que hasta este momento se había mostrado mas hábil a la hora de dirigir cortometrajes que largos ('Emergo' con guión de Rodrigo Cortes fue su flojo debut en el largometraje. El soberbio 'Sequence' o 'Hide and Seek' demostraron que Torrens sabe como manejar las historias, la cámara y las atmósferas) rueda con pulso sacando el máximo provecho a dos grandes actores, aunque hemos de ser sinceros y reconocer que Torrens tiene mucho pero mucho mas que ofrecer y aunque 'Pet' nos ha gustado mucho esta lejos, muy lejos de lo que consiguió este con 'Sequence'.
'Pet' acaba siendo una muy entretenida película a la que el premio al mejor guión en el Festival de cine fantástico de Sitges no solo le viene grande si no que puede incluso jugar en su contra. El gran trabajo de Torrens detrás de las cámaras y de Monaghan y Solo delante de ellas consigue que el espectador se quede con un gran sabor de boca y eso a pesar de un guión con demasiadas escenas e ideas forzadas para hacer que la historia avance por donde el director y el guionista quieren. Muy Recomendable.


Lo mejor: Los dos protagonistas, especialmente Ksenia Solo.
Lo peor: Ese guión que hace suyo el concepto del todo vale.

Nota sobre el final de 'Pet'. Obviamente en el siguiente párrafo se hace referencia a la escena final de la película y por tanto hay SPOILERS. Por favor, si no quieres leerlos te recomendamos que no sigas leyendo. Son claras las escenas e ideas que están preparadas para que la historia vaya avanzando por donde Torrens y Slater quieren. No solo resulta inconcebible que Holly lleve encima constantemente un libro donde anota todo aquello que piensa o que hace, que nadie sospeche de una entrega a las dos de la mañana y de la que queda registro por escrito (Sobre todo después de la extraña desaparición del guardia de seguridad), o que la presencia policial en la película sea un elemento meramente secundario que aparece y desaparece de la historia sin el menor sentido (Aunque la justificación de tan extraño comportamiento es, como no puede ser de otra manera, forzar la sorpresa en el espectador), es el final de la cinta el momento que mas puede llamar la atención del espectador. Muchos podrán pensar en la idea de estar ante una escena forzada y sin ningún tipo de sentido.. ¿Cómo ha conseguido escapar? ¿Cómo ha conseguido sacar a Seth y la jaula sin que nadie la vea? Hemos de pensar en 'Taxi Driver'. La mítica cinta de Martin Scorsese escrita por Paul Scharder mostraba en su escena final a un Travis Bickle  que ha sido condecorado por haber salvado a Iris. Este momento posee cierta controversia debido al hecho de estar ante un delirio de una persona egocéntrica con grandes problemas psicológicos que son mostrados claramente durante toda la película. El hecho de que este sea considerado un héroe o que la familia de la chica le agradezca su ayuda no deja de ser un delirio de una mentalidad psicopatica, un delirio de grandeza. Lo mismo ocurre con 'Pet', la idea de presentar a Holly delante de un Seth que tiene dos dedos amputados o cuyos ojos parecen haber sufrido graves heridas no ha de tomarse al pie de la letra si no como otro delirio de una mente enferma. Igual que la compañera de piso de le aparece constantemente a Holly, Seth es la manera en la que ella controla la fiera que tiene dentro. Seth es el delirio que la mantiene cuerda. Si Freddie no consiguió forzar a Miranda a que lo amara, Seth si que consigue lo que quería: Salvar a Holly. Solo de esta forma es posible dotar al final de la película de sentido.

jueves, 6 de octubre de 2016

Crítica: Elle

Título: Elle
Año: 2016
Género: Drama - Thriller
Duración: 130 min 
Director: Paul Verhoeven
Guión: David Birke según la novela de Philippe Djian
Música: Anne Dudley
Interpretes: Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Cosigny, Charles Berling, Virginie Efira, Judith Magre, Christian Berkel, Jonas Bloquet, Alice Isaaz, Vimala Pons, Raphaël Lenglet, Arthur Mazet
Nota: 7
Sinopsis: Tras sufrir una violación en su casa, Michèle una gran ejecutiva de una empresa de videojuegos, será acosada por su atacante mientras su vida se va desmoronado poco a poco.



