martes, 31 de enero de 2017

Sobre 'Múltiple' ('Split') y el cine de Shyamalan

Título: Múltiple - Split
Año: 2016
Género: Thriller - Drama - Terror
Duración: 117 min. 
Director: M. Night Shyamalan
Guión: M. Night Shyamalan
Música: West Dylan Thordson
Interpretes: James McAvoy, Anya Taylor-Joy, Haley Lu Richardson, Jessica Scula, Izzie Coffey, Betty Buckley, Sebastian Arcelus, Brad William Henke, Rosmary Howard, Neal Huff
Nota: 5,5
Sinopsis: Tras ser invitada por compromiso a un cumpleaños, Casey y dos de sus amigas serán secuestradas. Su lucha por escapar se topará con su captor y sus nada más y nada menos que veintitrés personalidades distintas que viven dentro de él.


Crítica:
El cine de Shyamalan ha sido duramente criticado por muchos (Al menos las películas que el público y la crítica recuerdan ya que sus dos primeras cintas ‘Praying with Angels’ y ‘Los primeros amigos’ –‘Wide Awake’- parecen haber sido relegadas al mas oscuro de los ostracismos) por su efectismo (Sus giros finales, los vacíos de los guiones llenos de situaciones forzadas e inexplicables así como la manera que tiene el director y guionista de llevar al espectador a donde el quiere haciéndolo en muchos casos de una manera un tanto tramposa es algo conocido por muchos como ‘el efecto Shyamalan’ lo que deriva en que muchos espectadores se cierren en banda ante las propuestas del director. Tampoco debemos olvidar que en muchos casos al acercarse a una cinta de Shyamalan muchos están ya esperando ese giro, esa vuelta de tuerca que sorprenda, algo que sin duda juega en contra del resultado final de la misma. Hay que ser sinceros y reconocer que estos giros, esos conejos que muchas veces el director se saca de la chistera no están presentes en todas sus películas, pero estos como en el caso de ‘El sexto sentido’ (‘The Sixth sense’. Su cinta mas conocida pero no la mejor) forman parte de la memoria colectiva de muchos espectadores. (Nota: Estas vueltas de tuerca a las historias están también presentes en cintas que Shyamalan ha escrito y producido pero no dirigido como es el caso de ‘La trampa del mal’ –‘Devil’- de John Erick Dowdle) y por su por momentos tremendo egocentrismo (Es conocido por todos, que a muchos directores les gusta aparecer en sus películas, bien sea en algunos planos como hacía Hitchcock o bien sea con papeles con mayor o menor peso. El problema llegó con ‘La joven del agua’ –‘Lady in the water’- donde este confiando demasiado en su capacidad como actor, se reservó el papel de Vick Ran personaje que está escribiendo un libro titulado ‘Cookbook’ donde se especifica la manera de mejorar el mundo -¿Es esta una velada crítica al ‘Manual de cocina del anarquista?’-, algo que en pleno auge del director parecía toda una declaración de intenciones y que fue usado por muchos para atacarle tras la decepción que supuso la película) algo que parece que parece que este intentó subsanar riéndose de si mismo con ‘La visita’ (‘The Visit’), eso o Shyamalan nos volvió a dejar otro de sus giros de guión aplicado a su propio cine en lo que no fue mas que un gran truco publicitario.
Fueron ‘Airbender, el último guerrero’ (‘The Last Airbender’) y la película hecha por y para la medida de la familia Smith ‘After Earth’, las cintas que acabaron por confirmar el distanciamiento del cine de Shyamalan tanto con la crítica como con el público y no fue hasta el año 2015 cuando este y gracias a ese mockumentary titulado ‘La visita’ (‘The Visit’) consiguió reconciliarse con parte del público. A pesar de que el mockumentary y el found footage poseen elementos comunes haciendo que la imaginaria línea que los separa sea en muchos momentos difícil de discernir, fue el propio Shyamalan el que recalcó que su película era un mockumentary y no una cinta que se inscribe en el found footge, ya que para el director el primero es un género que permite mayor libertad siendo el segundo algo mas sucio. Ahora con ‘Múltiple’ (‘Split’) el idilio que empezó a gestarse de nuevo con su anterior cinta sale reforzado con esta película gracias a la cual el director se ha vuelto a aupar a lo mas alto de la taquilla norteamericana recibiendo por lo general muy buenas críticas por parte de la prensa especializada. Pero Shyamalan sigue siendo fiel al estilo que lo catapultó a la fama y su nueva película posee muchos de los aciertos y también de los fallos de la mayoría de sus cintas, lo que hace de ‘Múltiple’ (‘Split’) una película que gustará a sus seguidores pero que creemos difícil que sirva para convertir a nuevos feligreses al culto de seguidores de Shyamalan.
Tras ser invitada a una fiesta de cumpleaños por simple compromiso, Casey y sus dos compañeras de clase, Marica y Claire, serán secuestradas. Su lucha por escapar se topará con su captor y sus nada más y nada menos que veintitrés personalidades distintas que viven dentro de él.  Shyamalan se muestra tremendamente inteligente a la hora de plantear su historia, a la hora de conseguir captar la atención del espectador acerca de aquello sobre lo que este quiere contarnos, llevándonos, como es habitual en su cine, al lugar donde este quiere y desea. Muchos críticos han destacado que con esta película vuelve el mejor Shyamalan, vuelve el director de ‘El sexto sentido’ (‘The Sixth sense’) en plena forma, lo que hace de esta cinta un perfecto resumen de todos aquellos aciertos, excesos y vicios propios de Shyamalan, algo que el espectador percibirá claramente en esta película sobre todo conforme avance el metraje. ‘Multiple’ (‘Split’) se beneficia del gran trabajo de sus dos actores principales. James McAvoy interpreta a ese secuestrador en el que se encierran nada más y nada menos que veintitrés personalidades distintas que luchan por controlar a las demás (Llegados a este punto es necesario que el espectador se aleje del recuerdo de la decepcionante ‘Identidad’ –‘Identity’- de James Mangold. La cinta de Shyamalan se aleja de este posible referente para tomar el cine del propio director como su mayor inspiración) consiguiendo hacer creíble a un personaje tan extremo y excesivo. Su Denis-Patricia-Hedwig-Kevin-Barry-Orwell-Jade (Tranquilos, por mucho que durante la película se hable de las veintitrés personalidades del protagonista, McAvoy solo interpreta a un número limitado de ellas) es uno de esos papeles que se encuentran en el filo de abismo, donde es muy fácil caer en la sobreactuación, el exceso y casi la parodia, pero en manos de un actor de la talla de McAvoy, su personaje y las distintas personalidades de este, resultan absolutamente perfectas para la película, algo que es tanto acierto del actor como del director por saber exprimir a este hasta el límite pero sin forzarlo.
Según reconoce el propio Shayamalan, esta iba a ser la cinta que le volviera a unir a Joaquim Phoenix con quién ya trabajó en ‘Señales’ (‘Signs’). A la vista del gran trabajo de McAvoy y reconociendo que Phoenix nos parece uno de los mejores actores de su generación, nos es imposible imaginarnos esta película con otro actor protagonista. Anya Taylor-Joy, actriz que según el propio director fue contratada antes de hacerse famosa, vuelve a demostrar que es un valor seguro y una de esas jóvenes actrices a las que hay que seguir muy de cerca. Taylor-Joy que destacó en la soberbia ‘La bruja’ (‘The Witch: A New-England Folktale’) de Robert Eggers y era casi lo mejor de la tremendamente decepcionante ‘Morgan’ de Luke Scott, es el contrapunto perfecto para el personaje de McAvoy con el que establece un perverso juego que nos deja sin duda alguna algunos de los mejores momentos de la película. De igual manera que ocurría en ‘La Bruja’ (‘The Witch: A New-England Folktale’), Shyamalan saca el máximo provecho no solo de la actriz si no también de su peculiar rostro, perfecto para interpretar tanto a la protagonista de la película de Eggers como a la de la cinta de Scott y a esta Casey Cooke, capaz de perturbar y seducir al espectador casi al mismo tiempo.
