sábado, 26 de noviembre de 2016

Crítica: Tell me how i die

Título: Tell Me How I Die
Año: 2016
Género: Thriller - Terror - Intriga
Duración: 107 min. 
Director: D.J. Viola
Guión: James Hibberd, Rob Warren Thomas y D.J. Viola
Música: José Villalobos
Interpretes: Virginia Gardner, Nathan Kress, Kirby Bliss Blanton, Ryan Higa, Mark Furze, Ethan Peck, William Mapother, Mark Rolston, Shaun Brown, Katie Booth, Daisun Cohn-Williams
Nota: 5
Sinopsis: La necesidad de conseguir dinero para poder continuar con sus estudios llevará a Anna a apuntarse a un extraño experimento donde un grupo de jóvenes son utilizados para probar una nueva y experimental droga.


Crítica:
Resulta claro que Anna no es cinéfila. Anna no ha visto películas como 'Strange Behaviour' ('Dead Kids') de Michael Laughlin con guión de Bill Condon o 'El Resplandor' ('The Shining') de Stanley Kubrick. Tampoco ha leído la novela de Stephen King en la que se basó el director norteamericano para rodar una de las cintas cumbre del cine de terror y que ha sido denostada por el autor de la obra original. Si fuera así, la protagonista de 'Tell me how i die' hubiera sabido que no es buena idea eso de apuntarse a un experimento donde los voluntarios, a cambio de una gran cantidad de dinero, son usados para probar una nueva droga y también le hubiera llamado la atención que la empresa que lleva a cabo dichos experimentos se llame 'Hallorann' y que el lugar donde se realizan las pruebas esté ubicado en medio de las montañas. Si a eso sumamos una terrible tormenta que deja aislados a su buena suerte a los pobres incautos, las señales de que algo malo va a pasar son claramente reconocibles.
En 1981, Michael Laughlin rodó una apreciable serie B titulada 'Strange Behaviour' ('Dead Kids'). En ella, un joven llamado Pete Brady siguiendo el consejo de un amigo se apunta a un experimento mientras en el pueblo donde vive se producen extraños asesinatos. Puede que lo mas destacable de la cinta de Laughlin sea el hecho de que el guión está escrito por Bill Condon (Director de películas como 'Dioses y monstruos' -'Goods and monsters'- por la que ganó el Oscar al mejor guión original o la reciente 'La bella y la bestia' -Beauty and the beast'-) ya que el tiempo ha hecho de esta cinta una película solo apta para aquellos que son amantes del cine fantástico y de terror de los años ochenta. Ese mismo punto de partida parece ser tomado por los tres guionistas de 'Tell me how i die' para sentar las bases de su película: Tras la extraña muerte con la que abre el film, un grupo de chicos se apuntará a un experimento y como no podía ser de otra manera, nada saldrá como ellos esperaban. Si la cinta de Laughlin es un claro reflejo de una época tanto en lo que a la historia, los efectos especiales y la dirección de la película se refiere, algo parecido puede decirse de la cinta de D.J, Viola con la particularidad de estar ante una cinta rodada por y para un público mayoritariamente adolescente, un reflejo de ese cine que parece seguir las pautas de películas como 'Leyenda urbana' ('Urban Legend') de Jamie Blanks, 'Anatomía' ('Anatomie') de Stefan Ruzowitzky o la reciente 'Find Request' de Simon Verhoever, cintas donde la historia deja, por lo general, mucho que desear, produciendo en el espectador una extraña sensación ante la constante sucesión de tópicos y muy especialmente por culpa de una resolución que no acaba de ser lo suficientemente redonda, algo es que claramente visible en 'Tell me how i die' y su precipitado y desastroso final...
Es claro el paralelismo existente entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining'), no solo por el hecho de usar el nombre de Hallorann en ambas películas (En la cinta de D.J. Viola es el nombre de la empresa encargada de las investigaciones médicas y en el de la de Kubrick es el apellido del personaje interpretado por Scatman Crothers. El hecho de que el nombre del director de 'Tell me how i die' aparezca justo en el momento en que vemos por primera vez escrito el de Hallorann resulta demasiado revelador) si no también por el hecho de presentar a dos personajes protagonistas que parece que tienen el don del resplandor o algún sucedáneo. Si en el caso de 'El resplandor' ('The Shining') nos encontramos con Danny y la forma en la que este percibe no solo todo aquello que sucede en el hotel Overlook si no también el hecho de que su padre ha conseguido el trabajo de guarda del hotel, en 'Tell me how i die', D.J, Viola nos presenta a Anna, una chica que parece que tiene un sexto sentido para adivinar las bebidas que quieren los clientes de un bar así como quién lleva un carné falso y quién no, pero incapaz de percatarse del peligro que supone apuntarse al experimento. Estas percepciones sobre aquello que sucede son mostradas en ambas cintas, pero mientras Kubrick las utiliza de manera notable en su película son relegadas a un segundo plano por D.J. Viola lo que deriva en que esta idea no sea utilizada para justificar de manera conveniente algunas partes de la historia. Y ese puede que sea el mayor problema de 'Tell me how i die', todo aquello que los guionistas y el director apuntan durante la primera parte de la película acaba dejando sitio a un slasher del todo convencional donde las razones que sirven para justificar la actuación de todos y cada uno de los personajes deja bastante que desear y el juego que se establece entre presente y futuro y la duda sobre aquello que puede suceder y aquello que no, aunque apunta maneras, no está desarrollado de forma convincente y el director se muestra incapaz de aprovecharlo como sería necesario dejando una sucesión de escenas típicas y tópicas.