Crítica:
Tras 'Demonlover' y 'Elle' la industria del videojuego me causa pavor. Tras películas como 'La pianista' ('La pianiste') de Michael Haneke o 'Medeé' de Don Kent, Isabelle Huppert parece destinada a interpretar personajes que podríamos definir como extremos y que conllevan, entre otras cosas, una gran carga dramática. Si los motivos para hablar de la cinta de Oliver Assayas son más que obvios al hacerlo de 'Elle' (Los protagonistas de ambas películas trabajan en empresas relacionadas con el mundo de los videojuegos. Si en un caso nos encontrábamos ante las intrigas y el espionaje que se establecía entre dos empresas que querían hacerse con el control de Tokyo Anime, compañía que desarrollaba un prometedor programa de anime en 3D, en 'Elle' estamos ante el desarrollo de un nuevo juego cuyas animaciones han de tener un gran componente sexual además de violencia. No solo estas dos ideas consiguen que el espectador se acuerde de la cinta de Assayas al ver la de Verhoeven, el hecho de que la protagonista, el personaje fuerte sea en ambos casos una mujer -Interpretada en un caso por Isabelle Huppert y en el otro por Conie Nielsen- refuerza esta idea. Tanto 'Elle' como 'Demonlover' comparten también el hecho de estar ante historias con un gran contenido sexual y una atmósfera enfermiza -Imposible no pensar en 'Lost Highway' al ver ciertas escenas de la parte final de la cinta de Assayas-, las recurrentes escenas a pantalla completa de ciertas secuencias de los videojuegos y también a Charles Bering -En la cinta de Assayas dando vida a Hervé Le Millinec y en la de Verhoeven a Richard LeBlanc, ex-marido de la protagonista-), también lo son para hacerlo de la obra de Euripides no solo por la explicita referencia que el personaje interpretado por Isabelle Huppert hace en un momento de la película si no porque además ciertas ideas mostradas por el director holandés en su película nos pueden, de alguna manera, remitir a 'Medea' gracias al juego de traiciones y mentiras que envuelven a la historia.
Acercase a una cinta como 'Elle' supone hacerlo a dos niveles y este tipo de acercamiento puede resultar del todo injusto ya que tal y como ocurre con cintas como 'Nina Forever' o la reciente y notable 'Swiss Army Man' puede hacer que el verdadero fondo de la historia pase desapercibido. El primer nivel es el que hace referencia al morbo de la historia, al componente sexual de la misma, a la parte de 'Elle' con elementos propios del thriller (El uso de la música compuesta por Anne Dudley enfatiza todas estas ideas de una manera excesivamente clásica). Es difícil alejar el nombre de Paul Verhoeen de la polémica y del sexo. A pesar de que el holandés ha rodado cintas que han pasado a la historia de la ciencia ficción reciente como es el caso de 'Robocop', 'Desafío Total' ('Total Recall') o la infravalorada 'Straship Troopers', parece que para gran parte del público y de la crítica la filmografía de Verhoeven se reduce a 'Instinto Básico' ('Basic Instint'. Cinta que forma parte del imaginario colectivo de sueños húmedos de toda una generación gracias a escenas que perviven en la memoria de muchos) y 'Showgirls' (Tres años después de la película que catapultó a la fama a Sharon Stone -La actriz trabajó como secundaria en 'Desafío Total', como protagonista en la extremadamente floja 'Sangre y Arena' o en el intento de la Cannon por aprovecharse del éxito de la saga de Indiana Jones con un par de cintas sobre Allan Quatermain- Verhoeven volvió a plasmar en imágenes un guión de Joe Esztehas que arrasó en los premios Razzies en 1996. La historia de envidias y sueños frustrados de Nomi demostró que la tercera ley de Newton, aquella que dice que cuando un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, este ejerce sobre el primero una fuerza igual y de sentido opuesto, también es aplicable al mundo del cine -y de la cultura en general-: 'Cuando una película recibe excelentes críticas, estas serán tenidas en cuenta con una fuerza igual y de sentido opuesto en la siguiente cinta del director'. La sensación de que muchos críticos y parte del público deseaban que Verhoeven cayera tras 'Instinto Básico' -'Basic Instinct'- fue mas que palpable gracias a las virulentas críticas que recibió la película y el director) lo que puede derivar en que el componente sexual de 'Elle' (Que también lo tiene. No debemos dejar pasar por alto que en cierto momento muchos espectadores pueden llegar a pensar que el personaje interpretado por Isabelle Huppert es la versión femenina de el famoso teniente al que dio vida Harvey Keitel en la brutal y soberbia 'Teniente corrupto' -'Bad Lieutenant- de Abel Ferrara )...