El año pasado Dan Trachtenberg sorprendió a propios y extraños con la notable ‘Calle Cloverfield 10’ (’10 Cloverfield Lane’), película que se situaba en el mismo universo que ‘Monstruoso’ (‘Cloverfield’) de Matt Reeves. La cinta vendida publicitariamente con gran acierto con la frase ‘Los monstruos tienen muchas formas’ narraba la historia de Michelle que tras ser rescatada de un accidente por Howard se ve obligada a vivir con él y con Emmett debido a la radiación que parece afectar a la superficie terrestre. Trachtenberg mostraba con notable acierto el aislamiento al que se ven sometidos los tres protagonistas y como las dudas, los temores y los miedos iban surgiendo tanto en Michelle como en Emmet, especialmente en lo que se refiere a la primera y su relación con su salvador. Es cierto que en ‘Múltiple’ (‘Split’) las dudas no están presentes de igual manera que en ‘Calle Cloverfield 10’ (’10 Cloverfield Lane’) pero el juego de fuerza que se muestra entre Michelle y Howard puede ser extrapolable a los personajes de Taylor-Joy y McAvoy. Si a la hora de hablar de la cinta de Trachtenberg se comparó a Michelle (Mary Elizabeth Winstead) con la teniente Ripley, la manera que tiene por momentos Casey de hacer frente a la terrible amenaza que se cierne sobre ella y sus amigas, hace que podamos hablar de esta casi en los mismos términos.
‘Múltiple’ (‘Split’) podría definirse como ‘The Lords of Salem’ de Rob Zombie ya que ambas películas muestran una inicial contención capaz de seducir a los espectadores mas reacios con las propuestas de ambos directores (Tanto Zombie como Shyamalan tienen tantos seguidores como detractores y muchos de ellos muy virulentos a la hora de cargar contra los directores) para acabar desmelenándose, perdiendo la sutileza con la que estos habían plasmado sus historias en la gran pantalla y caer en los excesos y para muchos en los fallos marca de la casa. Shyamalan intenta justificar los caminos que va tomando su película y para ello introduce en la historia a una psicóloga interpretada por Betty Buckley que ya trabajó con el director en ‘El incidente’ (‘The happening’) que trata a McAvoy y sus veintitrés personalidades distintas (Parece que el actor se siente cómodo sentándose en un diván, algo que ya hizo aunque en este caso con una hipnoterapeuta en ‘Trance’ de Danny Boyle). Shyamalan intenta crear un pasado que justifique el presente y la evolución del personaje interpretado por Anya Taylor-Joy algo que no sucede con la doctora Karen Fletcher lo que deriva en que la relación entre esta y McAvoy resulte un tanto forzada y artificial.
Shyamalan vuelve a hacer que personajes rotos, heridos, personajes vulnerables por diversos motivos sean los protagonistas de su película. Un psicólogo, el Doctor Malcolm Crowe incapaz de superar el suicidio de uno de sus pacientes en ‘El sexto sentido’ (‘The sixth sense’), David Dunn alejado y distanciado de su mujer y su hijo en ‘El protegido’ (‘Unbreakable’), Graham Hess ex-sacerdote que perdió la fe tras la muerte de su mujer en un accidente de tráfico en ‘Señales’ (‘Signs’), la invidente Ivy Walker que tras prometerse con Lucius se entera de que este ha sido apuñalado en ‘El bosque’ (‘The village’), la familia de Clevenland Heep ha sido asesinada en ‘La joven del agua’ (‘Lady in the water’), Becca y Tayler son enviados por su madre a visitar a sus abuelos a los que no conocen mientras ella se va de viaje con su nueva pareja. Suicidios, asesinatos, familias desestructuradas… parece que Shayamalan es al cine de terror y ciencia ficción lo que Todd Solondz al drama, directores que usan sus películas para expiar traumas o miedos. Las cintas de Shyamalan aún centrándose en el terror, la ciencia ficción o el thriller poseen un gran componente dramático que se muestra en unos personajes torturados.
‘Múltiple’ (‘Split’) igual que ocurrió con ‘La visita’ (‘The Visit’) no cuenta con un gran presupuesto algo que a Shyamalan parece hacerle sentirse mas cómodo y libre. Pero el director que es perro viejo ha sabido rodearse de un gran equipo. A los dos actores principales, bien escudándos en líneas generales por el resto del elenco, hay que sumar el nombre de Mike Gioulakis director de fotografía de la sorprendente ‘It follows’ de David Robert Mitchell, el de Mara LePere-Schloop encargada del diseño de producción de la serie ‘True Detective’ cuya esencia ha cautivado a Shyamalan y que el reconoce que ha intentado plasmar en su película y el del español Paco Delgado encargado del vestuario de películas como ‘Blancanives’ de Pablo Berguer por la que ganó el premio Goya o ‘La chica danesa’ (‘The danish girl’) de Tom Hooper que supuso su segunda nominación a los Oscars tras su trabajo en ‘Los Miserable' ('Les Misérables') del mismo director.
SPOILER En los dos siguientes parráfos no vamos a hablar del final de la película, algo que personalmente nos gustaría hacer pero creemos que este no es el momento pero si que vamos a hablar de la escena inicial de la misma, aunque es el comienzo de la historia no queremos que ningún espectador no vea esta película sin la inocencia que tuvimos nosotros al hacerlo por lo que preferimos avisar. Shyamalan vuelve otra vez a construir deliberadamente escenas que pueden llevar al espectador a la falsa creencia de que los personajes protagonistas tienen algún tipo de relación o son conscientes de la presencia del otro. Hay dos escenas en ‘El sexto sentido’ (‘The Sixth sense’) que llaman especialmente la atención del espectador. Una de ellas es cuando Cole (Haley Joel Osment) llega a su casa y se encuentra con su madre (Toni Collete) sentada enfrente del que parece que es su psicólogo (Bruce Willis). La otra es la del momento en el que Anna Crowe (Olivia Williams) mira directamente a los ojos de su marido, Malcolm Crowe, momento en el que ella paga rápidamente la cuenta de la cena. Ambas escenas están rodadas con la clara intención de que el espectador crea que Lynn Sear ha invitado al doctor Malcolm Crowe a entrar a su casa y que Anna está enfadada con su marido debido a que este ha llegado tarde. Con las cartas marcadas, es fácil sorprender al espectador. CONTINÚA EL SPOILER
CONTINÚA EL SPOILER Shyamalan habla acerca de que estos trucos y estas manipulaciones están presentes en muchas películas y para ello pone el ejemplo de ‘Sospechosos Habituales’ (‘The Usual Suspects’) de Bryan Singer. Ningún lector ha de caer en la trampa de esta comparación. No debemos olvidar de que el protagonista de la película de Singer narra los hechos ante un policía que intenta dar con el paradero de un legendario criminal, la situación en la que se ve envuelto Verbal Kint le da la libertad a este de contarle a Dave Kujan su versión de lo sucedido que no tiene porque ser lo que ocurrió de verdad, algo diametralmente opuesto a lo que ocurre con Malcolm Crowe ya que este no es narrador de ninguna historia y su manera de deformar la realidad dista mucho el juego que mostró Singer en su película. Esta misma sensación la podrá tener el espectador al principio de ‘Múltiple’ (‘Split’) debido a la manera en la que los personajes interpretados por James McAvoy y Anya Taylor-Joy se quedan mirando y reaccionan. Resulta absolutamente imposible no pensar que entre ambos hay algún tipo de relación, alguna conexión. Por mucho que el director intente justificar este hecho con la idea de que el secuestrador había estado siguiendo solo a dos de las chicas, esto vuelve a resultar demasiado forzado dejando otra vez una extraña sensación en el cuerpo del espectador haciendo que este vuelva a pensar que otra vez Shyamalan va a volver a jugar con las cartas marcadas. FIN DEL SPOILER.
'Múltiple' ('Split') es una cinta que arranca con fuerza, que consigue captar la atención del espectador y llevarlo al lugar donde Shyamalan quiere y desea. James McAvoy consigue que su personaje no resulte excesivo, saturante o ridículo, sacándole el máximo partido y haciendo que el espectador se sorprenda (En el mejor de los sentidos) según este va mostrando las personalidades que conviven dentro de la mente del protagonista. Anya Taylor-Joy es el contrapunto perfecto a McAvoy y su Casey vuelve a demostrar que esta es una gran actriz a la que no hay que perder de vista. Por desgracia, llega un momento en la historia en la que esta se le va completamente de las manos a Shyamalan y todo lo bueno que había mostrado acaba yéndose por el sumidero. El director que parecía que había vuelto por la puerta grande (Así se ha vendido esta película en muchos medios… igual que se hizo con ‘La visita’ –‘The Visit’-), vuelve otra vez a hacer de este 'Múltiple' ('Split') un perfecto resumen de lo mejor y de lo peor de su cine. Shyamalan ha rodado una película que gustará y mucho a sus seguidores, al resto nos dejará bastante indiferentes.


