martes, 21 de marzo de 2017

Critica: Crudo - Raw

Título: Raw - Crudo
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 99 min. 
Director: Julia Ducournau
Guión: Julia Ducournau
Música: Jim Williams
Interpretes: Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Joana Preiss, Bouli Lanners, Marion Vernoux, Thomas Mustin, Jean-Louise Sbille, Marouan Iddoub
Nota: 8
Sinopsis: Tras su llegada a un colegio mayor, una introvertida joven descubrirá como crece dentro de ella la necesidad de comer todo tipo de carne.





Crítica:
En el año 2011, Julie Gayet, una de las coproductoras del debut en la pantalla grande de Julia Ducournau, protagonizó una mas que interesante distopía titulada ‘Carré Blanc’. La cinta dirigida por Jean-Baptiste Leonetti y que en España solo se pudo ver en ciertos festivales, narraba la deshumanización total de la sociedad donde los sentimientos eran relegados a un segundo plano y donde solo quién juega bien asciende alto y rápido. El suicidio, la manera elegida por la madre del protagonista para ‘ayudar’ a su hijo a sobrevivir, hará que prenda el odio dentro de él y que así sea más difícil que se deje dominar. Su mujer, interpretada por Gayet, intentará hacer que este vuelva a ser quién era, a recuperar aquello que lo hace humano.
Es cierto que la cinta de Leonetti se aleja de lo mostrado por Ducournau en su película, en ‘Crudo’ (‘Raw’) no estamos ante una sociedad distópica pero si que nos encontramos en estas ciertas ideas, ciertos elementos mas allá del nombre de Gayet en los títulos de crédito que nos lleva a trazar ciertos paralelismos entre ambas. Uno de estos elementos es esa extraña atmósfera que envuelve tanto al colegio mayor en el que se hospeda Juliette como al reformatorio en el que están Phillipe y Marie. Estos dos lugares resultarán fundamentales en la evolución de los sentimientos de estos personajes, en un caso servirá para que la protagonista de ‘Crudo’ (‘Raw’) se libere de sus ataduras, deje de lado su apocopada personalidad y forma de ser y muestre una parte de si misma que ha estado oculta durante toda su vida, en el de ‘Carré Blanc’ para que Phillipe oculte sus sentimientos. Si Phillipe crea una coraza alrededor de él, la de Juliette se desarma a tal velocidad que ni ella misma es capaz de asimilar lo que le esta sucediendo. Resulta curioso que en ambos casos, los personajes acaben convirtiéndose en una especie de bestias. ‘Son unos monstruos. Somos unos monstruos. Lo acabarás viendo’.
En la misma edición del festival de cine fantástico de Sitges en la que se presentó ‘Crudo’ (‘Raw’) también se pudo ver ‘Der Nachmahr’, cinta dirigida por Achim Bornhak y que narraba el proceso de autodestrucción de una joven que tras una visión en una fiesta se encontraba con una extraña criatura en su habitación. A pesar de las buenas intenciones de la película de Bornhak (La idea de hacer que ese monstruo sea una representación de la depresión, el hastío y la incapacidad de encontrar su lugar en el mundo de la protagonista da para crear una gran historia) resultaba lastrada por un aburrido desarrollo carente de la fuerza necesaria como para conseguir captar la atención del espectador hasta el final de la película. Es inevitable hablar de la cinta de Bornhak a la hora de hacerlo de la de Ducorunau por mostrar la evolución de los sentimientos y la autodestrucción de dos jóvenes que de alguna manera se rebelan contra lo establecido.
El punto de inflexión de ambas protagonistas, Tina en el caso de ‘Der Nachmahr’ y Juliette en el de ‘Crudo’ (‘Raw’) comienza con una fiesta. En el primer caso porque Tina se obsesionará con una extraña visión que acabará con la aparición de un raro ser en su cuarto, en el de Juliette porque esta descubrirá un mundo totalmente ajeno a ella (En la cinta de Ducournau se recalca varias veces el exquisito comportamiento y expediente académico de la chica). Tanto las película de Bonrhak como la de Ducournau no solo comparten también la idea de profundizar en los sentimientos de las protagonistas y su forma de rebelarse si no también la composición de ciertas escenas, algo que llama poderosamente la atención. Sirva de ejemplo el momento en el que Tina descubre al monstruo en la cocina comiendo compulsivamente casi en la misma postura en la que el compañero de habitación de Juliette se encuentra con esta haciendo exactamente lo mismo. Notemos además que tanto Juliette como el monstruo necesitan comer, alimentarse. Por si esta idea no quedara suficientemente clara en 'Crudo' ('Raw') es reforzada con varias frases de la protagonista que recalcan esa necesidad y el vacío que siente constantemente.