...o la subtrama derivada del asalto y violación que sufre la protagonista (Me refiero en especial a los mensajes de texto que Michèle recibe varias veces) impida al espectador acercarse a esta película de otra manera, obligandole simplemente a pensar en el 'misterio' de la película. Verhoeven que es perro viejo sabe como llamar la atención aunque la forma elegida para ello pueda jugar en contra de su propia película. Es en la parte centrada en el thriller, en el misterio de quién acecha a Michèle o de quién ha difundido un vídeo con su imagen donde 'Elle' muestra lo peor de de si misma, donde el director vuelve a mostrar alguno de sus (malos) hábitos y donde ciertas licencias en la historia (¿Ordenadores sin bloquear cuando hay mucho que esconder?) pueden llevar a pensar que esta película no es tan redonda como muchos críticos y medios de comunicación nos están contado. Hace años con motivo del estreno de 'Tesis' de Alejandro Amenabar, un critico cuyo nombre no recuerdo se refirió a esta película indicando que la historia escrita por Amenabar tenía el llamado mal Esztehas: Un exceso de posibles culpables hacía que la trama resultara por momentos demasiado dispersa. Aunque en 'Elle' no nos encontramos con un exceso de presuntos culpables, este mal, el mal Esztehas está presente de una manera tosca y burda, obligando al espectador a fijar su punto de vista donde Verhoeven como director y David Birke como guionista quieren, aunque de tan forzado este lo rechace.
El siguiente nivel para acercarse a 'Elle' es centrándose en el componente dramático de la película, analizando a sus personajes donde todos y cada uno de ellos es una especie de isla incapaz de aproximarse de una manera normal al resto (Otra vez nos encontramos con náufragos en medio del océano). Son sus emociones y sus sentimientos los que predominan por encima de los de los demás. La soledad y el aislamiento llegando a casi una castración emocional en el que viven los personajes impiden que estos se desarrollen correctamente de manera afectiva. Es aquí donde la cinta de Verhoeven adquiere importancia y empaque gracias a la manera en la que esta aborda las conflictivas relaciones entre los protagonistas. El director holandés exhibe todo un crisol de situaciones y comportamientos donde estos muestran todas y cada una de sus carencias y egoísmos. En el año 2001, el director austriaco Michael Haneke dirigió la impactante 'La pianista'. En ella Isabelle Huppert daba vida a la protagonista, una mujer que bajo el yugo y opresión que suponía para ella su madre se veía imposibilitada a para tener un desarrollo emocional normal y acababa estableciendo una relación sadomasoquista con un joven. Otra vez como ocurría en el caso de la cinta de Haneke, Verhoeven vuelve a mostrar una traumática relación entre el personaje interpretado por Isabelle Huppet y sus padres. Si en el caso de 'La pianista', el director austriaco mostraba el conflicto existente en la protagonista derivado de la relación de esta con su madre, en 'Elle' este conflicto sucede entre Michèlle y, especialmente, su padre. En ambos casos el trauma derivado de esta situación sirve para explicar y justificar la castración emocional de los personajes interpretados por Isabelle Huppert. Sin llegar al nivel de psicopatía del padre de Michèle, la sensación de que la gente y las personas son un mero elemento para, de alguna manera, satisfacerlos, está presenten en la protagonista de la cinta de Verhoeven.
El siguiente párrafo contiene SPOILERS por favor si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente. Por supuesto el tema mas delicado de la película y que mas ampollas y asperezas puede levantar es la enfermiza relación que se establece entre Michèle y su violador desde el momento en el que está descubre su identidad y que queda reflejada en la idea de que estos no solo se siguen relacionando si no que además esta relación parece de alguna manera reforzada. Esta mas que enfermiza relación que puede hacer que mas de uno se acuerde de la de Erika y Walter en 'La pianista' de Michael Haneke queda reforzada por una de las frases mas duras y directas de toda la película, que contrariamente a lo que el espectador pudiera llegar a pensar no esta dicha por Michèle si no por otro de los personajes femeninos de la película y que demuestra, por si llegados a ese punto pudiéramos tener algún tipo de duda, los oscuros motivos que llevan a que los personajes actúen como lo hacen. Hasta el mas inocente de ellos tiene una bestia dentro. Esta frase, este momento justifican ya de por si el visionado de una película como esta.
'Elle' es una cinta realmente interesante que resulta un tanto lastrada por su excesivo metraje. Verhoeven rueda una de esas películas hechas por y para impactar, por y para que el espectador reflexione acerca de lo que ha visto en pantalla, acerca de sus personajes, sus sentimientos, necesidades y egoísmos. 'Elle' con sus fallos, que los tiene, es una de las propuestas mas interesantes y estimulantes que se pueden ver actualmente en la gran pantalla y desde 'La soledad del perro guía' nos atrevemos a recomendar abiertamente al espectador que 'disfrute' con películas como esta, que llevan a sus personajes al extremo.