Lo mejor: James McAvoy y Anya Taylor-Joy
Lo peor: La manera en la que a Shyamalan se le acaba yendo la historia de las manos, dejándonos un muy flojo clímax final.

sábado, 21 de enero de 2017

Análisis: 'Silencio' - 'Silence'

Título: Silencio - Silence
Año: 2016
Género: Drama - Religión - Histórico - Adaptación
Duración: 161 min.
Director: Martin Scorsese
Guión: Jay Cocks y Martin Scorsese según la novela del mismo nombre de Shûkasu Endô
Música: Kathryn Kluge y Kim Allen Kluge
Interpretes: Andrew Gardfield, Adam Driver, Yôsuke Kubozuka, Tadanobu Asano, Shin'ya Tsukamoto, Issei Ogata, Liam Neeson, Cirian Hinds, Yoshi Oida, Ryô Kase, Nana Komatsu
Nota: 7,5
Sinopsis: Tras las noticias que parecen confirmar que el Padre Ferreria ha apostatado, los Padres Rodrigues y Garupe, en contra de la opinión de sus superiores, se trasladaran a Japón con dos claras ideas: Descubrir si realmente Ferreira ha apostatado y ayudar a los fieles cristianos que son perseguidos en el país asiático debido al culto que profesan.


Crítica:
En la sobresaliente 'Mil Otoños' ('The thousand autumns of Jacob de Zoet'), el novelista David Mitchell narra la vida de Jacob de Zoet en el único enclave comercial con presencia extranjera que permitía Japón durante el periodo que refleja la novela. En ella, el autor inglés no solo se centra en el personaje al que hace referencia el título original del libro, ni en Orito, la persona de la que este cae rendidamente enamorado ni en las oscuras intrigas que se producen alrededor de ella, si no que también se acerca a la sociedad japonesa, a su cultura, sus relaciones comerciales con Europa y la persecución de todo aquello que hiciera referencia a la religión especialmente a lo relacionado con el cristianismo.
Son múltiples las alusiones acerca de la persecución y hostigamiento que sufrieron tanto los extranjeros que llegaban a Japón y profesaban dicha religión como a los propios japoneses que habían dado la espalda al budismo para convertirse al cristianismo, si bien es cierto que la novela de Shûkasu Endô se centra en este hecho mientras que en la de Mitchell esta, aunque es una idea importante, no deja de resultar un tanto secundaria: 'Un chambelán recitó un texto invariable desde la década de 1660, que nos prohíbe hacer proselitismo de la perversa fe cristiana o acercarnos a los juncos de los chinos o de los nativos de las islas Riu Kiu y nos conmina a dar parte de cualquier complot contra el Japón que llegare a nuestros oídos'. 
Tanto la novela de Shûkasu Endô como la de Mitchell suceden casi en el mismo periodo de tiempo aunque 'Mil otoños' abarca mas años que 'Silencio' por lo que es lógico que ambas hagan de alguna manera referencia a personajes y lugares comunes. Si en el prologo de la obra de Shûkasu Endô este hace mención a que el shogun Tokugawa siguió la misma política que el gobernador Hideyoshi decretando en 1614 la expulsión de todos los cristianos del país, en la novela de Mitchell se hace alusión a Tokugawa de la siguiente manera: 'El tercer shogun cerró el país para impedir las rebeliones cristianas -sostiene el historiador Aodo- pero el resultado ha sido ¡un Japón embalsamado dentro de un frasco!', La crítica a las medidas impulsadas por Hideyoshi y reforzadas por Tokugawa por parte de los propios japoneses están presentes en 'Mil Otoños' tanto en la figura de Yoshida-san como en la de Aodo algo que se muestra tanto en las palabras de este como en la referencia explicita que hace el farmacólogo Haga, mientras que en la obra de Shûkasu Endô y por tanto en la cinta de Scorsese está representada en la manera en la que los japoneses conversos se mantienen fieles a sus creencias lo que revela que estos están también en contra de las leyes promovidas por Hideyoshi y continuadas por Tokugawa.
El sitio a Shimabara está también presente en ambas novelas, hecho que recalcan tanto Shûkasu Endô en 'Silencio': 'Desde 1636 el gobierno japonés, sospechando la complicidad de los portugueses en la resurrección de Shimabara, ha cortado de raíz todo intercambio comercial con ellos. Además, el mar, desde Macao hasta las inmediaciones del Japón, está infestado de fragatas protestantes, inglesas y holandesas, que cañonean nuestros mercantes' y Mitchell en 'Mil otoños': 'Un contador de historias señala el sitio de Shimabra en su cartel (...) Por eso el gran Shoung expulsó a los demonios extranjeros y por eso el rito anual del fumi-e sigue vigente en nuestros días: ¡para erradicar a esos heréticos que chupan de nuestras ubres¡'. Si bien en la novela de Mitchell las relaciones comerciales entre Japón y en este caso Holanda forman parte fundamental de la misma (El acoso de los navíos que cañonean a los mercantes del que habla Shûkasu Endô en su novela también está presente en la de Mitchell), el autor inglés vuelve casi constantemente al componente religioso y a la persecución de los cristianos. El rito anual de fumi-e o fumie (Aquellas personas sospechosas de ser católicas han de pisar una imagen sagrada -fumie- que sirve para demostrar si estas pertenecen realmente al culto prohibido o no) es mostrado tanto por Mitchell como por Shûkasu Endô en diversos pasajes de sus novelas (Hay aproximadamente 13 referencias al fumi-e en 'Mil otoños' y 39 en 'Silencio'). No pisar el fumie, no apostatar, no renegar de las creencias conllevaba que los fieles fueran salvajemente torturados, algo que se observa perfectamente tanto en la obra de Shûkasu y por tanto en la película de Scorsese como en la novela de Mitchell: 'El samurái se batió con tal audacia que cuando la última cabeza cristiana se clavó en la última pica'.