En el año 2013, David Wnendt adaptó una novela de Charlotte Roche con el título de ‘Wetlands’, excesiva y notable película que ha sido calificada por muchos como una especie de Amelie con exceso de hormonas. De igual manera que ocurría con ‘Der Nachtmahr’, ‘Wetlands’ y ‘Crudo’ (‘Raw’) comparten varías ideas de las que es imposible no hablar. Otra vez volvemos a encontrarnos con una protagonista que lleva encima una gran carga emocional derivada de la relación con sus padres (La escena inicial de la cinta de Ducournau con la madre protestando por que su hija ha encontrado carne en su comida deja patente la relación existente. La separación de los padres de Helen y la imposibilidad de aceptar que estos ya no están juntos será uno de los pilares básicos de la neurosis que sufre esta) y otra vez nos encontramos con alguna escena que bien podría formar parte de una u otra película. Sirva de ejemplo la depilación de una de las protagonistas. Ducournau se aleja del humor que Wnendt usa en gran parte de las escenas de la película lo que sirve en el caso del director alemán para diluir la dureza de aquello de lo que está hablando (La depresión y la falta de un hogar y de cariño por parte de una joven) y dotar a su historia de un tono de cuento de hadas que puede llevar a mas de un espectador a interpretar de forma errónea el final de la película.
El tono elegido por Wnendt, la manera en la que Ben y Chris Blaine muestran las apariciones de Nina en ‘Nina Forever’ (La imposibilidad de pasar página, de aceptar y superar los momentos mas duros parecen quedar en un segundo plano en la cinta de los Blaine aun siendo lo mas importante de la misma), el abundante gore de ‘X is for XXL’ fragmento dirigido por Xavier Gens para ‘The abc’s of the death’ (De él que también nos acordamos al ver la cinta de Ducournau, gracias a esa chica asiática que dice a la protagonista que es lo que tiene que hacer para poder vomitar mejor), la truculencia de 'Thanatomorphose' de Éric Falardeau (La descomposición en vida de una joven cuyos sentimientos son ignorados por las dos personas que supuestamente la desean) o los apuntes de canibalismo de ‘Crudo’ (‘Raw’) pueden ser claros ejemplos de que la forma elegida por los directores para plasmar sus ideas en pantalla puede alejar al espectador de aquello que realmente quieren contarnos. Resulta alarmante la forma en la que se ha publicitado a la película de Ducournau recalcando que durante la proyección de esta película en el festival de Toronto se produjeron varios desmayos, que prensa especializada haya escrito comentarios como: ‘El filme gira en torno a una mujer vegetariana que, tras someterse a un ritual caníbal, comienza a sentir la imperante necesidad de saciar su hambre con carne humana’ (Fíjese el lector en las palabras: ‘ritual caníbal’) o que directores de renombre como Edgar Wright tuitee que esta es una cinta solo apta para cierto tipo de estómagos, lo que consigue que el espectador se acerque a esta película con una expectativas que no se van a cumplir (En la sesión en la que estuve yo, ciertos espectadores no paraban de preguntarse si iban a ser capaces de ver entera la película. Pasado la mitad del metraje no paraban de hablar debido a que ‘Crudo’ –‘Raw’- no ofrecía aquello que esperaban). Habría que plantearse dos preguntas acerca de la publicidad que rodea a esta película: La primera de ellas es si es justo vender una cinta como esta traicionándola de esta manera, rompiendo por completo con la idea que quiere transmitir la directora. La segunda es: Si ‘Crudo’ (‘Raw’) no se hubiera vendido así, ¿Habría tenido el mismo estreno en España o hubiera ido directamente al mercado doméstico?