Los paralelismos existentes entre la cinta de Kubrick y la de D.J.Viola no se quedan simplemente en estas ideas. El hecho de encontrarnos ante un edificio asilando en la montaña durante una tormenta de nieve cuya estructura parece ser poco menos que un laberinto hace imposible que es espectador no relacione ambas películas. Si bien Kubrick rodó gran cantidad de planos que creaban esta sensación en el espectador (Llegados a este punto recomiendo el visionado del documental 'Room 237' de Rodney Ascher que a pesar de resultar en muchos momentos demasiado forzado y excesivo posee ciertas ideas realmente llamativas y sorprendentes), D.J,Viola se ve obligado a poner en boca de uno de sus personajes una frase acerca de la gran cantidad de pasillos que hay en el edificio para transmitir dicha idea. Por desgracia, 'Tell me how i die' se acaba convirtiendo en una constante carrera que aunque no aburre no consigue crear la tensión necesaria para una película de este tipo.
Obviamente, ni las intenciones ni el resultado de las películas de Kubrick y D.J. Viola son comparables, pero los paralelismos existentes entre 'Tell me how i die' y 'El resplandor' ('The Shining') hacen imposible no hablar de ambas películas al hacerlo de la de D.J. Viola. 'Tell me how i die' es una cinta destinada a un público adolescente aficionado a programas como 'Gran Hermano' y series como 'Sensación de vivir' ('Berverly Hills, 90210'). Poco se puede decir de los personajes principales. Otra vez volvemos a encontrarnos con un William Mapother que parece no encontrar su lugar desde que rodó la soberbia 'Otra Tierra' ('Another Earth') de Mike Cahill y que deambula por películas como esta o como 'El instituto Atticus' ('The Atticus Institute') de Chris Sparling donde es imposible sacar provecho a un actor de su talla. Otra vez volvemos a encontrarnos con ese personaje secundario interpretado por un actor de origen asiático cuya función es simplemente la de enfatizar ciertas ideas y resultar por momentos cargante o gracioso (Es de agradecer que esta idea sea remarcada por el propio personaje interpretado por Ryan Higa en la película algo no carente de ironía, lastima que esta idea no se haya explotado mas a lo largo de la cinta). Y otra vez volvemos a estar ante ese personaje que parece obsesionado con la guapa protagonista pero cuyas acciones están destinadas no a mostrar cierta psicopatía si no el profundo 'amor' que este siente por una persona a la que no conoce.
Con todo 'Tell me how i die' es una película que se ve bien, que no aburre demasiado y que se olvida con demasiada facilidad. Por desgracia la parte final de la cinta llena de tópicos, una resolución demasiado precipitada y demasiadas preguntas sin respuesta hacen que el resultado final no sea lo redondo que sería necesario para una película como esta. La cinta de D.J Viola es una película ideal para ver una tarde lluviosa de invierno, una cinta que no nos dé demasiados quebraderos de cabeza y como espectadores no nos exija ningún tipo de esfuerzo. Y 'Tell me how i die' para eso, resulta perfecta.



Lo mejor: La parte inicial de la película donde se apuntan ideas realmente interesantes.
Lo peor: La precipitación de la parte final de la historia. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Crítica: Un monstruo viene a verme - A monster calls

Título: Un monstruo viene a verme - A monster calls
Año: 2016
Género: Drama - Fantasía
Duración: 108 min. 
Director: José Antonio Bayona
Guión: Patrick Ness según su propia novela
Música: Fernando Velazquéz
Interpretes: Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Toby Kebbell, Ben Moor, James Melville, Oliver Steer, Dominic Boyle, Jennifer Lim, Max Gabbay, Morgan Symes
Sinopsis: Connor se siente perdido, no sabe como afrontar la enfermedad de su madre. La situación le desborda y tal es su necesidad de encontrar respuestas que pedirá ayuda a un monstruo que se esconde tras la apariencia de un viejo árbol.



Crítica:
No he puesto nota. No quiero que esto sea una crítica al uso, quiero que estas líneas sean unos apuntes acerca de la novela de Patrick Ness, de la película de José Antonio Bayona y de otras cintas que tratan de alguna manera el tema del cáncer. Quiero simplemente que estas líneas sean mi árbol, el viejo tilo que veo cada noche desde la ventana de la habitación de mi casa.
Son mil y uno los sentimientos que me vienen a la cabeza al pensar en el libro de Patrick Ness que José Antonio Bayona ha llevado a la pantalla grande. No comparto la idea mostrada por el director en alguna de sus películas donde parece que ciertas partes de la historia están preparadas para hacer que el espectador se emocione, forzándolo a ello y no consiguiéndolo de forma natural, algo que sentí muy especialmente en ‘Lo imposible’ (‘The impossible’) y que vuelvo a sentir en ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’). La película de cuyo guión se ha encargado el propio Patrick Ness ha dejado de lado ciertas ideas referentes al cáncer como la forma en la que la persona que sufre la enfermedad se siente y se enfrenta a ella. Si, es cierto, tanto la novela como la película están narradas desde el punto de vista del hijo de la protagonista, pero no hemos de dejar de lado que esta chilla a su hijo en cierto momento de la novela algo que Bayona no muestra en la película, lo que lo sumado a otros detalles dan una visión demasiado edulcorada, demasiado romántica de la enfermedad. Nadie se enfrenta a sus últimas horas con tanta dignidad, nadie se muere de manera tan dulce (Algo que inevitablemente hace que recuerde la frase que dice Don Alonso a Luis Perezagua acerca de la muerte de su padre: ‘Se está muriendo divinamente, te lo juro. Tenía ganas de que vinieras para poder decírtelo’) De igual manera que ocurría con la adaptación de la novela de John Green ‘Bajo la misma estrella’ (‘The Fault in our stars’) llevada a cabo por Josh Boone, la cinta de Bayona posee ciertas ideas ya reflejadas en la novela en la que se basa que no ayudan. Puede que el hecho de que el monstruo se presente siempre a la misma hora tenga mas fondo del que parece, pero hace que muchos pensemos en George Lutz y ‘Terror en Amityville’ (‘The Amityville horror’). Por desgracia la realidad es mas dura. Y sin dejar de lado que ‘Un monstruo viene a verme’ es un libro que puede servir para que las personas sepan como enfrentarse a tan difíciles momentos, creo que en su salto a la gran pantalla, hay ciertas ideas que me alejan de la película de Bayona. Y lo digo porque se que siente Connor. Lo digo porque yo una vez fui Connor O'Malley.