Los Padres Rodrigues y Garupe y ante la reticencia inicial del Padre Valignano debido a la persecución y torturas que sufren los cristianos en Japón, viajarán al país asiático con dos claros objetivos: Averiguar si el Padre Ferreria que los educó en su fe ha apostatado y apoyar a todos aquellos conversos que están en Japón ocultado sus creencias: 'En esa tierra los cristianos acaban de perder a sus padres, y se sienten solos, como los corderos de un rebaño. Sea como sea, alguien tiene que ir a alentarlos y hacer que ese rescoldo de fe no se extinga'. Ayudados por Kichijiro, un japonés al que la cobardía y el peso de la culpa le han llevado al alcoholismo, llegarán a Tomogi una pequeña aldea donde sus habitantes han de ocultar sus creencias ante el miedo a terribles represalias.
'Silencio' basada en la novela del mismo nombre escrita por Shûkasu Endô en 1966 y de cuyo guión se han encargado Jay Coks y Martin Scorsese es llevada a la pantalla grande con enorme fidelidad. Obviamente ciertos pasajes se han dejado fuera de la película, algunos de ellos de forma acertada como aquellos que narran en detalle el viaje en barco de los protagonistas hasta la costa japonesa, otros han sido modificados con mayor o menor acierto. Es claro que la parte final de la novela de Shûkasu Endô se ha adaptado a un lenguaje mucho más cinematográfico y efectista que lo mostrado por el autor japonés en su obra. Scorsese aun manteniéndose en líneas generales fiel a la novela de Shûkasu Endô muestra ciertos y claros detalles (Sobre los que no vamos a entrar en profundidad ahora) que se puede considerar que se alejan de la sutileza y la claridad con la que Shûkasu Endô cerraba la historia de los protagonistas de su libro. Este efectismo utilizado por el director de 'Uno de los nuestros' ('Goodfellas') de manera sorprendente y por momentos un tanto decepcionante.
'Silencio' de Shûkasu Endô posee cierta estructura epistolar. Las cartas escritas por el propio Rodrigues y por el comerciante holandés Jonassen desde Deshima (Otra vez y no será la última, volvemos a nombrar la novela de David Mitchell 'Mil Otoños' ya que en ella su protagonista vive en el único enclave permitido por los japoneses para comerciar con los europeos, en Dejima que no deja de ser el mismo sitio desde donde Jonassen escribe las cartas de la parte final de la novela solo que escrito de otra manera. Tanto Deshima como Dejima son formas aceptadas para referirse al mismo lugar. Es por eso que es fácil pensar que Jacob de Zoet podría aparecer sin ningún tipo de problema en las cartas de su compatriota) son puestas en voz de sus personajes homólogos en la película de Scorsese. De igual manera que ocurría en la novela de Shûkasu Endô existen tres partes claramente diferenciadas: La primera explicada mediante las cartas de Rodrigues, una segunda donde la narración de la misma no está en boca de ninguno de los protagonistas de la película (Una forma que podría definirse como clásica) y un final narrado en base a las cartas escritas por ese comerciante holandés.
Pero 'Silencio' tanto en lo que a la novela se refiere como en la película es mucho mas que el reflejo de la persecución que sufrieron los cristianos en Japón (Las referencias a las islas de Goto vuelven a estar presentes tanto en la obra de Endô como en la de Mitchell. En el primer caso mostrada por esos campesinos que se trasladan a Tomogi para saber si el rumor de que allí se esconde un sacerdote. Rodrigues tras ver el esfuerzo de estos por dar con su paradero viajará a Goto para ayudar a los católicos que allí se esconden, tampoco debemos dejar de lado de Kichijiro es natural de Goto, en el segundo mediante claras referencias: 'En esa misma sala, el magistrado a condenado a contrabandistas, ladrones, violadores, asesinos, rateros, y a un cristiano clandestino de las islas de Goto') es sobre todo una exploración a las dudas que le surgen al protagonista acerca de la manera en la que Dios observa las terribles persecuciones que sufren los campesinos japoneses. 'Silencio' es una aproximación a la manera en la que su protagonista (Un excelente Andrew Gardflied que se aleja de papeles como el de Spiderman para centrarse en cintas donde puede mostrar para enfrenarse a retos y dar lo mejor de si mismo. A este 'Silencio' hay que sumar su trabajo en 'Hasta el último hombre' -'Hacksaw Ridge'- de Mel Gibson) vive su fe y sus dudas. El paralelismo existente entre la relación de Rodrigues y Kichijiro y Jesucristo y Judas está claramente representado en varios momentos tanto de la novela como de la película. 'Éstas fueron mis primeras palabras a Kichijiro y mientras las decía asomó a mis labios una sonrisa amarga. Judas había vendido al Señor por treinta piezas de plata. Yo había sido tasado en diez veces más...' Endô y por tanto Scorsese hacen suyo el salmo 22 que empieza de la siguiente manera:

Dios mío, Dios mío,
¿Por qué me has abandonado?
¿Por qué estás lejos de mi clamor y mis gemidos?
Te invoco de día, y no respondes,
de noche, y no encuentro descanso;
y sin embargo, tú eres el Santo,
que reinas entre las alabanzas de Israel.