En el siguiente párrafo se va a establecer una comparación con una película que puede llevar implícitos ciertos spoilers. Ni no deseas que algún detalle importante pueda ser revelado te recomendamos que saltes al siguiente párrafo. Pero hay otra película, una cinta pequeñita que pasó casi desapercibida con la que ‘Crudo’ (‘Raw’) posee ciertos paralelismos. Esa cinta dirigida por Jonas Alexander Arnby y titulada ‘Cuando despierta la bestia’ (‘When Animals dream’) narra la historia de Marie, una joven de dieciséis años cuya madre está postrada en una silla de ruedas por culpa de una extraña enfermedad de la que ella parece que empieza a tener síntomas. Marie tendrá que enfrentarse a su familia para intentar ser simplemente una chica más. El tono pausado de ambas cintas (La película de Arnby fue comparada con el ‘Déjame entrar’ –‘Lat den rätte komma in’- de Tomas Alfredson) y el peso de la familia hace que dos películas tan aparentemente diferentes como estas posean un núcleo común que parece hermanarlas.
Ciertas escenas rodadas por Ducournau parecen dejar claras las influencias de la directora a la hora de construir su película. Puede que la mas clara de ellas sea la de David Cronenberg, el maestro de la nueva carne que está presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) no solo por el hecho del uso de la carne que hace Ducournau en su historia si no también por la manera en la que Juliette se queda mirando un accidente de tráfico con el que se encuentra, similar a la de Vaughan o James y Catherine Ballard en 'Crash' o esa desolada carretera donde comienza ‘Crudo’ (‘Raw’) que parece llevar directamente a la clínica Keloid. Otra de esas influencias parece ser la de Leos Carax. Aquí no veremos al personaje interpretado por Denis Lavant moviéndose en una cinta con un traje para capturar sus movimientos si no a un caballo cabalgando sobre una superficie similar. El momento en el que los jóvenes son manchados con sangre bien podría formar parte de alguna película de Tetsuya Nakashima, e incluso el cine comercial americano reciente parece estar presente en ‘Crudo’ (‘Raw’) debido a que el personaje interpretado por Ella Rumpf puede hacer que muchos se acuerden de Fairuza Balk y alguna de sus películas más famosas.
¿Quién eres? ¿Estás a gusto contigo misma? De la misma manera que en ‘Oh Boy’ de Jan Oler Gester, el encuentro entre Niko y ese anciano en un bar y la conversación que ambos mantienen da sentido a la película ('Con todos esos vidrios rotos, ya no podré ir en bicicleta'), el monólogo de la enfermera otorga a la historia una profundidad que puede pasar desapercibida en un primer momento por culpa de la manera en la que se ha publicitado esta película. El miedo, la rebelión a lo establecido, a la educación recibida, la incapacidad para expresar los sentimientos y la rabia contenida forman parte de la esencia de 'Crudo' ('Raw'). Desde ‘La soledad del perro guía’ solo podemos recomendar una cinta como esta que se beneficia del gran trabajo de su actriz protagonista (Absolutamente perfecta para el papel), advirtiendo al espectador que se acerque a ver esta película se olvide de la forma en la que se ha publicitado (El ‘What are you hungry for?’ tiene muchas mas lecturas de las que a priori podemos llegar a pensar), si no se hace así es muy probable que no se pueda disfrutar de la película de Ducournau de la manera en la que sería necesario. Muy recomendable.


Lo mejor: El trabajo de Garance Marillier. La manera en que la directora cierra la historia. 
Lo peor: Toda la publicidad alrededor de esta película puede acabar jugando en su contra.

lunes, 6 de marzo de 2017

Melanie: The girl with all the gifts - Novela y película

Título: Melanie: The girl with all the gifts
Año: 2015
Género: Drama - Terror
Duración: 111 min. 
Director: Colm McCarthy
Guión: Mike Carey según su propia novela
Música: Cristobal Tapia de Veer
Interpretes: Gemma Arterton, Glenn Close, Paddy Cosidine, Sennia Nanua, Fisako Akinade, Anamaria Marinca, Dominique Tipper, Anthony Welsh, Tessa Morris, Elise Reed
Nota: 6,5
Sinopsis: El mundo tal y como lo conocemos ha desaparecido. Una extraña enfermedad ha convertido a las personas en zombies sedientos de carne. Encerrados en una base militar los supervivientes intentan encontrar una cura que salve a la humanidad. Su única esperanza: Observar y analizar a un grupo de niños que habiendo sido infectados son capaces de tener un comportamiento normal