El momento mas duro de mi vida no fue cuando me enteré de que mi padre tenía cáncer. No fue cuando nos tuvimos que enfrentar a las sesiones de quimioterapia y radioterapia. No, el momento mas duro fue cuando el médico nos dijo que como mucho le quedaba un mes de vida. Cuando toda la incansable lucha contra una enfermedad tan brutal llegaba a su fin. Cuando todo el esfuerzo, cuando todas las lagrimas derramadas no servían de nada mas. Cuando la esperanza se desvanecía, cuando sabes que ya no hay marcha atrás y que el final está a la vuelta de la esquina. Ese momento no se puede comparar con ningún otro que haya vivido hasta ahora y espero que si tengo que volver a enfrentarme a algo así sea lo más tarde posible. Los familiares que nos enfrentamos al cáncer tenemos que recorrer nuestro propio camino, tenemos que ser capaces de asimilar aquello ante lo que nos encontramos y nos vamos a encontrar. Cada uno necesita su tiempo, cada uno necesita hallar consuelo donde pueda o donde lo encuentre. Cada uno tiene su monstruo, su tejo que de alguna forma le ayuda. Todos, en el fondo, somos Connor.
No tengo ni idea de si por haber vivido lo mismo que el protagonista de la película no conseguí empatizar con la manera en la que Bayona presenta a este personaje y su historia, algo que personalmente no acabo de entender ya que otras cintas como ‘Ahora y siempre’ (‘Now is good’) de Ol Paker, siendo una cinta con un corte romántico y destinada en principio a un público adolescente, me llegó mucho mas, me emocionó mucho mas, algo que ocurrió porque la manera en la que el padre de la protagonista interpretado por Paddy Considine reconoce que la enfermedad de su hija y la actitud de esta le supera me pareció mas real que el buen rollismo zen de la madre de Connor, y porque su final, sus dos últimas escenas aún explotando cierto sentimentalismo me siguen emocionando cada vez que las veo, me ponen los pelos como escarpias, consiguen que se me escapen las lagrimas, algo que con ‘Un monstruo viene a verme’ (‘A monster calls’) no me ocurre.
Es difícil enfrentarse a ciertas noticias, es difícil y muy duro el camino que cada uno tiene que recorrer para asimilar aquello que va a suceder. No hay formulas mágicas, no hay trucos, nadie va a sacar un conejo de la chistera para descubrir que lo que está sucediendo no es mas que un mal sueño o para decirte como te has de sentir, que has de hacer y que has de decir. Hay libros como el de Patrick Ness que sirven para mostrar un acercamiento desde la vista de un niño, no a la enfermedad en sí, si no a los sentimientos de este, a la necesidad que tiene de que todo acabe, de que su madre deje de sufrir y a la manera en la que este se siente por pensar de esta manera. Otros como ‘La rueda de la vida’ de Elisabeth Kübler-Ross pueden ayudar a muchos a enfrentarse a la perdida de un ser querido y otros como ‘Amor: Medicina milagrosa’ de Bernie Siegel que narran historias de personas que se curaron de enfermedades terminales han de ser manejados con cuidado ya que pueden, de alguna manera, crear falsas esperanzas o expectativas de la misma manera que le ocurre a Connor cuando se aferra a la idea de que el tilo va a ayudar a su madre creyendo a pies juntillas que la esperanza es la mitad de la curación. Sobre este punto he de hacer una pequeña aclaración. La esperanza forma parte de la curación, es necesaria para enfrentarse al cáncer pero obviamente no es lo único que se necesita para ganar la batalla. No debemos olvidar que el monstruo dice que es la mitad de la curación, la otra mitad muchas veces y por desgracia se escapa a nuestro control.
Entiendo perfectamente a Connor, entiendo todas y cada una de las etapas por las que el personaje interpretado magistralmente por Lewis MacDougall va pasando y las historias que el monstruo le va contando para ayudarle. De igual manera que Bastian recorre su propio camino por fantasía enfrentándose a sus miedos siendo capaz de llevar el agua de la fuente del agua de la vida a su padre para ayudarle, el monstruo lleva, de alguna manera, agua de la misma fuente para que el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls') sea capaz de enfrentarse a sus miedos y afrontar la perdida. Después de saber que a mi padre le quedaba como mucho un mes de vida, pensaba en que cada día podía ser el último. Cuando por las mañanas escuchaba a mi madre andar por el pasillo solo podía pensar: 'Por favor, que no sea hoy'. La necesidad de crear un escudo que me protegiera de aquello que irremediablemente iba a pasar, me hacía sentir tan culpable como el protagonista de 'Un monstruo viene a verme' ('A monster calls'). La sensación de egoísmo era algo que me devoraba por dentro, que me carcomía, que me hacía sentir culpable pero al mismo modo pensaba que era la única manera de afrontar aquello que sabía que iba a escuchar, aquellas palabras que esperaba no tener que oír nunca. Es sorprendente la ironía que a veces desprenden las cosas, es sorprendente que entre mil y un libros que he leído, la última historia que leí antes de que falleciera mi padre fue 'Vuelta a empezar' de George Langeland, una historia que llegó en el momento justo y que me ayudó mas de lo que nadie jamás pudiera llegar a pensar. Incluso cuando se ha perdido toda esperanza, uno tiene la necesidad de seguir creyendo en algo. En lo que sea.