para mostrar y profundizar en el desespero que siente el Padre Rodrigues ante la situación que están viviendo tanto él y el Padre Garupe así como los pobres japoneses que se han convertido al cristianismo. Estas ideas son mostradas en distintos pasajes tanto de la novela como de la película y sirven para recalcar estas ideas y la evolución de la fe del Padre Rodrigues.
La palabra silencio no solo hace referencia a lo que siente el protagonista acerca de la posición de Dios con respecto a todo lo que está ocurriendo en el país asiático si no también es toda una declaración de intenciones por parte de Scorsese (Algo que se puede apreciar por ejemplo en el uso de la música en la película). El director se toma su tiempo a la hora de narrar la historia de los Padres Rodrigues y Garupe en Japón, la cinta se va hasta las dos horas y cuarenta minutos y hay que ser sinceros y reconocer que a pesar de que esta película a la persona que escribe estas líneas le gustó muchísimo, Scorsese podía haber recortando un poco la parte final de la misma, ya que conforme esta avanza, el espectador empieza a sentir un tanto el tedio haciendo que este pueda acabar desconectando de la película (Tanto es así que en la sesión a la que asistí uno de los espectadores roncó de manera bastante sonora). Aunque tanto la novela como la película tiene tres claras partes diferenciadas según quién es el narrador tal y como se ha dicho anteriormente, la tercera, la conclusión, la narrada por el personaje holandés no ocupa casi parte del metraje siendo las dos primeras a las que Shûkasu Endô le dedica la mayor parte de las páginas de su libro y Scorsese la mayoría de minutos de su película, siendo la segunda, aquella que se centra en el personaje interpretado por Gardfield y que no está narrada directamente por ningún protagonista de la película, la que indudablemente resulta mas floja y por momentos alargada. El ritmo con el que Scorsese dota a su película hace que esta parte se pueda hacer por momentos de difícil digestión para muchos espectadores.
Como no podía ser de otra manera, ‘Silencio’ cuenta con actores de diversas nacionalidades para dar vida a los distintos personajes que aparecen en la película. Andrew Gardfiled que interpreta al Padre Rodrigues y que como ya hemos comentado antes es digno de alabar que se aleje de papeles ‘cómodos’ y que arriesgue, Adam Driver que tras su emo Kylo Ren parece, gracias a Dios, que no va a convertirse en el nuevo Hayden Christensen ya que sabe rodearse de grandes directores (Scorsese, Jarmusch) capaces de darle papeles llenos de matices, la presencia de Cirian Hinds no deja de ser un simple cameo y la de Liam Neeson puede llevar a mas de uno a pensar que el Padre Ferreira está muy cercano Qui-Gon Jinn (Espero que alguien edite algún vídeo con imágenes de la cinta de George Lucas y de la de Scorsese). Yôsuke Kubozkua interpreta de una manera bastante convincente a Kichijiro (Las constantes entradas y salidas de este personaje de la historia pueden exasperar a mas de uno y resultar un tanto cansinas pero esto es algo que sucede tanto en la novela como en la película) e Issei Ogata que da vida al inquisidor Inoue tan criticado por muchos resulta perfecto para su papel. Al hablar de Inoue hay que hacer dos comentarios acerca de la adaptación de Scorsese al cine de la novela de Endô y ambas hacen referencia al papel del cristianismo antes de la llegada de los Padres Rodrigues y Garupe a Japón. El primero de ellos hace referencia a la importancia que el escritor da al hecho de que Inoue fuera bautizado y el segundo de ellos al odio que el padre Cabral trataba a los japoneses y que hizo que muchos de ellos rechazaran la religión que este intentaba enseñarles. Estas dos ideas aunque de algún modo presentes en la película parecen ser tratadas por Scorsese de manera un tanto difusa haciendo que la crítica de los propios religiosos a los métodos que sus compañeros usaron quede diluida en la historia.
En el siguiente párrafo se habla del final de la película, del destino de los protagonistas por lo que obviamente esto conlleva SPOILERS si no deseas leerlos te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Es inevitable no volver a pensar en la novela de Mitchell a leer o ver el final de la obra de Shûkasu Endô o de Scorsese, ya que los Padres Rodrigues y Ferreira se dedican, entre otras cosas, a controlar aquellos objetos que por desconocimiento los japoneses son incapaces de determinar si son o no cristianos. Si en su película Scorsese muestra el intento de un holandés de introducir un símbolo cristiano en Japón, Mitchell hace lo propio con su protagonista: 'Impaciente, Ogawa inicia la operación sin esperar la respuesta. Para Jacob, el mundo se ha reducido a un túnel estrecho que lo separa de su salterio, visible entre dos volúmenes de Sara Burgerhart. Ogawa frunce el ceño'. Otra vez y tal y como ocurría al hablar de la narración del personaje holandés, no es difícil pensar que Ogawa fue adiestrado por los Padres Rodrigues y Ferreira para detectar aquellos símbolos cristianos que se intentan introducir en el país, siendo Jacob de Zoet espectador de excepción de ello.
En definitiva, 'Silencio' es una gran obra que puede que en su parte final se crea mas grande de lo que realmente es, lo que juega en su contra. Scorsese se muestra bastante fiel a la novela de Shûkasu Endô y es en su parte final donde se pueden observar mas claramente las diferencias existentes entre el libro y la película, donde por desgracia Scorsese hace del efectismo su gran arma algo que resulta impropio de una cinta que se había mantenido bastante sobria hasta ese momento. Andrew Gardfield y Adam Driver destacan por encima de sus compañeros y la estética con la que Scorsese impregna cada uno de los fotogramas de su película resulta simplemente perfecta. 'Silencio' es una cinta de rimo lento y pausado, algo de lo que hay que ser claramente consciente. Si el espectador consigue entrar en la cinta de Scorsese es seguro que disfrutara de ella, si no es así, las dos horas y cuarenta minutos que dura esta película se pueden hacer muy, pero que muy cuesta arriba.



Lo mejor: Gardfield y Driver. La primera parte de la película.
Lo peor: El efectismo de la parte final de la película. Su ritmo puede frenar a muchos espectadores.

miércoles, 11 de enero de 2017

Crítica: Passengers

Título: Passengers
Año: 2016
Género: Ciencia Ficción - Drama
Duración: 116 min. 
Director: Morten Tyldum
Guión: Jon Spaihts
Música: Thomas Newman
Interpretes: Chris Pratt, Jennifer Lawrence, Michael Sheen
Nota: 4
Sinopsis: Un viaje espacial a una lejana colonia se convertirá en una autentica pesadilla para dos de los pasajeros cuando estos se despierten antes de tiempo.