Crítica:
Saturación. Con esta palabra se puede definir el momento que vive actualmente el género zombi. Series como ‘The walking dead’, ‘Fear of the walking dead’, ‘iZombie’, etc, etc... novelas gráficas y cómics como los de Robert Kirkman que han servido como base para desarrollar los guiones de la serie de su mismo nombre, novelas de autores como Max Brooks, Juan de Dios Garduño, Jonathan Maberry o infinidad de películas hacen que este género esté empezando a dar muestras de agotamiento, agonizando. El acartonamiento que parece que está sufriendo juega en su contra y son cada vez menos las cintas capaces de ofrecer al espectador algo diferente, algo que se salga de lo común y de lo típico. Cuando llega a nuestras pantallas algo que se sale de la norma, que posee un plus de originalidad que la diferencia de otras propuestas similares es recibida con gran entusiasmo, quizá hasta con demasiado. ‘Melanie: The girl with all the gifts’ es una de esas cintas, una de esas películas que ofrecen algo diferente al menos en lo que a la concepción inicial de la historia se refiere porque esta acaba transitando por caminos mil veces vistos, acercándose peligrosamente a cintas como ’28 días después’ (’28 days later…’) lo que hace que esta pierda frescura y acabe dejándonos algunos momentos que no están a la altura de las ideas inicialmente planteadas.
El peso de la culpa, la aceptación de la realidad y de la propia naturaliza de las personas, en especial la de uno mismo. Estas ideas están desarrolladas de manera notable en la novela de Mike Carey que el mismo se encarga de adaptar a la pantalla grande y que por desgracia han perdido fuerza e importancia lo que deriva en que ciertas escenas y situaciones no acaben por funcionar correctamente. Nadie mejor que el propio autor de la novela para encargarse del guión de la película. Nadie mejor que la persona que escribió la historia para ser capaz de trasladar el espíritu de esta a la pantalla grande, para respetar aquello que escribió pero resulta sorprendente que en este caso aunque la película de McCarthy se mantiene fiel en líneas generales a la novela de Carey, hay ciertos y sustanciales cambios que la alejan radicalmente de ella. Vamos a intentar explicar aquellas que nos han llamado más la atención. Obviamente en las siguientes líneas se va a hablar tanto del desarrollo como del final de la película por lo que van a haber SPOILERS
La primera y como no podía ser de otra manera, hace referencia al personaje principal. No en la relación que esta tiene con Helen Justineau (Gemma Arterton) ni con la tremenda inteligencia y perspicacia que esta muestra si no en el cambio de color de piel de la protagonista (‘Se llama Melanie. Su nombre viene del griego antiguo y significa la chica negra pero en realidad tiene la piel muy clara, así que no es un nombre apropiado para ella’. Así empieza la novela de Carey y así, de esta manera, se describe a su personaje principal. Sennia Nanua que se alzó con un mas que merecido premio a la mejor actriz en el pasado festival de cine fantástico de Sitges, es una joven actriz de color lo que hace que en la película el nombre de esta se ajuste mas a su físico pero que de alguna manera hace que se pierda la fuerza de la metáfora de la dualidad, el hecho de que dos ideas aparentemente antagónicas se encuentren en el mismo cuerpo), la manera en la que la doctora Caldwell se acerca a ella (En la película de McCarthy esta, sabiendo que Melanie es la niña mas inteligente de todos los sujetos a los que observa, le propone diferentes problemas lógicos para que los resuelva, mientras que en la obra original la doctora hace de Melanie su máxima obsesión) y sobre todo por la manera en la que la culpa afecta a la chica (Este es un punto de vital importancia en la novela de Carey que sirve para justificar la manera en la que dos de los personajes principales actúan y evolucionan a lo largo de la historia y que de alguna manera sirve para que el lector reconvertido en espectador se plantee si realmente Carey ha respetado la esencia de su novela) y la forma en la que esta va despertando y tomando conciencia de su naturaleza. Merece la pena detenerse brevemente en estas dos últimas ideas ya que personalmente las considero de vital importancia. De igual manera también queremos explorar ciertos personajes, el desarrollo de la película y por supuesto el final de la misma.