A pesar de las buenas intenciones de Bayona es una lastima la manera en la que el director remarca ciertas ideas de manera innecesaria sobre todo en lo que a ese forzado epilogo se refiere, algo que no está en el libro y que no entendemos porqué se ha decidido usar para cerrar la película. Puede que al espectador que vea esta película doblada se le escape el hecho de que quién pone la voz al monstruo no es otro que Liam Neeson, puede que a muchos se nos escape también el hecho de que en las fotos en la que sale la abuela, es el actor quién está a su lado. Dos detalles que dicen mucho acerca de la historia y de sus intenciones. Puede que estas dos ideas pasen desapercibidas y por eso Bayona recalque la presencia del monstruo en la parte final de la película. Si ya la manera elegida por este en el hospital rompe de manera dramática el clímax final de la película (Lo que verdaderamente emociona no es este momento si no la conversación entre Connor y su abuela en el coche) la forma de recalcar esta presencia intentando reforzar una cierta idea de que esta película es una especie de fábula acaba siendo una forma de menospreciar al espectador. La novela de Patrick Ness parece jugar con elementos propios de cintas como 'Dentro del Laberinto' ('Labyrinth') de Jim Henson o de su remake no declarado 'La máscara de cristal' ('Mirrormask') de Dave McKean haciendo que la línea entre ficción y realidad muchas veces se confunda y no se sepa hasta que punto los protagonistas están de verdad hablando con un enorme tejo, frente al rey de los goblins o ante la princesa de las sombras, algo que Bayona parece dejar de lado (No hay hojas en el cuarto de Connor tampoco hay ramas...) para forzarlo en su epilogo. Una lastima.
'Un monstruo viene a verme' es una película hecha por y para llegar al gran público, si a eso sumamos la brutal campaña publicitaria que ha rodeado a esta cinta, el éxito está mas que asegurado. La película de Bayona tiene una impecable factura técnica lo que hace que el hecho de que algún efecto especial resulte demasiado chapucero llame negativamente la atención del espectador. 'Un monstruo viene a verme' se beneficia del gran trabajo de sus protagonistas especialmente el de Lewis MacDougall y Sigourney Weaver, algo que sirve para dar un plus de calidad a esta cinta. A pesar de todo lo dicho creo que la cinta de Bayona es una buena película aunque reconozco que a mi esta cinta no consiguió ni llegarme ni emocionarme.


lunes, 7 de noviembre de 2016

Crítica: Blair Witch

Título: Blair Witch
Año: 2016
Género: Terror - Found Footage
Duración: 89 min. 
Director: Adam Wingard
Guión: Simon Barret
Música: Adam Wingard 
Interpretes: James Allen McCune, Callie Hernandez, Corbin Reid, Brandon Scott, Wes Robinson, Valorie Curry,
Nota: 5
Sinopsis: En 1994, tres estudiantes, Heather Donahue, Michael Williams y Joshua Leonard desaparecieron misteriosamente en el bosque de Burkittsville mientras grababan un documental sobre el mito de la bruja de Blair. 20 años después, James, hermano de Heather descubre en Internet un vídeo en el que cree ver a su hermana. Este será el detonante para volver al bosque de Burkittsville e intentar averiguar que fue de la chica y sus compañeros.


Crítica:
En 1999, Eduardo Sanchéz y Daniel Myrick sorprendieron al mundo con una muy mediocre y sobrevalorada cinta. La película titulada 'El proyecto de la bruja de Blair' ('The Blair Witch project') supuso un antes y un después no en lo que a la calidad del cine de terror se refiere si no al inteligentisimo uso de la publicidad que se hizo. La campaña publicitaria para la película de Sánchez y Myrick consiguió que una cinta destinada a pasar por las taquillas con mas pena que gloria se convirtiera en todo un éxito llegando a ser considerada una de las películas mas rentables de la historia del cine. Como no podía ser menos, un año después se estrenó la secuela titulada 'El libro de las sombras: B W 2' ('Book of Shadows: Blair Witch 2') que decepcionó tanto a los seguidores de la cinta original como a todos aquellos que consideramos que 'El proyecto de la bruja de Blair' mas allá de ser un fenómeno digno de ser estudiado en todas las universidades donde se imparten clases de publicidad y marketing es una cinta cinematograficamente hablando de una calidad muy limitada, tanto que parece que la película dirigida por Joe Berlinger (Director junto con Bruce Sinofsky de uno de los documentales mas soberbios jamas rodados: 'Paradise Lost: The child murders at Robin Hood Hills' así como de las dos secuelas de este 'Paradise lost: Revelations' y 'Paradise Lost: Purgatory') intentó explotar esta idea de una manera francamente decepcionante. La historia escrita por el propio Berlinger y Dick Beebe se manejaba con soltura a la hora de tomar elementos propios del cine documental (La cinta fue rodada el mismo año que 'Paradise Lost: Purgatory' y cuatro años después de la primera parte del documental) pero fracasaba estrepitosamente a la hora de crear una historia y unos personajes con fuerza. La idea de profundizar en la psicosis colectiva derivada de un suceso traumático que afectó a toda una comunidad (Berlinger intenta de alguna manera enlazar 'Paradise Lost: The child murders at Robin Hood Hills' con ciertas ideas mostradas en su acercamiento al fenómeno de la bruja de Blair. Vista de esta manera, el sentimiento de decepción al ver como el director y el guionista se aleja de lo planteado inicialmente para convertir a su película en una sucesión de tópicos se agiganta a pasos acelerados. Incluso la cinta parece incluso tomar elementos propios de 'Twin Peaks' y recalcar eso de que: 'Los búhos no son lo que parecen'. Si Berlinger mostró en su documental la manera en la que Damien Echols fue detenido por su afición a lo oculto y lo gótico, el director recalcó esa misma idea en 'El libro de las sombras: B W 2'. "El gran pasatiempo nacional. Culpar a una bruja". Sin conseguir hacernos olvidar la mediocridad de la cinta de Berlinger, sería necesario recuperarla no ya como segunda parte de 'El proyecto de la bruja de Blair' si no como un acercamiento a la psicosis colectiva que supusieron los asesinatos de Robin Hood Hills), la idea de enfrentar la realidad con la ficción  y analizar como afectó a la gente el fenómeno causado por 'El proyecto de la bruja de Blair', a pesar de resultar una mas que interesante propuesta fue narrada sin fuerza ni garra.