Crítica:
Fallido acercamiento a la soledad, la obsesión, la paranoia y al miedo a morir solo en medio de la nada por parte de Morten Tyldum, director de las muy interesantes 'Headhunters' y 'The Imitation Game' que pone en imágenes un guión escrito por Jon Spaihts, guionista también de películas como 'La hora más oscura' ('The Darkness Hour'), 'Prometheus', 'Doctor Strange' o el nuevo reboot de la momia protagonizado por Tom Cruise y Russell Crowe. La historia de Spaihts tiene ideas interesantes pero por desgracia, 'Passengers' acaba convirtiéndose en la versión espacial de 'Titanic' y ni si quiera los guiños a 'El Resplandor' ('The Shining') de Kubrick sirven para apuntalar la obsesión y la paranoia. Todo aquello que parece apuntar la película acaba siendo desperdiciado por culpa de una dirección y de un guión mas interesados en llegar al gran público que en explorar los sentimientos de los protagonistas.
En el año 2106, Daniel Scheinert y Dan Kwan rodaron una de las películas más excesivas y arriesgadas del año. 'Swiss Army Man' a la que 'The Greasy Strangler' le quitó el título de 'película mas what the fuck' del año, tomaba elementos propios del cine de Michel Gondry para hablar de la soledad y los efectos que esta tiene en las personas. En ella, Paul Dano da vida a un naufrago que aislado en una pequeña isla desierta anhela ser rescatado, no morir solo, llevándolo a la mas absoluta de las desesperaciones. Todo cambiará cuando un cadáver interpretado por Daniel Radcliffe llegue a la isla y Hank encuentre en él a un amigo al que hablarle de sus sentimientos y explicarle que es la vida y el amor. La escatologica puesta en escena de esta película puede frenar a más de un espectador, pero la profundidad de la cinta de Scheinert y Kwan hacen de esta una mas que interesante propuesta sobre la que merece la pena hablar y reflexionar. Queda claro que la forma no impide que el fondo ofrezca más de lo que creemos. Al ver las primeras y flatulentas escenas de 'Swiss Army Man' pocos espectadores pondrán pensar que se acabaran encontrando ante una cinta tan elaborada y profunda como esta. Es por eso que la idea de Tyldum y Spaihts de mostrar a dos personajes aislados que forjan una estrecha amistad puede llevarnos a creer que estamos ante una cinta que ofrece mucho más de lo que el espectador puede llegar a pensar.
Es fácil que mas de un espectador se acuerde de 'Robinson Crusoe' de Daniel Defoe al leer lo anteriormente escrito acerca de 'Swiss Army Man' o incluso al leer la sinopsis de 'Passengers' (Si en la novela del escritor inglés, un naufrago, Robinson Crusoe, se encuentra con Viernes con quién establecerá una gran amistad y donde ambos lucharan por ayudar a un grupo de prisioneros capturados por los indígenas, en la cinta de Tyldum nos encontramos con Jim Preston y Aurora Lane que mantendrán un vínculo muy estrecho y juntos intentarán ayudar al resto de pasajeros del viaje estelar abocado a su casi segura destrucción) pero no debe dejar de lado la novela 'Foe' de J.M. Coetzee (Considerada por muchos como una obra maestra, la novela de Coetzee es un muy interesante acercamiento al universo creado por Daniel Defoe) por la idea de presentar a un personaje femenino (Susan Barton en un caso, Aurora Lane en el otro) que se encuentra con Robinson Crusoe (Jim Preston en el caso de la cinta de Tyldum) y Viernes (Si en la novela del escritor sudafricano se dice que este personaje carece de lengua -Susan Barton reconoce que cuando Viernes abre la boca ve todo demasiado oscuro para distinguir nada y es Robison Crusoe quién le confirma que efectivamente Viernes no tiene lengua ya que le fue arrancada-, en 'Passengers' es Arthur el que parece ocupar el lugar de este personaje y que en este caso es un androide. La comunicación entre Crusoe/Preston y Viernes/Arthur es por diversos motivos, complicada. No debemos olvidar que Crusoe y Viernes no comparten la misma lengua ni la misma educación y creencias, algo que de alguna manera puede ser extrapolable a Preston y Arthur. Incluso el título de la novela de Coetzee que hace referencia al escritor de 'Robison Crusoe' y que significa 'Enemigo' podría aplicarse es diversos momentos a la trama de la película.
Por desgracia todas estas ideas quedan relegadas a un segundo plano y el proceso de exploración de la soledad y sus efectos sobre el protagonista carece de la profundidad necesaria llegando al extremo de que la manera elegida por Tyldum para mostrarla resulta vacía y simplista tanto que las motivaciones del protagonista acaban por no ser explicadas y desarrolladas de manera convincente. No sabemos si por culpa del director o de un guión timorato, 'Passengers' simplifica el acercamiento al aislamiento forzado, tanto que para el director parece que mostrar al protagonista de su película con una gran barba es mas que suficiente. Por mucho que 'Passengers' haya claras y continuas referencias a 'El Resplandor' ('The Shining'), Tyldum parece que no sabe (O no quiere) explorar el paralelismo existente entre Preston, Jack Torrance y los 'fantasmas' que acechan a estos. Es claro que este es el gran fallo de esta película, la falta de profundidad, la manera en la que Tyldum se acerca a los sentimientos de Preston y Lane no traspasa la pantalla, haciendo que alguna de las decisiones no solo no las comprendamos si no que además nos pueden a exasperar de tal manera que puede hacer que muchos desconectemos de esta película. No es necesario que Tyldum dedique mucho tiempo para mostrar el miedo a la soledad y la psicosis que esta crea en los protagonistas, ahí está el caso de la ya citada 'Swiss Army Man': Con una breve y mas que acertada introducción y enseñando la evolución de los personajes es mas que suficiente para dejar claras todas estas ideas.
La presencia de Jennifer Lawrence deja claros dos hechos. El primero de ellos es la de dejarnos una actuación tirando a floja de una actriz ganadora de un Oscar por 'El lado bueno de las cosas' ('Silver Linings Playbook' de David O. Russelll) y nominada por 'Winter's Bone' de Debra Granik, 'La gran estafa americana' ('American Hustle') y 'Joy' ambas dirigidas también por David O. Russell, no sabemos si por desidia de la Lawrence (Por momentos parece que la actriz tiene el piloto automático puesto) o por la incapacidad de Tyldum para dirigirla. El segundo de ellos hace referencia a la deriva que parece tomar la película a partir de este momento, algo comparable a la nave Avalon en la que viajan los protagonistas. Las mas que interesantes pinceladas acerca del aislamiento que han sido de alguna manera desarrolladas hasta ese momento dejan paso a una predecible y aburrida historia de amor (Sobre esto habría mucho que hablar. Primero tendríamos que replantearnos el concepto de que es y que no es romántico, para después acordarnos de 'Código 46' -'Code 46' de Michael Winterbottom. Si el inglés mostró a dos personajes antagónicos que se encontraban y se enamoraban, el noruego parece querer hacer lo mismo. Si en el caso de 'Código 46' el aparente mal funcionamiento de un virus de la empatía parecía justificar o forzar esta relación, en 'Passengers' el aislamiento forzado en el que viven los protagonistas parece tener el mismo efecto que dicho virus) y las referencias a 'El Resplandor' ('The Shining') son sustituidas por la de 'Titanic' de James Cameron.
Es a partir de este momento cuando empieza la parte más decepcionante de esta película, donde la sombra de la cinta de Cameron acaba eclipsando a la de Tyldum. 'Passengers' no deja de ser mas que una mera versión espacial de 'Titanic'. Las acaudaladas Susan y Rose DeWitt Bukater que viajan con todo lujo de comodidades en el Avalon o en el Titanic, conocerán a Preston o a Jack, dos jóvenes ansiosos por conocer un nuevo mundo, empezar una nueva vida, bien sea en Homestead II o en Estados Unidos y que viajan en la clase más económica de la nave o del transatlántico. Dos personas que de otra manera no se hubieran conocido acaban compartiendo un mismo destino gracias a enorme meteorito o un gigantesco Iceberg que se cruzará en su camino. Si el espectador todavía tenía esperanzas de encontrar algo diferente, de que la película consiguiera alzar el vuelo o incluso emocionarle descubrirá por desgracia que esta cinta parece ser simplemente una nueva versión de la película de Cameron rodada para una nueva generación.
En el siguiente párrafo se hace referencia explicita al final de la película, es decir, en las siguientes líneas hay un claro SPOILER. Por favor, si no deseas leerlo te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Tal es el parecido con la cinta de James Cameron que 'Passengers' parece querer jugar a mostrar un final alternativo de 'Titanic'. Son muchas las personas que consideran que al final de esa película había sitio para los dos protagonistas. Tyldum vuelve a mostrar la congelación del galán de la historia, en este caso la de un Preston que se 'hunde' en el espacio exterior igual que Jack lo hizo en el océano pero cambiando el destino final de este. Pero esta vez no hay solo una tabla a la que aferrarse si no una única cápsula para poder volver al estado de hibernación. Tal parece ser la obsesión de Tyldum y Spaihts por emular a Cameron que ni si quiera esta idea está bien justificada.
'Passengers' es una película tremendamente decepcionante tanto por su falta de originalidad como por la nula capacidad de Tyldum y Spaihts para explorar y profundizar en los sentimientos de los protagonistas ni de la evolución de estos en la historia. Sin duda alguna, Michael Sheen que da vida al androide que trabaja en el bar de la nave es lo mejor de esta película, algo que demuestra lo falso y artificial que resulta el conjunto. Por mucho que estemos ante una supuesta historia de amor (De esto habría que hablar mucho y en profundidad) la falta de pasión es lo único que esta cinta consigue transmitirnos y ni siquiera jugar a descubrir sus múltiples referencias (A las ya nombradas hay que sumar por ejemplo la de 'Sunshine' de Danny Boyle) consigue sacarnos del tedio. Por momentos el espectador podrá pensar que el también se ha despertando antes de tiempo, antes de que acabe esta película...