Lo mejor: Isabelle Huppert. La manera de Verhoeven de acercarse a sus personajes y sus emociones.
Lo peor: La parte propia del thriller nos aleja de aquello que verdaderamente nos importa. 

sábado, 1 de octubre de 2016

Crítica: The Neighbor

Título: The Neighbor
Año: 2016
Género: Terror - Thriller
Duración: 87 min.
Director: Marcus Dunstan
Guión: Marcus Dunstan y Patrick Melton
Música: Charlie Clouser
Interpretes: Josh Stewart, Alex Essoe, Melisa Bolona, Bill Engval, Jaqueline Fleming, Luke Edwards, Skipp Sudduth, Ronnie Gene Blevins, Heather Williams, Artrial Clark, Mason Guccione
Nota: 7
Sinopsis: Una pareja de pequeños traficantes de drogas anhelan cambiar de vida. Sus sueños se truncarán de forma radical cuando estos descubran que su nuevo vecino tiene mucho que ocultar.






Crítica:
Hace unos días escribíamos en este mismo blog acerca de ‘La chica de al lado’ (‘The girl next door’) película que adaptaba la novela que Jack Ketchum que a su vez se inspiraba en el brutal asesinato de Sylvia Marie Likens a manos de su familia adoptiva. Al hablar de ‘The Neighbor’, la nueva película de Marcus Dunstan director de las muy entretenidas ‘The Collector’ y ‘The Collection’ cintas surgidas a la sombra de la exitosa saga de ‘Saw’ (Dunstan fue guionista de ‘Saw IV’ y ‘Saw V’) pero que consiguieron encontrar su sitio y hacer de estas un producto mucho mas interesante que muchas de las secuelas de la película de James Wan (Incluidas aquellas en las que Dunstan se encargó del guión), es necesario volver a recordar alguna de las ideas con las que nos referimos a la cinta dirigida por Gregory M. Wilson y es que otra vez volvemos a encontrarnos ante el mismo concepto a la hora de construir la historia: El miedo, el terror que supone descubrir aquello que el vecino esconde en su sótano. Nadie es lo que parece y para saber quién es solo hay que mirar lo que la gente hace cuando nadie les ve en el sótano de sus casas cuando las luces se apagan. Estas ideas fueron mostradas, tal y como ya dijimos, de manera soberbia por Ulrich Sield en su documental ‘Im Keller’. En algunos casos aquello que se esconde, aquellos secretos que no se quiere que salgan a la luz pueden ser livianos, en otros como en el de la familia Baniszewsk que acabó con la vida de Sylvia Marie Likens son absolutamente brutales.
A pesar del éxito que consiguió Dunstan con sus dos anteriores películas, este se intenta, de alguna manera, alejar de dichos referentes para dejarnos un mas que interesante thriller rodado con pulso, tensión y ritmo. Pero aunque el director intenta romper de manera radical con ‘The Collector’ y ‘The Collection’ (Algo que puede disgustar bastante a sus seguidores llegando incluso al punto de defraudarlos por la ausencia de gore y del sadismo del que Dunstan hacia gala en sus anteriores películas) este parece por momentos tener que volver a ciertas ideas que ya mostró en ‘The Collector’ y ‘The Collection’ dando la sensación de que Dunstan no es capaz de alejarse del todo de aquello donde ya ha demostrado que se mueve con notable soltura (Sirvan dos ejemplos para reforzar este hecho y sobre los que volveremos mas adelante. Las tres cintas dirigidas por Dunstan comparten la idea de la dudosa moralidad de sus protagonistas. Ladrones o traficantes que se enfrentan a un enemigo más poderoso que ellos. Tampoco debemos dejar de lado que tanto ‘The Collector’ como ‘The Neighbor’ plantean una historia donde su protagonista tendrá que entrar en una casa donde se topará con ciertas situaciones que este no se imaginaria ni en sus mas terribles pesadillas)