Adam Wingard director de la muy interesante 'Tú eres el siguiente' ('You're the next') y de la apreciable pero irregular 'A horrible way to die' entre otras, sorprendió en la última edición de la Comic-con al desvelar de que iba realmente su nuevo proyecto. Wingard y su guionista habitual Simon Barret (Si, el mismo que propagaba el terrible virus que iba descomponiendo en vida a la protagonista de 'Contracted' de Eric England) no era mas que una nueva secuela de la cinta de Sánchez y Myrick (Tal fue el rechazo de los fans hacia la película de Berlinger que desde el momento en el que se supo que Wingard había rodado una nueva secuela de 'El proyecto de la bruja de Blair', estos consideraron a la cinta de Wingard como la verdadera segunda parte de la película de Sánchez y Myrick. La manera en la que se desterró a ''El libro de las sombras: B W 2' -'Book of Shadows: Blair Witch 2'- es prácticamente similar a la forma en la que la saga de 'The fast and the furious: A todo gas'  relegó al ostracismo a 'A todo gas: Tokio Race'. Pero en el caso de la saga iniciada con la cinta de Rob Cohen, la conexión que se estableció con el público a partir de la cuarta entrega consiguió que esta volviera a reconciliarse con el resto de las películas de la saga, algo que no creemos que ocurra con la cinta de Berlinger vistos los resultados de crítica y público de la película de Wingard). Como no podía ser menos, la proyección del trailer de la película levantó gran expectación y por desgracia, la película no esta a la altura de lo esperado siendo recibida con bastante frialdad en el pasado festival de cine fantástico de Sitges.
20 años después, James Donahue, obsesionado con la desaparición de su hermana y sus dos amigos encuentra en Internet un vídeo donde cree verla a ella. Tras contactar con la persona que subió la grabación a la red, este convencerá a tres amigos para ir al bosque de Burkittsville con la intención de averiguar que ocurrió con su hermana y sus amigos. A pesar de estar ante una película que toma como base los sucesos narrados por Sánchez y Myrick en 'El proyecto de la bruja de Blair', la cinta dirigida por Wingard y escrita por Barret solo se puede definir de una manera: 'Blair Witch' es a 'El proyecto de la bruja de Blair' lo mismo que 'Desperado' a 'El Marichi'. Es decir una especie de remake oculto bajo la apariencia de una secuela. Wingard y Barret cuentan exactamente lo mismo que Sánchez y Myrick solo que con mas medios (Algo que se observa por ejemplo en el uso de nuevos cachivaches como los drones o las mini cámaras que usan los protagonistas), algo parecido a lo que hizo Robert Rodriguez cuando este todavía dirigía buen cine y se dejaba de cintas tan mediocres como las de la saga de 'Spy Kids' o 'Machete'.
Igual que ocurría con 'Ouija: El origen del Mal', el hecho de que 'Blair Witch' sea parte de una saga limita en cierta manera la capacidad para innovar ya que la historia ha de mantenerse de alguna manera fiel a, en este caso, su predecesora (Sobre todo en el caso de la cinta de Wingard, tras la enorme decepción que supuso el intento de Berlinger por explorar otros caminos menos transitados en el cine hecho por y para la taquilla), lo que deriva en que la película de Wingard vuelva otra vez a mostrarnos esas carreras cámara en mano que solo consiguen marear al espectador (Y distraerlo de lo que verdaderamente importa y quiere ver en una película como esta), a mostrarnos a un grupo de excursionistas que se pierden en medio de un bosque y a los que los asustan los ruidos que escuchan por la noche (Por desgracia el momento en el que los protagonistas encerrados en su tienda de campaña empiezan a oír todo tipo de ruidos nos remite directamente no ya a 'El proyecto de la bruja de Blair' si no a la nefasta y tremandamente aburrida 'Willow Creek' de Bobcat Goldthwait, al menos aquí, Wingard no nos regala una eterna escena mostrando todo tipo de reacciones de los protagonistas. Nota: Excursionistas, si vais al bosque en busca de un Bigfoot como en el caso de la cinta de Goldthwait, por favor, no os asustéis al escuchar el sonido de la naturaleza. Si os da tanto miedo oír ciertos ruidos, quedaos en vuestra casa tapados con una mantita y viendo una buena película. La de Goldthwait, no) y a volver a encontrarnos ante una película cuya primera hora no ofende pero no ofrece absolutamente nada nuevo, una primera hora donde no pasa nada digno de mención para eso si, dejarnos unos últimos veinte minutos donde la cosa se pone interesante... pero.. ¿era realmente necesario volver a Burkittsville para que de una película que dura 89 minutos solo nos interese una cuarta parte del metraje?