I.- El peso de la culpa.

La culpa. Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado. Este es el sentimiento que atormenta a Helen Justineau y a Melanie. Este es el sentimiento que sirve para hacer que la historia avance, para que la forma de actuar de ambos personajes y su manera de relacionarse con el resto resulte natural (o al menos lo intente) algo que se aprecia con mas claridad en la novela que en la película.
Melanie

‘Dime un número entre el uno y el veinte’ le dice la doctora Caldwell en un momento dado a Melanie. ‘Trece’ responde esta. La aparente simplicidad de la respuesta de la chica le descubre a esta una autentica pesadilla. La culpa por haber dicho ese número llevará a Melanie a aceptar su sino y ofrecerse voluntariamente a la doctora. La respuesta a la pregunta que la carcome y que ya intuye sabe que solo tendrá forma cuando esta se ponga en sus manos. Estas escenas que forman parte de la película no están en la obra original de Carey. Melanie no se sacrifica si no que es Caldwell la que considera que el sujeto mas inteligente de todos aquellos a los que observa es vital para su investigación. El peso de la culpa no recae sobre Melanie hasta bien avanzada la novela, hasta el momento en el que esta no toma conciencia de su propia naturaleza e inventándose una historia sobre aquello que observa consigue trasmitir de una manera un tanto inocente sus miedos al resto de sus compañeros (Tal y como recalca el sargento Parks, la historia que Melanie les cuenta posee demasiados agujeros como para ser cierta). La huida sin ningún tipo de esperanza ni posibilidad de éxito de Kieran Gallagher así como de la doctora Caldwell llevará a la chica a plantearse ciertas preguntas a las que no es fácil responder, haciendo que la parte final de la novela posea más fuerza y coherencia que la de la película, haciendo, en definitiva, que las ideas acerca de la caja de Pandora y la mitología griega fluyan de manera lógica.
Helen

En el año 2011, Mike Cahill dirigió la notable ‘Otra Tierra’ (‘Another Earth’). La película narraba la historia de la aparición de un planeta exactamente igual que la Tierra y la manera en la que este insólito hecho afectaba a las personas. Tras su envoltorio de ciencia ficción low-cost, la historia de Cahill hablaba del peso de la culpa y de la manera que tienen las personas de enfrentarse a ella. ¿Habrá en la otra Tierra una persona igual que yo? ¿Esta persona habrá tomado decisiones más acertadas que las que tomé yo en su momento? ¿Será su vida mejor que la mía? Estas preguntas eran en realidad el tema principal de la película y sobre ellas pivotaba la historia de Rhonda y John Burroughs (Esta idea es también extensible a la muy interesante ‘Coherence’ de James Ward Byrkit) Es imposible no establecer una relación entre la Helen Justineau de la novela de Carey con la Rhonda de Cahill. Ambos personajes poseen un nexo común en sus vidas que hace que en un caso una defienda a los niños que son sometidos a terribles experimentos y en otro que se acerque a la persona de John Burroughs. Dos accidentes de tráfico, dos maneras de que su mundo colapse y se venga abajo como una torre de naipes. La culpa por el error cometido que tuvo trágicas consecuencias deriva en la forma en la que ambas se relacionan con el mundo y con su entorno. Si en un caso el mundo tal y como lo conocemos ha terminado por un extraño virus que convierte a la gente en zombis, en el otro, la aparición de un planeta igual que el nuestro ha conseguido lo mismo aunque obviamente en este caso de una manera bastante diferente. ‘Helen Justineau está pensando en niños muertos. No puede, o no quiere, restringirlo más’. Justineau hace suya una causa perdida, se redención pasa por salvar a la única persona que puede, a Melanie, al fantasma de la niña que una vez dejó en la cuneta de una carretera.
Kieran