Lo mejor: Michael Sheen. Las ideas que parece apuntar la película...
Lo peor: ...la manera en la que se desaprovechan dichas ideas que nos acaba dejando un mas que preocupante mensaje de la película acerca de lo que es el amor.

domingo, 8 de enero de 2017

'Animales Nocturnos' Diferencias entre novela y película

Título: Animales Nocturnos - Nocturnal Animals
Año: 2016
Género: Drama - Thriller - Adaptación Novela
Duración: 116 min. 
Director: Tom Ford
Guión: Tom Ford según la novela de Austin Wright
Música: Abel Korzeniowski
Interpretes: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson, Isla Fisher, Ellie Bamber, Armie Hammer, Karl Glusman, Laura Linney, Michael Sheen, Jena Malone
Nota: 8
Sinopsis: Agobiada por un matrimonio que no funciona, Susan recibirá un ejemplar de la novela escrita por su ex-marido, un violento thriller que hará que esta se replantee las decisiones tomadas en el pasado.



Crítica:
El diseñador Tom Ford vuelve a deslumbrar con el que ya es su segundo largometraje. Si en la película que supuso su debut en la pantalla grande fue el propio director el que se encargó de escribir el guión que adaptaba una novela de Christopher Isherwood, en 'Animales Nocturnos' ('Nocturnal Animals') Ford vuelve a encargarse del guión adaptando esta vez la novela 'Tres Noches' ('Tony and Susan') de Austin Wright. 'Animales nocturnos' ('Nocturnal Animals')  cuenta tres historias en una: La de Susan, su protagonista, atrapada en un matrimonio y una vida que siente que la asfixia y que se sustenta en mentiras, la del libro que esta recibe y está escrito por su ex-pareja (Lo que hará que esta se replantee su vida y la importancia de las decisiones tomadas) y la forma en la que Susan recuerda la relación con este y la manera en la que esta acabó debido tanto por la incapacidad de él a la hora de aceptar las críticas como por la diferencia existente entre ambos en lo que a aspiraciones profesionales se refiere. Son múltiples los cambios que Ford introduce con respecto a la novela en la que se basa, la mayoría de ellos mejoran a la obra de Wright, otros la empeoran, pero la sensación general es que esta es una de esas películas que están por encima de la novela que adaptan, tanto es así que el diseñador ha sido nominado a los Globos de Oro tanto por el guión de esta película como por la dirección de la misma. En las siguientes líneas vamos a hablar tanto de la obra de Austin Wright como de la cinta de Ford intentando analizar aquello en lo que creemos que Ford ha acertado como aquello en lo que no.
El punto de partida de ambas obras difiere radicalmente, tanto en la forma como en el fondo. Es cierto que tanto en la obra de Wright como en la película de Ford, la protagonista recibe la novela que ha escrito su ex-marido Edward, persona incapaz de asumir las críticas realizadas por Susan acerca de su trabajo y su idealismo, pero en mientras en el primer caso será ella quién solicite el manuscrito tras recibir un e-mail de su ex-marido en el que este le indica que le gustaría que leyera la novela, en el segundo Susan recibirá un paquete con una breve nota que contiene el manuscrito. Esta forma de presentar la manera en la que la novela de Edward llega a manos de Susan deja claras varias ideas: La primera sería la violenta forma en la que Edward irrumpe en la vida de Susan en la película de Ford. En ambos casos este aparece de forma inesperada pero en uno le da la opción a Susan de recibir la novela mientras que en el otro esta la recibe directamente lo que nos lleva a la segunda e importante idea: El momento elegido por esta para leer el libro. La Susan de Wright guarda la novela durante un tiempo hasta que su marido se ausenta para asistir a una convención médica. Mientras ella sospecha que el está con una antigua amante, está leerá el manuscrito de Edward. Sin ser comparables ambas acciones, la forma en la que Susan decide leer la novela, en secreto y aprovechando la ausencia de su marido, demuestra que la relación de ambos se sustenta no solo en mentiras si no en la desconfianza mutua. Es cierto que la Susan de Ford también leerá la novela cuando su marido se haya ido de viaje (Ford se muestra menos obvio que Wright y deja clara la relación entre ambos personajes casi desde el comienzo de la película, algo que en cambio el lector tendrá que ir descubriendo poco a poco) pero la brusca forma en la que esta irrumpe en la vida de Susan parece poco menos que obligarla a hacerlo.
La tercera de ellas es la posición de Susan con respecto a la novela y sus personajes así como la manera elegida tanto por Ford como por Wright para presentar a su protagonista, ya que en aunque en ambos casos estas son mujeres que se mueven en ambientes económicos elevados: Una es galerista, vive en una casa de lujo que tiene en su jardín una de las obras de Jeff Koones titulada ‘Balloon dog’, mientras que la otra es la esposa de un importante médico, pero la Susan de Ford es mostrada mujer independiente mientras que de la de Wright se recalca que sacrificó su vida y su trabajo para seguir a su marido y cuidar de sus tres hijos, algo que parece que va a seguir haciendo. Puede que estas ideas sean suficientes para entender que en la película de Ford inicialmente Susan vea en Tony Hastings (Protagonista de la novela de su ex-marido) una extensión de ella (Idea reforzada con el paralelismo existente entre lo que le dice Ray Marcus –Aaron Taylor-Johnson- a Tony Hastings y Hutton Morrow –Armie Hammer- a Susan acerca de la superioridad que parece que los segundos muestran constantemente. Tampoco debemos dejar de lado la forma en la que aparecen los cuerpos de la mujer e hija de Hastings que se corresponde con la postura que tiene la hija y el novio de Susan cuando esta la llama para saber si se encuentra bien. Uno de los pocos momentos en los que sabemos de la existencia de este personaje en contraposición a lo que ocurre en la novela cuya presencia es casi constante) para acabar darse cuenta de que este no es más que el alter-ego literario de Edward. La Susan de Wright no solo no entiende el motivo del título de la novela si no que además no se ve reflejada en Hastings.   