Hay que ser honrado y reconocer que el guión escrito por Simon Barret, dentro del acartonamiento propio de la historia, intenta ofrecer (o al menos apuntar) ideas nuevas. Por desgracia estas solo quedan apuntadas y no desarrolladas de manera satisfactoria dejando en el espectador la sensación de que si esta cinta no hubiera sido una secuela mas de 'El proyecto de la bruja de Blair' habría tenido mas libertad para desarrollarlas. Es una lastima que no se profundice en el conflicto generado entre los protagonistas debido a la bandera confederada que tiene uno de ellos en su casa, es una lastima que no se dedique mas tiempo al corte que una de las chicas se hace en un pie y es una lastima que Wingard y Barret se muestren (En principio) tan torpes a la hora de jugar con el tiempo y como afecta a los protagonistas ya que esta idea podía haber dado mucho mas de si. Desde este blog siempre hemos criticado la obsesión del cine llegado desde Estados Unidos por recalcar ciertas ideas que resultan mas que obvias, es de agradecer que el director y guionista de esta película no acaben cayendo en eso, por lo menos en lo que a cierto detalle se refiere algo que como espectador agradezco profundamente.
'Blair Witch' no solo explota los clichés propios de la cinta de Sánchez y Myrick (Directores cuya carrera después de la película que los lanzó a la fama deja mucho que desear, siendo el fragmento 'A Ride in the park' que Eduardo Sánchez dirigió para 'V/H/S 2' casi lo mas destacable que han rodado desde entonces) si no también otros que hemos visto en películas de terror recientes como es el caso de 'El bosque de los suicidios' ('The Forest') de Jason Zada. Ambas cintas comparten demasiadas ideas. Si en el caso de la cinta de Zada, Sara (Natalie Domer) se adentra en el bosque Aokigahara conocido como el bosque de los suicidios para dar con el paradero de su hermana desaparecida, en 'Blair Witch' es James Donahue quién irá al bosque de Burkittsville para hacer exactamente lo mismo. Tal es el parecido entre ambas historias que otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de que hay que pasar una noche en el bosque para que algo ocurra, otra vez volvemos a estar ante el hecho de encontrarnos con una protagonista en una cueva (o similar) y otra vez, como no podía ser menos, volvemos a estar ante la importancia de una casa para el devenir de la historia. Si la cinta de Zada resultó una muy aburrida y decepcionante película, con la de Wingard ocurre prácticamente lo mismo. Pero si para Zada esta era su primera película detrás de las cámaras (En lo que a largometrajes se refiere), para Wingard, director de 'Tú eres el siguiente', rodar una película como esta supone un claro error en su filmografía lo que nos lleva a pensar si realmente Wingard es la persona adecuada para rodar 'Death Note'.
'Blair Witch' es una cinta francamente decepcionante, Su visionado no ofende, se pasa rápido pero no ofrece absolutamente nada nuevo. Por desgracia las ideas que Barret y Wingard que parecen querer desarrollar se quedan en simples apuntes, haciendo de esta película una cinta que sigue a pies juntillas las líneas marcadas por 'El proyecto de la bruja de Blair'. 'Blair Witch' solo consigue transmitir algo diferente al sopor y al aburrimiento durante los últimos veinte minutos, pero llegados a este punto como espectadores nos da igual si James encuentra a su hermana o no. El found footage está, sin duda alguna, herido de muerte. (Spoiler. Nota: Ahora que todos estamos tan sensibles con el tema de los spoilers quiero lanzar una pregunta al aire. ¿Hay algo que se pueda considerar mas spoiler que decir que una película es un found footage?)



Lo mejor: Los últimos veinte minutos.
Lo peor: La primera y aburrida hora que no ofrece nada nuevo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Crítica: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil

Título: Ouija: El origen del mal - Ouija: Origin of Evil
Año: 2016
Género: Terror - Drama
Duración: 99 min. 
Director: Mike Flanagan
Guión: Mike Flanagan y Jeff Howard
Música: The Newton Brothers
Interpretes: Annalise Basso, Elizabeth Resaer, Lulu Wilson, Henry Thomas, Parker Mack, Doug Jones, Chelsea Gonzalez, Lincoln Melcher, Nicholas Keenan, Michael Weaver, Ele Keats
Nota: 6
Sinopsis: La familia Zander hace negocio con la necesidad de la gente de encontrar consuelo en lo que a sus familiares fallecidos se refiere, pero cuando un aparentemente inocente tablero de ouija entre en la casa con la idea de usarlo en sus sesiones, una terrible presencia acechará a la familia...