En 1985, Tom Holland dirigió una más que entretenida cinta que fusionaba el terror con el humor de manera notable. Esta película titulada ‘Noche de Miedo’ (‘Fright Night’) es considerada justamente como una de las cintas clásicas de terror de los años ochenta. (En plena ola de remakes, reboots, precuelas, secuelas y demás, Hollywood no dejó escapar la oportunidad de rodar una nueva versión de la cinta de Holland. En el año 2011, Craig Gillespie rodó  una interesante aunque irregular película que a pesar de sus fallos y licencias –Lo de Peter Vincent es de juzgado de guardia- consiguió dejarnos un mas que apreciable remake, algo que visto como está el panorama últimamente ya es mucho. Como no podía ser menos e igual que ocurrió con la película original, esta conoció poco tiempo después una innecesaria secuela de peor calidad y además sin el poder seductor de Julie Carmen). La cinta de Holland narraba la historia de Charley Brewster que observando al vecino descubría que este no solo era un sádico asesino si no además un vampiro. La afición de Brewster por el cine de terror y por un programa de televisión titulado igual que la película conseguía que al principio nadie le creyera. Hablar de la cinta de Holland al hacerlo de ‘The Neighbor’ no es casual ya que ambas películas comparten el mismo punto de partida: La observación en secreto del vecino de al lado lleva a que los protagonistas, al descubrir los terribles secretos que la persona observada esconde, a una peligrosa situación que son incapaces de controlar y donde su propia integridad física corre grave peligro. (Obviamente tampoco hay que dejar de lado a la mítica ‘La ventana indiscreta’ –‘Rear Window’- de Alfred Hitchcock donde el personaje interpretado por James Stewart viéndose postrado en una silla de ruedas empezará a observar a sus vecinos llegando a sospechar de uno de ellos cuya mujer ha desaparecido. La cinta de Dunstan comparte con la de Hitchock la idea del voyeur cambiando los anteojos por un telescopio. Obviamente las pretensiones de ambas películas se alejan bastante una de la otra). Es probable que la forma en la que la cinta de Dunstan evoluciona y por la manera en la que esta rodada alguna escena muchos espectadores recuerden antes la cinta de Gillespie que la de Holland pero ambas historias comparten, como no podía ser menos, el mismo esqueleto.
Dunstan vuelve a contar con Josh Stewart para protagonizar su película, algo que como espectadores hemos de agradecer por partida doble. Primero porque Stewart es un solvente actor que resultaba perfecto en su papel tanto en 'The Collector' como en 'The Collection', y segundo porque así Dunstan evita que este vuelva a ponerse detrás de las cámaras para dirigir. Stewart dirigió, escribió y protagonizó 'The Hunted', una película que se inscribe dentro del género conocido como found footage y que resulta un perfecto ejemplo de todo aquello que no hay que hacer para rodar una película como esta. Stewart mostró un compendio de todos los tópicos del género que han llevado a este a poco menos que agonizar (Solo la desastrosa 'Willow Creek' de Bobcat Goldthwait consigue dejarnos un peor sabor de boca llegando incluso a hacernos pensar que la cinta de Stewart es poco menos que una obra maestra). El actor que parece por momentos querer imitar a Jason Statham (Sobre todo en la parte inicial de la película. La visita al bar del tío Neil, la forma en la que este se apoya en una de las mesas y la manera de llevar la gorra y moverse hacen imposible que es espectador no piense en el protagonista de cintas como 'El protector' -'Homefront') vuelve a interpretar a un personaje de dudosa moral (En el caso de 'The Collector' y 'The Collection' nos encontrábamos ante un ladrón de poca monta, mientras que en 'The Neighbour' ante un pequeño traficante de drogas). El director y guionista vuelve a jugar con la dualidad de sus personajes protagonistas consiguiendo que el espectador se ponga de lado de este (Siempre que como espectadores nos encontramos ante este tipo de conflictos, me acuerdo de la notable 'Sympathy for Mr. Vegeance' de Park Chan-Wook)