'Siempre ha tenido una suerte de mierda, desde el mismo día en que nació (...) Soy un cobarde y un montón de basura sin valor, pero si me das otra oportunidad, no volveré a abandonarte'. Así se refiere el autor a la vida anterior de Kieran Gallagher antes de llegar a la base donde se sitúa parte de la acción. La culpa, el pasado y la constante obsesión por la mala suerte que rodea cada una de las decisiones que Gallagher ha tomado en su vida, determinan de manera irreversible sus miedos y por tanto el devenir del personaje.
II. La aceptación de su propia naturaleza

Melanie

No debemos olvidar que a pesar de la extrema inteligencia de Melanie, esta es una niña pequeña que no ha conocido, o mejor dicho que no recuerda como era la vida más allá de las cuatro paredes que conforman su celda. Carey muestra en su novela el proceso de aceptación de la realidad por parte de la chica, la manera en la que esta se da cuenta de que no es más que aquello que tanto odian y tanto temen sus compañeros. A pesar del sacrificio que ella hace al ponerse las esposas y la máscara, la manera en la que esta va asimilando quién es realmente es narrado por el autor en base a diversas situaciones y reflexiones haciendo que el momento que supone su punto de no retorno sea el encuentro de esta con los jóvenes salvajes en los que ve que hubiera sido de ella si no hubiera vivido toda casi toda su vida en su celda. Este hecho junto con el peso de la culpa y la extrema crueldad que observa en los humanos le llevará a que sus acciones estén del todo justificadas haciendo que las explicaciones que esta le da al sargento Parks y que esta recibe de la doctora Caldwell consigan que el final de la novela resulte mas coherente que el de la película. Esto que puede resultar extraño ya que ambas escenas finales son prácticamente similares es derivado de que en la película de McCarthy este tiene un tono más propio de una fábula mientras que en la obra de Carey este posee una justificación más allá que la aparente que muchos espectadores pueden acabar teniendo.
III.- Los chatarreros.

Los chatarreros son unos personajes que aparecen en la novela de Carey y que no están presentes en la película. Estos, que parecen extraídos de 'La Carretera' de Cormac McCarthy son un grupo de personas que tras el Colapso decidieron intentar sobrevivir por su cuenta alejados de las grandes ciudades y en un estado semisalvaje siendo el principal motivo de que la base donde viven los protagonistas caiga en manos de los hambrientos. Son tres amenazas las que se ciernen sobre estos en la novela: Los hambrientos, los chatarreros y los niños salvajes.
IV.- Los niños (salvajes).

Motivo por el cual Melanie toma conciencia realmente de quién es. Es una lastima que la manera elegida por McCarthy para mostrar el enfrentamiento de esta con los niños resulte tan alejada de la violencia y salvajismo utilizado por Carey en su novela lo que deriva en que la película nos deje uno de los momentos mas prescindibles de la misma. Si bien es cierto que en 'Logan' el personaje interpretado por Hugh Jackman reniega inicialmente de Laura (Dafne Keen) este acabará protegiéndola anteponiendo su seguridad a la de ella lo que hace inevitable que pensemos en la relación existente entre Helen Justineau y Melanie (La idea de la ropa que las niñas quieren ponerse también supone un nexo común entre ambas cintas) Entre los niños que aparecen en la película hay que distinguir dos tipos: Aquellos que comparten cautiverio con Melanie y los que viven de manera salvaje en las calles de la ciudad. Los primeros sometidos a todo tipo experimentos vuelven a traernos a la memoria la cinta de James Mangold y que tan buenas criticas le han reportado: Otra vez nos encontramos con la idea de niños que son usados en experimentos y que son considerados como una propiedad o bien del gobierno o bien de una empresa privada. Ambos casos son similares ya que los niños han nacido con la peculiaridad que los hace diferentes: O bien la aparente resistencia al virus o bien algún tipo de mutación (La sombra de 'Hijos de los hombres' -'Children of Men'- de Alfonso Cuarón también eclipsa por momentos a la cinta de Mangold que por si había alguna duda es la misma persona que dirigió 'En la cuerda floja' -'Walk the line'- biografía de Johnny Cash). Los segundos con una estética en la película mas propia de la saga de 'Mad Max' representan aquello en lo que Melanie se hubiera convertido si no hubiera sido capturada siendo niña. La fuente de su desesperación y tristeza es a la misma vez la de su esperanza. Esta idea reforzada en la novela queda un tanto diluida en la película, lo que supone una verdadera lastima.
V.- Kieran