Crítica:
Si juntamos la horrible sensación que nos dejó 'Ouija' de Stiles White, la enorme decepción que supuso 'Before I wake' de Mike Flanagan y la saturación de películas de la misma temática o parecida que se han estrenado en los últimos años, 'Ouija: El origen del mal' ('Ouija: Origin of Evil') es una de esas películas que producen en el espectador un terrible sopor y vagancia, llevándole a este a pensar si realmente merece la pena pagar el precio de una entrada para ver una película como esta o esperar a que esta esté en plataformas digitales como netflix o filmin para hacerlo. Poco se puede decir de la cinta que dirigió Stiles White que pueda servir para que el espectador se anime a pasar por taquilla. La película producida por el maestro de las explosiones y la pirotecnia visual envuelta en una bandera americana, Michael Bay, llevó a la pantalla grande una historia escrita por Julien Snowden y Stiles White que se basaba en el juego distribuido por la todopoderosa Hasbro  (Si, a pesar de que el tablero de ouija se utiliza desde tiempos inmemoriales y que la primera patente data de mas o menos 1890, Hollywood parece que esta mas interesado en seguir la línea de llevar juegos a la pantalla grande a pesar del nefasto resultado de películas como 'Battleship' o 'Pixels', película rodada un año de la de White y que desperdiciaba una brillante idea para convertirse en otro espectáculo sin sentido ni gracia preparado para el lucimiento de su estrella principal Adam Sandler y su escudero Kevin James que en rodar cintas mas o menos originales y respetuosas con aquello que adaptan) e intentaba aprovecharse del éxito de cintas como 'Expediente Warren: The Conjuring' ('The Conjuring') o 'Insidious' con una propuesta destinada principalmente a un público juvenil pero sin ningún tipo de fuerza, garra e interés. 'Ouija' es sin lugar a dudas una de las películas de terror mas flojas y decepcionantes que se han visto en mucho tiempo y a pesar de contar con la prometedora Oliva Cooke ('Yo, él y Raquel', -'Me, Earl and the dying girl'-) o la archiconocida Lin Shayne ('Insidious'. La actriz que ha sido secundaria en mil y una películas coincidió con Cooke en la notable 'La señal' -'The Signal'- de William Eubank) esta se convertía en todo un impersonal ejercicio de cine que explotaba todo tipo de clichés en base a un muy flojo guión (Con un reparto de jóvenes y desconocidos actores y una soberbia puesta en escena, ese mismo año, David Robert Mitchell rodó la soberbia 'It follows', lo que demuestra que cuando hay un guión bien construido, cuando se sabe hacia donde se quiere llevar a la historia y sobre todo cuando una película esta pensada para contar algo y no de cara a la taquilla, se consiguen obras tan remarcables como esta)
Es el nombre de Mike Flanagan el único motivo que puede despertar del hastío y del sopor eterno al espectador y hacer que esta película le llame la atención. A pesar de que Flanagan había dirigido varios largometrajes ('Makebelieve', 'Still Life', 'Ghost of Hamilton street' y 'Absentia') no fue hasta su quinta película cuando su nombre empezó a ser conocido por muchos. 'Oculus: El espejo del mal' ('Oculus') supuso un salto cuantitativo y cualitativo en su cine y la historia de esos dos hermanos interpretados por Karen Gillan y Breton Thwaites (Actor que protagonizó junto a Olivia Cook, 'La señal' -'The Signal'-) gustó y cautivó allá por donde fue exhibida. A pesar de ser considerada por muchos como un claro ejemplo del fenómeno hype, 'Oculus: El espejo del mal' es ante todo una notable muestra de cine de terror fácilmente disfrutable donde Flanagan juega perfectamente con las atmósferas y con la dualidad del presente y el pasado. Pero todo aquello que apuntó el director en esta película saltó por los aires por culpa de la desastrosa 'Before I Wake' (Sorprende que esta cinta formara parte de la sección oficial a concurso del pasado Festival de cine fantástico de Sitges y otras tan interesantes y estimulantes como 'Under the Shadow' de Babak Anvari o 'A Dragon Arrives!' de Mani Haghighi, no). A pesar del gran reparto con el que Flanagan contaba (Kate Bosworth -'El protector: Homefront'-, Thomas Jane -'La niebla'. 'The mist'- y Jacob Tremblay, autentica revelación de la notable aunque tramposa 'La habitación' -'Room'- de Lenny Abrahamson y que supuso el principal apoyo para que Brie Larson ganara el Oscar a la mejor actriz protagonista), el flojo guión de la película escrito por el propio Flanagan y Jeff Howard (Que ha colaborado con el director en el guión de cuatro películas: 'Oculus: El espejo del mal'. 'Ouija: El origen del mal', 'Before i wake' y la que será la próxima cinta de Flanagan: 'Gerald's game') con una historia demasiado deudora del cine asiático de terror no acababa de enganchar al espectador lo que sumado a un epilogo excesivamente cursi que dejaba poco a la imaginación (Otra vez nos encontramos ante el mal endémico de muchas películas de terror americanas: El exceso de explicaciones y la reiteración de escenas) hizo de esta la cinta mas floja del director. 'Before I wake' fue ante todo (y curiosamente) un perfecto ejercicio contra el insomnio cuya mayor justificación parecía demostrar que Flanagan era el director perfecto para ponerse detrás de las cámaras para dirigir la precuela de 'Ouija' (Algo parecido a lo que hizo Guillermo del Toro con 'Blade II' y 'Hellboy')
El mal sabor de boca que nos dejó Flanagan con 'Before I wake' se quita en parte con 'Ouija: El origen del mal' que sin ser una obra notable si que consigue que el espectador pase un buen rato en la butaca del cine gracias sobre todo al buen hacer de los actores principales y a una historia que siendo recurrente en alguna de las últimas obsesiones del cine del director sabe dosificar los sustos si bien es cierto que puede que muchos espectadores se queden con ganas de mas. Por desgracia a esta cinta le ocurre lo mismo que a 'Before I wake', el exceso de efectos digitales juega en contra del resultado final de la película y a pesar de que alguna escena intenta crear una sensación de miedo o incomodidad en el espectador, esta solo consigue arrancarle una sonora carcajada.