Tanto Wright como Ford utilizan las diversas historias para mostrar una narración fragmentada que van dando forma a los diversos personajes, a su posición dentro de las mismas y a la película y a la novela en general. Es cierto que Wright profundiza mas en los sentimientos de Hastings tras la traumatica perdida de su mujer e hija algo que desde el punto de vista de la persona que escribe estas líneas es lo peor de la novela ya que nos deja los pasajes mas lentos y carentes de interés por lo que considero un acierto que estos hayan sido dejados de lado en su salto a la gran pantalla. Ford muestra la historia de Hastings desde un punto de vista mas cercano al thriller algo que no deja de lado las implicaciones morales y personales de la historia. Los interludios mostrados por ambos autores servirán para que el espectador o el lector entiendan en toda su magnitud la relación de Susan, su ex-marido y la forma en la que esta conoció a la persona con la que actualmente comparte su vida. Otra vez volvemos a encontrarnos con un cambio radical entre ambas obras: La posición de la madre de Susan con respecto al matrimonio de esta con Edward. Si en el caso de la obra de Wright, esta muestra su alegría por que su hija se case con Edward llegando al punto de intentar convencer a esta de que no se divorcie, en el de la película de Ford, el personaje interpretado por Laura Linney considera que dicha relación está avocada al fracaso. Llegados a este punto es inevitable pensar en la evolución de Susan con respecto a su posición ante el resto de personajes de la película: De creer que Hastings es una extensión de ella a darse cuenta de que ella no deja de ser su madre.
Es en la vida actual de Susan y en lo referente a su pasado con Edward donde se observan mas las diferencias existentes entre las obras de Wright y Ford  (A las ya mencionadas hay que sumar el hecho de que en su adaptación al cine, el director y guionista añade el componente de la perdida, algo que sirve para mostrar la evolución de Susan con respecto a aquello que sucede en la novela y que no profundiza demasiado en la manera en la que Susan conoce a su actual marido) siendo la historia que lee la protagonista la que en lineas generales se mantiene mas fiel a la novela de Wright, al menos aquello que plasma Ford en la pantalla (Recordemos que este no analiza la manera en la que Hastings intenta volver a su vida diaria y afrontar la perdida) pero es en el personaje interpretado por Michael Shannon donde el lector reconvertido a espectador observará una sutil diferencia: Ford hace desaparecer a este personaje de la historia de una manera que desubicará a mas de uno como si al director y guionista no le importara que ocurre con este en el momento en el que ya no le puede sacar mas partido. Aunque la parte final de la novela de Wright se hace un tanto cuesta arriba por la forma en la que este introduce a dos personajes durante el clímax final de la misma (Si la Susan de Ford sabe el motivo del titulo, la de Wright descubre que uno de estos nuevos personajes de la historia se llama igual que ella, algo que el escritor muestra claramente) este consigue que aquello que le ocurre a Hastings resulte mas redondo y coherente que a Ford, algo que puede sorprender ya que la idea de lo que sucede es común en ambas obras.
Si Wright introduce a un personaje llamado Susan en su historia, Ford hace lo propio mostrando a las mujeres obesas con las que abre la película en el exterior del bar donde Ray Marcus es finalmente detenido y enseñando un coche del mismo color que el que este conduce cuando ataca a Hastings y su familia en el momento en el que Susan decide romper definitivamente con Edward. Tal y como se tradujo la película de Nicolas Roeg 'Don`t look now' en España 'Amenaza en la sombra' podemos decir lo mismo para definir ese momento. Es una lastima que Ford se muestre por momentos demasiado efectista y poco sutil algo que rompe con la línea general de la película. Esta idea se muestra muy especialmente en el momento en el que el personaje interpretado por Jena Malone hace su aparición en pantalla, no solo por el cuadro que observa Susan si no también por esa escena que parece extraída directamente del imaginario de David Lynch y su 'Twin Peaks'.
Ford cuenta con un reparto de autentico lujo para esta su segunda película. Amy Adams que en el 2016 también destacó con su gran trabajo en 'La llegada' ('Arrival') de Denis Villeneuve, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon, Aaron Taylor-Johnson (Ver a estos tres compartiendo escena es simplemente increíble), Karl Glusman que tras la decepción por su trabajo en 'The Neon Demon' de Nicolas Widing Refn por ser una simple extensión del que ya hizo en 'Love' de Gaspar Noe parece demostrar que el actor tiene mas registros, una sorprendente Isla Fisher que demuestra que tiene muchos mas registros que los propios de la comedia incluso las breves apariciones de Jena Malone, Michael Sheen y Laura Linney (De estos tres la que tiene un papel con mas peso e importancia). A todos ellos en mayor o menor medida (El trabajo de Malone y Sheen ha de ser considerado como simples cameos) Ford les saca lo mejor de ellos (Aaron Taylor-Johnson ha sido nominado a los Globos de Oro como mejor actor secundario). 'Nocturnal Animals' es una cinta con una cuidadísima puesta en escena por momentos fría, algo con lo que el director intenta plasmar la personalidad de la protagonista, pero que en el fondo es tan seductora que hace imposible que no caigamos rendidos ante esta película. Sin duda alguna, la cinta de Ford es una de las mejores películas del año pasado. Una de esas cintas que hay que ver y que se quedan grabadas en la memoria del espectador durante mucho tiempo.


Lo mejor: El trabajo de los cuatro protagonistas principales. La manera de Ford de plasmar la novela de Wright en imágenes. La cuidada puesta en escena.
Lo peor: La escena a lo Bob de 'Twin Peaks', poco sutil y contenida para todo lo que nos estaba mostrando Ford hasta ese momento.