La manera en la que Carey sitúa la historia de Melanie en el tiempo gracias a la lectura por parte del sargento Parks de un informe de Gallagher: 'Por ejemplo hoy, al recibir el informe de Gallagher. Gallagher, K., soldado, 24 de julio de 2097, 17:36. En el transcurso de una incursión de limpieza rutinaria...' y la forma en la que este explica cuando sucedió el colapso de la humanidad sirve para presentar a un personaje adulto (Kieran Gallagher) cuya existencia se ha visto limitada por culpa del colapso de la sociedad ('Gallagher es uno de sus soldados mas jóvenes. Si había nacido ya cuando se produjo el Colapso, estaría mamando de la teta de su madre'). De igual manera que Melanie, Gallagher ha vivido en una especie de celda y como esta este va descubriendo el mundo anterior al colapso ('Sí, ya lo sabía -miente Gallagher. Ha oído la palabra, pero nunca había visto uno' cita que hace referencia el descubrimiento de los protagonistas de un autobús de dos pisos) pero mientras la chica demuestra una madurez impropia para su edad, a él le sucede todo lo contrario ('Es el único soldado que tienen, con la excepción de Gallagher, que es demasiado joven para tener opinión y no digamos para hacer planes'). Tampoco debemos olvidar el paralelismo existente entre las familias de Melanie y Gallagher. En el primer caso esta es la segunda generación infectada, hija de una madre hambrienta que le dio a luz (La idea de que los niños salvajes devoraron a sus madres desde dentro queda resulta mas una hipótesis que una realidad como lo parece en la película) en el segundo según se dice 'El soldado Kieran Gallagher sabe todo lo que hay que saber de los monstruos, porque proviene de una familia donde son mayoría' (Aquí podríamos volver a encontrarnos con la frase publicitaria de 'Calle Cloverfield 10' ('10 Cloverfiled lane'), aquella que decía eso de que  'Los monstruos tienen muchas formas'). Carey en su novela muestra a dos personajes diferentes que van descubriendo el mundo que los rodea y que de esta manera van perdiendo la inocencia que les queda.
VI.- La doctora

Resulta sorprendente ver a una actriz como Glenn Close en una cinta como esta. Su doctora Caldwell es sin duda alguna el personaje mas antipático de toda la película, el único que no va desarrollando sentimientos por la pequeña Melanie ya que antepone su deber, su investigación a cualquier otra cosa. Otra vez la cinta de James Mangold 'Logan' nos viene a la cabeza. Si Gabriela (Elizabeth Rodríguez) intenta proteger a Laura (Dafne Keen) de la misma manera que parece hacerlo Helen Justineau con Melanie, el doctor Rice (Richard E. Grant) y la doctora Caldwell se refieren a los niños como sujetos, como meros elementos por y para investigar con ellos intentando que las personas que trabajan con ellos no los vean como niños si no como proyectos para que estos no sientan ningún tipo de empatía por ellos. 
VII.- El sargento Parks

Si para Helen Justineau su máxima obsesión parece ser la de proteger a Melanie, la del sargento Parks, más allá de llevar a sus cuatro compañeros hasta Beacon es Helen Justineau. ‘-¡Ella me quiere! –le suelta-. ¡Por eso me acarició el pelo! ¡Porque me quiere y quiere estar conmigo! ¡Y usted solo la pone triste y por eso le odia! ¡Le odia tanto como si fuese un hambriento!’ Estas palabras puestas en boca de Melanie para atacar a Parks sirven para dejar claros los sentimientos de este. Carey se sirve de la situación extrema que viven los cinco protagonistas para mostrar la evolución de los sentimientos de Parks con respecto a Melanie y la forma en la que Helen Justineau va descubriendo que tras férreos principios se encuentra una persona herida que sólo quiere sobrevivir.
VIII- El desarrollo de la historia