No hay nada en 'Ouija: El origen del mal' que brille por su originalidad. No solo el hecho de ser una precuela limita en cierta manera a la historia si no también la saturación de cintas de temática parecida hace que todo resulte demasiado conocido para el espectador y por momentos incluso acartonado. Otra vez volvemos a encontrarnos con la idea de que parte del clímax de la película sucede en un sótano, elemento común a las películas de terror como bien se puede apreciar en 'Expediente Warren: The conjuring' o en la segunda parte de esta 'Expediente Warren: El Caso Enfield' ('The Conjuring 2') dirigida también por James Wan (La influencia del director que debutó en la pantalla grande con 'Saw' está mas que presente en 'Ouija: El origen del mal'. La manera elegida por Flanagan para mostrar esa terrible presencia que amenaza a los protagonistas, especialmente cuando esta se encuentra detrás de estos, así como el diseño de la misma parece directamente extraído de 'Insidious') con todo resulta realmente apreciable la forma en la que Flanagan homenajea a clásicos como 'El Exorcista' ('The Exorcist'. La imagen del sacerdote que llevando un maletín se acerca a la casa para pararse delante de ella y contemplarla nos remite directamente a la llegada del Padre Merrin a la casa donde este tendrá que practicarle un exorcismo a Regan MacNeil. De la misma manera que Wes Craven y Kevin Williamson jugaron en 'Scream 2' con la idea de que en las películas de en los slashers todos los asesinatos suceden de noche y no de día, Flanagan y Howard parece que quieren hacer lo mismo llevando al Padre Merrin de la oscuridad a la luz) o 'El Exorcista III' ('The Exorcist III'. La cinta dirigida por William Peter Blatty es sin duda alguna la verdadera secuela de la película de William Friedkin, donde este no solo dejó fuera del guión aquellas partes mas flojas de la novela si no que además nos dejó varios momentos realmente terroríficos que forman parte del imaginario colectivo, algo que el espectador que vea 'Ouija: El origen del mal' detectará sin ningún tipo de problema) con lo que el director consigue ganarse el cariño de muchos aficionados al género de terror.
Tal y como ocurría en 'Oculus: El espejo del mal', 'Hush' y 'Before i wake', Flanagan y Howard  vuelven a situar el núcleo central de la historia en una casa, y otra vez el guión vuelve a tener un gran componente dramático donde se enfatiza la ausencia de alguno de los miembros familiares, persona que ha fallecido en trágicas circunstancias y que como no podía ser de otra manera, traumatiza al resto de los miembros del núcleo familiar. Si en 'Oculus' nos encontrábamos ante dos hermanos, Kaylie y Tim y el asesinato de su madre, en 'Before I Wake' era la ausencia del hijo perdido que falleció ahogado en la bañera, en 'Ouija: El origen del mal' es el padre de familia el que murió atropellado por un conductor borracho. En los tres casos, la perdida supone un detonante para la historia, para entender a los personajes y la necesidad de estos de encontrar respuestas y consuelo (Volver a la casa donde sucedió todo, adoptar a un chico cuya anterior familia de acogida intentó acabar con su vida o creer que el espíritu que intenta comunicarse es el padre de las niñas protagonistas de la película), idea que parece estar también presente en la muy decepcionante 'Blair Witch' de Adam Wingard. Tal es el parecido de algunos pasajes de 'Before I wake' y 'Ouija: El origen del mal' que en ambos casos los protagonistas se aferran a la necesidad de volver a saber del hijo o del marido fallecido en trágicas circunstancias. Si en 'Oculus: El espejo del mal' primaba por encima de todo la parte fantástica de la historia, en 'Before I Wake' y 'Ouija: El origen del mal' es la parte dramática la que tiene mas peso especifico en la historia.
Pero los parecidos entre 'Ouija: El origen del mal' y otras obras del director no se quedan en lo anteriormente descrito. 'Oculus: El espejo del mal' no solo destacó por la gran capacidad de Flanagan para crear atmósferas si no también y muy especialmente por la manera en la que este jugaba con el presente y el pasado, consiguiendo mezclar los tiempos en pantalla de manera mas que notable. Si Tarantino deslumbró con 'Reservoir dogs' y 'Pulp Fiction', obras que se apoyaban en notables guiones y en la estructura no lineal, fragmentada, de las historias, este rodó después 'Jackie Brown' cinta que es considerada por muchos como la película menos tarantiniana de la filmografía del director. El homenaje al género blaxploitation poseía en este caso una estructura básicamente lineal excepto en ciertos e importantes momentos. Tarantino aunque parecía alejarse de ciertas ideas mostradas en sus dos primeras películas volvía, cuando lo consideraba necesario, a aquello en lo que se manejaba mejor: A jugar con la estructura no lineal de la historia. Algo parecido ocurre con Flanagan, ya que este parece tener que volver a jugar con los tiempos para poder justificar ciertas escenas y hacer evolucionar a la historia. 'Ouija: El origen del mal' posee ciertos elementos que hacen que el guión de la historia parezca un compendio de ideas y escenas desarrolladas por Flanagan y Howard en sus anteriores historias.
'Ouija: El origen del mal' es una muy entretenida cinta de terror donde prima mas la parte dramática que la propia del cine de espíritus y posesiones lo que puede derivar en que mas de un espectador se sienta ligeramente decepcionado. A pesar de mostrar ciertas ideas que pueden dar mucho de si, Flanagan se muestra demasiado comedido, demasiado correcto algo que juega en contra del resultado final de la película porque a esta le hubiera venido muy bien algo mas de descontrol. Por desgracia hay escenas que no acaban de funcionar y el uso de ciertos efectos digitales, igual que ocurrió en 'Before I wake' no ayudan a transmitir miedo o terror al espectador. 'Ouija: El origen del mal' es un resumen de las obsesiones mostradas por Flanagan y Howard en sus anteriores guiones (Hay que hacer hincapié también en el constante uso de hospitales psiquiátricos) que sin ser una obra notable es una película muy entretenida y que se ve muy bien. Quien quiera pasar un buen rato en el cine y olvidar el nefasto recuerdo de 'Ouija' encontrará en la cinta de Flanagan una muy digna película.



Lo mejor: Flanagan consigue hacernos olvidar el nefasto recuerdo de la cinta de Stiles White
Lo peor: La constante sensación de déjà vu