Bien acompañado por Alex Essoe (La Amy de Charlie. A Essoe la pudimos ver en la interesante ‘Starry Eyes’ de Kevin Kolsch y Dennis Widmeyer., cinta que parecía sumarse a la moda que vivimos hace mas o menos un par de años en las que los directores nos mostraban a una protagonista femenina que por diversos motivos empezaba a descomponerse en vida. ‘Thanatomorphose’ de Éric Falardeau, ‘Contracted’ de Eric England, ‘Honeymoon’ de Leigh Janiak o esta ‘Starry Eyes’ utilizaban esta idea para hablar con mayor o menor acierto de los sentimientos de estas y de la forma de enfrentarse a diversas y complicadas situaciones y/o decisiones) y sobre todo por Bill Engvall que da vida a ese vecino que tiene mucho que ocultar (Llegados a este punto es imposible no hablar de ‘Don’t Breathe’ de Fede Álvarez, cinta que posee un espíritu muy Dunstan y que comparte con el cine de este la idea de mostrarnos a unos protagonistas de dudosa moralidad pero con los que el espectador se alienará. La idea de mostrar casas que serán allanadas por estos y los secretos que se esconden dentro de ellas así como la extrema violencia que demuestran los inquilinos también es común tanto al cine de Dunstan como a la película de Álvarez. Algo parecido ocurre también con ‘Frío en Julio’ –‘Cold in July’- de Jim Mickle. La cinta de Mickle que como viene siendo habitual en su cine resulta una muy entretenida película que toma demasiadas ideas de otras películas comparte con la película de Dunstan el hecho de presentarnos ciertos elementos que poseen ciertas similitudes)
A pesar de la buena dirección de Dunstan, a pesar de la manera en la que este dota a su película de ritmo (Algo que consigue enganchar al espectador, lo que sumado al notable uso de la música y a la mas que acertada duración de la película consiguen ser las grandes bazas a favor de la película) hay ciertas ideas y elementos que juegan en contra de la película. Uno de ellos, como no podía ser de otra manera, es la levedad de la historia que Dunstan tiene entre manos y es que a pesar de que la película se sigue con creciente interés, aquello que el director nos cuenta no deja de ser una simple anécdota alrededor de la cual se ha construido toda una película. El otro es el personaje interpretado por Jaqueline Fleming cuya primera aparición consigue romper de manera brutal el ritmo de la película. Su personaje parece metido a la fuerza en la historia y la manera en la que Dunstan justifica la presencia de este resulta demasiado chapucera como para resultar creíble.
Algo que también resulta reseñable tanto en 'The Neighbor' como el el cine de Dunstan es el uso de la iluminación azul de muchas de las escenas de sus películas. Como no podía ser de otra manera este hecho es fácilmente apreciable en la filmografía de Dunstan como director y su nueva película no podía ser menos. A pesar del intento de este por alejarse de sus anteriores películas volvemos a encontrarnos con ciertas ideas, en este caso en lo que a estetica se refiere, que hace imposible no hablar de 'The Collector' y de 'The Collection'.
The Collector
The Collection
The Neighbor

'The Neighbor' es un solvente thriller rodado con pulso y con ritmo que se ve con interés y se disfruta mucho a pesar de la levedad de la historia que Dunstan tiene entre manos. En definitiva, 'The Neighbor' es una película cuya mayor pretensión es entretener y lo consigue. Muy recomendable.


Lo mejor: Su ritmo, su tensión, su duración.
Lo peor: La levedad de la historia. El personaje interpretado por Jaqueline Fleming