'Melanie: The girl with all the gifts' posee un prometedor arranque, uno de esos que hacen que pensemos que nos vamos a encontrar con un soplo de aire fresco en el género zombi. Es una lastima que en el salto a la gran pantalla, la novela de Carey haya perdido parte del pasado y del trasfondo de sus personajes haciendo que la cinta de McCarthy acabe pareciéndose demasiado a películas como '28 días después' ('28 days later...') de Danny Boyle o su secuela '28 semanas después' ('28 weeks later') de Juan Carlos Fresnadillo. La idea de esa hambrienta que pasea un carrito con un bebé, ese hambriento que postrado en una cama observa constantemente fotografías de su pasado (Escena que forma parte de la novela pero no de la película) y la forma en la que estos hechos afectan a la investigación de la doctora Caldwell acaba por diluirse en medio de la historia. Ese virus, ese hongo que invade al huésped convirtiéndolo en un hambriento es mostrado casi desde el principio en la novela mientras que en la película esta idea parece quedar en un segundo planto hasta bien avanzada la cinta, cuando parece ser necesario revitalizar a la historia con nuevas ideas que la alejen del tedio en el que parece estar sumiéndose.
IX.- El final

La película de McCarthy posee una escena final que aunque idéntica a la de la novela de Carey deja en el espectador una sensación un tanto extraña. El mismo año que Sennia Nanua ganó el premio a la mejor actriz en el festival de cine fantástico de Sitges, Carles Torrens presentó la muy interesante 'Pet' que se alzó (sorprendentemente) con el premio al mejor guión original. Es inevitable hablar de ciertos paralelismos entre la película de Torrens y la de McCarthy algo que hace que se establezca cierta distancia con la novela de Carey. Seth (Dominic Monaghan) se obsesiona con Holly (Ksenia Solo) antigua compañera de instituto con la que se encuentra en un autobús (Escena que hace inevitable que el espectador no piense en la sobresaliente 'Swiss Army Man' de Dan Kwan y Daniel Scheinert) a la que secuestrará y encerrará en una jaula con la intención de salvar a esta de sus fantasmas. La película que abusa de los giros de guión inverosímiles y forzados sorprende al espectador con el cambio de roles de los personajes protagonistas llevando a que sea Holly la que acaba encerrando a Seth. El final de la cinta de Torrens plantea diferentes dudas en el espectador pero este ha de pensar que lo que el director muestra en la escena final de su película no es más que la representación física de la forma en la que Holly mantiene a raya a sus fantasmas. Seth ha conseguido salvar a Holly. Este cambio de papeles también se puede observar en la película de McCarthy; inicialmente es Melanie la persona encerrada en una celda y Helen Justineau quién quiere a toda costa salvarla para finalmente ser esta la que acabará encerrada en un vehículo militar. Los roles tanto en la película como en la novela de Carey también cambian y lo que en la cinta de McCarthy se puede ver como un gesto de amor de Helen hacía Melanie y viceversa (Sacar a la niña de la celda, proteger a la profesora del terrible virus que se esparce por el aire sin control) se convierte en la novela en un gesto de claro egoísmo (Helen protege a Melanie para mantener a raya a sus fantasmas, Melanie protege a Helen para que enseñe a los niños salvajes, para que los eduque y sentar las bases de una nueva civilización. En ambos casos el interés personal está por encima de el de la otra persona, de la persona a que se supone que tanto quieren)

'Melanie; The girl with all the gifts' es una de esas películas que van de mas a menos. Su prometedor comienzo y las buenas ideas que Carey como autor de la novela y del guión de la película plantea se van desinflando conforme avanza la historia, algo que es más visible en la cinta de McCarthy que en la novela original. Con todo y a pesar de cierto bajón de ritmo que sufre la película bien avanzado su metraje y de que esta acaba pareciéndose demasiado al acercamiento al mundo de los infectados de Danny Boyle, esta es una de esas cintas que merecen la pena ser vistas, y si encima esta película tiene la soberbia actuación de Sennia Nanua mas motivos para dedicar poco menos de dos horas de nuestras vidas para ver las aventuras de Melanie y sus compañeros.




Lo mejor: El gran punto de partida de la novela y de la película.
Lo peor: La cinta de McCarthy acaba transitando por caminos mil veces vistos lo que deriva en que esta acabe perdiendo fuerza.